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Channel: SAULILLO77 – PORNOGRAFO AFICIONADO
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Relato erótico:” MI DON: Ana – Noches de estreno (27)” (POR SAULILLO77)

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Esto era demasiado ya, Ana estaba a un nivel que no creí posible para una mujer, que lejos de la cama, era la niña mas dulce y cariñosa que os podáis imaginar, una princesita adorable y risueña, una loba en la cama disfrazada de cordero ante la opinión publica, un regalo del cielo que disfrutaba en exclusiva para mi. El juego de ir provocándonos en publico tenia su punto, pero no era nada como cuando nos poníamos a follar en serio, eran una animalada, y ya no solo de mi parte, desde que acabó el curso Ana era capaz de follárme a mi, incluyendo a la bestia, casi 3 horas, era una barrera infranqueable, allí se desvanecía, pero ella sola, muchas veces sin que yo hiciera nada, o casi, pero cuando metía a aquel engendro del infierno en la partida, Ana y yo no podíamos aguantar mas de 1 hora y media, que no lo soportara ella era normal, ¿pero yo? No se como, Ana, había superado a mi leona, aquella hembra que soportaba 4 horas de bestia, casi quedaba atrás ante Ana, que no solo era capaz de aguantar un tiempo considerable, aunque no tanto como mi leona, si no que se peleaba con la bestia, no solo soportaba el vendaval, había batalla.

Ana me hizo el mayor regalo de todos, me demostró que una mujer muy bien entrenada y adiestrada, con tiempo y practica, podía, no solo sobrellevar a la bestia, si no ganarle la partida, yo , o vosotros, que podéis pensar a estar alturas que ese animal descontrolado era el máximo que se puede dar, pues no, resulta que aquella Granadina, mi prima que no era tal, aquella mujer que desvirgué apenas hacia 1 año y medio, y que llevaba 9 meses adiestrando follándomela a diario, era capaz de domesticar aquella abominación. Obviamente, eso dependía de las circunstancias, no siempre pasaba, y cuando rompía la cadena Ana casi siempre solía salir mal parada, pero podía soltar la cadena sin miedo alguno, no os hacéis una idea de lo que era, para mi, follar con la bestia desatada y ver a una mujer dando golpes de pelvis de igual o mayor intensidad, durante 20 minutos hasta que era yo el que tenia que rendirme ante ella, jamas me había pasado, con nadie, pero tampoco había estado tanto tiempo con nadie como para poder averiguarlo, a toda mujer con la que había estado no le había dado o tiempo o margen para hacerse con la situación, quizá, bueno, no, quizá no, seguro, que si durante 5 o 6 meses sin parar hubiera estado follando con mi leona, Madamme o Eleonor, ellas estarían a ese nivel o mejor, pero a todas las ventilé de forma desprevenida, a veces muy espaciada en el tiempo unas con otras, y siendo yo el dominante, incluso mi leona, la mujer que creía que no podía ser superada, me di cuenta de que en realidad, ella no hacia nada después de unas horas seguidas, era yo el que masacraba y ella la que se dejaba hacer, así lograba aguantar tanto, sin esfuerzo físico de su parte, sin presentarme lucha. Ana no era mi leona, como Mercedes, no era mi hembra sumisa como Eleonor, o Yasmine en su ida, ni mi obediente devota como Madamme, era mi igual, y desde ese estatus las había superado a todas, como siempre digo, no es una comparación justa, a ellas nos las di el tiempo que a Ana, pero ninguna se mereció nunca que las tratara de otra forma, Ana si.

Solo había algo que quedaba por probar, y era el sexo anal, y tal como escribí al final del ultimo relato, Ana esaba preparada para ello. Después de aceptar hacerlo, y de llevar nuestros sexo a niveles que no concebía, fui preparándola cada día, marqué unos plazos, mi mente racional no iba a dejar que, aquel diamante en bruto del tamaño de un melón que había estado tallando con mimo durante 10 meses, hasta convertirse en la joya mas grande de todos los tiempos, Ana, se fuera a estropear por no hacer las cosas con cabeza. A lo largo de las semanas ya era complicado tener a Ana en un momento de excitación tal que su mente se evadía, y solo ahí me permitía jugar con su ano, siempre eran roces y caricias, pero aumentando el numero de minutos dedicados, jugando a penetrar sin llegar a hacerlo.

Lo digo a cada relato de esta fase de mi vida, pero no podía ser mejor y mas feliz, la novia, amiga y amante perfecta todo en 1 sola mujer, vivía independizado con mis mejores amigos, tenia dinero ahorrado y un trabajo que me pagaba lo que necesitara pero que no absorbía mi vida.Con el extra de que Lara volvió a por mi, a Ana ya le daba igual cuando follábamos que nos oyeran, bastante teníamos con sobrellevarnos el uno al otro como para andar con remilgos, y eso Lara no lo soportaba, no se si era solo el oírnos, si estaba enamorada de mi, o solo quería lo que Ana tenia, o arrebatárselo solo por joder, ahí personas así en el mundo, lo cierto es que después de acabar el curso de la Universidad, Lara estaba mas tiempo en casa y aprovechaba cualquier resquicio de tiempo para ira a por mi, pero ya descaradamente, delante de Ana incluso, hacia comentarios llamandola mosquita muerta o la pincesa pomposa, siempre a tono de broma, eran amigas, pero las miradas que se dedicaban y las respuestas de una a la otra eran de enemigas, de esas amistades entre mujeres que los tíos no entendemos. Yo solo me reía cuando se ponían así, Ana me entendía, era irrisorio que aquella mujer, por muy golfa y calienta pollas que fuera, siendo virgen, me aguantara un solo polvo, y que se creyera mas preparada, o a mi nivel, que Ana, era gracioso, por lo tanto muchas veces la discusión terminaba entre risas y llevándome a mi novia a follar como condenados para demostrar quien mandaba. Eso no cambiaba nada, Lara era una coneja en celo, y buscaba mi rabo con desesperación, sabia cuando estabamos follando y que yo casi siempre salía a altas horas de la mañana desnudo a la cocina a reponer líquidos, esperaba en la cocina, en el salón por donde debía de pasar o directamente en la puerta, semi o completamente desnuda, muchas veces haciéndose un dedo, me acosaba y me seguía pidiéndome que dejara a esa frígida y me acostara con ella. Yo no podía evitar fijarme en sus enormes tetas, eran una delicia para al vista, pero no pase de eso, no me interesaba para nada, y sabia que a Ana le gustaba que diera portazos a sus intenciones. Volvió a meterse en mi cama cuando Ana salía y yo me quedaba durmiendo, mas de una vez me desperté con Lara intentando meterse mi polla en su cerrado coño, alguna otra besándome con ella, la muy zorra aprovechaba que estaba medio dormido para hacerse pasar por Ana hasta que me daba cuenta, generalmente al ir a agarrar sus pechos para seguir con el calentón, y notar la abrupta diferencia.

Uno de esos dais llegó, creo que era jueves, Ana había quedado temprano con Alicia para ir a comprarse biquinis para la temporada de piscina, Manu y Teo trabajaban por la mañana y nos quedamos Lara y yo solos en casa, Lara andaba despierta, no solía dormir mucho por la mañana, todo lo contrario a mi, que soy mas bien un ave nocturna, Ana y yo nos dimos algún achuchón antes de que se fuera, pero casi ni me entere cuando se fue, estaba profundamente dormido, serian las 11:30 mas o menos, cuando un sueño húmedo me recorría el cuerpo hasta darme cuenta de que no era un sueño, abrí un ojo para encontrarme a Lara haciéndome una paja, CON SUS ENORMES TETAS, era un espectáculo gigantesco ver mi tremendo rabo empalmado aprisionado entre aquellas 2 masas enormes de carne, debo reconocer que tarde unos segundos en reaccionar, y mi cabeza quería ceder a las peticiones y suplicas de mi cuerpo que la dejara seguir, pero logre hablar.

-YO: Lara, para.

-LARA: ¿por que?, ¿no te gusta?

-YO: claro que si, pero para.

-LARA: no quiero, y tu polla me dice que tampoco quieres.

-YO: lo que quiero yo y lo que quiere mi polla son cosas diferentes, apártate, o te aparto yo.- mi tono se volvió tan rudo que Lara paro en seco poniendo cara de desesperación sin entender que un hombre fuera capaz de rechazar aquello, pero se negaba a abandonar, subió su cuerpo recostándose sobre mi aprisionando mi rabo entre las piernas poniéndome sus tetas casi en la cara, no puede evitar atacar uno de sus pezones, a lo que ella se retorció de placer.

-LARA: ¿ves como en el fondo tú también quieres? – la muy zorra tenia razón, algo dentro de mi ser estaba queriendo follarsela de forma criminal, mientras me comía a duras penas esas enormes tetas y notaba como sus pezones eran mas sensibles que los de nadie a los que se los había comido, quizá por ello me quedé jugando con ellos unos minutos, no quería, o si, pero no podía evitarlo.

-YO: dios, que pedazo de tetas, me pasaría el día jugando con ellas.- estaba enajenado con ellas.

-LARA: son todas tuyas, solo tienes que hacer lo que yo te diga. – estaba logrando doblegarme, ese día, no se por que, me tenia temblando ante al idea de tirármela, pero cometió un error, si se hubiera callado o no hubiera dicho esas palabras, quizá no hubiera parado, quizá, no lo se, lo que se es que al oírla decir eso me sentí usado, manipulado y dirigido por alguien que no era yo, de pronto me vi en 3º persona como si acabara de entrar en la habitación, viendo la escena por 1º vez, mi cabeza se sacudió y me di cuenta de lo que estaba haciendo.

-YO: quítate de encima.- me incorporé un poco elevando mi cuerpo y el suyo a la vez con fuerza.

-LARA: ¿que dices?, no seas tonto, venga sigue….- se contoneaba mientras jugueteaba con sus tetas cerca de mi cara.

-YO: apártate.- mi expresividad facial es muy fácil de leer, y Lara leyó en mi cara que no habría otra advertencia, lo siguiente seria sacarla de mi habitación a la fuerza.

Se tumbó a mi lado mirándome sin entender nada, mirándome a mi, incorporado, con la polla como una estaca y aquella mujer de tetas enormes rogando que la desvirgara, y aun así, me había contenido, dios sabrá como. Me fui al baño y me di una ducha de agua fría, pero mi empalme no se bajaba tan fácilmente, por 1º vez en meses me tuve que hacer una paja, para que aquello bajara, tirando de imágenes de Ana en mi mente, negando recuerdos de otras y cerrando la puerta a volver a salir y terminar lo empezado con Lara. Sin haber consumado nada me sentía mal por Ana, era la 1º vez que sentía que le había fallado y que no me había controlado, ¿pero acaso se me podía culpar? Era un chico de 19 años, mi mente aun estaba sin amueblar, supongo, quizá no debí dejar que Lara se tomara tantas confianzas, en vez de tener confianza ciega en mi auto control. Salí a buscar mi teléfono y llamar a Ana, me encontré con Lara masturbándose a mi espera, la cogí del brazo y la ordené salir de allí, a las bravas la saqué, de forma brusca, mientras marcaba los números en el movil.

-ANA: dime amor.

-YO: hey peque ¿como estas?

-ANA: bien, aquí probándonos cositas, ¿tú eres más de verme con pareos o sin ellos?

-YO: por mi irías desnuda siempre, así que mejor haz caso en moda a Alicia.

-ANA: jajaja vale bobo, ¿querías algo?

-YO: si, veras…..no ha pasado nada, pero…..según te has ido, adivina….

-ANA: Lara se ha metido en la cama….

-YO: exacto.

-ANA: no me asustes Raúl.

-YO: no, tranquila, ya te digo, no ha pasado nada, pero ha estado a punto….

-ANA: ¿y te sientes tan mal que me tienes que llamar para decírmelo? ¿Hasta donde has llegado?

-YO: nada, me he despertado creyendo que estaba contigo y era Lara haciéndome una cubana, la he dicho que parara pero no se cuanto llevaría, la tenia dura ya….

-ANA: que mala puta…¡la habrás detenido!.

-YO: si, pero se me ha echado encima y me ha puesto las tetas encima, no se que me ha pasado pero he jugado con ellas mas de lo que quiero admitir.

-ANA: ¡¿y entonces?!

-YO: me la he quitado de encima y me he ido a la ducha, lo siento, no he podido evitarlo, al final entre el agua fría y una paja se me ha pasado y la acabo de echar del cuarto.

-ANA: ¿ya esta?- pregunto sorprendida.

-YO: joder que más quieres, si eso me la follo.- estaba indignado a mi me parecía relevante, y por su reacción, a ella no.

-ANA: no amor, pero eso no es nada, es mas, te quiero mas ahora.

-YO: chica no hay quien te entienda.- le contaba que casi la pongo los cuernos ¿y me decía que me quería mas?

-ANA: jajja soy una mujer complicada, pero me alegro de que te la quites de encima pese a sus grandes argumentos. – no se si lo dijo con doble intención o no- y que me lo cuentes por malo que te parezca, eres el hombre perfecto, tu tranquilo en un rato voy a casa y me dices como me quedan los biquinis, y ya si eso…….un besito muackk.- y me colgó, sin mas.

Me quedé atontado sentado en la cama, todo preocupado que estaba y ella logró minimízalo hasta el punto de convertirlo en algo bueno, con una llamada, de golpe no me parecía tan mal lo ocurrido, joder, que suerte tenia con aquella mujer. Salí convencido de mi seguridad impenetrable de nuevo, en pelotas buscando a Lara, que estaba en la cocina de espaldas a la mesa, con una de sus protocolarias bragas y una camiseta interior amplia de tirantes, dejando ver su tetas al aire por los lados, ataqué pegando mi polla a su trasero y metiéndole las manos por detrás agarrando sus tetas, masajeando sin descanso, acercando mis labios a su oído.

-YO: eres una puta, casi me doblegas esta vez.- la solté tal azoté de tal manera en el trasero que soltó un grito de dolor y se le borró la cara de lasciva que tenía, de casi haberlo logrado.

-LARA: lo haré, tú dame tiempo, uno de estos días serás mío y no querrás volver con Ana.- se dio la vuelta agarrándome del cuello y tumbandose sobre la mesa obligándome a caer sobre ella, rodándome con las piernas, la miré a los ojos amagando besarla.

-YO: en tu puta vida, soy de Ana, y tu, mala zorra, no estas a su altura en ningún nivel, te follaré, después de lo de hoy estoy seguro, pero será cuando yo quiera, y te demostraré que no eres nadie a su lado.

Me incorporé para alejarme de ella pero Lara se quedó pegada a mi a horcajadas, agarrada de mi cuello y frotándose la pelvis contra mi polla, sin yo hacer esfuerzo alguno salvo estar de pie, mi fuerza, mas que asustarla, la ponía mas cachonda aun, verme como sin esfuerzo la sostenía sin problemas, la separe las piernas queriendo sacármela de encima, me fui a la nevera con ella colgada de mi cuello, como una lapa, era casi denigrante para ella, ver como yo bebía algo para desayunar o me movía por la cocina como si ella no estuviera besándome el cuello o el pecho o se estuviera restregando contra mi, sin ningún resultado, me volví a la cama, seguía con sueño por su culpa, y ella detrás de mi, se acostó conmigo dejándome meterla mano entre sus tetas, para quedarme dormido mientras jugaba con uno de sus pezones.

Lo se, no tiene sentido, jugar con ella de esa forma, permitirla tantas confianzas y luego no tirármela, era antinatural, pero a mi me gustaba dormir abrazado a una mujer, sentir su cuerpo y mi calor cubriéndonos a los 2, a Lara le hacia parecer que avanzaba, y a Ana mas que no parcele mal, le encantaba ver así de humillada a su amiga.

No se cuantas horas pasaron, me despertó el sonido de Ana entrando en la habitación con unas bolsas, mirándonos en la cama como yo me despertaba y sacaba la mano de las tetas de Lara sin disimulo alguno. Casi en automático, Lara se ponía en pie y salía de la habitación, dedicandose ella y Ana alguna mirada asesina, si para mi era difícil entender la relación entre Lara y yo, la relación entre ellas ni lo intentaba comprender, amigas que se odiaban. Mientras se iba pude ver como las bragas de Lara estaba mojadas en su coño, solo con el roce continuo de mis dedos en sus pezones, según se fue me centré en Ana, que dejaba las bolsas en el suelo, de nuevo comprendí mi mundo, estaba vestida con unos jeans ajustadísimos, de esos de una talla o 2 menos, de antes de su ensanchamiento de caderas, su culo era demoniaco, con solo una blusa rosa vaporosa que dejaba ver su cuerpo a tras luz y su sujetador negro, me di un golpe en la cabeza por lo idiota que era, tenia a una diosa y casi pierdo la cabeza por un par de buenas tetas, me levanté y me fui a por su trasero, acariciándolo mientras Ana se incorporaba de dejar las bolsas, para ir rodeándola con mis brazos metiéndose por debajo de la blusa en su cintura, hasta abrazarla, y besar sus labios cuando giró su cara sonriente.

-ANA: hola amor, ¿y esto?

-YO: te he echado de menos.

-ANA: ya se ve, ¿estas bien?

-YO: ahora que te tengo entre mis brazos, si.

-ANA: mira que eres bobo.- la di la vuelta besándonos, entre tierna y apasionadamente, de forma espontanea sacándola su sonrisa de ángel.

-YO: no soy bobo, no me ha gustado casi caer, y que no te importe, más.

-ANA: no es que no me importe, solo confío en ti, ciegamente.

-YO: pues casi te fallo.

-ANA: pero no lo has hecho, y me has llamado para contarme que no lo has hecho, jajaja eres un cielo.- de nuevo rebajo el problema hasta no ser nada.- anda no te procures por esa fulana, ¿vale?- con tono de madre

-YO: vale, nada enséñame que has comprado.- se ilusionó al verme mas animado, y me besó con dulzura antes de quitarse la ropa, con mi ayuda, los jeans la obligaban a solicitarlo, su cuerpo con aquel sujetado negro de encaje y un tanga minúsculo del mismo color, espero que no la vieran así algún dependiente mirón, que los había, por que era provocación andante, mas con Alicia, imaginaba ver a aquellas 2 en un pequeño ropero, desnudas, probándose biquinis, si había algún depravado con cámaras de vigilancia, sin duda esa cinta iría a sus favoritos, no se muy bien por que, pero mirando como Ana iba sacando las prendas, pregunté.- ¿que tal con Alicia?

-ANA: genial, es un cielo de mujer, nos hemos estado ayudando con las prendas y probándonos juntas, jajja ha sido muy divertido- lo que me imaginaba- así la distraigo un poco.

-YO: ¿de que?

-ANA: ¿no te lo ha dicho Teo?- no me había comentado nada, aunque si era cierto que la relación de mejores amigos no era tal desde hacia tiempo, trabaja muchas horas y luego en casa estaba muy desanimado, bebía de mas y se ponía algo tonto con Alicia.

-YO: pues no, pero no he hablado mucho con el últimamente.

-ANA: ni tu ni nadie, ni Alicia, esta muy distante dice, esto de vivir juntos esta siendo muy duro para ellos.

-YO: joder, pues quien lo diría, eran la pareja perfecta.

-ANA: ya, pues eso se acabo, Alicia dice que están un poco hartos ya….

-YO: no van a irse de casa, ¿no?- me miro algo triste.

-ANA: ojalá fuera solo eso….han hablado de cortar y todo. – me pilló en fuera de juego, ya era raro que aquello ocurriera, eran ideales y felices juntos, o así les recordaba yo, mas raro aun es que Teo no me hubiera dicho ni palabra, pero si el estaba distante, yo aun mas, mi vida era Ana y poco mas.

-YO: joder, pues tengo que hablar con el, puffff que mal, y yo sin darme cuenta.

-ANA: y con ella, también es tu amiga, o como decías tu hermanita pequeña.- pues tenia razón.

-YO: pues si……- no terminé de hablar cuando salió disparada de la habitación, para volver con ella de la mano.

Conmigo en pelota picada, algo de lo que no me di cuenta hasta que la vi clavar sus ojos en mi polla, no era al 1º vez que la veía, pero con ella delante solía tener cierto decoro, pero si ahora corría a ponerme algo solo evidenciaría mi vergüenza, y la verdad, es que no tenia nada de lo que avergonzarme. No se si a Ana le pareció igual o ni se percató al ser algo natural y ordinario ya para ella, así que allí estaba yo, desnudo con mi cuerpo moldeado de follar como animales y mi polla enorme en reposo colgando, de pie, ante mi novia con el sujetador y en tanga, ofreciéndome a Alicia para saludarla, que venia solo con unos shorts de pijama elásticos y en sujetador, la cosa, vista desde fuera, no podía ser mas rocambolesca, pero para mi asombro, era de lo mas natural, era consciente de lo que ocurría, pero me parecía peor opción evidenciarlo con algún gesto, así que actúe como si nada.

-YO: hola hermanita, ¿que tal?- la abracé como me gustaba.(hago aclaración, no se vosotros, pero a mi esto de saludar con 2 besos, bien para romper el hielo con desconocidas, pero a las mujeres que merece la pena, se han ganado algo distinto, para mi, la mayor muestra de respeto y cariño hacia una mujer es que se ganara que la saludara con 1 solo beso y un abrazo, las distingo del resto)

-ALICIA: bien, aquí de compras que este trasto que tienes por novia.

-ANA: ya, claro, como que tu eres un angelito jajajaja- se dieron un abrazo cariñoso.- veras, siento si te molesto pero….- la paré en seco, si alguien iba a meterse sin permiso en su vida, seria yo, y la culpable no seria Ana por decírmelo.

-YO: ven reina, siéntate.- la deje sentarse al borde de la cama, mientras que Ana lo hizo a su lado, y yo con algo de disimulo lo hice en el suelo para evitar una línea directa de visión a mi rabo. – veras, últimamente os veo a Teo y a ti muy enfadados, que ya no sois iguales a como erais antes, y he preguntado a Ana y sin querer decírmelo me ha dejado ver que no estáis bien.- Ana me miro con una medio sonrisa entendiendo mi artimaña para dejarla bien a ella ante su amiga, Alicia en cambio cerró los ojos agachando la cabeza apesadumbrada.

-ALICIA: pues si, que quieres que te diga Raúl, lo estoy pasando mal, bueno, lo estamos pasando mal.

-YO: ¿pero que os pasa?, si sois la pareja perfecta

-ALICIA: lo éramos, nos hemos cansado de ello, al menos yo, no es por vivir juntos, es que llevamos mucho tiempo juntos, nos conocemos demasiado bien, y últimamente entre el trabajo y que solo esta conmigo para salir de fiesta y beber, ya no es el mismo.

-YO: es el mismo, solo que ahora tiene responsabilidades mayores y no puede dedicarte el tiempo que te mereces.

-ALICIA: eso quiero pensar, pero tu no vives con el en el mismo cuarto todos los días, ni has visto como ha cambiado, o quizá he cambiado yo, y ahora le veo de forma diferente, no se, yo le quiero, y se que me quiere, pero ya no basta con decirlo.

-ANA: ya Ali, pero no podéis seguir así.- la miré crucificándola, estabamos allí para ayudar, no para disolver.

-YO: no es eso mujer, no vais a perder todo lo ganado este tiempo, solo hay que tratar de arreglarlo.

-ALICIA: eso intento, he hablado con el, pero solo se enfada mas por que el no se da cuenta del cambio que ha dado, me culpa a mi de todo.- empezaba a llorar.

-YO: ¿de que te va a culpar? ¡¡¡Si eres un encanto!!!

-ALICIA: no lo se, me dice que soy yo quien cambia y que no le entiendo y que soy una tremendista, que me creo mejor que el o que si ya no le veo como un novio……- calmé sus lagrimas como pude mientas Ana ayudaba, joder, todo eso pasaba bajo mi techo y yo sin enterarme.

-YO: va, va, tu tranquila, será el estrés del trabajo o lo que sea, ya hablare yo con el.- me miró ilusionada.

-ALICIA: ¿en serio?, no quiero mal meter entre vosotros.

-YO que vas a mal meter tonta, si es Teo, mi mejor amigo, hablare con el hasta que nos peguemos como cromañones y luego le invitaré a una cerveza, así hacer hombres de verdad uh uh- con tono de broma, para sacarla una sonrisilla que echaba de menos.

-ALICIA: muchas gracias, no se que mas hacer, si hasta he ido a comprarme unos mini biquinis y ropa intima sexy, con Ana ayudando, a ver si le animo, eres un afortunado, no sabes el sol de mujer que tienes. – se abrazaron entre ellas consolándose, me avergüenzo de decir que mi gozo era ver sus tetas chocar entre si.

-ANA: oye, ¿y si le ensañamos a este tonto lo que nos hemos comprado? Así vemos sin nos queda bien desde el punto de vista de un cerdo salido- me guiñó un ojo, Alicia la miró algo confundida.

-ALICIA: pero….es ropa íntima….- la mirada de Ana era de no comprenderla.

-ANA: pero si llevamos meses lavándonos las bragas y calzoncillos unos a otros y nos hemos visto medio en bolas ya, ¿que mas te da?- y cogiéndola de la mano la arrastró hasta su cuarto a coger las bolsas de las compras, para volver riendo las 2.

Ni me mejor sueño o imaginación podían haber concebido que aquellas 2 mujeres me hieran un pase de biquinis y ropa inferior estando yo desnudo, cuando se fueron pensé en taparme, ¿pero para que? si ya estaba hecho, así me iba a quedar. Me senté en la cama y me prepare para disfrutar como un enano, volvieron y dejaron un montón de bolsas en el suelo, Ana se desnudó sin mas, quedándose mirando a Alicia, esta fue a coger una bolsa e irse para el baño, pero Ana la sujetó del brazo.

-ANA: ¿donde vas?

-ALICIA: hija, no me voy a cambiar aquí delante de tu novio.

-ANA: si anda, y vas a estar dándote paseos todo el rato, no seas cría, que es Raúl….- no se si lo estaba haciendo a posta o no, pero la dejé seguir a su bola, estaba logrando que Alicia, mi mujer perfecta de antaño, aquella por la que odiaba alguna vez por envidia a mi mejor amigo, me hiciera un pase de modelos de ropa intima y que se desnudara delante de mi.

Se quedó unos segundos pensativa, mientras Ana sacaba el 1º bañador, era 1 pieza entera, un bañador normal, de azul oscuro, elástico y dejándola la espalda al aire con un ligero escote, nada llamativo si no fuera por la figura de la mujer que iba dentro, dándose una vuelta y colocándose bien las tetas y el culo.

-ANA: ¿que tal?

-YO: hombre, de inicio, bien, pero….no se, es muy recatado.

-ALICIA: eso le he dicho yo, que es perder potencial, pero ha insistido y estaba de oferta.

-ANA: a mi me gusta, me hace ir segura, me recuerda a cuando iba a la playa de niña.- allí estaba mi tierna y cariñosa novia. – Venga ahora tu- azuzo a Alicia, que estaba roja.

Al final entre Ana y ella se quitó el sostén, dejándome su par de tetas a la vista, nada que no hubiera visto ya, sus pezones eran algo pequeños pero estaban tiesos, los shorts se los quitó ella sola, tan elásticos con su protuberante cadera que casi tuvo que desencajarlos, para mi sorpresa no llevaba nada debajo y medio tapándose se quiso poner un biquini de una bolsa, Ana la cogió de la mano y la dio un vuelta obligándola a pender la posición de sus manos y dejar de taparse.

-ANA: mira que cuerpazo, ya me gustaría a mi tener ese culo, ¿verdad amor?- la verdad era que si, pese a que Ana tenia un cuerpo 10 esas caderas y esas nalgas eran sobrehumanas, y mas aun desnudas.

-ALICIA: ya, claro, como tu andas tan corta ahora…..- bromeaba perdiendo el apuro que el daba, pero me constató que también se había dado cuenta del ensanche de Ana.

-YO: muy buen culo, de lo poco que tienes que envidiarla, peque.- quise adular a las 2.

Alicia se vio querida y femenina, con algo mas de salero se probó un biquini blanco de lo mas normal, de hecho parecía la parte de arriba mas un sujetador deportivo que un biquini, y la parte de abajo grande, tapándole gran parte de su maravilloso culo, mas un short que unas bragas. Mi aprobación la tenia, Ana saco una cámara de fotos y se lío a hacerse fotos juntas o por separado, era la época del boom del face y mas redes sociales así, y de mujeres colgando fotos en picado de su cara dejando ver cuanto mas escote mejor, luego Ana se quitó el bañador y Alicia la siguió con algo de rubor, pero seria la ultima muestra de tal cosa, se fueron probado ahora ya si biquinis las 2, mucho mas escuetos y atrevidos cada cual, de flores, rosas fucsia, amarillos chillones, con alguno que ya solo eran curdas con triángulos tapando las tetas, y luego solo cuerdas tapando los pezones y el coño, eran una delicia, verlas ponerse quitarse y hacerse fotos, hasta me dieron la cámara a mi para ir ganando tiempo. Ana saco la artillería, 1º con un biquini negro que apenas contenía sus pechos y con la parte de atrás de la braga siendo un medio culo, en su trasero como el que tenia antes, podía entenderse pero en el de ahora era un juego eterno, se tapaba una nalga y la otra quedaba al aire, mi polla empezaba a reaccionar, pero no llegó a ponerse dura hasta que no vi a Alicia en un minúsculo biquini, la parte de arriba eran solo cuerdas y unos diminutos triángulos que ni siquiera daban para taparla los pezones tan pequeños que tenia en comparación con Ana o Lara, pero el remate es que era un biquini de tanga de hilo, yo que estaba haciendo fotos y jugando con Ana, no pude evitar esa excitación del miembro al verla contonearse como una modelo, y agacharse con un paso de baile moviendo su melena, supuse que era parte del juego, Alicia era mi hermanita, pero mi hermanita me la estaba poniendo dura y se estaba dando cuenta, por 1º vez me vio la polla totalmente empalmada, y aunque quería disimular, no apartaba la vista.

Disimulé haciéndolas fotos de frente, de perfil y abrazadas mientras reían, Ana terminó con un biquini exacto al de Alicia, negro diminuto y de tanga de hilo, no le quedaba para nada pero que a Alicia, pero ella no tenia esas portentosas posaderas. Pero so mejores tetas.

-ANA: ¿que, te gustan?

-YO: increíbles, vais a arrasar este verano.

-ALICIA: pues eso espero, y aun falta lo mejor- sacó al última bolsa, de una famosísima marca de ropa interior que incluye secretos y ángeles.

Sin mas se puso una serie de bragas, sujetadores y medias que no rebajaron calentura, ya sentado con Ana encima mía tapándome la erección, pese a ser privado nos pidió que la fotografiaríamos así, para dárselas a Teo como regalo, luego se cambió y se puso un conjunto de encaje blanco con tanga que me volvió a poner a 100%, se agachaba y se separaba las nalgas de forma provocativa, no se con que intenciones pero me daba igual, su remate fue desnudarse y ponerse solo un corpiño elástico de tela transparente, de los de Ana, sin nada debajo, eso me permitió fijarme en su coño por 1º vez, con algo de bello cuidado.

-ANA: que dices amor, ¿como le queda?

-ALICIA: me ha dicho Ana que esto os pone a los tíos.- no se la veía muy segura.

-YO: no lo hagas por el, hazlo por que te gusta a ti, y si, bueno, esta bien, pero a ti no te hace brillar.

-ALICIA: ¿como?

-YO: veras, a Ana le queda de cine, por su tono de piel y por sus pechos y su figura, pero a ti … no, tu mejor parte es las caderas y ese culo de escándalo, y esa prenda no lo acentúa, debes aprovechar mejor tu trasero si quieres que Teo se vuelva loco.

-ANA: pues ahora que lo dices, es verdad, quizá unos leggins con tangas, o culotte con medias y tirantes…..- se puso a buscar como loca, y saco eso mismo.

Como a un maniquí la quito el corpiño y la calzó un tanga y unos leggins ajustadísimos, sin preámbulos, me dieron ganas de follármela allí mismo y si no estuviera Ana delante lo hubiera hecho, a pesar de que se empezaba a poner de moda ir solo con leggins sin faldas o vestidos encima, dios bendiga la moda, Alicia era mucho menos descarada, pero ante aquello no había discusión, era evocador, insuperable, o eso creía, Ana la desvistió de nuevo y la puso un conjunto con medias, una liga, y tirantes, para rematarla con una falda de vestir ajustada de medio muslo, puffffff la madre que la parió, sin disimulo alguno me fui a su trasero y lo “arreglé”, recibiendo un tortazo de parte de Ana con cariño, palpando por 1º vez el culo de Alicia, que se reía sin hacer mucho esfuerzo por apartarse de mi.

-ALICIA: jajaja casi no puedo ni moverme con esta falda pero mira que culo, esto es pecado.

-YO: ya te digo, si con esto Teo no reacciona, no lo hará con nada.

Me abrazó sin importarla que mi polla tiesa casi la atravesara el estomago, dándonos las gracias, y recogiendo las cosas se fue la mar de feliz, según se marchó cerré la puerta y cogí en volandas a Ana que gritó de sorpresa, la tiré a la cama, y la desnudé, por decir algo ante prendas tan minúsculas, a tal velocidad que ni le dio tiempo a decir nada antes de que la ensartara del tirón, vaya mañanita llevaba, necesitaba desfogarme y por fin tenia a mi extintor a mano. Tumbada boca arriba me recibió rodeándome con las piernas y besándonos apasionadamente.

-ANA: tranquilo toro, que me vas a matar.

-YO: lo voy a hacer, te deseo.

-ANA: a mi, ¿o a las teta de Lara?

-YO: a ti.

-ANA: ¿y a mi o al culo de Alicia?- sonreí al entender varias cosas, la 1º que Ana quería sentirse poderosa en la comparación, la 2º que quería que yo lo dijera para tratar de convencerme, y el 3º era que Ana había manipulado a Alicia para dejarme ese espectáculo, mi joven aprendiz estaba siendo una alumna aventajada y le había regalado a su maestro una de sus fantasías.

-YO: eres un peligro, casi la violo delante de ti.

-ANA: pues fóllame ahora a mi.

Encantando, arremetí con todo, sacando a la bestia y soltándola, si era lo que quería se lo iba a dar, acelerando mis embestidas fui metiendo mi largo en su interior hasta penétrala por completo y una vez allí, notando como sus paredes vaginales cedían ante mi, fui percutiendo en su pelvis con una violencia mayor a cada paso de los minutos, buscando su boca, su oído, su cuello y sus senos con mis labios, mientras mis manos se apoyaban en el colchón para dejar a mi cadera libre de presión y así matarla, sus gemidos fueron aumentando, escapándosele risas de emoción. Al ver venir un orgasmo, aprendí a tomarme descansos cuando se corría, paraba y con mis dedos la hacia venirse hasta que se pasaba, para volver a la penetración, debía tomar esos atajos si quería mantener el listón, Ana estaba a un nivel desproporcionado respecto a su inicio en el sexo. Después del 1º orgasmo la levanté una pierna para usarla de amarre, y así elevar el ritmo aun mas durante un buen rato, viendo como mi amada se pellizcaba los pezones y jugaba con sus senos mientras sus manos tenia control, las oleadas le hacían agarrarse a la colcha de la cama, y abrirse de piernas para tener menos fricción, ella también tenia su trucos, pero no evitó un 2º orgasmo que la sacudió el cuerpo y me hizo caer sobre ella, buscando sus labios y su lengua de forma desenfrenada, sus uñas se clavaban en mi espalda al notar como mi pelvis continuaba con movimientos dulces y largos. Tomó el control y me giró tumbándome a mi, boca arriba, era su turno, lo veía en su cara, en sus ojos y en su melena, se agachó para besarme, como cogiendo fuerzas para incorporarse apoyada en mi pecho, y mirando al techo, moviéndose al son de una música inexistente, se dejó acostumbrar a mi rabo en su interior, haciendo giros amplios de caderas, mientras mis manos acariciaban sus muslos e iba subiendo por su vientre, lo que la hacia morderse el labio de lujuria, hasta alcanzar sus pechos, duros y salientes, me incorporé para besarlos y chuparlos como un crío de teta, hasta que me empujó de nuevo contra la cama, se apoyó en mi pecho y empezó a subir y bajar su cadera, con mi polla entera dentro y sin sacar mas de la mitad, aun así eran gestos grandes para ella, que fue aumentando el ritmo, por decirlo de alguna manera, ella también saco a su bestia, y me cabalgó de forma brusca y agresiva mas de media hora, no podía aguantar mas de 5 minutos seguidos así, paraba por cansancio o por que se corría, para besarme y acariciarnos, hasta volver a empezar, cambiado apoyos de sus manos, en mi pecho, en el colchón, a los lados de mi cabeza , o bien echándose un poco hacia uno de los lados, dejándome atacar uno de sus pezones, pero ahora fui yo quien sin soportar mas se vació en su interior, con una serie de espasmos brutales, que la hicieron estremecerse y sacar una sonrisa picarona de logro alcanzado.

-ANA: ¿crees que ellos lo harán como nosotros? Teo y Alicia….

-YO: pues no lo creo, pero no lo se.

-ANA: yo tampoco, según me ha contado ella Teo no la tiene tan grande como tu, dice que algo mas de la mitad, y eso que solo te la había visto en reposo.- joder, no sabia que se habían fijado tanto.

-YO: bueno, pero no solo es el tamaño peque, lo mismo se mueve como un diablo en la cama.

-ANA: ¿mejor que tu?, ni de broma

-YO: no hace falta ser yo para ser bueno en la cama.- me empezaba a cabrear tener que defender al pobre Teo.

-ANA: ni eso, según dice Alicia……- la corté un beso y un cachete en el culo.

-YO. Deja que Alicia y Teo arreglen sus cosas, y no te metas, ahora termina lo que has empezado, por que ya tengo la polla dura de nuevo.

La saqué de encima poniéndola a 4 patas, viendo como se llevaba la mano al coño para acariciárselo y abrírselo, mientras yo me ponía detrás de rodillas, y la fui perforando con calma su conejito caliente, sacándola suspiros y gemidos de aguante hasta tenerla empalada de nuevo, la levanté poniéndola de rodillas también y comencé a follármela de forma animal agarrándola de las tetas mientras nos buscábamos con los labios, el sonido era atronado de mis golpes en su trasero, pero continuo, la atravesé hasta sacarla un orgasmo animal que manchó toda la cama y sabanas con su fluidos, pero no paré, ella aguantaba mas, solo la dejé caer a 4 patas de nuevo, para verla hacer fuerza contra mis embestidas, mas que eso, moverse en dirección contraria mientras la mismísima bestia la estaba matando ya en su carrusel de orgasmos, 1 hora después, hasta que su cuerpo dijo basta y se dejo caer dando con el pecho en la cama siendo un culo me pompa castigado sin piedad, aun así gritaba y gemía cada orgasmo, mordiendo las sabanas para no alertar a los vecinos, sollozando de gusto hasta que me fui a correr por 2º vez, como siempre regalé lo mejor para el final, un acelerón final que hizo que Ana volviera en si de su estado, manteniéndose en vilo en el aire solo con las piernas y la fuerza de su espalda y vientre, sin manos apoyadas que estaba separando sus nalgas, estaba en el momento oportuno.

-YO: peque, te voy a meter un dedo en el ano.

-ANA: vale, pero amor, ten cuidado.- asintió con la poca cordura que le quedaba.

Me chupé el dedo pulgar de la mano izquierda, y lo pase por el coño de mi amante hasta tenerlo bien mojado, luego hice lo mismo con su ano, jugando con el, apretando un poco sin llegar a entrar, sacándola gemidos, ahora previniendo mi corrida, fui bajando el ritmo un poco, necesitaba tiempo, fui amagando, apretando mas en su ano, notando como de estar completamente cerrado a ir cediendo ante mi dedo, mi otra mano se fue a su clítoris y la masturbó para no perder ese nivel de placer, para que cuando hice el golpe final metí, el principio del pulgar en su culo, soltó un alarido descomunal mientras mi mano aceleraba en su vulva, cuando se calmó volví a apretar para introducir ya con mas facilidad el resto del dedo, a pocos, sin forzar y sin hacer gestos raros, solo iba haciéndose sitio con calma, sin dejar de masturbarla a la vez que la penetraba, viendo como sus músculos del recto iban cediendo.

-ANA: ¡¡DIOS!! Duele, duele mucho.

-YO: ¿lo saco?

-ANA: ¡¡¡NO!!! Déjalo, no te muevas, solo sigue, pero no muevas ese dedo.

Haciéndola caso aceleré de nuevo mis embestidas un minuto mas, usando mi dedo como agarre para terminar matándola en otro orgasmo que baño mis piernas, y puso su cuerpo a convulsionar, eso no ayudó a mantener mi dedo quieto, y como un pescadilla que se muerde la cola, la volvía a hacerse correr por la sensación de ser doblemente penetrada, bastó para que mi semen la inundara de nuevo, haciéndola notar como los chorros de esperma la iban alcanzando hasta la pared del útero.

-ANA: madre de dios, no pares ahora, sigue – estaba poseída, roja y angustiada pero pedía mas, una vez que empezaba algo no lo terminaba hasta dominarlo.

Fui sacando el dedo despacio, hasta que Ana se recuperó dándose la vuelta de rodillas, besando alocada, llevando una de sus manos a mi polla y masturbando en busca de su 3º ronda, mis manos iban directas a su trasero, jugando con el dedo corazón por encima del ano, provocando que Ana se petrificara, mirándome con la boca abierta y mirada lasciva, le daban pequeños espasmos al notar mi dedo pasar por allí, tratando de bajar su cadera para que la volviera a penetrar, a la 4º le llevé un dedo corazón a su boca, el cual chupó entendiendo la idea, lo dejó bañado para que cuando lo bajé a su ano estuviera listo, me abrazó y sacó la cadera facilitando que volviera a apretar y penetrar su ano con el dedo, nada mas meter la punta volvió a temblar entre mis brazos, gimiendo, mirándome a los ojos, pegados frente con frente, abarcando todo el aire que podía con su boca, según mi dedo iba haciendo fuerza, saliendo para ganar empuje y volviendo a entrar mas profundamente, oyéndola gimotear cuando notaba como se iba abriendo.

-YO: ¿te duele?

-ANA: un poco, pero puedo soportarlo, sigue.

Con mucho cuidado seguí hasta meterle el dedo entero, obligándola a respirar con golpes de aire al expirar, jugando con en su interior, besando de vez en cuando, me ladeé un poco para que mi otra mano fuera a su coño, penetrándola también y acariciando su clítoris con el pulgar mientras el resto de dedos se hundían en su interior hasta encontrar su punto G. Lo estaba soportando por mi, por que sabia que yo quería, pero solo con el ano no estaba disfrutando, aun no, así que aceleré el proceso llevándola a un orgasmo con mi mano trabajando su vagina sin descanso, mientras mi dedo salía y entraba con cuidado de su ano, notando como acompasaba su cadera cuando entraba y salía, me estaba poniendo malo al ver a Ana poseída y dejándose masacrar por ambas hendiduras, la agaché para dejarla a 4 patas y atacar sus coño con mis labios, comiéndoselo como bien sabia, pero ahora, mientras una mano jugaba con su clítoris y mi lengua repasaba cada rincón, mi otra mano estaba en su ano siendo cruelmente placentera en su culo, se agarró a la almohada, para soportar aquel vendaval de sensaciones que la estaban martirizando, se corrió varias veces, y en ese estado logré introducir otro dedo en su ano, sin piedad ya que, ahora si, estaba disfrutando del placer del sexo anal, volvía a hacer fuerza contra mi, pidiéndome que continuara hasta meterla ya 3 dedos por el culo, era un espectáculo grotesco. Totalmente empalmado, me arrodillé detrás de ella, pasando mi rabo por todo su culo.

-YO: ¿estas preparada?

-ANA: si, pero en mucho cuidado.- asintió casi sin mirarme.

Con mimo coloqué puse la punta del glande en su ano abierto, y gracias al trabajo previó, metí la punta de forma continua pero despacio, Ana hizo el silencio, su cara reflejada en el espejo de enfrente era de dolor angustioso, pero se mantenía firme soportando que cada milímetro de mi polla fuera haciéndole un agujero enorme en el culo, con fuerza fui entrando, la presión era brutal, pero según pasaba la barra de carne ella cedía, me dolía la polla de la fuerza de sus músculos, pero al final metí mas de media polla dentro, arrancándola gemidos de lastima, gritos escandalosos, que sin duda Lara y Alicia estarían oyendo, sollozaba que la estaba partiendo el culo, que la abría en dos, y que lo hiciera con cuidado, quise ser rápido, y sin dar mucho tiempo la saqué y volví a meter un par de veces de forma calmada, hasta lograr algo de fricción, que devolvió aquello mas al sexo que a un castigo medieval que parecía por la mirada y los gestos de Ana, siendo mas fluido todo reaccionó volviendo a mi dimensión según iba penetrándola a una velocidad ridículamente lenta, hasta que ya no había tanta presión, agarrándose a lo que podía, la almohada o las barras de la cabecera de la cama, mientras mis penetraciones aumentaban en ritmo muy pausadamente, pero su cuerpo se vencía a mi fuerza, notando como su piel del ano se contraía y se expandía con los movimientos de mi pelvis, llegando a gemir de gusto, mientras una de sus manos se fue a su coño para seguir aumentando el placer, pero lo tuvo que dejar, solo tenia fuerzas para aguantar mis acometidas en su culo, fue una maravilla estrenarlo y ver como se volvía cada vez mas fácil y mas estimulante para ella. No me había dado cuenta pero mi rabo ahora la penetraba totalmente, la tenia que doler horrores, chocando con sus nalgas de forma rítmica y sacándola un par de orgasmos anales con palabras obscenas impropias de una señorita, una gozada que solo pude mantener 20 minutos hasta reventar de semen su interior, la presión, fricción y verla tiritar cuando la sacaba cogiendo aire para aguantar la siguiente usurpación de su virginal culo no me dio para mas, cuando Ana casi se desmayaba de hacer fuerza contra mi, los últimos goles de cadera derivados de mis sacudidas me hicieron vencerme sobre la espalda de ella, quedando dentro y notando como mi polla volvía a un estado flácida mientras el agujero de su ano se mantenía enorme, respirando a su vez, acompasando mi pecho a su espalda.

Había pensado en llevármela a un fin de semana de viaje o a el hotel donde la desvirgué, para hacer el estreno anal de forma romántica, pero me había puesto muy caliente entre Lara, Alicia y que mi novia las manipulara de esa manera, no pude contenerme y a Ana no pareció molestarle. Había un silencio sepulcral en la habitación, pasamos unos segundos, tratando de hacer que Ana volviera a respirar de forma natural.

-YO: ¿como estas princesa?

-ANA: me escuece, no me duele pero lo tengo resentido, joder, que burrada.

-YO: ¿te ha gustado?- tardo unos segundos en contestar.

-ANA: si, no se, me dolía al principio, me radia el culo, pero lo deseaba, luego se ha ido disipando, no es que no me doliera, pero solo notaba placer, ¿es normal?

-YO: creo que si, la verdad es que no se como te debes de sentir.- estaba intentando incorporarse, la ayudé.

-ANA: es que, no se, creí que me iba a doler todo el tiempo, y no, llegado un punto algo ha cambiado y me ha empezado a gustar, no podía casi moverme, pero bien, al final no ha sido para tanto jejeje- era increíble, perfecta en todos los aspectos.

La saqué de su interior admirando el agujero hecho, tenia semen y alguna gota de sangre brotando de su ano, y al mirarme la polla vi lo mismo mas algo de mierda en mi polla, (si chicos y chicas, cuando se folla por el culo en la vida real sin una lavativa previa, pasa alguna vez, el porno nos tiene mal acostumbrados.), Ana se dio la vuelta mirándomela con cierta cara de asco.

-ANA: dios, que guarrada, perdona.

-YO: tranquila, es normal la primera vez, no pasa nada.- se giró avergonzada, viéndose en el espejo de espaldas.

-ANA: ¡¡MADRE MIA!! ¿Has visto mi pobre culo?, ¡¡¡Mira que agujero!!!- sonreí ante su expresión, tan sorprendida y sincera, mientras se llevaba la mano al culo y palpaba encima, asombrada de cómo se iba cerrando poco a poco, y de como goteaba mi semen.

-YO: eso es culpa mía, jajaja, venga vamos a la ducha y nos limpiamos bien antes de que se te cierre y estés cagando sangre y semen 2 días……¿estas bien entonces?

-ANA: si, tranquilo, ya me conoces, solo me ha pillado de sorpresa, pobre de mi, vaya socavón….- se miraba de refilón sin prestarme mucha atención pero colocando sus manos como los niños para que la cogiera.

Me puse en pie y la cogí en brazos como recién casados, viendo en su cara gestos de escozor, la metí en la bañera y me pidió que saliera, no estaba como para poder apagar mi fuego si me encendía al verla duchándose, en el bidé me lavé un poco la polla, cuando salió Ana, tapándose lo mas que podía, me metí yo y terminé de asearme mientras Ana se secaba su larga melena. Me dio tiempo a salir de la ducha, darla un beso por la espalda, notando su gesto torcido al rozar mi polla su trasero y notar algo de crema que se había puesto en su culo, y salir a beber algo, de nuevo estaba seco, de nuevo iba en bolas, y de nuevo al salir estaba Lara en la puerta del pasillo, desnuda y masacrándose con una masturbación feroz, la ayudé llevando mis manos a sus tetas y dándola la vuelta para que notara mi polla en su trasero.

-YO: que sepas que acabo de desvirgar el culo a Ana, ¿aun te crees mejor que ella?- susurré a su oído y la solté un azote en un teta antes de estrujárselas y jugar con su aureolas, le hizo correrse al notar mis dedos en sus pezones, di por sentado que seria por su masturbación , no se cuento llevaría allí.

La sorpresa fue al soltarla e ir a al cocina por el salón ver a Alicia haciendo exactamente lo mismo, masturbándose tirada en el sofá aun con el ultimo modelo que la vi puesto, estaba tan ensimismada que ni se dio cuenta de que yo estaba allí, así que pase de largo, quedándome a mirar mas de lo precavido, como se metía 3 dedos en un coño totalmente brillante de fluidos. ”Pobres, ¿que les pasara?” pensaba sin darme cuenta que el problema, era yo, o mejor dicho, éramos Ana y yo follando, solo con oír como Ana era embestida por mi rabo ahora que ambas me habían visto desnudo con la polla tiesa las volvía locas, Alicia no era así para nada, y por estúpido que pareciera en ese momento, no me di cuenta de ese detalle, o si lo hice, lo ignoré, mi vida era Ana. Al volver de la cocina ya estaba Ana en el sofá hablando con Alicia como si tal cosa, no se si la había visto o no, o si Alicia me había visto a mi o no, me dio igual, me fui a ponerme unos pantalones cortos amplios sin mas, empezaba a apretar el calor y solo iba con eso habitualmente, pero desde ese día, siempre que estaba solo en casa con ellas, iba desnudo, mezcla de comodidad y morbo, la idea de acabar follándome a todas se pasaba por mi cabeza, pero me golpeaba en el melón, era un idea estúpida de cerdo salido, tenia a Ana y ahora tenia también su ano, y lo iba a aprovechar.

Sin ir mas lejos esa misma noche volvimos a follar, y la volví a abrir el culo, con muchísimos menos problemas, y con Ana algo mas activa, como siempre había hecho, con el paso de los días iba enseñando y practicando con ella hasta que dominaba bien el tema, para cuando empezamos a ir a la piscina Ana era una experta en el sexo anal, hasta busco como hacerse la lavativas ella sola, por Internet, para que no se repitiera lo de la 1º vez, ya casi no pasaba, y después de la 2º o 3º vez ya no sangró mas por el culo, todo ello llevó a que aumentara de golpe las horas de sexo seguido con ella, esas apenas 3 horas de solo sexo vaginal aumentaron a casi 4 y media con el, y pese a que lograba que se corriera con el sexo anal, un arte bastante difícil, (aclaración nueva, el sexo anal es diferente, algunos ya lo sabréis y otros no, pero mientras en la vagina las mujeres tiene las terminaciones nerviosas que generan el placer en los primeros 5-6 centímetros de su interior, en el Ano no lo hay, son terminaciones nerviosas normales, por lo tanto en el sexo anal el punto esta en que, a la mujer, ese nivel de dolor al sentir la fricción, la excite, algunas no lo soportan mas por miedo al dolor que por el dolor en si, pero están preparadas para parir y soltar un bebe con la cabeza de 19 centímetros de diámetro por el coño, están preparadas para soportar dolor, y a las que disfrutan del sexo anal lo saben bien, por eso muchas a la vez que son penetradas se masturban en clítoris), siempre terminaba matándola con la bestia por el coño, era colosal vernos follar, y mas de una sesión tengo gravadas para confirmarlo. Si atacar su coño desde atrás era un escándalo, metérsela por el ano era aun mejor, empezando una de las sesiones.

Creo recordar que fue el 1º día de piscina en que fuimos y pasamos el día allí, habíamos vuelto antes la chicas y yo en el coche, sobre las 7, Manu y Teo habían quedado para salir y charlar, a ver si Manu tenia mas suerte, mis intentos por hablar con Teo sobre su relación con Alicia no fueron nada bien, llegado a enfadarse conmigo y con Alicia, y ese día en la piscina no fue diferente, me las tuve que llevar para separarlos, pero la verdad es que fue una excusa, quería llevarme a Ana a casa y reventarla por culpa de su biquini escueto, era uno de los normales pero su cuerpo lo hacia demasiado, jugueteando con la gargantilla, y tonteando con caricias y roces en el agua. Incluyendo ver a Alicia con uno de los atrevidos coqueteando con Teo, sin éxito, y con Lara, bueno, a ella os podéis imaginar, sus enormes tetas se le salían mas de una vez del biquini, sin importarla demasiado ni hacer nada por evitarlo, lo llevaba mas suelto de lo normal y aprovechaba para restregarse conmigo jugando en el agua, o dándola crema, mas de una erección tuve que esquivar al notar sus manos bajo el agua masturbándome, Ana se percataba y me la sacaba de encima. Yo con mi cuerpo formado, marcando músculos con tableta incluida, y mi doble bañador para evitar aun más miradas de mujeres sobre mí. Ana estaba encantada pero tensa por que todas esas chicas se fijaban en mi y mas de una entabló conversación conmigo en la cola del puesto de helados o en el acceso a vestuarios, y mi actitud dicharachera las daba pie, por lo que no tardaba en echárseme encima y agarrarse de mi cuello para dejar claro que aquel hombre estaba pillado, a mi me pasaba igual con ella, sin duda era de las mas atractivas de la piscina, pero ninguno se arrimaba al verme junto a ella. Por eso al llegar a casa la destrocé en el 1º polvo, estando mas de 1 hora follándome su culo con ella en vilo por los aires, cuando se repuso me miró lujuriosa, saqué un consolador corto pero ancho que teníamos, en forma de huevo, y se lo metí en el ano, dejándoselo allí mientras la desmayé por el coño al 2º polvo mas de hora y media, haciendo gritar barbaridades y sacar de mi al animal que llevaba dentro, martirizándola contra la pared, era la 1º vez en varios meses que lograba que Ana se desvaneciera, pero apenas duro así unos minutos, logrando que terminara corriéndome en su boca con una de sus mamadas de cine, tragándose encantada todo mi semen acumulado de todo el día. Salimos a cenar algo, charlamos con Lara y Alicia un rato para calmarla, llamé a Manu y me dijo que iban a salir de marcha y que volverían tarde, así que volvimos a nuestros respectivos dormitorios.

-ANA: bueno, vale ¿y ahora que?- quería consejo sobre cual seria la siguiente travesura una vez dominado el anal, pero estaba en banco, había leído y repasado mil cosas ya y casi todas estaban completadas, todas las que puedan cumplirse entre 2, y sin sado que no nos gustaba a ninguno, algún cachete o bofetada llevada por la pasión, pero nada raro.

-YO: pues la verdad es que no lo se, me tienes agotando mi imaginación, queda poco o nada.

-ANA: la verdad es que a mi también, ¿no hay mas en Internet?

-YO: nada legal jajaja, todo lo que queda es con más gente.

-ANA: no se, me da cosa, yo te quiero a ti.

-YO: mujer, y yo a ti, es solo probar, y ver si se disfruta o no, te juro que para mi no significa nada.

-ANA: que no, no te pongas pesado, algo mas tiene que haber.

-YO: pues no se me ocurre nada, nada que no incluya a mas gente….., ya sabes tríos, orgías o intercambios de pareja.- se moría de celos con que me miraran mas de 2 chicas por la calle, a Lara se lo permitía para castigarla, pero dar vía libre a eso creía que era su punto débil.

-ANA: ainsss, no se, es que me da mucha vergüenza que me vean desnuda – aluciné al no oír una negación rotunda.

-YO: no seas boba, ya te ha visto mas de una, y sabes que los tíos matarían por estar contigo, no se, yo solo lo digo por que no hay mas opciones.

-ANA: pero yo no quiero, ni necesito tíos, te tengo a ti, pero si tu quieres……..alguna mujer…..- incrédulo con su disposición.-….podríamos……..- zanje su idea.

-YO: yo tampoco quiero ni necesito más mujeres – me miró sin creérselo – en serio, pero si quieres que sigamos jugando, no hay opción.- no lo necesitaba, Ana me colmaba y ya podía desatarme con ella, con cierto autocontrol, pero no sabia hasta donde estaría dispuesta a llegar.

-ANA: ¿y donde conocemos gente………..así?- ¡¡joder que se lo estaba planteando de verdad!!

-YO: bueno, no hay un número de envió de salidos a domicilio, ya viste como es de fácil encontrar gente que quiera lo que tu y yo tenemos, como la recepcionista del hotel en tu cumpleaños, los dependientes de las tiendas o cualquiera, son gente normal.

-ANA: ya, pero me muero solo de pensar que otra persona desconocida me vea, no ya desnuda, sino……ya sabes……….follando.

-YO: ¿de que hablas? hemos estado follando en sitios públicos, y Lara esta todo el día pegada a la puerta cuando lo hacemos – se le iluminó la cara.

-ANA: claro, Lara, ¿como no se me había ocurrido?, lleva meses tirándote ficha y la conozco de sobra, es perfecta, podemos jugar con ella como queramos, esta loca contigo y tu polla, lleva semanas rogándome que la deje que te folle, la hablé de como me desvirgaste a mi y quiere que se lo hagas a ella.- me abrume por su ímpetu y la cantidad de información dada.

-YO: coño, ¿y por que a ti y no a mi?

-ANA: yo que se, se habrá cansado de intentar convencerte a ti y lo intentaba conmigo de nuevo.- lo noté cierto tono raro.

-YO: ¿como que contigo……..de nuevo?- se puso roja como un tomate.

-ANA: bueno veras, es que Lara y yo, bueno…antes de lo nuestro y luego al volver a Granada pues eso….

-YO: ¿que?

-ANA: pues que nos liábamos y eso, ya sabes, rollo lesbianas, pero sin serlo.- me quedé patidifuso ante esa revelación.

-YO: joder que calladito te lo tenias, ¿y ahora las vas dejando que tonteé con tu novio?

-ANA: es una guarra pero era mi amiga y me sentía sola, no se, por probar…eso no importa, lo que importa es que esta aquí con nosotros, y podemos hacer con ella lo que queramos.- su cara era casi maquiavélica.

-YO: bueno podemos seguir jugando con ella…….- me cortó con un beso de nerviosismo.

-ANA: no, basta de juegos, va a ser nuestra………. putilla jejeje- se me echó encima masturbándome, no se si la idea la estaba calentando o si quería excitarme para que me pareciera mejor idea, cuando la verdad, ya me lo parecía.

No me atraía la idea de follar con Lara, si no, eso ya hubiera pasado hacia meses, era que Ana quería que lo hiera, y con su consentimiento, follárme aquel par de tetas de Lara no seria ningún problema, mas aun desvirgarla, algo que me parecía increíble, si tenia rollos con Ana, era una calienta pollas y llevaba meses provocándome, que su coño aun no hubiera sido profanado era un milagro. Lara se había urbanizado un poco, ya no era un guarra hippie porrera, se preocupaba de su estilo, y se compró ropa mas ceñida y atrevida, se arreglaba el pelo y esas cosas, supongo que con lo ligera de casos que era, su monumental escote, ahora si siendo bien trabajado y expuesto con vértigo, tendría a unos cuantos babeando tras ella, pero mi cabeza sabia que lo hacia solo por mi, muchos de los modelos que se compraba se los veía a Ana o los imitaba, quería ser ella, para tenerme a mi. Como no funcionó es cuando empezó a ir medio desnuda por la casa, luego desnuda y luego a meterse en mi cama e iniciar sus torpes y grotescos intentos por que me abalanzara sobre ella, para entonces tenia su cuerpo mas que visto, su culo no era tan malo, al igual que el resto de su cuerpo, su cara algo estropeada y su pelo corto no me gustaban, pero simplemente todo quedaba afeado por sus enormes tetas, sin sujetador casi ni caían pese a su peso, tenia unos pezones enormes y altamente sensibles, y su coño pasó de ir con bastante bello a ir completamente rasurada, lo se por que el día que se rasuró me lo fue a enseñar toda orgullosa.

-YO: esta bien, pero por que tu quieres, entiende que a mi esto me da igual, yo te quiero a ti.

-ANA: lo se, confío en ti, si no, no te lo pediría, llevamos meses aguantando a esa zorra desnuda en nuestra cama sin tirártela, pero ahora te pido que lo hagas, quiero que la próxima vez que te vea tiemble y no ande metiéndote mano.

-YO: esta bien, ¿como quieres que lo hagamos?

-ANA: no lo se, no tengo ni idea, ¿la llamo?- se refería a decirla que viniera al cuarto ahora.

-YO: jajajaja no, esa loca debe estar masturbándose en el pasillo o el salón, como hace siempre que sabe que estamos follando, así cuando salgo me busca para ver si tengo ganas de más y le toca a ella, o por si sales tú y se mete ella en la cama.

-ANA: que golfa es, pues lo va a pagar, me voy a salir a su cuarto, que tengo allí algo para ella, cuando se meta aquí contigo, haz como si no pasara nada, como siempre y cuando se despiste, usa las cuerdas y las esposas, átala y déjala bien abierta de piernas, como haces conmigo.- me gustó su serenidad y me asombró su determinación.

-YO: ¿y si se resiste?- sonrió bajando su boca hasta mi polla poniéndomela dura con sus labios.

-ANA: esa zorra quiere tanto este enorme falo, que no te pondrá pegas en el como si le dices que la vas a follar, así que cuando este así, no se, haz…… lo que sabes………… para tenerla de……..¿esclava?- sonreía malévolamente.

Le costó dejar de chupármela para irse de la habitación completamente desnuda, la oí hablar con Lara en el salón, y como de un portazo se metía en el cuarto de Lara. Al momento sentí como Lara se acercó corriendo, se metió en mi cuarto desnuda y viéndome boca arriba con la polla tiesa, se me echó encima como solía hacer cuando iba confiada.

-YO: hey, ¿que tal?

-LARA: aquí estoy para lo que necesites.

-YO ¿y que se supone que necesito de ti?

-LARA: no te hagas el tonto, Ana me acaba de contar que no puede mas contigo y se siente mal por que no es capaz de seguirte cuando la follas, que te quedas a medias, yo si soy capaz, déjame demostrarlo mientras ella llora en mi cuarto – que lista era Ana, se estaba volviendo una manipuladora nata, me la había servido en bandeja.

-YO: bueno, es cierto, Ana últimamente esta menos pendiente de mi, no como tu.- la pobre ilusa creyó que iba en serio, y sonrió creyendo que su plan había funcionado, que por fin yo me había dado cuenta de que ella era mejor que Ana, así que se lo hice creer.- y la verdad es que llevo unas semanas tirándomela pensando en ti y tus tetas- una mentira tan grande como sus senos, los cuales puso orgullosa en mi cara.

-LARA: ¿estos?- se los lamí gustoso, ahora si como había llegado a soñar hacerlo, agarrándolos con ambas manos y apretándolos entre ellos, chupando sus pezones, como había notado, eran tan sensibles que en pocos lametazos los tenia tiesos y el cuerpo le temblaba.

-YO: los mismos, necesito hacerte mía, pero me da miedo, eres virgen….

-LARA: da igual, no soy como la frígida de tu novia, a mi me puedes romper el coño a tu gusto sin miedo, aunque sea la 1º vez.

-YO: eso dicen todas, pero siempre salen huyendo….- puse la cara de tristeza más falsa que pude.

-LARA: yo no lo haré, déjame que te haga mío y me tendrás siempre.- su cuerpo era de gelatina, estaba frotándose con mi polla palpitando entre sus piernas y su tetas ahogándome en la cara.

-YO: esta bien, pero si empezamos ya no pararemos hasta que yo quiera, y para eso no puedo jugármela, déjame que te ate a la cama.- la petición era extraña pero Ana dio en el clavo, estaba tan desesperada que le daba igual como, le brillaban los ojos de felicidad.

-LARA: hazme lo que quieras.- por 1º vez probé sus labios, y su lengua, sin duda era habilidosa, su fama era merecida, y mis manos instintivamente se pusieron trabajar aquellas montañas que tenia por senos, a los que tenia ganas pese a haber jugado con ellos antes.

La di la vuelta tumbada boca arriba sobre la cama, y con mucho mimo fui colocándole las esposas en la barra de la cabecera de la cama, eso dejó sus pechos a mi entera disposición, los cuales castigué hasta sacarla un orgasmo no buscado, sus pezones eran puro fuego y con solo eso y frotarse los muslos, ya había cedido, me aguanté la risa, ya estaba así sin haberla tocado aun, y se las daba de hembra superior a Ana, ilusa. Fui bajando por sus piernas hasta atarlas a los laterales del somier, con unas cuerdas que Ana compró, asegurándolas bien fuerte y dejándola totalmente abierta y expuesta.

-LARA: fóllame ya carbón, me tienes loca, párteme el coño de una vez, quiero ser tu puta.- su palabras estaban dirigidas, serian las chorradas que les decía a los chicos para tenerlos comiendo de su mano como calienta pollas que era.

-YO: y lo ves a ser.- subí de nuevo por su cuerpo con mis labios, parándome en sus pezones, sus aureolas eran tremendas y sus pezones erectos como conos de carretera, hasta que llegué a su oído.- ¿vas a ser mi puta?

-LARA: si, haré lo que quieras y cuando quieras, pero métemela ya.

-YO: bien, por que vas a ser mi puta, y a partir de ahora eres mía, dilo.

-LARA: soy tuya.

-YO: no te creo.

-LARA: ¿que puedo hacer para que me creas?

-YO: ¿que tal una prueba?

-LARA: lo que sea.

-ANA: bien, Ana es mi chica y ahora esta triste por tu culpa, no logro disfrutar con ella por que te tengo en mi cabeza todo el tiempo – otra mentira mas- pero ella es mi novia, y tu eres mi…..

-LARA: soy tu puta.

-YO: correcto, ¿y que hace mi puta?

-LARA: lo que tu quieras.

-YO: perfecto, por que ahora quiero que seas mi puta…. y la de Ana.- su cara se movió, estaba ida aceptando sin saber de que iba aquello, confusa.

-LARA: ¿como que de Ana?

-YO: mis putas no me discuten, asienten o dejan de serlo, ¿quieres ser mi puta o no?- mi boca bajo a sus pezones y mi mano a su coño, tenia que trabajármela bien para que relacionara el placer con mis ordenes, seria la puta de Ana y mía, pero si quería completa sumisión de su parte tenia que hacerlo antes de que Ana entrara en escena para un resultado perfecto, no sabia si Ana estaría a la altura de aquello.

-LARA: si, quiero ser tu puta, pero…..- mis dedos entraron en su coño provocando otro orgasmo demasiado fácil para mi.

-YO: no hay peros, aceptas o me voy a por Ana y te dejo aquí atada…….- mi lengua experta y mis hábiles falanges la estaban matando, así que tardó en responder.

-LARA: dios, si, vale, seré tu puta y la de Ana, haré lo que queráis y seré vuestra.

-YO: bien por que esa será la prueba, voy a ir a por Ana, y te ofreceré como presente, harás lo que te ordene y serás lo que ella diga que seas, todo lo que haga Ana es como si fuera yo, y si faltas a tu palabra con ella, lo harás conmigo y volverás a ser la compañera de piso que no quiero tirarme ¿lo has entendido?

-LARA: si, hazla venir cuando quieras- su cuerpo eclosionó en un 3º orgasmo, tan rápido y fácil como los otros, pero esta vez en parte, su aceptación de la situación hizo mella, más que mis dedos y mi lengua.

-YO: no, quiero que la llames tú, grita a pleno pulmón, sabes cuanto para que se oiga desde tu habitación ¿verdad?

-LARA: si.

-YO: pues llámala y pídela que venga para que hagas lo que quiera contigo.- obedeció gritando mis palabras, mientras yo abría la puerta del cuarto, fue una tontería, Ana estaba en la puerta escuchándolo todo – ves, ya estas aquí, sabía que volverías, y tengo un regalo.

-ANA: dime amor.- me miró loca de pasión, si había oído todo entendía por donde iban los tiros y como la había domado, la cogí de la cintura, estaba desnuda y con una bolsa de plástico en la mano.

La coloqué a los pies de la cama viendo a su amiga temblado por los 3 orgasmos seguidos que le había sacado solo con acariciarla, totalmente expuesta y atada, me puse detrás de Ana y la forcé metiéndole mi polla del tirón en su coño por detrás, arrancándola un grito de pasión, sacándola lentamente y volviendo a meter con mas fuerza aun varias veces, nada que no aguantara pero haciendo que Lara nos mirara excitada.

-YO: te traigo este regalo, para saldar cuentas, siento que pienses que no eres suficiente para mí, y por eso te traigo a nuestra….

-LARA: su puta, soy la puta de los 2, y soy lo que quieran que sea y haré lo que quieran que haga.- su seguridad y firmeza hicieron que Ana se estremeciera, eso y que mi polla la seguía partiendo en dos y mis manso repasaban sus pechos y su vientre.

-ANA: muchas gracias amor, hacia mucho que quiera tener a esta puta, es una puta virgen, eso vale mucho pero no es muy útil, quiero desvirgarla ya.

-YO: lo que tu quieras, pero lo veo complicado, ¿que opinas tu? Puta

-LARA: será un honor que me abran el coño por 1º vez.

-YO: ¿como lo hacemos peque?

-ANA: traigo esto.- abrió la bolsa que traía dejando caer sobre Lara 3 consoladores, me resultaban familiares, y cuando los vi bien me di cuenta, eran los 3 con los que preparé a Ana para desvirgarla en fin de año, supuse que se habían quedado en la habitación, pero se los había guardado y conservado hasta ahora.

El 1º era fino y vibraba, el 2º era igual de corto y fino al inicio, pero iba aumentado su tamaño hasta la base, el 3º era un tamaño de polla normal, mas grande que los otros 2 y con estrías de forma natural

-YO: vaya con mi pequeña, ¿los has guardado?

-ANA: eso y mas, no veas lo bien que me venían en mis noches sola por culpa de esta puta que se llevaba a todos los chicos que se arrimaban a mi, ahora voy a abrirla el coño como me hiciste tu a mi, pero no vas a tirártela, aun no, la voy a desvirgar yo con el mas grande, ¿te parece bien? Puta.

-LARA: lo que usted quiera.- tenía la cabeza libre y elevada por la almohada, así que sus ojos podían observar el tamaño de las trancas, temblando al ver como Ana jugaba y chupaba el más grande mientras yo ya me la follaba a buen ritmo, con su cara algo desanimada al oír que no me la iba a tirar por ahora.

Ana se fue agachando y gateando hasta ponerse entre las piernas de Lara, y comenzar a comerle el coño, según parecía no era la 1º vez, pero no por ello dejé de penetrarla al ponerse a 4 patas, si mi ritmo en el trasero de Ana iba aumentado, los de la lengua y los dedos de Ana en el coño de Lara no eran menores, logró que se corriera un par de veces mas antes de correrse ella por mis arremetidas, eran tan fuertes que se puso encima de Lara, poniéndome de rodillas en la cama detrás de ella y acelerando el ritmo hasta matarla durante mas de 30 minutos, en los que Ana y Lara tenían un festival lésbico de besos y caricias, Ana sabia que su pezones eran volcanes y lo aprovechaba mientras aun podía ser dueña de su cuerpo, cuando me puse serio, los gritos de Ana por mis acometidas en su interior era bestiales, estaba sintiendo como se le abría el coño y me bañaban con sus orgasmos mientras Lara castigaba los pezones de Ana con su lengua. Terminé cogiendo a Ana del vientre subiendo su cuerpo y poniéndola de rodillas sin dejar de masacrarla para que Lara viera bien como Ana aguantaba de sobra aquello y mas, en aquel momento debió darse cuenta de la trampa, pero en el fondo lo deseaba tanto que le daba igual, solo disfrutaba de vernos follar sin puertas de por medio. Pasados 20 minutos mas, la situación me llevó a correrme dentro de Ana sacándola un orgasmo que la encendió, más que apagarla.

-ANA: así se folla, puta, no te creas que eres mejor que yo, por que este animal te destrozara mas que a mi, ya lo veras, pero ahora seré yo, ¿me ayudas amor?- se dobló para besarme alocadamente.

-YO: claro.

La saqué de su interior para dejarla sitio, se tumbaba sobre el coño de Lara que estaba rezumando fluidos, Ana cogió el mas pequeño de los dildos y lo puso a vibrar, para luego metérselo de golpe a Lara que casi se corre de nuevo solo con eso, no tuvo que moverlo dentro de ella mucho tiempo hasta que lo logró introducir sin problemas, aun así, con calma y sin prisa fue creando sitio, haciendo círculos, con mis indicaciones, al rato su coño aceptaba aquello, así que cambió al otro, que metió de forma violenta hasta al zona donde se ensanchaba, Lara gemía de placer pero se notó alguna mueca de dolor cuando fue sintiendo como su coño se abría ante el empuje de Ana que estaba con cara sádica, la tuve que pedir que fuera con mas calma y cuidado, aceptó a regañadientes, pero logró otro orgasmo del interior de Lara, llegó a rozar el limen, el cuerpo de Lara se removió de dolor.

-LARA: ¡¡¡por el amor de dios, hacedlo de una vez, me voy a morir!!!

-ANA: tú calla puta, eres mi regalo y lo haré como y cuando quiera.- esas palabras era impropias de mi dulce Ana, se había metido en el papel a conciencia, y estaba disfrutando.

Cambió de consolador y cogió el mas grande, lo pringó de vaselina que guardábamos de antaño, cuando su coño se irritaba, lo untó y lo fue metiendo hasta volver a notar el limen, eso martirizó a la pobre Lara, que pese a chorrear de placer sentía morirse por dentro, Ana tuvo compasión y haciendo la cuenta atrás, dio la estocada final, empujó tan fuerte que le metió el consolador casi entero, obligando a Lara a gritar y moverse de tal forma que me preocupó.

-ANA: ¡¡dios Lo siento, déjame que lo saqué!!- la paré.

-YO: déjalo, ya esta dentro, se tiene que acostumbrar.

Lara imploraba clemencia, pero no lo tendría, sujetaba a Ana para que no acudiera en su ayuda, se movía como un perro la 1º vez que lo atan a un poste, con la cara roja y compungida, poco a poco fue adaptándose, su gritos y sollozos disminuyeron, hasta que se quedo quieta, suspirando.

-LARA: dios, no es tan bonito como lo pintan, me arde el puto coño, no lo aguanto mas.

-YO: tranquila puta, esto es solo la primera vez, ahora veras como gozas.

Quité a Ana, y me puse al mando, cogí lo poco del consolador que quedaba fuera, casi con las uñas, y lo fui sacando lentamente hasta dejarlo casi fuera, Ana miró horrorizada como brotaba sangre del coño y goteaba alguna gota del consolador, le pedí que se centrara en comerle los pezones a Lara, la tenia que devolver al juego. Mientras ella cumplía, apenas pudiendo con una teta a la vez, yo volví a hundir el consolador en su interior de forma mas suave y circular, su gemido mostró escozor pero no dolor, llegando a un punto localizado de penetración optima, lo fui sacando y metiendo con un ritmo tranquilo y pausado, dando pequeños respiros, cambiando las muecas por suspiros y los quejidos por gemidos, el trabajo de Ana estaba ayudando y se volvió a correr, allí aceleré la mano y lamía su clítoris, arrancándola orgasmo tras orgasmo, estaba encantada y moviendo la cintura queriendo abarcar mas de aquel consolador que la estaba matando, Ana acariciando y lamiendo sus enormes tetas con sus pezones sensibles, mi lengua recorría todo su hinchado clítoris mientras el consolador la follaba sin descanso, no aguantó mas y rompió a llorar con un orgasmo final que me pringó toda la cara con una fuente de fluidos, tirando de las cuerdas y las esposas, culebreando extasiada. La dejé tranquila y descansando, recuperándose de un ligero temblor entre sus muslos, sacando el consolador bañado de fluidos, dándoselo a chupar y lamer a Ana, que lo cogió encantada y se le llevó a la boca, montándose encima de Lara, y jugando a besarse y chupar el falo las 2 a la vez, para probar sus jugos, hasta que quedó seco, Ana se incorporó riendo de forma endiablada. Lara nos miraba con los ojos abiertos y respirando con una celeridad desproporcionada, sus enormes tetas eran movidas con violencia.

-ANA: no ha estado nada mal para ser la 1º vez, puta, ¿quieres mas?- Lara estaba roja y avergonzada, el calentón había pasado y se daba cuenta de su humillante situación, era un momento clave para saber si seria nuestra puta o no para siempre, así que mi mano volvió a su coño y haciéndola un dedo, buscando su punto G, la obligué a contestar.

-LARA: si.- apartó la mirada cerrando los ojos, admitiendo que le gustaba aquello, aunque no era lo que esperaba.

-ANA: ¿quieres esta polla?- se retorció y me la agarró, tiesa de nuevo después de lo ocurrido.

-LARA: si.- ahora sus ojos se clavaron en mí, pidiendo que cumpliera mi palabra, con lágrimas en los ojos.

-ANA: pues vas a tener que ganártelo, mira – cogió el consolador y lo pegó a mi polla, era algo mas de la mitad que la mía, eso ayudo a Lara a comprender el lío en el que se había metido, pero no pudo evitar relamerse.- si quieres que mi hombre te posea, vas a entrenar muy duro y vas a ser mi puta particular, a partir de ahora no te acercarás a el, si yo no te lo ordeno, se ha acabado ir de espaldas a mi tonteando con el, soy tu ama, y me obedecerás ¿me has oído?

-LARA: si.

-ANA: si te portas bien te ayudare a follártelo, pero si no me haces caso, se acabo todo.- Lara asintió sin despegar sus ojos de mi polla tiesa.

-YO: ahora mira como se folla de verdad.- Ana me entendió.

Se movió, yo con ella, colgándose de mi cuello y me rodeó la cintura con sus piernas, cruzándolas, la pegué sobre mi pecho colocándome al borde de la cama, con Ana flotando encima de la misma, dejando que Lara tuviera un 1º plano descomunal, y allí mismo la ensarté entera, el grito de Lara por ver como Ana se metía aquella bestialidad sin inmutarse me excitó mas que si lo hubiera dado la propia ultrajada. Ana me miró con la boca abierta por mi poco cuidado, eso me llevó a follármela sin descanso mas de 20 minutos así, sin dejar de bajar el ritmo haciendo que los fluidos de Ana cayeran sobre Lara, sus corridas cada día eran mas abundantes y eso facilitaba que mis penetraciones fueran mas largas, se la metía y se la sacaba prácticamente entera cada vez y a gran velocidad, Ana cedió, no soportaba esa fricción y aprendió trucos para aguantar mas, abriéndose de piernas y estirándolas hacia arriba, mis manos en su culo era suficiente apoyo como para terminar corriéndome, poro la maté, bajándola y poniéndola a 4 patas sobre Lara, ensartándola por el culo dejando que viera el 1º plano de nuevo, regalé unos 10 minutos finales en que saqué a la bestia, Ana enloqueció, mientras que Lara temblaba solo de pensar que yo me la tirara así algún día, gritando que parara y pidiendo clemencia, mientras Ana sonreía halagada moviendo la cintura como una autentica profesional, luciéndose. En esos apenas 10 minutos de la bestia Ana quedó en blanco, a veces la bestia era controlada, y aguantaba mas mi dulce Granadina, y otras veces se me rompía la cadena, esa fue una de esas veces, era un muñeco de trapo, se tuvo que tumbar sobre Lara al no hacer ninguna fuerza para mantenerse erguida, corriéndome como un animal en un frenesí final matándola sobre el cuerpo de Lara y cayendo fundido sobre las 2, joder, me había quedado sin fuerzas, hacia mucho que no estaba así, pero me dio para comerle las tetas a Lara de nuevo, era un agravio comparativo, Ana las tenia de buen tamaño, normales y exquisitamente colocadas, pero las de Lara eran un prodigio de la anatomía femenina, un insulto a las leyes de la física. Mientras Ana se retorcía, tumbaba de lado sobre Lara, en un estado semi hipnótico, me quedé mirando a Lara y sus tetas, me puse de rodillas sobre su vientre y plante mi polla flácida y pringosa entre sus tetas, dándola en la barbilla con el glande.

-YO: dime, puta, ¿te crees que aguantarais esto que acaba de pasar?

-LARA: no.- lo dijo clavándome su mirada a los ojos, moviendo la cabeza de forma nerviosa diciendo que no.

-YO: me alegro de que por fin lo entiendas, eres inferior, en cualquier sentido, a Ana, y por lo tanto nuestra puta, solo podrás quitarte ese cartel si logras superarla.

-LARA: si, pero….quiero decir, no voy a poder hacerlo nunca.

-YO: eso queda en lo bien que te portes y lo rápido que aprendas.

Deshice los nudos y le quité las esposas, dejándola ir al baño, Ana supervisó su ducha, ya vuelta un poco en si, salieron desnudas y húmedas, por suerte estaba demasiado cansado para darme cuenta, me di una ducha fría, retomando sensaciones, volvía a tener un juguete roto, una mujer esclavizada para el sexo, pero ahora era compartida con Ana, mi verdadero amor, la mujer que siendo dulce y cariñosa, seguía mi ritmo sexual y se adaptaba o tomaba partido de aquellos juegos sexuales. Supuse que era la evolución lógica de una relación estable sin que se deteriorara, no podíamos seguir siendo la”parejita recién casada” siempre, estabamos madurando y aprendiendo juntos. En mis pensamientos estaba cuando Ana entró en el baño mientras me secaba, no sabia cuanto tiempo había pasado desde que me metí en la ducha, Ana estaba preparada para dormir, con uno de sus corpiños fosforitos transparentes, solo con el y un tanga a los que les había cogido el gusto, dejándome ver sus tetas a través de la tela con su espalda al aire solo tapada por unos tirantes elásticos, cerró la puerta y se acercó abandonando el papel de ama, cayendo a mis brazos con una de sus maravillosas sonrisas.

-ANA: dios, que gustazo, me acabo de quitar un yunque de encima con esa cerda.

-YO: vamos, ¿que no te parece mal?

-ANA: ¿que dices? Me encanta, ha sido un acierto, sobretodo con ella, tienes que verla, la he preparado para ti, la he ordenado que duerma con nosotros esta noche, solo dormir, y ni me mira a la cara, y obedece como un corderillo, nunca pensé que ver a alguien así me…..

-YO: ¿excitaría?- asintió algo avergonzada.- es normal, pasas de ver a una persona a un objeto, a tener poder sobre ella, y eso atrae, pero tienes que tener cuidado de no pasarte pero también de no parecer débil, si quieres mantenerla en este estado.

-ANA: vale, tu guía – me besó tiernamente, recordando que seguía allí mi novia perfecta, dios, era el hombre mas afortunado de la tierra, no hablo de una frase hecha, si no que no podía ser mas feliz con una mujer así a mi lado.

Volvimos juntos al cuarto y entonces vi a Lara de pie, mirándonos atenta y solo vestida con uno de los corpiños elásticos transparentes de Ana y un tanga, de los que no era asidua y mas que eso era en contra, siempre iba con grandes bragas discutiendo y alegando en contra de una prenda intima tan incomoda como el tanga, ufffffff, no os podéis hacer una idea, ver a Ana así era un pecado, y a Alicia no le quedaban bien, pero las tetas de Lara encerradas en esa tela eran un escándalo, se medio tapaba, le ordené que apartara las manos, dios, era groseramente obsceno, me recordó a Eleonor, la madre colombiana, saliendo a la piscina el 1º día con el biquini de su hija, pero mas grotesco aun, en Ana quedaba de frente como un vestido de noche algo descocado, casi ni se notaba que no había tela de los costados hacia atrás, pero en Lara la tela terminaba antes en el pecho, y se le salían las tetas por los lados y por encima, eran 2 balones de basket metidos en una de esas redes de medio kilo de naranjas o patatas. Estaba roja de vergüenza y caliente, si tenia los pezones tan sensibles el roce de aquella tela en ellos debían ser continuo y fuerte, no es que no se le cayeran y la tela las sostuvieran, ya sabia que desnuda y de pie no se le movían pese a la gravedad, es que las tenia pegadas al cuerpo como si estuviera boca abajo en el suelo, casi le nacían al final del cuello, no puede evitar ir a por ella y acariciar sus pechos, metiendo mi lengua hasta su laringe, acto que devolvió encantada, mas apasionada cuando mis manos fueron a su trasero y se metieron entre sus nalgas dando pequeños tirones leves del hilo del tanga, provocándole una fricción en el coño que la mojó al instante, lo noté, al ponerme detrás de ella y atacar su cuello mientras mis manos se apoderaban de sus senos sin poder abarcarlos, en mi polla al meterse entre sus muslos, como su calentura y su humedad iban aumentando, pero no se movía, solo se dejaba hacer, mirando en el espejo de enfrente toda la escena y mi estaca atravesándola de lado a lado. Ana se nos puso delante, y con suavidad me fue levantando la cara hasta hacerme mirarla.

-ANA: tranquilo amor, esta noche solo dormiremos.- me paró en seco separándome de ella por que me conocía lo suficiente como para saber que si seguía, Lara no salía de allí sin ser ensartada y ella quería enseñarla, poco a poco, como hice yo con ella.

Me acosté como siempre, metiendo mi polla entre las piernas de Ana y abrazándola dándola mi calor, aspirando su pelo y su olor a coco, dándole la espalda a Alicia, pero no tardé mucho en darme la vuelta y hacer los mismo con ella, era el juguete nuevo y quería probarlo, mis manos se centraron en sus tetas con los 2 salientes de los pezones, y su pelo corto, que no olía a nada, decidí probarla de nuevo, y ya de paso modificarla a mi gusto.

-YO: a partir de mañana quiero que tu y tu pelo oláis a vainilla, no eres una zorra barata, eres mía y yo solo tengo lo mejor. ¿Me has oído?

-LARA: dalo por hecho.

Me estaba costando conciliar el sueño con ellas 2 en la cama, las fui intercalando hasta que me quedé dormido, con sueños de futuro para esa nueva relación formada.

CONTINUARA………
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Relato erótico: “MI DON: Ana y Lara – Determinación y honor (28)” (POR SAULILLO77)

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Había llegado el verano, y vaya forma de hacerlo, mi relación con Ana estaba evolucionado y cambiando constantemente con el marco sexual de fondo, no supe cuanto hasta mas tarde, era feliz descubriendo esos pequeños placeres de una relación larga y consolidada, no os equivoquéis, que ya hubiera terminado de formar a mi pareja, Ana, que ya era la mejor mujer en la cama con la que había estado, así de simple, no la cambió a mis ojos fuera del sexo, era una niña dulce, cariñosa, amable, gentil y romántica, seguía llenándome a nivel personal. Mas de 9 meses de follar a diario y de entrenarla en todo lo que sabia, ya tenia a una igual en el terreno del sexo, si, yo dominaba mas pero era una cuestión puramente del tamaño de mi polla y poderío físico, lo que era follar, estabamos a la par, aquellos juegos inocentes del inicio habían dado paso, no solo a convertirla en una folladora de calidad, sino a desvirgar su ano y trasformarla en una amante del sexo anal, si no que su mente se había abierto de tal manera que no solo había consentido, si no que había manipulado para lograr que Lara, su mejor amiga y compañera de piso, se convirtiera en nuestra puta personal, después de meses de aguantar y regocijarse que aquella tetona salida fuera detrás de mi sin lograr nada, le había dado la vuelta y la había desvirgado ella misma con los mismos consoladores con los que la desvirgué a ella, anulando su voluntad ofreciéndola una follada entre nosotros que la hizo ver que no éramos 2 críos tontos a los que una niñata como ella pudiera controlar usando sus armas, y menos que yo cayera en sus redes pese a sus 2 poderosos argumentos, así que entendió que su única forma de llegar a mi, era someterse, y como tal, Ana tuvo lo que quiso, a su amiga del alma roba novios, esclavizada a su voluntad, mi regalo.

En el anterior relato me quedé en como dormí esa 1º noche con ellas 2 en la cama, y de cómo me costó dormirme, aun así lo hice, pero me desperté de nuevo, Lara estaba gimiendo por que mis manos estaban trabajando sus pezones en mis sueños, joder, ni dormido podía parar, la dejé de golpe y me levanté dejando a Ana dormida y a Alicia gimoteando, me fui al baño y luego a la cocina, me encontré a Alicia dormida en el sofá, no entendía el por que hasta que la vi, con un consolador de gran tamaño en la mano, tapada por una suave manta, que curioso, levanté, y como adiviné, no llevaba nada debajo, desnuda y con un fuerte olor a fluidos de hembra desatada, me dio por pensar que se había matado sola con ese consolador mientras nos oía jugar con Lara, tenia su mérito, aquel rabo de plástico era como la mía en reposo, sabia que Teo no la tenia tan grande como esa, así que ella misma pensaba que aquellas caderas y aquel trasero merecían o necesitaban algo mas, aparte de que por lo visto hacia semanas que no lo hacían, estaban enfadados, y estaría necesitada. Me sorprendió que 1º tuviera ese consolador, 2º que lo usara sola y 3º que lo hubiera hecho quedándose dormida en el salón, mal tapada con una manta y abierta de piernas como una cualquiera, ella era mejor que eso, la tapé con la manta y dándola un beso en la frente la cogí entre mis brazos para llevarla a su cuarto, se agarró adormecida a mi cuello de forma dulce y la dejé en su cama, tapándola con una manta, me agarró de una mano al irme, pidiéndome que no me fuera, aludiendo a Teo, creería que era el, y debo reconocer que dude, pero me fui seguro de mi buena acción, ya tenia 2 coños en mi cama, uno de 1º nivel, y ella era mi hermanita y la novia de mi mejor amigo, la mente de un hombre es muy liberal cuando quiere. Ahora si me fui a la cocina y repuse líquidos, cogí una botella de agua y volví a la habitación, le ofrecí agua a Lara que esta despierta aun, bebió bastante, hasta se le cayeron una gotas en sus tetas, lo hizo a aposta, pero hábilmente para que no lo pareciera, seguía queriendo provocarme a pesar de todo. Me acosté boca arriba y Lara se giró pidiéndome permiso para recostarse sobre mi pecho, se lo concedí y así, abrazado a ella, me dormí, me volví a despertar casi de madrugada, Ana estaba moviéndome el brazo para ponerse sobre mi pecho igual, lamentó despertarme dándome un beso, y se colocó de forma idéntica a Lara pero del otro lado, así quedé, con ellas usando mis brazos y mi pecho de almohadas, una a cada lado, me volvía dormir ahora ya si hasta mas tarde, oí la puerta de la habitación y de reojo vi a Alicia mirándonos, alucinaba al ver a Lara a mi lado, abrazadas y yo en medio con mi polla tiesa de mis empalmes mañaneros.

-YO: ¿que pasa?

-ALICIA: no, nada, es que estos aun no han vuelto.- se refería a Manu y a su novio, Teo, me incorporé sin despertarlas, dejándolas acostadas, y al instante reaccionaron ambas abrazándose una a la otra para seguir durmiendo, saliendo a hablar con ella fuera para no despertarlas.

-YO: dios, ¿que hora es?

-ALICIA: son las 12 de la mañana.

-YO: ¿y aun no han vuelto desde ayer?

-ALICIA: no, y estoy preocupada, me da cosa llamar o hablar con Teo tal y como esta conmigo y Manu no me coge el teléfono.

-YO: esta bien, déjame el móvil y llamo yo a Teo. – así lo hizo, sin dejar de mirar mi polla empalmada, llamé.

-TEO: ¿que coño quieres?, pesada

-YO: hey tranquilo, que soy Raúl, ¿donde andáis?

-TEO: ¿y que narices haces tu con el móvil de Ali?- su tono era de enfado, no se le había pasado.

-YO: nada, que tengo el mío sin batería, y ando preocupado, ¿donde andáis?

-TEO ah, vale, no nada, que al final nos encontramos con unos amigos de Manu, y nos hemos quedado a dormir en su casa, salimos muy tarde de un local y no íbamos bien para conducir.

-YO: ah, ok, pues nada, descansad, venís a comer o…..

-TEO: no se tío, luego os llamo, ahora solo quiero dormir.- me colgó.

-ALICIA: ¿Que tal? ¿Les ha pasado algo?

-YO: nada, que iban muy mamaos como para coger el coche y venir, y se han quedado en casa de unos amigos hasta que se les pase, ya vendrán cuando estén mejor.

-ALICIA: muchas gracias, así me quedo mas tranquila, jo, no se que le pasa pero esta muy raro.- la cogí del brazo con mimo.

-YO: tu tranquila, ya se resolverá, tu dale tiempo.

-ALICIA: siento molestar, no quería interrumpir nada.

-YO: tú tranquila, siempre que necesites, algo avísame.

-ALICIA: no sabia que…….bueno, no es cosa mía, pero que Lara también……vamos que la había visto andar en tu cuarto y eso……. pero ahora estas……….. ¿con las 2?

-YO: jajaja nada, juegos tontos nuestros, vamos a darle un escarmiento a Lara por ser tal golfa jejeje, que andaba muy pesada detrás de mí y Ana la quiere castigar.

-ALCIA: hijo mío, es que es normal, no puedes ir por ahí con el rabo fuera todo el día que no somos de piedra….- se cayó queriendo desdecirse, se le habia escapado.- quiero decir, que no me importa a mi, pero a ella, no se, lo mismo la ha confundido o algo, es que la tienes tan gorda que….- ahora se tapó la boca, se había metido en un jardín y no sabia como salir de allí, normalmente haría broma o simplemente me reiría dejándola seguir metiendo la pata, pero estaba muy sensible con lo de Teo.

-YO: esta bien, si tu quieres me pondré algo encima contigo delante.

-ALICIA: no, si a mi me da igual, pero solo digo que a Lara le haya gustado lo que veía.- ahora si, segura en lo que decía pero roja de vergüenza, queriendo inútilmente levantar la mirada de mi polla tiesa, apuntándola.

-YO: pues nada, si quieres vuelve a la cama y duerme un rato mas, yo lo voy a hacer, estoy reventado.

-ALICIA: vale, y gracias por lo de ayer.

-YO: ¿el que?

-ALICIA: si estos no han venido solo tu has podido llevarme a la cama, gracias – me guiñó un ojo y me fue a abrazar, pero no podía con mi polla tiesa, así que sin rubor alguno la cogió con la mano y la puso de lado para alcanzarme, me pilló de sorpresa pero no le di importancia, respondí el abrazo con alguna palabra de animo y cariño, dándola un beso en la mejilla, al separarse soltó la polla y la golpeó en el brazo.- ainss hijo de verdad como sois los tíos- y se fue contoneado su despampanante trasero, no se si fue buscado o no pero vi algo de provocación en su forma de andar.

Volví a la cama, a dormir un par de horas mas, estaba Ana sola, de pie junto al baño, me tumbé en la cama.

-YO: ¿que haces?

-ANA: aquí nuestra puta, que tenía ganas de ir al baño y la he dado permiso, también necesitaba ir así que andamos esperando a que termine para volver a la cama.

-YO: deprisa, esta cama esta muy fría y solitaria sin vosotras.

-ANA: joder, ¿ya la tienes dura? ¿y de donde vienes?

-YO nada, que estos aun no habían venido y Alicia estaba preocupada, pero ya esta todo hablado, luego vienen, y si, ya la tengo dura, de hecho no es mala idea que detrás de vosotras entre yo al baño.

Según salió Lara me metí yo dándola un cachete en el culo, oriné bastante y me aseé un poco, antes de volver a la cama, donde ya me esperaban, dejándome el sitio del medio de nuevo, ya con la polla algo menos tensa, pase por encima de Ana dándola un buen beso y volviendo a acostarme con una en cada brazo, Lara me miró como pidiendo un beso para ella también.

-YO: tu aun no te lo has ganado.- lo dije apretándola contra mi con toda la intención de besarla, pero sin hacerlo.

Ahora quedé dormido como un tronco, al ser entre semana, no trabajaba, ni ellas tenían ninguna obligación, así que nos despertábamos cundo nos salía de las narices, no se cuanto paso, pero de nuevo me despertaron, esta vez eran caricias y lametones en mi polla, estaba boca arriba como me había quedado dormido pero ahora tenia a las 2 chicas de rodillas, una a cada lado, con Ana comiéndome la polla, dándola indicaciones a Lara “ahora juegas con la lengua en el glande así” ”luego lames y chupas todo el tronco” ”chupa y succiona, no solo te la metas en la boca” ”ahora baja a los huevos y juega con ellos, pero no dejes de masturbar” ”si no puedes mas, coge con ambas manos y dale velocidad, escupe y babea sobre ella, mientras juegas con el glande” , joder ,le estaba dando una master class de comerme la polla.

-YO: buenos días.

-ANA: shh tu calla y no te muevas, estoy enseñando a esta puta a comerse un buen rabo, ahora lo hace ella y si te gusta, la dejo que la comas el coño como bien sabes, si no, la meto el consolador yo por el coño hasta que me canse.- la mirada de Ana era perversa y la de Lara de pánico a no hacerlo bien, mientras que yo la di placer, Ana la había destrozado el himen de forma brutal.

-YO: pues nada seguid.

Y así lo hizo, Ana aguantó un rato mas hasta que se cansó, y dejó de chupármela para darla la orden de que lo hiciera ella, luego se tumbó a mi lado besándonos con pasión, llevando mi boca a repasar su cuello y sus senos, mientras una mano se metía entre sus nalgas y el hilo del tanga para jugar con su ano.

-ANA: venga puta, empieza, no tenemos todo el día.- se quedó mirando como Lara cogía con fuerza mi polla.

No era la 1º vez que la tenia en la mano tiesa y desnuda, pero si la 1º en que tenia permiso para hacerlo, se deleitó y rememorando los pasos, agachó la cabeza hasta besarme el glande, para ir bajando por toda la extensión dando pequeños lametones, era diferente y menos hábil, no era la 1º polla que se comía, pero no de ese tamaño, mientras mi dedo ya entraba y salía del ano de mi chica, los 2 admirábamos como intentaba tragarse mas de 1/3 de polla, con arcadas incluidas, tuvo que retroceder y volver al manual de Ana, trabajo el glande con la lengua mientras su 2 manos no paraban de masturbar, luego bajaba por el tronco dando largos lametones por todo mi miembro, y bajando a mi huevos para metérselos en la boca, sin parar sus manos, eso ya era mas familiar, y me estaba matando, sin duda las manos de Lara habían hecho muchas pajas, su ritmo era infernal y me estaba calentando, lo pagaba el culo de Ana que ya con 3 dedos dentro estaba siendo sacrificado, ella misma se llevó una mano al coño y se masturbaba por encima del tanga, pasando su pierna por encima mía para facilitar ambos trabajos manuales, gimiendo entre suspiros y besos alocados.

-YO: esa guarra lo esta haciendo bien, me voy a correr.

Al instante Ana bajó hasta mi polla, apartando a Lara que estaba a punto de recibir mi semen, cogió mi polla con ambas manos y se metió media polla en la boca acelerando sus manos hasta recibir todos los choros de mi simiente caliente en su garganta, no paró sus manos hasta que se aseguró su enorme ración de esperma, no se lo tragó como era habitual en ella, agarró a Lara mientras iba con la cabeza levantada y la boca abierta, la tumbó boca arriba sobre mi, dejando su cabeza sobre mi cuello, y poniéndose encima de los dos, sujetó la boca de Lara y se la abrió, para justo después con un gesto veloz hundir su boca en la suya, y comenzar a besarse con lengua de forma violenta, Lara gemía asqueada, luego supe que era su 1º vez en tener semen en la boca, pero Ana controlaba la situación, atacó sus pezones, con las manos, muy enrojecidos y duros de la prenda, el corpiño elástico de Ana, eso acabó con cualquier resistencia y vi como iban pasándose mi semen una a la otra con la lengua durante unos segundos, y como se separaba Ana y dejaba caer un hilillo blanco sobre la boca de Lara que recogía gustosa.

-ANA: ahora trágatelo puta.- no se negó pero no obedecía, Ana llevó su mano al coño de Lara y le apartó el tanga para meterle 2 dedos de golpe en su irritado coño.- ¡que te lo tragues! o voy a por el consolador y te abro el coño de nuevo.

Vaya diosa de la dominación, Ana me miraba para reafirmarse si iba bien o no, pero estaba clavando el papel ella sola, Lara al sentir sus dedos se estremeció, pero seguía sin tragárselo, entonces llevé mis manos a sus tetas, metiéndolas por dentro del corpiño elástico que la estaba matando desde anoche, acercando su oído a mi boca.

-YO: vamos, trágatelo, tienes que acostumbrarte, a partir de ahora será tu desayuno, no vas a comer nada hasta que te tragues mi semen cada mañana – Ana me miró ilusionada y sorprendida por mi idea.

Lara cedió, no podía mas, estaba siendo masturbada por Ana, y mis manos en sus tetas la estaban llevando al paraíso, tragó, y lo hizo varias veces, Ana le abrió la boca y la examinó de forma abusiva.

-ANA: muy bien puta, así se hace, te has ganado que mi hombre te como el coño, o lo que el quiera hacerte.

Solo al oír eso cogí de las caderas a Lara y de un tirón la senté en mi cara, mirando hacia mi cuerpo, donde se colocó Ana y se ocupo de los besos y las caricias por los labios, cuello y tetas de Lara, como tenia el tanga ya echado hacia un lado lo tenia en mi cara, ajusté posición y metí mi lengua en su coño, separando las nalgas y jugando con un dedo en su clítoris, hinchado de manera colosal, no tardé ni 2 minutos en hacerla correrse, esa facilidad me la puso dura tan rápido que terminó golpeando en la espalda de Ana, montándome por la cintura, que sin pensarlo retrocedió un poco, se apartó el tanga y se la metió en el coño de forma pausada, haciéndome temblar al notar como la abría poco a poco.Sin dejar de besare con Lara, comenzó a cabalgarme como mejor sabia, eso le provocó un 2º orgasmo a Lara, ya que ahora, con Ana apoyada en mi pecho vientre, tenia sus tetas a la altura perfecta para poder lamerlos, chuparlos y mordisquearlos, aun así, bajo sus temblores, mi lengua seguía su ritmo habitual, haciéndola gemir manteniendo la respiración, era un corderito e iba a lamentar haberse metido en la cama de 2 lobos.

-ANA: amor, si haces que esta puta se corra como una fuente, no te lo tragues, quiero que esta zorra se coma también su propia lujuria.- me pareció una excelente idea.

Apreté su cintura y aceleré mi lengua y mis dedos, provocándola orgasmos cada minuto que pasaba, me tenia que dar prisa, Ana me estaba follando como una campeona y quería darla lo suyo antes de correrme, metí un dedo en el coño de Lara y buqué su punto G, sencillo, nada mas rozarlo un par de veces comenzó a convulsionar, como cuando te metes en agua helada, metí mi boca abierta en su coño y con un par de lametones mas se corrió con una cantidad de fluidos que me costó contener, en parte por la cantidad y en parte por que la cadera de Lara se movía endiabladamente, tuvé que sujetarla muy fuerte para que no saliera despedida, hasta que cayó fulminada sobre Ana, que la sujetó a duras penas, mientras termina de cabalgarme.

-ANA: venga puta, la que se creía mejor que yo, esto aun no ha acabado.- la dio la vuelta poniéndola a horcajadas sobre mi cintura y la obligó, acostándose sobre ella, a besarme, la recibí con la boca abierta llena de sus emanaciones y con algo de asco empezó a meterme la lengua, mientras Ana apretaba con su mano en la nuca, gritándola que chupara y sorbiera cada gota.

Obedeció, fue perdiendo ataduras y terminó disfrutando de sus propios jugos, cogiéndolo de mi boca, tragando si parar sus emanaciones, y jugando con ellas en mi boca, eso me motivó aun mas, con Lara rendida sobre mi pecho besándome alocadamente y Ana cabalgándome justo detrás, decidí dar otro golpe sobre la mesa, levanté la cadera apoyando los pies, elevando a las 2, sujeté la cadera de Ana rodeando a Lara y comencé a follar yo, sacando a la bestia, la necesita para poder golpear con la pelvis a las 2, el resultado fue un espectáculo criminal, con Ana corriéndose poseída cada pocos minutos al notar a la bestia pariéndola en dos y ver a Lara en medio, siendo sometida a la misma fuerza sin penetración, una mera espectadora, pero sintiendo cada golpe, la energía, la velocidad y la continuidad, tenia los ojos abiertos como platos ante mi despliegue físico, las acometidas eran tales que las tetas de Lara terminaron en mi cara y por ende sus pezones sensibles que ataqué encantado, no se si Ana la estaba masturbando por detrás o no. o si fueron mis golpes de cadera, pero saqué otro orgasmo a Lara antes de que Ana cayera rendida sobre la espalda de su amiga, ya sin hacer fuerza contra mi. 30 minutos calculo, fue casi bíblico, tener a las 2 rendidas una encima de la otra, me llevó a correrme en Ana dando mis últimos 2 o 3 minutos de frenesí, donde Ana regreso en si y Lara vibraba de tensión, hasta que los espasmos de mi columna pararon al vaciarme, empapado en sudor, viendo como Ana sonreía y Lara me miraba con ojos de pánico.

-LARA: eres un animal, esto no es humano.

-ANA: te lo dije puta, este es mi hombre y tu eres una mierda a su lado, y al mío.

-YO: ¿te ha quedado claro?

-LARA: si.

-YO: ¿que es lo que deseas?

-LARA: quiero llegar a ser digna de que me partas en dos de esa manera y no morir en el intento.

-ANA: eso solo lo lograras si eres una buena puta, como hoy, recuerda, eres nuestra, o jamas probaras a mi hombre, ahora deja que te coma las tetas hasta que se la pongas dura de nuevo, aun quiero mi anal de la mañana, se incorporó hasta besarme ante la cara de horror de Lara, que no comprendía como eso no era suficiente para Ana, a la que tenia por mosquita muerta.

Ataqué de nuevo las tetas de Lara, ahora le quité los tirantes del corsé y las saqué para hacerlo piel con piel, tenia los pezones totalmente erectos e irritados, hipersensibles, no me costó nada ante su liviano cuerpo tembloroso sacarme otra erección, realmente eran una maravilla de tetas, Ana se incorporó, se tumbó a mi lado boca arriba y ordenó a Lara que se pusiera a 4 patas encima suya, quedando sus enormes ubres colgado a su disposición, yo me puse de rodillas detrás de ellas y sacando la cadera de Ana, dirigí mi polla a su ano, atravesándolo con fiereza pero despacio, Ana normalmente gritaba un poco al principio de los anales, hoy tenia la boca ocupada por 2 masas ingentes de carne, la levanté las piernas de apoyo y fui acelerando el ritmo poco a poco hasta que la ensarté entera golpeando como mi pelvis el coño de Lara, haciendo que el ruido de golpes fuera en su trasero y no en el de Ana, eso duró hasta que me cansé de sujetarla las piernas, cambie el orden de piernas poniendo las de Ana por fuera y la de Lara por dentro, haciendo que Ana rodeara con sus piernas la cintura de Lara, como sujeción, y luego aferré mis manos a las tetas de Lara como sustento mas cómodo y saqué a la bestia de nuevo, masacrando el culo de Ana que colgaba de su amiga, mis manos no solo se agarraban sino que jugaban con los pezones de Lara sacándola algún orgasmo, entre eso y los roces en su coño de mi pelvis al perforar a Ana, que no pudo contenerse y se corrió como un globo de agua pinchado, bañándonos a todos, pero no paré, iba a por mi 3º corrida y duré mas de 1 hora follándome el culo de mi novia usando a su amiga como anclaje para ambos, la cual se corrió tantas veces por ello que predí la cuenta, todos gritando barbaridades, y de nuevo al ir a correrme solté la cadena de la bestia haciendo que Ana se desmayara ante los ojos atónitos de su amiga, antes de correrme la saqué del culo de Ana y cogiendo del pelo de la nuca a Lara la obligué a comerme la polla mientras me corría, hundiendo mi rabo entre sus labios llenando de semen hasta que se atragantaba, luego la levanté la cabeza poniéndola a mi altura mirando fijamente, entendió mi idea, cerró la boca y con algo de orgullo, se lo tragó todo de nuevo, abriendo luego la boca y moviendo la lengua para hacerme ver que no quedaba ni gota.

-YO: esto es lo mínimo que te espera cada día, si no eres capaz de soportarlo, dilo ahora.

-LARA: no es lo que yo quería, pero aguantare esto, y mil más con tal de que me folles como a ella.

-YO: para eso queda mucho aun, ella tiene que dar su bendición y solo lo hará cuando estés preparada, pero para ser tu 1º día de puta, te lo reconozco, no has estado mal.- la solté del pelo y cayó agotada a la cama junto a Ana, que ya había vuelto en si, y estaba atenta a lo que ocurría.

-ANA: es cierto, eres una buena puta, ahora ve tal como estas a por algo de beber, a mi hombre después de follar le gusta beber, así que tu trabajo es ir a por ello siempre que terminemos.- asintió y andando medio ida fue a salir- ah y cuando te encuentres con Alicia, y te pregunte cualquier cosa sobre nosotros, dila lo que ha pasado, todo, no te dejes detalles- volvió a asentir antes de irse.

-YO: ¿para que quieres que se lo diga a Alicia?

-ANA: es una sorpresa.

-YO: no juegues con Alicia, esta muy sensible con lo de Teo.

-ANA: vale, pero tu déjame a mi.

-YO: te estas convirtiendo en un peligro para todos, eres una jodida depredadora.

-ANA: jo, solo quiero divertirme, y esto de Lara va a ser la leche.

No se equivocaba, la 1º semana de servicio, por así llamarlo, paso igual, durmiendo con las 2, no paso un solo día sin rociarse de vainilla, como le pedí, con Ana humillándola constantemente, en privado y en publico, la hacia ir desnuda delante de Manu o Teo, masturbares en mitad de la calle, la sacábamos a pasar como si fuera un perro, ordenándola ir a liarse un tío cualquiera de la calle, o atarla a una silla durante horas mientras nos veía follar como posesos, pero todas las mañanas eran igual, me levantaban las 2 comiéndome la polla, para luego jugar entre ellas a tragárselo, los días que no trabajaba me tiraba a Ana usando a Lara de mil formas, comiéndola el coño, las tetas o la boca, masturbándola y metiéndola los consoladores por turnos, los días que trabajaba las dejaba en la cama retozando entre ellas, hasta que su coño se volvió tan fácil y abierto que ya no sentía el mas minino dolor, solo se corría sin parar. A veces sin Ana en casa me pedía que me la follara para entrenarse, pero la daba azotes en el culo por intentar desobedecer a su ama, a la cual se lo contaba y esta la castigaba, cogía el consolador mas grande de los 3 y la follaba de forma animal, pero para cuando terminó la semana tuvo que coger prestado el grande de Alicia para abrirla mas el coño y hacerla sufrir.

Me acuerdo del 3º o 4º día de piscina, de inicio hice que Lara me la chupara en uno de los vestuarios hasta correrme y hacérselo llevar en la boca a Ana, que estaba fuera, para entregarla su ración, besándose alocadamente delante de todos. Luego Ana vio a un señora en top less y obligó a Lara a quitarse la parte de arriba del biquini, su actitud no fue molesta, de hecho se sintió bien, no seria la 1º vez, pero como Ana quería hacerla sufrir, la ordené que a todo el tío que yo la viera mirándoselas, se lo llevara al agua y lo masturbara hasta sacarle el semen. Ana me miró como si acabara de descubrir la cura del cáncer, y la de Lara de odio, sus descomunales tetas al aire no pasaban desapercibidas, mas aun cuando éramos un grupo que llamaba la atención, Manu era alto rubio de ojos azules, Teo un chico mono, yo un morenazo de 1,90 marcando músculos y Alicia y Ana fueron a juego con el biquini negro de tanga, todo muy ”conservador”. Ana añadió que no podía decirles ni una palabra, no tardé en pillar a un grupo de chavales de unos 17 años mirándoselas babeando, lo mismo eran las primeras tetas que veían y vaya estreno, serian unos 4, así que la hice el gesto, Lara dudo, pero miró como Ana marcaba mi polla por encima del bañador, y mordiéndose el labio, se puso en pie y se fue hacia el grupo de chavales, mientras Ana y yo nos fijábamos en si abría la boca, no costó hacerse entender, y se llevó a los 4 al agua, la rodearon riéndose sin creerse que aquellas tetas desnudas estuvieran pegadas a un mujer que les masturbaba de 2 en 2 con ambas manos, Sin saber de la orden, desde fuera solo parecía que jugaban a algo, pero sabiéndolo el movimiento del agua era delatador, a los 5 minutos volvió, los chavales se despidieron con un sonoro aplauso, los pobres no habían aguantado nada, salió del agua para venir hasta nosotros pero según lo hizo un tío que paso por delante no pudo evitar mirárselas al estar goteando de agua, Lara me miró hastiada pero no la di cuartel, se fue corriendo detrás del hombre y con algo mas de trabajo se lo llevó al agua y tardo mas de 10 minutos en volver a salir, se fue a sentar a nuestro lado y otros 2 chicos no solo se las miraron si no que hicieron algún comentario, ya sin mirarme se fue a por ellos y de nuevo al agua, esta vez unos 15 minutos, y tuvo que soportar que la metieran mano en las tetas, y uno de ellos en su coño, con las miradas lascivas de algún hombre mas atento de lo habitual. Al volver a salir ya la dejé sentarse, pese a que pillé a alguno mas mirándoselas, pero estaba cansada, la dejé tostarse un poco al sol, no sin antes ponerla cremas solar yo mimos por todo su pecho, por su bien , claro esta. Vi a Manu y a Teo mirándoselas sin disimulo, la pobre Alicia, lograba apartar su mirada de ella con su biquini y su trasero, andaban algo mas tranquilos últimamente entre ellos, pero le susurré al oído que Manu era el siguiente, como supuse, creía que había algo entre ellos, o lo hubo, pero esta vez su mirada de “bueno, al menos conozco a este” se delató, se lo llevò al agua y estuvo unos 20 minutos llegando a hundirse bajo el agua y chupársela, según me dijo después, a el comentó algo, pero fui benévolo, además estaba liado con Ana, que se estaba poniendo cachonda de ver a Lara pajeando sin parar, no se como lo hizo pero nos tapó a ambos sentados, con un toalla y apartando el tanga logró sacarme la polla de mi doble bañador y una vez tiesa metérsela entera por el culo, sentada de espaldas a mi, pero bien pegada, llevé mis manos a sus tetas, las cuales liberé al tirar con los dientes de la atadura del cuello, y viendo como Lara trataba de salir del agua una y otra vez y volvía sola a la misma con 1, 2, 3, o hasta 5 hombres, se pasó toda la tarde masturbando a media piscina, ya hasta se veía en el agua los restos de semen, hombres jóvenes, , viejos salidos, casados, nerds, solitarios, chulo playas, los que iban con novia….ni uno se libró de sus manos y ninguno se negó a sus tetas, con mas o menos reparo, cuando iba por 17 tíos dejé de contar, alguno hasta repitió por que Lara no se acordaba de su cara, y me centré en follárme a Ana, que se estaba poniendo muy caliente con mi polla hundida en su ano, y con un disimulo antinatural, debajo de las toalla se movía su cadera como un ente propio, me recordó a Madamme, capaz de que fuera su cadera la que se moviera, y no ella, soltando gemidos ahogados al sentir un orgasmo anal que la sacudió la espalda, se puso en pie de golpe dándose la vuelta y ensartándose el coño volviéndose a tapar bajando, dejando a la vista su cuerpo semi desnudo una fracción de segundo para cualquiera que hubiera estado atento, pero de nuevo bajo la toalla pasaba algo que fuera de ella no aparentaba, la dejé dominar ese partido y se corrió varias veces hasta que me sacó el semen y la llené con el, si yo tomaba el mando no habría toalla posible que disimulara aquello. Ana se repuso y colocando el biquini, se fue al baño a asearse con Alicia. Lara volvió del agua con un dolor de brazos importante, se tumbó dándole igual quien la mirara.

-LARA ¿por que me haces esto?

-YO: por que eres nuestra y podemos.

-LARA: pero esto no me prepara para nada.

-YO: como que no. veras el brazo que vas a echar, mejor que hacer pesas jajajajaja – me miró desafinaste, y eso no lo podía permitir, me fui a por ella y sentándome detrás de ella la cogí de los pezones y tiré de ellos con fuerza hasta hacerla retorcerse.- óyeme puta, te estamos tratando bien por que hasta ahora estas siendo buena, no quieras vernos enfadados, por que Ana puede tener un limite, pero yo no- la abrí de piernas y metí mi mano en su coño masturbándola delante de todos por dentro de la braga del bañador.

-LARA: Por favor, para, aquí no.

-YO: esto no te lo hago yo, te lo haces tu sola, al desafiarme y cuestionarme, ya sabes las reglas, si quieres mi polla tendrás que ser una buena puta, puedes dejar esto cuando quieras, solo dímelo, paro ahora mismo y eres libre, pero jamas me tendrás, tu decides.- seguí masturbándola y acariciando una de sus tetas hasta notar como se humedecía su coño.

-LARA: no por favor, no quiero eso, quiero que me folles pero esto es demasiado, ¿por que?

-YO: por que has sido una zorra calienta pollas toda tu vida, has ido provocando a los tíos empalmándolos y luego les has dejado a medias. ¿Verdad?

-LARA: si.

-YO: ¿a cuantos?

-LARA: a muchos.

-YO: ¿más o menos de los que has pajeado hoy aquí?- silencio- ¿MAS O MENOS?

-LARA: a más, a muchos mas, dios, para la mano, es cierto, soy una golfa y me gusta provocar y dejarles a medias, ¿es eso lo que quieres oír?

-YO: no, lo que quiero es que entiendas que esto es justicia, querías ser mejor que Ana, pues antes de empezar a ser como ella, debes saldar cuentas, esto es solo karma, y vas a seguir haciendo pajas hasta que la cuente quede a 0, vas a compensar a todos esos hombres a los que has manipulado hoy, aquí y ahora. Es mi voluntad, ¿la aceptas o no?

-LARA: si, lo acepto.- cayó una lágrima por su mejilla que recogí con un beso, dejando de masturbarla ante el pelotón de salidos que se habían puesto delante “disimuladamente”.

-YO: bien por que ahí tienes a 7 tíos que te están mirando desde que he empezado, todos tuyos.- la di un azote en una teta antes de soltarla y dejarla ir.

Ana volvió y no se enteró hasta que se lo dije, Lara paso mas de 2 horas seguidas en el agua haciendo pajas, paso hasta uno de los socorristas por sus manos, algunos solo se dejaban, otros la metían mano y otros la masturbaban sacándola un orgasmo o varios los mas osados, hasta que fue la hora de irnos. Me llevé a todos en mi coche, mientras que ordené a Lara que fuera con Manu y que, como castigo por su osadía, a partir de ese momento hiciera lo que Manu quisiera, esa noche era de el, se lo quise regalar, así que, menos follar, que hiciera lo que el quisiera con ella, y que se lo dijera así según se montara en el coche con el. No volví a saber de ellos, no pasaron por casa hasta las 5 de la tarde del ida siguiente, Lara nos contó que nada mas decírselo tuvo que chupársela mientras conducía, según me dijo, Manu iba bien armado, uno 19 centímetros tiesa, y que se fueron a un hotel, donde estuvieron toda la noche besándose, masturbándose y comiéndole la polla sin descanso, intento follar pero esta le dijo que no, pero tampoco le hizo falta según la chupaba Lara por entonces era mas que suficiente, se tragó tanto semen que hasta decía que le dolía la barriga, le dolían los brazos de las pajas, con agujetas y las tetas de la de cubanas que le tuvo que hacer a Manu, que venia con la cara de felicidad mas grande que le recuerdo.

Una vez pasado eso, Lara no volvió a discutir ni cuestionar, ni si quiera a mí en privado donde se mostraba mas atrevida, entendió que era peor hacerlo, si no abandonaba el juego, y no quería hacerlo. Así que simplemente era una esclava buena y obediente que con el paso de las semanas iba dando pequeños pasos, se los estaba ganando, sus pajas, masturbaciones, cubanas, orales y penetraciones con consolador………..eran ya pan comido, para cuando paso un mes ya estaba mas que preparada y dispuesta a ser follada por mi, pero no dijo ni mu, dejando pasar los días, y la verdad, no se si Ana tenia ganas pero yo ya estaba que me moría por follármela de uan vez. Lo hablé con Ana, o cortábamos ese juego o teníamos que hacerlo ya, mas de una vez al follar con ella sacando a la bestia, Ana terminaba antes que yo y me quedaba un poco a medias con Lara allí al lado, o encima o por medio, y deseando atacarla, por suerte sus cubanas metiendo se glande era como follar, rodeaban mi polla por completo sus senos. Así que pareciéndonos muy cruel dejarla tirada, y en parte por seguir el juego, Ana accedió, pero bajo sus términos y con su supervisión exhaustiva. Lo preparó todo, le regaló un viaje de fin de semana a Teo y Alicia para que ”arreglaran” lo suyo de una vez, y a Manu no se que se inventó pero también lo saco de casa el finde entero, ocultándoselo a Lara, llegó el viernes y con todos fuera y yo con el finde libre por reformas en el trabajo, empezamos la sesión de la mañana de la forma mas natural del mundo, y con Lara comiéndome el rabo a 4 patas y Ana su coño arrodillada detrás empezó la fiesta.

-YO: me encanta como me la chupas puta, has mejorado mucho, ¿verdad peque?- Ana respondió sacando su lengua del interior de Lara.

-ANA: pues si amor, se ha convertido en una puta digan de ti.- me asintió con la mirada dándome barra libre.

-YO: esta bien, tu que dices puta, ¿quieres aprender a follar?- sin dejar de chupármela dijo un si mudo para seguir trabajándome el glande con su lengua.

-ANA: esta bien, puta, tienes mi permiso, aquí y ahora mi hombre te va a follar hasta que te desmayes.- al oír eso Lara dejó de chupar mirándome a lo ojos sin creérselo.

-YO: ya la has oído.- baje mi cuerpo hasta tumbarme del todo y puse a Lara a la altura de mi polla.

Ana ayudo colocándola una pierna en alto para hacer espacio y cogiendo mi polla, meterla sin dificultades en su coño hasta casi la mitad, no me sorprendió esa facilidad, ya estaba follando a diario con el consolador enorme de Alicia, pero mi polla no era tan fácil a partir de la mitad, es cuando notó como mi polla se ensanchaba un poco mas y ahí si su mirada se puso blanca, apoyándose y arañándome el pecho, dando pequeños espasmos hacia arriba antes de seguir bajando, repitiendo la operación sin poder evitar correrse en la bajada, eso solo ayudó a lubricar la zona, Ana cogió la base de mi polla para hacer de tope, y hasta sus dedos llegué, teniendo a Lara temblando, quieta y dejándose acostumbrar, estaba bien enseñada, quiso bajar mas pero su cadera no aceptaba mas, por ahora le quedaban unos 8-9 centímetros fuera, pero mas que suficiente para follármela, puse a Ana sobre mi cara de rodillas para comerla el coño mientras su mano seguía de tope, entendiendo que seria mejor así, fue dando indicaciones de cómo y cuando tenia que subir y bajar sus caderas, subía rápido y bajaba muy despacio, pero de forma continuada, ya lo hacia sola y Ana dedicó unos minutos a su pezones para rematar la faena y que se volviera a correr, la presión en su interior fue disminuyendo y notando como su orificio cedía ante mi, pasados unos diez minutos ya me cabalgaba sola y poseída, gritando burradas ahogadas por los labios de Ana, que tuvo su orgasmo propio por culpa de mi lengua, cuando llegó a los 15 minutos Lara reventó en un orgasmo que manchó todo de fluidos y se desmayó cayendo encima de Ana que apenas pudo sostenerla, me hicieron algo de daño en la nariz al revolcarse por encima de mi cara, Lara había soportado bien pero sucumbido ante mi falo, apenas un cuarto de hora en que yo ni me había movido. La dejamos dormida a un lado mientras Ana terminaba el trabajo, primero me puse en pie y la levanté a horcajadas follándomela por el coño en el aire mas de 30 minutos, luego se bajo y poniéndose de cara a la pared, se separó las nalgas pidiendo su ración de anal, embestí como un toro bravo y se la ensarté del tirón sacándola un aullido, entera y la hundí de golpe de nuevo, ahora que había sitio saqué a la bestia mas de 20 minutos, después eyaculé groseramente dentro del culo de Ana que temblaba de gusto y se acariciaba el coño alocadamente, Lara había vuelto en si, al menos movía la cabeza y nos miraba mientras algún calambre le recorría las entrañas, me fui a por ella, dejando a Ana medio colgada en la pared, metí mi mano en su coño hasta encontrar su punto G y mis labios a sus tetas, en 2 minutos la tenia corriéndose de nuevo y yo empalmado, así que la abrí de piernas y con cuidado la fui penetrando hasta volver a tener unos 20 centímetros dentro de ella, se retorcida sin parar pero caí con ella atrapándola y rodeándome con sus piernas la follé de forma calmada y suave, sacándola despacio y metiendo de golpe, con suspiros de alivio y gemidos de control respectivamente, a los 10 minutos tuvo tantos orgasmos que se volvió a desmayar, Ana ya estaba en pie a mi lado lista para mas, así que sin preámbulos la tumbe igual, al lado de Lara, la abrí de piernas y la hundí hasta el fondo de su ser, sacando a la bestia y matándola, estaba desatado ante aquellas 2 mujeres, una me calentaba por el morbo y la otra lo pagaba, Ana estuvo manteniendo el tipo 1 hora, hasta se dio la vuelta y me follé su coñito por detrás con ella aprovechando el rebote contra el colchón para ir contra mi, pero de nuevo mi velocidad y ritmo, o mejor dicho, las de la bestia, la mataron hasta que después Ana cedió y se fue de paseo a la luna, me dio rabia por que estaba por correrme, pero era lo bueno de tener a 2, Lara había vuelto en si, con los ojos en órbita de ver como a su lado Ana había cedido, y al mirarme y leer mis intenciones quiso huir, no pudo, de hecho al hacerlo se quedo de espaldas a mi, y la ensarté el coño del tirón, con su culo haciendo de tope para no destrozarla, agarré su tetas y de pie, tal como estabamos, acabé los 5 minutos finales de frenesí en ella, sacándola un orgasmo solo, pero continuo, gritando poseída y temblando, le fallaban las piernas pero la tenia tan fuertemente sujeta por las tetas que hasta levantaba los dos pies del suelo y seguía siendo masacrada en el aire, tuvo suerte de que solo fueran esos minutos finales por que si Ana cede antes hubiera estado 10 o 15 minutos así con ella, pero aun así su cuerpo se volvió flácido y sin llegar a desmayarse se dejó reventar hasta que notó el semen bañándola por dentro, caliente y espeso, solo con eso se volvió a correr como una fuente, dando latigazos con las piernas. La solté sobre la cama donde cayó redonda, aun dando coces con los pies, y miré a Ana, que se mordía un dedo juguetona, ya recuperada.

-YO: podías haber avisado que ya estabas y hubiera terminado dentro de ti y no machacado a la puta.

-ANA: es que quería que lo hicieras. – La miré con orgullo, había fingido el desvanecimiento sabiendo que me correría en breve, para que matara a Lara.

-YO: eso te va a costar caro, ahora mismo te voy a reventar el ano a ti sola hasta que me corra.

-ANA: ya suponía algo así.- se tumbó, me puse encima y esperando a que mi polla se endureciera, separé sus nalgas y apreté hasta meterle la polla entera por el culo.

Me encantaba esa posición, la mujer tumbada boca abajo totalmente estirada, me ponía como para hacer flexiones encima y ella se separaba las nalgas para aceptar mas cantidad de polla dentro, y me desataba taladrándola, sacando a la bestia haciendo que Ana rompería a llorar en orgasmos seguidos, aguantó los primeros sin moverse, o contoneándose levantado un poco la cadera, pero a partir del 4 o 5 se movió poseída perdiendo la posición, estaba atrapada ahora ella y tuvo que soportar 20 minutos mas de martirio, totalmente inmóvil y sollozando, soportando a la bestia desatada y dándola sonoros y fuertes manotazos en el culo, hasta que me corrí, regalando siempre mis 5 minutos finales de desenfreno en que lloró desconsolada mientras gritaba que la estaba matando, llenándola su culo de esperma de nuevo.

Caí rendido y me dormí, casi como si me leona acabara de pasar por allí, ahora si, había dado todo mi potencial, las había matado a ambas, y a Ana actualmente era muy complicado hacerlo, me costó un mundo y casi desvanecerme yo, pero por fin, con el ligero apoyo de Lara, me vi capaz de volver a ser yo sin ningún tipo de atadura ni cohibirme en nada. Me desperté pasada la tarde, Ana no estaba y Lara seguía en la misma posición en que la había dejado, mirándome con los ojos abiertos y sonriendo, al salir vi a Ana andando por el pasillo totalmente escocida, si hasta me dolía la polla a mi, me fui derecho a la nevera y me fundí una botella de 1 litro de agua entera ante la mirada de Ana, que a duras penas se podía agachar a coger un vaso de unos de los cajones.

-YO: ¿estas bien?- me miró con una sonrisa falsa.

-ANA: si, bueno, no, me duele el culo mucho, te has pasado, me ardía como nunca.- me fui a abrazarla con cuidado.

-YO: lo siento peque, pero me has sacado de mis casillas.

-ANA: lo se, si es culpa mía, no debí dejar que esto pasara, aun no, no estaba preparada, te he tentado con mis juegos y he salido mal parada.

-YO: no te culpes, eres perfecta y un sol, soy yo que soy un burro.- la fui dando besitos por la cara hasta llegar a sus labios.

-ANA: si, ere una bestia, jaja casi me partes de verdad, era como una barra de hierro candente que me atravesaba, me dolía hasta la tripa.- ya se le paso un poco el cabreo, y me respondió el abrazo.

-YO: ¿entonces todo bien?, ¿ seguimos con Lara o lo dejamos?

-ANA: no, no, ahora esto hay que llevarlo hasta el final, a esa zorra se le ha puesto una sonrisa que hay que borrársela.- la pobre estaba tan enfadada con Lara por algo de su pasado que quería seguir castigándola, pero a mi ese rollo no me terminaba de gustar.

-YO: no podemos evitar que disfrute de que la folle, ya ha sufrido un mes de vejaciones de nuestra parte, a aguantado lo peor que se te ha ocurrido, si hasta le pusiste las bragas que vibran un día entero sin apagarlas, ahora toca su recompensa y ponerla a nuestro nivel.- Ana me miró comprendiendo que no se podía hacer nada peor con ella, aunque si se podía, pero como os dije el sado no nos iba a ninguno y yo no quería seguir con un juguete roto mas.- aparentemente seguirá siendo nuestra puta, pero tiene que avanzar o se cansara y lo dejara, ya la he follado, era lo que buscaba, si no le sigue gustando, ya se buscara a otros.

-ANA: vale, pero me prometes que es solo por eso, no la quieres ¿verdad?

-YO: no digas tonterías, claro que no la quiero, tu eres mi novia, la mejor del mundo y nada cambiara eso mientras los 2 queramos seguir, yo quiero, ¿y tu?

-ANA: claro que si, te amo con locura, pero me da miedo que te guste más ella que yo.

-YO: por favor, eso son bobadas, eres mejor que ella en todo, y aunque algún día ella lograra superarte en algo, que a día de hoy no veo posible, tu me das algo que ella no me dará jamas, una persona fiel en la que confiar y a la que querer y amar, independientemente del sexo.- sonreía ya de forma mas natural.

-ANA: vale, pero como pases de mi por ella te corto los huevos.- rompí a reír por su amenaza, era como si un conejillo amenazara a un terminaitor.

-YO: esta bien, comamos algo antes de volver a la acción.

Pasaron un par de horas de descanso, Ana seguía renqueando de su culo, le costó sentarse a comer, Lara apareció medio ida, la ayudé a sentarse y comer algo, charlando un poco distendidos para devolvernos al mundo real, sobretodo a Lara que últimamente parecía una autómata mas que aquella bocazas dicharachera de antaño, quería devolverla algo de su personalidad para que abandonara el juego y ya solo follar cuando ella quisiera, para ello pensé un juego mientras veíamos un rato la tv.

-YO: he pensado cuan cosa, podemos jugar todo el fin de semana a algo, os lo comento y vosotras decidís.

-ANA: ¿nosotras o yo?- me preguntó sabiendo de mis intenciones de devolver a Lara a un estatus de persona con opinión a tener en cuenta.

-YO: vosotras, ¿verdad Lara? Si quieres puedes negarte.- me miró sorprendida, era la 1º vez que desde que empezamos tenia voz.

-LARA: claro, dinos.- ilusionada.

-YO: bien, mi idea es que pasemos todo el fin de semana desnudos y mudos, no podemos hablarnos ni darnos indicaciones, mas allá de algún caso sangrante, cada uno va a dormir en una habitación distinta, y si quiere sexo solo tiene que ir a la habitación de la persona con quien quiera tenerlo, la persona que ocupa la habitación da su visto bueno, o puede negarse, ninguno puede masturbarse ni tocarse solo, si acepta no salen de la habitación hasta que los 2 queden satisfechos, y la 3º persona no puede intervenir ni entrar. ¿Queda claro el juego?- asintieron riéndose, por 1º vez en mucho tiempo, cómplices y risueñas.

-LARA: pero no es justo, yo sola no voy a poder contigo.

-ANA: pues vas atener que aprender, ya has follado con el, y tienes que……..- la miré calmándola los ánimos-……….bueno, tu misma, decide.

-YO: prometo ser bueno contigo.

-LARA: vale, ¿cuando empezamos?

-YO: pues cuando queráis, Ana puede quedarse en nuestra habitación, Lara en la suya – por la que casi no paso durante ese mes – y yo me voy a la de Teo y Alicia, ¿conformes?

LARA Y ANA: ¡¡¡SI!!!

-YO: pues hasta el domingo por la noche que vuelvan estos, y termine el juego, os deseos suerte a ambas.

Me levanté haciendo el gesto de coserme los labios y me fui al cuarto de Teo y Alicia, tenia tv y algún vídeo juego, dios, hacia siglos que no jugaba a eso, presupuse que vendrían corriendo a por mi las 2, pero paso toda la tarde y nada, salí a cenar y escuché algo de jaleo en el cuarto de Lara, Ana no estaba en el suyo, así que estaban rememorando tiempos previos, me sentí bien al oírlas reír como chicas normales, como amigas de nuevo, de hecho hasta pensaba que no estaban haciendo nada sexual, solo volviendo a ser amigas, pero los gemidos iban a lo sexual. Me volví a la habitación con la sensación de celestina de amigas, si quería esclavas sexuales tenia a cualquier que me diera la gana, pero Lara se había ganado mi amistad y mi respeto, las dejé siendo niñas de nuevo, mientras me viciaba a algún vídeo juego antes de acostarme, llamando a Manu y Teo para asegurarme de su regreso, me alegró oír risas y bromas en Teo de nuevo con Alicia de fondo, me mandaba mensajes de que todo iba bien. Apagué luces y me dormí, lo necesitaba, la sesión de la mañana me había costado gran esfuerzo, y me dolían los gemelos y la cadera, como al salir de la casa de mi Leona en su época, que lejano parecía todo ya en mi mente. En mis pensamientos estaba, rememorando a oscuras a Eli, y dándola las gracias eternas por convertirme en lo que era, no se si era culpable o no de mi situación actual, pero tengo la sensación de que sin ella podría haber acabado muy mal en la vida, teniendo un hijo con la 1º o 2º a la que me tirara, o siendo un folla amigo al que nadie quería como pareja estable, solo deseado por mi polla.

De noche noté como un cuerpo se tumbaba a mi lado y me despertó, no sabia quien era hasta que palpé sus pechos, era Ana, que me agarró de la mano y me la llevó a su coño, totalmente húmedo y ardiendo de deseo, me tumbe de lado haciendo la cuchara con ella y repasando su espalda y su cuello con mis labios y mi mano levantándola la pierna para dejar alojada mi polla entre sus muslos y cerrárselas, como en Navidades, echaba de menos algo de aquel romanticismo, de hacerla el amor, y no follar sin mas, supongo que ella penso igual, por que oía su risa, pase no menos de 20 minutos acariciándola por todo el cuerpo, de forma dulce y cariñosa, hasta que mi rabo se puso tan duro que casi entraba solo en su abierto coño, moviendo la cadera los 2, facilitamos la penetración, lo hice de la forma mas lenta y dulce que pude, sin dejar de acariciar sus pechos y su ombligo, casi había olvidado que eso la encendía mucho, pero estabamos a otra cosa, allí no haba sexo, solo amor, los gestos eran suaves y amplios, la penetración profunda, sin violencia ni ningún tipo de ritmo, solo disfrutar de aquella sensibilidad olvidada los ultimas meses, eran deliciosamente desesperante el ritmo tan lento y descompasado, paso una hora así, sin que ninguno se corriera, pero gozando como condenados en libertad, oliendo su cabello a coco, y rociando con ternura sus pezones, por mi podía haber seguido así toda la noche.

-YO: solo tú puedes lograr que te haga el amor así.

-ANA: sshh no podemos hablar.

-YO: solo quiero que lo sepas, nadie podría lograr que me deshiciera de placer solo con esto, solo tú.- sonrió girándose para darme un beso.

Ana no soportaba mas, estaba ardiendo, y su cadera tomó el mando cortando con una sonrisa aquel momento, que me pareció mágico, moviendo su pelvis de forma mas rápida y rítmica hasta que pasados pocos minutos se corrió dulcemente sin gritos ni aspavientos, pero ya era tarde, me había encendido y ahora había que apagarme, me tumbé boca arriba con ella aun empalada, quedando sentada sobre mi dándome la espalda, y plantando los pies, saqué a la bestia que andaba adormecida de tanto empalagoso cariño, Ana se cuadró apoyándose bien con los pies y manos, yo, levantando la cadera, di vía libre al tren de mercancías, avasallé su coño con ritmos tan rápidos que se volvió a correr poco después, se sacó la polla y jugó con ella un rato hasta que su cuerpo se tensó para volver a penetrarla, a los 10 minutos no soportó mas y se corrió bañando toda la cama y cayendo rendida, pero se puso de rodillas, de espaldas aun y se la metió de nuevo en el coño, y ahora venciéndose hacia delante tomó el mando con sus caderas, ahora me estaba matando ella a mi y logró que reventara eyaculando en su interior, sin dejar de mover sus caderas hasta que mi polla volvió a ponerse dura, se giró para chuparme la polla unos 10 minutos para dejarla bien preparada, se montó encima ya de cara a mi, y dirigió mi polla a su ano, con algo de temor fue apretando para volver a metérselo hasta la mitad y volver a tomar el mando con sus caderas, estaría algo dolorida por que no bajo mas, pero disfrutaba ahora besándome y dejándome jugar con sus tetas, logrando con el paso de los minutos que sus corrientes emanaran del coño con algún roce de mis dedos, me fui a correr, con cuidado la saqué de su culo y la hundí en su coño hasta el fondo y allí saqué de nuevo a la bestia, allí martiricé haciéndola darme una bofetada entre gemidos de gusto, arqueando su espalda dejándome sus senos a mi disposición, lamiéndolos y chupando sus pezones, para sacarla otro orgasmo que la dejó tiritando antes de terminar corriéndome en su interior de nuevo, cayendo los dos fundidos a la cama.

-ANA: quiero dormir contigo.

-YO: ya conoces las reglas, así descansamos los 2 en una cama grande sin el cuerpo del otro molestando jajaja.

-ANA: pero yo te quiero en mi cama.

-YO: son solo unos días, aguanta por mí y por Lara.- la di un beso a la vez que un azote en el culo, para dejarla irse.

Dormí como un lirón hasta la mañana siguiente, Lara estaba en la puerta y me miró lujuriosa, mi empalme mañanero la llamó desde la otra habitación, se tiró encima mía al verme asentir, tumbándose boca abajo encima mía, frotando mi polla en su vientre mientras sus tetas eran trabajadas por mis manos y nos besábamos, su olor a vainilla me encendió y sin mas la separé las piernas y hundí media polla en ella sin esfuerzo, la fui penetrando hasta el punto del día anterior, y temblando al notar de nuevo mi falo abriéndose camino, se tumbó dejándome comerla las tetas, la saqué un orgasmo solo con estar dentro y mis labios en sus pezones, comencé a follar, con gestos cortos y rápidos fui creando fricción en su coño hasta que ya solo habían gimoteos de gusto, ni 15 minutos aguantó, se corrió abundantemente, pero para mi sorpresa se salió y continuó haciéndome una cubana comiéndose el glande, su truco para ganar tiempo a recuperarse, para unos minutos después volver a embutirse mi polla y dejarme reventarla 20 minutos mas, se corrió casi desvaneciéndose. aguantó bien hasta que me fui a correr, allí saqué a la bestia a pasear y agarrándola de las caderas me volví un martillo neumático, haciendo gemir y gritar quedando inmóvil esperando el desenlace, deseando que continuara y parara a la vez, entendió que me iba a correr y se la sacó para dedicarme un mamada de cine, jugado con su lengua y acelerando sus manos, para llenarla la boca de mi simiente, no dejó escapara una gota, succionó y tragó sin descanso hasta dejármela limpia, me miró sin saber si seria suficiente para mi, no lo era, pero la dije que si, se fue orgullosa, la verdad, para ser el “desayuno” no había estado mal.

Salí a beber algo y me encontré con las 2 en la cocina, con un silencio cómplice y risas, desayunamos algo, volviendo a nuestros cuartos, indagué en la habitación de Teo y Alicia, hasta encontrar un cajón con un consolador enorme, mayor aun incluso que el que le vi a Alicia en su día, muy escondido, era negro y casi de mi tamaño empalmado, la idea se cruzó en mi mente, con el, fui derecho al cuarto de Ana, que al verme se alegró montándose encima mía y a horcajadas en el aire se metió mi polla, la apoyé contra la pared y la masacré haciéndola gritar hasta correrme, pero Ana quería mas, la tumbé en la cama y le enseñé el consolador, mirando sorprendida, sin entenderme, bajé a su coño y su ano y se lo comí hasta dejarlos bien preparados con mis dedos, fui metiendo el consolador en el coño de Ana dejándoselo dentro, no costó demasiado al estar acostumbrada a mi rabo, pero la sorpresa fue ponerla a 4 patas y empezar a meter también mi rabo por el ano, volvió a gritar poseída al ser penetrada por ambos agujeros por tan enormes miembros, apenas sobresalía el de plástico y desde esa posición, según fui aumentando mis penetraciones lo iba golpeando metiéndolo y sacando de su coño a la vez, Ana se corrió tan rápido y tan fuerte que casi no era ella, pero fui a por todas y saqué a la bestia, partiéndola el culo llevándola al éxtasis de orgasmos una y otra vez, agarrando la polla de palestino cuando se salía un poco y con ella follarla el coño a la vez que mi polla la abría en ano, se desplomó para aguantar mejor con el culo en pompa, allí cambié de agujeros y metí mi polla en su coño y la de plástico en su ano, al ser mas pequeño sintió alivio al notar su ano cerrarse un poco, pero su coño fue masacrado mas de 30 minutos, hasta hacerla desvanecerse con el frenesí final de mi corrida, la pobre Ana estaba ida pero sonriendo, la dejé con el consolador en el ano, y me fui a por Lara, estaba aun cachondo, al abrir vi a Lara masturbándose al estar oyéndonos follar, al verme se le ilumino la cara y se abrió de peritas aceptando su destino y su castigo por estar tocándose sola, me tumbé encima de ella y poniéndomela dura con sus tetas, la empalé el coño hasta donde llegó, algo mas de lo que había entrado las ultimas veces, ella lo sintió pero se dejó masacrar mas de 1 hora reventado en orgasmos cada pocos minutos, pero sin llegar a desmayarse, sin duda estaba mejorando mucho, su cadera se movió un poco para generar mas velocidad, al ir a correrme, me puse de rodillas en su vientre y con sus tetes terminé de pajearme para correrme en su boca, de nuevo no dejó escapar una gota y se lo tragó encantada, al estar medio ida ni se enteró de cuando me fui, estaba en plena vorágine y volví a por Ana, nada mas verme en la puerta se asustó, pero sonriendo se pegó a la pared de cara a mi, y me dio permiso para montarla encima mía y empotrarla contra el yeso, me rodeó con las piernas la cintura y sin mas la hundí en su coño, vi que llevaba el consolador enorme en la mano, pero solo quería apagar mi fuego con ella, y así lo hice, sintiendo sus fluidos corriendo por mis piernas, aguantó 40 minutos presentando batalla y moviéndose sobre mi, pero luego se rindió y me dejó desatarme, era mi 4º corrida en poco tiempo y me costó llegar al punto de matarla, estaba agotado pero excitado a mas no poder, saqué a la bestia que andaba ya cansada también, y los últimos 10 minutos hasta correrme fueron un ejercicio de superación, dando golpes de cintura tales que Ana se elevaba por los aires con su cuerpo semi inerte, llevándose las manos a la frente de forma desordenada. Al acabar me apoyé en la pared para retomar el aire, con Ana tirada sobre mí como una prenda en una silla, respirando a mi ritmo, me quemaban los pulmones, y cogía aire por la boca de forma agónica. Me dio para dejar a Ana en la cama, con espasmos lentos y largos. Me volvía a la cama de mi habitación, pase por delante de la puerta de Lara que al veme, aun abriera de piernas y sudorosa en la misma posición en que la había dejado, me negó con la cabeza, la dejé pensar que no me la tiré por que se negó, era lo que buscaba darla cierta capacidad de decisión, pero es que en realidad no podía, llegando a mi cama dejándome caer y me dormí mas de 10 horas, al despertarme vi a Lara con una botella de agua que me bebí entera.

-YO: ya no eres mi esclava, no tienes por que hacer esto.

-LARA: no tengo, quiero hacerlo, y cállate, no hables.

Según dijo eso se tumbó entre mis piernas y comenzó una mamada a mi polla empalmada de por la mañana, no paró hasta sacarme su ración de semen, pero no se lo tragó, sin mas se levantó y se fue, la seguí viendo como se metía en la habitación de Ana, presupongo que le dio su parte de semen, y comenzaron a follarse, por los gritos, y confirmación después, Ana estaba usando el consolador enorme con Lara, hasta que llegó el punto en que la metió tan dentro que la rozo la pared del útero, sacándola un grito de dolor, una lastima, si esa polla llegaba hasta allí, la mía, ligeramente mas larga, aunque igual de ancha, no la podría penetrar entera nunca, pero tampoco era un obligación para disfrutar.

Desayuné algo y prepare algo para ellas cuando salieran, luego me fui al cuarto y lo arreglé para que no se notara mi presencia, fui a mi cuarto a dejar las cosas pero no estaban ellas, se habían mudado a seguir follando ellas al cuarto de Lara, las oía martirizarse la una a la otra, me acosté en mi cama de mi habitación para descansar seguía con dolores y agujetas del día anterior, luego salí a la cocina a comer algo, allí estaban ellas jugueteando sin parar.

-YO: bueno chicas, son las 4, sobre las 7 estarán aquí estos, así que doy por concluido el juego.

-LARA: no esto no se ha acabado, ahora nos vamos los 3 a vuestro cuarto y nos vas a follar como ayer.

-ANA: eso, pero a las 2 juntas, nada de habitaciones separadas.

-YO: como gustéis.

Ana se puso a cocinar, ver su culo moverse desnudo era un provocación que me la puso dura, mas aun con Lara encima dejándome sobarla al tetas, la penetré delante de Ana, que mientras cocinaba miraba de reojo como me follaba a Lara y como sentado en la silla la hacia volar por los aires con cada golpe de cintura, saqué a la bestia, la cogí y la tumbé en la mesa, agarrando sus tetas comencé a casi violarla, se resistía a ser así de brutal pero a los pocos minutos gozaba encantada, sus series de orgasmos la llevaron a desvanecerse, era colosal follarte su cuerpo inerte viendo sus tetas moverse.

-ANA: déjala ya pobrecilla que la estas matando.- lo dijo de espaldas sin prestar mucha atención. – me fui a por ella y mientras daba vueltas a una olla con pasta cociéndose, metí mi polla en su coño desde atrás.

-ANA: ainss para, tonto.- ni caso, reventaría a mi novia, fui aumentando el ritmo de mis embestidas sin hacer caso de sus no, continuos, hasta que ya no había noes, solo gozar y llegar a apoyarse en la encimara para hacer fuerza contra mi y pedirme que la follara como a una salvaje.

Saqué a la bestia de nuevo, ahora la saqué de su coño y la metí en su culo, desatando toda mi furia hasta el punto de pegar a Ana a la encimara, calculé unos 20 minutos, lo que tardó el agua en empezar a hervir, cuando Ana se desvaneció en mis brazos ante el empuje final de mi rabo, partiéndola el culo, la pobre se había agarrado a un estante, y yo a la encimara, percutiendo en su cuerpo, los 4 minutos finales fueron demenciales, incluso para mi, no se por que me tenia loco aquella pose y sin mas me corrí con un espasmo que casi me dobla.

La comida la terminé de hacer yo mientras Lara se recuperaba encima de la mesa y Ana sentada en una silla pretendía dejar de tener convulsiones en su trasero, mirándome cariñosamente ofendida. Cogimos fuerzas comiendo, devolví el mega consolador a su sitio, y nos echamos una ligera siesta los 3 juntos pero duro lo que a mi se me puso dura, entonces tome a Lara y me la puse encima de cara, la atravesé de golpe todo lo que podía, rocé claramente la pared de su tuero, pero solo quería saber la media para no hacerla daño, la entraba casi toda, unos 4 centímetros fuera, mas que aceptable, la verdad es que siendo una gran satisfacción penetrar completamente a una mujer, y mas mi caso, a la hora de follar no las metía enteras todo el tiempo. A partir de ahí, di rienda libre a mis caderas, sacándola tantos orgasmos que su cuerpo y sus tetas cayeron sobre mi cara, lo que la mataron aun mas dejándome sus sensibles pezones a mi alcance, para ser el 3º día en que me la follaba, aguantó mas de hora y media ella sola por el coño, hasta me corrí y con sus tetas me la volvió a poner dura para seguir matándola, me pidió que se lo hiciera contra la pared, como con Ana, encantado de ver sus tetas luchando contra la gravedad y las leyes de la física ante mi fuerza, sin quitármela de encima me puse en pie besándonos y luchando con nuestras lenguas, me rodeó con las piernas y la empujé ferozmente contra la pared, no me equivocaba, Lara follaba muy bien y sus tetas botaban de maravilla, no solo aguantaba bien si no que sus caderas iban cogiendo confianza para moverse, cuando no dio mas de si y se desmayó, la dejé en el suelo y ataqué a Ana, que se había mantenido aparte, mirándonos excitada, me tumbé sobre ella rodeándome con sus piernas y la empalé el coño hasta el fondo comiéndome sus tetas, dejando que su cadera hiciera parte del trabajo, mas de 1 hora seguida, alternando sus labios y su cuello con sus tetas, y variando la posición un par de veces, juntándole las piernas o poniéndoselas por encima de mis hombros, hasta que me volví a correr, pero Ana quería mas, siempre quería mas, así que la puse a 4 patas y la folle por el culo, metiéndola de forma lenta y con cuidado, lo tenia algo irritado, pero empujando contra mi se la metió sola entera, se puso de rodillas pegando su espalda a mi pecho y así saqué a la bestia a divertirse, un martillo sin compasión que la mató a reventar de orgasmos, muchos de ellos continuos y con cantidades enormes de fluidos, mientras mi mano la masturbaba el clítoris y la otra sujetaba de los pechos, acelerando el ritmo en varias ocasiones golpeando en las nalgas de Ana que se movía lujuriosa haciendo círculos sin parar, estaba gozando y medio ida pero mantenía la pelea, sabia que me encendía mas verla querer aguantar.

Eran casi las 6 de la tarde y aun quería otro asalto con Lara, así que aceleré la llegada de mi frenesí final de 5 minutos, fueron 15, Ana se desmayó un par de veces entre medias pero la oleada de sensaciones la hacia volver enseguida, golpee con tal fuerza al sentir los espasmos en mi polla que en el ultimo mandé a Ana medio metro lejos de mi en la cama, retorciéndose de placer residual, me di la vuelta buscando a Lara, que estaba de pie junto a la cama sonriendo mientras se masajeaba las tetas, sabia que yo no había terminado aun, y le tocaba, ocupó su lugar orgullosa y feliz, poniéndose de cara a mi, abierta de piernas, la comí el coño hasta volver a tenerla dura y empalarla hasta el nivel conocido como limite, cayendo sobre su tetas y follándomela sin parar otra hora, soportaba bien abierta de piernas o rodeándome con ellas pero luego se las juntaba y me las ponía las 2 en un hombro, eso generaba mucho mas roce y por ende, mucho mas placer, o se las juntaba y la ponía de medio lado dándola algún azote, si dejar de sacarla orgasmos al trabajar sus pezones de cualquier forma, chapándolos, lamiéndolos o tirando de ellos con fuerza, soportaba aquello gracias a su adiestramiento y logró que me vaciara, estaba muerto, me dolía y se me resentían los músculos, los últimos minutos los pasé rezando por correrme de una vez, no se como saqué a la bestia que ya hasta pedía clemencia, para terminar 20 minutos de locura haciendo que Lara gritara poseída azotándome la cara y clavándome la uñas en la espalda de tal manera que se me quedaron las marcas un par de días. Terminé cayendo y rondando hasta la mitad de la cama, con Lara riendo nerviosa al sentir como no controlaba sus piernas y estas se contraían de forma involuntaria, Ana medio recuperada se acurrucó en mi pecho dándome un largo beso húmedo y caliente.

-ANA: ves Lara por que gritaba tanto.

-LARA: es una fuera de la naturaleza, nos folla como le da la puta gana, no se cansa y se recupera enseguida después de correrse, no me extraña que seas tan celosa, a este no lo podemos dejar escapar.

-YO: ¿yo puedo opinar?

-ANA: claro que si.

-LARA: que va, tu solo vas a follárme, como, cuando y donde te de la gana, las veces que quieras y durante el tiempo que quieras, soy tuya para siempre.- miré a Ana, que me entendió, vio en Lara lo que me había pasado con decenas de mujeres, lo que le habría pasado a ella si no la hubiera entrenado de forma tan clamada y metódica.

-ANA: esa es la diferencia ente tu y yo, que el follara contigo cuando el quiera, por solo hará el amor conmigo cuando los 2 queramos. – Y con esa frase nos dormimos los 3, con un olor asfixiante a sexo que emanaba de la habitación.

A partir de ese día las sesiones de sexo fueron así, animaladas que me dejaban medio muerto, de vez en cuando Ana y yo hacíamos el amor, recuperábamos cierta parte privada y romántica de nuestra relación, pero era inevitable volver a estar 4 o 5 horas follando entre los 3, Ana era quien soportaba mas mi empuje, cuando me pasaba con Ana, Lara tomaba el relevo hasta donde aguantara, logrando mejorar rápidamente, pero al final siempre cedía entre orgasmos y se desvanecía, luego Ana volvía al poder. Según paso el verano nos sobraba una habitación, Lara, Ana y yo dormíamos y vivíamos juntos, Ana era mi novia, eso estaba claro y era incuestionable, lejos del sexo Lara sobraba, no me aportaba nada, era un polvo mas, no podía competir con Ana en eso, pero en la cama la cosa se puso tensa, Lara en un par de meses estaba siendo una loba insaciable, despertando alguna antipatía en Ana, sobretodo cuando Lara y yo follabamos sin Ana en casa, eran tonterías, piques entre ellas, pero Lara achantaba cuando me ponía serio a follar, no estaba a su altura, mientras que Ana ella sola podía aguantar a la bestia unas 3 horas y media, añadiendo el anal, Lara apenas llegaba a las 2 horas, eso sin anal y muchas veces sin ser la bestia, cuando la sacaba con ella no duraba ni 30 minutos seguidos, algo respetable si no fuera por el agravio comparativo con Ana.

La gente alucinaba cuando salía de fiesta con ellas colgadas de los brazos, si bien Ana por si solo merecía mas atención que nadie, y yo igual para las mujeres, sumarle a Lara era ir empalmando a al gente sin querer. No pretendíamos hacerlo pero éramos muy desvergonzados y cachondos todo el tiempo, salíamos de marcha a bailar y tenia que prestarlas atención a las 2, Lara no mostró interés alguno en los demás hombres, pese a que tenia nuestra bendición o incluso consejo, si bien follando la hacia feliz, para mi estaba sola, se conformaba con las migajas de relación que le dejaba Ana, y eso no era sano para ella, aun así disfrutaba de su compañía, y del vinculo tan raro que se había formado, raro y maravilloso a la vez, estar bailando durante horas con las 2, metiéndolas mano y verlas jugar a ver quien me la ponía dura antes, sus olores a coco y vainilla me tenían en una nube de erotismo constante. Mientas Ana seguía igual, Lara cambió, dejó los porros, sin ser un orden nuestra se lo pedimos por su bien, se dejó crecer el pelo y su forma de vestir evolucionó, paso de hippie a querer ser Ana y de ahí a convertirse en la típica pija de gran ciudad, vestidos ceñidos, tacones de aguja y escotes de vértigo, a menudo sin sostén, creo que todo guiado a querer superar a Ana, o provocarme sexualmente, esfuerzos inutilices, mas de una vez la tuve que llamar la atención para que nos dejara a Ana y a mi salir solos al cine o follar tranquilos.

Lamentablemente le resto de mi vida no iba tan bien, me había pulido mas de la mitad de los 100.000€ que gané con Madamme, aun había margen pero si comprobé que si mantener a una novia sale caro, mantener a 2 mujeres lo es mas, mi sueldo cubría mi parte del piso y mis necesidades básicas, pero cualquier detallito o salida extra tiraba de aquel dinero, mas el que daba todos los meses a la casa de mis padres, esto, siendo importante, era un tema secundario, Teo y Alicia volvieron a las malas, mas de una vez Alicia pidió permiso para dormir en la habitación de Lara, ahora casi desierta. Charlando con Teo y Alicia después de sus muchas broncas ya en publico, me di cuenta de algo, que con tiempo para pensar era evidente, Alicia se sentía atraída por mi, o mejor dicho, por mi forma de follar y mi polla, eso era claro desde el principio, no soy idiota, pero creía que era una fase o algo sin importancia, hasta que quedó claro que Teo lo sabia o se había dando cuenta, tampoco era idiota, un día de borrachera de su parte me confesó que estaba perdiendo a Alicia por mi culpa, por que la estaba poniendo tan cachonda que el no podía sofocarla y la trataba pero por ello, sabiendo que era mi culpa, pero sin poder decírmelo puesto que en el fondo, era el, el que no podía competir conmigo. A mi me parecían chorradas, habían sido la pareja perfecta durante años, ¿y ahora por que yo follara bien tenia a Alicia tan perdidamente loca por mi que iba a dejar a Teo?, esto me lo confirmo la propia Alicia al hablarlo con Ana. La dijo que estaba pensado en dejarlo con el, que ya lo habían hablado, que el se iría a casa de sus padres y ella se quedaría en el piso, por la Universidad. Una excusa barata, o no, pero en el fondo Ana la estaba metiendo la idea de ser otro juguete a mi disposición, otro coño al que matar como Lara, ser una concubina mas a mis ordenes, como alguno ha intuido Ana quería formar una especie de aren a mi alrededor, pero siendo un viejo sueño, follárme a Alicia, la respetaba demasiado, sabia que valía mucho mas que eso, y pese a que corté de raíz a Ana en esa dirección, la idea ya no era de Ana, si no de la propia Alicia, que viendo como acepté a Lara, pensó que ella podía ser una mas.

Alucinaba por esa cadena de acontecimientos, y de ver, para mi desgracia, como mi hermanita Alicia, la mujer mas serena y con la cabeza mejor amueblada que conocía, se volvía una zorra descarada cuando nos quedábamos solos, sabia aprovechar su culo y los roces ” involuntarios”, y mi forma de tratarla, siempre tan gentil, amable, divertido y descarado, no ayudaba, pero me dolía en el alma, siempre había sido así con ella, siempre lo había sido con todas, pero solo ahora les atraía. Ahora tenía que coartarme, o cuando Teo se pasaba y me ponía de su lado, ya no me daba la razón de forma inocente, si no que sus palabras iban un paso más allá, amenazando con dejarle si no tomaba ejemplo de mí, y eso repateaba más a Teo. Me rebanaba los sesos buscando soluciones para todos, Ana era mi novia pero estaba centrada en lograr que Alicia, su mejor amiga, fuera también cómplice de nuestro juego sexual, Lara reacia a ello, ahora que tenia lo que buscaba de mi, no quería competencia pero tampoco ni seguir con su vida asi que aceptaria lo que fuera con tal de tenerme, y Alicia deseando entrar en esa tempestad, pensando en dejar a Teo, el amor de su vida, por echar unos polvos conmigo.

El día de mi cumpleaños, lo pasamos en la piscina, Ana se iba a ir junto a Lara a Granada a pasar parte del verano con sus familias asi que aprovechamos bien los días, al volver a casa Teo y Manu volvieron a salir de fiesta a beber y las chicas se vinieron a casa conmigo, la actitud de ellas me dio mala espina, tramaban algo, pero siendo mi cumpleaños esperaba alguna sorpresa o regalo, según llegué a casa Lara me distrajo el tiempo suficiente como para que no me diera cuenta de su trampa, me cerró los ojos con una venda, atándome las manos también con un brida por delante y me llevó a mi habitación, allí noté como Ana se ponía del otro lado de Lara y comenzaba a acariciarme, metiéndome la mano en la polla, pajeando con inusitada suavidad, notando sus labios buscando los míos con un beso largo y tierno, me quedé quieto un segundo, su forma de besar y su olor, no olía a coco, ¡¡no era Ana!!. Me quité la venda al oír a Ana llamarme desde lejos, entonces vi como tenía a Alicia desnuda, pajeando, mirándome con pasión, yo atónito.

-ANA: no te asustes, es mi regalo de cumpleaños.- sonrío mientras se me echaba encima junto a las otras 2.

-YO: ¿que haces Alicia?

-ALICIA: lo que llevo deseando desde que te oí follar por 1º vez, desde que vi tu polla brillar y tu cuerpo sudoroso saliendo de tu cuarto cada noche.- su mano pajeaba con gusto.

-LARA: tú tranquilo, y déjanos a nosotras complacerte.- casi instruidas las 3 se pusieron de rodillas y Ana comenzó a chuparme la polla.

-YO: estaos quietas, anda, dejad que Alicia se vaya, no pinta nada aquí, tiene novio.

-ALICIA: no hables como si no estuviera aquí, quiero esto, lo necesito, a Teo no le soporto mas, le voy a dejar y te voy a dejar hacerme lo que quieras.- quitó a Ana y se puso ella a dar pequeños lametones a mi polla, agarrándola con ambas manos, traté de apartarlas, pero eran perras de presa, cuando quitaba a una la otra tomaba el relevo, me la pusieron dura y la verdad, mi mente se relajó pidiendo a gritos que me dejara.

Ver a Alicia y Ana besándose usando mi polla como juguete, y a Lara comiéndome los huevos eran demasiado como para no dejarlas hacer, Ana instruía bien a Alicia en como meterse mi polla, pero ella ya tenia sus trucos, me derretí al ver que Alicia era de las que usaba los dientes, pasándolos de forma tibia por mi glande, las 3 hacían oídos sordos a mis peticiones de que pararan, que no lo quería, pero mi cuerpo si, la barrera mental de Alicia cedía, y un pequeño Teo en mi cabeza gritaba cada vez menos. Me llevaron a la cama y siguieron su duelo por ver quien comía mas polla, Alicia sin estar entrenada por mi lo estaba haciendo de escándalo, pero yo seguí resistiéndome sin saber como, quería levantarme pero Ana me conocía bien, puso a Alicia a 4 patas sobre mi cuerpo, dejándome su espectacular culo a mi alcance, aquel con el que había soñado años, totalmente desnuda y goteando de placer, mis manos hicieron caso del deseo, aquel que había aguantado años, clamando tener ese culo entre mis brazos, así que amasaron de forma suave y lenta aquel par de nalgas coronadas con una cintura de pecado, al notar eso Alicia se estremeció dejando de comerme la polla, dando vía libre a las otras 2 mujeres, se incorporó hasta quedar de rodillas con su coño metido en mi cara, olí su interior, saboreé sus fluidos y me extasié al verla frotarse con mi cara.

-ALICIA: vamos, no te resistas, se que me deseas, lo se por tu mirada, me has querido desde la 1º vez que me viste, te has portado bien conmigo, has sido un buen amigo y ahora quiero compensarte, cómeme el coño, se que ansias follárme y te dejare hacerlo, me follarás como el animal que eres y me abrirás en dos, tu lo quieres y yo lo necesito.- se acariciaba el coño masturbándose ligeramente.

Todo lo que dijo era cierto, nada mas conocerla traté de acercarme a ella, pero precisamente la conocí por que andaba detrás de Teo, de golpeé rememoré cada instante en mi cabeza, desde que la conocí hasta ahora, pasando mi vida a su lado, los momentos buenos y malos, como siempre había sido dulce y amable conmigo, cuando nadie lo era al estar gordo, como me trataba, y lo bien que me hacia sentir, iba a follármela, lo tenia clarísimo, incluso abrí la boca besando su húmedo interior, pero algo hizo clic, en mi cabeza, por alguna razón vi a mi padre dándome una charla, era totalmente absurdo, tenia al amor de mi vida comiéndome la polla, con el permiso de poder tirarme a la mujer de tetas mas increíbles que conocía y a la mejor mujer que había conocido, la novia de mi amigo, arrodillada en mi cara pidiendo que me la follara…………. ¿y yo pensé en mi padre? Estaba mal de la cabeza pero aquello era demasiado, me miraba decepcionado, y eso me dolió, mucho mas de lo que podía estar disfrutando.

-YO: quitaros de encima.

-LARA: ¿que dices?, déjanos que te llevemos al paraíso.

-YO: apartaos por favor.

-ALICIA: venga, no me hagas esto, ahora no.

-YO: no lo advierto mas, PARAD.- las 3 se tensaron y dejaron de moverse, Alicia se apartó de mi cara, mirándome a mí y a Ana, sin comprender por que.

-ANA: venga amor, no seas así, solo estamos jugando.- pero me vio la cara, sabia que estaba enfadado.

-YO: esto no es un juego, esto es la vida de la gente, puedo entender que Lara este así, pero no Alicia- la miré a los ojos- tu vales mas que esto, no te mereces las migajas ni ser el 2º o 3º plato de nadie, eres la mejor persona que he conocido y te mereces ser feliz junto a un hombre que te quiera y te complete, y ese no soy yo, es Teo, yo estoy con Ana, y tu eras feliz con Teo, no cambies eso por mi, no merezco la pena, no si te cuesta tu relación.- se echó a llorar al comprender que no iba a pasara nada, y la cruda verdad de mis palabras.

Me incorporé quitándome a Lara de encima que seguía masturbando, Ana se quedó de piedra sentada en la cama, me di la vuelta para ver a las 3 chicas mirándome incrédulas, ni yo me lo creía, tenia a 3 adolescentes con culos y tetas de campeonato, deseando follarmelas y yo iba a salir de la habitación por……….¿honor?, me enfadé tanto que al darme la vuelta le di un puñetazo a la puerta del armario, la cual se rompió dejando un agujero tremendo ante la cara de medio y asombro de las chicas, al sacar los puños con fuerza saqué la puerta del encuadre y se quedó colgando, con tal energía que se cortó la brida, y de paso, me hice un tajo en la mano, salí gritando algo que ni me acuerdo, con un enfado tan monumental que se me bajó el empalme. Me fui a la cocina a lavarme y desinfectarme la herida, a punto de echar a llorar, pasó un tiempo prudencial, y apareció Ana con mas miedo que otra cosa.

-ANA: ¿estas bien amor?

-YO: no, no lo estoy.

-ANA: siento si te ha molestado, no pretendía……..- la corté con una mirada fugaz.

-YO: se que no pretendías nada malo, pero te has pasado, no tenias derecho a hacerme esto, no con Alicia, ni tienes derecho a hacerles esto a ellos.

-ANA: yo no les he hecho nada, solo me aproveché de que Alicia estaba colgada de ti.

-YO: pues como amiga tendrías que haberla apoyado y ayudado con Teo, no haberla llevado a esto, no esta bien y no lo quiero.- Ana se iba a cercando con cuidado, pese a que no estaba tan enfadado, mi tono era tan contundente que la provocaba estupor.

-ANA: esta bien, no seguiré jugando con Alicia, ¿vale?, pero por favor, no te enfades con ella, es culpa mía, castígame a mi – se le humedecían los ojos,

-YO: no quiero castigarte, te quiero, has cometido un error, no pasa nada, todos los cometemos, nada va a cambiar entre nosotros, pero esto hay que solucionarlo, no podemos dejar que Alicia siga así con Teo.

-ANA: ¿que podemos hacer?, mientras vivamos juntos seguirá encoñada contigo y Teo seguirá cabreado por ello.- de golpe la miré, había dado en el clavo.

-YO: pues habrá que dejar de vivir con ellos.

Solo había una solución, sacarme a mi y a Ana de la ecuación y dejar que todos volvieran a ser ellos mismos, sin nosotros, teníamos que dejar de vivir juntos, Ana y yo éramos un peligro, yo era un peligro para cualquier mujer que viviera bajo mi techo.

CONTINUARA……………………
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Relato erótico: “MI DON: Raúl – EL CAMINO AL CIELO ES TORTUOSO.(29)” (POR SAULILLO77)

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No habrá descripción, solo una advertencia, SI LO QUE QUIERES ES UN RELATO CORTO Y SEXUAL PARA UNA PAJA, NO ES TU RELATO.Para no haceros perder el tiempo, pero si lo leéis, os prometo disfrutar de una buena historia.

No se que mierda me pasaba a mis cumpleaños, los 18 los cumplí en la cama de un hospital, los 19 dejando a mi 1º novia y los 20 habían empezado con un desastroso intento de Ana por regalarme a Alicia, rompiendo la pareja de mi mejor amigo y enfadándome de tal manera que abandoné la habitación con Ana , Lara y Alicia desnudas suplicando sexo, la sensación ahora, visto con espacio y tiempo de por medio, es que desaproveché una grandísima oportunidad, como la gente que aparece en los telediarios “un joven se encuentra un maletín con 1 millón de € y la devuelve a su dueño”, sin duda un ejemplo de honradez, carisma y sobriedad, pero os aseguro que ese chico se pasará el resto de su vida soñando con que hubiera hecho con ese dinero, ese era mi caso, después de curarme la mano, (al romper el armario de un puñetazo, era una herida mas importante de lo que pensaba, en el ambulatorio me dieron 5 puntos en el dorso), y hablar con Ana, me di cuenta de que no podíais seguir viviendo todos juntos, después del esfuerzo y el trabajo que me costó esa casa, sin llegar a hacer el año dentro, ya tenia que marcharme, era por el bien de Teo y Alicia, mi forma de vivir con Ana no era compatible con mujeres emparejadas, quería tanto a Alicia y respetaba tanto a Teo que estaba dispuesto a sacrificarme por ellos, e irme de esa casa. Ana y yo lo hablamos , largo y tendido, me quería convencer de que Alicia y y Teo iban a dejarlo, ¿que mas daba irnos?, pero para mi no había vuelta atrás, me creía culpable e iba a evitarlo a toda costa, y si yo me iba Ana dejó claro que me seguiría, pese a que el piso le venia perfecto para las universidad, aunque fuera debajo de un puente o volver a casa de mis padres, lo hablábamos solos, sin que Lara supiera nada, era otra a la que le debíamos devolver su vida, era un mero coño para mi, y quizá imponiendo mi criterio groseramente, decidí que ella también merecía tener una relación normal y debía dejarlo con ella, era demasiado joven para conformarse con las migajas. No se por que pensaba que mi forma de pensar era la correcta y daba igual la opinión de ellos, si Alicia quería dejar a Teo o si Lara quería seguir siendo el perro al que le das las sobras, ¿quien era yo para decidir por ellos?

Pues era el causante, el fallo de base de toda la estructura, mientras las mujeres pudieran verme, oírme o intuir como follaba y como la tenia de grande, era una provocación imposible de evitar, no quiero dármelas de chulo o prepotente, aunque por aquel entonces creo que lo era, pero había un hecho innegable, Alicia era la mujer mas sensata, lista y recta que había conocido, amaba y quería con locura a Teo y le había sido fiel hasta cuando muchos tíos de mejor porte o físico la habían intentado separar de el, Teo era mono y muy divertido, pero físicamente no era nada del otro mundo, un tío normal, y si analizamos la belleza exterior de ambos, Alicia eran un 8, y Teo un 6 raspado. Y si ella, después de todo eso, en menos de 11 meses viviendo juntos, había sucumbido, cualquiera lo haría.

El plan era claro, Ana y Lara se volvían a Granada en unos días a pasar el final del verano con sus familias antes de volver para el inicio de la universidad, para cuando volvieran yo debía encontrar algo donde vivir con Ana, a ser posible no muy lejos de allí por su cercanía a la universidad donde Ana iba a seguir estudiando, también quería seguir manteniendo a mis amigos cerca, evitar la tentación de vivir bajo el mismo techo, pero no cortar de raíz la relación con mis mejores amigos. Aparte debía buscar gente para ocupar la habitación vacía que íbamos a dejar, y así cubrir el piso, aunque de eso se podían ocupar ellos mismos, el piso se vendía solo y habría cientos de estudiantes desando pagar por esa habitación. Pero todo eso era prematuro, nadie sabia nada aun, y así debía ser, hasta que tuviera al menos un principio de idea de lo que demonios fuera ha hacer.

Estudié la 1º opción, volver a casa de mis padres, la idea original al saber que Ana vendría a estudiar a Madrid, pero era inviable, era a las afueras, mas de hora y media en transporte publico a mis amigos y la universidad para Ana, y aunque ahora tenia coche y moto, era un gasto en combustible casi peor, sin nombrar que en casa de mis padre no podríamos follar como ya estabamos acostumbrados, rechazada esa idea, sopesé mirar pisos de 1 dormitorio o estudios por la zona, pero todo se iba de precio y las condiciones eran horribles, la verdad, acostumbrados ya a nuestra gran y cómoda casa, meternos en una caja de zapatos con goteras no nos atraía, Tenia los casi 50.000€ que me quedaban de Madamme, pero si tiraba de ello ¿cuanto duraríamos? ¿y que pasaría cuando terminara el dinero? Ni yo ni Ana queríamos eso, así que me puse a buscar ideas, ¿pisos compartidos solo de chicos?, ¿volver a la prostitución ?, ¿pedir dinero?, todo nos sonaba o muy mal, o rematadamente mal, hice llamadas, sacando la vieja agenda, pero nadie me daba soluciones, hasta mi leona, a la que después de tantos meses llamé para quedar, se presentó con un hombre a la cita, su actual marido, por aquel entonces prometido, me pillo de sorpresa, pero tampoco esperaba que una mujer ya de unos 38 años estuviera en su casa encerrada esperándome de por vida, había hecho su vida como cualquier mujer y tenían planes de casarse pronto, bastante lío tenían como para ayudarnos. Eso si, en un momento a solas me susurró.

-MERCHE: tranquilo, sigo siendo tu leona, lo seré siempre, solo tu me dominas, el solo me hace el amor, tu me follas como jamas el soñaría.- nada que no supiera ya.

La sonreí por cortesía, su mirada echaba fuego al palpar mi polla por encima de la ropa, pero fue fugaz, y yo no estaba para fiestas, llevaba 1 semana follando a desgana, Ana me mataba y hasta Lara se sentía poderosa ante mi, no recuerdo ni si llegué a tirármelas de nuevo juntas. Mi ultima bala, la que seria el suicidio, era llamar a Madamme y que me ayudara en lo que fuera, pero eso conllevaría varias cosas, lo 1º volver a la prostitución, seguro, y lo 2º y peor, sacar a Zeus del abismo donde le dejé, y eso era lo ultimo que quería, pero aun había un halo de esperanza, acudí a la única persona con dinero y recursos que nos podía ayudar, Eleonor, la madre de mis colombianas, era la mujer florero de un magnate millonario, a la que me folle junto a su hija en su día, desde que me las tiré a ambas justo antes de la mudanza, dejándolas una nota, no había tenido contacto con ella, si con Yasmine, que había encontrado un buen chico y según tenia entendido les iba bien. La llamada la pilló por sorpresa, y nos invitó encantada a su casa, a Ana y a mi, la comenté un poco de que iba la historia pero insistió en quedar para vernos, así que quedamos en ir a verla el viernes previo a que Ana se marchara a Granada el lunes, ni tuvimos que coger el coche, la casa de Eleonor estaba a 2 o 3 paradas de metro, no mas de 20 minutos andando como comprobamos al ir. Al subir Ana alucinaba con el edificio, era de alto copete, y nos dirigíamos al ático donde Eleonor vivía, opulencia y clase por donde miraras, al abrir la puerta nos recibió con una sonrisa enorme y pidiéndome un abrazo dándome una serie de besos en la mejilla, totalmente ilusionada, Ana fingió cortesía saludando, al recibir también una serie de halagos protocolarios de Eleonor, Ana sabia mi historia con ella y al verla tenia motivos para andar celosa, seguía siendo una diosa latina, embutida en un vestido azul brillante, ceñidísimo, elástico, que no pasaba de medio muslo y poco escotado para lo que la recordaba, de cóctel casi, totalmente arreglada, incluso demasiado maquillada para mi gusto, y con unos buenos tacones, como si estuviera grabando un anuncio o una telenovela.

-ELEONOR: venga pasen, no se queden ahí como pasmarotes, por favor, que delicia de joven, mire que Yasmine me hablo de usted, pero Ana, sois hermosa y venís preciosa.- su forma de hablar y de tratar a al gente siempre era así de abierta y extrovertida

Tampoco mentía, sabiendo donde íbamos, Ana se puso un traje blanco, con pantalones algo ajustados en su culo pero de campana en las perneras, con un chaqueta abierta a juego, y una de sus blusas rosas chillonas escotadas, con unos buenos tacones, bien peinada, con un ligero maquillaje y un bolso de mano que le daban un aire a hija de famosa, no se si es que no quiso desentonar o pretendió no desmerecerse ante Eleonor, pese a no verla mas que en alguna foto, mis palabras sobre ella siempre fueron de respeto hacia una mujer con clase, elegancia y bien arreglada, puede que hasta la sobre estimara, o que al hablar de ella me brillaran los ojos, Ana no quería ser menos. Las 2 eran un escándalo de bellezas, cada una a su manera, mientras que yo…..bueno, digamos que no iba preparado, en bermudas y una camiseta vieja y zapatillas, siempre he tenido mucho calor y en pleno verano no iba a arreglarme para sudar como un pollo, siempre he sido mas practico que coqueto. Nos hizo pasar hasta pasar al gran salón donde nos sentó ofreciéndonos algo fresco de ver que aceptamos gentilmente, sedientos de la caminata bajo el sol, y sentándose enfrente, cruzándose de piernas y cogiendo una postura tan elegante como sensual, empezamos ha hablar.

-ELEONOR: mírenlos, que parejita mas bonita, agarrados de la mano como primerizos jajaja, ¿que tal les va todo?

-YO: bien, la verdad es que estamos en un momento precioso y la quiero con locura- mirando a Ana a los ojos queriendo hacerla ver que aunque estibaremos allí, con Elonor, en mi cabeza solo estaba ella.- y quiero pensar que ella a mi también, aunque no se por que si soy un desastre.- rieron ambas.

-ANA: es un bobo, pero es mi bobo, le quiero mas cada día, cuando creo que no me puede enseñar mas, me sorprende, y me hace mejor persona.- me la quedé mirando, no parecía una frase hecha, si no algo que realmente sentía, la besé la mano con ternura.

-ELEONOR: ainns que gusto da ver que el amor sigue en este mundo.

-YO: ¿y tu que tal?. No he hablado mucho con Yasmine, y no suelta prenda de tu vida jajajaja.

-ELEONOR: bien, muy contenta por que mi hija por fin tenga a un chico tan amable y tal dulce, es un cielo de hombre y la esta haciendo feliz, – se abrió de ojos mirándome -aunque no quiero decir que…….- me miró y a Ana, sin saber muy bien como seguir, yo la entendí.

-YO: tranquila, Ana sabe todo, y cuando digo todo, es todo lo que ocurrió entre nosotros- Ana asintió con una medio sonrisa mientras Eleonor tenia su risa de cara de póker, le sorprendería que le hubiera hablado de todo, de hecho estaba sentada en el sofá contra la que la folle por 1º vez.

-ELEONOR: bueno, pues sin querer parecer muy atrevida, tu hombre nos dio mucho cariño a las 2 cuando mas lo necesitábamos, y la verdad es que lamentamos mucho su marcha.- vaya forma mas dulce y delicada de decir que me las había follado hasta reventarlas, que fueron tan sodomizadas hasta ser su macho dominándolas con la mirada, y que echaba de menos mi polla abriéndola en 2.

-ANA: jajajaja ya supongo, es muy especial cuando se pone.- se había dado cuenta perfectamente de lo que quería decir.

-YO: la verdad, ha sido un placer volver a verte, pero tengo que ser sincero contigo, no he venido por placer, tenemos una situación delicada donde vivo y necesitamos ayuda para encontrar piso, he intentado mil cosas pero no se a quien mas acudir- siendo en parte cierto, la acentué para dar algo de pena.

-ELEONOR: ¿y puedo saber el motivo?

-ANA: la verdad es que es Raúl el que insiste en irnos de donde estamos, vivimos bien pero han surgido algunos problemas de convivencia con las demás chicas del piso y quiere irse de allí.

-ELEONOR: entiendo.

-YO: no te molestaría si no lo creyera importante, me conoces, solo quiero tener un sitio donde poder hacer mi vida sin molestar a nadie por culpa de mi……….carácter.- me salió esa palabra como podía haber salido cualquier otra, en realidad me refería a mi polla, y ambas lo sabían, pero manteníamos las apariencias.

-ELEONOR: ¿y que se supone que puedo hacer por ustedes?

-YO: no lo se, se que eres una mujer rica y con influencias, quizá si fueras tu quien va buscando el piso y no 2 críos como nosotros, podrías encontrar algo mejor de precio o yo que se, la verdad es que he venido con las manos vacías, estoy desesperado.

-ELEONOR: ay cariño, ojalá pudiera ayudarte, pero estoy atada de manos, no soy rica ni tengo influencias, soy la esposa del hombre rico y con influencias, vivo en este palacio encerrada y atormentada por un esposo que ya ni pasa por casa.

-YO: lo siento, no sabia que hubiera ido a peor.

-ELEONOR: jajaja no se preocupe, son cosas de adultos que gracias a dios ustedes no conocen – me levanté y me arrodillé frente a Elonor, a quien se le humedecían los ojos, tratando de aguantar el tipo.

-YO: ¿sigue saliendo de juerga?

-ELEONOR: si solo fuera eso, antes al menos disimulaba en casa, pero ya ni eso, bebe mucho y se pasa meses sin venir, y cuando viene………..déjenlo, son cosas de mayores.- me dio tanta lastima que la fui a acariciar la cara con dulzura, pero ella reaccionó con un gesto reflejo apartando la cara con susto, había visto demasiadas películas y anuncios contra la violencia domestica, que lo reconocí al instante.

-YO: tranquila, no quería asustarte.- me miró a los ojos a punto de echar a llorar, dándose cuenta de que yo me había dado cuenta.

-ELEONOR: no por favor, perdónenme, ando muy tonta jajaja- quiso disimular, pero ya era tarde, hasta Ana se percató y se sentó a su lado abrazándola.

-YO: Eleonor, se que no es de mi incumbencia, pero dime, ¿te ha puesto la mano encima?

-ELONOR: no……….. por dios……….como se le ocurre, jajaja……… no es así – balbuceaba sin admitirlo, tenia que saber la verdad, saqué al macho que ella recordaba en mi tono de voz.

-YO: ¡¡ELEONOR, MÍRAME Y DIME LA VERDAD!!- me observó como un cachorro al que riñen.

-ELEONOR: no es culpa suya………….- le levanté mordiéndome el puño-……..no se enfade con el, es culpa mía, yo el provoco y le hago enojar – sonaba demasiado irreal y típico como para ser cierto.

-ANA: no entiendo, es como cuando estabas con Raúl, ¿algún azote o cachete de mas?- suspiré por que fuera eso.

-ELEONOR: no, bueno, no es esa forma, Raúl es fuerte y viril, mi marido no lo hace en la cama o para jugar, solo quiere que le respete, y le entiendo.

-YO: una cosa es respeto y otra que te pegue, ¿que te ha hecho?

-ELEONOR: nada, si casi no esta por casa, son solo broncas que tenemos, y yo le enfado por que quiero que este mas conmigo y se comporte mejor, pero el me tacha de mantenida y de estúpida, que donde estaría yo sin el, cuantos hombres me estrían montando por unas monedas en Colombia, si no fuera gracias a el, y tiene razón.

-YO: como vuelvas a justificarle el que te cruza la cara soy yo, ¿como permites que ese mierda te pegue? Si se va de putas y todo.

-ELEONOR: es mi marido, no puedo hacer otra cosa.

-ANA: dejarle.

-ELEONOR: cielo, ya lo he pensado miles de veces, pero mi niña necesita tener una buena vida y solo la tendrá si yo sigo con el.

-YO: pero puedes divorciarte, y sacarle algo de dinero, ¿no?

-ELEONOR: ya lo miré, pero al casarnos me obligó a firmar un acuerdo prematrimonial muy estricto, si yo le dejo no veré un solo €, y todo esta a su nombre.

-YO: pero eso es una locura, si se va meses de casa, se va de fulanas y ahora llega a casa ¡¡y te pega!! ¿Me dices que no se puede hacer nada?

-ELEONOR: ya lo hablé con un abogado pero todos le tiene mucho miedo a mi marido, es muy poderoso y controla transacciones de miles de millones, tiene un ejercito de abogados, y nadie se va a enfrentar a el sin tener algo sólido en la mano con lo que poder presentarse.

-YO: vaya mierda de justicia.

Ana fue la lista y desvió un poco la atención, rebajando la charla, usando el piso como objeto para que se lo enseñara y al distrajera, alucinando con el, la verdad, mientras ellas deambulaban por allí yo estaba sentado en el sofá mirando como Elonor se mantenía entera, con su elegancia y su clase intacta pese a su situación. Eleonor se disculpo cortésmente para ir al baño a retocarse, unas pocas lagrimas habían hecho perder la posición a su rímel, se metió en unos de los baños, dándola algo de tiempo prudencial me metí a buscarla, estaba de pie frente al espejo retocándose con algún tipo de esponja con polvos, se dio prisa en terminar al verme, para que no me percatara de su morado, me acerqué y con cuidado ante su silencio me dejo, desmaquillar todo el ojo, no me equivocaba, es increíble lo que logran las mujeres con esos botes y polvos, tenia todo el contorno del ojo morado ligeramente hinchado, con el aspecto de haberlo estado mucho mas grande, y a simple vista no se le notaba nada, al verlo Ana, que entró detrás de mi, lloró, y yo por poco no reviento otra puerta de armario, me calme y fui fuerte por ellas.

Ahora, tan cerca de ella y siendo algo mas baja que yo, vi si exiguo escote, ahora me preocupaba, así que sin mucho disimulo la bajé uno de los hombros del vestido hasta ver como desde su hombro hasta uno de sus pechos había una marca larga, con un dibujo claro, un cinturón de hombre. La tapé con cuidado y respeto, no se si tenia mas marcas pero con eso era suficiente, mis problemas habían quedado en 2º plano, ni prioridad ahora era ayudar a Eleonor a quitarse a aquel hombre de encima, y con una simple mirada Ana no solo me encendió, si no que me dio su apoyo y consentimiento, le brillaban los ojos de rabia mientras acariciaba la gargantilla que le regalé. Puse a Eleonor mirando al espejo, para que se viera, con el ojo hinchado.

-YO: ¿que necesitas para hundir a ese carbón?- se miraba en el espejo empezando a darse cuenta de lo que ocurría de verdad, ese golpe no era un accidente.

-ELEONOR: no lo se, un abogado con valor.

-YO: le tengo, el padre de Teo es abogado y de los buenos.- nos había llevado el tema de Ana con su profesor y pertenecía a un bufete bastante respetable.

Nos quedamos unas horas mas charlando animándola un poco, distrayéndola, me enteré que Yasmine casi no pisaba esa casa ya, harta de que su madre fuera tan pasiva ante su padre, no se había emancipado por no dejar sola a su madre, pero estaba con el novio todo el día, me contó que se enfada mucho con su padre y una vez tuvo que mediar, lo que entendí fue que recibir golpes, para que su padre no pegara a la hija, no se soportaban y discutían gravemente hasta irse de casa días seguidos mientras su padre estuviera en casa. Eleonor se sentía sola y q el marido volvería en unas semanas a casa, no necesitaba mas, nos despedimos con un saludo y la dije que sabría pronto de mí.

La verdad, ese fin de semana fue raro, hice el amor y folle con Ana, era la despedida antes de su marcha, fueron sesiones ambiguas, los 2 con la mente en Eleonor y su problema, hablando mas que teniendo sexo. Incluso me desahogué con Lara un par de veces como despedida, iba a echar de menos aquellas tetas, y hasta Alicia volvió a intentar meterse por medio al oírme con Lara, entró en la habitación pero la saqué sin un ápice de duda. Pero siendo todo erótico, lo dejo pasar sin narrarlo, no era nada que no lleve 2 relatos contando, y me parece mas entretenida la consiguiente trama.

Según me despedí de Ana en el coche del tío que las fue a buscar el lunes a ella y a Lara, con Ana dejándome claro que me quería y que sin ella no me acostara con nadie, incluso Eleonor estaba vetada por mal que estuviera, algo que pese a que me parecía ridículo recordármelo, me pareció correcto y un bonito detalle. Comencé a maquinar, lo 1º fue hablar con Teo, el cual se vio menos enfadado al verme centrado en otras cosas, y con su padre, el cual conocía el nombre y vivencias del esposo de Eleonor, por seguridad y por lógica todos los nombres y detalles son ficticios e irreconocibles, pero por esos azares del destino, resultaba que el bufete del padre de Teo le tenia ganas al esposo de Eleonor, mas que por otra cosa, por que el era principal activo de la empresa de exportaciones que estaba dejando molestos al resto de exportadores, clientes del bufete. No solo aceptaron llevar el caso, si no que contrataron a un par de asesores de divorcios, ya que su bufete no llevaba esas cosas, le pedí una copia de todos los papeles firmados de Eleonor de su boda y los estuvieron trabajando durante días, el resultado era el esperado, no había por donde meterle mano, todo estaba atado y bien atado, Eleonor no podía dejarle sin tener nada en contra suya, y los abogados no se iban a meter en medio de una guerra de ese tamaño sin tener nada sólido, me trataban como si fuera un crío de 13 años, y si, tenia 20 y era un niñato a sus ojos, pero siempre he parecido mas tonto o lento de lo que soy en realidad, así que pregunté, ”¿que necesitáis?”, “pruebas fehacientes de infidelidades o maltrato, el acuerdo prematrimonial esta tan bien cerrado de su lado, que no se preocuparon del lado de el, es tan simple que podemos usarlo en su contra, si le pillan con otras o pegándola, no solo puede divorciarse de el, si no que le podría arruinar y quedarse con todo su patrimonio y su dinero.”. Me dejaron claro que hasta que no tuvieran esas pruebas no moverían un solo dedo. Todo lo llevé yo y a espaldas de Eleonor, no podían relacionarla directamente viéndola pasar por allí, alguien podía irse de la lengua, es un mal ejemplo, pero las horas de cine y series me habían llevado a aplicar conocimientos ficticios a la vida real, no quería que Elonor “desapareciera” el ida que encontramos pruebas y me llamara diciéndome que tenia algo gordo y al acudir no encontrarla. Lo iba a hacer bien y por lo visto, lo iba a hacer solo, los abogados no ayudarían a encontrar pruebas, y no podían contratar a detectives, podrían venderse a la 1º de cambio o hacer ruido que llegar a los oídos de gente no deseada, prácticamente me insinuaron que me buscara la vida yo solito.

Pues así seria, me fui a la tienda donde compré el boli sepia de Ana cuando me temí que su profesor la tiraba los trastos, y me hice con todo un equipo, grabadoras de vídeo y audio disimuladas en bolígrafos, flores, osos de peluche, cajas de cigarrillos……me dejé una buena pasta pero todo merecía la pena, y la verdad, la sensación de 007 gusta bastante, fui a visitar a Elonor con todo aquello, y sin explicarle demasiado fui colocando las cosas, no quería que supiera mucho, si no podía desmoronarse, sobre actuar o mirar a cámara, y eso, no solo podía echar al traste cualquier intento, si no que podía ponerla en peligro si su marido se daba cuenta. Lo dejé todo listo y preparado para la llegada de su marido al día siguiente, dejando en la habitación de matrimonio, el salón y la cocina, gran parte de los aparatos, pero al final tenia toda la casa cubierta de alguna u otra manera, sobretodo con las cámaras que aparte de gravar, emitían en directo a un PC portátil enlazado, no eran tan pequeñas como podía esperarse de cámaras espía, así que las ubiqué bien alto, el marido no llegaba al 1,78, no las vería encima de un armario o de la nevera. Esa era la parte del maltrato, si se daba quería tenerlo documentado, demasiado trabajo para algo que puede que no pasara, según decía Eleonor, pero un instructor de yudo en su día, me enseñó una frase de marketing que se me quedo grabada, “Ten en cuenta todos los escenarios, y una vez analizados empieza preparándote para el peor, así siempre estarás listo si se da.”, así lo hice.

Ahora tocaba la parte del adulterio, menos sufrida en caso de darse, pero mucho mas complicado de probar, pensé e ideé como ponerle escuchas o videos encima todo el tiempo, peor eso no me aseguraba nada.

1º tendría que serla infiel, que podía no serlo, y estar 3 o 4 días detrás de el sin lograr nada.

2º tener aparatos de vigilancia encima, pensar en como ponérselos y que los llevara todo el tiempo.

3º tenía que recuperarlos sin que se diera cuenta, algo difícil si logras que lleve algo encima.

4º lo peor es que yo no podía saber donde y cuando pasaría como para poder reaccionar, tenia mucho tiempo libre y solo trabajaba los fines de semana por la mañana, pero no podía estar encima siempre, inicialmente por que soy un ser humano, necesito comer o dormir, y principalmente por que el podía reconocerme si me ve mas de 3 o 4 veces.

Soluciones, la mas obvia, darle algún regalo que llevara encima siempre, duplicado, así al darle el cambiazo no lo notaria, o bien meter vigilancia en algo que llevara siempre, aposté por los 2, compré 2 plumas bastante elegantes, a una la llevé a la tienda espía para que la modificaran y le pusieran una grabadora de larga duración con enlace a mi PC, la otra idéntica la guardé. Eleonor me contó que el siempre iba con traje, la ropa podía cambiársela, pero su maletín no, llevaría muchos documentos importantes y siempre llevaba el mismo, incluso esposado a la muñeca, tenia que hacerme con el las horas suficientes como para ponerle algo y devolverlo sin percatarse. Eso era lo “sencillo”, ahora tocaba pensar en como pillarle, el principal problema es que no podía saber cuando seria infiel, hasta que me di cuenta de que si podía, como cuando invité a mis chicas a la fiesta donde Madamme me hizo el examen, si bien no podía controlarle a el, si podía controlar con quien, o al menos tentarle en entornos controlados, solo necesitaba a una mujer dispuesta a ligárselo y tirárselo sin reparos.

Tenia claro que 1º obtendría las pruebas y se las llevaría a los abogados y ellos decidirían si eran suficientes antes de descubrirnos, no podía arriesgar a Eleonor antes de estar seguros, presentarnos en mitad del polvo o cosas así no era una opción. Tenia una larga lista de mujeres a las que podía llamar y pedirles que lo sedujeran, pero todas lo harían si me las follaba, o hasta podía formar a una cualquiera de la calle hasta tenerla tan sumisa que aceptara aquello, pero Ana me dejó claro que nada de sexo para mi, eso complicaba las cosas, necesitaba putas, y no había otra mejor que Madamme para ayudarme, de hecho, si era tan putero y adinerado apostaría un dedo a que ya se conocían .Me debatí internamente, mucho, si quería y precisaba de su ayuda debía de hacerlo como Zeus, ordenando, no pidiendo, pero no quería volver a ser el, así que probé con mensajes de texto, si la llamaba me notaria en la voz que no era el.

-“Te necesito”- un mensaje corto y claro.

-“Soy tuya, ¿que puedo hacer?”- parecía que seguía a mi servicio, ni pregunto nada de mi adiós, ni mi tardanza, ni de mi regreso.

-“Tengo que pillar a un marido poniéndoselos a su mujer, necesito un puta que lo seduzca, se lo folle y se vaya, necesito saber donde y cuando con antelación, y el no debe enterarse de nada,”

-“alguna preferencia respecto a al chica”

-“no lo se, ¿conoces a xxxxxxxx?”

-“si, tengo a su chica preferida, de hecho nos ha llamado para decirnos que estaría por la ciudad y que la preparemos, te avisaré con los detalles”

No me extrañó que estuviera en la cartera de clientes de Madamme, pero si la facilidad con la que obtuve lo que buscaba, como era lo que pretendía, no le di mas vueltas.

Preparando un maleta con todo, me fui a casa de Elonor, y me instalé en la habitación de invitados, nunca la habían usado, y el marido jamas entraba allí, solo tenia que hacer poco ruido y ni se enteraría de que estaba allí, así tenia buena conexión con los dispositivos y me daba margen para intervenir si el marido se pasaba de la raya y llegaba a pegarla demasiado, de hecho Eleonor me dio la llave para que cerrara por dentro y evitar sustos, y otra del piso para poder salir y entrar. Conecté todo y me prepara para el show advirtiendo a Eleonor de que no dijera ni actuara de ningún modo distinto, yo no estaba allí a todos los efectos, para bien o parta mal, si queríamos que saliera bien no podía descubrirme, incluyendo Yasmine , que vendría con el novio a ver a su padre los días que estuviera allí.

Llegó la tarde y Yasmine entró en casa con el novio, yo, pertrechado en la habitación de invitados, veía y oía todo desde las cámaras y los micros, con unos grandes cascos puestos en el portátil que tenia todo conectado, después llegó su padre, con una actitud socarrona y de felicidad, la verdad, me sorprendió la farsa de actuación de Eleonor, saludándole como una esposa devota, a Yasmine le costó disimular mas, se sentaron a charlar de trivialidades con algún amago de bronca entre Yasmine y su padre, sofocada por su madre y el novio, las horas fueron pasado, hasta la hora de cenar, todo iba bien, hasta que a Yasmine le dio por levantarse de la mesa antes de que terminara su padre, que habiendo bebido ya alguna copa de vino de mas, elevaba la voz a cada frase, llevándolo a una discusión que no se pudo calmar, Eleonor trataba de sosegar a su marido y solo lograba enfurecerlo mas, dando golpes en la mesa sobre que el era el hombre y se le iba a respetar, me mordía la lengua y me contenía las ganas de salir y darle de hostias, mi padre me enseñó muchas cosas de la vieja escuela, una de ellas era que el respeto se ganaba, no se imponía, y su forma de tratarlas me ponía muy nervioso.

Al final Yasmine se fue al cuarto con el novio y no se supo de ellos hasta el día siguiente por la mañana, vi como retozaban en la cámara que puse en su cuarto, ver su trasero de nuevo desnudo me animo la noche, pero estaba centrado en Eleonor, seguía charlando acaloradamente con su marido, que estaba harto de llegar a casa y que le trataran así, sin dejar de beber, ahora ya pasando al whisky en el salón, se puso algo sobón con su mujer, la bebida y el hecho de que Eleonor era una belleza y su mujer, le daban completo derecho, pero su forma de tratarla era poco delicada y muy burda, la cogió de la mano y metiendo la otra pro debajo des u vestido la subió al piso de arriba casi a la fuerza rebuznando palabras calientes que no encendían nada. Vi la 1º oportunidad, se había dejado el maletín abajo, pero dude en salir, lo que le dio al marido a pedir a Eleonor que bajara a por el, ciertamente no se separaba de el antes de dormirse, al bajar salí a hurtadillas.

-ELEONOR: ¿que haces?

-YO: necesito el maletín y un par de horas para meterle una cámara y un micro.

-ELEONOR: imposible, lo quiere en la habitación ya.

-YO: súbeselo, pero tienes que lograr distraerlo y que se duerma profundamente, me tienes que dejar margen.

-ELEONOR: ¿y como quiere que lo haga?, si se despierta y le ve, nos mata.

-YO: eres su mujer, algo se te ocurrirá, sube ya antes de que sospeche.

Se llevó el maletín andando con dudas, en el PC vi como lo dejaba en una silla cerca de la puerta, ante la mirada de su marido algo tambaleante ante el alcohol ingerido, Eleonor se rascaba la cabeza pensando, hasta que sin mas se bario el vestido y lo dejo caer ante la mirada atónita de su marido y la mía, se echó encima de su marido y comenzó a besarlo como parecía que no hacían hace tiempo, en la cara de su marido se notaba, pero poco le importó, se centro en acariciar y desvestir de ropa interior a su mujer y haciendo lo mismo comenzaron a follar, de inicio con una mamada de escándalo de ella que se la puso dura, era difícil con la posición y la cámara averiguar el tamaño, por las manos de ella deduje que serian entre 14 o 17 centímetros, me costaba ver el capullo ya que estaba siendo engullido con pasión, de eso pasaron a follar, y allí ya no había otra, era mi oportunidad, Yasmine y el novio dormían cansados de su amor y el maletín estaba sin vigilancia, subí como el rayo hasta pegarme al marco de la puerta, e intuyendo los mayores momentos de pasión en los gemidos que oía, abrí la puerta con cuidado, solo un poco, vi a Eleonor montando a su marido que estaba tumbado en la cama boca arriba disfrutando de su mujer mejoro de lo que recordaría, estando de lado a la cama la puerta, no podía hacer mas sin que me viera, así que esperé, Eleonor ayudo, su cadera era fuego y se recostó en al cama, echándose a su marido encima, ahora, dándome la espalda, llevando el ritmo de su cadera. En un instante abrí la puerta cogí el maletín y cerré despacio, creo que Eleonor me vio, pero me daba igual, aquel hombre estaría ocupado unos minutos al menos, baje a mi habitación y allí comencé el bricolaje del maletín, haciendo un fondo falso imperceptible pegándole una especie de grabadora con membrana muy fina y atornillando en uno de los laterales una mini cámara espía diminuta, disimulada metida dentro del forro de piel, quise darme prisa, pero Eleonor llevó a su marido a correrse antes de lo previsto, y sabiendo que el maletín no estaba, se dedicó a chuparle la polla a su marido mas de 40 minutos hasta volver a ponérsela dura, la bebida y su edad no ayudaban a rápidas recuperaciones, pero lo mantuvo distraído una hora mas, Eleonor lo mato, dejándolo destrozado en el final del 2º polvo, cayó dormido y ya no me preocupe, estaría así hasta el día siguiente, su cara me era familiar, de agotamiento al follar.

Para cuando pasaron unas hora y Eleonor bajo, ya tenia el maletín listo, en peso y forma no se notaba nada, había ensañado y visto muchos tutoriales, se lo di advirtiéndole que lo dejara igual y que no actuara de forma diferente, me dio un beso en la mejilla y luego otro en los labios, casi instintivo.

-YO: toma, regálale esto a tu marido mañana, es un pluma de buena factura, invéntate lo que sea pero logra que la lleve encima – asintió sin entender mucho, estaba algo avergonzada y perdida, pero confiaba en mí.

Nos fuimos a dormir, por ahora no pasaría nada mas, lo hice con los cascos puestos, así que con los primeros ruidos de la mañana, desperté con ellos, Eleonor y su esposo hablaban del espléndido sexo que habían tenido, allí aprovechó para regalarle la pluma, algo que le encantó a su marido, ella se invento un historia bastante creíble de por que le quería tanto y de que esa pluma seria su amuleto, y que no se separara de ella, así al menos una parte de ella le acompañaría siempre. Una vez hecho, el día paso largo, se fueron a comer fuera para celebrar algo, aproveche para comprobar el vídeo y audio del maletín que se llevó consigo, perfecto, yo comí también y volví a mi cueva, por la tarde la verdad es que parecían una familia querida y cordial, pero a la hora de la cena otra discusión, mayor que la noche anterior, llegando a agarrar de malas maneras a Yasmine que gracias a su novio se liberó, siguieron gritándose hasta que Yasmine se fue arriba, pero su padre la siguió, empezando a beber de mas otra vez, tanto la gritó que al final se fueron de casa Yasmine y el novio, llorando y llamándole de todo, eso dejo a Eleonor sola con su maltratador, el cual comenzó a gritarla a ella por no poder hacerlo con la hija, bebiendo e increpando a partes iguales, Eleonor esta vez no se cayó al ser su hija la acusada, elevando el tono también, eso chocó con un macho herido que quiso volver a dominar, de forma grosera y animal se echó encima de Eleonor en el sofá, forzándola a besarlo, Eleonor se resistía pero no poda mas que ceder, yo casi me até mentalmente a la cama para no salir disparado a matarlo, la había bajado las bragas e intentaba follársela sin siquiera bajarse los pantalones, le costó un mundo poder tener una erección por la bebida y por que Eleonor no quería, pero estaba aprisionada, entonces levantó la mano con toda la intención de pegarla, ella reaccionó instintivamente, dejando de forcejear, sintiéndose poderoso gritaba que solo era una zorra mas a la que le gustaba que la pegaran para demostrarle quien mandaba, no podía quitarle razón, eso mismo había usado yo con ella, pero el encuadre era distinto, ella quería ser dominada por mi, ahora estaba siendo violada, bueno, no, forzada a follar o la pegaría, aceptando su destino y sabiendo que yo no podía acudir en su ayuda sin descubrirnos, se colocó y dejó hacer al hombre, que seguía intentando follar sin quitarse la ropa, al final logró penetrar y mal follar, puede que ni 10 minutos, antes de correrse, con gestos torpes y mal llevados, daba azotes en el culo pidiéndola que se moviera, que por que no era la puta de la noche anterior y se la comía un rato, esta se negó increpándole groseramente, pero ahora no hubo amenaza, levantó su mano y la dejó caer sobre la cara de Eleonor, ahora si se quiso quitar de encima a ese hombre gritando pero este solo respondía con continuos amagos de bofetadas, tanto insistió que una la dio de lleno, mientras ella temblaba de miedo, el reía jocoso moviendo su polla flácida como si de verdad la tuviera tiesa, no se a vosotros pero a mi me estaba costando un mundo no salir, ni miraba ya a la pantalla, pero era peor oír a Eleonor suplicar que no la pegara, al otro lado de la puerta y no salir, claro que podría haberlo hecho, pero eso desencadenaría muchas preguntas y lo mas probable que hubiera sido peor para todos a la larga, a eso me aferraba como un clavo ardiendo.

Cuando volví a mirar el marido agarraba del pelo a Eleonor y tiraba de el con violencia, gritándola la zorra que era, muchos términos colombianos que no entendía pero el contexto era claro, la agarró el cuello y la soltó un puñetazo que la dejo medio ida, me arrepentiré toda mi vida de no salir en ese momento y descuartizarlos lentamente, tenia lo que había ido a buscar, nadie que viera esas imágenes podría opinar diferente pero hasta tener el si de los abogados no podía actuar sin generar represalias. El marido siguió jugando ahora con el cuerpo medio inerte de Eleonor hasta que se cansó una hora mas tarde, en la que no dejé de llorar de impotencia, el subió la escalera como pudo totalmente borracho y se quedó dormido en la habitación sin llegar a tumbarse del todo. Salí de inmediato y atendí a Eleonor, hasta que recobró el sentido, echándose a llorar, mas que por lo ocurrido, por verme la cara a mi, no se que pinta tendría pero la mezcla de rabia, odio y vergüenza propia de mi cobardía, me llenaba. Fui a por algo de frío para la hinchazón de la cara, le había dado en el mismo ojo que la ultima vez, que tino tenia el carbón, la dejé mas descansada y serena en el sofá de abajo y volví a mi cueva.

Los siguientes 2 días pasaron igual, Yasmine no regresó y su madre pagaba las consecuencias, fueron los dais mas duros que recordaba, discusiones continuas, golpes, sexo forzado y una violación, clara y contundente, no la voy a relatar, se que por aquí gusta, hasta he leído varias muy excitantes en “no consentido”, pero esta no es de esas violaciones, de esas en que la mujer no quiere, se ve forzada por la fuerza o la situación, pero con el paso de los minutos y la excitación ante lo desconocido, una buena polla, un excelente follador o la necesidad de sexo de ella, disfruta de el polvo, aunque se odie, no amigos, la verdad es mucho mas cruda y brutal que eso. Lo que vi no me excitó, no hubo erotismo ni sensualidad por ningún sitio, era su marido pero no había afecto, amor y complicidad, fueron 90 minutos de una mujer pidiendo clemencia, rota de dolor y humillación, y eso cambió algo dentro de mi ser, algo murió, la decisión de no salir a socorrerla me costó tan poco, que me dolió mas que lo que estaba presenciando.

Ya tenia material de sobra para el maltrato, e igual que me quito el sombrero ante la actitud sobria y serena de Eleonor durante aquello, soportando solo sabiendo que yo estaba con ella, confiando en mi ciegamente, me hierve la sangre de pensar cuanto tiempo podría haber aguantado eso si no llego a intervenir, quizá siempre, esto se puede extrapolar a todas esas mujeres que sufren abusos a diario, peores que estos, y aun así se mantienen calladas. Si odio al maltratador, jamas entenderé a la maltratada sumisa, no hablo de sexo ni de que a un le guste un tío con carácter que la haga sentir segura, o sucia, humillada y le ponga cachonda, hablo de mantener una relación en la que eres un saco de boxeo y poco mas, pero contra toda lógica, lo defiendes.

Dejemos ese tema parte, no es el lugar, llegó la parte del adulterio, al 4º día Madamme me mando un mensaje, les había llamado para concertar una cita, me dio fecha, hora, lugar y acceso, una conferencia de Latinoamérica en un hotel, una de la plantas totalmente reservada para putas, o comúnmente conocida, “zona vip”, a la que tenia acceso, me coló como seguridad de las chicas, había 4 o 5 como yo, no era raro, aunque si el único que no era de Europa del este.

No quiero alardear ni alargar, así que simplemente os diré que salió de cine todo, ni hecho aposta, tan predecible como sencillo, según acabó la conferencia medio salón se subió a las habitaciones y casi como en un supermercado elegían chica y follar a la habitación reservada. El marido había ido solo, tenia preferencia y eligió a la chica que Madamme me mostró en una foto, ya se conocían según noté en su forma de hablar, la chica cogió el maletín y guiñándome un ojo pasaron a la habitación, estaba en el ajo y se iba a ocupar de tener un buen 1º plano. Salí disparado a una habitación reservada a mí, y con el portátil lo vi todo.

La chica no podía ser mas distinta de Eleonor, una rusa de 1,80, rubia platino y exageradamente delgada y sin curvas para mi gusto, aun así tenia su aquel, con 2 bonitos ojos azules y buenas piernas. Casi como de cine, sentó al esposo de cara a la cámara y se arrodilló delante a chuparle la polla con gestos tan hábiles como imperceptibles, lograba que se viera claramente la cara de el bebiendo, su polla y como se la comía, luego le tumbó boca arriba y se metió su miembro medio flácido por el alcohol, estuvo casi 50 minutos follándose una polla floja hasta que le hizo correrse casi por aburrimiento, entonces hábilmente le sacó unas cuantas frases, “eres mejor cada día” “la ultima vez lo hiciste mas largo” ”con esta van 4 veces que lo hacemos” “eres la mas guapa de las 3 que me he tirado el ultimo año”, todas admitiendo mas infidelidades y con mas chicas. La sesión de sexo no duró mas, la chica se vistió preparándose para irse, no comprendía, ni lo hago ahora, como ese capullo podía ponerle los cuernos a la pedazo de diosa latina que tenia en casa, por mal follar 1 hora con un puta sin moverse, sabiendo como follaba Eleonor, es mas sangrante aun.

De vez en cuando dios, el universo o como querías llamarlo nos da un premio, merecido o no, nos da la oportunidad de reivindicarnos o nos da justo lo que necesitamos o queremos, esta fue una de esas veces, cuando la chica salía el se puso en pie y se fue a por ella como un poseso, con la mirada de atacar a Eleonor, usando las mis mismas armas y palabras, de nuevo impotente ante aquello viendo como la chica pasaba de quitárselo con clase a pedir ayuda, hasta que me di cuenta de que podía entrar a partirle al boca, era el gorila que vigila a las chicas ¡¡¡estaba para eso!!!. Me levanté como el diablo y corrí hasta abrir al puerta de golpe pillando a la chica suplicando ayuda ante aquel capullo que la estaba azotando, quizá un gorila normal lo hubiera hecho de otra manera, pero preocupándome de tirar el maletín al suelo para que no se me viera, los separé y con toda mi rabia contenida de varios días cerré el puño y lo estampé en su cara, sujetándole de la pechera, dejándole tonto, el 2º le dejo inconsciente, el 3º provocó que la chica me parara el brazo por miedo a que el 4º lo matara, le había abierto una brecha en la ceja, le partí el labio y le estalle 3 dientes, le rematé dándole una patada en los huevos que lo despertó, para luego hundir mi puño en la boca de su estomago, dejando que cayera al suelo sin aire, dándole el cambiazo de la pluma.

Toda mi educación y adiestramiento en arte marciales de crío, me habían enseñado a no empezar peleas, a no cebarme y a ser honorable con el rival, pero fallé, estrepitosamente, durante esos poco mas de 30 segundos no hubo nada de aquello, solo hubo castigo, dejo en manos de ustedes si hice bien o no, lo que se es que sentí como una losa enorme caía por mi pecho dejando de asfixiarme, una sensación que me acompañó esos días y que en ese momento se desvaneció.

Volví a su casa y recogí todo, tenia mas que suficiente y su esposo saldría de viaje en un par de días, que paso en el hospital, cuando se marchó, magullado con la cara hinchada y morada, con la boca mellada y heridas mal curadas, llevé todo a los abogados, me dijeron que me llamarían en unos días, les di lo principal, cortando horas de vacío o escenas innecesarias, como a Yasmine follando con el novio o a mi correteando por la casa o la paliza, Teo ayudó, era muy bueno con los PC.

Madamme me mandó un par de mensajes diciéndome que ya se ocuparía ella de que a su agencia no le afectara y de que a mi tampoco, por la paliza, por la cual me felicitó, no era la 1º vez que se ponía tonto con las chicas, pero si la ultima.

Lo mejor fue que se llevó el maletín tal que estaba, y si bien tenia un numero de horas de gravado seguido limitadas, cuando se llenaba, me mandaban un mensaje el portátil, yo las veía y si no había nada reiniciaba de nuevo, a las 4º o 5º vezes empezaron a aparecer putas, alcohol y drogas duras, algunas reuniones de alto copete con mandatarios de la zona de centro América, no todas muy licitas , todo copiado y pegado, enviado a los abogados, que a la semana me llamaron frotándose las manos, tenían todo lo necesario, maltratos, abusos, evidencia de infidelidades y delitos varios, incluyendo una sorpresa final, siendo consumidor de drogas duras, llevaba cierta cantidad siempre encima, y eso cambiando de país con la valija diplomática, le podían meter un puro por contrabando de drogas, se pasaron otras 2 semanas preparando el caso, no ya de divorcio, el cual hasta contrataron mas personal especializado como recompensa y agradecimiento, es que tenían material para hundirlo en la miseria de por vida si le llevaban a juicio y se sabia todo aquello.

Pero como es la justicia, mucha de esa información, no referente a Eleonor, acabó en manos de la competencia, que le chantajeó y manipuló desde ese día en adelante como le dio la gana, le daba pánico acabar en una cárcel de algún país del 3º mundo como escarmiento. Así que no se llegó a saber nada de eso, ni hubo juicio ni denuncias, en parte me parecía horrible, pero la verdad, si le arruinaba la vida la competencia, no quedaría nada para Eleonor, así que cuando todo estaba por estallar, le plantó la demanda de divorcio, sonó bastante en medios latinos, con los videos y grabaciones el juicio duro 3 días, aun sin ser consentidas por el, al ser ella consciente, se aceptaron como pruebas.

(Algo que nunca entendí de los juicios, si te gravan matado a alguien, ¿no es una prueba valida por que no sabes que te están grabando?, ”liberemos a ese asesino, pobrecillo, no sabia que había una cámara”…………….justicia. )

Resumiendo, para cuando volvieron Ana y Lara de Granada, regalándome un desahogo descomunal de 1 día entero sin salir de la habitación con ellas 2, después de 1 mes y medio sin follar dejando a Ana otro día completo sin poder moverse y a Lara 1 semana ida, Eleonor era la dueña de todo el patrimonio y dinero de su marido, nunca llegué a saber cuanto exactamente, no me importaba, algunos medios decían que cerca de 200 millones, otros que solo 50, algún medio le sumó le dinero negro escondido en suiza o en paraísos fiscales, algunas ciertas y otras falsas, y la cifra llegaba a los 900 millones. Eso solo en dinero, la “pobre” hombre le dieron una paga mínima al mes, lo que entendían ellos, casi 4.000€ al mes, un sueldazo vamos, pero acostumbrado a su mega vida, una miseria, se llegó a pedir cárcel de mas de 6 años por abusos y lesiones, evitó la cárcel por que cedió todo su patrimonio y bienes a Eleonor. El padre de Teo se esmeró, representándonos pero dejando al mando a una abogada despiadada de divorcios, en dejarle en la absoluta ruina, en quitárselo todo, casi hasta parecía disfrutar humillándolo, a esa abogada le gustaba su trabajo.Al final le quedó al esposo una de las casas que tenían en España, en el norte, creo que en Asturias, lo suficientemente lejos como para obedecer la orden de alejamiento de 10 kilómetros, y otra de las casa en Colombia, donde creo que se fue a vivir, el resto fue a parar a Eleonor.

A saber:

3 casas en Madrid

10 en España.

6 repartidas por todo el mundo, la mayoría en Sudamérica, pero 1 en NY y una mas en Japón.

8 coches de alta gama, 1 yate, una lancha motora, un pequeño avión, y ya por meterlo en medios de locomoción, un par de caballos pura sangre.

Obras de arte por valor de millones, y hasta vendió los derechos de su historia a un canal Colombiano que hizo una película y una telenovela, mas una serie de entrevistas y reportajes a prensa rosa latina.

Literalmente estaba podrida de dinero y lujo, pero todo era secundario, aunque parezca tonto, lo mejor fue volver a ver sonreír de forma sincera a Eleonor, cuando pasó un poco todo el boom, volvimos Ana y yo a su casa, nos recibió Yasmine que se me tiró al cuello abrazándome hasta casi ahogarme, llorando a moco tendido dándome las gracias por todo y dándome una bofetada suave por no decirla nada, sabiendo que iban mal en casa ella no sabia hasta que punto la maltrataba hasta ver los videos del juicio, Yasmine casi odiaba a su madre por aguantar a ese hombre sin saber por que, pero viendo como mientras la forzaba, la sometía amenazando con dejar a su hija en la calle, comprendió su error y volvieron a ser uña y carne. Eleonor le había contado lo que sabia de mi actuación, que no era ni la mitad de lo que paso, las dejé solo los detalles bonitos de la trama, ocultando mi trampa con Madamme, por ejemplo. Detrás de Yasmine su novio agradecido aunque mas comedido y al entrar Eleonor se alejó de un par de abogados que reconocí del juicio, se plantó en mitad del salón con los brazos abiertos y los ojos humedecidos, acudí a su petición encantando rodeando su cuerpo con mis brazos, algo apabullado por su actitud, y unos aplausos fríos de los abogados que me ofrecieron suculentas ofertas para trabajar para ellos como detective, “Lo que has hecho por esta mujer no tiene palabras”, repetían como un slogan barato. Aun así la di un fuerte abrazo rodeando su trasero, la levanté del aire dando una media vuelta con ella sonriendo, para evitar mas lagrimas, ya no merecían la pena, ni aunque fueran de jubilo.

-ELEONOR: eres un ángel, me has salvado la vida y la de mi hija.- la bajé al suelo con suavidad.

-YO: solo he ayudado. – ahora se dirigió a Ana, que permanecía en silencio con su eterna sonrisa, agarrándola de la mano.

-ELEONOR: no sabes la suerte de hombre que tienes, ojalá os vaya todo bien siempre.

-ANA: se perfectamente la suerte que tengo.- sonrío torciendo el gesto, de forma dulce, al mirarme.

-ELEONOR: por favor, pasada y sensatos, estamos con los abogados terminando de aclarar las cosas, es un lío del carajo.

Nos pasamos un par de horas por allí, charlando, hablando y distrayéndolas un poco, Yasmine y Ana hicieron buenas migas subiendo a las habitaciones o saliendo a la terraza a tomar el sol, Ana estaba negra, si de por si, su tono de piel era moreno, y en la piscina en verano se había tostado mas, en Granada se acentuó, el contraste con sus ropas de colores vivos y chillones la hacían hasta………..feo. Mientras Eleonor y yo charlábamos con los abogados de temas ya algo mas distendidos, por lo visto el proceso, aunque rápido en las decisiones, aun llevaría su tiempo, unos 6 o 7 meses hasta tener todo bien resuelto, en los cuales, Eleonor debería vivir en esa casa hasta tener el control de todo el patrimonio.

Ya charlando todos juntos en el salón.

-ELONOR: la verdad, no babes cuanto le aprecio, nos has sacado de un agujero, no se como pagárselo.

-YO: no hace falta, solo hice lo correcto, solo espero que ahora que no tienes a su marido encima, puedas echarnos una mano con el tema de ayudarnos a vivir juntos.- pese a que mi motivación inicial era ayudar, tampoco quería perder la oportunidad de lograr mi objetivo de estar con Ana en una casa sin peligro de romper parejas. No ambicionaba más.

-YASMINE: no sea bobo, puede pedir lo que quiera, ahora somos millonarias jajajaja.- que pronto se arrepentiría de esas palabras.

-YO: muchas gracias, pero solo con un poco de ayuda para encontrar piso nos vale.

-ANA: hombre, tampoco vamos a conformarnos, has hecho mucho por ellas.- me miró teniendo algo en la cabeza, la lejanía de ese tiempo separados no cortó el vinculo mental que nos unía, mirándola a sus grises y verdes ojos intuí que tramaba algo.

-ELEONOR: claro que si, no se ponga tímido ahora después de todo jajajaja, pidan.- los abogados la miraban con risa estudiada pero sus ojos echaban fuego temiéndose lo peor.

-YO: en serio no hace falta…..- Ana saltó y me cortó.

-ANA: quiero una de tus casas.- la miré horrorizado por su atrevimiento.

-ELEONOR: hecho, ¿cual?- miré a Eleonor sorprendido de la facilidad con la que aceptó, a ciegas.

-YASMINE: ¡¡¿mama?!!

-YO: no, esperad….- volvió a cortarme Ana apretándome el brazo queriendo que la dejara hablar.

-ANA: no lo se, solo conozco esta.- su desvergüenza iba a mas.

-YO: calla por dios- la agarré la mano con fuerza, volviendo la cabeza al resto – que no hace falta, esto es una locura…..- ahora me interrumpió Eleonor.

-ELEONOR: pues es vuestra, si Raúl la quiere.- Ana casi da un brincó, a la vez que Yasmine, pero por motivos diametralmente opuestos.

-YO: no.

-ELONOR: si.

-YASMINE: que no.

-ANA: ¿por que?

-ELEONOR: que si.- esto empezaba a marearme, una sonrisa tonta se me escapaba, por la situación de teatro cómico, casi dirigido por guión, y por la fugaz idea de quedarme con esa casa.

No voy a ir de buenazo tontorrón, no lo era, y la idea de pedirle algo así, se me había pasado por la cabeza, joder eran estrepitosamente ricas, un diablillo en mi interior quería pedir sin descanso, sabiendo que Eleonor, quizá, no se negaría a nada, por descabellado que fuera, y por lo tanto, un solo piso no seria problema. Uno de los abogados interrumpió el carrusel de afirmaciones y negaciones.

-ABOGADO1: no puedes.

-ELEONOR: ¿por que no?, ahora es mi dinero y mis propiedades, puedo hacer con ellas lo que quiera.

-ABOGADA1: en realidad, aun no es nada suyo, pese a que su marido renunciara a todo, las propiedades son del estado hasta que se tramiten todos los traspasos y el papeleo, por ahora, como vivíais aquí, solicitamos que este piso fuera “alquilado” por vosotras, para residir durante ese proceso.

-ABOGADO1: por lo tanto, aunque quieras, no puedes alquilar o vender el piso.

-ELOENOR: no voy a hacer ninguna de esas cosas, se lo voy a regalar.

-YO: por dios, pensa lo que dices es demasiado.- quería ser correcto, pero la idea me estaba empezando a gustar.

-YASMINE: si, ya pensaremos otra cosa.

-ELONOR: ¡¡ se acabó!! – soltó con voz autoritaria poniéndose de pie- he estado soportando casi 20 años a ese carbón y en los últimos 9 meses me ha follado, forzado, pegado y violado cuanto le ha dado la gana, amenazando a mi hija y llegando a hacerme plantearme el suicidio, solo lo evitó pensar en dejar sola a mi hija con ese mal nacido…… este chico…….- me señaló con mirada firme- ….este hombre, me ha dado todo, y no hablo de burdo dinero o propiedades superfluas, me ha devuelto las ganas de vivir, de seguir soñando y la esperanza de un futuro mejor para mi y mi familia, aquí y ahora decido yo, se acabó ser la tonta y guapa que solo obedece, ahora mandamos nosotras, hija mía, y si lo 1º que hago, no es agradecérselo como es debido a quien nos ha concedido eso, ¿para que quiero esta libertad? Déjenme ser feliz, déjenme hacerlos felices.

(El discurso esta mejor hilado y mas compacto de lo que ella dijo, y aun así no lograré alcanzar el nivel de emotividad y sinceridad que ella alcanzó).

Se hizo un silencio definitivo en la sala, no había reproche alguno ni argumento posible para ninguno, ni siquiera yo encontré palabras, aunque fuera excesivo, quien era yo para negarla su deseo.

-ELEONOR: ¿que puedo hacer? – mirando a los abogados con ojos altivos y resolutiva.

-ABOGADO1: tienes que vivir en esta casa hasta que se solucione todo, una vez que lo este, puedes hacer con las propiedades lo que quieras.

-ELONOR: pues id preparando todo para que cuando sea así, la casa pase a nombre de Raúl, ¿oyeron?- asintieron los abogados apuntándoselo bien claro.- por descontado puedo invitar a mi casa durante ese tiempo a quien yo quiera, ¿no?

-ABOGADA1: claro, eso no tiene nada que ver.- Eleonor se giró a nosotros, como una modelo de concurso de TV, se cuadró en mitad del salón extendiendo uno de su brazos mientras el otro se apoyaba en su cadera.

-ELEONOR: bien, pues bienvenidos a su casa, si Raúl quiere, solo el puede decidir, tampoco les voy a obligar.

Ana casi atraviesa el techo del saltó de alegría, conteniéndose al momento al verme sentado, mirando fijamente a Eleonor, con una sonrisa de……no se muy bien que, que no se me quitaba.

-YO: no esta bien.- chorrada que me salió sin sentido ni concordancia, no sabia que hacer.

-ELEONOR: no estaba bien que mi marido me pegara y solo tú lograste hacer que lo viera, déjame devolver el favor.

-ANA: vamos amor, piénsalo, es la solución a todo, seguiremos viviendo juntos en una casa, incluso mejor, no molestaremos a nadie de tus amigos y viviríamos muy cerca de ellos, de la Universidad y de tu trabajo.

-YO: pero están Elonor, y Yasmine con su pareja.

-NOVIODE YASMINE: bueno, en realidad……- Yasmine lo mató con la mirada, que no tuviera argumentos en contra no significaba que le gustara la idea, el era un chico callado pero buena gente.

-ELEONOR: es cierto, han planeado un año sabático de viajes por todo el mundo, no pasaran por aquí mucho.

-YO: pero estas tu, no quiero molestarte.- Yasmine y Eleonor me miraron con la misma cara desganada con que lo hizo Ana, las 3 conocían de mi pasado sexual con ellas, y que lo que acaba de decir era un jilipollez, si hasta era probable que Eleonor quisiera volver a mi cama. Agachando la cabeza sin más salida, Ana se arrodilló delante de mi, acariciando mi cabello.

-ANA: amor, no quiero empujarte en una dirección que no quieres, pero estamos aquí, y ahora, por que tu has decidido que no puedes mantenerte en esa casa, por Teo y Alicia.

-YO: pero esto no es real, estas cosas no le pasan a la gente, son sueños, aspiraciones inalcanzables, nunca me planteé esto, siempre supuse que trabajaría toda mi vida para mal vivir.

-ANA: todavía puede pasar eso, no te preocupes- levanté la cabeza sonriente ante su genuina sinceridad catastrofista.- pero buscábamos una salida, la que fuera y se nos ha presentado esta gran oportunidad, tu decides.

No había mas que decir, todo mi ser quiera y desea saltar gritando que si, pero una barrera moral que no entendía me lo impedía, me la jugué, miré a Yasmine que me observaba ansiosa, nos entendimos rápidamente, la pregunté con los ojos, era la mas reacia, había sido su casa mucho tiempo, me escudriñaba con la mirada, con cara de enfado y cruzada de brazos, moviendo una pierna de forma nerviosa y moviendo la lengua dentro de su boca de forma pensativa.

-YASMINE: esta bien, toda tuya, a ver si así olvido lo que hizo el cerdo de mi padre aquí.- levantó los brazos con algo mas de animo dándome su consentimiento con un abrazo, me levanté y la rodeé con los brazos dándola un suave beso en la mejilla, mientras Ana aplaudía ligeramente con las palmas de las manos pegadas a sus labios, mientras reía nerviosa dando pequeños botes de emoción.

-YO: pues ya esta, joder, ahora otra mudanza……. ¿y como se lo explico a mis padres?

CONTINUARA…………
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Relato erótico: “MI DON: Ana – Retorno al paraiso (30)” (POR SAULILLO77)

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Volvíamos a casa andando, Ana y yo, agarrados de la mano, con ella vibrando aun, atardecía sobre nuestras cabezas refrescando algo el cargado ambiente de final del verano en una cuidad como Madrid, un selva de cemento y acero que te ahogaba a mas de 40 grados al sol. No podíamos evitar reírnos, sobretodo Ana, estaba como en un sueño, gracias a su desfachatez había logrado algo increíble, que nos mudáramos a la casa, casi palacio, de Eleonor, viviríamos con ella unos meses hasta que todo el papeleo de abogados acabara y ella pudiera regalarme la casa, casi era irreal, pero una vez que Yasmine cedió comprensiva, Eleonor no solo quería, si no que deseaba compensarme por todo el esfuerzo y valentía que derroché, en quitarle a su marido maltratador de encima y dejarla con una fortuna y propiedades casi inagotables, no solo era eso, aparte sentía en el fondo de mi ser que ella quería devolver esa casa a la vida, llenarla de jolgorio y juventud, para volver a ser feliz, convertir esa cárcel de oro que había sido durante años, en un hogar.

Al llegar a casa hablamos apenas unos minutos entre nosotros en el cuarto hasta aclarar las cosas y salir a dar la noticia al resto, Lara se mostró indiferente, o ilusionada, hasta que la dijimos que ella no vendría con nosotros y se quedaría en el piso, se enfadó tanto que se levantó y se fue a su cuarto a llorar. Manu se mostraba feliz y hacia bromas de mal gusto, de las que me suelen gustar, sobre como habíamos conseguido convencerla, conocía a Eleonor, había sido el sueño erótico de toda la pandilla de críos que jugábamos en el parque. Teo no podía evitarlo, lamentaba que me fuera del piso, era mi amigo, pero en el fondo de su alma deseaba perderme de vista, o mejor dicho, que Alicia me perdiera de vista. Alicia se mostraba contrariada, casi culpable, de forzarme a irme, y en cierto modo lo era, pero quité hierro al asunto todo lo que pude, hable de la pareja, de una evolución, de intimidad y de una convivencia compleja. Para pulir asperezas los invité a cenar a un restaurante, durante varias fases de la cena y le paseo de después, Alicia y sobretodo Lara quisieron hacerme cambiar de idea, una prometía que no se metería en mi vida y la otra que follaría mejor si la daba tiempo, como si ese fuera el problema, desde que volvieron de Granada Lara se había encargado de recuperar el tiempo perdido con ahínco y devoción, pero la decisión era irrevocable, así que se pusieron con Ana a tratar de convencerla a ella, pero su determinación era la misma que la mía, o mayor, la idea de vivir en esa casa la seducía demasiado, solo el hecho de dejar a Lara sola la hacia dudar, había abandonado a los pocos amigos que había hecho aquí por estar con nosotros, pero en el fondo era la que queríamos, que Lara tuviera que volver al mundo real y hacer su vida lejos de nosotros.

Luego charlé con Teo a solas mas de 1 hora, me abrazó muy fuerte y me dio las gracias, no pregunté por que, lo sabia, Teo era muchas cosas pero no era tonto y me conocía desde los 8 años, entendió que lo hacia por ellos, por el y por mantener su relación, no hizo falta decirlo. Eso si, le di una buena charla sobre lo que acaba de pasarme con Eleonor y su marido, no iba a permitir que les pasara eso, si me iba era para que, si había alguna oportunidad para que volvieran a ser la pareja feliz de antaño, lo volvieran a ser, debía dejar de beber de mas, dejar de discutir con ella y dejarse de jilipolleces de niñato ahogado en celos, le dejé claro que si las cosas seguían mal, aunque ya no hubiera “otros problemas”, lo dejaran de una vez, por que ni Alicia ni el eran felices así, hasta le dejé leer entre lineas que si no rectificaba me llevaria a Alicia de su lado. De nuevo me daba cuenta de que no tenía derecho o jerarquía alguna para decirles como vivir su vida, pero de nuevo lo estaba haciendo, quería que mi “sacrificio” sirviera para algo.

Quise contenerme al llegar a casa, y logré que mi rabo se mantuviera durmiendo hasta altas horas de la mañana, Lara dormía en su habitación y yo lo hacia agarrado a la cintura de Ana pegando a mi pecho a su espalda con mi polla hibernando entre sus muslos, oliendo su larga melena con su aroma a coco, me reconfortaba y me tranquilizaba mas que cualquier otra cosa del universo. El ruido de la puerta me alertó, levanté la cabeza para ver como la silueta de Lara se adentraba en la habitación y se tumbaba a mi espalda, poniéndome sus tetas desnudas en ella, acariciándome mi fuerte brazo, dando besos largos y lentos en mi nuca, de esos en que los labios se quedan pegados a la piel.

-LARA: si te vas a ir, quiero que follémos, quiero sentir tu fuerza y tu polla partiéndome hasta que muera.

-YO: lo hacemos por tu bien, no puedes venir.

-LARA: eso me queréis hacer pensar, pero yo solo te deseo a ti y que me quieras.

-YO: a mí nunca me podrás tener, ¿no lo entiendes aun? solo puedo ofrecerte sexo, Ana es la única a la que amo, siempre serás el 2º plato y para follar, me caes bien pero no te amo, te mereces algo mejor que eso.

-LARA: ¿y no tengo yo derecho a decidir?- en el fondo la sensación de superioridad que desprendían mis palabras me pateaba el estomago, si ella quería, Ana me dejaba y yo deseaba sus tetas de vez en cuando, ¿por que cortarlo?

-YO: lo tienes, al igual que yo, y hemos decidió que no vengas con nosotros, tu decides, si quieres hacer una vida real, hacer amigos, tener novios que solo tengan ojos para ti y que te traten como debe ser, o si quieres seguir siendo un mero divertimento………

-LARA: lo haré, si no vivo contigo iré a diario, me tendrás a tu disposición.- sus gestos buscando con la mano mi polla mentida entra las piernas de Ana terminaron de despertar a mi novia.

-ANA: ¿que hacéis?

-YO: Lara insiste en seguir con esto, incluso aunque ya vivíamos separados.

-LARA: déjame, es mi vida, quiero decidir.

-ANA: eres una zorra incansable, no sabes lo que te pierdes al tener una relación de verdad con un hombre, te conformas con las migajas que te dejo, das pena………- sopesó sus palabras -…………. si quieres seguir siendo nuestro juguete, adelante, ya bastante nos hemos quitado ya por lo buena gente que es Raúl.

Esas duras palabras no hicieron mas que hacer brillar la cara de Lara que haciendo fuerza me puso boca arriba y agarrando mi polla, medio tiesa ya por su caricias, masturbó chupando el glande de forma animada, no pude negarme a dejarla hacerlo, tenia un calentón desde que habían vuelto increíble, casi mes y medio sin follar después de todo lo pasado, en cuanto me enseñaban una teta estaba como una moto y las follaba sin parar durante horas, incluso cuando solo me tiraba a Lara, una vez tuvimos que llamar a Ana para que volviera de donde estuviera y terminara la faena, en 1 hora fundí a Lara con la bestia todo el tiempo, y necesita algo mas que un chica inconsciente para acabar.

Esa vez no fue distinta, al instante de chupármela se puso enorme, mas grande de lo que la había tenido desde hacia tiempo, notaba como me iba a reventar una vena o algo, ya no había vuelta atrás, cogí de la cintura a Ana y me la puse abriera de piernas en la cara, apartando el tanga y lamiendo su coño caliente, tirando con mi boca de sus labios mayores y sacándola el clítoris hinchado de su escondite, mientras uno de mis dedos volvía a hacer un agujero en su ano, que se había cerrado algo de no pasar por allí en un tiempo, haciendo que Ana, que estaba algo adormecida, se despertara de golpe con un orgasmo animal y brusco. Lara a su vez ya jugaba golosa engullendo rabo por doquier, sin dejar de mover sus manos y llegando a hacer una cubana deliciosa, era increíble sentir como sus tetas aprisionaban mi rabo y aun así le daba para besar y lamer el glande cuando salía a respirar de entre sus montañas. Antes de correrme, tumbe de lado a Ana y nos besamos con pasión, entrelazando las lenguas, y metiendo mi mano entre sus nalgas dando tirones del hilo del tanga para hacerla temblar, agaché mi mano hasta agarrar de la nuca a Lara y atraerla hacia mi pecho, tumbada al otro lado y repitiendo la operación de Ana, tirando tan fuerte que las dos prendas intimas, que se fueron elevando hasta dejarme sus tetas en la cara, mala comparación para Ana, pero me dediqué gustoso a aquellos 4 senos, besándolos y lamiéndolos, tirando con los dientes de los duros pezones de Lara, algo que la volvía loca.

Ambas se besaban por encima de mi, mientras sus manos iban a mi polla y la acariciaban al unísono, Ana fue la 1º en notar los espasmos previos a correrme y se fue a chuparme la polla para recibir su dosis caliente, casi se atraganta, tenia tal acumulación que 2 semanas después de su vuelta seguía eyaculando cantidades industriales, pero se tragó todo dejándola limpia y continuando hasta tenerla tiesa de nuevo, como decía, no tardé ni un minuto debido a mi calentón, le había dedicado a los pezones de Lara todo ese tiempo y a meter mi mano en su coño que sin ropa interior rezumaba fluidos, metiendo un dedo en su interior. Casi ensayado, ambas pasaron una pierna por encima mía, casi queriendo ser penetradas a al vez, rememorando la 1º vez que tuve a Lara encima, Ana detrás y Lara delante. Sin mas Ana se empaló hasta el fondo soltando un alarido que ahogó en el cuello de Lara, le amasa los pechos desde taras casi si poder sostenerlos en las manos y dejándome vía libre ara atacar con la cadera, que aferrándome a sus muslos, comenzó a penetrar y salir sin descanso elevando el ritmo poco a poco, yo no había que tener cuidado con ellas, ya no, saqué la bestia y me folle a Ana tan ferozmente que las dos caían sobre mi pecho, temblando de orgasmos Ana y de impaciencia Lara, , mas de 30 minutos hasta que Ana pedía un respiro con los ojos, casi sin pensarlo en el gesto de sacarla la hundí en Lara por sorpresa, haciéndola arquear espalda dejándome sus tetas en la cara, las agarré como premios y comiendo los pezones con ansia, mientras ahora era ella quien recibía mi ira, no pude evitar desatarme y en 20 minutos hacerla desmayarse al romper en un orgasmos que soltó tantos fluidos que me dio la sensación de que me meaba encima.

Se acabó ser bueno, la dejé a un lado medio ida y me lancé a por Ana que esperaba ansiosa su turno, la cuadré a 4 patas y la metí de golpe hasta la base, quiso gritar, pero la sensación le hizo un nudo en la garganta, la abracé con fuerza y volví a acelerar, notando su interior abrirse, dejando paso a una gloria que solo un hombre puede lograr follando desatado, sujeté de las caderas y golpeaba con la pelvis en su trasero sin descanso, llevándola a su serie de orgasmos. Cuando se corría como una fuente la dejaba 2 minutos de aire, mientras le acariciaba cada milímetro de piel, para volver a arremeter, seguimos ese juego 1 hora desahogando y corriéndome en su interior, dando lo mejor de mi al final como siempre, sintiendo como los espasmos en el pene daban cabezazos en su interior, encharcado en sudor me tumbé boca arriba, al instante Lara se me echó encima recuperada montándose en m de nuevo, no tardó en sacarme la 3º erección, la puse boca abajo tumbada en la cama, estirada, y penetrándola, era una de las formas de no metérsela entera y no hacerla daño, desde atrás su trasero hacia de tope, me recosté sobre ella pegando mi pecho a su espalda y la metí lentamente haciendo vivar y reír de nervios a la muchacha, arrodillándome dejándola entre mis piernas y moviendo mi cintura con descaro, Lara se agarraba a las sabanas mientras gimoteaba, soportando gustosa aquel pequeño ejemplo de lo que era capaz, me contuve un poco, y solo saqué a la bestia al final, cuando Lara se retorcía entre convulsiones. Ana se tumbaba de lado a nosotros mirando y sonriendo al ver a Lara soltar lagrimas de gozo, creo que disfrutaba al ver sufrir a Lara, abandoné a Lara cuando ya no me oponía resistencia, volviendo a Ana, que ya andaba jugando con su ano sabiendo que era lo siguiente. Tumbaba boca arriba se abrió de piernas, me posesioné entre ellas y apretando el glande, brillante de los fluidos de Lara, en su ano, fui abriéndola poco a poco, notándolo, casi como al desvirgaba de nuevo, pero mucho mas fácil, metiendo lo suficiente como para crear espacio y sacándola para darla un respiro. La repetición actúo sobre Ana que notaba claramente su piel contraerse al penetrar, moviendo su cintura a la vez que la mía, mordiéndose el labio con fuerza mientras se echaba la almohada a la cara para acallar sus gritos, no soporté demasiado aquella presión, me estaba corriendo antes de darme cuenta.

Agotado caí sobre Ana, besándola jadeante, mientras ella retomaba la compostura al notar mi polla decrecer en su interior hasta salirme, me dormí como hacia semanas que no dormía, unas 9 horas, al despertar no vi a Ana, pero si a Lara que estaba casi en la misma poción en que la había dejado, medio ida y con el culo enrojecido aun, con un empalme de narices que tenia, viendo como ella giraba la cara sonriente y mirándome lujuriosa, casi arrastrándose se me puso encima, besándome con pasión moviendo su lengua de forma rápida y húmeda, la di un buen azote en el culo antes de levantarme e irme al baño asearme, pero después de orinar seguía empalmado, estaba caliente como las primeras veces que follaba con Eli en el gimnasio, sin pensarlo demasiado fui a la cama, vi a Lara relamiéndose al verme desnudo con la polla apuntándola, quería quitarme a Lara de encima pero ella quería seguir detrás de mi, pues la iba a dar un escarmiento.

La cogí, me la subí encima montándola a horcajadas sobre mi y pegándola a una pared, me rodeó con las piernas, sonriendo casi sin fuerzas, sabia que no se salvaría de mi, jugué con su tetas y sus sensibles pezones mientras daba golpes con mi rabo en su coño humedecido de saber lo que se le venia encima, aun sin saberlo de verdad, sin mucho problema moví su cintura hasta meterla media polla de golpe, para luego seguir hundiendo de forma lenta y caliente mi verga en su si interior, quería llegar hasta rozar la pared del útero haciéndola brincar de dolor, totalmente roja y congestionada.

-LARA: aimns, sácala un poco.- comencé mi idea desesperada.

-YO: ¿como vas a seguir siendo un juéguete si no puedo disfrutar plenamente de ti?.

-LARA: no puedo hacer nada para que puedas metérmela mas adentro, por favor, hasta ahora no te ha importado.- se erguía apoyándose contra mi.

-YO: hasta ahora te tenía algo de respeto, pero si vas a ser solo sexo, y con eso te conformas, no pienso darte cuartel, no eres una persona, eres carne con agujeros y si no me divierto dejaras de serlo.- tenia la firme intención de acabar con Lara, y si ella no quiera, la forzaría a dejarme.

-LARA: ¿y que puedo hacer?- se estremecía.

-YO: dame tu culo, quiero follarte por detrás, allí no hay pared que te haga daño si te la meto toda.

-LARA: estas loco, ni siquiera hemos empezado con tus dedos.

-YO: eso se arregla fácil.- bajé mi mano a su ano y jugué con el un rato, viéndola como disfrutaba.

-LARA: pro favor, no seas así, yo solo quiero……….

-YO: que te folle, lo dejaste claro anoche, y si solo es eso, lo harás como a mí me gusta, o se acabó – apreté contra su ano fuertemente haciéndola abrir los ojos y gritar al notar mi dedo índice entrando en su ano.

-LARA: para, me duele, no seas bestia.- cerraba los ojos mientras forcejeaba lentamente.

-YO: soy una bestia, te voy a abrir el culo ahora mismo y te la voy a meter hasta el fondo, si no me dejas, se terminó- no se por que estaba siendo tan agresivo con ella, pero la verdad me daba igual, según movía el dedo en su ano iba haciendo menos presión.

-LARA: no quiero.

-YO: no me importa que no quieras, eres tú la que se empeña en ser una zorra a mi servicio, así os trato a las zorras.

No hubo mas palabras, sus piernas se abrieron queriendo bajarse pero mi fuera era demasiado y tampoco podía moverse, aun estando empalada por el coño, mi dedo hurgaba curioso mientras le comía su cuello y sus pezones, temblaba de notar como un 2º dedo buscaba acomodo en su ano y una lagrima cayó de su mejilla al sentirlo dentro, no la dejé gritar tapándole la boca con la mía, a la vez que mi cintura estaba follándosela con un ritmo lento y amplio que la obligó a levantar una pierna y rodearme con ella para sentir mas placer y así compensar el ardor de su ano. Para cuando metí el 3ºdedo ya no había dolor, o si lo había le daba igual, volvió a subir ambas piernas y rodearme con ellas, aceptando de buen grado ser follada animadamente por el coño mientras 3 dedos la violaban por detrás, estaba gozando ahora, y eso me calentaba mas, fui aumentando el ritmo de mi pelvis hasta amartillarla contra la pared y sacarla varios orgasmos, pero cuando mis dedos se movían en su ano se abrazaba a mi y gemía en silencio, soportando de forma estoica, viendo como sus tetas botaban a ritmo y ella ni se molestaba en agarrarse a mi cuello, se apoyaba contra la pared. A los 10 minutos rompió a llorar con un orgasmo que me obligó a sacarla de su coño por la presión de sus emanaciones al salir, sus piernas se abrieron del espasmo y cayó al suelo temblando, no la di cuartel, iba a descubrir cuanto de malo había en mi, quería asustarla para alejarla de mi, la levanté y la estampé contra la pared de cara a ella, saqué su cintura y sin preámbulos dirigí mi polla a su ano, quiso moverse pero no la di opinión, de un fuerte golpe la ensarté haciéndola gritar del dolor 1 sola vez, de forma larga y que se fue apagando lentamente, la cogí de la nuca tirando de su cara hacia atrás besándola de forma descortés.

-YO: te voy a partir en dos.- no era una amenaza ni una frase para calentar, solo un aviso de lo que iba a ocurrir.

Agarré su cintura, convencido de lo correcto que era, y si piedad ni compasión, recordando a Zeus, saqué a la bestia, comenzando con ritmo lentos al notar como Lara se estremecía al notar el mas leve roce, a los 2 minutos dejo de gritar, algo que hizo que Ana volviera a la habitación preocupada.

-ANA: ¿que la haces?

-YO: estoy estrenado el culo a esta zorra, si va a ser mi juguete la quiero toda.

-LARA: Ana por dios, dile que se quite de encima, sácala de mi, me arde, déjale que te la meta a ti por dios, para esto.- su suplica era conmovedora, pero la mierda de Ana era de consentimiento y complicidad, disfrutaba con eso.

-ANA: es lo que pediste anoche, si no lo puedes soportar ríndete, pero si te quedas soportaras esto y mas, adelante amor, folla ese ano como si fuera el mío.

No necesitaba su consentimiento, pero lo hice, Ana sacó un móvil nada mas llegar y gravó toda la escena, incluyendo una vez que me la saqué de su ano documentando el tremendo agujero hecho, como emanaba sangre de su ano y como mi polla, manchada de ella, volvía a entrar violentamente. El ritmo que sus gemidos de dolor y muecas se fueron volviendo mas ásperos, mi fuerza desmesurada ante ella la hacia rebotar contra la pared con sus tetas, y eso solo la hacía recibir de golpe mi rabo partiéndola, ahora si, metida entera, cada golpe, era mas atroz que el anterior, en algunos momentos se ponía de puntillas, pero estaba muy cansada, se mantenía en pie por que la inercia de mi cinética le impedía otra cosa, hasta que me fui a correr, allí me desaté, los golpes elevaban a Lara por el alto de la pared, rozando sus pezones por ella, un orgasmo anal que probó por 1º vez, hacía minutos que ya no le dolía y si disfrutaba de aquello. Las ultimas embestidas fueron largas y fuertes, al penetrarla la levantaba un palmo del suelo dejándola así un par de segundos hasta dejarla bajar al sacarla, coincidiendo con los chorros de esperma llenándola el ano. Al separarme de ella la sujeté para que se viera su culo rezumando sangre y semen, dándola un azote, o varios, hasta que la solté, con cuidado la ayudé, por que descendió a plomo, con los ojos abiertos, la boca desencajada e ida, con espasmos en su ano que la hacían doblarse de dolor.

-ANA: vaya, y así sin mas, podías haberme avisado y así lo tendría todo gravado.- dejó el móvil.

-YO: lo siento, me he levantado animado y quería dejarle las cosas claras antes de irnos pasado mañana.

-ANA: pobre, la has dejado muerta, esto no lo va ha olvidar nunca.

-YO: esa es la idea, así se lo pensara mejor si quiere volver a tenerme entre sus piernas, vamos a desayunar me ha entrado hambre.

Sin mas me puse algo y salimos de allí dejándola tirada en el suelo, Ana seguía queriendo ser la reina del enjambre, y le gestaba que yo fuera su azote, ya no solo de Lara, si no que sonrío al ver que Alicia entró detrás de nosotros a ver a Lara, estabamos los 4 solos, con Manu y Teo trabajando, los gritos de Lara habían llamado su atención.

-ANA: ¿por que lo has hecho? – ya desayunando yo con Ana jugueteando entre mis brazos.

-YO: ya te lo he dicho, quería dejar las cosas claras.

-ANA: a mi no me engañas, las has matado con toda la intención de asustarla, ¿no la quieres en la nueva casa?- me sentí como un libro abierto.

-YO: tiene que hacer su vida, y si tiene que odiarme para que lo haga, así sea.

-ANA: ¿y si le ha gustado?

-YO: pues me la seguiré tirando, era mi última bala, si después de esto, sigue detrás de mi, se merece eso al menos.

Pasó una semana, en la que hicimos la mudanza, gracias al coche en un par de viajes todas nuestras cosas estaban ya en casa de Eleonor, al coche y a la inestimable ayuda de un Teo más ilusionado por verme salir de esa casa que Ana o yo por dejarla. A su familia fue fácil convencerla del cambio, no estaban muy contentos con que su niña estuviera en un piso de estudiantes, e irse a vivir a la casa de una amiga adinerada de mi madre, les apreció mejor idea, el problema fue mi familia, mi padre me daba la chapa de la responsabilidad después de haberme ido de casa, mi hermana me criticaba duramente por aprovecharme de la confianza de esa mujer, con lo mal que lo estaba pasando después de su divorcio, y mi madre, que ya sabia lo de Ana, y sospechaba de Lara, solo podía pensar en que la siguiente seria Eleonor, pobre, si supiera que ya había compartido mas tiempo tumbado que de pie con ella…- se podía ocultar la verdad a mi madre, no mentirla, un consejo que me enseñó mi padre – Al final mantuvimos una charla entre mi madre, Eleonor y yo, o mas bien una charla entre ellas a la que yo acudí. Eleonor supo exponerle todo de forma clara y sentimental, de madre a madre, alabando a su hijo, comentando lo bien educado, lo gran hombre, lo mucho que la había ayudado y el tremendo apoyo que le había dado durante el tiempo previo al divorcio y después. Con lo cual no mi madre no pudo negarse, es sorprendente lo fácil que es convencer a una madre, solo tienes que convertir lo que quieres en un halago a la educación que le ha dado a sus hijos, y podrás hacer lo que quieras. Eso si, mi madre no era tonta, ni mucho menos, se dio cuenta del artificio, sabiendo que en el fondo, aunque fuera verdad, solo le regalaban el oído, pero de nuevo se vio ante una situación ante la que no podía hacer nada, le gustara, o no, era independiente y Ana también.

Para los que tengan mejor memoria y ubicación espacial, ya se harán una idea, para los que no, hago una ligera descripción del piso, tomando como referencia la ubicación inicial desde la que hablo, la entrada.

Era un ático de 2 pisos, la entrada era a la parte de abajo, un gran hall que daba al salón, amplio con una serie de sillones y mesas decorándolo de cara a la pared de la derecha donde estaba del mueble de la TV, equipos de música y libros, a cada lado del mueble una puerta que daba a la cocina, enorme también con comedor incluido. A la izquierda unas escaleras de estilo moderno que subían al 2º piso, debajo de las escaleras un cuarto de invitados con baño propio, y de frente a la entrada, al otro lado del salón, grandes puertas corredizas de cristal tapadas por altas cortinas, que daban a una terraza gigante con la piscina, ocupaba todo el ancho del piso, desde la pared mas alejada de la cocina hasta la otra punta de la habitación de invitados, casi 25 metros de largo y 10 de ancho, en la zona mas cercana a las puertas correderas había un espacio con hamacas, barbacoa, una mesa con varias sillas coronadas con una sombrillas y demás utensilios de piscina, el suelo de madera rodaba toda la piscina, siempre con 2 metros de césped de margen respecto al borde de la piscina, y ocupando el espacio entre el agua y un gran muro de 3 metros que rodeaba toda la parte exterior. La parte de arriba eran otras 3 habitaciones, con la parte del techo del salón, siendo una sala de cine, esta vez con un equipo de home cinema de cara a la pared que daba a la piscina, a la derecha, encima de la cocina, un cuarto de matrimonio, enorme, a un lado con un armario mas grande que nuestra habitación anterior, baño incluido con jacuzzi, y al otro lado un pequeño balcón que daba a la piscina, a la izquierda habían dividido una habitación idéntica en 2, una se quedo el baño y un armario mas pequeño y la otra una habitación sencilla con el balcón.

Ana la pobre alucinaba al verla los primeros días, fueron de lo mas cordiales, Eleonor dormía sola en la habitación grande de matrimonio de arriba, Yasmine y su novio, cuando estaban, en la de arriba a la izquierda que tenia baño, y Ana y yo dormíamos en la de invitados abajo, donde había estado espiando unas 3 semanas antes, todo era lujo, buenas palabras y cortesía, tenían un jardinero para el poco césped de la terraza, un limpiador de piscinas que venia a diario, una señora de la limpieza, que también era colombiana, de unos 55 años pequeña y arrugada, Luz María, Luz para todos, parecía muy amiga de Eleonor, no me sorprendía ya que probablemente seria la única con la que tenia contacto social, la señora al verme me abrazó como lo hizo Yasmine al enterarse de mi aportación en quitarse de encima al marido. Venia por las mañanas y a la hora de comer, hacia la comida y dejaba lista la cena, la compra la hacía ella, y la enviaban domicilio cada 2 o 3 días. Si querías podías vivir a todo tren sin salir de aquella casa ni mover un solo músculo por mantenerla.

Si bien no me gustaba quedarme encerrado todo el día, la piscina era un gran desahogo, las 2 parejas de jóvenes manteníamos a Eleonor distraída y feliz, volviendo a sentir vida en casa, sin la amenaza de su marido, y salíamos al parque o a dar vueltas, algo que a Eleonor la fascinaba, siempre había salido de casa en contadas ocasiones, todas como mucho al parque donde jugábamos de críos para hacer vida social con el resto de madres, cenas en grandes restaurantes, reuniones de padres en el colegio, y poco mas. Salir al cine, comer comida basura, ir a un bar, tomar un helado en un atardecer sentados en el parque del retiro, ir al Zoo o al parque de atracciones………… era como llevar a un cría de 4 años que veía todo por 1º vez, pero era una señora que rozaba los 39 años, esbelta, elegante, vestida siempre de forma exquisita y con unas curvas de infarto, el hecho de no ir vestida con un traje, un vestido ajustado o una camisa con falda larga de vuelo, arreglada y con tacones, era inconcebible, aun así Ana y Yasmine la hicieron salir vestida con algo de sus ropas, mucho mas juveniles y alegres, y a decir verdad, muchas de la prendas le quedaban mejor a ella que a las jóvenes, unos leggins, un top ajustado que dejaba ver el ombligo, unos vaqueros ceñidos o alguna blusa escotada, en zapatillas y sin tacones ni zapatos altos, andaba raro sin ir de puntillas, todo el quedaba de cine, y eso solo teniendo en cuenta que salvo las tetas, todo era suyo, su cara madura no aparentaba mas de 30 años y su cuerpo desnudo que ya conocía, lo recordé al verla en biquini de nuevo, ya fuera en casa o trayéndola a las visitas dominicales de la familiar a la piscina municipal, casi la da un sock de felicidad al ver a tanta gente, mi madre la trataba casi como una hermana y cuidaba de ella, la primera vez fue a la piscina con un bañador grande, tacones y sombrero, rodeada de un pareo enorme, pero mi madre la animo a ir en biquini alegando que enseñara piel para encontrar marido pronto entre risas, su cuerpo podía pasar por una de 25, y sin pisar un gimnasio, mas de uno se quedaba tonto mirándola entrar o salir del agua, esa mujer estaba ideada por dios para el pecado, si las 3 iban vestidas de forma similar, había que fijarse mucho para ver que era la madre de Yasmine, y no su hermana mayor.

Si bien, algún que otro roce de mas hubo entre Yasmine y yo, rememorando viejas épocas, era feliz con su novio, y a las semanas de instalarnos, salieron de viaje, no sabían por cuanto ni a donde, iban a ver mundo, eso nos dejó a Ana y a mi solos con Eleonor, a 1 mes de volver a la universidad, pero no por ello menos felices, disfrutaba siendo una buena anfitriona, Ana viviendo su propio cuento de hadas y yo follándomela de forma desatada, sin Lara de por medio, que decidió quedarse en la casa de estudiantes tras el bestial estreno anal que la di, Ana soportaba todo el peso de mi furia, y lo hacían muy bien, su forma de moverse era demencial y como suelo decir, presentaba batalla durante gran parte del sexo, bestia incluida, se puede decir que cuando follaba con ella, era mas bestia que Raúl, y aun así me costaba casi 2 horas, y 2 o 3 eyaculaciones, dejarla mansa como un corderillo, y aguantaba mucho mas, yo podía seguir follándomela a menor ritmo entre desvanecimientos o relajaciones de su parte, como hacia mi leona, pero no tenia la misma gracia o morbo, cuando ella se rendía en la pelea, era correrme y fin. ¿Me contenía?, si, llevaba 4 meses follándome a Ana y Lara juntas, y ahora solo tenia a Ana, si analizamos objetivamente, si, no vaciaba el deposito. ¿Lo necesitaba? Rotundamente no, pese a que alguna vez me quedaba con ganas de mas, de una 4º vez, quedarme abrazado a su cuerpo sudoroso sincronizando las respiraciones, entre risas y besos, era tan placentero o mas, que otro polvo.

Muy de vez en cuando, íbamos al piso de estudiantes, montaban una cena especial o una tarde de juegos y risas, salíamos a bailar con ellos, pero luego cada uno a su casa, no se si fue el irme o no, pero Manu me contaba que Teo y Alicia estaban mucho mejor pasadas 3 semanas de la mudanza, ya habían encontrado a otra estudiante encantada de pagar la miseria de 400€ por una habitación de buen nivel, Manu se pasó a la que dejamos, por tener baño propio, así que un piso con baño compartido por solo otra chica, Lara, a 10 minutos de la universidad, por esa miseria, no fue demasiado difícil, era una chica bastante mona, rubia, de ojos claros, y buen físico, creo recordar que era de Canarias, por su acento, se llamaba Naira, y la verdad, con Alicia hizo muy buenas migas, era muy fácil llevarse con ella, extrovertida y alegre queriendo hacer amigos rápido.

Yo la verdad es que me cansaba mucho de estar en casa sin hacer nada, así que me volví un poco manitas, con Luz la ayudaba con la casa y la comida, me sentía culpable, nunca había tenido criados, y de la cena directamente me ocupaba yo, al igual que del césped, no se, era mi forma de “pagar el alquiler”, aprendí a limpiar la piscina y todo, podíamos echar al jardinero y al de la piscina, pero solo quería aprender de ellos, si iba a ser mi casa querría saber como funcionaba. Con el paso de los días la emoción bajo un poco y nos tirábamos horas hablando con Eleonor, su historia era mucho pero de lo que pensaba.

Nació en un barrio muy pobre de una ciudad de Colombia, no recuerdo el nombre, su madre trabajaba en una fabrica por casi nada de dinero y su padre las abandono siendo crías, a su madre, a ella, y a su hermana, 10 años menor, Liliana, la 1º noticia de ella que tenia, subsistían pidiendo en la calle y sin llegar a confirmármelo, decía que su madre ganaba dinero como podía, supuse que prostitución, a lo que iban abocadas ellas, cuando cumplió los 16 años ya parecía toda una mujer y había muchos hombres que ansiaban estrenarla, la situación era desesperada, no paso por que su marido apareció en escena, un niño mayor que ella, que se bajaba del coche del rico de su padre al ver a niñas jugar, con el paso de las semanas esos niños se enamoraron y cuando cumplieron la mayoría de edad se casaron a hurtadillas, el padre del crío le hizo firmar muchos papeles que el ni miró, era un 1º amor que creían que quedaría para siempre, y después de unos años de felicidad allí, se mudaron a España para tener a su hija, Eleonor no quería dejar a su familia pero no la dejaron traérselas, prometiéndola que las darían una buena vida allí siempre que fuera una esposa fiel y devota, y con esa amenaza la tuvieron engañada casi 10 años, si, le daban algo de dinero a su Madre, pero ni casa ni cuidados, vivían en una choza y Liliana se había metido en líos al no poder tener una vida mejor, y meterse en líos en Colombia era peligroso. Cuando se enteró Eleonor y habló con ellas entró en cólera, pero su marido, ya no era aquel joven enamorado, si no un incipiente hombre de negocias que se estaba labrando un nombre. No se si lo sabia o no lo quiso decir, pero nos comentó que dejó de tratar de contactar con su familia al saber que su madre murió de un tiro en un robo, nunca se atrevió a preguntar si fue su marido el que ordenó la muerte.

Y tu te quejas por que te va lento el wi-fi, que cosas, ¿no?.

Los días iban pasando y el calor apretaba, fue inevitable vivir prácticamente en la piscina para los 3, y ver a Eleonor en biquinis minúsculos me recordaba por que me la había trabajado junto a su hija, Ana se percató y volvió a poner esa sonrisa picarona, se daba cuenta de que me la ponía dura ver a Eleonor en top less tomando el sol o en el agua, sus pechos hechos a golpe de bisturí, como balones de rugby erigidos y coronados por pezones del tamaño de pilas, eran una delicia, Ana pensó que seria verla las tetas así que igualó al apuesto quedándose en top less igual, eso le costó mas de un disgusto a la hora de follar, la destrozaba el ano cuando me ponía demasiado caliente, allí donde la pillara. Al final me preguntó si me quería tirar a Eleonor de nuevo, no obtuvo respuesta, y eso en si, era una respuesta. Si, quería volver a follárme a esa MILF latina que me la ponía como el mármol, con su forma de hablar y comportarse, pero no quería que Ana comenzara a trabajarla como había hecho con Lara y con Alicia, ¿o si? Era diferente, con ella ya había pasado, pero hora la veía con otros ojos, conociendo su historia, no era solo sexo, era una mujer que me atraía, no la quería, pero me fascinaba.

-ANA: sabes, ya van un par de veces que Eleonor me insinúa cosas.

-YO: ¿el que?

-ANA: cosas, no se, como que como nos va en la cama, o que si lo llevo bien…….

-YO: solo quiere ser cortés, ya sabes como es.

-ANA: pues yo creo que quiere follarte – estaba cogiendo mi manía de hablar de forma grotesca.

-YO: ya estamos, ¿es que todas las mujeres quieren follar conmigo?

-ANA: pues si, y la que diga que no miente, o es tonta.

-YO: no quiero otra Lara dando lastima por un polvo, y menos ella, después de lo que ha pasado.

-ANA: es feliz contigo aquí.

-YO: con nosotros.

-ANA: no, a mi me trata con cariño y afecto, a ti te ama, lo veo en sus ojos, como te mira cuando cree que estáis solos, o como le brillan los ojos cuando te ve semidesnudo, la forma en que te acaricia o agarra de la mano mientras habláis.

-YO: es el carácter latino, se siente cómoda así.

-ANA: no eres tan bobo como para pensar eso.- tenia razón, yo también había visto indicios o señales, las primeras eran repeticiones del 1º día que me la tiré, saliendo a provocar a la piscina, masajes, pasarme las tetas por la espalda, jugar y meter mano……..luego paso a competir con Ana, vestían de forma similar, tomaban el sol en top less y tanga, iban por casa semi desnudas y el eterno truco de la mujer, mientras un tío esta apoyado contra la pared, ellas se recuestan sobre el hombre, su pecho u hombro, pegándose de lado la cintura al paquete del tío, ese me lo enseñó Eli, lo suelen usar las mujeres cuando quieren disimuladamente saber el tamaño de una polla, sin necesidad de tocar o palpar.

-YO: ¿y que quieres que le haga?, no se ira hasta dentro de unos meses.

-ANA: lo que tu quieras, por mi podemos meterla en nuestra cama.- la miré con ojos hastiados mientras ella sonreía.

-YO: ¿es que no te cansas nunca?

-ANA: el que no te cansa eres tú, ya he notado que algunas veces te quedas a medias, y si yo no puedo completarte, puedo dejar que ella me ayude.

-YO: ¿quieres otra esclava?, eso no pasara, no con ella.

-ANA: no tiene por que ser otra esclava, solo te digo que a mi no me importa.

-YO: eres una novia bastante rara.

-ANA: y por eso me quieres – tenia razón de nuevo, siendo dulce y cariñosa, tenia su punto oscuro que cada día crecía, notaba como hasta lograba manipularme alguna vez, era un libro abierto para ella, y ella para mi, sabia que mas de una vez fingía desvanecerse antes de tiempo, ahora entendía el por que.

-YO: me vas terminar dando un disgusto.

-ANA: ¿entonces quieres que te la preparare?, no me costara convencerla y así sabrá que yo estoy conforme.- la idea de que ya lo tuviera pensado me gustó.

Pensé seriamente si hacerlo o no, estabamos en la piscina Ana y yo, flotando como 2 hojas, mirándonos a los ojos, con Eleonor metida dentro de casa, la veíamos pasar por el salón de vez en cuando, había aprendido a dejar de ir tan arreglada, iba casi siempre con un camisón, pero cuando hacia calor salir en biquini y después en top less, iba así por la casa, solo en bragas o en tanga, pero siempre con tacones y bien peinada y maquillada. De vez en cuando se asoma a saludar o nos comentaba si queríamos algo, creo que quería pillarnos follando en el agua, más de una vez lo hizo, y quería repetir.

-YO: esta bien, pero esta vez lo haremos a mi modo, ¿queda claro?- asintió echándose a mis brazos, aun hoy no entiendo como a una cría que se moría de celos si me miraban 4 o 5 chicas por la calle o alguna se acercaba a bailar o charlar conmigo, luego la hacia feliz que me follara a otras.

-ANA: tú mandas, como lo hacemos.

-YO: te voy a follar aquí y ahora en la piscina, vas a gritar, y hacerla venir, cuando nos vea quiero que la mires a los ojos, no hables ni digas nada, solo mírala, gime, grita y pon cara de disfrutar sufriendo.

-ANA: eso no será nada difícil, lo haces cada vez.- metió su mano en mi bañador.

-YO: vale, pero tú no dejes de mirarla, y me susurras al oído lo que hace.

Sin mas le quité la parte de abajo del biquini a Ana, desenlazando los cordones y tirándolo contra la puerta de cristal haciendo ruido, hice lo mismo con mi bañador, solo llevaba el grande sin sujeción para la piscina de casa, ambas ya sabían del tamaño de mi polla y era una estupidez disimular e ir incomodo. Me subí a horcajadas en al agua a Ana y la dejé recostarse sobre la orilla contraria a la puerta, quedando de cara a ella y yo de espaldas, su mano ya tenia mi polla dura, me rodeó con la piernas encajándose toda mi verga, me apoyé contra el bordillo y fui sacando todo miembro y volviendo a meter de forma lenta, para durar mas con Ana me pasaba así los primeros 10 minutos, haciendo el amor mas que follar, luego desataba el infierno, esa vez fue igual. Ana al inicio gemía de forma falsa, exagerada y gritando a la puerta entre abierta, pero a los 20 minutos su gemidos ya eran familiares, sentía mi cuerpo vibrar con el agua, y como la taladraba sin descanso a una velocidad reducida por la resistencia del agua, algo que la calentó aun mas, casi se podía notar el agua hervir a nuestro alrededor, buscaba los labios de Ana pero esta no se estaba quieta, buscando posiciones cómodas, pero la incomodidad se le estaba generando yo abriendo el coño bajo el agua, sus giros de cuello con su larga melena húmeda me encantaban.. En uno de los descansos que la concedía gentilmente Ana me miró de reojo sonriendo.

-ANA: esta en al puerta, escondida detrás de la cortina.

-YO: ¿que hace?

-ANA: nada, apenas la veo la cabeza y una teta.- mencionar sus pechos me enervó, saqué a la bestia.

Sacaba a Ana del agua con cada golpe de cintura haciéndola quedar como un muñeco de trapo, gritando obscenidades, reales pero dirigidas a los oídos de Eleonor, según me iba relatando Ana en algún descanso, se había asomado algo mas y ahora su cabeza sobresalía por la puerta, estaba mirando relamiéndose y con una mano frotándose por encima del biquini. Allí me desaté, sacándola varios orgasmo a Ana que se revolvía ya sin dar indicación alguna, solo gozando de que la levantara medio metro del agua con cada embestida, mientras me comía sus tetas, 30 minutos después estallé con una corrida que hundí hasta el fondo del interior de Ana que gritó despavorida al sentir el semen caliente llenándola la pared del útero, rebajando la intensidad y dando ya solo algún leve giro de cadera mientras Ana volvía del cielo de Madrid, me besó tiernamente, susurrando al oído.

-ANA: Eleonor esta abierta de piernas en una hamaca metiéndose 4 dedos en el coño.

-YO: ¿la has mirado a lo ojos?

-ANA: ¿estas loco? Si por poco no me desmayo, como para andar fijándome, animal.

-YO: pues ahora hazlo.

Subí a Ana al bordillo y al abrí de piernas, metiendo mi cabeza en su coño, la pilló desprevenida, mientras succionaba mi propio semen y los fluidos de Ana metiéndole 2 dedos y rozando su clítoris y el punto G, la repetía que la mirara, Ana se despistaba con facilidad de su deber, abriendo y cerrándose de piernas, rodeando mi cabeza con sus piernas y agarrándome del cabello, gemía como si le estuvieran marcando como al ganado, aun así cumplía, la veía mirar a Eleonor lujurioso, soportando mis caricias y mis besos en su vulva, sin decir nada, me iba informando.

-ANA: se ha corrido ya varias veces…………… sigue masturbándose………………joder, ha cogido el bote de crema y se lo esta metiendo entero,…………….dios ahora se mete 3 dedos en el ano si parar de follarse con el bote.

Hasta yo oía a Eleonor de fondo gemir poseída, pero no me di la vuelta nunca, cuando Ana no soportó mas, la dejé venirse en mi cara comiéndome todo lo que salió ella, para luego subir por su cuerpo y besarla apasionadamente, quedándome encima de ella.

-ANA: se ha ido ya, me ha visto mirarla claramente.

-YO: quédate aquí, y no entres, pase lo que pase, hasta que no venga a buscarte.

-ANA: no podría aunque quisiera, estoy agotada.- me acariciaba al cara feliz, dándome un suave corto beso.- a por ella, tigre.

Salí del agua con la polla a reventar, la descomunal comida de coño a Ana solo me había despertado mas ansias, y ya había roto a Ana en la 1º de la tanda, me había desquitado con ella para que Eleonor se viera forzada a mostrarse, me metí en la casa desnudo, agachándome a recoger algo, con mi cuerpo húmedo de sudor y agua, brillante, marcando músculo, y la polla de 30 centímetros como un radar buscando un coño que follarse, dando cabezazos contra mi vientre, nunca la había pensado pero mi polla desafiaba a la física, su peso era considerable, pero la sangre congestionada la hacia ponerse tan dura que siempre se quedaba como una barrera de paso bajada, cuando estaba a morirme estando yo de pie, apuntaba al cielo.

Eleonor paso hacia la cocina algo abrumada sin darse cuenta de mi presencia, salía de nuestro cuarto, supongo que del baño para refrescarse, se paró en mitad del salón y se giró al verme, sus ojos casi se salen de las órbitas, conocía mi polla, pero ahora mi físico era diferente, antes solo era corpulento, ahora era una estatua de Miguel ángel, y el conjunto la hizo quedarse embobada mordiéndose el labio, reaccionó a los 20 segundos, sacudiéndola cabeza y corriendo a la cocina dando golpes en el suelo con los tacones, la seguí, al verme entrar detrás de ella se volvió dándome la espalda mirando hacia la encimara de la cocina.

-ELONOR: perdone, no quería quedarme mirándolo así.

-YO: no te ruborices mujer, no es nada que no hayas visto ya, o sentido dentro de ti.

-ELEONOR: no hombre, ahora esta usted mucho mas hombretón, mire que cuerpo.

-YO: gracias, la verdad es que no hago nada de ejercicio, bueno, salvo follar jajajaja.- sonrió nerviosa negándose a girarse, di un par de pasos haca ella, cada uno la hacia mirar de reojo tiritando.

-ELEONOR: discúlpeme de nuevo, no debí quedarme mirándolo, y mas desnudo, por favor, póngase algo.

-YO: no quiero, la verdad, siempre me ha gustado la sensación de ir desnudo en esta casa, me trae buenos recuerdos contigo.- se estremeció al notar mi mano en su espalda.

-ELEONOR: por favor, no haga esto, es un hombre feliz con su mujer – se derritió al sentir mi polla recaer en su trasero separando aun mas sus nalgas de lo que hacia el hilo del tanga.

-YO: soy feliz con ella, y aparte soy feliz con usted, eres una mujer hermosa que rivalizara con la mismísima Venus.

-ELEONOR: ay papi no me hable así, no tengo nada que hacer contra Ana, es mucho mas joven y guapa que yo.

-YO: lo es, pero aun así no puedo evitar tener erecciones de solo pensar en volver a hacerte el amor.- la rodeé con un brazo pegando su cintura a mi polla palpitante, con gesto reflejo llevó una de sus manos a mi nuca, que pegó mi cara a su cuello.

-ELEONOR: no sabe lo que dice, solo soy una vieja divorciada, yo ya no estoy para esos juegos.- estampé de un fuerte golpe en la encimara, delante de sus ojos, el bote de crema solar que hacia minutos se había estado metiendo en el coño, aun cálido de su interior, abrió los ojos llevándose una mano a la boca sorprendida.

-YO: creo que no, Ana te ha visto y tu a ella, ¿verdad?

-ELEONOR: si, lo lamento, no quise……….- la corte metiéndola la mano entre las piernas y palpando el biquini que emanaba calor y humedad.

-YO: no lo lamentes, saber que aun me deseas me ha hecho muy feliz, Ana esta convencida de que aun no das la talla, y yo la he dicho que si, que eres un loba en la cama y que volverías loco a cualquier hombre.- frotaba mi mano notando como se abría una de sus piernas dándome paso.

-ELONOR: por dios, pare, no lo soporto mas, llevo días masturbándome sin control solo de oírlos, al verlos casi me da un ataque, no sea malo.- baje mi pelvis hasta que mi polla saltó como un resorte entre sus mulos asomando por delante de ella, la apreté las piernas para cerrar sus muslos sobre ella y que sintiera mi polla abriéndola los labios mayores a través de la tela impregnada en fluidos.

-YO: ¿es esto lo que deseas?

-ELEONOR: mamasota que linda verga, que gigantesca la tiene, , si, deseo que me vuelva a llevar al cielo montada en usted, pero echo mas aun de menos que un macho me haga suya, me haga feliz, sea fuerte y cuide de mi, que sea mi hombre, como lo fue marido en su día y como fuiste tu con mi hija y conmigo, eso no puede ser, usted ya tiene novia.

-YO: ¿y si ella quiere compartirme? ¿Usted se negaría?

-ELEONOR: ¿por que querría compartir a un macho como usted, con una vieja como yo?

-YO: ¿por que querría una hija como la suya? Tú has compartido a tu hija conmigo, ahora Ana quiere compartirme contigo, y yo ardo en deseos de ser tu macho, tenerte entre mis brazos y hacerte temblar de placer.- Su cintura se movía instintivamente.

-ELEONOR: ay virgen santa, ¡¡QUE VERGA!!- bajó una mano a mi polla, con los ojos cerrados, sobresalía tanto que daba para acariciar el glande y parte del tronco y atravesarla de lado a lado, la sujetaba fuerte y su cintura se frotaba como si fuera una barra fija de metal contra ella.- solo de pensar en usted abriéndome de nuevo se me nubla la mente, ¡¡SI, CARAJO, ÁBRAME, HÁGAME SUYA!!

No necesitaba mas, le bajé con dificultad el tanga, tan pegajoso en su coño que hice fuerza, la empujé contra la encimera sacando la cintura y colocando el glande contra su coño, el cual acariciaba y separaba labios con una mano, mientras la otra fue a una de sus operadas, duras y evocadoras tetas, una vez sujetada fui apretando, lentamente abriendo paso a paso, el 1/3 lo paso gimiendo de placer, el 2/3 abría la boca sonriendo, el ultimo tramo gritó fuerte golpeando el suelo con uno de sus tacones.

-ELEONOR: ¡¡¡DIOS MIO, QUE PEDAZO DE VERGA, GRACIAS DIOS, MÁTENME, POR TODOS LOS ANGELES DEL CIELO, QUE DELICIA, COMO ME LLENA!!!- me sacó una sonrisa su alarido, ni que estuviera pensado.

La verdad es que si ella estaba disfrutando con ello, yo no lo estaba pasando peor, su calor interior y su fuego eran diferentes, no mejor o peores, diferentes, y eso me atraía, su forma de moverse, hablar y contonearse, como ejemplo, ahora mismo había encogido una pierna y la tenia de tal manera que hacia de acordeón contra mi cuerpo, apoyada en la encimera, queriendo así mantener ella cierto control sobre la penetración, generando resistencia.

Me dio igual, suave y lentamente la polla salía de ella, oyendo como crepitaban los fluidos al salir, para volverla a hundir igual de despacio, provocando un temblor interno en ella, repetí la operación mas de 5 minutos, sacándola toda y metiéndola toda, a un ritmo pausado y desquiciante, pero no quería abrumarla ni dominarla, quería hacerlo de forma cariñosa y tierna. Ella aceptaba con gusto, rebajando sus gritos un poco, pero al sentir mi polla llenarla su mirada, reflejada en el microondas, la delataba, estaba gozando como una perra, mi mano acariciaba su clítoris mientras mis dedos pellizcaban unos pezones que se habían puesto duros y enormes, echaba de menos la sensación de tenerlos entre los dedos, Lara por ejemplo, tenia algo mas de tetas, naturales y con alta sensibilidad, pero los de Eleonor eran todavía mas deseables, gran trabajo del cirujano Fui subiendo el ritmo paulatinamente a partir de ahí, la sacaba tibiamente pero la hundía de golpe, haciendola gemir de aguante y dar pequeños saltitos, hasta que el ritmo ya no le daba tiempo, se agarró a lo que pudo y sacó el culo hacia atrás queriendo soportar aquello, eso solo provocó que mis acometidas golpearan con mas fuerza, de forma mas certera, mas profundo y directamente sobre su punto G, a los 20 minutos rompió con un orgasmo que la hizo fallar las piernas, se sujetó al mármol de la encimera para no caerse, eso no había hecho mas que empezar, volví al ataque, ahora levantándola y pegando su espalda a mi pecho, abrazándola fuerte y aumentando el ritmo hasta el máximo de Raúl, agarrándola de sus senos, oyendo los golpes secos y continuos de mi pelvis azotando sus nalgas que vibraban al son. Estalló en varios orgasmos seguidos durante los siguientes 15 minutos, maldiciendo y bendiciendo a la vez entre gemidos gritos y suspiros, palabras Colombianas que no entendía pero que me sonaban calientes y excitantes. Paré de golpe, eso la hizo confundir, movía su cadera buscando más.

-YO: voy a correrme pronto, cuando lo haga, quiero que me la chupes, deja que mi semen llene tu boca, pero no te lo tragues, iras con Ana a la piscina y te besaras con ella, compartirás mi semen y jugaras con el, así sellareis el pacto.

-ELEONOR: si, lo que usted quiera, pero siega.

Me iba a correr así que la di un pre-estreno, saqué a la bestia los 5 minutos finales, no se lo esperó, ya la conocía, pero le quedó grande, por poco se desmaya, tenia la boca abierta y los ojos cerrados, babeando sin control sobre la encimera gimiendo de forma continua, balbuceando palabras ininteligibles, la saqué de su interior en un ultimo orgasmo que la hizo caer al suelo, agarrando mi polla y llevándosela a la boca encantada, tragado medio rabo sin miramientos, con sus manos buscando su premio, que recibió en 5 latigazos en la boca, tan posesa estaba que se lo tragó.

-YO: eso no es lo que te había pedido.

-ELOENOR: lo siento, tendremos que volver a sacar mas……- me miro a los ojos, mientras engullía mi polla flácida, y con fuego en ellos, sonreí ante su treta.

La dejé volver a ponérmela dura un par de minutos, comiendo rabo como en sus mejores tiempo, disfrutando como repasaba todo el tronco con su lacios y como trabajaba mis huevos, chupándolos y besando la base de mi miembro mientras su mano era la expresión de la velocidad, masturbando el largo de mi falo. Una vez tiesa la ofrecí mi mano para ayudarla a levantarse, cuando se ponía de pie tiré de ella hasta subírmela encima, me rodeó con las piernas, besándonos con pasión, su torso se movía al ritmo que neutras lenguas se cruzaban, la sujeté de las nalgas y me fui andando con ella subida hacia la piscina, donde Ana ya estaba recuperada, tomando el sol completamente desnuda, tirada en el césped, al vernos venir se puso en pie sonriendo, acercándose hasta acariciar la espalda de Eleonor, que me miraba a los ojos avergonzada, pero dispuesta a todo.

-YO: mira peque, al parecer Eleonor quiere seguir donde lo dejamos, ¿que te parece?

-ANA: una gran idea, es una gran mujer.

-ELONOR: no sean malos, yo no quiero ser una molestia…- la cerré la boca metiéndola la legua hasta el fondo.

-YO: tu deseas esto tanto como yo, y Ana esta convencida de que no aguantarás mas que ella, ¿verdad peque?- la dejé botando para que Ana siguiera el hilo.

-ANA: es verdad, no quiero faltarte al respeto, pero Raúl es mucho para una mujer tan mayor como tu.- si no tuviera a Eleonor por medio la hubiera dado un beso a Ana, me leía la mente, quería despertar su orgullo latino.

-ELONOR: mi niña, usted ya sabe que yo fui suya antes que usted, no le extrañe que mi cuerpo soporte mas de lo que se cree.- había caído, y Ana seguía ganándose mi afecto.

-ANA: ¿tu?, jajaja no me hagas reír, seguro que era tu hija la que soportaba a mi hombre, y tu te deshacías como un azucarillo al sentir su polla abriéndote – podía notar la mano de Ana separando mi rabo se la vulva de Eleonor y como la acariciaba el coño desde atrás, Eleonor se mordió el labio cerrando los ojos al sentirlo.

-YO: ya la he dicho que no era así y que tú follas muy bien, pero no me cree, ¿se lo demostramos? , asintió sonriendo.

Me giré hacia las hamacas, donde pase una pierna por encima de una de ellas y me senté, dejando a Eleonor recostarse sobre el largo de la hamaca, Ana se puso cerca, la atraje de un brazo y sin saber que hacer esperó a que la cogiera de la cintura, apenas pesaba mas de 67 kilos, la levanté de la cintura solo con los brazos y la elevé por encima de mi colocándola encima de nosotros, se abrió de piernas entendiendo mi idea y la dejé caer lentamente hasta sentarse sobre la cintura de Eleonor, ante su atenta mirada, la acaricié y besé por donde pude, la di un largo beso y la pedí que fuera a por Eleonor.

Se recostó sobre ella, acariciándola, Eleonor temblaba al sentir sus manos tocarla, la miraba inquieta, poco a poco Ana fue besando su cara, su cuello y sus senos, alucinó, como era normal, con el tamaño de sus pezones, era casi antinatural, peor los chupó encantada mientras a Eleonor se le escapaban suspiros de placer, Ana hacia bien su trabajo, yo apenas metía y sacaba mi polla del interior de Eleonor, disfrutaba acariciando y azotando el culo de Ana, que se movía clamando una penetración, con cuidado la saqué de la colombiana y la hundí despacio en el coño de la granadina, se el cortó la respiración unos segundos, se aferró a la hamaca y besaba a Elonor sin cesar, atrayéndola con la lengua a un juego perverso.

Me sujeté a las caderas de Ana y comencé a follarla de forma animal, esperé que sus gemidos la cortaran el juego con Eleonor, veía de refilón como ambas sostenían los ojos, mirándose fijamente cuando Ana solo era capaz de quedarse quieta y recibir, pero era solo una pose, cuando rompió el 1º orgasmos y retomo aliento, entró en modo batalla, girando su cintura de forma endiablada, podía estar 10 minutos marcando el ritmo ella sola, era maravilloso verla competir conmigo, y Eleonor quiso ser mas que una espectadora, sujetó a Ana, besaba y repasa cada centímetro de piel de Ana, centrándose en sus pezones y sus senos. Tras varios orgasmos seguidos, Ana cedía el ritmo.

-ELEONOR: vamos ni niña, aguante.- sonó a órdago y eso picó a Ana que retomo el control unos minutos mas, pero de nuevo cedió y esta vez eclosionó en un orgasmo descomunal, se acariciaba el clítoris mientras todos sus fluidos caían sobre Eleonor, que se masturbaba levemente para no perder comba.

-ANA: serás cabrón, me vas a matar como sigas así.

Sin hacerlas caso, acaricie el coño de Eleonor para advertirla, era la siguiente, la hundí hasta el fondo sin lograr sacarla un mero gritó, estaba ocupada con los labios de Ana, agarré la hamaca, iba a por todas, saqué a la bestia. Es una frase hecha o repetida, pero podía sentir como la partía en dos, los primeros 10 minutos aguantó como pudo, pero yo no bajaba el ritmo, tenia la posición idónea y estaba bien plantado, aparte, de lo mas cachondo que recordaba nunca, no me hacían falta descansos, y eso era demoledor para ellas. Ana me miraba de reojo asombrada de mi brío, levantaba el culo cabalgando la hamaca, besaba su culo cuando podía. Eleonor volvía a tener la boca abierta y unos hilos de baba caía por los lados, miraba como Ana se retorcía sobre ella mirándola lujuriosa, de vez en cuando hablaba, decía algo que solo Ana oía. A la media hora de reventar su coño y ver como se corría sin parar, tuve que bajar el ritmo, mas que nada, la hamaca iba dando botes por el suelo de la terraza y nos íbamos de cabeza al agua, logré clavar una pata de la hamaca en el césped para fijarnos un poco, para volver a arremeter con fuerza desmesura, estaba encendido, a punto de correrme, no se de donde saqué aun mas velocidad, o solo intensidad, algo crujió, en un par de embestidas mas la pata clavada en el césped cedió y se astilló provocando que la hamaca cediera unos centímetros. Ana reía al notar como me iba a correr, tiró hacia atrás la cintura hasta sacármela y masturbar fuerte ante la mirada ida de Eleonor, su cara era de horror, con los músculos de la pelvis dando tirones bajo la piel, eyaculé como un caballo, salpicando el cuerpo de Eleonor, con Ana asegurándose de que no se desperdiciaba una sola gota.

Yo estaba bufando, roto de cansancio, sudando y ardiendo por dentro, me senté, mirando como Ana lamía el semen caliente del cuerpo de Eleonor y luego lo compartían en la boca, la misma idea que se me había ocurrido a mi lo estaba haciendo ella por que si, devolviendo a Eleonor al mundo, respondiendo con besos suaves y entrelazando lenguas con mi simiente brotando de un boca a la otra.

-ANA: pues si que tiene aguante, mis respetos.- Eleonor sonreía levemente, aun reponiéndose de sofocón, respirando tan fuerte que la oía inspirar.

Sin decir una palabra me metí en el agua, me sentía como si fuera un hierro candente en agua fría, me quedé flotando, en una especie de relajación extra-sensorial, tratando de recomponerme yo también, las veía de rejo, Ana seguía comiendo mi semen de su cuerpo, lamiendo como si fuera un helado el sudor de Eleonor, que la acariciaba lentamente la cabeza. Había vuelto a pasar, volvía a estar en esa casa con una madura y una joven, parecía inevitable que pasara, y en el fondo, me alegraba, iba a disfrutar como un condenado, no ya de 1, si no de 2 de mis mujeres preferidas.

CONTINUARA……………………… PARA CONTACTAR CON EL AUTOR:
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Relato erótico: “MI DON: Ana y Eleonor – Llegan las fiestas (31)” (POR SAULILLO77)

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Todo cambió a partir de ese instante, conmigo tumbado flotando en el agua, mirando el atardecer en el cielo de Madrid, oyendo de fondo como Ana jugueteaba con una Eleonor que trataba de recomponerse aun del toro bravo que la acababa de destrozar, ambas reían, yo solo pensaba, estaba convencido de que me lo iba a pasar bien con esas 2 fieras, no había impedimento moral, ético o de respeto que lo impidiera o nos molestara en absoluto. Eleonor lo quería, lo había buscado desde que nos pidió que viviéramos juntos, estoy convencido, la idea de tenerla de nuevo, se me pasaba por la cabeza a diario y Ana al notarlo, me lo concedió, queriendo continuar con nuestros juegos.

Pero yo no quería eso, esta vez no, si Lara para mi merecía algo mas, Eleonor por descontado, no era otra cría a la que iba a asuntar si me desbocaba, era un mujer adulta y madura, con un cuerpo de MILF, a la que me había follado durante meses con su hija, si bien era su macho, o así me gritó infinidad de veces durante el resurgimiento del sexo entre nosotros, la relación era diferente, quería que fuera diferente y deseaba que lo fuera, no tenia que ganarse un sitio en mi cama, ya lo tenia. Absorto en mis pensamientos, noté como el nivel del agua variaba, miré a un lado para ver a Ana en el agua, casi sujetando en vilo a Eleonor, ayudándola a caminar hacia la piscina, pese a estar desorientada y confusa, sus tobillos no cedieron nunca ante sus tacones, los cuales dejó a un lado antes de meterse lentamente en la piscina tambaleándose.

-YO: ¿que hacéis?

-ANA: Eleonor esta ardiendo, quiere darse un baño refrescante, y así calmarse un poco.

-ELEONOR: si mi papi, estoy ardiente y me quema todo.- balbuceaba mas que hablar, palabras y expresiones poco refinadas para lo que solía ser.

-YO: ¿y es buena idea meteros en el agua conmigo? – ambas sabían que sus cuerpos húmedos no eran mas que una provocación.

-ANA: se lo he dicho, pero dice que le da igual, de todas formas, yo quiero mas.- la miré atónito, pero luego comprendí,, había estado 1 hora asesinando figuradamente a Eleonor, sin tocar a Ana mas que algún beso fugaz en su trasero, por excitante que fuera, Ana tenia un apetito voraz que no se saciaba mirando.

-YO: me vais a llevar a la tumba, estoy muerto.

-ANA: haberlo pensado antes.- tenia razón.

Antes de darme cuenta tenia a Ana acariciándome la espalda, me había agarrado de los hombros por detrás y me mantenía flotando, soportando mi liviano peso en el agua, ya que fuera de el no podría ni soñando, dándome algún beso en el hombro susurrándome lo caliente que estaba, y lo mucho que le había gustado verme así de “animal” con Eleonor, sabia por mis comentarios que Eleonor no era ninguna boba de coño cerrado, y aun así verme desquiciado abriéndola, admirando en 1º plano la cara de Eleonor le había hecho sentirse………¿orgullosa de mi?. Me dio varias vueltas mientras veía a Eleonor chapotear distraída, realmente su cara roja y congestionada clamaba por enfriar sus ánimos, Ana me arrastró hacia una zona menos profunda, notando como mi peso crecía al acercarnos, una vez allí no me quedó otra que ponerme en pie en el agua, quedando con la cintura aun sumergida, Ana también de pie detrás mía, acariciaba mi basta espalda y mis grandes brazos, desde allí Eleonor no podía verla, mi corpulencia la hacia desaparecer a sus ojos, los cuales se clavaron en mi, de nuevo no quiero presumir, pero la descripción correcta es que parecía, o me veía como un dios griego, esculpido por los amantes del físico perfecto, mi torso marcaba unos pectorales casi antinaturales y el vientre era firme y contundente marcando los músculos bajo al piel, con el agua resbalando por mi torso y mi mirada penetrante. Hechizó a Eleonor, si no lo estaba ya, que fue nadando hasta mi.

Ana pasó los brazos por mi cintura bajando sus manos a mi rabo, que permanecía a la espera, llevaba 3 horas y media follando con 3 corridas, un hombre tiene sus limites, pero aquel descanso de unos 20 minutos en el agua hizo milagros, mientras notaba sus dedos acariciar el largo de mi tronco, con la cara llena de lujuria y pasión de Eleonor, nadando despacio hacia mi, hizo magia, y mas que eso, la sonrisa picarona de Ana tras de mi al verla venir, terminó de ponérmela de nuevo como una estaca, las caricias por debajo del nivel del agua tuvieron que subir hasta por encima de ella, mi polla se erguía orgullosa como un farro en mitad del océano.

-ANA: ves como aun puedes, te subestimas, ¿verdad Eleonor?

-ELEONOR: claro que si preciosa, este hombretón podría derivar edificios con su virilidad.- de golpe no me pareció tan cansada e ida, su mirada brillaba como las de un gato en la noche, su media sonrisa me confirmó una idea en mi cabeza, la risa de Ana la hizo evidente.

No se cuanto ni se desde que momento, pero ambas estaba aliadas, no me atrevo a decir cual fue el instante de su acuerdo, ¿desde que las dejé en la hamaca?, ¿desde que Ana me concedió el ir a por Eleonor?, ¿desde que vivíamos allí? ¿O puede que antes?, incluso antes de mudarnos, que Ana a mis espaldas hubiera maquinado con Eleonor para quedarnos con esa casa a cambió de cederme a su hombre. No lo pregunté a ninguna de las 2, podría decir que me daba igual la respuesta, tenia lo que deseaba en ese momento, pero no era así, la realidad es que temía la respuesta, ¿en que fracción del tiempo me habían embaucado?, si es que lo habían hecho, quizá solo eran imaginaciones mías, prefería pensar eso, y lo mas importante, dejar que lo pensaran ellas, por ahora.

La verdad sea dicha, cuando Eleonor se metió mi miembro en la boca, deje de pensar, y solo acepté que durante un buen rato iba estar ocupado. Ana acariciaba mi pecho y mi vientre, besando mi espalda con esmero, pero palidecía ante las acometidas del cuello de Eleonor, que se alojaba mas de media polla en la boca aguantando las arcadas, haciendo que el agua a su alrededor vibrara a su ritmo, no usaba las manos , las tenia apoyadas en el fondo de la piscina, solo su boca, la cual movía con pasión, me provocaba placer, pero a estas alturas, sin un ritmo de manos continuo, eran solo preliminares, la dejé convencerse de que hacia un buen trabajo, que lo hacia, unos minutos de gloria, en que Ana recorría mi cuerpo con sus manos y sus senos, se fue ladeando hasta quedar a mi lado, allí mis manos invadieron su piel, la pegué a mi y hundí mis dedos en su trasero, buscando su coño ardiente, mientras la besaba con ira contenida, poco le duró la sonrisa en la cara, mis hábiles dedos hurgaron, buscaron y encontraron su clítoris y su punto G, era como buscar un botón en el mando a distancia con los números desgastados de tanto tiempo en la mano, ni lo miras, no hace falta , ya sabes donde están los botones.

Eso encendió a Ana que levantó una pierna y rodeó mi culo con ella, permitiendo que la follara con las falanges, mientras mi otra mano se divertía con uno de sus pechos, el otro apretado contra mi dorso, se frotaba haciéndome sentir el pezón clavándose en mi costado. Estuve así media hora, con Eleonor no logrando nada pese a sus esmeros con la boca, y haciendo que Ana se estremeciera, mirándome fijamente a los ojos, sonriendo con la boca abierta, suspirando al notar como oleadas de sensaciones la llenaban el cuerpo naciendo en su vulva. No paré hasta notarla contraerse para evitar una sacudida que la pariera la columna al correrse, la solté y la di un empujón cariñoso que la hizo hundirse en el agua. Para cuando salió del agua y fijó la vista ya tenia a Eleonor de pie, de espaldas a mi, contra la pared de la piscina, y buscando su coño para martirizarlo.

-ANA: hey, no es justo, me toca a mi.- reí al verla cruzarse de brazos como una niña consentida.

Ni la contesté, solo apreté mi glande hasta ver como se introducía en el coño de Eleonor que temblaba al notar como la iba abriendo de nuevo, aun tenia el coño en carne viva y allí estaba yo otra vez, pero ahora con mas rabia, ya no tenia que convencerla con palabras dulces y juegos mentales, ya era mía, y yo suyo, y ambos nos conocíamos demasiado bien como para andar con estrecheces. La hundí tan dentro de ella que hasta la separé las nalgas para seguir penetrándola esos centímetros finales, Eleonor se puso de puntillas y gritó.

-ELEONOR: ¡¡DIOS MIO, GRACIAS MI SEÑOR, GRACIAS POR ESTA VERGA TAN DESCOMUNAL!!! – me acerqué a su oído levemente, sabiendo de sus devotas palabras cuando follábamos

-YO: dios no te va llenar tu coñito ardiente, el no te va a follar hasta que te desmayes, yo si, a quien debes estar agradecida, es a mi.- mis palabras la hicieron vibrar, se encorvó para besarme, la piel se le enfrió y se puso de gallina ante mi atrevimiento.

-ELEONOR: hazlo.

La pobre se arrepintió enseguida, sin duda en mi determinación, saqué a la bestia, por poco se sale de la piscina los primeros 5 minutos de mis acometidas, al estar medio fuera del agua, no había resistencia, fue diabólico, tenia que agarrarla y volverla a meter en la piscina, no articulaba palabra, solo gemía con la boca abierta en forma de O, dando golpes al césped que rodeaba al piscina con la palma de la mano. Fui alternado sujetarme al bordillo con agarrarme a su tetas, pero el ritmo no bajo, nunca, a los 10 minutos rompió en un orgasmo colosal, se movía tanto que parecía epiléptica, pero aferrando bien los brazos a sus 2 lados no había escapatoria, estaba ligeramente enfadado, lo pagué con ella, al 3º orgasmo, pasados 20 minutos mas, se desvaneció, cayendo redonda medio cuerpo sobre el césped. Ana contemplaba tan gloriosa demostración, como seguía golpeando en su trasero aun en su cuerpo medio inerte, se movía algo pero solo pedía piedad, sin atreverse a mas.

Estaba encendido de nuevo y ya solo me clamaría correrme, en ese estado Raúl era tan peligroso como Zeus, salí del agua ardiendo, tendí mi mano a Ana que la cogió sonriendo, de un tirón no solo la saqué del agua si no que me la monté encima, hábilmente me rodeó con las piernas, besándonos desaforadamente, me di la vuelta y la estampé contra la fría pared de cemento que nos separaba del resto del mundo y de una caída de 60 metros, busqué con ansia su coño y la penetré violentamente, pero Ana solo se mordió el labio de gusto alzando la cabeza, me abrazó y sabiendo que no tenia nada que hacer me dejó atornillarla contra el muro, no es que sacara a la bestia, es que no la había guardado, golpeaba tan fuerte mi pelvis que oía a Ana quejarse del rebote contra la pared, pero no evitó que sus emanaciones me bañaran las piernas según su mente se nublaba, sus ojos se tornaban en blanco, apenas respirando, y yo aun no sentía ganas de correrme en absoluto.

Tuve compasión, y lo digo en serio, la bajé al suelo y la empujé de espaldas a mi, de cara a la pared, la cogí de las manos y las elevé por encima de las cabezas hasta tenerla casi colgando estirada contra la pared, busqué su ano con mi dedos, lo abrí un poco y a continuación la ensarté hasta el fondo, ahora si, sacando un grito que hizo ladrar a algún perro cercano, ¿compasión? Si, si hubiera seguido por el coño hubiera durado 1 hora más, la estrechez y el frote de su ano siempre me acortaban los plazos. Eso no me clamó, solo me volvió aun más loco, sentir como gritaba contra la pared mordiéndose el brazo para acallar un poco sus lamentos, gimiendo desconsolada al notar mi barra ardiente forzarla por detrás hasta derretirla. Sentí como un mordisco en la pierna, pero estaba por correrme y no iba a parar, no pude dedicarle mis 5 minutos finales de frenesí, me dolía la pierna y me encontraba mal, pero no paré hasta levantarla por la pared llenándola de semen, los chorros los sentía llegar al estomago de Ana, que hacia rato no emitía sonidos. Al sacarla vi sangre en mi pene, y a Ana hacerse una bola en el suelo, tiritando y agarrándose el culo como si se le fuera a caer.

Me fui corriendo al baño, cojeando más bien, y vomité varias veces, mareado y con un sudor frío, me calmé, me dio por vestir a las chicas, ambas idas, ponerme algo yo y llamar al samur, me encontraba fatal, y la pinta de ellas no era mejor. Diagnostico, Eleonor deshidratación severa y agotamiento, la que mejor parada salió, Ana igual, sumándole un desgarro anal leve, y yo ruptura en el cuádriceps de 4 centímetros de la pierna izquierda y corte de digestión derivado de un esfuerzo físico extremo. Me eché a llorar al relatárselo a los médicos, dios sabe que no hay que mentirles nunca. Me sentía culpable, y lo era, pero no sabia hasta que punto, Eleonor se recuperó rápido y la dieron el alta el mismo día, me fue a ver y me dio un beso en la mejilla, comportándose como una madre preocupada, pero con una sonrisa de oreja a oreja. A mi con la radiografía, unos sueros, me mandaron masajes, cremas y un par de semanas de reposo hasta que se curara el músculo, con un fuerte vendaje de compresión, fuimos a ver a Ana, tumbada en la cama del hospital, volví a llorar, entré con miedo a su reacción, al verla con un pañal que le habían puesto casi me derrumbo, se giró levemente con la cara adormecida de un ligero sedante que le habían puesto.

-YO: ¿estas bien peque?

-ANA: si, me dicen que no es nada grave, un par de días aquí y para casa, pero que ande con cuidado unas semanas y no fuerce, jajaja- su actitud me tranquilizó.

-YO: os pido perdón, no me supe contener, debí pararlo.

-ELEONOR: no sea bobo, sabíamos donde nos metíamos.

-ANA: claro que si, es un accidente, no pasa nada, no es culpa tuya.- lo era, pero es lo que se suele decir.

-YO: de verdad que lo lamento, me odio a mi mismo, ojalá no tuviera esta monstruosidad de polla. – la enfermera que andaba de fondo soltó una leve carcajada, al tratarme ya cuchicheaban entre ellas sobre mi.

-ANA: no te martirices, en un par de semanas como nuevos, y seguimos donde lo dejamos.

-YO: ¿estas loca?

-ANA: si, lo suficiente como para que me desgarres el culo, y seguir queriéndote.- me pidió un abrazo que no pude negarle.

Volvimos a casa Eleonor y yo, dejando a Ana en observación un par de días mas, la relación era fría y distante, me costó una semana volver a ser yo, una vez que las veía a ambas normales y sonrientes andar por casa como si nada. Obviamente nada de sexo durante 3 semanas, y no es que no quisiéramos, contrataron a una fisio que venia a darme los masajes, pero al final me los daban ellas con sus indicaciones, y mi polla, inactiva varios días seguidos, era un volcán que al mínimo roce salía a pasear, la lesión era tan cerca de la ingle que la fisio insistía en que fuera sin ropa interior y mas de una vez la toalla diminuta que ponía para taparme, iba subiendo según mi empalme, y al final terminaba cediendo, caía y dejaba mi polla dura a su vista, la 1º vez que la vio no se contuvo y me la empezó a chupar, no le importo nada, ni que Ana estuviera delante riéndose de lo mal que la chupaba, casi no le entraba en la boca, era una mujer morena de unos 34 años, algo regordeta, con sus 1,70 de altura andaría por los 79 kilos. Gracias a masturbaciones leves y comidas de polla lentas de parte de las 3 mujeres, Eleonor Ana y la fisio cuando no estaban las otras 2, o estando Ana, me mantenían cuerdo, la habían dado permiso para ello y yo se lo agradecí montándola como a una yegua el ultimo día, no duró ni media hora, con Ana masturbándola de lado mientras la hundía mi polla en su coño cerrado.

Ni nos cobró las ultimas sesiones y se fue feliz dándome su numero de teléfono, lo metí en el cajón del números de todas, las enfermeras que nos atendieron, la chica que traía la compra del super y me vio desnudo pasando por delante de ella, la vecina de enfrente que llamó a la puerta para saber que eran esos gritos y al abrir Eleonor, vio de fondo como me follaba a Ana y a la fisio, las chicas de mi trabajo, la encargada y las otras 2 chicas monas……etc. No se por que los guardaba, no los necesitaba, pero me parecía una falta de respeto hacia ellas no hacerlo, y así mantenía a Ana a raya con los celos.

Durante esas semanas me dio por pensar, sobretodo en la cama, aunque nuestras cosas estaban en la habitación de abajo, dormíamos los 3 en la cama de Eleonor, tiraron la vieja cama de su marido y compramos una cama enorme, de 3×3 metros, nos daba para dormir yo y mi corpulencia, Eleonor y sus curvas, el cuerpo de Ana mas menudo, y aun nos sobraba cama por todos lados. Mas de una noche le tuve que pedir a alguna que me la chupara, dormíamos desnudos por el calor, sin sabanas ni nada, y tener a esas 2 hembras al lado no era bueno para mi, llegaba a salirme de la habitación y darme una chapuzón en la piscina al aire libre a las 4 de la mañana. Como decía, pensaba mucho, al inicio en mi descontrol, Ana aun tenia magulladuras en el culo, la espalda y las tetas, de aplastarla contra aquella pared de cemento. ”Heridas de guerra” decía.Luego mi pensamiento fue cambiando, y volví a caer en que aquellas 2 mujeres se llevaban muy bien, exageradamente bien, y me recordó la sensación de que estaban aliadas, y ahora si me interesaba pensar en ¿desde cuando y con que fin? Podía ser desde hacia poco y con el único fin de follárme a las 2 sin problemas, pero mi instinto, ese que te inculcan las madres, de tener cuidado y andar con pies de plomo, me llamaba, aunque desechaba la idea, Ana era mi amor, mi vida, pero se había convertido en una chica peligrosa, le había enseñado demasiados trucos, Eleonor era candidez en persona, era dulce, amable y agradable, a la vista y al oído, tan buena gente que la idea de que Ana la manipulara a mis espaldas se me pasaba a menudo por la cabeza, ella sola no era nada, pero era muy maleable.

Fui abandonando ideas según me iba recuperando, y volvíamos a follar, 1º con Eleonor, la mas entera, las primeras veces solo estaba quieto y la dejaba hacer, y os lo juro, esa mujer sabia mover las caderas, me sacaba la 1º corrida sin dificultad y la 2º ya era una temeridad, desmontaba exhausta y terminaba el trabajo con la boca, junto a Ana. Aguardamos un tiempo prudencial hasta volver a tener relaciones sexuales con Ana, pero una vez empezadas, su coño era lujuria, y con el paso de los días volvió a abrirse el culo ella sola ante mis reticencias, pero yo era un consolador, estaba quieto y las dejaba hacer.Volvían a estar en forma, y yo no podía con ambas, no en ese estado, di gracias a dios por que terminó el verano y Ana regresó a la universidad, al menos tenia las mañanas para ocuparme en exclusiva de Eleonor, lo cual aprovechaba para ir cogiendo tono, y bien que lo disfrutamos, sin llegar a ser como con Ana, debo reconocer que follar con Eleonor era una delicia, y no solo follábamos, mas de un vez me descubrí haciéndola el amor, parece lo mismo pero no lo es, la formas, las palabras, las caricias y los ritmos eran diferentes, y me gustaba.

En una de esas mañanas ella insistió en que la abriera el culo de nuevo, desde la ultima vez que me la follé antes de irme con Ana, no se lo había abierto nadie, así que se cuadró a 4 patas y la hundí en su Ano, muy sencillo ante una hembra de ese calibre, pese a la inactividad sus caderas abiertas, del embarazo y nacimiento de su hija, no otorgaban menor resistencia, y si mucho placer, clavó las 20 uñas en la cama cuando mi 2º corrida la llenó hasta casi hacerla sacar semen por la boca, estaba recuperando el tono. Esa misma tarde nos acostamos los 3 en la cama, con el cuidado de esas fechas, ellas sin querer tocarme mucho, pero me sentía fuerte, me recosté de lado y acaricié a Ana hasta que mi rabo se perdió entre sus piernas, la estaba follando y a gran velocidad, sus alaridos despertaron a Eleonor, que sonreía ante el regreso de su macho, por 1º vez en un mes me atreví a sacar a la bestia sedienta de carne de su cueva, y acudió encantada a la cita, destrocé a Ana en menos de 40 minutos, lo di todo, del ultimo empujón la saqué de la cama, y sin importarme mucho lo que la ocurría, ataqué a Eleonor, ya abierta de piernas masturbándose, la hundí hasta el fondo de su coño húmedo, y ya no gritaba o se sorprendía, tenia la misma cara de lujuria que ponía Ana, fui perforando sin descanso hasta notarla desvanecerse en un sin fin de orgasmos durante la hora que tardé en correrme en su interior, pero al tumbarme algo cansado deseando acavar, ya tenia a Ana encima de nuevo, frotándose hasta ponérmela dura de nuevo, lo que yo quería y lo que quería mi pene eran cosas diferentes. Sin mucho cuidado, me montó a horcajadas metiéndose mi miembro por el ano, era increíble, era como si haberse roto algún vaso sanguíneo del recto ahora su anal fuera mas sencillo, y lo aprovechó, ella sola me sacó la 2º corrida en media hora, donde esta vez era yo al que le costaba mantener la batalla, tuve que llevar mis manos a su coño y acariciarla bien el clítoris para llevarla al éxtasis. Cuando me creía a salvo con Ana tumbada encima de mi sudando y riendo por igual, Eleonor saco mi polla del culo de Ana y la engulló hasta ponérmela tiesa, “maldita traidora” le gritaba a mi entrepierna, estaba agotado y ella seguía levantándose de la lona. Eleonor empujó a Ana para hacerse sitio y metérsela por el coño, acariciando y tonteando con Ana mientras me follaba ella a mi, yo no podía moverme, solo estaba allí como espectador, toda mi energía se concentraba en mantener mi polla tiesa, y no se cuanto duró, me pareció una eternidad, hasta que Eleonor logró sacarme con gran esfuerzo el 3º de la tarde, me dio lo justo para girarme y tirarlas a la cama juntas, riendo y besándose, saboreando con sus dedos el sabor de los fluidos de sus vaginas, manchadas de emanaciones y semen.

Fue cuando me di cuenta de mi error garrafal y primario, ellas 2 eran demasiado, y si quería continuar con la relación de ambas, no podía volver a ser yo solo, ambas demandaban una capacidad física que yo no tenia, ni en ese momento, ni antes de la lesión, y solo de follar, aunque fuera fuerte y marcara músculo, no aguantaba, a 1 si, incluso a 1 de ellas y a otra no muy entrenada, ¿pero a esas 2 bien entrenadas y fogosas?, imposible.

Pasados 3 meses follando juntos ambas querían tanto de mi que tuve que hacer lo que nunca quise, me odié a mi mismo para siempre y fui al lugar al que me juré que nunca iría…………..a un gimnasio.Ya había ido al de Eli, pero eso fue 1 mes y como recuperación para mi lesión en el pie, aunque entrené de todo menos el pie, ahora acudí a un gim cercano a casa y pagué porque me pusieran a tono, no quería ser una maquina musculosa artificial incapaz de girarse para limpiarse el culo, lo dejé claro, necesitaba resistencia física y ejercicios aeróbicos, centrados en la resistencia, la potencia y la fuerza ya las tenia. Lo 1º que me dijeron es que tocaba correr, odio correr, y mas si es solo por el simple hecho de correr, si lo hacia jugando al fútbol o a algún deporte, me lo pasaba bien, ¿pero correr sin mas? Aburrido y agobiante. Aun así con un grupo por las tardes salíamos a correr, luego hacíamos bici estática y clases de fortalecimiento del músculo, no para hincharlo si no para hacerlo fuerte y elástico, resistente. Cambié algo mi dieta descuidada, no mucho, solo mejoraba los nutrieres y consumía mas calorías de las buenas, las que te dan energía y no las que se pegan a tus venas, no me cuidaba en absoluto hasta ese momento.

Sorprendentemente, al mes y medio de estar allí, mi capacidad física no solo llegó al punto previo, si no que mejoró, era de los mas en forma del gimnasio, con mejores capacidades en resistencia, fortaleza y duración, cuando me empeño en algo soy imparable, había gente mucho mas preparada que llevaba años entrenando, pero no les andaba lejos. Como me advertían, el ejercicio se volvió adictivo, según sabia, el ejercicio físico continuado, genera endorfinas, una de esas sustancias dopantes del cerebro, que te hace sentir feliz y contento. Por lo tanto, yo, el gordo que odiaba correr, que detestaba al capullo de las 6 de la mañana que salía a correr cuando yo volvía de fiesta y se había prometido no ser un payaso de gim nunca, ahora se sentía mal si un día no podía salir a correr o iba al gim. Dejé de ir pasados 3 meses, 1º por que me decían que allí no hacia nada, si no empezaba con trabajo de aparatos y ganar musculatura, lo cual un monitor se afanaba por convencerme, podía seguir con mis rutinas en casa, 2º , por que la ropa ajustada y ceñida del gim no favorecía en nada pasar desapercibido, pese a llevar los slips, era inevitable que se me marcara el pedazo de polla con el movimiento, con mi facilidad de amistades, el monitor se reía conmigo, hacíamos bromas, el nº de mujeres que salían a correr con nosotros había aumentado desde que iba con ellos, el nº de mujeres que cambió su horario para coincidir conmigo era asombroso, incluso 2 monitoras esculpidas por el ejercicio andaban detrás de mi, Ana me acompañaba alguna vez, dejó de ir por que las miradas de todas la ponían encendida de celos, y eso solo envalentonó a unas cuantas que trataron de acostarse conmigo, la mas tímidas me daban su numero, derecho al cajón en casa, “necesito un cajón mas grande” sonreía al meter cada día 2 o 3 papelitos. Las mas osadas se exhibían sin pudor delante de mi, se peleaban por hacer pareja de ejercicios conmigo en los calentamientos o tomar mejores posiciones ante mi mirada, me acompañaban luego en la salida, casi raptándome a tomar café, cuando odio el café, pero no las quería hacer el feo, alguna me caían bien, otras no, pero me regalaban tetas aprisionadas sudorosas o culos envasados al vacío, eran un aperitivo, había un par hasta a las que las metía mano en los ejercicios, claramente además, solo eran juegos para mi, juegos inevitables, por muy enamorado de Ana que estuviera, si te piden ayuda en un tirón en el glúteo de una mujer de 35 años que pasaría por una de 16, metida en una prenda elástica 2 tallas mas pequeña, sin ropa interior y marcando el sudor, y lo que no es el sudor, pues vas y la ayudas. Nunca paso de allí, y eso que ver a una de la monitoras duchándose a ultima hora, cuando iba yo solo, “equivocándose de baño” repetidamente, y seguir acariciando su cuerpo con el agua delante de mi, me daba para mas de una infelicidad, pero me resistía, sabia que lo que tenia en casa era mejor, y mas aun cuando se lo contara, Eleonor se reía, Ana se ponía roja de rabia, y luego en la cama se reafirmaba.

Un monitor me dio una tabla de ejercicios y consejos para seguir en mi casa, salir a correr o en bici, me compré una maravilla de 500€, eso lo podía hacer por la calle, con unas simples series por la mañana, de no mas de 20 minutos, mantenía el tono físico logrado de sobra. No es que ahora fuera una maquina, había cientos en el gim con más músculos que yo, alguno daba grima de lo grande y lo tonto que era. Como repetía, mi físico no cambió casi nada, menos grasa acumulada y músculos mas fibrados, pero de aspecto idéntico, era por dentro, me notaba mas ligero, mas ágil, mas rápido y mas veloz, y todo ello hacia que mis esfuerzos me costaran mucho menos, antes al correr 10 minutos seguidos tenían que llamar a emergencias, ahora podía estar hora y media sin notar demasiado el esfuerzo, o hacer 30 kilómetros en bici, según me dijo el monitor, tenia el molde físico para hacer lo que me diera la gana, supongo que buscaba que me quedara mas tiempo, pero no podía evitar creérmelo, 1,92 de altura, 90 kilos y un índice de grasa corporal rozando el mínimo, ahora me importaban esas cosas, espaldas anchas y fuertes, grandes dorsales, vientre en relieve marcando la tableta como nunca pensé que era posible, unos pectorales descomunales, brazos fuertes y torneados, y lo mejor de todo, mis piernas, los gemelos los tenia que trabajar mas, pero los muslos, eran un obra de arte, grandes, fuertes, tensos y fibrados, de futbolista, de velocista, al andar o correr retumbaban como las tetas de Ana, pechos de adolescente, firmes y bien colocados, que ceden al movimiento lo justo para temblar y recuperar su posición inicial rápidamente. 17 años soportando mi gran peso, y otros 2 años follando sin parar apenas, en 3 meses estaba que podía presentarme a unas Olimpiadas, y no hacer el ridículo, en bastantes disciplinas.

Eso si, me lo guardé, volvíamos a follar como antes, las seguía dejando pensar que me mataban las 2, y aunque era cierto, a partir de la 3º corrida yo me notaba aun con fuerzas, pero me contenía, iba a ser un regalo, ellas me notaban mas contento y feliz, las dudas y miedos si disiparon, había sido un trauma que para Navidades quedó como un recuerdo lejano. No puedo describir todas como merecen, serian mas de 10 relatos, y tampoco una que resumiera todas, podíamos arrancarnos a follar en cualquier momento, cualquier día y entre cualquiera de los 3, Luz, la cocinera – limpiadora, nos pillaba la mitad de los días follando, en la piscina, las habitaciones o la cocina, me había visto el rabo mas veces que mi madre, pero su actitud era jovial y divertida, gastándome bromas sobre mi “cacharro”. Eleonor disfrutaba de las mañanas, tenia ganado ese terreno ante Ana que tenia que irse con cara tediosa a la universidad, entre besos, roces, caricias y sexo podía estar 6 horas con ella en la cama hasta que Ana volvía, allí le dedicaba la tarde a ella mientras Eleonor salía a dar una vuelta, quedaba mucho con mi madre últimamente, le gustaba volver a tener vida social activa. Por las noches era demoledor, con las 2 en la cama, daba igual quien fuera, saltaba un chispa y los 3 cedíamos a la pasión, la bestia, aquel animal arrollador que sentía que podía matar a cualquiera, no era nada para ellas 2, la conocían de sobra y disfrutaban de ella, no recuerdo un día entero de noviembre en que no me follara sus 2 coños, sus 2 anos y sus 2 bocas, cada día.

Vivía en el paraíso, y ellas también, tenían a un hombre que las follaba como un dios, y las trataba con dulzura, amor y cariño, Ana era mi novia, pero miraba recelosa como Eleonor se ganaba mis carantoñas también, era incluso mas dulce y amable que Ana, su forma latina de hablar y moverse me atraía, mas que Ana, era la novedad, supongo, y sentía en mi interior como algo crecía hacia ella, se lo comentaba a Ana, que no muy contenta, lo achacaba a imaginaciones mías y al saber hacer de Eleonor. En una de las noches mas frías de diciembre, acercándonos a Navidades, ya arropados y con prendas de abrigo de noche, después de estar casi 4 horas haciendo el amor con ambas, hablamos de las fiestas, de lo aburridas que serian con solo nosotros, o lo sola que estaría Eleonor en esa casa si nos íbamos a celebrarlo con amigos y familia, con Yasmine fuera dándose un festín de cultura con su novio por medio mundo, las ultimas noticias eran que andaban cruzando China. Así que se me ocurrió, que en vez de celebrarlo cada cual en su casa, las cenas y demás podíamos hacerlo en familia, pero luego montar una fiesta en el ático, Ana accedió, a Eleonor casi le da algo de la ilusión, un fiesta en su casa, casi podía oír sus pensamientos en la cabeza organizándolo todo mientras sonreía.

La idea fue sencilla y fácil de llevar a puerto, Navidades la pasaríamos en casa de mi familia, venían la madre y la abuela de Ana a verla desde Granada, invité a Eleonor a nuestra fiesta familiar a la que acudió encantada, pero fin de año seria la gran noche, la fiesta seria en casa de Eleonor, o mi casa, no sabia como llamarla, la mas grande y ostentosa, Eleonor insistió en que la dejáramos pagar a un servicio que los asistiera toda la noche, y estos insistieron en que para tener la casa lista, la cena no se podía producir allí para darles tiempo a tenerlo preparado, así que con algo de ayuda decidimos hacer la cena de fin de año en la casa de estudiantes, era grande y tenia un salón enorme, allí cabríamos todos de sobra y con una gran cocina, mi madre y alguna otra se animaron a preparar la cena de todos, incluyendo familiares de cada uno de los presentes, mi familia y la de Ana, Eleonor, y los estudiantes, hasta invitamos a Luz, la sirvienta y a su marido e hijos. Después de la cena tocarían las campanas de fin de año y sus 12 uvas tradicionales en España, después un descanso con preparativos y a la 1 de la mañana empezaría la fiesta en casa de Eleonor, ¿que podía salir mal?

Llegó las Navidades y antes de salir hacia casa de mis padres le tuve que pedir a Eleonor que su pusiera algo mas recatado, su escote de vértigo y sus caderas al aire con unas transparencias podrían provocar cosas indeseables, como que mi padre sufriera un ataque, o peor, que mi madre le pillará mirándola y los matara ella misma. Con ir como solía ir siempre, bastaba, pese aprender a amar los placeres de la comodidad más que de la belleza, su forma de vestirse era siempre como para ir a un cóctel de alta alcurnia. La cena fue un escándalo de diversión, por 1º vez en mucho tiempo era Raúl y nada mas, echaba de menos a mi familia, las riñas con mi hermana, las broncas de mi madre y el pasotismo severo de mi padre, lo recuperé en una sola noche, regresando a ser la persona que era antes de la operación, y me gustó la sensación, gastando bromas, riendo, hablando y rememorando. Mi madre se olía la tostada, desde el 1º día al irme a vivir al ático, sospechaba que me follaba a Eleonor, y no solo a Ana, y esa noche lo pudo confirmar, anteriormente os dije que mi madre , como todas, casi desarrollo un detector de mentiras, era tremendamente audaz a la hora de leer entre líneas y ver lo que nadie veía, y las miradas de cariño y afecto de Eleonor y mías no pasaron desapercibidas, en privado me rugió como una leona a su cachorro, solo la sonreía y le decía que era feliz, ¿que mas podía querer para su hijo?. Desde ese día mi madre miró con otros ojos a Eleonor, pero de eso ya os hablaré. Cenamos, reímos, bailamos, jugamos e hicimos el tonto hasta altas horas de la mañana, fui a por churros con chocolate para todos al amanecer, en el coche de Eleonor, bueno, en uno de ellos, ella no tenia carnet y tenia una flota de vehículos impresionante, usábamos un coche alemán grande carisimo y forrado en piel. Nos acostamos a eso de las 8 de la mañana en mi viejo cuarto, mis cosas del piso de estudiantes se quedaron allí, entre otras mi vieja cama, por la propia seguridad de todos, dormí solo en el salón, alejándome lo mas posible de ellas. Por la mañana aparecieron un montón de regalos de la nada, nos gustaba esa sensación y jugábamos a colocarlos mientras el resto dormía, hubo de todo, mi familia me regaló sobretodo ropa, Ana un reloj y Eleonor sin mas me dio las llaves del coche, con los papeles a mi nombre a falta de mi firma. Traté de negarme a recibirlo, pero ya estaba hecho, le habían concedido ya la propiedad de varias casas y coches y me lo regaló, un coche de unos 50.000€, el que me compré con Teo lo tenia el, ya que siempre usábamos el de Eleonor, así que, la di las gracias y la susurré al oído palabras de agradecimiento.

Quedé en ridículo , estaba tratando de no meter mano a los 40.000€ que me quedaban en el banco de Madamme, y mi sueldo no daba para lujos, detalles a mi familia, Ana recibió un juego de pulseras, collar y pendientes de plata, a Eleonor no sabia que darla, con mínimo 50 millones a su disposición, ¿que le das a una mujer así? no se me ocurrió nada mejor que una bonita foto de Ella y su hija, enmarcada en un bello marco, aquella tontería la hizo romper a llorar de felicidad.

Según llegamos a casa, después de comer con la familia, Eleonor se me echó encima y me besó con mayor pasión de la que jamas la había notado, “me has dado el mejor regalo de todos, una familia”, fueron sus ultimas palabras en mas de 4 horas en que me tuve que contener por no desatarme con ella, Ana casi ni participó, no aguantaba la ferocidad de ambos. Ya pasada la tarde y algo mas descansado, dejé a Eleonor en la cama sonriendo pero agotada, aun jadeaba horas después de acabar, retorciéndose entre las sabanas sudorosa. Ana estaba abajo con los morros largos, la di mimos y caricias hasta que sonrió un poco, no le gustaba nada que Eleonor la superara en la cama, pero objetivamente era así, como sospechaba, casi 6 meses de follar con Eleonor a diario la tenían bien entrenada, y siendo sinceros, era mas mujer que Ana, sus caderas y su forma de moverse eran naturales, no aprendidas como Ana, y su aguante era mejor, presentaba batalla mas tiempo y me sacaba erecciones con mayor facilidad. Ana lo sabia y no le gustaba, mas de un berrinche de celos me montó, pero tan cierto era que Eleonor era mejor en la cama, como que yo amaba a Ana solamente, lo de Eleonor era diferente, casi como fraternal, me sentía responsable de ella. Podría haber zanjado el asunto, pero el duelo de divas en la cama me estaba volviendo loco, y con 20 años no las iba a detener, solo gozar.

Fin de año, esa fecha mágica, la noche previa llevé a Ana y Eleonor a la puerta del sol de Madrid, donde cientos de personas se agolpan para hacer un ensayo de las campanadas del día siguiente, gente que estará con sus familias y no podrá hacerlo, ya había ido alguna vez con amigos así que las preparé bien, solo es un ensayo, pero muy peligroso, las risas, los festejos y el alcohol llenaban las calles antes de llegar a la plaza, la sidra corría por todos lados según llegaba la hora y adentrarse en la plaza era criminal, zapatos cómodos, bien abrigadas por el frío y con los objetos de valor metidos por dentro de las prendas. Jamas había visto brillar unos ojos como cuando vi a Eleonor disfrutar de aquel caos, con gente bebida o drogada apretujada una contra otra, controles policiales que no daban a basto, cánticos y gritos, chicas desmayadas sacadas a hombros……….Fuimos las 2 y yo, junto a Teo, Manu, Alicia, Lara y la compañera de piso nuevo, la canaria Naira, que alucina tanto o mas. Suelo coger el rol de guardaespaldas, no bebo y soy muy corpulento, además me gusta, así que saqué de encima algún borracho que se pasaba de la raya apretándose contra alguna de mis acompañantes, a uno le retorcí la muñeca, estaba metiéndole yo la mano en el culo a Ana cuando otra mano que no era mía se puso encima de mis dedos, un beso de Ana me templó los nervios al darse cuenta de cómo giraba la mano de aquel viejo verde, que se reía a la vez que se le endurecía el rostro del dolor, bebido pero listo al elegir un culo que palpar, pese a mis recomendaciones, Ana iba con un abrigo corto y una falda elástica ceñida a media pierna y unas medias térmicas, con el roce de la gente, y mas de la gente resabida, se le subía constantemente la falda. Al llegar a casa pasada la media noche dejé a Eleonor abajo, se había pasado con el alcohol, el tramo del garaje a casa la llevé en brazos al no poder andar con sus tacones, ni sin ellos, al dejarla en el sofá se quedó frita a los pocos minutos.

Ana andaba juguetona, con su rival fuera de juego tendría toda la noche para ella, y asi fue, me dedicó un leve baile erótico, verla quitarse esa falda me volcó el corazón, no se por que, la había follado y visto desnuda mas tiempo que vestida, pero verla desnudarse me excitaba. Me levanté a por ella, la cogí con firmeza pero ternura y la fui besando hasta arrinconarla contra una pared, mis manos recorrieron todo su cuerpo desnudándola la poco ropa que quedaba, besando la piel según aparecía, su vientre se erizó al sentir mis labios, casi ni recordaba el tiempo que no lo usaba con ella, me arrodillé entre sus muslos y ella levantó un pierna pasándomela por encima del hombro, dejándome su coño ofrecido, fue un placer sentir y oler su calor, apenas lo rocé tembló y río nerviosa, según mi boca iba rozando y chupando sus labios mayores, su cuerpo se retorcía como anguila, me agarró del pelo como si fueran las crines de un caballo y movía su cadera levemente para dejarme mejor posición, mi lengua curiosa rebuscó hasta encontrar el clítoris hinchándose, trabajé su piel con cuidado casi ceremonial, y eso solo encendía mas a Ana, que gemía de gusto, lo sabia la veía revolverse el pelo de pasión y darme pequeños tirones de mi cabello cuando la excitaba demasiado cortándola la respiración, se repitió un par de veces hasta que mis dedos empezaron a hurgar en ella, eso la volvió loca y se corrió a los minutos. Me fui elevando por su cuerpo desnudo besando cada zona, cuando llegué a su pecho, mamé de sus pezones como si fuera un recién nacido, Ana se apoyó en la pared y me rodeó con las piernas cuando subí todo mi cuerpo para besar su labios jadeantes, quedando colgada de mi, como me gustaba, su mirada era deseo, sus ojos destellaban aquel verde escondido en ellos, suena tópico pero fue su mirada la que provocó mi erección, golpeando su trasero como pidiendo paso, fue ella misma la que hizo fuerza para elevarse y dejarla paso en su interior, tan abierto lo tenia que no hacia falta dirigir, se dejó caer levemente para sentir como la llenaba despacio, gemía mirando al cielo, besándome casi recordando que yo estaba allí cambien de vez en cuando. No me movía, su cintura y sus brazos lo hacían todo, alternaba cabalgar al mejor estilo, con giros de cadera, su 2º y 3º orgasmo casi me la sacan de encima. Ahora me apoyé yo contra la pared y moví mi cintura, pidiendo mi turno, Ana no cedía, reía burlona, volví a arremeter, sacándola un grito de placer, al 3º arreón Ana se quedó quieta con los ojos en blanco mordiéndose el labio.

Era mi señal, ataque con todo, no tenia reparo alguno ya con sacar a la bestia y desatarla, muchas veces, antes de mi paso por el gim, la bestia salía escaldada de aquellas 2 mujeres, pero ahora solo estaba 1 y el animal era mas fuete que antes, su solo inicio hizo que Ana me abofeteara sonoramente sacándome una sonrisa ante su poco daño, mirando como Ana ponía la boca de forma extraña, sacando los labios haciendo el mono, mientras me miraba fijamente respirando al ritmo de mis acometidas. Yo apretaba laos labios para generar más tracción y velocidad. Ana desistió de su ejercicio de aguante a los 10 minutos, y se dejó llevar al paraíso, se corrió mas de 5 veces , 2 de ellas como una fuente antes de desistir de aquello, podía notar su suplica en los ojos antes de correrme, pero le di la pequeña sorpresa, subí el listón al máximo con mis músculos trabajados y la rematé 5 minutos finales en que creo que se desmayó y volvió en si de la impresión, sus pechos ya no podían seguir la inercia de mi cadera, casa uno botaba al son que podía, los chorros de semen elevaron a Ana sobre los cielos, gritando y maldiciendo, abriéndose de brazos contra la pared arañando la pintura. Agarré a Ana que reía alterada, sin fuerzas, la dejé en la cama con suavidad, mirándome con los ojos abiertos, sorprendida, hasta yo lo estaba, en mi 1º corrida había destrozado a Ana, algo nada, nada, nada fácil. Su pelvis se contraía con espasmos que la hacían recordar mi verga en ella.

Eleonor entró en la habitación, totalmente borracha con solo un zapato en la mano y una teta fuera, pidiendo su turno, no quería, estaba muy borracha, hasta me dijo que no se me olvidara el condón, cuando llevaba meses follándomela a pelo de mil maneras, la di un par de besos mientras la desvestía, y la ponía uno de sus picardías, en invierno Ana volvió a sus corpiños elásticos, el edredón y yo era suficiente calor hasta para una friolera como ella, mientras que Eleonor y sus corpiños de alto encaje la hacían la competencia, generalmente por que solía llevar el corpiño solamente. Nos dormimos profundamente, por la mañana comimos algo y planeamos el día, me dijeron que después de media noche querían ir a casa antes que yo para darme una sorpresa, accedí antes de marcharme, me fui con mi traje, el de Eric, me lo había probado y me quedaba horriblemente mal ajustado, así que llamé a Eli que se alegró de oír mi voz y me dio el numero de Paula, la ayudante de Eric con grandes pechos, que se pasaría por el taller para echarle un ojo. Las avisé a ambas de mi flirteo previo con Pau, fue llegar, verla fuera del taller y saber que iba a pasar algo, estabamos a 4 grados en la capital, a las afueras donde estaba el taller a unos 0 grados con viento frío y sin rastro del sol, y aun así acudió al coche con un escote grotesco, embutidas las 2 tetas en un cuero que soportaba de milagro, y al andar detrás de ella un pantalón ceñido de piel, contoneándose gustosa, había perdido algún kilo sobrante, seguía quedando mas que quitar pero estaba mejor de lo que la recordaba y sus enormes tetas me llamaban, la muy ”tímida” abría una puerta y se quedaba en mitad del marco para obligarme a pasar por delante de ella rozándola, a la 3º me quedé plantado notando sus pechos en mi vientre, levantó su mirada enrojecida mordiéndose el labio al notar mi polla flácida sin slips marcándose en su muslos.

-YO: ¿hemos venido a arreglarme el traje o a follar?- se sonrojó aun más, su mirada brillaba en la oscuridad del taller.

-PAU: lo que tu quieras.- muy lejos quedaba ya nuestro 1º encuentro, analizándola fríamente como me enseñó Eli, como seguía haciendo en mi mente aunque sin llevarlo a cabo, solo por diversión, ahora no tenia a un chiquillo avergonzado delante, si no un hombre capaz y viril.

-YO: solo he venido por el traje- me agaché a besar sus labios apretándola aun mas contra el marco de la puerta – y puede que me folle tus tetas, pero no pasaremos de ahí, soy un hombre comprometido.- se le torció la vista desilusionada, podía pensar que quizá si me calentaba mucho, o usaba alguna treta………… pero mis ojos y mi voz no temblaban, era un témpano de hielo que la hizo comprender que no había mas.

Me desnudé por completo, dejado mi esbelto y trabajado cuerpo ante ella, casi olía su coño rezumar al verme, me tomó las medidas siendo lo mas profesional que pudo, aprendió de Eric a coger bien las medidas, Eric estaba de gira por medio mundo, desde que mi traje le devolvió al 1º plano en la fiesta de Eli, no paraba de trabajar. Pau, uso el viejo turco de pegarse las tetas juntando los brazos ante mi, botando, para calentarme, pero no hubo respuesta, mas que una leve sonrisa de mi parte. Mas triste, cogió las medidas y se fue con el traje a arreglarlo, cuando volvió y me lo puso casi me caigo al suelo, era un guante otra vez, como el día que lo estrené, pero aun mejor, yo era mejor, tenia mejor cuerpo y mas atractivo, el traje lo hacia ver, solo con verme sentí orgullo de mi y mi trabajo en el gim, tan agradecido estaba que cuando me lo quité empotré a Pau contra el suelo y la rompí al ropa para comerme las tetas, reía sin parar ante mi ferocidad, eran los pechos mas grandes que había tenido nunca en las manos, eran mas grandes aun que los de Lara, pero al ser mas mayores y de mas edad ella, caían, tumbada no se notaba nada, metí mi polla tiesa entre ellos después de jugar unos minutos con ellos, y literalmente me follé sus tetas, le daba golpes con el glande en la barbilla, por mucho que apartara el rostro, seguí un buen rato acelerando hasta correrme, todo el semen fue a su cara, sentí poder sobre ella en su mirada, que suplicaba sexo, y me aproveché.

-YO: vas coger las medidas de hoy y vas a hacer unos cuantos trajes más para mí, diferentes pero del mismo estilo, dile a Eric que son para mí, o no le digas nada, tu sabrás, pero si no me cobras nada puede que cuando los recoja te folle como dios manda.- sintió casi como un perro obediente.

Me vestí cogí el traje y me fui dejando a Pau limpiándose la cara, me fui a comer a casa de mis padres, así al acabar les llevaría a la casa de estudiantes, llevando a la familia y las cosas que utilizaría mi madre para la cena. Además, yo no bebo, era mejor opción para retener a mi padre, que si bebía, y que no cogiera el coche, nunca bebió de más, pero los controles de alcoholemia son estrictos. Mi madre y mi hermana fueron vestidas normal, pero con bolsas y maletas con ropa y maquillajes para la fiesta, mi padre salió como siempre, la verdad, siempre ha estado arreglado con cualquier tontería que se pusiera encima, y marchamos hacia la casa de estudiantes, otro ático, pero esta vez menos lujoso, estaba lleno de gente, casi no se podía pasar, entre grupos de amigos y familiares, saludos risas y conversaciones, hasta las 7 de la tarde, allí mi madre , como no, cogió la batuta de la cocina y nos sacó a patadas de allí a todos menos a alguna madre que también quería colaborar, acatando sin saberlo el oficio de ayudante de cocina, la forma de hablar y comportarse de mi madre en esas cosas eran irrevocables, ella mandaba, sabia hacerlo de forma cómica y cariñosa, pero lograba que se hiciera lo que ella quería. Fue llegando mas gente aunque ni sabíamos donde los íbamos a meter, a la hora de la cena casi 40 personas, no se como entramos todos en el salón, creo que mi madre tiró un muro o algo, no era posible, pero así era, apretados como sardinas, pero la mesa puesta y todos sentados, Ana se fue con Alicia y Lara, yo con los chicos y Eleonor con el grupo de madres, casi ni nos cruzamos en toda la noche, mas que alguna mirada fugaz, o algún beso robado a Ana lejos de miradas curiosas, su familia estaba allí y no sabían nada de lo nuestro. La cena una bendición que saco aplausos a las cocineras, aquello le hacia sentir mas orgullo a mi madre de lo que hubiera sentido al verme sacarme un doctorado. Reímos, vibramos, charlamos comimos hasta reventar, llegando a la hora final, las 12, con sus campanadas en la TV, tragando y atragantándose con las uvas, los gritos, los petardos y fuegos artificiales de las calles, sentí unas ganas enormes de romper una mesa y cruzar el salón para besar a Ana, que me miró sabiéndolo, y mi madre nos miró a ambos pidiendo cautela. Nos hicimos fotos, nos dimos saludos, algún beso de mas y recogimos la cocina entre varios, charlé con Teo, las cosas iban mejor con Alicia, pero seguían sin ser como antes, la relación entre Alicia y el nunca volvería a ser igual, y ahora lo sabían.

Las mujeres desaparecieron, todas encerradas en grupos en los cuartos con baño, dándose duchas rápidas, vistiéndose y maquillándose, Ana y Eleonor se despidieron cortésmente antes de irse, las salí a despedir al ascensor, donde besé a Ana con ternura y a Eleonor con pasión, ambas se quejaron, les iba a estropear el maquillaje y el peinado que se habían ido a hacer a una esteticista aquella mañana. Al volver mi madre tuvo que limpiarme el carmín de la cara antes de generar preguntas, esperé con calma que un baño se quedara libre, queda feo, pero había comido demasiado y tenia unas ganas de ir al baño a hacer aguas mayores increíbles, evacué y me di una ducha limpiadora. ”Casualente” 5 de las chicas mas monas y solteras del grupo entraron descuidadamente cuando me duchaba o me estaba secando desnudo, la 1º me asusté, la 2º increpé, a partir de ahí solo me dejaba comer con los ojos, la helena mayor de Alicia, la estudiante de canarias, la madre de Teo, la hija de Luz la sirvienta y otra señora que no se quien era, alguna tía o cuñada de alguien que conocía, 3 me pillaron desnudo con el rabo fuera y las otras se quedaron mirando mi cuerpo, mientras me tapaba, descaradamente, no recuerdo el orden. Solo se que al salir de allí tenia un par mas de números y notitas en mi ropa, la que me sorprendió no fue la de la canaria, si no la de la hermana de Alicia, una chica que ya apareció en la mudanza, Mara, una mujer 5 años mayor que yo, habíamos tenido mucho trato en el pasado, pero era una persona seria, mandona, algo borde y desagradable de carácter, quizá por eso salía con nosotros los amigos de su hermana pequeña, por que no tenia amigos de su edad, nuestra relación siempre había sido un desastre, yo era abierto, atrevido, grotesco y evidente, mientras que ella era una mujer cauta, vergonzosa e introvertida, eso chocaba contra mi forma de ver la vida, creo que nos caíamos bien, pero jamas pensé que se interesaría por mi. Ahora tenia una nota suya diciendo que la llamara cuando quisiera charlar, si, ya………….charlar. Guardé las notas para llevarlas al cajón rebosante de mi cuarto, y me vestí con el traje, volvió a sonar la puerta, me giré pensando en quien seria esta vez, pero al ir sonar la puerta me calmé, era mi madre preguntando cuanto tardaría, que estaban todos listos ya, que cabrones, metiendo prisa, apenas llevaba 10 minutos en el baño, y alguna se había tirado 50 minutos repeinandose. Mi madre me vio con el traje a medio poner y se quedó maravillada por como me quedaba, os comenté, creo, que había sido costurera.

-MADRE: avísame cuando vayas a salir, quiero hacerte unas fotos.- salió disparada riéndose, siempre hacia eso, quería tener documentado cada detalle relevante de nuestras vidas.

Avise con tiempo, y sabiendo que mi madre ya habría dado la noticia, y estarían todos o esperando mi salida o con cámaras en la mano, salí de golpe con pose de modelo, sacando las carcajadas de todos, comencé a andar exagerando los movimientos y poniendo poses de afeminadas, abrochando y desabrochando la chaqueta del traje, había risas si, pero mas de 1 de 2 y de 3 mujeres aplaudían con la boca abierta y alguna se mordía el labio o se relamía, me fijé en Mara, la hermana de Alicia, la cogí la mano y la besé con caballerosidad ante los vítores de Manu y Teo, ella reía por fuera pero sus ojos castaños echaban chispas. Antaño tal ejemplo de desvergüenza y tontería, la hubiera hastiado, pero ahora le encantaba, que falsa es la gente dios mío.

Salimos a tropel a las calles, los petardos y los fuegos artificiales asustaban a la gente, los gritos y cánticos que salían de las casas llenaban el corazón de felicidad, que absurdo que un cambio de dígito en el calendario mueva tanto, las calles abarrotadas de gente vestida de fiesta acudiendo a citas y locales, algún coche pitando de jolgorio, mirando como alguna chica de nuestro grupo, o de otros, iba demasiado atractiva para ir por la calle cerca de la 1 de la mañana del 1 de enero, a 1 o 2 grados, con mini faldas, escotes y de mas vestidos, que por no arrugar, iban sin abrigo, le cedí mi abrigo a la canaria, su cuerpo acostumbrado al calor tropical de su tierra y su vestido amarillo con la espalda al aire la estaban haciendo tiritar aunque no le faltaban 2 o 3 muchachos que la daban su calor. Hice lo propio con ni chaqueta, se la iba a dejar a Alicia que estaba en una situación similar, pero Teo respondió antes, creo que como correspondía, asi que mi chaqueta fue a parar a Lara, dios, la echaba de menos, mas sus palabras afiladas que sus pechos, iba con un traje azul cielo sin sujetador y estaba por matar a alguien clavándole sus pezones. Mi madre iba bien arreglada y con su abrigo, pese a que muchas se pusieron a un lado de mi brazo para cogerme y ayudar a estabilizarse con sus tacones y protegiéndose del viento, mi madre no me soltó del otro brazo, me dio una colleja soltando un par de quejidos con sorna para sacar unas sonrisas al resto, diciéndome que me iba a coger un resfriado o algo, pero sabia que yo siempre he sido de sangre caliente, emanaba calor en mitad de aquella noche fría, con el abrigo ya sudaba, y aunque notaba el aire en mi cara y mis manos, sin la chaqueta aguantaba bien.

Eramos como unos 30 en el grupo, Ana y Eleonor se adelantaron, y varios familiares se fueron a casa después de las 12, entre ellos la familia de Ana, algo por lo que di gracias a los cielos, podría besarla cuanto quisiera en la fiesta. Al llegar a su casa nos esperaba una serie de mayordomos o algo así, se encargaron de recoger prendas y bolsos, organizándonos para subir en grupos al ático, los conocía, les había visto trabajar unos días antes por casa, los 4 ascensores grandes no daban abasto, yo me quedé el ultimo cuidando de que todos entraran, guardando mi abrigo y recogiendo la chaqueta con las gracias de Lara, que la olfateaba mirando con ojos pícaros y sacando pecho, últimamente se le había pasado el susto de su estreno anal tan brutal, y me llamaba o se ponía cariñosa cuando iba al piso.

Al subir con mi madre y un par mas de personas en el ultimo grupo, mi madre me beso en la mejilla y me pidió que me comportara, era mi casa le repliqué, por eso mismo, sentenció ella. Al, llegar arriba había un jaleo enorme en el pasillo, gente riendo y charlando mientras un camarero servia copas de champan o sidra, todos iban pasando por la puerta de la casa, abierta de par en par, con Eleonor a un lado saludando a todos y un gorila de 2 metros al otro, no sabia que hacia allí, seguridad, pero nos conocíamos todos, o eso creía, me asombré al ver como Eleonor mandaba sacar de allí a unos 4 o 5 chicos, que yo no conocía, y por lo visto nadie de allí, habían visto fiesta, gente pasar y no tendrían mejor plan que intentar colarse, al menos se llevaron una copa de sidra fría. Todos entraron ante los saludos de Eleonor con una sonrisa enorme, forzada o no, parecía real, estaba ilusionada con aquella multitud en su casa y la alegría se percibía en su mirada. Los últimos en entrar éramos mi madre y yo, al gorila le dijo que éramos tan jefes de la fiesta como ella y que nos hicieran caso en todo. Nos dio paso, con mi madre agradeciéndole el esfuerzo con la fiesta y ella agradeciendo por su hijo, yo, entró por puerta dejando a mi madre en manos de alguna amiga suya, y salió entornando la puerta, se giró sobre si misma y me miró.

-ELEONOR: ¿que? ¿Te gusta? – se dio una vuelta sobre si misma sonriendo dejando que el vuelo hipnotizara al gorila, preguntaba por su vestido..

Cambié la pose rígida por mi yo real, la abracé y besé con pasión, me apartó rápido riendo, retocándose el borde de los labios, no era para menos, si normalmente iba vestida de fiesta de forma elegante y con clase, esa noche podría haber seducido a Zeus, su peinado y su maquillaje algo sobrecargado ya los había visto en al cena, un ligero recogido del pelo desde la frente hasta su nunca, con un broche fino y brillante, dejando caer todo el pelo alisado por lo hombros y su espalda, se lo estaba dejando largo, me gustaba así y ella lo sabia, con 2 hilos de cabellos cayendo por cada uno de sus lados de la cara, algo ondulados, un carmín rojo intenso, una sombra de ojos negra y mas maquillaje del que necesitaba, parecía de porcelana. El vestido era un conjunto blanco, palabra de honor, no había tela hasta sus pecho, allí una línea recta marcaba todo el vestido hasta los brazos, una ligera curva en el escote, con una mangas recortadas dejando los hombros al aire que iban hasta sus muñecas, con unas alas uniendo las mangas con el vestido, que en si, era un tubo blanco que en la piernas se ensanchaba con una ligera obertura en una pierna izquierda, dejando ver la pantorrilla, un vuelo muy natural y algo de cola del vestido, con unas medias lunas de tela trasparente en las costillas dejando ver los costados, con la tela opaca tapando sus senos, la parte central de su vientre y volviendo a ensancharse en la cintura, con unos tacones blancos como la nieve virgen.

Entré a ver la casa detrás de ella, no pudiendo apartar la vista de su cintura, el vestido se ajustaba a su cadera que casi ponía notar la línea del hilo del tanga hundido en la carne, llevaba tanga, sin duda, se le ceñía al culo que no había otra opción, o se le marcarían las bragas de forma horrenda. Lo único que me apartó la vista de ella fue un saludo de Manu, atacando una mesa con canapés de gambas y aperitivos, sonreí y comenzó la música, fuerte y atronadora, la tuvieron que bajar para poder oírnos entre nosotros, recorrí la casa entera saludando y charlando con la gente, pero no veía a Ana, repasé todo las estancias de abajo, incluida la piscina, la habían techado y puesto una hoguera para calentar la zona siendo climatizada el agua, ni en la cocina, ni en el cuarto, donde pillé a una camarera tirándose a un muchacho que no reconocí. Solo me quedaba el piso de arriba, estaba cerrado con un hombre en lo alto de las escaleras, menos grande que el de la puerta pero con una mierda intimidante, subí con la firmeza que las palabras de Eleonor me dieron, pero cuando subía me frenó.

-GORILA: no se puede pasar arriba.

-YO: si, perdona, soy Raúl, vivo aquí y………- me miró extrañado.

-GORILA: ¿eres tu Raúl?, ¿el novio de Ana?- asentí.- lo siento, veras, la señorita Ana esta en el cuarto grande, y ha dicho que no pase nadie, incluido usted, sobretodo usted, recalcó.- me sorprendí.

-YO: ¿ha dicho por que?, ¿se encuentra mal?- el tipo me sonrió.

-GORILA: tranquilo esta bien, creo que quiere dar una sorpresa a todos.- respiré aliviado.

Bajé mirando de reojo la puerta del dormitorio, tratando de adivinar que pretendía, se me ocurrían ideas, quizá algún vestido nuevo, o a lo mejor un numerito con baile, tal vez hasta una canción dedicada….no, Ana era muy vergonzosa para eso, solo a mi se me ocurrirán tales cosas y mas aun realizarlas, así que disipé las ideas y bajé a disfrutar de la compañía, encontré en Manu un buen apoyo para conversar y reír, veía a Lara, Alicia, Mara (su hermana), incluso a Naira o la hija de la sirvienta, todas juntas, vestidas con ropas elegantes y provocativas, y a un coro de chicos a los que a la mitad ni conocía, acechándolas, me extrañó no ver a Teo pero la rato apareció de la nada, algo tocado ya de la bebida, fui a charlar con el y se le notaba, quería disimular, inútil, con toda la ropa movida y despeinado, como si llevara días de fiesta, con el aliento apestando al alcohol con el habla lenta y ronca. Desistí por que en ese estado daba igual que le dijera, y le llevé con Alicia para que le echara un ojo, a su vez busqué a Eleonor que charlaba animadamente con un grupo de madres y padres, ellas sonreían, alguna por la bebida la fiesta o por cortesía, otras con una sonrisa falsa que denotaba ira, sin duda la que provocaba que sus maridos se la comieran con los ojos, aun con sus esposas delante, gracias a dios mi padre se fue a la piscina y encontró a un par de hombres adultos con los que charlar, si mi madre lo viera babeando le montaba un numero, le importaba lo mismo que a mi que el resto mirara una escena, nada. Charlé con ellos distrayéndoles un rato, los mayores de 35 años se me dan genial desde siempre, y no se por que, pero es así, algún roce o caricia se me escapaba hacia Eleonor, pero poco mas.

Eran ya casi las 2 de la mañana y la fiesta estaba en todo lo alto, me preocupaba la tardanza de Ana, que no bajaba, pero el DJ comenzó a poner músicas de baile y ante la soledad, casi todas las mujeres de la casa pedían bailes, en grupos como carne en el super, deseando que algún hombre las sacara a bailar, cualquiera, me di cuenta de mi torpeza, igual que muchos chicos allí, yo antes no me hubiera dado cuenta, las miraría sonrojado o disimuladamente apreciando su belleza, pero sin atreverme a decirlas nada por mero pánico, y ahora, mirándolas y analizándolas, me parecía violentamente obvio que aquellas mujeres iban en busca de un hombre, y que aceptarían a cualquiera con tal de dejar el banquillo, y separarlas del grupo de solteronas. Aun así la 1º a la que invité fue a mi madre, se lo debía, y andaba por la cocina mandando al organizador del catering como se debían hacer las cosas, mi señora madre nació con alma de general, sonrió y aceptó el baile encantada, haciendo el bobo a cada cual mas, y llamando al resto de gente a animarse a bailar, solo hacen falta un par de locos haciendo el ridículo, para que el resto lo haga, en el fondo todos desean bailar, pero a mucha gente le da vergüenza que la vean haciendo el tonto, pero si ya lo están haciendo otros, como que se desinhiben. Al rato Eleonor pido paso y mi madre se lo concedió, antes de alejarse abracé y levanté medio palmo del suelo a mi madre dándola besos en la mejilla, es una señora algo rechoncha pero no me costó nada, se alejó roja de la risa y con mirada de orgullo. El baile con Eleonor parecía igual de inocente que el de mi madre, pero no lo era, para nada, nuestros ojos conectaban y saltaban chispas, mi mano en su espalda en algún movimiento lento acariciaba, no solo se posaba, y bajaba peligrosamente cerca de su trasero, sus senos elevados como montañas se hundían en mi pecho, y mas de una vez una de sus piernas se metía entre las mías rozándose con picardía sobre mi polla.

-ELEONOR: jamas te podré agradecer tanto, mira la casa, esta viva.

-YO: como no te estés quieta me lo vas a agradecer antes de lo que piensas.

-ELEONOR: con mucho gusto sacaría a todos a empujones para que me hicieras tuya.- su mirada era fuego, rocé su mejilla con mis labios en busca de su oído.

-YO: si sigues acariciado con tu pierna no habrá tiempo de sacarles antes de que te ensarte con mi verga.- se estremeció cerrando los ojos, por algún motivo que dijera “verga”, palabra que me pegó, en vez de cualquier otra, la encendía muchísimo, eso unido a que mi amenaza no era en vano, o quizá si, pero ella realmente creía que me la follaría delante de todos y me daría igual.

Por suerte el baile acabó antes de que se me pusiera dura, ya la tenia despertándose y marcándose levemente en el traje, algo que no paso desapercibido para muchas que hicieron cola para ir detrás de la otra mientras bailaba con ellas, no le negué a nadie el baile, solo a Alicia, y el contoneo de Mara, su hermana, fue el mas caliente de todos, se puso de espaldas y me pasó su buen culo por toda la polla, riendo asombrada, la chica seria y brusca estaba caliente como una gata en celo, casi podía oírla maullar pidiendo que sexo, las canciones se volvían mas juveniles y movidas, el horrible reggeton hizo aparición y con el los bailes subidos de tono. Yo estaba harto de crías acaloradas, quería a mi novia, me eché a un lado y hablé con Alicia, para disculparme por no cederla el baile, me miró como si no la hubiera molestado, restándole al asunto, pero estaba triste, Teo estaba borracho de nuevo y pasaba de ella, o peor, cuando la hacia caso se ponía muy tonto, casi tenia lagrimas en los ojos, y la hice reír un poco con tonterías.

Charlando con ella la pista de baile se animó Eleonor y otras chicas estaban dándolo todo, habían montado una especie de pasillo y desfilaban a cada cual mas sexy y provocativa, los tíos aplaudían a la que le gustara mas, los senos de Lara y Eleonor fueron de los mas aclamado, Mara se movía bien pero no tenia tantas curvas y la canaria dio un recital de belleza paseándose, todos reían y disfrutaban de ese espectáculo, había una porra o una especia de jurado que ponía notas, hasta que de repente se hizo el silencio, solo sonaba la música de fondo y todos se callaron salvo alguna risa o voz que se fue apagando, se daban la vuelta para mirar la escalera a mi espalda, me giré sin comprender nada hasta que vi a Ana en lo alto de la escalera, ayudada del gorila a bajar el 1º escalón, mientras con la otra mano se sujetaba a la barandilla. No era para menos, la imagen debió de aturdir a más de uno, a mí no, me resultaba familiar.

Ana iba preciosa, como en la cena, un peinado completamente liso, con la raya a un lado dejándole un hombro al aire y un flequillo ligeramente ondulado que el cubría medio rostro hasta terminar con un leve recogido detrás de la oreja, un ligero maquillaje, sobretodo en los ojos, una sombra oscura con ligeros verdes esmeralda que resaltaban sus ojos, y pintalabios rojo gránate, tan oscuro que solo de cerca apreciabas el rojo, iba con la pulsera, el collar y los pendientes de plata que le había regalado en Navidades, y pese a no pegar mucho, la gargantilla que no se quitaba nunca, unos tacones negros altos, de los que ella odiaba pero que la estilizaban de una manera insuperable, y lo mejor, el vestido, era el de las 3 V que se compró en el retiro de fin de semana a la sierra, aquel negro ceñido y ajustado, tan atrevido que rozaba lo estrambótico, pero solo lo rozaba. Un escote en forma de V que bajaba hasta el ombligo dejando ver sus pechos en gran parte, otra V de sus hombros al inicio de las caderas por la espada y otra V invertida desde la cintura izquierda que llegaba a medio muslo donde se abría todavía mas con un vuelo hasta el tobillo derecho, aprecié unas ligeras medias, pero sin sujetador, ni lo necesitaba ni el vestido lo permitía, brillando los bordes de las V con destellos plateados.

Era la definición de la belleza, la sensualidad, el atrevimiento y la piel tersa y juvenil, la miraba atónito, desde el retiro a la sierra no se lo había vuelto a ver, le daba mucha vergüenza que la vieran así en publico, y casi me había olvidado de el, pero allí estaba, delante de todos, con el puesto y con algún sonoro “ohhh” de fondo, sabiendo que todos la miraban, saludó con la mano sonriendo tratando de que el rubor no se apoderara de ella, trató de bajar el 2º escalón pero casi se tropieza, soltó la mano del gorila y se cogió con clase el vuelo del vestido para seguir bajando aferrándose bien a la barandilla y con el sonido del golpe de los tacones retumbando por encima de la música, que hasta parecía haber bajado el volumen hipnotizada por el movimiento de los senos de Ana botando dentro del vestido, amenazando fugarse del interior de la tela. Recuperé el sentido antes que nadie, mirándola y riéndome al observarla bajar y como todos la miraban como si fuera una alienígena, creo recordar que sonó un copa rompiéndose en el suelo, muy teatral. Acudí a recoger a mi dama en los escalones finales teniendo que apartar a algún mirón de más, Ana me localizó y sonrío abrumada, extendí mi mano para ayudarla a bajar al suelo y una vez allí hinqué una rodilla ante ella.

-YO: mi señora.- sonrío ante mi gesto galante.

-ANA: mi señor- se inclinó levemente en una reverencia.

-YO: me temo que hoy vuestra belleza no es solo mía.- me levanté clavándole los ojos en los suyos- no podría soportar tamaña carga.- sonrío abriendo la boca.

-ANA: ambos sabemos que eso no es cierto, pero se agradece el cumplido.

-YO: ¿si tuvierais el honor de concederme este baile?

-ANA: como gustéis.- ¿como podía ser tan perfecta de pillar al vuelo el tono de la edad media y continuar la broma?, aquella mujer era un regalo del cielo.

Levanté mi brazo para ofrecérselo de apoyo, agarró con firmeza y se sujetó la cola del vestido, acudimos al centro de la pista, donde todos aun nos miraban, silbé y el DJ, con el que ya había hablado antes, puso una canción, la del baile de la bella y la bestia, me parecía la mas adecuada, y entre alguna voz de ternura y risas, bailamos lentamente bien agarrados como si fuéramos príncipe y princesa, el resto se nos fue uniendo perdiendo letalmente el estado de hipnosis en el que parecían haber entrado.

-YO: sabes, había un concurso de belleza entre las chicas.

-ANA: ¿si? ¿Y quien ha ganado?

-YO: no lo se, cuando has bajado tu se ha ido todo a la porra.- sonreí ante lo irrisorio del asunto, y ella conmigo, daba igual que todas estuvieran arregladas y vestidas de formas finas elegantes y sensuales, Ana las había pasado por encima como un tren de mercancías a un coche de juegue.- ¿por que has tardado tanto?

-ANA: llevo vestida así desde la 1, no me atrevía a salir, ¿que van a decir de mí?- se acurrucó sobre mi pecho

-YO: los hombres entre si dirán que eras la mas guapa de la fiesta, eso como poco y siendo educados, a sus mujeres les dirán que no eras para tanto si no quieren dormir en el sofá hoy, las mujeres te criticaran indistintamente, vas a darlas conversación durante días, y alguna te odia ahora mismo. ¿Te importa?

-ANA: ahora que estoy contigo, no.- la besé tiernamente, olía a coco, como siempre, y sus labios sabían mejor que nunca.

Al separarme de ella se rió nerviosa perdiendo el paso, y me paso los dedos por los labios limpiándome el carmín, la noche fue avanzando y ahora con Ana a mi lado, fuimos dando tumbos por toda la sala, hablando y charlando con todos, mi madre nos mataba con la mirada, a Ana con solo verla así, y a mi cada vez que la besaba o la acariciaba entre mis brazos, temía que alguien se fuera de la lengua. Las bebidas, la comida y los bailes fueron haciendo mella, la gente estaba a otros asuntos y una vez comprendido que yo esa noche no estaba disponible, las mujeres fueron cediendo antes los chicos que les parecían mas monos, casi todos se fueron de allí del brazo de alguien del sexo opuesto, algunos quisieron follar en la habitación pero ya estaba ocupada por otra pareja, incluso había una pareja follando en la cama y otra en el baño. Todas menos alguna, Lara entre ellas, que andaba danzando con Naira, la estudiante canaria, hasta que esta se fue con un amigo de Manu, Lara se quedó allí, perdida, obrando a mi alrededor, podía percibir el olor vainilla en ella, el que cuando era mi juegue la dije que se pusiera, sin duda Lara iba detrás mía de nuevo y ya le debía dar igual que la destrozara el culo la ultima vez. Hasta mi hermana, algo puritana, se fue con una especie de amigo – novio suyo al que invitó. La casa se vaciaba pasadas las 6 de la mañana, había un servicio de coches y choferes abajo contratados por Eleonor para llevar a la gente a sus casas y evitar problemas de multas o alguna gresca que se suelen producir por esas fechas de madrugada. Yo mismo llevé a mis padres a casa a las 4 y media o así, al despedirme mi madre me pidió que hablara con ella al día siguiente, no sabía por que. Al regresar Eleonor andaba sentada en el sofá riendo al hablar con un hombre que iba detrás de ella, le tenia dándole un masaje en los pies, al verme mi guiñó un ojo, Ana estaba en la parte de arriba apoyada en la barandilla mirando como había quedado la casa y como un par de camareros recogían todo, subí con ella y la di un beso en el hombro para saludarla, estaba cruzada de brazos frotándose, en el piso de arriba hacia algo mas de frío, así que le puse mi chaqueta, la envolvió como un manto cálido y la olió como si la transportara a un lugar maravilloso, me apoyé con cuidado en la barandilla colocándome detrás de ella, mirando como limpiaban.

-YO: ha sido una buena fiesta.

-ANA: si, ojalá fuera así siempre.

-YO: ¿todos los dios 31 de diciembre y 1 de enero?, seria divertido.

-ANA: no bobo, hablo de la gente, parece feliz, aunque no lo sean.

-YO: yo lo soy, contigo.- sonrió levemente.- ¿y tu?

-ANA: pues claro que si, pero a veces pienso que es demasiado bonito, y que se va a romper en cualquier momento, Eleonor me dice que así era su marido antes, y mírala ahora, encamada con un chaval que podría ser su hijo.

-YO: no soy como su marido.

-ANA: nadie lo es al principio.- se giró agarrándome la cara.- te quiero, pero jamas me hagas daño así, por favor.- su mirada era sincera, pero no entendía sus palabras, no comprendía por que ahora tenia esos pensamientos, jamas le había dado motivos.

-YO: jamas te haría daño, te quiero y si tu me quieres no tienes nada que temer de mi.- sonrió aliviada.

-ANA: lo se.- me besó con ternura, nos interrumpió un camarero.

-CAMARERO: disculpe, al parecer hay una pareja en el cuarto de abajo aun y tenemos que limpiar, no queremos entrometernos, usted podría…….. – pedía clemencia, su cara estaba cansada y agotada, deseando irse a casa, accedí a bajar para solucionar aquello.

Al entrar vi a una pareja en la oscuridad follando, hablaba pero no me hacían caso, encendió al luz y vi a Teo, del susto apagué la luz gritando disculpas, cerré la puerta, al parecer Alicia no estaba tan triste como para no follarse a Teo de esa manera, sonreí aliviado cuando al ir a coger las escaleras vi aparecer a Alicia por la puerta de la entrada, me quedé helado, si venia de la calle Teo no se la estaba follando a ella, acudí a su encuentro blanco como la leche.

-ALICIA: hola, perdona que vuelva, pero es que no encuentro a Teo, me fui antes que el, no quiera irse y todavía no ha vuelto, va muy borracho y temo que el pase algo, ¿le has visto?- se me rompía el corazón de oír su verdadera preocupación por su novio sabiendo que este estaba teniendo sexo con alguna en la habitación de unos metros mas allá.

-YO: si, creo que andaba por aquí, le he visto en alguna habitación, mira arriba- no la mentía, pero no quería decirla toda la verdad y necesita tiempo para pensar.

Subió y habló con Ana, revisando las habitaciones, yo respiré profundamente y entre en la habitación de abajo, una de las chicas de la fiesta se estaba colocando el vestido de pie, iba tan bebida que ni se dio cuenta de mi presencia al pasar a mi lado para irse, no la reconocí, creo que era la hija de alguna amiga de Eleonor, Teo se quedó tumbado boca arriba medio vestido y con la polla fuera manchada de semen, una ira contenida me llenaba, podía montarle un polla sacarle a rastras y evidenciar su infidelidad ante Alicia, pero eso solo causaría dolor, le vestí con algo de su ayuda, no mucha, mientras el me repetía que no dijera nada, al borde del coma etílico. Salí y me aseguré de que la muchacha se había ido, avisé a Alicia de que le había encontrado bien y a salvo, dormido abajo, respiró aliviada y viendo su estado le dejó allí dormir la mona, estaba enfadada con el. Se volvía a casa, la acompañé, no podía dejarla irse sola a esas horas y en coche no era nada, estaba muy enfadada y pese a beber, totalmente lucida. Dirigí la conversación un poco, para que viera que si no era feliz lo dejaran, con lagrimas en los ojos me dijo que tenia razón y que lo iban a hablar cuando se recuperara, la di un fuerte abrazo y la vi entrar en casa ante de volver, mi intención era ir directo a por Teo y darle de bofetadas hasta que se despertara, pero borracho no me haría caso alguno, cerré la puerta de abajo y le dejé dormir hasta el día siguiente, para que no se fuera sin hablar conmigo.

Con todo ya recogido y limpio, todos los trabajadores se fueron, dejando para el día siguiente lo que quedaba por colocar, Ana y Eleonor estaban en el piso de arriba sentadas en el sofá que había entre las habitaciones, Ana aun arropada por mi chaqueta y adormilada, Eleonor abrazándola como una madre, me sonrió al verme.

-ELEONOR: la niña esta muy dormida y cansada.

-YO: habrá que llevarla a la cama.- la cogí de un brazo y la levanté sin mucho esfuerzo, se abrazó a mi cuello.

Con cuidado la llevé a una de las habitaciones pequeñas y la desvestí con cuidado, tapándola con las sabanas, al ir a quitarle mi chaqueta se aferró a ella como si le fuera la vida en ello, algo tocada por la bebida, la dejé así, al salir Eleonor me miraba como si fuera un padre acostando a su hija.

-ELEONOR: ahora ya no queda nadie más que usted y yo.- algo bebida pero mucho mas lucida de lo que me quería hacer ver, puso sus manos en su caderas en jarra riendo, mientras encorvaba le pecho de forma sensual.

-YO: si, es una pena, yo aun tengo engrías para más fiesta.- avanzaba hacia ella con paso firme y lento.

-ELEONOR: pues si usted aguanta, yo mas, ¿que le parece si bajamos a proseguir el baile donde lo dejamos?- señaló el salón.

-YO: que es mucho trabajo bajar a bailar con usted, solo para volver a subir a meterte mi verga hasta las entrañas.- la rodeé con mis brazos ante su cara de ofensa falsa.

-EEONOR: oiga, que yo soy una señora, no soy tan fácil.

-YO: como usted quiera – besé su cuello lentamente, mientras ella me rodeaba el cuello con los brazos, apretando nuestros cuerpos hasta sentir como sus pechos se elevaban sobre mi cuerpo y mi polla palpitaba en sus muslos.

-ELEONOR: no sea malo, concédame ese deseo.

-YO: solo por que eres tu, y por lo bien que follas.- la susurré al oído.- solo pensar en ti me eriza la piel.- halagos vacíos, no tanto, pero no los decía por que los sintiera, si no por calentarla.

De un giró la agarré y la subí encima mía en brazos, como había llevado a Ana a la cama, bajé las escaleras con ella así viéndola reír ante mi poderío, besándome con pasión. La dejé posarse levemente en el suelo y tarareando alguna canción comenzamos a movernos, sus dos manos encogidas entre nuestros pechos y su cabeza recostada contra mi barbilla, conmigo abrazándola por completo con mi cuerpo y mis brazos, acariciando su espalda con suavidad, pasamos no menos de 10 minutos así, hasta que levantó la vista y me miró con un brillo especial en los ojos.

-ELEONOR: ¿como puede ser que este tan locamente enamorada de ti? – la pregunta me pilló desprevenido, nadie había hablado de amor entre nosotros.

-YO: ¿me quieres?- pregunté por ganar segundos.

-ELEORNO: ¿no es evidente?

-YO: yo creía que solo eran juegos, pasión y lujuria.- mentí.

-ELEONOR: para mi no, ya no, te quiero, estoy perdidamente enamorada, y me duele que no te hayas dado cuenta, pero mas aun que me lo permita yo.

-YO: siento si esto se me ha ido de las manos, ¿pero por que no te no puedes permitir?

-ELEONOR: por que te saco mucha edad mi niño, soy una mujer adulta y madura, debería estar con hombres de mi edad, prepararme una vida larga con ellos, no ser tu perra.

-YO: no eres mi perra.

-ELEONOR: ya, eso dices, ¿pero me quieres?- me pillo sin respuesta de nuevo.

-YO: claro que te quiero.- me miró sin creerme.

-ELEONRO: quizá me tengas aprecio o cariño, pero no me amas, no como a Ana, ¿verdad?- el silencio la dio la razón.

-YO: no puedo evitar sentirme atraído por ti, mi pequeña reina, pero mí corazón es de Ana, es suyo, y si bien puedo compartir mi cuerpo con las 2, no puedo hacer lo mismo con mi amor.- sollozaba ante la sinceridad cruda de mis palabras.

-ELEONOR: y es por eso que me odio, por saber que nunca me amaras así, y seguir en este juego cruel.- se alzó para besarme.- por que la amas así y a mi no, hago el amor mejor que ella, lo sabes.

-YO: es cierto, pero tú eres más mujer que ella, apenas una veinteañera, y te ha costado mucho trabajo superarla.

-ELEONRO: pero soy mejor, ¿acaso eso no es suficiente?.

-YO: no, mi colombiana, quizá si no la hubiera conocido a ella antes, quizá si en otra vida hubiéramos coincido, pero no estamos en un mundo perfecto, no puedo ofrecerte algo que no es tuyo, ni tu puedes pedirme que te lo de, sabiendo que no te pertenece.

Nos miramos a los ojos, quería trasmitir firmeza pero me dominaban las emociones, no quería perderla, pero tampoco darla esperanzas, la saqué una lagrima que corría su rímel, sonrió al sentirse vulnerable, de golpe me besó de nuevo, repetidas veces, tantas que ya eran besos largos y pasionales con lengua y agarrándonos las cabezas para no alejarnos mucho el uno del otro, las cremalleras sonaron, sus manos acariciaban mi slips por encima y la mías bajaban por su espalda junto al cierre del vestido, nos fuimos calentando hasta que de un tirón le rompí las alas del vestido blanco para bajárselo y comerme sus maravillosas tetas y sus pezones como postes de carretera, rompió a reír.

-ELEORNOR: que bruto eres, acabas de romper un vestido de 10.000€- la miré con desidia mientras me sacaba un pecho de la boca.

-YO: ¿si quieres paro?- rió asintiendo que de parar nada, rasgué el vestido aun mas ferozmente hasta arrancárselo de encima, quedó solo con un tanga diminuto color carne y los tacones, y el vestido hecho jirones en el suelo.

Ella me besó apasionadamente mientras me desvestía, mis manos se fueron directas a su senos los pellizcaba con agilidad, se separó lo justo para dejarme cierta libertad para desnudarme por completo.

-ELEONOR: vamos a darnos un baño.

De forma erótica se giró y movió su culo ante mi mirada, con obscenidad se agachó para quitarse el tanga, solo llevar los slips por los tobillo evití que la ensartara allí mismo, la tenia como una piedra y esta vez no me iba a contener en absoluto, se soltó el pelo dejándolo caer para que bamboleara con sus andares, se paró en el borde de la piscina y torció un poco la mirada llamándome a su encuentro. Sin dejar mas de un segundo la abracé por detrás, besando su cuello y sus hombros, mi polla ya sobresalía entre sus muslos como si fuera ella la que tenia pene, abriendo sus labios mayores y sacándola un gemido al notar mis manos en sus senos, la quise ensartar allí mismo, pero la di la vuelta, lamí sus pezones hasta que imploro sexo, la subí encima mía a horcajadas y la penetré con suavidad, pero sin cesar hasta hundirme en ella por completo, besándonos fui andando hasta la zona de la escalera y fui metiéndonos en el agua con cuidado, hasta tener medio cuerpo hundido, allí ella misma se movía follándome, girando sus caderas y agarrándome la cara para ganar apoyo, su ritmo era lo máximo que el agua le permitía, y bastó con 20 minutos para llegar al orgasmos que buscaba, uno dulce y cálido, mis manos repasaban todo su cuerpo, incluyendo meter mis dedos en su ano, a los 15 minutos el 2º orgasmo la hizo temblar y dejar de moverse, no podía mas, allí empecé yo apoyándome contra la pared de la piscina mi pelvis inició movimientos lentos y amplios que se tornaban mas rápido con cada ida y vuelta, besando y mordiendo su cuello, ella solo clamaba a dios con cada eclosión de sensaciones en su interior, entre medias respiraba bocanadas de aire, clavándome las uñas largas y adornadas en la espalda, 10 minutos después me corrí sintiendo como me vaciaba. Esto no había sido mas que el principio, Eleonor se desmontó y besó mi pecho con clama, acariciando mis músculos, bajando su boca hasta hundirse en el agua y chupármela debajo del agua, no estaba muy por debajo así que salía de vez en cuando a coger aire para seguir un buen ritmo, una vez dura de nuevo, se volvió a montar encima mía de cara rodeándome con las piernas y ensartándose sola, volví a acelerar sacando a la bestia de forma simultanea, arrollé como un toro bravo, en media hora tuvo mas de 5 orgasmos brutales cada uno mas animal que el anterior me hizo sangre en la espalda con sus uñas mientras bramaba obscenidades, se movía convulsa perdiendo el ritmo de las embestidas pero gozando como loca, echándose hacia atrás y volviendo a recaer sobre mi besándome de forma desordenada, mas de 20 minutos así hasta volver a correrme haciéndola gritar como un cochinillo.

Se bajó y nado con torpeza hasta el bordillo se sujetó tratando de salir elevándose, un grave error, me dejó su trasero totalmente ofrecido, según me acercaba estaba a una altura perfecta para follárme su ano, hundí mi cara entre sus nalgas, separándolas y lamiendo el ano metiendo 1,2,3,4 dedos consecutivamente hasta tenerla lista, ella quería pedir clemencia pero no la deseaba, al sentir mi rabo abriéndola el culo gritó tanto que me asustó, solo su cólera pidiendo que siguiera me saco del susto, la fui metiendo tan lentamente por la presión que pensé que se desmayaba, pero mordiéndose el puño aguantó hasta tenerla dentro, luego solo fue arrancar la moto y darla con todo. Ya por la 3º corrida, antes estaría medio muerto, pero ahora, estaba tan fresco, me follé su culo hasta hacerlo estar rojo de los golpes de mi pelvis y los azotes que la daba, el agua salpicaba, la acariciaba el coño metiéndola la mano entre las piernas, ella golpeaba el césped con rabia al sentirse superada por un animal indómito, tras 2 orgasmos anales se desvaneció cediendo terreno hasta ser un trozo de carne mas que suspiraba entre estocadas, al ir a correrme mi ira me llenó y la agarré de la tetas poniéndola de pie y acelerando hasta casi sacarnos de la piscina a golpes de cintura, Eleonor se reactivó ante aquello unos instantes lo justo para sentir como mi semen caliente se derramaba en su recto. Sus manos temblorosas buscaron mi nuca.

-ELEONOR: no hay mujer que pueda con usted, es la perfección hecha amante, me da igual que no me ames, mientras me haga el amor así.

-ANA: eso, puedo prometértelo siempre.- tenía fuerzas y energías para más, lo sabia, y Eleonor lo notaba, su cuerpo y sus gestos eran de temor a otra ronda más.

En brazos la saqué del agua, apenas podía caminar, la subí en brazos a la cama y allí la acosté, fui a mirar a Ana que dormía como un tronco, y baje a beber algo y comer de las sobras de los canapés, al volver a la habitación Eleonor estaba de rodillas en la cama mirándome lujuriosa.

-YO: ¿aun quieres más?

-ELEONOR: todo lo que mi hombre pueda darme.- asentí ante tal gesto, ella se agacho quedando a 4 patas llamándome con el dedo.- hacia menos de 10 minutos estaba rota y ya estaba en pie.

Me tumbé en la cama y me puse encima totalmente estirada, me encanta esa posición, sentir sus pechos aplastados contra mi y mi verga creciendo entre sus piernas, cuando estuvo tiesa se abrió de piernas cabalgándome y se elevó para meterse la polla hasta el fondo, casi se corre de nuevo solo al sentir eso, apoyada en mi pecho quiso moverse pero su cuerpo no le respondía mas de 2 minutos seguidos, la tumbé sobre mi besándola, levanté la cadera plantando los pies, en la posición mil veces estudiada, Eleonor me miró acongojada, y desate el infierno, mi polla entraba y salía en su totalidad sin parar de acelerar, oía el sonido de mis testículos golpeando de forma constante, se le arqueó la espalda de tal forma que podía notar el pelo de su cabeza rozándome los muslos, luego caía rendida a mi pecho con todo el pelo a un lado agrandemos de la mandíbula, besando cuando su cuerpo se lo permitía, pero cada pocos minutos se corría de forma grosera, la posición inclinada hacia que sus fluido cayeran por mi pelvis y pecho, apenas se rozaba el clítoris rompía en otro orgasmo, lo sabia y aun asi repetía, era insaciable, llegó un punto en que pensé que no podría con ella, pero era la 4º corrida de la noche, tarde casi 1 hora en venirme y al notarlo di el resto, todo, quería probarme, ver hasta donde me daba el ejercicio del gim. Del espasmo que la dio casi sale disparada contra la pared de la cabeza de la cama, a tuve que sujetar rodeándola con los bazos con fuerza para que no saliera rebotada, eso solo la mató aun mas, recibiendo en estático un sin fin de penetraciones, el orgasmo que tuvo se dividió en varios seguidos y cayó redonda ante mi, solo sus ojos demostraban que aun estaba allí, eso y su boca abierta como para meter una bola de bolos. Al estallar en su interior el semen inundó su interior haciéndome notar como caía caliente por mi tronco. Al salirme de ella una fuente de semen y fluidos salió de ella, que parecía hacer fuerza para sacar todo aquello de dentó, a la 4º convulsión se cayo de bruces a mi lado, respirando de milagro y durmiéndose al instante. La di un beso en la frente y me fui a la cama con Ana, acostándome a su lado abrazándome de forma subconsciente.

Me despertó el sonido de la puerta, Ana seguía dormiría como una marmota, y al levantarme vi a Eleonor acostada igual de dormida, bajé a abrir, eran los de la fiesta que venían a recoger los últimos trastos, les abrí, subieron varios hombres y una mujer que se echó a reír al verme, estaba desnudo y con mi empalme mañanero, joder, no me había dado cuenta, en esa casa ir desnudo era lo normal para mi, me fui a poner algo, y abrí la puerta de la habitación de abajo, donde estaba Teo aun dormido en la misma posición en que le dejamos Alicia y yo, me enfadé de golpe al recordar su infidelidad, le quise despertar pero si seguía borracho era inútil, le dejé allí y fui a la cocina a comer algo, cerca de la 1 de la tarde, mientras los operarios recogían los equipos de música y las mesas la chica limpiaba y organizaba la cocina, me miraba de reojo, solo me había puesto unos pantalones cortos, mi cuerpo la atraía y haber visto mi polla que ahora se marcaba en la pernera de la prenda flácida después de acudir al baño, la hacia sonrojarse, me animé a charlar un poco con ellos, hasta ayudándolos. Sacando una mesa vi a Teo salir de la habitación con una resaca enorme, me disculpé con los operarios y me fui a por el, le agarré del brazo y le arrastré a la piscina.

-YO: ¿se puede saber que coño haces?- me miró cegado por la luz del día, ubicándose.

-TEO: hola tío, ¿que pasa?- le sacudí del brazo.

-YO: ¿que pasa? Que ayer le pillé follándose a una desconocida, mientras Alicia te buscaba preocupada.- se abrió de ojos sorprendido.

-TEO: dios, ¿que dices, volvió? suéltame.- ordenaba confuso.

-YO: ¿no te acuerdas? Lo mismo es eso, ibas tan borracho que no podías ni ponente en pie.- tiró de su brazo apartándose de mí.

-TEO: ¡y a ti que coño te importa!

-YO: me importa por que es mi casa, mi fiesta, eres mi amigo y ella tu novia, la tuve que engañar para que no te pillara.

-TEO: no te lo pedí.

-YO: no hacia falta, ¿o acaso querías que te pillara?- callaba enfurecido.- ¡te estoy hablando!, ¿es que no te acuerdas de lo que te dije cuando me mude aquí?

-TEO: si eres mi amigo ten la puta boca cerrada.

-YO: la tender pero no por ti, si no por ella, esto la destrozaría, se acabó, vas a cortar con ella.

-TEO: déjame en paz, no te incumbe.

-YO: lo harás, o ella se enterara de todo, y no me causa placer, pero lo haré.

-TEO: ¿me harías eso a mi?- casi suplicó, sabia que mi determinación en estos asuntos era firme.

-YO: te lo has hecho tu solo, el Teo que yo conocía no es el borracho resacoso que tengo delante, jamas engañaría a Alicia con una cualquiera y menos me pediría que lo ocultara, no eres ni la sombra de quien eras.- su mirada irradiaba odio.

-TEO: mientes, es solo una excusa, amas a Alicia y me la quieres arrebatar, siempre lo he sabido.- se echó encima mía enfurecido, le solté una bofetada que le pillo desprevenido y le hizo tambalearse.

-YO: si hubiera querido hace meses que estaría tirándomela delante de tus narices, pero me fui de esa puta casa para alejarme de ti y de ella, por el respeto que te tenia y que has perdido, me fui para que pudierais ser felices de nuevo ¿y así me lo pagas? ¡¿Acusándome?! – agachó la cabeza sabiendo lo cierto de mis palabras.

-TEO: tío, perdóname, no la digas nada, por favor, mejoraré, no se que me paso.- me agarró del brazo implorando.

-YO: te di la oportunidad cuando me fui del piso, te lo advertí, te dije que si no cambiabas me la llevaría, y no lo has hecho, sigues igual, no te entiendo, ¿que se supone que ha hecho ella para merecerse tu desdén?

-TEO: tu, tu eres lo que la pasó, maldito el día en que nos mudamos, desde entonces no puedo evitar los celos, ella te mira y te desea, lo se, y yo no se que hacer, me odia y yo a ella, por que no lo hablamos pero lo sabemos.

-YO: pues la solución es simple, déjala, si os sentís así es inútil prolongar la agonía, ya fuero yo u otro no podéis seguir así, por que os hacéis daño. .- nos sentamos en la tumbonas.

La conversación se calmó un poco, Teo lloró ante mí, la había querido mucho pero ya no sentía eso, incluso antes de la mudanza sabia que las cosas no iban bien, esperaban que irse a vivir juntos lo arreglaría, pero solo lo estropeo. Me vestí y le acompañe a casa, no se de donde, pero por toda la casa encontré papeles con números de teléfono y notas para mi, las 4 camareras, de casi todas las solteras de la fiesta, de algunas con novio y de 1 casada, hasta una del cocinero que se encargo del catering, todas al cajón. Me despedí de Teo con un fuerte abrazo, y me fui a casa de mis padres, con algo de resaca comimos algo y reímos por la fiesta, mi hermana llegó cambien sobre esa hora de donde fuera que paso la noche, ya era mayorcita para saber lo que hacia, la tarde paso con todo echándose una siesta menos mi madre y yo que nos quedamos charlando en el salón como me pidió de noche.

-YO: ¿y por que querías hablar conmigo?

-MADRE: nada, es solo que……….¿como te va con la nueva casa?- eso no parecía demasiado importante.

-YO: mama, ¿dime que quieres?.

-MADRE: es solo que, ayer hablando con Eleonor y luego con Ana, en grupo o a solas, no se, las vi raras.- sacudí la cabeza.

-YO: ¿raras? ¿Que quieres decir?

-MADRE: no lo se, quizá no sea nada, es solo que me dio una sensación rara, no me fío de ellas.

-YO: pero si es Ana, mi novia y Eleonor tu amiga, no pueden ser más dulces y cariñosas.

-MADRE: lo se, y por eso te lo digo ahora, algo las pasa, comentarios o ciertas miradas, he visto algo en sus ojos que no me gusta, traman alguna cosa.- reí sonoramente.

-YO: no vas a lograr alejarlas de mi mama, no con esta tontería.- me cogió de la mano y me miró fijamente.

-MADRE: no es eso cariño, no habla una madre frustrada por que su hijo no la hace caso, te habla una madre preocupada por su hijo, esas traman algo y tu eres demasiado bueno como para verlo.

La negué mil veces y ella se mostraba igual de preocupada, le resté al asunto antes de irme, me beso en la mejilla abrazándome con cariño, antes de despedirse recordando sus palabras. El viaje de vuelta lo pasé con el debate mental, mi madre se equivocaba, Ana era dulce y cariñosa, me amaba, y yo a ella, podía tener una picardía inculcada por mi, pero poco mas, Eleonor era aun mas mansa, un corderillo fácil de manipular, ninguna tenia motivos para ocultarme nada, casi me reía solo al negarme esa idea, pero algo en mi anterior se revolvía, a lo largo de toda mi infancia, mi madre nos ha advertido a todos, mi padre, mi hermana y a mi, sobre cosas o personas, y nunca, nunca jamas había fallado, su detector de mentiras y su radar protector me había demostrado palpablemente que si ella decía peligro, tenias que estar atento.

CONTINUARA………………..

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Relato erótico: “MI DON: Ana y Eleonor – Vendaval colombiano (32)” (POR SAULILLO77)

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Regresé a casa con un millar de dudas en la cabeza, la sola idea de que Eleonor o Ana me ocultaran cosas me parecía estúpida, no tenían motivo alguno, no tenia sentido, ¿que podían querer que yo no las pudiera ayudar o que debieran de ocultarme?, no le encontraba la lógica a nada que mi ágil e imaginativa mente se le ocurriera, mi cumpleaños quedaba lejos para una fiesta sorpresa, o el papeleo del piso se alargaba como para montar una inauguración a mis espaldas, no las veía haciendo nada mas allá, y menos aun que llevaran a cavo aquellas 2, Ana una chiquilla forjada bajo mi martillo y Eleonor una mujer tan poderosa como manipulare, se suponía que tenia a las 2 comiendo de mi mano. Y pese a todo eso, la sola advertencia de mi madre me puso en guardia, tenso y pensativo, se habían ganado ese derecho las advertencias de mi madre con el paso de los años.

Entre en casa ya pasadas las 7 de la tarde, encontré a Eleonor y Ana charlando y riendo, mientras tomaban un poco de chocolate caliente en el sofá de abajo, las escudriñé desde la puerta, tratando de leer a través de su cráneo aquellas maléficas mentes que veía mi madre, de tal manera que Eleonor me miró sonriendo sin comprender nada. Eso llamó la atención de Ana, de espaldas a mi, que se giró y al verme salió corriendo a mi encuentro, con su sonrisa angelical, y su cuerpo juvenil, me besó con el sabor a cacao aun en los labios y me abrazó con firmeza.

-ANA: amor, siento haberme quedado dormida anoche, estaba muy cansada y galo borracha jajaja, lo siento, se que no te gusta que beba………….. ¿que tal?- alzó la cabeza con cara de cachorro.

-YO: bien…….todo…………bien.- sonó a pregunta.

-ANA: ¿que te pasa?- frunció el ceño con cara de preocupación burlona.

-YO: nada peque, que tengo muchas cosas en la cabeza.- la abracé con fuerza hasta levantarla del suelo con un ligero grito de felicidad.

-ELEONOR: mis niños, que linda imagen, ande y póngase algo que se van a resfriar.- comentaba ella mientras se levantaba y llevaba las tazas a la cocina, dedicándome una ligera sonrisa.

Eran cierto, Ana iba descalza en ropa interior con mi camisa de la noche de fiesta, abierta salvo los ultimas 2 botones d en la cintura, le quedaba grotesca y sensualmente enorme, yo venia con pantalón largo pero en camiseta con manga corta, besé a Ana con dulzura ates de azotarla con cariño para que fuera a ponerse algo mas abrigado, aunque su imagen era preciosa. Allí pasmado en la entrada, viendo como Ana me saludaba alegre antes de entrar al cuarto y como Eleonor se volvía a echar en el sofá levantado las piernas y pidiéndome que la diera un masaje en los pies doloridos de los tacones de la fiesta, contemplé lo que ya sabia, eran mi novia pizpireta y una mujer madura que solo demandaba afecto, no eran 2 diablas en busca de……….no se me ocurría que podían estar buscando en las sombras, no sentí que hubiera plan o maldad alguna. Así que simplemente calmé mis nervios y me dediqué a lo que mejor se me daba, vivir con ellas.

Esa misma noche cabalgamos juntos los 3, Eleonor cayo la 1º, estaba casi sin energías, la fiesta y el polvo a altas horas de la noche que la eché, la tenían aun en la reserva, sus senos me llamaban demasiado y con ella subida encima a horcajadas la fui penetrando sintiendo como hasta le escocía el coño, su cintura aceleró de forma irrisoria, me dejó domarla a los pocos minutos, donde desaté a la bestia y en 1 hora cayó fulminada de 4 orgasmos seguidos, fue Ana la que recibió la grata sorpresa de mi mejoría física por el gim, aun no me había corrido y Eleonor ya no volvería, al menos en un buen rato. Se agachó a chupármela con suavidad, agarrándola con ambas manos y jugando con su lengua en la punta del glande, sintió en la manos esa rigidez previa al correrme, matar a Eleonor tenia sus consecuencias, apenas 10 minutos de lametones y succión me hicieron venirme en su boca, lo aprovechó para rememorar viejos tiempos y tragarse todo mi semen, continuando con sus manos y su boca un juego perverso hasta ponérmela como una piedra de nuevo, entonces gateó por mi cuerpo para ocupar la poción de Eleonor previamente, se introdujo el pene con lentitud casi desesperante, agarrando de la base con una mano mientras subía y bajaba un par de veces, girando su cabeza haciendo que su larga melena hiciera arcos, repitió gestos hasta que soltó la mano y se dejó caer para sentir como mi polla la llenaba, se retorció casi dibujando un circulo con su torso, hasta caer sobre mi pecho, besándome en él y el cuello, su cintura daba pequeños saltos, intercalados con giros amplios de sus muslos, fue aumentando el numero de saltos hasta que ya no había giros, solo entraba y salía de ella, utilizaba el propio impulso de la bajada con el ligero dolor agradable que la provocaba tenerla toda dentro para volver a subir, pero solo a la mitad, se dejaba mucha parte dentro para no obligarse a hacer esfuerzos grandes para sacársela toda. Mis manos en sus senos jugaban con ellos y sus pezones, mientras que la diferencia de altura no me dejaba llegar a besarla, solo cuando se tomaba un respiro en sus movimientos y se elevaba unos centímetros podía probar sus labios y su lengua luchando contra la mía, sus orgasmos casi no parecían afectarla, eran evidentes en el cambio de sus gemidos y respiración, pero continuaba incansable, su velocidad disminuía pero aguantó lo suficiente como para sacarme la 2º corrida. Se elevó orgullosa echando el cuerpo hacia atrás mientras unos giros rápidos de cadera terminan de recibir mi leche caliente en su interior, sudorosa y cansada, pero con una sonrisa de felicidad lasciva. Me picó en el orgullo, me incorporé con tal fuerza que su risa se volvió en asombro, y sin sacarla de su interior me puse de rodillas con ella encima recostándola de espaldas a la cama, con la cabeza al lado de la de Eleonor, que aun pasada una hora luchaba por recuperar una respiración rítmica. Ataqué los pechos de Ana y su ombligo con mis manos y mis labios, acariciando su clítoris con habilidad, y besándola con pasión, sus movimientos pélvicos fueron hinchado mi verga en ella que notaba como un monstruo crecía en su interior, sonreía levemente de nervios, intuía que ahora la mataría, pero no sabia hasta que punto, fui sacando y metiendo todo mi rabo con movimientos lentos, cogiendo las medidas para no sacarla de ella, y una vez hecho, solté al animal indómito que habitaba en mi, fue gradual y letal, tan rápido y continuo que Ana se corrió 3 veces en diez minutos, se reía, solo al principio, de la impresión, luego fue torciendo el gesto sabiendo que iba en serio y luego agarrando las sabanas para no echar a volar, aguantaba la respiración hasta que no podía mas y soltaba un grito para coger aire. Agarrada de una de sus piernas como apoyo, fue demencial con el estruendo de los golpes, pelvis contra pelvis y como ella trataba de acariciarse el clítoris pero lo dejaba para poder seguir respirando, se aferraba la cabeza como si fuera a salir disparada como el corcho de una botella, emanó fluidos en cantidades que solo descubría al sacarla un par de veces de ella, casi parecía que se orinaba encima, pero volvía a arremeter con toda ferocidad y ni atisbo de cansancio, mas de 40 minutos pasaron antes de que la volví a llenar de leche, ya casi ponía las manos en mi estomago pidiendo que parara, pero sus ojos en blanco y sus labios carnosos me pedían mas.

-ANA: estas enorme, más que recuperado, te veo con ganas de más y yo casi no puedo con mi alma.- sonreí al agacharme a besarla.

-YO: aun queda que te folle tu precioso culo.- abrió los ojos mordiéndose el labio, acariciándose los pechos.

Mientras mi polla se recuperaba me comí su coño, sabia a mil cosas y jugaba con su clítoris, la saqué otro orgasmo antes de empezar a trabajarle con los dedos el ano, al meter varios ya la tenia lista, en la misma posición bien abierta de piernas apreté contra su ano sacándola suspiros de la impresión, pero sin mucha dificultad metía mi polla con fuerza, haciéndola resbalar por las sabanas de la cama, hasta que su cabeza sobresalía por el borde de abajo. Solo metí la mitad y allí volví a arremeter con la bestia, la cinética llevó a meterla entera y sacarla gritos de pasión que la hacían arquear la espalda, sujetaba bien por sus caderas, fue un frenesí de 20 minutos en que no pudo evitar 2 orgasmos anales, se frotaba en ellos el clítoris de forma abrupta, se agarraba de la piernas tirando de ellas con la esperanza de que lo disfrutara menos pero no podía, daba golpes con las piernas y se doblaba sobre si misma, se estaba poniendo roja y las venas del cuello parecían que iban a estallar en cualquier momento, su gritos largos y altos no me compadecieron y aceleré los minutos finales tirando gestos entrenados, respira de forma estudiada con cada gol de cintura y el sudor de mi frente goteaba encima de ella. Casi la saco de la cama de los espasmos internos que la dieron al sentir mi semen dentro de su culo, al salir de ella tenia un túnel mas que un agujero en su ano, del que brotaba semen, se dio la vuelta quedando tumbada sobre la cama boca abajo con medio cuerpo fuera y un brazo colgando, azoté su travieso trasero provocándola un gemido leve, de golpe sentí unos pechos en la espalda, con unos ozones inconfundibles, Eleonor estaba de nuevo en juego.

-ELEONOR: ay papi, yo también quiero mi anal.- me giré agarrando sus tetas y comiéndomelas.

-YO: ¿estas segura?

-ELEONOR: ¿y como no?, quiero sentir tu verga partiéndome mi culito y llenándome de tu leche caliente.

Sonreí ante sus palabras latinas, me volvía loco, metí mis manos en sus nalgas rodeando su cintura, abriéndola el culo con uno de mis dedos, solo oírla recitar versos de la Biblia me la puso como una estaca, seria devota pero su dios era yo, solo sentir mi polla creciendo hasta meterse entre sus mulos la erizó la piel, tiré de su pelvis hasta que me rodeó con las piernas, aun agarrada a mi cuello, montada encima de mi, pero yo de rodillas, busqué su coño que penetré con facilidad pasmosa y usando solo los brazos me la follé a buen ritmo, sus besos y sus uñas las sentía sobre la piel, su larga melena caía hasta sentirla hacerme costillas en los brazos, mientras uno de mi dedos permanecía dentro de su ano, como gancho. Oír el “chop chop” de su pelvis húmeda contra mi rabo abriéndola solo la llevó a gritar hasta correrse de nuevo, casi se desvanece, la solté y cayó a la cama, la tumbé boca abajo con cierta violencia, y la ordené que se abriera las nalgas, tontamente estirada, obedeció, me acuclillé encima de ella, y bajando mi empalme hasta su ano, apreté tan fuerte que al entrar se metió mas de la mitad, soltando un alarido que se trasformó al final en placer, me apoyé en su espalda y comencé el vaivén de mis piernas, penetrándola de arriba a abajo, tirando de la piel de su ano hasta casi levantarla de la cama, ella mordía las sabanas entre gritos de lamento y lujuria, aguantó lo justo en la posición para sacarla su orgasmo anal, allí me arrodillé, azotando y agarrando de sus nalgas. Terminé el trabajo con la bestia, algo magullada ya, que mas de 30 minutos después reventó en una cantidad de semen anti natural para ser la 5º corrida de la noche, llegué asfixiado, mareado y con los pulmones ardiendo, pero al terminar y ver a Eleonor llorando de algo mas allá que el gozo, y a Ana aun temblado tratando de incorporarse, me sentí orgulloso de mi mismo, había podido con las 2, caí desplomado sobre la cama y me dormí profundamente.

Al despertar las vi tumbadas a mi lado, parecían no haberse movido desde que las dejé así, bajé a la habitación de invitados y cogí algunas cosas mías que necesitaba, preparé un fuerte desayuno para mis damas y subí sabiendo que aquellas 2 mujeres serian incapaces de jugármela, ¿que motivo tendrían para echar de su lado a un hombre como yo?, con la confianza que solo te da el creerte en mejor posición que “tu rival”. Tardaron un par de días en recuperarse, a la mañana siguiente caminaban como si hubieran estando cabalgando por el oeste durante semanas, yo lo agradecí también, entre fiestas, sexo y el fin de semana trabajando por las mañanas, estaba fundido físicamente y mentalmente, poco a poco fui juntando mis rutinas, haciéndolas encajar como piezas de un puzzle. Según me levantaba me desfogaba con Eleonor, ya que Ana estaba en la universidad, eso si Ana no empezaba la fiesta antes de irse para que la continuáramos nosotros, luego desayunábamos algo juntos Eleonor y yo para luego salir a correr o con a bici, dependiendo del clima, algo a lo que aficione a Eleonor que me acompañaba cuando le apetecía, volvía, o volvíamos, y una ducha rápida o un baño relajante en la piscina climatizada. Muchas veces acompañaba a Luz a hacer la compra, y luego la ayudaba a cocinar, me estaba volviendo un cocinero osado, y antes de comer Eleonor me ayudaba a aprender ingles, ella lo manejaba de cine y yo lo escupía de lo poco que se me pegó en el instituto, nivel Tarzán me gustaba decir, la verdad no se de ninguna profesora de ingles que te de clases mientras estáis follando, que era como terminaban casi todas las clases, pero aprendí mas con ella en unos meses que 5 años de colegio. Comíamos y nos echábamos una siesta, a menudo retomando las “clases”, hasta que llagaba Ana, si estaba animada y alegre quedábamos para salir ella y yo a solas, o ir a hablar y charlar con amigos, sobretodo con Alicia y Teo, ahora por separado, lo habían dejado de forma dolorosa pero amistosa, eran muchos años juntos como para montar un lío y sabían que los suyo no tenia futuro, quedaron como amigos, pero esas primeras semanas se hacia duro y no quedábamos con ellos a la vez por precaución, Teo se volvió a casa de sus padres mientras que Alicia se quedó a vivir en el piso de estudiantes. Si Ana regresaba cansada o hastiada, teniendo que hacer trabajos y deberes de la universidad, la dejaba tranquila unas horas hasta que era ella la que, abrumada, venia a mis brazos, podía haber sexo, o no, pero solo sentir su cabello en mi barbilla al abrazarla me reconfortaba, Eleonor solía salir por las tardes, mi madre la había dejado un poco de lado e insistía con su paranoia, pero Eleonor había hecho un montón de amigas nuevas, nada raro con su carácter afable y amistoso, y el dinero que ahora tenia llamaba a muchas personas. Cenábamos a menudo sin Eleonor en casa, Ana y yo veíamos la tv, mas ella que yo, que estaba con el PC, hasta que nos cansábamos y nos íbamos a la cama, para empezar a follar de verdad, a estas alturas Ana ya casi lo tenia medido, a partir de mi 2º corrida paraba, si se atrevía a comenzar la 3º era por que Eleonor ya andaba por casa, no aguantaba ni soportaba mas de ese punto, no ella sola. Luego remataba Eleonor, con la 3º, 4º y hasta la 5º, terminábamos a altas horas de la noche, Ana a veces se unía al final algo mas recompuesta, pero al final era inevitable que los 3 termináramos medio idos, agotados y felices.

Así eran mis días entre semana, en fin de semana solo cambiaba que el que se iba por las mañanas era yo, a trabajar, y para mi deleite y desgracia, ellas también jugaban sin mi en la cama, irme viendo como Eleonor le come las tetas a Ana o esta el coño a la madura, era un ejercicio de honradez obrera. Luego por las tardes y noches salíamos de fiesta con los amigos, ya fuera en el piso de estudiantes con cenas y juegos o salir a bailar a discotecas, Eleonor se solía venir a las discotecas, el encantaba ese ambiente, y como pagaba todo, a los demás no les importaba, o se aprovechaban de ella hasta el punto que yo les permitía, no se podía ir alquilando limusinas para ir a fiestas de alto copete todos los días. De hecho, Eleonor iba de caza, mas de una vez se dejaba rozar y acariciar por los hombres mas maduros que yo, me pedía permiso para tontear, hasta que la dije que no tenia por que, era totalmente libre y capaz de tomar sus decisiones, hiciera lo que hiciera con otros hombres por propia voluntad no me afectaba, mi novia era Ana, no ella, así que de vez en cuando alguno que lograba trabajarla, no muy difícil ante su forma de ser y 3 o 4 copas, disfrutaba de la compañía de un hombre de su edad o los llevaba a casa para gozar ella sola, ya tenia a 3 o 4 embobados detrás de ella, con los que solía quedar, aunque siempre trataba de que a mi no me pareciera mal, aunque la reiteré que no tenia por que, siempre que se quedaba con ganas de mas virilidad me tenia a su disposición, s lo hacia con condón con otros hombres y ninguna la llenaba como yo, es mas, con alguno ni tenia sexo, solo los usaba como mascotas sociales.

Esa fue mi vida durante los primeros 3-4 meses del año, alguna escapada de fin de semana con Ana, cuando Eleonor quería el piso para ella sola, nos pagaba un viaje, las primeras veces a la sierra, luego por España, Bilbao, Barcelona, Galicia, Andalucía…………. para primavera cada fin de semana era un viaje al extranjero, París, Milán, Berlín, Londres…….ya nos pedía destinos, visitamos Venecia y Amsterdam a petición mía, y Egipto por parte de Ana, le fascinaban las pirámides y la historia de los faraones, allí, al ver a Ana vestida con ropas finas e insinuantes, varios mercaderes me escupían ofertas por ella, las mas grotescas camellos y cabras, me reía al ver como Ana se enfadaba al verme negociar por mas cabras, a ella ni la miraban cuando se quejaba, como si no estuviera allí, un par de guías nos protegían, incluso una oferta llegó por mi, de un hombre que quería regalarme a su esposa como si fuera un collar nuevo, nos reíamos hasta que nos llegó una oferta de un magnate de la zona, 3 millones de € limpios para mi si dejaba a Ana en la habitación y me iba sin hacer preguntas. Nos tuvieron que sacar a escondidas los guías del hotel cuando les dije que iba a rechazar la propuesta, me miraban como si estuviera loco.

-GUIA1: es una gran oferta.- replicó con cara de asombro.

-YO: lo se, pero la respuesta es no.- asentía como si fuera una broma.

-GUIA2: no lo comprendéis, no es que sea una oferta cualquiera, es tanto dinero aquí, que es un insulto rechazarla, es tanto que por la mitad puede que la gente q os liquide y llevársela a la fuerza.

Ana se agarró a mi brazo y no me lo soltó hasta entrar en el avión de vuelta, aparentaba tranquilidad por fuera, pero por dentro estaba aterrada, como yo, que miraba a mil sitios en busca de trampas y emboscadas, gracias a dios no paso nada, es mas, en la seguridad del avión en vuelo, pensé que habría sido una broma de los guías, típica a los turistas, pero jamas regresamos.

Al regresar a casa volvíamos a nuestras rutinas, mas sosegadas, era habitual que algún hombre estuviera por casa, peor no mas de 2 o 3 días seguidos, Ana era demasiada competencia y en cuanto la veían, Eleonor los echaba patadas, daba la sensación de que estaba buscando a algún hombre que al estar en esa casa la mirara solo a ella, y no se fijara en Ana, como una prueba a superar, pero no daba resultado. Quería rehacer algo de su vida una vez que sabia que nunca seria suyo, no de esa forma, eso no quitaba que el sexo fuera maravilloso, cada error y cada hombre que salía de allí, era una decepción mas que ahogaba conmigo en la cama, Ana muchas veces solo podía quedarse a mirar o jugar con sus senos mientras nos montábamos el uno al otro como podencos.

Los días fueron pasando y finalmente la primavera llegó, existe cierta teoría sobre que en otoño, un barco atraca en España, y se lleva a todas la mujeres guapas y sexys de viaje por el mundo, y que regresa en primavera para devolver la belleza a las calles, una broma estúpida pero que no hace menos cierto el hecho de que ver a mujeres con menos ropa y enseñando mas carne cada ida que pasa, alegra la vista masculina. Lo mismo me pasaba a mi, pero en mas privado, compartir casa con Ana y Eleonor era un tormento, y supongo que para ellas también vivir conmigo, desde el 1º día que desperté sudando en la cama, iba desnudo por la casa, no tengo termino medio así que ¿para que molestarse? La única a la que podía molestarle era a Luz, la sirvienta, y a ella mas que molestarla le hacia gracia, y luego dejó de importarle, hasta me vendía a una de sus hijas, a la que se traía en secreto de vez en cuando, con el permiso de Eleonor, para ir a la piscina, sabiendo que a mi me importaba un bledo que ella me viera desnudo, no estaba nada mal su hija, todo sea dicho, no recuerdo su nombre, ¿Yasira? era como Yasmine, la hija de Eleonor, un bombón caribeño, con menos caderas pero una piel de tono del chocolate con leche fundido, guapa pero con la mandíbula algo pronunciada y dientes enormes que casi la impedían cerrar los labios. No paso ni 3 semanas y 4 encuentros “casuales” desnudo o follando para que me diera su numero o se metiera detrás de mi en la piscina y se me echara encima, la rechazaba con galantería por el respeto a Luz, aunque estoy seguro de que ella quería encamarme con su hija.

Llego el día en que se nuncio una de las sorpresas mas raras y que provocó una fase de confusión y descontrol en mi vida, Ana y yo estabamos en el sofá, tonteando con los pies, cuando Eleonor pasaba por nuestra espalda con el teléfono en mano, llevaba unos días muy pegada al “celular”, pero esta vez estaba mas nerviosa que nunca, se movía sin parar, y alternaba peticiones con voz dulce, con silencios al escuchar, para luego exigir con tono elevado, nunca gritaba, solo yo la hacia hacerlo al follarla, pero oíamos que pedía que lograran que lo aprobaran, nos mirábamos sin entenderla, cuando colgó soltó un pequeño bufido de felicidad con el gesto cerrando del puño dando alguna coz al suelo con el tacón, nos miró con una inusitada luz en los ojos, se acercó corriendo lo que los tacones la permitían y se dejó caer en el sofá para abrazarme como loca, no le importo lo mas mínimo perder sus exquisitos modales o que el vestido ceñido se le subiera hasta la cintura dejando a la vista su tanga.

-ELEONOR: ¡¡SI!!, gracias al señor, al cielo, y a ti, ¡¡¡pero por fin lo logré!!!

-ANA: ¿que te pasa?- preguntó preocupada al oír sollozar a Eleonor.

-YO: tranquilízate mujer, y di que te ocurre.- me incorporé hasta sentarla en medio del sofá, ella no se soltaba de mi cuello abrazándome.

-ELEONOR: ¡¡la encontré!! Es una pesadilla burocrática, ¡¡¡pero la encontré!!!- lo repetía incesantemente dando golpes en mi espalda que la reafirmaron.

-YO: ¿a quien?- se separo lo justo para agarrarme la cara, darme un beso tierno en los labios y volver a abrazarme.

-ELEONOR: ¡¡A MI HERMANA!!

Cuando se le pasó el subidón de adrenalina y consiguió dejar de repetir que “lo había logrado”, nos explico todo, llevaba un par de meses buscando a su hermana, Liliana, ya nos contó que la habían separado de ella desde que se casó con su marido y no la habían dejado volver a verla, ni cuando su madre murió, cosa que la comentaron mas como amenaza, no tenia ni la mayor remota idea de donde estaba, solo sabia que su marido la pasaba un dinero todos los meses, y ahora la cuenta estaba congelada por el juzgado mientras se la daban a Eleonor, no sabría nada de esto sin un mensaje de alguien desconocido que llegó a la cuenta para saber por que habían dejado de ingresar el dinero, los abogados matrimoniales de Eleonor, un señor y una señora, bastante mona que ya conocíamos del divorcio, se pusieron a investigar, y resultaba que el marido pagaba casi 3.000€ a un hombre para que cuidara a Liliana, pero con el paso de los años y desde la muerte de su madre, aquel tipo se quedaba casi todo el dinero y le daba algo a Liliana, una miseria. Al ser cada vez menos, Liliana había mal vivido en los barrios bajos de Colombia, algo muy duro, pero por lo visto era una mujer de armas tomar, paso por la cárcel de Colombia un par de veces por grescas en bares donde trabajaba como camarera, desde los 16 años, se hizo una cuenta donde le ingresaban el dinero y recorrió media Sudamérica en busca de oportunidades, Bolivia, Pero, Argentina…….sin mucha suerte en ningún sitio, la solían detener por peleas y agresiones, pero así era mas facial seguirla el rastro, en las ultimas semanas se sabia que estaba en brasil, pero sin los ingresos de dinero, y sus retiradas, no se podía saber donde exactamente, hasta que la localizaron, en una cárcel de mujeres de Río de Janeiro, acusada de agresión y prostitución, no era raro que una mujer sin ingresos y en la miseria tomara ese camino, pese a ser algo malo, eso le dio a Eleonor pie para localizarla y tratar de sacarla de allí y traérsela a España, pero como nos dijo era una pesadilla burocrática, nadie cedía ni un milímetro, ni la dejaban hablar con ella, los abogados al final la dijeron que todo era cuestión de dinero, si daba con la gente adecuada y pagaba lo suficiente, saldría de allí sin problemas. Allí entró en acción el abogado del ex marido, que sabiendo de su situación apretó para lograr un par de los pisos y la mitad de los coches de Eleonor, los dio encantada, a cambio de ciertos contactos de su ex, para pagar una cantidad indeterminada a cierta gente que “facilito los tramites”, aquella ultima llamada era la confirmación de que en unas semanas estaría en España.

Lo 1º me asunté de que hubiera sido capaz de todo eso ella sola sin decirme nada, y mas aun de que lo ocultara tan bien, no le di mas importancia por que Eleonor parecía tocada por dios, estaba como en una nube de felicidad, supongo que volver a tener a su hermana la hacia feliz, pero yo creo que poder haber resuelto aquello por si misma la daba mas alegría que el hecho en si. La dije que si quería nos íbamos para dejarla con su hermana, no seria problema volver al piso de estudiantes sin el “miedo a romper” algo que ya se había roto. Me pidió que no, que me necesitaba a su lado en un momento tan duro, y que aquel piso era tan mío como suyo, además no sabíamos como iba a ser aquello. Cada día lo pasaba con mas nervios que el anterior, en un día podía follarla 8 veces para dejarla exhausta como que otro no me dejaba tocarla, Ana estaba casi tan nerviosa como ella, y acudieron a un psicólogo para que las dijera que se lo tomaran con clama, que la diera tiempo y margen para acostumbrarse, “¿Para eso cobra usted 120€ la hora?, eso te lo dice mi madre mientras te plancha la ropa de una semana”, Ana se echó a reír al oírme decírselo la terminar la hora, Eleonor se disculpo amablemente con una sonrisa escondida bajo su aparente disgusto.

Para cuando llegó el día, Eleonor se pasó la noche vomitando mareada de nervios, el viaje en coche por la mañana la aeropuerto no ayudó, Ana estaba en la universidad así que nos deseo suerte antes de irse, acudimos a una especie de zona vip, no era el aeropuerto de Madrid, si no uno privado, Eleonor lo había pagado todo para que se hiciera con la mayor discreción posible, de hecho creo que no fue ni legal, de lejos vimos como bajaban varios guardas armados y con ropas de policía con una mujer, con un mono naranja enrollado en la cintura y una camiseta blanca en el torso, por la poción parecía esposada de pies y manos, la entregaron a una pareja de la policía, firmando unos documentos, y dándose la mano la metieron en una furgoneta de la policía. Esperaron a que el avión volara de nuevo antes de acercarse a la valla donde nos encontrábamos con la abogada, al pararse la furgoneta se abrió la pauta y bajaron de allí, Eleonor salió corriendo a abrazarla, Liliana la miraba como extrañada, no parecía saber ni donde estaba ni quien era esa señora que iba tan arreglada a rodearla con los brazos.

*No tengo ni remota idea de cómo hacer el acento de ella así que pido disculpas anticipadas, había pasado por demasiados países y nunca por zonas de habla correcta.

LILIANA: ¿quien carajo sos?- su voz sonó confundida.

-ELEONOR: soy yo Lili, soy tu hermana, Eleonor.- la agarró la cara queriendo forzar que la reconociera, pero era en vano, llevarían como 20 años sin verse y la ultima vez, Liliana tendría unos 10 años y ahora casi tenia 30.

Se miraron extrañadas, mientras compartían palabras de afecto y de desconfianza, nos metieron en una habitación donde la dieron algo de ropa decente y la quitaron las esposas, a mi me dejaron fuera y Eleonor salió a los pocos minutos, sollozando.

-YO: ¿que te pasa?- creía que era felicidad incontrolada.

-ELEONOR: no me reconoce, me dice que no me acerque, ¿que la ocurre?- me abrazó temblando.

-YO: tranquila, es normal, hace mucho que no os veis, ya oíste al psicólogo, darla tiempo y margen.

-ELELORNO: ¿ese del que te burlaste?

-YO: que cobre una burrada por decir obviedades, no cambia que sean obviedades.

La abogada nos comentó ciertos detalles, y la policía la hizo la tarjeta de residencia, Eleonor la contrataría como sirvienta con contrato y todo, para que se pudiera quedar en el país sin problemas, por lo demás, podíamos irnos de allí en cuanto ella saliera, al hacerlo, me costó reconocerla, había entrado un bola de pelo abombado, ropa sucia y polvo, salió una señorita de muy buen ver, con unos jeans ajustados y un top azul marino que dibujaba sus pechos, con una cazadora vaquera encima, se había duchado y peinado, tenia el pelo rubio con raíces negras, ondulando hasta casi ser rizos, largo por debajo de los hombros, si se los estiraba le llegaban al ombligo, con un tono de piel y rasgos en la cara muy parecidos a Eleonor, pero 10 años mas joven, con buenos senos sin retocar por la cirugía y un culo de bastante nivel, sin llegar al de Alicia. Su forma de andar era tosca y encorvada, lanzando los pies arrastrándolos, mas que caminar, ver a Eleonor y a ella andar juntas era ver la diferencia entre crecer con el dinero y sin el. Nos metimos en el coche los 3, despidiéndonos de la abogada que se fue en un super deportivo descapotable que se compró con los honorarios de Eleonor por el divorcio, Eleonor y Liliana se sentaron atrás, y yo conduje, Eleonor parecía entusiasmada con iniciar conversaciones, pero todas, o no recibían respuesta, o si la recibían eran cortantes como una katana, simples monosílabos vomitados mas que hablados y con un tono serio y distante. Al llegar a casa la instalamos en una de las habitaciones libres de arriba, con los armarios listos para sus cosas, pero apenas nos dieron una mochila con algo de ropa y una cartera sin nada mas que varias fotos de ellas de pequeñas, eran al mismas de algunas fotos que ya nos había enseñado Eleonor en casa en un viejo álbum.

Los rimeros días los pasó encerrada en el cuarto, durmiendo y descansando, apenas abría la puerta para pedir algo de comer de forma malhumorada, Eleonor salía corriendo a nada que pidiera, trataba de hablar con ella pero no hacia el menor caso. Un día la vi asomada al sol del incipiente verano, desde la piscina se veía el balcón de su habitación y la saludé sin recibir respuesta, anonadada por el aire fresco y el calor de los rayos de luz sobre su rostro, me llamó la atención que salió con un top sin sujetador y en bragas, y sabiendo que la miraba, no se inmutó, Eleonor estaba fuera y Ana en la universidad, así que allí tirado y triste, la saludé con alegría.

-YO: ¿que tal por ahí arriba?

-LILIANA: ¡¡¡a ti que carajo te importa, mecetrefe!!!

-YO: no sea grosera y baje a disfrutar del sol de Madrid como dios manda, aquí conmigo.

-LILIANA: déjeme en paz.- se enfadó, era testaruda como una mula, así que saqué el libro de consejos mental de Eli, no me interesaba el sexo, solo llegar hasta ella, por el bien de Eleonor, que lloraba cada vez que era rechazada con Ana tratando de consolarla.

El 1º paso era ver y analizar, siempre lo era, era una mujer guapa y atractiva, lo sabia, estaba allí para dejarse ver y tan poca ropa no era casual, quería llamar la atención, pero si era así ¿por que se mostraba hostil?, la respuesta era evidente, una mujer así, maltratada por la vida, estaría con los escudos subidos todo el tiempo, la suavidad y el afecto serian trucos que ya habían usado mil veces con ella y mas terminando de puta, en las leves ocasiones en que solíamos mantener conversaciones, en cuanto se nombraba el tema se enfada hasta el punto de sacar un cuchillo para defenderse, no se muy bien de donde los sacaba, pero siempre tenia uno encima. Por lo tanto era inútil seguir siendo buenos con ella, habían pasado 3 semanas y seguía igual de cerrada que el 1º día, la opción era pasar al ataque.

-YO: como usted quiera, creía que las colombianas tenían mas carácter.- lancé como burla.

-LILIANA: ¿que quiere decir?- preguntó torciendo el gesto.

-YO: nada, solo que penaba que tendría mas valor que esto, quedarse allí arriba, como una boba, por no bajar a esta estupenda terraza, solo por miedo a estar conmigo.- tenia que medir bien mis palabras.

-LILIANA: no le tengo miedo alguno, ¿me oye?- se aferró fuerte a la barandilla del balcón.

-YO: ¿entonces por que no baja aquí?

-LILIANA: estoy muy bien aquí, pendejo.

-YO: ¿como va a estar bien, ahí de pie como una gárgola?, pudiendo estar aquí tumbada y relajada con una bebida fría en la mano – me miró enfurecida, queriendo replicar con rapidez, pero no había argumento posible o antes de que encontrara alguno incidí- por eso le digo, si no es por la terraza, el único motivo por el que no baja es por que estoy yo, así que me tiene miedo.

-LILIANA: ya le dije que no tengo miedo de nada, y menos de un baboso como usted.

-YO: pues demuéstrelo y baje aquí a charlar un rato, seguro que la habitación es cómoda pero no tiene muy buena conversación, lleva semanas encerrada, unas palabras no pueden venirle mal, pero bueno, ya se que no bajará, no es tan valiente como su hermana.- me di la vuelta sobre la hamaca en la que estaba, haciendo que me olvidaba de ella, pero con el órdago lanzado al aire.

No tardó ni 2 minutos en bajar a zancadas las escaleras y salir a la terraza con ira en sus ojos, se notaba en el aire, se plantó ante mi hamaca y se cruzó de brazos de forma violenta, seguía en bragas y con el top, divisé disimuladamente su silueta, nada mal, sin duda los genes Colombianos de su Hermana corrían por su sangre.

-LILIANA: ¿a ver?, ¿que quiere de mi?- levanté la cabeza un poco y la miré extrañado.

-YO: ¿que voy a querer de ti?, nada, solo algo de charla entre vecinos.- sonreí levemente.

-LILIANA: ¿nada mas?- parecía extrañada de mi respuesta, sin duda muchos hombres la habían hecho llamar para algo mas que charlar.

-YO: mira, no se que tal mal lo habrás pasado, pero esa vida se acabó.

-LILIANA: eso me dicen, pero siempre que un hombre llama a una mujer, el hombre solo quiere una cosa, y yo ya la he dado a demasiados, a si que déjame en paz.

-YO: como tu quieras, vete y enciérrate en tu torreón, aléjate de nosotros, haz como tu hermana aquí hasta hace nada, triste, sola y abandonada, ella tardó mas de 15 años en comprender que eso no lleva a nada, ¿cuanto tardaras tu?- me miró confundida, parando de inmediato el camino de vuelta al interior que había iniciado.

-LILIANA: ¿y que pretende?, ¿que olvide mi pasado? ¿Que haga una vida nuevo aquí? ¿Que sea mejor persona como dice mi hermana?, ¿esa que no se molestó en cuidarme siendo millonaria?- gesticulaba abiertamente.

-YO: yo solo te he pedido que bajes a charlar.- me miró aun más confundida, me miraba con desprecio, que un chaval de 20 años la hablara así la desconcertaba.

-LILIANA: usted no sabe por lo que he pasado, ¡no puede juzgarme!

-YO: y nadie lo sabrá jama si sigues sin decírselo a nadie, yo no te juzgo, pero me da pena ver como te pudres en esa habitación día tras día, para eso haberte quedado en Brasil, pero es decisión tuya.

LILIANA: he vivido un infierno, y tu hablas con mucha ligereza.

-YO: pues cuéntame tu infierno, quizá así aligeres el peso.- la vi contener los sollozos, al soltar un bufido de desidia.

-LILIANA: ya claro, ese truco ya me lo se, te contare mi triste vida, tu me consolaras, y cuando me distraiga te tendré encima, y si me niego me mandaran de nuevo a la cárcel de brasil, ¿no? Hombres, sois todos unos cerdos.

-YO: ¿has estado con todos como para saberlo?- la pregunta la abofeteó la mente, y el orgullo.

-LILIANA: no soy ninguna fulana, pero si con muchos……..- la corté.

-YO: ¿pero no con todos?

-LILIANA: no, claro pero……- la interrumpí de nuevo.

-YO: pues no me faltes al respeto, entiendo que cerdos ahí en todos lados, al igual que furcias, pero yo tengo la decencia de tratar de conocerte antes de llamarte zorra.- se cuadró frustrada ante mi cadena de argumentos y mi tono acusador.

-LILIANA: lo ……lo siento.- titubeó, algo que me pareció un logro.- pero como te atrevas a tocarme………- sacó un cuchillo de su espaldas, ¿Dónde se los metía si iba en top y bragas?- te corto la hombría.

Me levanté cansado de sus amenazas, me jugué el tipo para rescatarla de su apatía, ande lentamente hasta ella, que movía el cuchillo con cierta habilidad, me planté solo con el bañador ante ella tan cerca que notaba sus senos rozándome al respirar y el frío acero alojado en mi cuello, colocado de forma experta en mi yugular, aun así doblé el torso como para ir a besarla, el cuchillo se mantenía firme apretando contra mi pero ella dio un paso atrás encorvando la espalda un poco, abriendo la mirada atónita. Era algo mas baja que su hermana, o el hecho de no llevar tacones lo hacia ver así, su melena rubia al viento y sus ojos negros como el carbón se clavaron en los míos.

-YO: te juro sobre mi honor que tendrás que amenazarme de nuevo con este cuchillo en el cuello, si quieres que te toque.- sentencié, amagué un beso que ella siguió con la cabeza, y con un dedo puesto en la punta del cuchillo, lo aparté de mi cuello, me di la vuelta a la piscina, donde me metí de un salto, al salir vi a Liliana en la misma poción, con el cuchillo en alto, la espalda encorvada y la mirada perdida.

No se si había funcionado, pretendía dejarla ver que yo no era como los demás, y que podía controlarme de sobra, se giró pasados unos segundos, y me miró con algo parecido al alivio en los ojos.

-LILIANA: el honor es muy fácil de nombrar y difícil de mantener.- se sentó en el borde metiendo los pies en el agua.

-YO: cierto, pero también es algo difícil de demostrar si no te dejan, ¿que puedo hacer para demostrarte que soy de palabra?- dejo el cuchillo en el suelo, no muy lejos.

-LILAIAN: pues no lo se, así de golpe no creo que se pueda, eso se gana con el tiempo.

-YO: ya, si, pero eso el lento y poco divertido, mi padre suele decir que la verdad une mucho, así que quizá si te respondo con sinceridad a las preguntas que llevas días pensando, pueda comenzar a mostrarte quien soy.

-LILIANA: vamos ¿que te pregunte lo que sea y tu me dices la verdad? eso es casi tan difícil de demostrar como el honor.- pensativa unos segundos, atino con la 1º.- ¿te follas a mi hermana?

-YO: si, desde hace casi un año.- se sorprendió más de la rapidez y contundencia de mi respuesta, que de su significado.

-LILIANA: lo sabia, ¿y que sois? Por que la otra chica e tu novia ¿no?

-YO: si, Ana, mi chica, Eleonor es solo la madre de una de mis amigas, a la que he cogido mucho cariño y al parecer ella a mi.

-LILIANA: bien, parece que al menos tienes huevos.- esas preguntas habían sido de control, eran cosas embarazosas que ella sabia o intuía claramente, y las había respondido sin titubear.

Pasamos unas horas en el agua o en las hamacas charlando, yo respondía con sinceridad y mi sorna eterna, mientras ella preguntaba un sin fin de cosas, sobre mi vida, la de Ana y la de Eleonor, muy interesada en saber por que ella no la había ayudado en todo este tiempo, se lo expliqué sin muchos detalles, Eleonor tampoco me los había dado. El calor apretaba en pleno final de mayo, fui a por unos refrescos, al volver noté como sus ojos se clavaban en mi entrepierna, llevaba el bañador húmedo del agua de la piscina y solo el bañador tipo bermudas, sin los slip debajo, se me marcó bastante el rabo.

-LILIANA: a si que es por eso que tienes a mi hermana loca ¿no?- me guió un ojo.

-YO: si, bueno, no lo se, puede que al principio, todas las que me la ven tiesa no pueden evitar querer follárme, incluso las que solo la intuyen o han odio hablar de su tamaño.

-LILIANA: es una buena herramienta, debes de hacerlas gozar mucho, las oigo gritar por la noches, ahora entiendo el por que.- jugueteaba con la lengua en sus dientes.

-YO: no me quejo, ellas a mi también me hacen gritar.- la conversación, los recuerdos y las peritas torneadas por el sol de Liliana me la estaban poniendo morcillona.

-LILIANA: ¿y por que un chico tan joven, apuesto y con esa pedazo de verga, decide irse a vivir solo con una anovia y una vieja?, podrías estar por las calles follando a cualquiera.

-YO: amo a Ana, y folla mejor que casi cualquiera, solo tu hermana la supera, el resto ya no me atrae tanto cundo tengo a esas 2 en la cama.

-LILIANA: eso es por que no has estado con suficientes mujeres, mujeres de verdad – sonreí al repasar la lista mentalmente.

-YO: alguna cuantas han caído, no he estado quieto hasta encontrar a Ana.- Eli, Madamme, mi leona o la propia Eleonor eran ejemplos claros.

La conversación fue por esos derroteros, llegando a sacarla alguna sonrisa y fragmentos de su vida en el pasado, nos encontró Eleonor en la piscina, la había visto 10 minutos antes pero estaba al otro lado de las puertas con miedo a estropear la escena, Liliana en un lado y yo en otro, charlando amigablemente.

-ELEONRO: hola chicos, ¿que tal?- a Liliana le cambió la cara, se puso rígida con ganas de irse.

-YO: nada, aquí, tomando el sol y charlando.- me levanté para ir a saludarla.

-LILAIAN: si, no quería molestar, enseguida me subo.- la miré con pesadumbre por sus manía de retraerse.

-YO: no seas tonta, con lo bien que estamos aquí charlando, tu quédate aquí mientras yo hago la comida, y así habláis las hermanas.- se le iluminó la cara a Eleonor.

-ELEONOR: si así podremos charlar sobre tu pasado……….- de golpe la agarré la cabeza y la di un fuete beso para cerrarla la boca, al separarme me dio un tortazo instintivo, pero luego me volvió a besar con pasión, al abrazarla la susurré.

-YO: no la aprietes, solo charla con ella de tonterías, ella te ira diciendo lo que quiera decirte.- sonrió al saber de mi estratagema, la di un fuerte cachete en el culo para darlas tema de conversación al irme.

Tardé mucho tiempo en hacer la comida junto a Luz, echándolas un vistazo de vez en cuando, oyéndolas charlar y hasta algún suave coro de risas, me sentí feliz por mi avance, logramos comer todos juntos sin que Liliana se fuera ni amenazara a nadie con un cuchillo, algo novedoso, comía como un animal abandonado, ingería mucho y muy rápido mirándonos de reojo, sus modales eran casi peores que los míos, que ya es decir, se sujetaba el pelo con una mano mientras con la otra cogía el tenedor como si fuera una escaladora, soltaba eructos y lamía los platos al acabar, aunque esto ultimo lo hacia hasta yo.

Desde ese día la situación fue dando lentos y firmes pasos, casi como de película, ella se abría poco a poco mientras nos acostumbrábamos a su forma de hablar y comportarse, era una fiera salvaje, que iba aprendiendo comportarse de forma civilizada, confiaba ciegamente en mi, puesto que nunca la mentía por grotescas que fueran sus preguntas, y en Eleonor le costaba, pero sentía un afecto en ella que nadie le había dado. Ana era la mas distante, una relación cordial pero con alguna tirantez, me daba que pensar aquella aversión casi natural entre ellas. Liliana, o “Lili” como ahora nos dejaba llamarla sin esgrimir filos cortantes, sugirió o pidió mas bien que la dejáramos, salir, me reí tanto al ver como lo pedía que le sentó mal, no erramos sus carceleros, podía hacer lo que el diera la gana, pero en realidad lo que pedía era que la acompañáramos fuera, le daba pánico salir sola. La 1º vez que salimos todos juntos fue como retroceder en el tiempo, a Eleonor admirando todo como por 1º vez, pero ahora era su hermana, se metía entre nosotros y le extrañaba que 3 mujeres pudieran andar solas por la calle solo acompañadas por un hombre, por donde se había movido aquello era una temeridad, a mi me hubieran dejado medio muerto y hubieran raptado, violado, vendido o matado a aquellas 3 bellezas que me acompañaban, en ese orden o todo a la vez. Eleonor le montó un especial “Pretty Woman” por la gran vía de Madrid y la compró casi 10.000€ en ropa, complementos, perfumes, lencería y demás enseres, nos cerraron una tienda para nosotros solos, allí era donde Eleonor se compraba casi todo, y la conocían bien, yo me aburría sentado en una esquina de oírlas reír, Eleonor era clase pura, elegancia natural, Ana era inocencia y belleza trabajada, Lili era…….bueno, como meterme a mi en un vestido de fina seda, aparentemente un buen cuerpo y un buen vestido, pero algo fallaba, la poción encorvada, el titubeo al caminar y la forma de colocarse los senos o las bragas por encima de la tela, todo era grotesco, abrupto y sin armonía ni estilo alguno. Eso no cambiaba que estribera guapa, las raras veces que se quedaba quieta y dejaba de moverse hasta podías apreciar una mujer femenina y deseable, sus senos eran aun firmes y sus caderas bastante pronunciadas, p eso iba cambiando, comiendo a diario de forma saludable había cogido unos kilos que necesitaba, estaba muy escuálida al llegar, eso la dio un toque mas exuberante y sensual. Era como mezclar la belleza hereda de Eleonor, la juventud de Ana, la lengua afilada de Lara y mi “talento” para vestir ropas de mujer, todo en uno.

Con la situación mas o menos normalizada, volvíamos a nuestras rutinas, solo cambiaba que en vez de clases de ingles, que ya no necesitaba tanto, Eleonor se dedica su hermana, a enseñar cosas, y a aprender otras, Lili no era tonta, simplemente nunca tuvo oportunidades, se apuntó a clases, y se buscó un trabajo de verdad, Eleonor la ayudó a encontrar trabajo en un restaurante de cierto nivel, dirigido y ambientado para Colombianos, no le resultó nada difícil y así nos la quitábamos de encima unas cuantas horas para nuestras sesiones de sexo salvaje. Ana se vio mas aliviada y retomó un poco su lugar en mi tiempo, yo le dedicaba muchas horas a Eleonor y Lili por culpa de la universidad de Ana, muchos días me preguntaba si me había follado ya a Lili, que no la importaba con cierto resentimiento, no se para que preguntaba si le daba igual mi respuesta, cuando le decía la verdad, que no la había tocado,, no me creía, y cuando bromeaba diciéndola que si, se lo tomaba pero por que no me lo tomaba en serio. La verdad era que Eleonor y Lili eran las joyas de la corona de su, cada vez mas amplio, circulo de amistades, un día bajé corriendo al salón ante los gritos que oí, vi a Eleonor sujetando del brazo a Lili, que trataba de trinchar a un hombre con los pantalones bajados que había entendido mal las palabras, sube a casa y seguimos hablando, “no soy una furcia, desgraciado” repetía entre gritos. Se agradecía los intentos de los buitres, la verdad, cuando Lili pasaba varios días sin follar seguidos estaba de un humor de perros, cuando lo hacia se pasaba unos días de los mas tranquila, era una cerilla con la que había que tener cuidado de no rozar con la lija.

El fin de curso en la universidad fue lo mejor que nos paso a todos, Eleonor estaba cansada de tenernos por allí, quería una casa propia donde hacer su vida pero con los abogados dando largas por mas pisos al juez, no tenia otro remedio, Lili era tan incendiaria que la convivencia era imposible, Ana estaba saturada y convencida de que yo no estaba seguro con ella allí, y yo harto de arreglar los desaires que provocaban aquellas 2 hermanas, tonteaban con tantos buitres a la busca de su dinero que la mitad de ellos tenían que ser achantados por mi. Como “regalo” para Ana, por la 4º mejor nota de la promoción, nos pagó 2 semanas de viaje a NY, al piso que le acababan de conceder el juzgado de su marido. El viaje fue glorioso, visitar tantos lugares icónicos, expresarse en ingles y entender, aunque dejaba a Ana hablar, mucho mas culta y preprada. Las noches de pasión eran irrefrenables con Eleonor lejos y todos los problemas a 4.000 kilómetros, los vecinos del loft de Eleonor llamaron a la policía un par de veces al oír a Ana gritar poseída por mi miembro abriéndola en dos durante horas, a la 1º llamada acudieron unos policías muy viriles que nos preguntaron por separado, riendo al irse, llegué a tener que enseñarles mi polla para que me creyeran que los gritos eran causados por eso, y no por mi mano. A la 2º acudieron 4 parejas de policías , todas mujeres, al verlas llamar a la puerta abrí desnudo con la polla tiesa de estar aun follándome a Ana, que se reía tirada en la cama tapándose con una manta, la cara de las agentes fue para hacerlas una foto, respondí a 3 preguntas rápidas, mas bien Ana lo hizo, sin que ninguna levantara la cabeza de mi rabo, invité a quedarse a alguna si quería participar, de broma con Ana riéndose al entender mi sorna, pero ellas no lo hicieron, una quiso quedarse, lo leía en sus ojos, pero las otras se la llevaron.

-ANA: ¡¡¡esta loco, como se te ocurre!!!

-YO: así ahorramos tiempo, no me van a cortar el rollo como la última vez.- hundí mi cara en su coño haciéndola aferrarse a mi cabello.

Volvimos rememorando el amor que sentíamos el uno por el otro, sin juegos ni malabares morales, pero nada mas llegar a casa se acabó, Lili había instalado a un hombre en su cuarto, un cerdo que rozaba el maltrato con cada palabra que escupía su boca, no me tragaba que un tío así hubiera logrado acercarse a Lili, Eleonor desesperada de ver como se fundían el dinero en beber y alguna droga blanda, la cortó el grifo, pero tenia su propio dinero y su hermana no la iba a dejar en la calle después de traerla. Era su camello y así le pagaba las drogas, con sexo y una vida de lujos, Eleonor me suplicó de rodillas que lograra que lo echara de allí, no era asunto mío, hasta que Ana no me lo pidió no moví un dedo, estaba tan harta de ese desgraciado como todos. Las avisé a ambas, la forma mas fácil es darla a Lili algo que desee mas que a ese cerdo y sus drogas, y lo mas efectivo era yo, como con Lara, que dejó la marihuana solo por que yo se lo ordené. Coincidieron con mi idea y me dieron barra libre.

Me pasé 3 días mirando la relación entre aquellos personajes, Liliana era una mujer distinta, maleable y fácil, el camello ya se ocupaba de que no la faltara de nada para mantenerla así, el era tan zorro como previsible, se creía que mientras estuviera con ella no pasaría nada, nos atreveríamos a tocarle, pero iba tan ciego de cosas como ella, quizá algo menos, solo lo justo para ser mas consciente que ella. Lo 1º era sepárales lo suficiente como para que Lili volviera en si, fue tan sencillo como mandarle a comprar algo de cocaína a un viejo amigo mío de las afueras, ya me ocupé de que lo tuvieran distraído unas horas, lo siguiente fue desintoxicar a Lili, la tuve que bajar en brazos al salón de lo puesta que estaba, estabamos solos, la di agua, mucho agua y te especial, diurético, se resistía tan levemente que daba pena verla así, a las 3 horas pareció recobrar algo de sentido, preguntado donde estaba y que día era.

-LILI: ¿donde esta?

-YO: ¿quien?

-LILI: el imbécil este, necesito material, me encuentro mal.

-YO: te encuentras mal por que ahora empiezas a ser consciente de lo mal que estabas, ¿que se supone que esta haciendo con ese payaso?

-LILI: es mi vida, no te metas.

-YO: y una mierda es tu vida, ¿esto hacías por allí? ¿Meterte drogas y dejar que te follaran por unos chutes?- se revolvió furiosa en el sofá todo lo que su físico la permitía.

-LILI: déjame, yo se controlarme.

-YO: si, una joya, han llamado del trabajo, o vas mañana o te echan, ¿es eso lo que quieres?- me miró cansada.

-LILI: que le jodan, solo he faltado el miércoles.- la puse un reloj con calendario en las manos.

-YO: el lunes drogata de mierda, llevas casi una semana sin ir a trabajar, y si a eso que hacías ultimaste lo llamas trabajar.- mi miró confundida.

-LILI: esto no puede ser, el me dijo que…….. no, esto esta mal………- se rascaba el pelo queriendo despertarse.

-YO: a ver si despiertas, con todo lo que sabes de las calle y no aprendes, ese tío es una sanguijuela, se ha pegado a ti, te esta chupando la sangre, y te tiene atontada mientras nos sangra a todos, tu mereces mas que a ese cerdo.

-LILI: claro, muy fácil desde tu pinche púlpito, es el único que me entiende.

-YO: no te enteras, no te entiende, se aprovecha de tu debilidad.

Sonó la puerta de golpe, entró el cerdo tambaleándose con una marca de polvo blanco en la nariz y una goma atada al brazo aun, sonreí al verle, justo como había medido, me habían avisado por mensaje que ya estaba de vuelta, al verlo Lili palideció.

-YO: mira, hablando del rey de Roma, mírale y dime que te gusta lo que ves, por que es lo mismo que vemos en ti cada ida que pasas con el – una ligera exageración, licencia poética por así decirlo.

-CERDO: tu calla mamarracho, o te pego- trato de andar pero casi se cae de rodillas.

-LILI: oye ¿que día es?, ¿como es que no me avisaste para ir al trabajo?

-CERDO: y que importa guey, te follas al jefe otra vez y no te echa – eso me sorprendo, no lo sabia.

-YO: ¿eso haces?, ¿mantienes a este puerco a base de ir follándose a los jefes? – se sonrojó al verse pillada.

-LILI: tenías que avisarme, te lo dije.

-CERDO: pucha madre, zorra estúpida, ¿que se cree?, ¿soy su mayordomo?,- eructó – dígale a su hermana que le de mas dinero y arreglado.- me llegó el olor de su boca.

-YO: ¿pero que coño has visto tu en este payaso?- Lili me miró sin respuesta al ver la cruda realidad.

-CERDO: tu, hombrecillo, cierra la boca…………- no parecía que supiera seguir la frase-…………. o te mato- sacó el cuchillo de Lili, al verlo ella se lo buscó encima y no lo vio, yo solo me reí al verle.

-YO: tú no matarais ni a una mosca tal como vas.

Se abalanzó sobre mi de forma torpe, me dio tiempo de sobra para cuadrarme, ni hacia falta, sus gestos lentos eran tan simples como los de un crío, trató de apuñalar con el mango en vez de con la hoja, mirando al suelo a mi derecha, fijándose en un punto vacío, le sujeté de la muñeca y de un brusco giro le retorcí el brazo hasta hacerle hincar la rodilla, y abrir la mano para dejar caer el cuchillo, la que di una patada para alejarlo de sus manos y de posibles sorpresas. Busqué las llaves en su bolsillo, lo levanté y lo saqué de allí patadas, gritaba cosas inconexas, bajé con el hasta la calle donde el portero me vio tirarlo a la calle, dejándolo tumbado de mala manera, le dije que si volvía a verlo, no le dejara entrar y avisara a la policía, si había suerte y le detenían seguro que llevaría algo encima como para alejarle mas tiempo inclusive. Al subirme encontré a Lili llorando en el sofá, aun medio ida, seguí mi hoja de ruta.

-YO: ahora no llores – grité con tono severo, alzo su mirada sin comprender.

-LILI: ¿por que no?

-YO: esto es culpa tuya, solo tuya, ese mierda se aprovechó de ti, y tu le dejaste.

-LILI: yo no quería esto.

-YO: pero se lo has permitido, eres tan culpable como el, o mas, tu eres lista, tienes una nueva vida, mejor que la de muchos, ¿y te pones a drogarte con un imbécil dejándote que te folle y te venda al que le de la gana? ¿A cuantos te has tirado por que te lo dijo?- me miró sorprendida por mi aparente agudeza- ¿¡¡a cuantos!!?

-LILI: a 5, o 6 no lo se, le debía plata a no se que hombre y saldé su cuenta, no me acuerdo.- me dieron ganas de abofetearla.

-YO: si lo que quieres es volver a ser una puta barata que termina en la cárcel, llamo a Eleonor y que te devuelva a Brasil, en esta casa no quiero furcias estúpidas.

-LILI: no lo soy.

-YO: es lo que me acabas de demostrar.

-LILI: no es tu casa, es la de mi hermana.- acusó viéndose contra la pared, volver a Brasil le atemorizaba.

-YO: esta puta casa es mía, ¿o te crees que si no se lo pido Eleonor no te mandara tan lejos como pueda?, esta harta de tus niñerías – agachó la mirada rompiendo a llorar de nuevo, la tenia justo donde quería, al limite de la desesperación.- no llores, no eres una cría asustada, ¿donde esta ese ciclón que llegó en ese avión? Esa mujer merecía la pena, tenía los modales de un perro silvestre pero tenia carácter, ahora solo tengo a una puta delante, un puta, borracha, drogada y llorona.

-LILI: es lo que soy- gritó fuerte- no tengo nada, nada salvo mi cuerpo.- quería dar pena, dio con el tío equivocado.

-YO: eres tonta, no, peor, eres imbécil, por que eres lista, ibas a clases, tenias un buen trabajo, vives en un palacio con tu hermana que te ama con locura ¿y vas y lo quieres estropear todo por que te crees que no eres mas que esto que tengo delante? ¿Por que empezar las clases?, ¿por que un trabajo? ¿Por que esforzarse para volver a esto?, no, no eres solo eso, y lo sabes mejoro que yo, pero es mucho mas fácil rendirse ¿verdad?, dejarse llevar y que los problemas y dificultadas se desvanezcan, por lo menos ten coraje y reconocer que solo te has rendido, no insultes a los demás queriendo vender este papel de víctima.- me miraba fijamente con fuego en los ojos, tenia tanta razón que la radia por dentro no poder replicar.

-LILI: es mi puta vida, yo decido.

-YO: eso te dije el 1º día que te pedí que bajaras del balcón, tu decides, si es esto, ahí tienes la puerta – señale hacia ella- pero ya sabes a donde te conduce, seguro que con tu físico podrás engatusar a alguno otro imbécil que te pague las drogas y la bebida unos cuantos años, o hasta que lo dejes seco y busques a otro, quizá ese cerdo siga aun en la acera tirado, puedes irte con el a su casa, si es que tiene una, se su puta, y deja que te venda en cuanto no tenga mas dinero, serás cara hasta que tengas unos cuantos años mas, y dejes de tener valor, si tienes suerte te dejaran en paz y tendrás que ganarte la vida limpiando el culo a señoras mayores o fregando el suelo de algún sitio, de nosotros no esperes nada, ya me ocuparé yo de que Eleonor no te busque, ha pasado 20 años sin ti, y no le has demostrado nada por lo que mereciera la pena volver a buscarte.- el discurso me salía tan natural que se veía que lo tenia preparado.

-LILI: no quiero eso.

-YO: pues es lo que pasara, quizá no así pero ese será el camino, la vida es mas cruel e imaginativa que yo, eso lo se, una mujer sola puede sufrir mucho dolor, eso lo sabes tu mejor que yo.

-LILI: pero siempre he estado sola, no conozco otra forma de vivir- por fin llegó donde quería.

-YO: ahora no estas sola, tienes a tu hermana, a mi, a Ana incluso, los del restaurante, todos quieren ayudarte y te ofrecemos oportunidades, pero eso parara si sigues así, la gente no quiere ayudar a quien no deja de defraudarles, tu hermana salió de ese mismo agujero al decirme que su marido la pegaba, daba vergüenza verla suplicar y defenderlo, hasta que decidió dejarme ayudarla, y mírala ahora.

-LILI: pero yo no tengo a nadie, no como ella, no te tengo a ti.- sonreí al acercarme a ella.

-YO: ¿por que no?, estoy aquí, puedo ayudarte, solo has de dejarme.- me agarró la mano dejando de llorar y clavándome su mirada con brillo olvidado.

Dejé que el olor de mi fuerte colonia la inundara, para cerrar el circulo, había salido perfecto, demostración de fuerza física, determinación, seguridad, argumentación y convencimiento, yo era su salvación, su héroe particular, se levantó del sofá apoyándose en mi mano y me abrazó fuerte, al separarse me miró fijamente, con una mirada familiar, la misma que vi en los ojos de Eleonor al verse contra el espejo , con el ojo morado de la ultima paliza de su ex marido.

-LILI: ayúdame.- suplicó pasando su manos por mi fuerte pecho y mordiéndose el labio.

Desde ese día fui su sombra, tardó 1 semana entera en limpiar su organismo, y tuve que desarmarla una vez al intentar agredirme viendo como tiraba medio gramo de cocaína a al retrete, pase 2 noches dormido junto a ella, con la puerta cerrada por fuera, la fase agresiva fue la mas dura, la tenia que agarrar con firmeza y tenerla en la cama unas horas hasta que se le pasaba, sudaba y tiritaba a la vez, vomitó tanto que llamamos a un medido nos dio unos consejos mas adecuados advirtiendo lo que la pasaba en realidad, eso no era un catarro, era una desintoxicación a lo bestia. Pasado ese al trago, comencé a llevarla de ejercicio por las mañanas, la tenia que dar un sustituto adictivo y el ejercicio era uno ejemplar, la llevaba a clases y me quedaba hasta acompañarla al salir, luego hacíamos el tonto junto a Eleonor antes de acompañarla al trabajo, hablé con el gerente que se la folló medio drogada, y con uno de sus cuchillos de carne en la mano, trasteando con el en la encimera, le dije que si la volvía a tocar le trocearía lentamente. Amenaza irreal pero sabia actuar lo suficiente como para que no pareciera cierta, me cuidaba mucho de llevarla y recogerla, los días de fiesta era su pareja. Eleonor mas que importarla me lo agradecía, Ana no tanto, se moría de celos, adelantó sus vacaciones a Granada con su familia solo por alejarse de Lili, a la que había cogido cierto asco.

El duro trabajo dio sus frutos, los análisis semanales en centros privados salían limpios, a los 3 meses Lili parecía una mujer diferente y nueva, había recuperado algo de peso que perdió devolviéndola un aspecto saludable. Progresivamente, la fui dejando ir y volver sola de trabajo, quedar con gente y salir sin mi, era jugársela pero tenia que aprender a moverse sola, yo no podía estar siempre a su lado, respondió perfectamente, incluso a la trampa que le puse, un actor al que contraté para “gastarla una broma”, según le dije, en realidad le pedí que se animara con ella y llegando un punto de 2 o 3 copas la ofreciera drogas, ella las rechazó con algo de dudas, pero salió de allí escopeteada llamándome al móvil para contármelo todo y que pasar a recogerla en cuanto pudiera, la saludé desde el otro lado de la calle aun con el móvil en la mano, le presenté al actor, al que saludó abochornada por haberle gritado. Sentí tanto orgullo en su propia mirada, que al abrazarnos un beso en la mejilla rozo nuestros labios por 1º vez, nos miramos fijamente al darnos cuenta los 2, alzó su cabeza para intentar besarme, y algo en mi interior quería dejarla, pero no estaba allí para eso, así que la separé con cariño, se sintió avergonzada.

-YO: no te sientas mal, pero no quiero confundirte, no quiero ni busco nada de ti, no necesito que me premies con caricias y besos, soy mayorcito para buscarme eso donde quiera, bien lo sabes, solo sigue así, demuéstrame a mi, a todos, y sobretodo a ti, que eres mas que un trozo de carne, se fuerte por que quieres y te gusta serlo, no por complacer a los demás.

Mis palabras la tranquilizaron un poco, pero era inevitable, tal como preveía, Lili estaba deseándome, era guapo, corpulento y físicamente un toro bravo, sabia como tenia la polla de grande, me la había visto muchas veces la andar por al casa desnudo o tiesa de salir del agua de la piscina de follárme a alguna de las otras 2 habitantes de la casa, sabia como follaba, la pillé mirándonos desde el balcón mas de una vez, a Eleonor y a mi mas desde que inicié el tratamiento, así lo tenia calculado. Y lo mas importante, la había rescatado del agujero mas profundo y le había dado una vida de verdad, si no se sentía atraída por mi de algún modo, deriva de hacérmelo mirar por que algo fallaba, y no lo hacia, ella estaba enamorada de mi.

Los juegos con Eleonor, a la que acosaba ante la ausencia de Ana, pasaron a ser de dominio publico con ella, ronroneaba como una gatita la estar tumbada en la hamaca y vernos follar en la piscina, poca a poco se atrevía a mas, ir en biquini por la casa, luego top less, y después tomar el sol desnuda, como Eleonor o Ana, y yo mismo. Sus artes de mujer no pasaron desapercibidas para mi ni Eleonor, que me susurraba que cuando quisiera, la hiciera mía, Ana me dio su bendición, a regañadientes, antes de irse, era tan evidente su amor por mí que sabía que pasaría más tarde o más temprano, pero tenia una promesa que cumplir. Sus juegos, falsamente inocentes, su forma de moverse y pegarse a mi, o las coincidencias en la ducha o follando con Eleonor y ella pasaba por allí, pasaron a ser mas burdas y soeces, se alió con Eleonor montándome pequeñas fiestas lesbias solo para mi, con ellas 2 pasando de ser hermanas a amantes, supongo que fue idea de Eleonor, para seducirme y poder sobrellevar mejor mi apetito voraz de sexo. Los besos y caricias suaves pasaron ser masturbaciones con dildos y consoladores enormes, ver como 2 hermanes se comían una a la otra y se bañaban en saliva era mas que demencial, pero solo follaba con Eleonor, aunque estuviera Lili delante masturbándose o la misma Eleonor la comiera el coño conmigo dándola por el culo, jamás la tocaba de forma sensual, tenia una promesa que cumplir. De ahí ya las insinuaciones y provocaciones fueron directas, atacaba a mi hombría con duras palabras, me buscaba con sus manos y me pedía que la follara de una vez y que la traía loca, me recordaba a Lara, pero con mas pasión en sus peticiones, me la tenia que sacar de encima y de dentro, mas de una vez me desperté con ella intentando meterse mi rabo empalmado de las mañanas, o comiéndome al polla junto a Eleonor, pero la apartaba enseguida y m e desquitaba ferozmente con Eleonor, al final dejé ver a Lili que tenia una promesa que cumplir. Un día adormilado en el sofá echándome una siesta, solos en casa, sentí como Lili se me sentaba a horcajadas encima, totalmente desnudos los dos.

-YO: que haces, loca de las narices, déjame ya en paz.- la confianza era tal que nos tratábamos así.

-LILI: jamas había conocido a nadie como tu, un hombre de verdad que da su palabra y la cumple.

-YO: gracias.- respondí aletargado.

-LILI: ningún hombre del mundo, después de todo lo que he hecho, seguiría aun sin tocarme, aunque hubieran dado su palabra.- sonrío al verme torcer el gesto feliz, al fin había entendido mi postura.

-YO: es cierto, pero ¿has estado con todos?- reía al hacernos rememorar aquella 1º conversación.

-LILI: juraste por tu honor que no me tocarais……..

-YO: si.- llevo su mano a la espalda.

-LILI: ………..que no me tocarías hasta que te amenazara con aquel cuchillo en el cuello para que lo hicieras, bien, aquí esta.- puso el cuchillo en mi cuello, dejo caer el peso de su cuerpo sobre mi pecho rozando con su nariz mi mentón.

-YO: ¿ya estas lista?- me miró con firmeza.

-LILI: quiero que me folles como el animal que se que eres, he visto como destrozas a mi pobre hermana, y quiero lo mismo, ya sabes, pero ahora te lo exijo, hazlo o te corto el puto cuello.- su amenaza, otrora real, solo era una burla.- bésame.- ordenó.

Elevé mi cabeza lo justo para sentir el frío acero sobre mi yugular, ella se retiró un poco jugando, volví a subir notando aun mas presión, se volvió a retirar burlona, acaricié su espalda para apretarla fuete contra mi para evitar mas retiradas, y apuré aun mas ante su mirada de lujuria, viendo como el filo del cuchillo hacia sangre en mi cuello, abrió los ojos asustada, pero así mismo la alcance los labios, el beso nació lento y torpe, ella miraba preocupada de reojo mi cuello que goteaba alguna gota roja, luego cerró los ojos al notar mi lengua metiéndose en ella, y repitió la acción agarrándome de una mejilla con una mana sin soltar el cuchillo con la otra. Me incorporé aun a riesgo de hacerme mas daño hasta quedar sentado, ella pasó sus piernas pro mi cintura rodeándome con ellas quedando sentada sobre mi, aun con el acero palpando mi cuello, seguimos aquel festival de besos largos y pasionales, su lengua era experta y se acomodo rápido a mis ritmos fuertes y sobrios, notando como mi polla crecía descontrolada dando golpes de caballo en su trasero al querer ocupar el mismo espacio que su pelvis. Bajé mis labios por su cuello, solo al hacerlo se estremeció, que fácil resultó encontrar su zona erógena, lamí y chupé con tanta fuerza que la hice una marca que duro días, su cintura se movía aprobando ese gesto, casi me masturbaban con sus labios mayores montada, de cara hacia mi, la barra ardiente que ya estaba tiesa como un cirio, bajé a su pezones para encontrarme 2 pechos firmes y apetecibles, eran mucho menos atractivos que los de su hermana, y menos grandes que los de Ana, pero eran naturales y estaban a mi alcance, cosa que ninguna de las otras 2, 4 visto de otro modo, podían decir. Me puse en pie haciendo gala de mi poderío físico con ella subida encima mía, al sentir mi glande apuntado y rozando su coño se erizó y soltó el cuchillo dejándolo caer al suelo, sonó de forma tan singular que miramos, se había clavado en el suelo a un palmo de mi pie, río levemente mirándome a los ojos disculpándose.

-YO: tranquila, aquí la que va a ser clavada eres tú.- me besó con tal energía que me podrir haber arrancado la cabeza.

Me giré para dejarla caer sobre el reposa brazos del sofá, de espaldas a el, para quedar elevada, se abrió de piernas frotándose el coño después de haberse lamido los dedos, miraba riéndose, solté una carcajada enorme al darme cuenta, no había caído en que iba a follárme a una mujer que haba sido puta en Sudamérica sin protección, un mes en España pagando las deudas de cerdo, y sin estar seguro de nada, pero parte de su rehabilitación eran análisis continuos en centros privados y todos habían dado negativo, incluso venéreas, un milagro. Me arrodillé ante ella besando el interior de sus muslos, acariciando el largo de sus piernas torneadas, mientras ella miraba con ojos ardientes, llegando a su sexo, despedía un calor abrasador y un olor a hembra en celo, totalmente rasurado, los labios mayores eran de un tono mucho mas oscuro que el de su piel, al rozarlos y abrirlos el tono rosado lo invadía todo, al notar el roce de mis labios en su coño jadeó, riendo levemente, la delicadeza de mis caricias eran una novedad para ella, sentía que cada paso de mi lengua por su interior y cada beso tierno la excitaba un poco mas, como si nunca nadie la hubiera tratado de forma tan dulce, mis dedos y mi lengua se movían al compás, su cintura respondía dando pequeños tirones queriéndose alejar de mi, cuando alce la vista ella tenia tal cara de asombro y excitación que me sacó una carcajada.

-YO: nunca te lo habían comido antes, ¿verdad?- me agarró del pelo y me apretó contra su sexo.

-LILI: cállese y siga- sus caricias eran torpes y toscas pero no podía evitarlo, mi lengua experta la estaba penetrando y su clítoris se hinchó hasta casi reventar, si se lo habían comido antes, eran unos patanes.

Trabajaba su interior de forma animada, era un pequeño juego, ella gemía ya de forma continua al sentir cada lengüetazo, cada succión y cada tirón de los pliegues, sacudía una mano, o ambas, y arqueaba el cuello sobre su espalda, siempre con la boca abierta de par en par, enseñando una dentadura que se balanceaba y que estaba lejos de ser perfecta o cuidada, pero nada desagradable, se le escapaban sonrisas de asombro entre suspiros, movía su cadera de forma continua queriéndose alejar de mi pero yo la seguía sin parar, de estar apenas recostada sobre el sofá ya casi estaba sentada, r conmigo chupándole la vida. Subió su cadera haciendo fuerza contra mi, apoyándose solo con la nuca en el sofá, se movía a gran velocidad en todas direcciones tratando de contener la oleadas de placer que la sacudían, al meterle el primer dedo soltó un sonoro grito de lujuria, al instante se tapó la boca queriendo ahogarlo, llevada por la pasión no se acordaba de que estabamos solos y a nadie la molestarían los gritos, aun así se tapaba la boca, la otra mano se posaba en mi cabeza, quería apartarme de ella pero temía que al sentir su palma parara, y estaba gozando demasiado como para arriesgarse, así que seguía ahogando sus gritos con la mano, salvo cuando le llegaba a poner tan a tono que se aferraba al borde del sofá con ambas y se le escapaban gritos, rítmicos y seguidos, mis dedos iban aumentando dentro de ella, en numero y en ritmo, ya desatada y gritando rompió en un orgasmo seco, sin derramar una gota de su interior, moviendo las piernas de forma descontrolada.

Fui subiendo por su cuerpo tembloroso, agitado y a mi merced, me aceptó rodeándome con las piernas para ganar algo de descanso, mientras mi polla palpitaba a lo largo de su vientre, besé uno de sus senos con suavidad, pero me dirigía a su cuello, solo llegar allí se estremeció, me abrazó la cabeza, susurrando palabras calientes de las cuales las mitad no entendí, notar sus dedos desenredando mis cabellos me calentaba, Lili lamía y mordía mi oreja con suavidad, hablándome y rogándome que la diera sexo. Me agarró de la mandíbula y me besó con pasión, neutras lenguas se cruzaron, su melena rubia teñida y rizada estaba pringada de sudor y su cuerpo igual, yo no estaba mejor, pero aun quería hacerla vibrar de deseo, quería parar de golpe y obligarla a chupármela un poco, que se asustara un poco al tener mi rabo entre las manos, me elevé un poco con risa picara, mientras ella acariciaba mi pecho, fui a alejarme de ella pero me tenia aprisionado con las piernas rodeándome y de un hábil gesto que me impresiono abrió las caderas y se metió media polla de golpe ella sola, no era nada raro que fuera tan fácil metérsela a una mujer con su pasado, pero desde luego para ella era la 1º vez con un polla así, su boca volvió a abrirse queriendo gritar sin emitir un solo sonido, con tal presión que se le hincharon las venas de la frente y casi se le salen los ojos de las cuencas, había entrado bastante, pero a partir de ahí lo tenia tan cerrado como cualquier otra mujer con la que hubiera estado. Aguantamos así un par de segundos, hasta que escupió el aire de sus pulmones para coger oxigeno de nuevo, sus piernas ya no hacían fuerza para retenerme pero me mantuve así, sonriendo, y manoseando uno de sus pezones.

-YO: te gusta duro por lo que veo.- entoné como una provocación.

-LILI: es la verga mas grande que sentí nunca………..que regalo…. me arde mi cuquita………..ay si………fóllame duro……… mi amor.- habla entre suspiros amplios, la di lo que pedía.

Sin pensarlo mucho deslicé mis brazos por su espalda para elevarla por el aire, me senté en el reposa brazos y con ella aun empalada la dejé caer a plomo, la entró toda hasta la fondo obligándola a sollozar, pero era una mujer fuerte, habría sentido muchas pollas abriéndola y esa sensación no era diferente, solo mas intensa y profunda. Se movía inquieta sobre mi, abrazada a mi cuello, buscaba apoyos o comodidad pero no había nada a su alcance, ni yo la ayudaba lo mas mínimo, sentía una presión deliciosa en el glande, iba cediendo ante mi ocupación, y si a ella se le ocurría moverse en cualquier forma sentía un latigazo en su interior, retomaba sus frase susurradas, acariciaba y arañaba mi espalda mientras clamaba por el tamaño descomunal de mi miembro, casi la sentía desvanecerse esos primeros minutos de control, mirando al techo con la garganta hinchada y tensa, casi parecía que mi polla la atravesaba entera y le iba a salir por la boca. Bajo la cabeza cuando se sintió mas holgada, moviendo ligeramente la pelvis en forma circular, no era ninguna novata y sabia como moverse, sin duda conocía trucos para volver loco a un hombre y hacer que se viniera pronto, me besó queriendo tenerme ocupado, mienta mis manos buscaban sus pechos, entraban en una mano pero no eran pequeños, y sus pezones oscuros tiesos y rodeados de una aureola diminuta. Besé su cuello para demostrarla que conmigo no seria tan sencillo, la vi retorcerse queriendo hacer fuerza contra mi boca, para negarme acceso pero era inevitable que se descuidará al notar mi polla moverse dentro, solo con esos besos, chupetones y le leve roce de mi rabo entero dentro de ella, la provocó un 2º orgasmo mucho mas húmedo y caliente, sentía un liquido tibio mojando mi pelvis, y se arqueó tanto la espalda que mordí uno de sus pezones hasta hacerla un poco de daño, cogió un cojín de forma fugaz y me abofeteó con el.

-LILI: cucha tu madre.- se apoyó en la cabecera del sofá con aun mano, la otra a mi nuca mordiéndose el labio hasta casi hacerse sangre se movió para sacarse la polla entera y volver a metérsela.

Bramaba en algo que no parecía ni castellano ni español, volvió a repetirlo una infinidad de veces hasta que ya no era un solo gesto, si no movimento continuo, yo acompañaba sus gestos con un ligero vaivén de mis caderas, solo gozaba de sus artes, escasas pero buenas, a mas de uno ya le hubiera sacado su semen cuando llevaba 10 minutos fundiéndose con mi polla, le agarraba una de las piernas para elevarla y así ayudarla a no sostener todo su peso sola, lo agradeció aumentando el ritmo un poco mas, su 3º corrida llegó y esta vez emanó como una fuente, se acarició el clítoris tan rápido que parecía un aspersor de jardín, me manchó hasta le pecho de su liquido, se apresuró a incorporarse, al retomar el aliento , y lamerme el cuello, el pecho, el vientre…. marcados de los músculos, fue bajando hasta tener mi polla entre sus manos, la sujetó con firmeza y asombro, besó la punta con el sabor de ella misma y succionó de forma estudiada cada rincón del glande, supongo que alguien le chivó el truco de no parar de mover las manos masturbando, o ya lo sabia y le fue de cine, de vez en cuando chupaba y lamía todo el tronco, pero siempre le dedicaba al glande mas trabajo, le metía apenas 1/3 de polla dentro, no le entraba mas sin arcadas, y sin desencajarle la mandíbula, mas que suficiente con la ayuda de sus manos, y del sexo previo, para correrme. Sin el menor atisbo de asco o repugnancia dejó que la llenara la boca de mi simiente húmeda y caliente, alzó la mirada al acabar, abriendo la boca de forma obvia dejando que viera mi leche en ella, clavándome sus ojos negros, cerró la boca y de un sonoro ”glup” se trago todo, todo sin dejar de masturbar. La cogí de la barbilla para besarla, le gusto mi atrevimiento y mi nulo asco a mi propio semen, jugamos con nuestras lenguas, mientras una de mis manos se metía entre sus nalgas, rozando su ano, quería ver hasta donde llegaba, y metí mis dedos con simplicidad en su ano, soltó un leve gemido de placer, poco mas, lamía y besaba la herida de mi cuello, mi sangre reseca había dejado de brotar pero una ligera cicatriz aun se veía. Desde luego no era su 1º experiencia anal, ni la 2º, ni la 134º, mis 4 dedos entraron en su culo con facilidad increíble, tenia las caderas algo anchas, típicas de la sudamericanas, como su hermana, su mirada se nubló al sentir mi polla creciendo entre sus muslos hasta golpearla en el coño, ya sabia que yo con 1 sola corrida no me contentaba, había visto follárme a Eleonor hasta 4 veces seguidas, pero sus experiencias serian distintas con otros hombres, a muchos con 1 les valdría, si acaso podían llegar al 2º con esfuerzo y mucho trabajo, no era mi caso, en 4 minutos ya estaba tieso como si no hubiera pasado nada.

La cogí de los tobillos al tumbarla boca arriba, la junté las piernas cogiéndolas como si fueran 2 piezas de carne colgadas, pero unidas por su pelvis, acaricié mi glande un poco hasta notar el agujero previo y hundir de golpe casi toda la verga entera, se estremeció de nuevo, ahora no gritó, solo gozó, eso cambiaría pronto, ya me había demostrado de lo que era capaz ella sola, sacarme una 1 corrida la 1º vez lo consideré un logro, pero se acabó el juego, y empezó la clase, dudé levemente si sacar a la bestia, pero decidí guardármela para mas adelante, pese a sus mañas, Lili era muy frágil y sensible, era rozar su coño y hacerla temblar, apenas 20 minutos de sexo real, una comida de coño y ya se había corrido 3 veces, si sacaba a la bestia la hubiera desmayado en menos de media hora. Así que solo fui metiendo y sacando el rabo de forma amplia y lenta, cada vez que entraba toda daba un saltito su cuerpo, se acariciaba los pechos notando como el ritmo aumentaba levemente cada pocos minutos, cuando ya había cierta velocidad sentí un orgasmo en ella, pero lo dejé pasar como si nada, estaba concentrado en disfrutar de aquella mujer que ahora estaba siendo llevaba al paraíso, se le doblaban las piernas y solo se mantenían rectas por estar colgadas de mi mano, el ritmo ya era fuerte y sonaban mis huevos golpeando en su trasero, sus gemidos volvieron a ser gritos que quería tapar con la mano pero al suficiente orgasmos rompió a chillar de forma loca, la solté las piernas bajando un poco la velocidad, se abrieron como las puertas de un castillo al recibir a su rey, estiradas y abierta, me abalancé sobre su cuello, metí mi mano en su nuca entrelazado las falanges con su pelo, hasta que me aferré fuerte a su cabello, tirando levante de el, volví a aumentar el ritmo, sus manos en mi pecho querían hacer de parapeto, era inútil, la fuerza y vitalidad de mis penetraciones la hacían regodearse entre gemidos, gritos y susurros, para cuando se corrió de nuevo sus gemidos eran de clemencia, rogaba poner fin a tal demostración, sabia que andaba cerca de mi corrida, mas por cálculos temporales que por sensaciones, así que ahora si, la iba a dejar claro que no era ningún borracho folla putas, saqué a la bestia que ya se relamía a la espera de mi orden, fueron 10 minutos, creo, no los conté, bastante tenia con tener sujeta a Lili que se movía como pez fuera del agua, daba saltos y brincos, pataleaba de tal manera que pase una de sus piernas por delante para juntarle las 2 en un lado y apretando contra su cintura, aceleré de nuevo hasta provocarla 2 orgasmos mas, casi al finalizar la saqué y apunté a su ano, del tirón entró media polla, gritó, del 2º intento entró toda, ya no gritó, se fue al mundo de fantasía al que había mandado a tantas, seguía allí por que se separaba las nalgas para tratar de obtener algo de control pero la bestia no tenia piedad, desató un infierno que cada vez que salía de ella tiraba de todo su cuerpo hasta que al correrme casi la tenia al borde del sofá, sentir mi semen cayendo a borbotones en su recto fue lo mejor que le había pasado en todo el día, y puede que en su vida, era el fin del mejor sexo que había tenido hasta ahora, le gustaba duro y había encontrado a un animal salvaje, con un rabo descomunal y que follaba como un dios. Me levanté con la polla manchada de semen y fluidos, su ano parecía un túnel de metro, y los espasmos involuntarios me sacaban una sonrisa burlona.

Sonó la puerta, y vi a Eleonor entrar, al verme de pie con la polla medio tiesa y brillando del sudor, con Lili tirada en el sofá sollozando, me dedicó una sonrisa fugaz, antes de abrirse el vestido por detrás y dejarme ver que iba casi desnuda, tanga y nada mas, caminó con sensualidad hacia mi.

-ELEONOR: ya la hiciste tuya, ¿que tal se portó?- me acaricio el pecho sudoroso con uno de sus dedos.

-YO: para ser la 1º vez ella sola, nada mal.

-ELEONRO: ¿cuantas veces te saco el semen?

-YO: 2, incluso al final le di un poco de mi bestia por el culo, mira que agujero- abrió los ojos sorprendida, llevándose a la boca el dedo manchado de mi sudor, chupándolo como si fuera la nata de una tarta.

-ELEONOR: ¿y quedó algo para mi?, me abrazó por el cuello con cara de niña triste.

-YO: para ti siempre habrá.- bajé mi mano por su culo hasta meter mi pulgar entero en su ano, sonrió juguetona, pero al sentir el resto de dedos jugando en su coño me besó con pasión, poco le importaba que su hermana yaciera medio ida con mi semen cayendo de su ano, tiritando y mirándonos, perdida.

Me sentó a su lado en el sofá, y me dedicó una buena mamada, metiendo mas de media polla en la garganta, su habilidad no era comparable, me la puso tiesa tan deprisa que de la misma energía se subió a horcajadas sobre mi y se empaló toda de golpe, me dediqué a sus pezones enormes mientras me cabalgaba como una amazona, su forma de moverse era mucho mas erótica y sensual, su larga cabellera a estas alturas, después de dejárselo crecer a mi gusto, me rozaba los huevos al echar la cabeza para atrás al sentir los orgasmos que la llenaban, me percaté rápido de que ella no era Lili, no tenia que andarme con miramientos, saqué a la bestia que apenas había podido catar su presa anterior, y destrocé a Eleonor, no se cuanto tiempo, pasaron 2 horas hasta que los 2 terminamos exhaustos, me corrí otras 2 veces con Eleonor, y perdí el numero de Eleonor, que permanecía sentada en mi regazo, cruzada de piernas sacando pecho, dando pequeños besos a mi cuello mientras mirábamos como Lili aun jadeaba.

-ELEONOR: no sabes lo afortunada que me siento ahora mismo.

-YO: ¿por que ahora tengo otro coño que follárme?, ¿y que sea tu hermana?- solté con sorna- como sigáis así voy a terminar muerto antes de los 21.- los cumpliría en unas semanas.

-ELEONOR: por que eres mi hombre, y ahora también el de mi hermana, y yo te haría mas feliz si mi dejaras.- la miré con ojos curiosos.

-YO: ¿tu hombre?, yo soy de Ana.- miró al cielo con desdén.

-EOENOR: ay papi, que no te cansas ya de esa mujercita, me tienes a mi y ahora a mi hermana, ¿que te da ella que no te pueda dar yo?, – dejó pasar unos segundos – y piensa en todo lo que te podría dar yo que ella no puede.- me sorprendió el atrevimiento de Eleonor, estaba mas suelta últimamente, no tan maleable y mojigata desde que tenia sus escarceos con otros hombres.

-YO: la sustracción no ha cambiado, por ahora, soy de Ana y eso ya debería de quedar claro, es mi novia, y bastante hace al compartirme con vosotras, no le ha hecho ni pizca de gracia que me pidieras ayuda para enderezar a tu hermana, y menos que tenga que follármela.

-ELRONO: es una cría, no sabe lo que quiere.

-YO: yo soy de la misma edad…..

-ELEONOR: y tampoco lo sabes, de lo contrario serias solo mío – me besó con fuerza- follaríamos día y noche, te regalaria todo lo que desearas, puedo comprarte lo que quieras, puedo darte el dinero que quieras, podemos perdernos por el mundo como mi hija, o comprarnos una isla y quedarnos allí para siempre, no tendrías que trabajar nunca, podríamos darle a tu familia tanto dinero que no tendrían que trabajar jamas y vivirían como reyes, todo eso te puedo ofrecer, y lo único que te pido es que yo sea tu mujer, hasta podrás follar con quien quieras, contrataré las mejores putas del mundo para que goces de ellas, pero júrame amor eterno, y te daré todo eso, todo eso y mas.- sus palabras eran tan confiadas y guiadas que el discurso preparado se notó a leguas.

Sin duda Eleonor llevaba mucho tiempo buscando un hombre que la llenara y después de meses de decepciones volvió al inicio, yo, yo era todo lo que quería y la desesperaba no tenerlo, y estar tan cerca de mi, le había pagado el viaje anticipado y todo a Ana para tenerme solo para ella, y ahora quería que su hermana ocupara el lugar de ella, y ella el de Ana. La acaricié la cara con suavidad pero en silencio, ella esperaba ansiosa una respuesta, pensaba que estaría divagando en mi mente, dubitativo ante tal oferta, dinero, regalos, viajes, sexo y Eleonor, que de por si sola ya era un tesoro, podía perfectamente decirla que si, y desaparecer de la faz de la tierra, tendríamos tanto dinero que no podríamos gastarlo en 10 vidas, podía tener el final de cuento de hadas que todo hombre sueña en su interior, si, lo hombres también soñamos con una buena mujer, una vida placida y tranquila, sin preocupaciones, todo eso lo tenia a mi alcance, desnudo encima de mis piernas, solo tenia que decir un si, y ella lo esperaba, pero el tiempo pasaba y de mis labios no salía nada, su cara fue cambiando hasta que entre besos y tambaleos, entendió que no habría respuesta.

Podía decirla mil cosas para querer suavizarlo, pero yo amaba a Ana, y no a ella, había visto demasiadas películas, series y iodo canciones, poemas e historias sobre el telón de los siglos, en las que el amor de verdad no se podía cambiar por nada y lo que sentía por Ana era lo mas parecido a la felicidad pura que conocía, además de que ella amaba al hombre que era, a una persona recta, fiel, honrada y determinada, si perdía eso para irme con ella, solo seria otro baboso mas en busca de su dinero. Una lágrima cayó por su mejilla, la recogí con dulzura, la besé con cariño, y la senté en el sofá a mi lado. Su rostro irradiaba, odio, furia y tristeza.

-ELEONOR: no es una oferta cualquiera, es única, no se volverá a repetir ni podrás venir a reclamarla una vez la rechaces, no soy una boba que te esperara siempre, ha de ser aquí y ahora.- hablaba como una mujer de negocios, las empresas y negocios de su marido la estaban endureciendo el carácter.

-YO: no es una oferta, pequeña mía, quieres comprar algo, que no es que no este a la venta, es que no se puede comprar- me sentía estúpido al decirlo- no soy algo que puedas comprar, Eleonor, ni soy un pelele al que puedas engatusar con oros y riquezas.

-ELEONOR: precisamente por eso te las ofrezco, por que no las quieres, eres el único que nunca ha venido a pedirme nada y cuando te he ofrecido algo lo has rechazado, ¿que tipo de hombre hace eso? Un buen hombre, tendrás 20 años pero eres mejor hombre de lo que muchos serán jamas, y no quiero perderlo por el coño de una niñata que…….- se cayó algo-………que no te merece.- sonreí al notar su rabia, la cogí de la mano besando el dorso, arrodillado ante ella.

-YO: ¿y que seria de mi si abandonara todo eso, solo por que una mujer me ofrezca dinero?

-ELEONOR: no soy una cualquiera, soy yo, y no es dinero, te ofrezco el mundo.

-YO: el orden o la cuantía no cambia el resultado, me estaría vendiendo, no te amo, y el aprecio que te tengo se desvanece cada vez que continúas insinuando que yo seria capaz de abandonar la realidad, por fea que sea, ante una farsa bonita, no me educaron así.

-ELEORNO: pues te educaron para ser un imbécil, en este mundo no hay sitio para ser así- soltó con furia, asentí con sorna.

-YO: eso no te lo discuto, pero soy así, y cueste lo que me cueste, lo seguiré siendo.- la volví a besar la mano, la apartó con brusquedad.

-ELEONRO: pues ojalá te vaya genial con esa niñata mal criada y tu mierda de vida- se levantó me abofeteó con fuerza- eres un mierda y un desgraciado – fue a abofetearme por 2º vez, la paré la mano, sin fuerza ni rastro de ira, solo la miraba esperando que se le pasara el enfado.- ella no te merece, no sabes lo que te esta haciendo.- la miré sonriendo, parecía una rabieta final, a la desesperada.

-YO: lo se muy bien, me hace feliz, y mientras siga así, no la dejare de amar.

CONTINUARA………
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Relato erótico: “MI DON: Ana, Eleonor y Lili – La verdad oculta(33)” (POR SAULILLO77)

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Habían pasado 3 días desde que me tiré a Liliana, Lili, la hermana de Eleonor, 3 largos y tensos días con sus noches, la situación en casa era tan asfixiante que pasaba gran parte del tiempo fuera de ella, con cualquier excusa, Lili se paso 1 día entero ida, recuperándose, casi se apartaba de mi camino o evitando una línea visual directa, no fuera a ser que me apeteciera mas sexo, apenas hablaba y siempre era con Eleonor y a solas. Eleonor por su parte, después de echar el resto y ofrecerme compartir su desorbitado patrimonio con ella, a cambio de dejar mi relación con Ana para ser suyo, y de rechazar dicha oferta, se mostró fría y distante, orgullosa e hiriente en su forma de expresarse, los únicos momentos de relax que tenia eran las llamadas de Ana, su dulce voz era un cálido abrazo entre tanta amargura, se la oía feliz y contenta, ajena a todo el remolino de ira que se cernía en casa, no le hizo ninguna gracia saber que me había tirado a Lili, pese a darme su permiso, no quería, solo la reconfortó saber que Lili aun estaba atontada de solo un par de polvos seguidos. La echaba de menos, dios, no sabéis cuanto, ni siquiera las advertencias de mi madre sobre aquellas mujeres ni las palabras llenas de odio de Eleonor en la discusión que tuvimos, “no sabes lo que te esta haciendo”, habían logrado turbar lo mas mínimo mi amor ciego por ella, Eleonor parecía mucho mas enfadada que sensata en el momento de gritarme esa frase, como para tomarla en serio. Saber que en una semana Ana volvería a estar en Madrid para celebrar mi 21 cumpleaños, me llenó el corazón de alegría, hacia casi 2 meses que Eleonor le había pagado el viaje adelantado a casa, yo creía que fue Ana la que lo precipitó ante la imposibilidad de convivir con Lili, y quiza fuera cierto, pero ahora Eleonor me dejó ver claramente que ella fue la que lo impulsó para ver si ante la distancia yo flaqueaba y caía en sus brazos.

La apuesta le salió mal y lo pagamos todos, Ana estaba lejos de mi, y yo de ella, yo ahora no tenia sexo con nadie, Eleonor sentía desprecio por mi y Lili pánico, me tenia que poner los slip y un pantalón por encima si quería tener una conversación de mas de 3 palabras con ella y siempre sin contacto físico, si lo hacia era como si al tocarla se empequeñeciera. Yo soy una persona social, abierta y con tendencia a la felicidad, y ese ambiente no me agradaba en absoluto, hasta ir a trabajar por las mañanas el fin de semana me despejó un poco la cabeza, tenia los músculos cansados de pasarme mañanas enteras corriendo o con la bici dando vueltas por los parques de Madrid, todo con tal de volver a esa casa lo mas tarde posible, me tiraba horas hablando con un grupo de chicas deportistas que, como no, me había echado el ojo, las primeras veces eran coincidencias pero muchas veces las veía a lo lejos, en grupos, buscándome, los nº de teléfono y papelitos con notas me llegaban a diario, directos al cajón, con el resto.

Llegó el lunes y al 5º día Lili salió a la piscina donde estaba tomándome un baño refrescante, se sentó en la hamaca bien lejos de mi y tapada de forma exagerada para el pleno verano en Madrid, pantalón corto de pijama, top ceñido sin sujetador, un blusa amplia y con un albornoz de ducha siempre cerca, esta vez sobre los hombros, sentía el calor abrasándola por dentro, su cara roja y el sudor en su frente la delataban, pero creo que tenia mas miedo a despertar mi apetito sexual que a que la diera un golpe de calor.

-LILI: hola Raúl, ¿como andas?- desde que tuvimos sexo siempre me llamaba Raúl, en vez de apodos cariñosos como solía hacer.

-YO: pues aquí, tomando un baño, me he cocido sobre la bici esta mañana, que calor…- el clima y Lucia, una de las deportistas que tuvo un “ligero accidente” delante de mi, la ayudé y llevé en mis brazos varios kilómetros hasta un centro medico donde le curaron unos rasguños apenas visibles, en el trayecto sus duros pechos exhibidos entre la licra elástica y sus leggins ajustados, unidos a mi falta de sexo, me provocaron una fuerte erección que ella sintió, y disfrutó, golpeando en su trasero-…….¿y tu?

-LILI: ¿yo……… que?- se cruzo de brazos defendiéndose de algo.

-YO: ¿que tu como andas?, mujer, que no te voy a hacer nada desde aquí, que estoy lejos.- quería romper el hielo.

-LILI: pues bien podrías con tu ”cosota” …..- sonrió un poco relajándose, apenas fue un susurro pero lo oí-……bien, algo tensa, pero mas animada.

-YO: me alegro llevas un par de días muy rara, siento si lo que pasó fue demasiado- chapoteaba sin el menor interés en salir del agua.

-LILI: no pasa nada, Raúl, es solo que……… me pillaste desprevenida.

-YO: ya me habías visto con Eleonor, no soy ningún blando, eso lo sabias.

-LILI: una cosa es verlo y otra sentirlo………..- dejó unos segundos de respeto, casi la podía ver sus pensamientos, recordando lo que debió de sentir al tenerme dentro, de lejos intuía como sus piernas cerradas se rozaban y su labio inferior era sujetado por sus dientes, como a tantas otras, después del susto inicial, mas tarde o mas temprano, volvían a por mas-………pero ya estoy mejor, solo espero no decepcionarte……..la próxima vez.- estaba claro ya estaba lista para mas.

-YO: no habrá mas veces……- ahora fui yo el que dejó unos segundos de cortesía, quería ver sus reacciones ante diferentes escenarios, con el paso del tiempo su rostro se iba haciendo más agrio y triste-……hasta que tu te veas preparada. – sonreí dejándola ver mi artimaña, su risa inundo su bello rostro.

-LILI: ¿entonces……..podremos seguir…….ya sabe…….?- me parecía estúpido su repentina vergüenza.

-YO: te partiré en dos siempre que gustes.- salto de la hamaca llena de alegría, dejando caer el albornoz al suelo, y corriendo de un movimiento hábil salto al agua, con el pantalón de pijama, la blusa amplia dejando ver un hombro y al caer el aire se la levantó dejándome ver su top rosa ceñido sin sujetador.

Emergió ante mi, a unos palmos de mi cara, el agua se esforzaba por bajarla la mata de pelo rubia de bote, abultada y rizada, mientras recorría su rostro, con una mano se apartó de la cara el liquido para ver mejor y localizarme, la blusa se infló hasta quedar como un nenúfar, una flor preciosa con su cara en medio nadando lentamente hasta mi, sus ojos negros como el carbón clavados en mi rostro, al alcanzarme se sacó la blusa y la tiró contra le muro que nos separaba de la caída de 10 pisos, me rodeó sensualmente con los brazos por la nuca, apretándome contra sus labios, la besé levemente, luego tiró de mi pelo con fuerza para besarme en los labios, de inicio besos cortos y dulces, elevada sobre mi sin tocar el suelo de azulejos con los pies, hasta que me llevó a una de las paredes de la piscina y allí su pasión fue creciendo, su lengua luchaba por abrirse paso en mi boca, acariciando con sus manos mis brazos y mi pecho, dejándome a mi su espalda y su trasero, tuvo que bajar una de sus manos entre risas para agarrar mi polla y ponerla mirando al cielo, de lo contrario no se podía acercar la suficiente para seguir besándome, era eso o penetrar por el ombligo, fue cuando se dio cuenta.

-LILI: eres un cerdo ¿y tu bañador?- sonreí al besarla.

-YO: no lo se, según he llegado de correr, me he quitado la ropa y me he metido aquí.- me besó con energía, usando una mano en mi espalda como apoyo para elevarse, y la otra mano en mi nuca jugando como mi pelo húmedo.- que tal si jugamos en igualdad de condiciones, desnúdate.- la susurré al oído antes de mordisquear y chupar su cuello, tembló solo de notarlo.

Se giró con sensualidad, la rodeé fuertemente hasta sentir mi polla abrirse paso entre sus mulos y sobresalir por delante de ella, ella movía la pelvis con un vaivén divino, mis manos buscaron la parte baja del top y fueron metiéndose por el separando la tela húmeda de su piel, para llegar a sus senos, no eran nada del otro mundo pero si tersos, jóvenes, estaban mojados y aprisionados por la tela del top empapada, casi se podía hacer un dibujo del calco de sus pezones en el top, me costó ante la fricción de la tela, pero llegué a ellos y los acaricie con dulzura, sin dejar de comerme su cuello, en un hábil gesto hice fuerza y del tirón salió la prenda de arriba, ahora mis manos fueron abajo, el pantalón de pijama era tan amplio y tenia la goma tan floja, aparte del agua, que mis dedos entraron sin oposición hasta su clítoris, donde empezaron un masaje lento y cordial, tan dentro llegaron mis dedos que acariciaba su ano con las yemas, su respiración se agitó, una mano fue a mi nuca para negarme alejar los labios de su cuello, la otra a uno de mis costados, apretaba mis costillas al ritmo de mis manos en su interior, la haba metido un dedo sin dificultad, el 1º igual y la masturbación llenó el agua de sus emanaciones, se corrió apenas unos minutos después, se alejó un poco para quitarse el pantalón, me lo tiro a la cara, al apartado la tenia de nuevo encima, me rodeó con las piernas y me besó con desenfreno, la giré un poco y cogiéndola del culo la alce hasta sacarla del agua y sentarla en el borde de la piscina, metí mi cabeza entre sus mulos y hundí mi lengua en su coño, me agarró del pelo como si fuera una cabeza cortada y me aferro a ella, lamiendo sus labios menores y chupando con suavidad su hinchado clítoris, mis dedos apretaban contra sus orificios de forma indiscriminada, 2 en el coño, 1 en el ano, de poco le servia tirar de mi pelo para alejarme, estaba dispuesto a que me arrancara la cabellera antes de dejar lo que estaba haciendo, el olor a humedad y hembra me llenaban las fosas nasales, y sus gemidos y movimientos tensos me la pusieron a reventar.

-LILI_ ay si papi, que rico, como me lo come, siga, no pare……- clamaba mientras repetía estas palabras, no siempre en ese orden ni concordancia.

Estaba muy cachondo, 5 días sin sexo, la bestia en mi interior era peligrosa, la tuve que encerrar en una mazmorra para asegurarme de que no saliera, por ahora. Terminé mis labores de sexo oral cuando se corrió por 2º vez, se pellizcaba los pezones, y trataba de contener los gritos, pero sin duda Eleonor, en el piso de abajo, debía de estar oyéndonos hacia rato. Tiré de su cuerpo hasta tenerlo en vilo sobre mis brazos, reía feliz antes los giros en el agua, la sujetaba de los sobacos casi 1 metro por encima de mi, con sus pies rozando mi verga, la fui dejando resbalar contra mi cuerpo, dejando que su cabello, algo mas seco que antes, acariciara mi rostro antes de besarnos y que ella notara mi polla rozarla desde los tobillos hasta la entrada de su cueva, me volvió a rodear con las piernas pero esta vez su mano agarró mi rabo y se lo metió con cuidado , solo la mitad, girando el cuello con los ojos cerrados saboreando el momento, me apretaba contra su pecho mientras lamía y chupaba uno de sus pezones, mis manos la acariciaban las nalgas mas como sujeción que como caricias, los “¡¡OHHH!! ”, que soltaba al notar cada centímetro de mi poderosa polla abriéndola era deliciosos, apenas rozar pubis con pubis se elevó para repetir toda la operación, una y otra vez, logrando un ritmo lento pero continuo, esta vez no se iba a dejar impresionar de golpe y fue abriéndose las paredes interiores poco a poco, hasta que ya follábamos a gran velocidad, su fuerza en los muslos la hacia elevarse y bajar con alegría mientras que mis brazos la mantenían en la posición, el agua burbujeaba y se traslada a nuestro alrededor, formando unas pequeñas olas de pasión, los varios orgasmos que tuvo los acompañaba de tirones de mi pelo, besándonos alocadamente, para después seguir aguantando entre gemidos y suspiros según la velocidad que ponía.

Lo estaba disfrutando pero tenia un problema, incluso en ese estado, Lili no era suficiente, llevaba mucho trote acumulado y aunque Lili soportara 3 de mis corridas, algo improbable, no me iba a ser su suficiente, solo me quedaba hacer participe a Eleonor, pero ella me tenia ……..asco esos días, y solo por oírme follar no podría ser suficiente, hacia cábalas en mi mente mientras Lili subía y bajaba de mi sin descanso, de poco le sirvió que me corriera dentro de ella de forma sorpresiva para mi, aunque teniendo en cuenta mi letargo, tampoco era raro bien pensado, una serie de besos y caricias me volvieron a poner a tono, la idea en mi cabeza era clara, la giré bajándola de mi y la llevé al borde en dirección a la puerta abierta de la terraza, puse a Lli de cara a esa puerta penetrándola el coño por detrás, besando su cuello, su hombro y su espalda, aferrándome al borde de cemento y comenzado a follar como mejor sabia, el sonido y la fuerza eran mayores a cada paso, Lili se contenía a duras penas pero logré que gritara, y cada vez mas, sus alaridos de pasión eran repetitivos y continuos. A golpe de cintura sacaba medio cuerpo de Lili del agua antes de volver a caer a plomo sobre mi verga llenándola, de vez en cuando descasaba haciendo giros totalmente empalada, mientras la susurraba al oído frases bien pensadas. ”que buen coño tienes” “que pedazo de hembra”, ”follas mejor que tu hermana”, ”ella no se mueve como tu”, ”eres la diosa de esta casa”……ella se reía y gozaba de mis palabras, la tenia convencida de que follaba mejor que Eleonor, cuando era una vil mentira, todo estaba planeado.

-YO: ¿quieres que te folle tu precioso culo? Llevo soñando con él varios días.- besaba su cuello como refuerzo.

-LILI: si papi, hágame lo que quiera, ábrame mi culito.- movía las caderas de forma amplia, deseaba follar mas que yo.

-YO: grítalo, fuerte, haz que lo oiga toda la calle, – dudo un poco, así que paré de moverme- hazlo. – sus gritos llenaron la estancia, el piso y creo que hasta los del 2º piso lo oyeron, fue una salvajada hiriente de sexom palabras groseras y halagos obscenos sobre mi y mi verga, volvía a follármela a un ritmo lento pero continuo, – llama a tu hermana – dudaba de nuevo y de nuevo paré, entendió que si hacia la que pedía aumentaba el ritmo y si no, paraba.

-LILI: Eleonor, ven, te necesito.- la susurraba al oído cada cosa que tenia que decir mientras la besaba el cuello – Eleonor ven, por favor, este semental es demasiado- aumente el ritmo- por dios, venga, no aguanto mas, ¡me esta matando!- la saque de su coño y la metí en su ano con una facilidad inhumana- ¡¡ ahhhhh….por favor apúrese………….dios!!…………. ¡¡¡QUE VERGA!!!- golpeaba el césped con fuerza al sentir como no llegaba a bajar de las acometidas en su ano- ¡¡¡dios mío, me esta abriendo el culo, por dios, ayúdeme!!!………….¡¡¡¡ELEONOR!!!!!.

Mas de 10 minutos se pasó gritando y como me obedecía solo podía seguir aumentando el ritmo, hasta que las suplicas de Lili ya no eran ordenadas, eran reales, clamaba un descanso que se le negaba , a cada orgasmo que le daba le propinaba un punto mas de velocidad temiendo que la bestia llegara a entrar en escena, fue cuando de la puerta salió Eleonor, mirándome vencida, apenas con un tanga acompañado de un pareo, un sujetador puesto y sus eternos tacones, al verla desaté a la bestia, sabiendo que estaba allí, mirando, y que me correría pronto, Lili salió despedida del agua, tuve que salirme y ponerme de rodillas detrás de ella, colocándose a 4 patas, para volver a follármela por el coño, el agujero de su ano era tan grande que la entraría un tren de golpe sin dificultad, Lili sollozaba entre lagrimas de placer y dolor, entre gozo y sufrimiento, clamando por que su hermana viniera, ni se había dado cuenta de que ya había venido, cerraba los ojos tan fuerte que parecía que no los volvería a abrir, al correrme sentí como el cuerpo de Lili acompasaba los espasmos de mi semen arqueando la espalda, abofeteé su trasero para salir de ella y dejarla allí, con el culo en pompa, clavada como una estatua, tosiendo el aire que lograba ingerir.

Me puse de pie, con la polla medio tiesa, y el cuerpo brillante del sudor y el agua, los músculos marcados de forma clara debido al ejercicio reciente, Eleonor me miraba con desdén, pero sus ojos eran para mi, y su rictus serio solo denotaba en sus labios mordisqueados que deseaba ser follada, me acerqué a ella con paso firme, al sentir mi cuerpo casi rozándola, y notar el calor que emanaba de mi lazó la vista con deseo, se le escapo un beso tierno y suave en mis labios, temblaba solo de mi sombra tapándola el sol.

-YO: veo que acudes a ayudar a tu hermana.

-ELEONMOR: eres un desgraciado, la has hecho gritar para hacerme venir.

-YO: que bien me conoces, pero aun sabiéndolo aquí estas……..- metí mi mano entre sus nalgas apretando su cuerpo contra mi, apartando el hilo del tanga, me agarró de la mejillas y me besó con pasión, mi polla rozaba en su vientre, pese a los tacones le saca 15 centímetros de altura, tiré del sujetador hasta sacárselo, sentir sus enormes y duros pezones clavándose me llevaron a meterle un dedo por el ano, suspiró negándose a disfrutar.

-ELEONOR: eres un mal nacido……….fóllame, carbón, fóllame como si no hubiera un mañana.

-YO: eres una mujer muy complicada.- sonreí al chupar de su cuello dado que había echado la cabeza haca atrás aferrándose a uno de mis brazos.

Se arrodilló sin decir nada, agarró mi polla y la chupó hasta ponerla tiesa de nuevo, tragando semen y fluidos de su hermana, la hice una coleta con la mano para llevar el ritmo, pero ella sabia muy bien que hacer, como lamer, y donde chupar, se metía mis huevos en la boca jugando con la lengua en ellos, sin parar nunca de masturbar, no vi como lo hizo pero al ponerse en pie ya ni llevaba el pareo ni el tanga, la acaricié los pechos apretándolos, llevándola a la hamácala resonando sus tacones en el suelo, la tumbé boca arriba y me metí entre sus piernas pegando las pelvis y dejando caer mi gruesa y larga polla desde su coño hasta por encima de su ombligo, era increíble que se la pudiera meter entera, me lamí los dedos y la forté el clítoris ligeramente, echándome para atrás iba hundiendo lentamente mi polla en su coño. Me sujetaba la cara para besarme cuando la lujuria le daba un respiro, la bestia había salido de su jaula y andaba suelta, lo pagó Eleonor con una media hora inicial donde se corrió 5 veces, cada una mas intensa y fuerte que la anterior, trataba de cambiar la postura y ladearse, metí un dedo en su ano para usarlo de ancla y me desaté otros 20 minutos, la hamaca se movía dando saltos, el sonido de mis huevos golpeando sus muslos interiores era hipnótico y Eleonor puso los ojos en blanco al notar mis 5 minutos finales, por poco se desmaya al sentir mis semen caliente manchando su útero, pero era mucha hembra como para eso, se recuperó tan rápido como yo, y se puso a 4 patas, metiéndose 3 dedos en el ano, se preparó para mi verga, que sin pausa la introduje hasta el fondo, gritó tato como su hermana, agarrándose a los reposa brazos de la hamaca, la agarré de las tetas y tiré de ella hasta dejarla de rodillas pegada a mi pecho, tirando de sus pezones y penetrando lentamente su culo, era mas hacer el amor que follar eso la quería hacer creer, cuando se movió lo mas mínimo disfrutando de la cama, desaté a la bestia de nuevo, ella abría la boca y luego se mordía el labio, pero al llegar al orgasmo anal casi se desvanece, solo tenerla sujetada la mantuvo erguida, mas de 40 minutos abriéndola el ano hasta que la solté, cayó rendida con al cara apoyada en la hamaca y el culo en popa siendo ultrajado por mi falo, planté los pies en el suelo, agarré sus amplias caderas y al correrme aceleré hasta un ritmo animal, la hamaca crujía ante cada envestida y Eleonor volvió en si de la impresión, levantó el torso que rebotó contra mi pecho y volver a estar a 4 patas, la di tan fuerte que me dolía el glande de percutir, pero sin dejar de hacerlo, entraba a matar, y la hamaca cedió, se partieron las 2 patas de delante , por suerte tenia a Eleonor cogida de la cadera, como una bisagra, y aguantaba su peso, pero ahora sin que ella se pudiera apoyar en nada, avasallé aquel ano hasta venirme entre gritos y tirones eléctricos por la columna. Solté a Eleonor con cuidado, no se sostuvo en pie y cayó torpemente al suelo, al rebotar su culo contra la madera casi se desmaya de la impresión, se vio reflejada en el cristal de la puerta corredera, el agujero en su ano era del tamaño de una naranja.

Eleonor desvariaba en sus movimientos, quería levantarse pero solo lograba gatear, había perdido uno de sus tacones y no se como, trataba de volver a poner las patas de la hamaca en su sitio cuando se habían partido de cuajo, me di la vuelta para ver a Lili tumbada de lado, en poción fetal, mirándome y riendo, alargó su mano para que la ayudara a levantarse, lo hice y la levanté en mis brazos hasta tenerla cogida como a una princesa, me besó con ternura, la metí en casa y la subí a su habitación, me agarraba para que me quedara con ella, pero la di un fuerte besó que la relajó, bajé a ayudar a Eleonor, que seguía intentando unir las piezas de la hamaca, “ya me he cargado 2 de estas, voy a tener que poner una queja al fabricante” pensaba entre risas, Eleonor me miró abstraída, aun no se había podido levantar, la ayudé y la metí en brazos hasta sentarla en el sofá, se movía inquieta, le ardía o le dolía el culo y el coño, la di algo frío de beber que al recompuso, yo me metí media botella de agua entre pecho y espalda, pensaba que, si Eleonor era la mujer que mejor follaba que había tenido ensartada, y estaba así, después de follármela con 5 días de abstención, dejando también rota a su hermana, la ex puta, ¿como seria tirarse a una novata después de 1 semana?, la idea me erizó la piel. Una vez Eleonor respondía con seriedad a mis cuidados, me fui a la cama de Lili y me acosté con ella para dormir, estaba exhausto, me recibió encantada y se rodeó con unos de mis brazos, pese al terrible calor del verano me mantuve así un tiempo hasta quedarme dormido.

Los siguientes días fueron raros, incómodos pero al menos tenia sexo, Eleonor parecía un perro al que habían puesto en su lugar con una reprimenda, acudía a mi llamada sin rechistar y follábamos con pasión, pero poco mas, Lili tardo 1 día en ponerse en pie, en cuanto lo hizo volvimos a follar, fui mas cortés y cariñoso, pero esa mujer no estaba entrenada, se corría tantas veces y era tan hipersensible en su coño y su cuello que no duraba mas de 2 corridas mías, daba igual como lo hiciera, tenia que ir a por Eleonor si quería mas, no querían hacerlo juntas, siempre por separado, no puse objeciones y así me mantenía activo. Eran como el sol y la luna, tan opuestas que costaba creer que fueran hermanas, una todo clase y glamour, la otra pura pasión y desenfreno, orígenes muy diferentes, pero de ambas sacaba placer y ellas de mí. Era ya fin de semana, trabajo por la mañana y por la tarde acudía al piso de estudiantes, necesitaba relacionarme con gente de mi edad, y volver a ver a Teo y Alicia en la misma sala sin que hubiera una guerra me gustaba, habían roto en Navidades, sabia de escarceos leves entre ellos, rescoldos de una vieja llama, pero se había acabado y lo entendieron como un paso mas en sus vidas, no como algo hiriente y reprochable. Cenábamos, jugábamos e íbamos a alguna discoteca de noche, el domingo fuimos a la piscina después de comer y pasamos al tarde entre risas y bromas, Alicia seguía con su espectacular trasero y sus caderas de cine, Lara algo mas descarada con sus enormes tetas, se me insinúo un par de veces sabiendo que Ana no estaba, y lo mejor fue ver a la estudiante canaria, Naira, una belleza de escandallo, rubia que brillaba con el sol, con melena hasta los antebrazos y de ojos azul cielo, su acento era cerrado de las islas, pero su cuerpo era de modelo, tetas bien colocadas sin ayuda, los biquinis eran de cordones que no sujetaban ni elevaban, y aun así estaban erguidos, una cintura fina y una cadera prominente, hacia algo de yoga o tai-chi, así que estaba tonificada sin exageraciones, de esas mujeres que no entiendes como no están ganando millones en pasarelas, y están allí, tumbadas a tu lado comiéndote con los ojos como hace tu con ella. Ya algo bebida la noche anterior fue mi pareja de baile hasta que Lara se apoderó de mi apartando a cualquiera que osara acercarse, a estas alturas ya ni me molestaba atraer de esa manera, estando gordo y el primer año después de la operación, me enfadaba ser tan popular y lo superficial de la sociedad, ahora, desde el otro extremo de la sala, todo parecía diferente.

Me mantuve sereno y no caí en las continuas tentaciones de muchas, tengo el dudoso poder de lograr que las camareras cachondas que suelen poner en los bares y se pasan la noche quitándose babosos de encima, me den su numero, al igual que otras tantas borrachas y salidas, todo al cajón de mi casa. Llegó el lunes y fui a buscar en coche a Ana al aeropuerto privado, Eleonor le había pagado la ida y la vuelta, y en camino hacia allí, recordé su advertencia sobre Ana, la oferta que me puso en la mesa y las palabras de alerta de mi madre, me sacudí la cabeza esperando a mi amada, eran cosas que ahora no tenían relevancia, estaba a punto de encontrarme con Ana, la vi salir por una de las puertas con otro grupo de gente, al verme soltó la maleta, las bolsas y salió corriendo hacia mi, estaba preciosa, un top blanco, una mini falda amarilla con algo de vuelo en el muslo y unos zapatos cómodos, acudí en su busca con un abrazo del cual se colgó en mi cuello dando vueltas como enamorados que éramos, me besó tanto, tan rápido y por tantas zonas que no podía acertar en sus labios, la tenia cogida por los sobacos con las piernas dobladas hacia atrás, en el aire.

-ANA: hola amor, ¿que tal?, ¿me has echado de menos?- por fin se estuvo quieta y la besé, admirando sus bellos ojos mezcla del marrón mas dulce y el verde mas liviano.

-YO: peque, cada segundo, de cada minuto, de cada hora, de cada día de estas largas semanas, te quiero.- sonrió de forma inocente, se aferró a mi cuello y me rodeó con las piernas sin importarla que se la viera medio culo por la mini falda.

-ANA: eres un bobo, eres mi bobo- me besó de nuevo, ahora con lengua, ahora de cerca pude apreciar el tono de su piel, ella de por si ya tenia un color acaramelado, casi como la miel, pero las vacaciones en Granada y el sol de Andalucía le hacia cambiar de raza, estaba negra como una africana.

-YO: discúlpeme, me he confundido, yo venia a buscar a mi novia, Ana, no se si al conoce, ¿habla usted mi idioma?- bromeé haciéndola forzar una pose entre ofendida y graciosa.

-ANA: oye, que me vuelvo……- amenazo con sorna, la rodeé con mis brazos y la apreté tanto que la oí suspirar.

-YO: tu no te alejas mas de mi, anda, vamos a por tus cosas que si las llegas a dejar así tiradas en un aeropuerto publico ya no estarían.- se bajó dándome otro tierno y suave beso, se dio la vuelta con un giro demencial que hizo que todo varón clavara los ojos en sus piernas con la esperanza de que el vuelo de la falda se levantara lo suficiente, la di un cachete fuerte en el culo para dejar claro al resto que esa “res” estaba marcada.

El viaje de vuelta fue como ir con radio Granada, Ana hablaba sin parar de su familia, de sus amigos y de las fiestas que montaron allí, de lo bien que se lo pasó y de lo que echaba de menos a su madre y a su abuela, se puso algo triste al recordar como se despidió de ellas, había entendido por fin al diferencia entre la universidad y en instituto, la familia pasa al 2º plano, una prueba de madurez que todos hemos de pasar, hasta que dejó de hablar, yo iba con el mute puesto pero al ver su cara sabia que algo me tenia que decir sobre su familia, y no sabia como empezar.

-YO: que te pasa, peque, ¿echas de menos a tu familia?- me miró agradecida por darle el pie.

-ANA: no es eso amor, es que………..veras, mi abuela ha estado todas las vacaciones buscándome “esposo”, dice que no puedo seguir siendo una solterona, con lo guapa y bonita que soy, y me ha estado buscando parejas, yo las rechazaba como podía, discutíamos un poco, pero un día volví algo borracha a casa, y me pillo con la guardia baja……….- se sonrojó.

-YO: ¿que la dijiste? – atendía claramente.

-ANA: pues que ya tenia novio, en Madrid, y que no quería que me buscara chicos, se puso tan pesada que al final……le he contado lo nuestro.- me quedé blanco.

-YO: ¿y por que no me has avisado por teléfono?- mi tono sonó mas rudo de lo que pretendía.

-ANA: no te enfades, fue sin querer, quería quitármela de encima y luego me daba pánico tu reacción.- me agarró la mano de la palanca de cambios, me miraba como un cachorrillo que quiere ser adoptado, pedía perdón, no quería enfadarme, y la verdad, pensando unos segundos, no tenia motivo alguno para estar enfadado con ella.

-YO: no pasa nada peque, ¿que te dijo?- se alivió su mirada.

-ANA: pues imagínate, despertó a mi madre a gritos y se lo contó, me echaron una bronca enorme, parecían fuera de si, no me hacían caso y solo me decían que era una loca y que tu eras un degenerado, trataba de decirles que en realidad no somos primos, pero eso solo las enfurecía mas.

-YO: pobre niña mía, tu sola allí, tenias que haberme avisado y te huebra apoyado, no tenias que pasar por eso sola.

-ANA: la verdad es que iba tan pedo que no me acuerdo de mucho – sonrió denotando una mentira piadosa- pero eso fue hace una semana, no saben que hacer ni como proceder, querían llamar a tu madre pero las convencí de que nos dejaran hablar a nosotros antes, mi abuela dice que o cortamos o me cierra el grifo de la universidad, jajajjaja como si eso me importara ahora……..en fin, que no se que hacer.- ese silencio me dio que pensar.

-YO: pues nada, hablaré con mi madre y que ella se encargué, tiene mucha mano izquierda, quizá les haga entrar en razón, pero tienes que prepararte.- me miró poniéndose seria- es probable que no traguen, y te presionen, puede ser duro y difícil, y tienes que tener claro hasta donde quieres llegar.

-ANA: hasta le final, me da igual todo, ellas, la universidad, el dinero, solo te quiero a ti y no lo perderé por nada, ahora lo se.- sentía que había tenido una revelación en ese viaje.

Aparqué el coche en el garaje del edificio de la casa del ático, Ana permanecía inmóvil y triste, me miró con oscuridad en los ojos.

-YO: ¿y ahora que te pasa?

-ANA: no quiero vivir mas aquí- me pilló de sorpresa.

-YO: ¿aquí? Pero si fuiste tu la que……- me cortó con un beso rápido.

-ANA: lo se, pero no me gusta, vayámonos, podemos volver al piso de estudiantes, ahora no esta Teo con Alicia, y no pondrán reparos, por favor.

-YO: es una locura peque, estamos a un mes de que empiecen las clases, no podemos hacer otra mudanza y si tu familia nos corta le grifo no podremos pagar la habitación del piso.- soltó un bufido de desesperación.

-ANA: esta bien pero prométeme que en cuanto podamos nos iremos de aquí, o echa a esas 2 “sudacas”, no las soporto mas.- su tono era de desprecio absoluto, no era habitual esa falta de respeto en ella, entendía el por que a Lili, al irse era un desastre de convivencia, pero con Eleonor siempre ese había llevado bien.

-YO: ¿que te pasa con ellas ahora?

-ANA: nada.- no hacia falta lince para saber que esos “nada” en una mujer significan mucho, apagué el coche, me giré hacia ella, acariciando su cara con mi mano para hacerla que me mirara.

-YO: no pasa nada, dime que te ocurre, buscaremos una solución juntos, te quiero, y nada cambiara eso, solo se sincera conmigo, confía en mi.- me miró deseando explicarme algo.

-ANA: nada……….. déjalo, son cosas mías.

-YO: por favor Ana, yo solo….- abrió la puerta del coche y salió bruscamente, tardé unos segundos en salir del coche.

El silencio se apodero de ambos al subir por el ascensor y al llegar a casa a Ana se le agrió el carácter, y el rostro, saludó con corrección a Lili, que la pidió disculpas por el pasado y la prometió un mejor comportamiento ahora que yo le había ayudado. A Eleonor casi ni la miró cuando la abrazó, la tensión se cortaba en el ambiente, fuimos a nuestro cuarto y ayudé a colocar las cosas a Ana, explicando detenidamente mis andanzas con Eleonor y Lili, las caras que ponía eran de desprecio, la dije que si me lo pedía no volvería a tocarlas, en silencio sopesó la idea, pero en vez de eso me dijo que no la importaba, una mentira. Cenamos, dormimos y follamos gran parte de la noche, Ana lo tenia algo cerrado de no estar conmigo, pero aun así aguantó 3 polvos ella sola, los 2 primeros fueron hacer el amor, de forma lenta y sensual, el 3º ya fue por el culo y un poco brusco, pero a Ana le gustaba tanto como a mi.

Por la mañana repetimos otros 2 aprovechando mi empalme mañanero, se montó sobre mi y me cabalgada durante 2 horas, demostrando que no había perdido sus facultades en el sexo, al salir a beber algo dejando a Ana algo magullada, fui a la cocina donde estaba Lili, totalmente desnuda agachada sobre la encimera, no se cuanto llevaría allí, pero seguro que la situación y la pose no fue casual, me dio igual, acudí a si trasero y riendo la penetré por el coño desde atrás, empotrándola contra la nevera y follándomela de forma salvaje, la destrocé, saltaron por los aires todos los imanes y notas del frigorífico, y al correrme, Lili se hizo un bola timorata en el suelo. Me bebí lo que encontré y dándonos una ducha rápida nos fuimos a la piscina Ana y yo solos, a la publica no a la de casa, en plan parejita, disfrutando de un día solos, Ana era dulce, cariñosa y amable, lejos de esa casa, disfrutaba de nuevo de la compañía de mi novia, y en el agua la pasión casi me lleva a follármela delante de media piscina, ni a ella ni a mi nos hubiera importado si no nos hubiera interrumpido un grupo de niños de 9 años con una pelota perdida, por la tarde acudieron Alicia y las demás chicas a la llamada de Ana, quería hablar con ellas y volver a sus amistades, también acudieron Teo y Manu, junto a un par mas de chicos del grupo, algunos con sus novias, otros a la caza de las chicas libres. Reía y bromeaba con ellos, pero solo tenia ojos para Ana, estaba enamorado hasta el tuétano de esa muchacha, me pillaba mirándola y ponía alguna pose sexi y tonta, se acercaba a darme un beso y se alejaba jugando, al volver fuimos a cenar a casa de los estudiantes, Ana quería alejarse el mayor tiempo posible de esa casa, así se mantenía feliz, pero al volver a casa se ponía un escudo imaginario y era un ser frío, distante y hosco. No se apartaba de mi y en cuanto podía me llevaba al cuarto, me alejaba de las demás, podíamos estar follando o no, no quería que saliera de esas 4 paredes, le tenia un pánico irreal a alejarse de mi, temía algo, no decía el que, quizá a perderme, quizá a que supiera algo, quizá a que sin ella a mi lado me pasara algo, no decía nada, pero se leía en sus ojos.

No me lo pidió, pero no hacia falta, no volví a tocar a Lili ni a Eleonor, eso la calmó, pero insistía en buscar la manera de irnos o que presionara para que Eleonor acelerara la cesión del piso a mi nombre, nos dijeron 6 meses y ya íbamos para 11, Eleonor me decía que los abogados le daban largas, mas de una vez venia a los 2 abogados por allí, notando el brillo de la lujuria en los ojos de la abogada clavados en mi, no era raro, iba en casa o desnudo o con unas bermudas, y su numero hacia tiempo que estaba en el cajón con el resto. Aun así la cosa se demoraba y llegó mi cumpleaños.

Por experiencias previas le tenia un miedo lógico a esa fecha, los 18 los pasé en el hospital recuperándome de la operación, los 19 fueron cuando dejé a Irene, mi 1º novia, los 20 fueron cuando Ana me quiso regalar a Alicia y estallé de collera rompiendo un armario y forzándonos a irnos del piso, al final para nada, con el ambiente tan caldeado no presagiaba nada bueno para los 21.La noche previa la pasamos con los amigos de fiesta, al día siguiente fuimos a comer a casa de mis padres y al volver a casa montamos una pequeña fiesta para celebrarlo, nada opulento pero si con bastante gente, durante todo ese día y el anterior Ana insistió en que no tuviéramos sexo, que me tenia una sorpresita para el día de mi cumpleaños. la miré con dudas, la ultima sorpresa en mi cumpleaños no fue muy bien, pero le concedí la petición, iba tan cargado y salido que solo con ver a Eleonor riéndose con las tetas botando me ponía como una moto, la fiesta pasaba y la gente iba abandonando la casa, los mayores primero y luego los que tenían pareja para quedarse los mas jóvenes y alocados, hasta altas horas de la mañana no se fueron todos, de las ultimas Helena Mara, la hermana de Alicia, que desde Navidades andaba muy preocupada de retomar nuestra vieja relación, pero se vio superada, casi como 3 leonas, Lili, Elonor y sobre todo Ana, la echaron con palabras dulces y ojos en llamas. Yo observaba a carcajadas como ocurría todo, tenia unas ganas enormes de partir a Helena por la mitad, no estaba mal físicamente pero solo por ver su cara al sentirme dentro y oírla gritar diría todo mi dinero, esa mujer había pasado de mi, y de mi forma de ser estando gordo, como de la mierda, y ahora era una mas del montón que jadeaba por tenerme entre sus piernas. Al irse, Ana se sentó a mi lado frotándose y besándome con dulzura.

-ANA: ¿ya estas listo para mi regalo?- asentí con un beso cariñoso.- súbeme a la habitación grande.- no cuestioné, sabia que le gustaba sentirse como una princesa en mis brazos, así que la cogí entre ellos y la llevé a la habitación de Eleonor, había perdido de vista a las colombinas, últimamente me importaban poco.

Al llegar se bajó y como una azafata de TV abrió la puerta, de lejos vi en la cama a Lili y Eleonor comiendose una a la otra, desnudas y brillando por un aceite corporal en que se habían bañado por completo, me acerqué un poco a la cama para ver mejor aquel espectáculo, sus cuerpos se movían al compás de una danza que sonaba de fondo en la cadena de música, ritmo hindúes, se movían como serpientes enroscándose una en la otra, besándose, chupando y acariciando cada centímetro de piel, con las luces apagadas y solo una velas aromáticas llenando el ambiente de una sensualidad asfixiante. Ana se abrazó mi espalda, no necesitaba darme la vuelta para saber que estaba ya desnuda, sentí sus pechos erguidos en mi espalda y el roce de sus muslos en mis piernas, me besaba un hombro y el brazo mientras su cabello me hacia cosquillas, sus manos me rodearon hasta donde pudieron, me acariciaba el vientre y el pecho por dentro de la camiseta.

-YO: ¿este es tu regalo?- la miré algo decepcionado, al fin y al cavo solo era sexo con mujeres a las que ya me tiraba.

-ANA: si, ¿no te gusta?- sujetó mi polla a través de a bermudas, algo tiesa ante las miradas furtivas de Lili y Eleonor cuando me llamaban a la cama.

-YO: creía que estabas furiosa con ellas- lo solté sin importarme que estuvieran delante.

-ANA. Hoy solo importas tu, y esta noche vas a tenernos a la 3 para ti solo.- alzó las manos para quitarme la camiseta, de repente la idea no me pareció mal, casi un reto, Ana y Eleonor ya me costaban solas, incluir a una inexperta como Lili, podría tener su punto, y después de 2 días sin nada, tenia ganas y energía para las 3.

De un tirón me sacó las bermudas para dejarme desnudo con una polla a la que le faltaba poco para estar tiesa, Eleonor le estaba comiendo el coño a Lili haciéndola jadear como si fuera yo mismo el que la devoraba, Ana se colocó delante de mi tirando de mi cabeza, para besarla, sabían de cine sus labios, y su olor a coco me incendiaba, podría haberme quedado solo con ella, me daba igual, aun así, ella sacó el bote de aceite y me lo dio para que la embadurnara como a las otras, arranque el tapón de plástico con el dosificador dejándolo abierto de todo, agarré de la cintura de Ana pegándola a mi y desde arriba fui dejando caer una cantidad enorme de aceite entre nuestros cuerpo, bañándonos la cara, el cabello, el pecho y dejándolo caer por el cuerpo, casi vacié un bote nuevo, una vez cubiertos las manos de ambos se afanaron en recorrer el cuerpo del otro, el tono de su piel, esa luz y el aceite la estaban embelleciendo a cada paso, mis manos jugaban entre sus piernas para lubricarla bien y ella masturbaba mi enorme polla para llenarla del liquido, al igual que mi vientre marcado de músculos y mis enormes pectorales, la di la vuelta para pegarla a mi y hacerla sentir mi verga, dura ya, abriéndose paso entre sus muslos, movía la cadera suavemente mientras mis manos recorrían todo su torso y sus senos, acariciar su vientre la hizo gemir. Al alzar la vista Lili rompía en un orgasmo de los suyos, tan sensible era que Eleonor se lo arrebató sin necesidad de malabarismos, se fundieron en un largo beso húmedo, para llevar sus ojos a Ana y a mi, gatearon adoctrinadas hasta nosotros, se tiraron al suelo, comenzaron a acariciar y besar las piernas de Ana, casi desde lo pies hasta su coño, allí mi polla sobresalía bastante, el glande y parte del tronco, acariciaron, besaron y chuparon la punta de mi verga a la vez que presionaban y jugaban con el coño de Ana, que a su vez estaba recibiendo un masaje en los senos de mi parte, suspiraba entre jadeos al tirar de sus erguidos pezones y al sentir la lengua de Eleonor entre sus muslos, la levantaron una pierna y Eleonor se comía su coño mientras Lili luchaba por meterse parte de mi polla en la boca, se iban intercambiado como si fuera una hidra de 2 cabezas, Ana gemía y se sonrojaba mientras que el placer que yo sentía era relativo, si, me gustaba, pero a mi sin una masturbación continua, podían estar chupándomela días sin correrme, como lo sabían pasaron a la acción, fueron subiendo, besando y lamiendo el cuerpo de Ana y el mío, Ana se dio la vuelta sacándose mi rabo de entre las piernas, y se pegó a mi cuerpo de nuevo, torciendo la polla hacia un lado sin dejar de masturbar, besándonos con lengua y saboreando sus labios, Lili se puso a un lado besándome el brazo y Eleonor al otro acariciando mi espalda y mi pecho, indistintamente fui intercambiando besos con las 3, Eleonor sabia muy bien como besar, era mucho mas paciente, daba varios besos largos, abriendo bien la boca y jugando con los labios, sin necesidad de babear con la lengua, Lili conocía como calentar, daba largos besos clientes y al acabar deba un lametón dejando la lengua como un gancho tirando de mi labio superior, Ana se sentiría aburrida así que se arrodilló para chuparme la polla como a mi me gustaba, cogió con ambas manos, lamiendo el glande y chupando con cuidado, masturbaba a buena velocidad, y eso ya me sacó los primeros jadeos, ahogados por los besos de las hermanas, que notaban mis manos hurgando en sus muslos, buscando el 1º orificio que encontraba y penetrándolos con las falanges. Pasados unos minutos Ana se elevó con la boca llena de semen, casi ni había notado mi corrida, era la 1º después de varios días y fue fácil para ellas, la compartió con los 3, nos besamos y compartimos ni simiente caliente, jugando con ella, Lili ya volvía a temblar de sentir mis dedos penetrándola el coño, era tan novata, tan delicada, que me daba pena, me cansé de preliminares, estaba ardiendo de sexo y los ojos y risas de esas 3 me estaban pidiendo guerra, abracé a la tras de golpe, elevándolas del suelo como si fueran niñas de colegio, rieron sorprendidas y sobrepasadas por mi fuerza bruta, me giré sobre el borde de la cama y me dejé caer con ellas tres encima, fue una delicia de tetas, aromas y risas, Ana quedó encima de mi aprisionándome la polla, besándome con descaro, Eleonor casi encima de ella, un poco de lado y Lili al otro lado totalmente.

-YO: quiero que sepáis, que no habrá piedad, voy a ir con todo y de aquí salgo con los pies por delante.- las colombianas rieron, Ana me miró y sonrío sabiendo que la amenaza era lo mas real que podía ser.

-ELONOR: a ver si puedes con las 3, o nosotros podemos contigo…..- fue una apuesta, mientras sacaba mi polla dura de entre las piernas de Ana para chuparla, masturbando con una mano.

Mis manos fueron al trasero de Ana, jugando con su ano y forzando hasta llegar a su coño empapado, Lili aprovechó que Ana se incorporó para pasar una pierna por encima y ponerme su vagina en la cara, lamí con fiereza, se apartó solo de notar mis labios, pero volvió a bajar y se dejo hacer. Estaba tan concentrado como para sacarme un graduado en ingeniería biomecánica, Eleonor me dedicaba una mamada de escalado masturbando con una mano haciendo resonar sus pulseras, y jugando con la otra en mis huevos, Ana se abría las nalgas para dejar que mis manos llegaran mejor para perforar su ano y su coño, y Lili se frotaba el clítoris cuando mi boca no lo estaba tapando, la que mas gemía y la que 1º se corrió, estaba al punto de nieve y solo con no parar se correría infinitamente, así que no pare, provocándole orgasmo tras orgasmo, comiéndome sus emanaciones como si fuera ambrosía. Noté como Eleonor dejaba de masturbar y chupar, lo agradecí, me estaba volviendo loco, pero apretó contra el coño de Ana y la penetré de golpe media polla, que al 2º esfuerzo entro toda, Ana se estremeció, pero al instante movió las caderas de forma circular dejando que me acoplara perfectamente, Eleonor se pegó como una lapa a su espalda, la acariciaba los pechos y la besaba el cuello, mientras acompañaba los giros de cintura de Ana, susurrándola cosas guarras suponía, Lili no sabia como ponerse, si a 4 patas o de rodillas, daba igual se corría cada 3 o 4 minutos, pero soportaba encima como de un toro mecánico, admirar sus giros de cabeza y sus rizos rubios goteando sudor y aceite me aceleraban mas la lengua que ya parecía dormírseme en la boca. Para cuando quise darme cuente Ana me estaba cabalgando como la mejor de las amazonas, entraba y salía de mi por competo ayudada por los brazos de Eleonor, Ana, ya castigada por mis manos, rompió en un orgasmo animal que la obligó a levantarse y bañar mi cintura, pero se arrodilló de nuevo metiéndosela entera y volviendo a cabalgar aun con mas fuerza, notaba las uñas de Eleonor en mi vientre de frotarle el clítoris a Ana, que gemía abrumada. Alguien le soltó un azote a Lili cuando se volvió a correr al sentir mis dedos, ahora libres, en su ano, esta vez levantó una pierna y se corrió como una fuente en mi cara, casi me atraganto, cuando acabó se negó a seguir siendo ultrajaba y se agachó para besarme y lamer sus fluidos, dejándome sus senos al alcance totalmente erectos y con la piel roja de la excitación, Ana se volvió a correr pasados unos minutos y de la fuerza salió dispara hacia mi vientre, mi polla fue engullida por la boca de Eleonor, mientras Ana seguía con el ritmo en la cadera como si aun estuviera teniendo sexo, agarré de la cintura a Lili, y la puse con el coño abierto de cara a Ana, que empezó a comérselo, acariciándola con sus dedos, yo a su vez giré el cuello y me comía su ano, rompió en 4 orgasmos seguidos que la hicieron desvanecerse, quedó de rodillas de nuevo con el coño en mi cara, siendo martirizado, pero ahora de cara a Ana que se puso igual, cara a cara, se besaron y se acariciaron como 2 quinceañeras. Sin saber como dio de si mi cuerpo, Eleonor se arrodilló detrás de Ana y se metió mi polla entera soltando un bufido de animal, follándome con su rítmicos gestos de cadera, tan hábiles y rápidos que esta vez si note como mi semen salía disparado a sus paredes vaginales, hecho que a su vez la sacó un orgasmo leve a Eleonor, yo mordía y besaba las nalgas de Lili de rabia, me habían sacado ya 2 corridas y aun ni había empezado a follar yo.

Era mi regalo, e iba a disfrutarlo, ya habían tenido suficiente “dulzura” de mi parte, azoté el culo de Lili hasta que se pegó tanto a Ana que sus senos se apretaba, quedó a la altura de mi pecho, Ana en el de mi vientre y Eleonor aun empalada en mi cintura, rodeé a las 3 con mis brazos y agarré las caderas de Eleonor, con una fuerza enorme planté los pies y elevé a la 3 por el aire, a Lili unos centímetros apenas, pero ella hacia de tope para que no se vinieran las 3 encima de mi cara ante la pendiente que hacia mi cuerpo, las 3 sabían que la bestia había llegado, la solté sin mas, como cuando en la películas sueltan al animal para que sea libre un rato y se divierta, fui aumentando el ritmo de las penetraciones en Eleonor mientras las otras sonreían entre besos y caricias, todo se volvió silencio cuando Eleonor rompió en un orgasmos descomunal que no dejé pasar, aumente de nuevo, y mas aun al notar su siguiente corrida, la bestia desatada se estaba cobrando a su 1º víctima, y Ana y Lili se miraban asombradas, Lili casi con pánico, al 3º orgasmo Eleonor se salió de mi cayendo de espaldas con las piernas abiertas y soltando chorros de su interior, sin dar tiempo a nada me erguí con las 2 chicas aun encima, tan fuerte que la inercia llevó a Ana a caer de espadas sobre Eleonor que a duras penas la logró recibir sin un golpe, y Lili cayó a 4 patas sobre ellas 2, conmigo de rodillas detrás de ella, la penetré el coño de tal forma que sentí como si la rompieran el himen otra vez , me aferré a sus senos y bombeaba con virulencia sacándola tantos orgasmos que no merecía la pena contarlos, se besaba con Ana, o se comía sus tetas mientras Eleonor acariciaba el coño de Ana, algo confundida aun, Lili no soportó mas de 10 minutos, me la folle por el culo un rato mas, pero fue casi peor, al 1º orgasmo anal se desvaneció en la nada cayendo semi desmayada sobre Ana, la apartamos entre los 3 y la dejamos en una esquina de la cama, tiritando y con temblores.

-YO: ¿una menos quien es la siguiente?- sonreí con autentica dedicación, Ana me miró con lujuria levantando un dedo a modo de orden.

Me eché para atrás su metro y tiré de los pies de Ana, la di la vuelta y la cuadré a 4 patas, Eleonor se colocó para que Ana pudiera comerla el coño, cosa que hizo encantada al sentir mi polla abriéndose en su útero, siendo Ana, me desaté ferozmente, de vez en cuando Ana se erguía ante al impresión para acariciarme retorciéndose pero sus orgasmos la tumbaban a la lona, para seguir comiéndose el coño de Eleonor que rezumaba fluidos, semen, sudor y aceite, sus orgasmos se hicieron mas rápidos, Ana sabia donde tocar y le penetraba el coño o el ano de forma alternativa o a la vez, sin dejar de lamer y chupar el clítoris enorme, creo que la localizó el punto G, y esto la llevó a una cadena de sensaciones que la revolcaba entre las sabanas gritando obscenidades, Ana hacia fuerza contra mi y su aguante sacó sus frutos, me dediqué en cuerpo y alma a meterle mi semilla lo mas dentro posible a una velocidad infernal, antes de venirme la saque´2 orgasmos mas antes de caer tumbada sobre la cama, riendo de pura congoja, se apartó y me deje caer sobre el cuerpo de Eleonor, comiéndome sus preciosas tetas y sus pezones casi deformes y erguidos, no eran naturales, pero atraían mis labios, mi polla se encendió ante las caricias de Ana, y penetré a Eleonor, parecía la mas entera, así que haciendo flexiones llame al animal indómito y me centré en hacer pedir clemencia a Eleonor, nada fácil, metía y sacaba mi rabo por completo para medir distancias y luego ir aumentando el ritmo hasta sacarla improperios con cada golpe de cadera ,se quería acariciar pero solo llegaba a taparse la boca con los puños al mordérselos, me besaba pero me mordía los labios de tensión, luego clavó las uñas en mi espalda haciéndome marcas y mordiendo mis hombros y mi pecho, trataba de que eso contuviera sus gimoteos pero tras media hora así se cayó como un castillo de naipes, casi rendida, la conocía bien, si la dejaba así, en 20 minutos estaría de nuevo en pie, la saqué de su coño, use sus fluidos para meter varios dedos en su ano, y eso al sacó del trance, antes de recobrar el sentido la empalé por el culo hasta el fondo de su ser, soltó un alarido que hizo reír a Ana, que permanecía a mi lado acariciando y besándome cuando le dedica algo de tiempo, estaba centrado en matar a Eleonor, las penetraciones eran tan largas y profundas que notaba la piel del recto estirarse y contraerse con cada una, Eleonor se acariciaba el coño mientras otra mano la tapaba la boca, estaba roja y con las venas hinchadas y la boca abierta con aspecto de soltar un alarido horrible, pero sin decir nada, respiraba entre jadeos y mi verga era alabada, como si tuviera orejas para sentirse halagada, abriéndola bien de piernas y follándola con placer. Otros 20 minutos así bastaron, y menos mal, nos estabamos quedando si cama de los empujones que la daba, tras el 3º orgasmo anal pidió clemencia entre susurros y me corrí dándolo todo en un sprint final que la lleno de semen el culo, su cara al saber que había terminado fue el alivio mas absoluto, se echó a un lado respirando tan agotadamente que las gotas de sudor la recorrían el cuerpo a zancadas.

-ANA: creo que Eleonor ya ha sacado la bandera blanca, solo quedo yo, ¿aun te ves con fuerzas?- la abracé besándola con pasión, mi gesto era de confianza y suficiencia, una mera fachada, iba a por el 5º de la noche, Lili era fácil, Eleonor difícil y aun me quedaba Ana, la mujer que amaba y con la que mas tiempo me había estado acostando, follaba pero que Eleonor, tenia menos aguante, pero aun así era de lo mas temible.

Saqué fuerzas de donde no tenia, me dejé caer para que Ana se abalanzara sobre mi, me la chupó un rato hasta ponerla bien dura, la verdad, le costó un poco, pero una vez tiesa me obligo a sentarme en el borde de la cama, ella se pusó en pie y dándome la espaldas se sentó sobre mi vientre, acariciando mi miembro para dirigirlo a la entrada de su coño, el cual penetré, y una vez dentro se dejó caer hasta sentirla toda dentro, con los pies en el suelo y la espalda arqueada, Ana comenzó un vaivén glorioso con sus caderas, un ritmo aprendido y bien aplicado, sus nalgas rebotaban contra mi y se movían en contra de la dirección que ella ponía, mi rabo aparecía y desaparecía entre sus muslos, agarré de sus pechos y tiré de ella hasta quedar tumbado boca arriba, con ella aun empalada, se apoyó en el borde de la cama con sus pies para ganar espacio y los mios en el suelo de palanca, fueron generando un ritmo alto que la hacia gemir y sollozar, ni hacia falta que se apoyara en la cama con los brazos hacia atrás, mis manos en su cadera la sostenían y mi polla frenética la martirizaba como para no dejarla bajar, se corrió un par de veces pero la posición era muy incomoda, se salió y buscando algo de ángulo, se apretó mi glande contra su ano, costó un poco pero entró al fin, sentir su calor y la presión me mataron, tenia un dulce escozor en la punta del pene, pero era ahogado por un placer inconmensurable, Ana dominaba el ritmo de la penetración hasta bajar del todo, sus pies dejaron de apoyarse y por unos instantes se mantuvo solo con mi polla entera como mástil, dando coces con una pierna y respirando entre impresiones, como al meterse en una piscina de agua fría poco a poco, se fue clamando hasta caer a un lado, la abracé por detrás, sujetándole del vientre y de un pecho, comenzando un vaivén lento y pausado, lo agradecía con una sonrisa, pero sus uñas se marcaban en mi muslo, apretaba tanto al sentir la penetración que me dejó otra marca, cuando salía me daba palmadas en el mismo sitio, todo repetido hasta que las penetraciones se volvieron fluidas y Ana gritaba de lujuria y pasión, me costaba físicamente mantener un ritmo pero ni hacia falta, 30 minutos follándomela mal, la sacaron 3 orgasmos anales que la ataron por completo, reía nerviosa, soltando despacio un moño que había formado al apretar las sabanas, babeado de usarlo como mordedor, sentir mi semen dentro la reconfortó, se giró como pudo para besarme, con un brillo en los ojos especial.

Supongo que quería decirme algo, lo buena amante que era, lo semental que demostraba, lo fuerte y grande de mi polla o mil cosas mas, pero no los necesitaba, solo con verla sonreír y mirarme así, me bastaba, era feliz, me olvidaba del mundo a nuestro alrededor, de Eleonor aun con espasmos en el culo, de Lili perdida hecha un bola en una esquina, de la cama, del lujo de esa casa, de su familia y de la mía, de mis amigos, abandonaría todo por tenerla así, entre mis brazos, sonriendo y clavando sus bellos y extraños ojos en los míos par siempre, quiero pensar que en ella la sensación era similar. La apreté un pecho mientras la besaba con rabia.

-YO: gracias por el regalo.- no pudo responderme con la educación típica ella, estaba exhausta, al igual que yo.

Bajé a la cocina tambaleándome, me fallaban las piernas, sentía que se me iba a subir un gemelo en cualquier momento y no conseguí mantener una respiración normal, como era habitual, me tragué una botella de agua entera y parte de otra, podía oír a mi madre en mi cabeza diciéndome lo peligroso que era eso, y su eterna historia del rey, que después de una larga jordana de cacería, pidió que le trajeran agua fresca, y de tanta y tan rápido que bebió, murió allí mismo. Subí la otra botella, Ana bebió un poco, y se tapó, tenia escalofríos pese a estar a 30 grados, y la verdad, hasta yo me sentía raro, Eleonor, algo mas en si, también bebió, pero Lili permanecía quieta, casi se podía notar aun los tirones en los músculos de su pelvis. Me acosté al lado de Ana, abrazándola y quedando detrás de ella, como cuando empezó toda aquella locura, eran cerca de las 10 de la mañana y la fiesta había terminado a casi las 7, estaba agotado, Eleonor gateó torpemente para quedar a mi espalda, sentí sus pechos pegados a mi columna dándome un suave beso en el cuello, y así nos dormimos todos, debo reconocerlo, con una sonrisa enorme en mis labios, feliz de que por fin, en un cumpleaños, no hubiera pasado nada malo, y mas que eso, por un ligero halo de esperanza en el futuro de la convivencia en esa casa, no era lógico que hicieran el amor así de bien juntas y luego no se soportaran, si yo debía ser su nexo, lo seria encantado.

Pase mala noche, o madrugada, todo sea dicho, amagos de rampas en las piernas, el calor asfixiante, tener a Eleonor y Ana rodeándome y un estado de nervios que no me dejaban conciliar el sueño, me palpitaba el corazón tan rápido que solo el paso de los minutos fue calmándome hasta que mi mente dijo basta y me dormí, cada cierto tiempo me despertaba sudando y alterado, pero me volvía a dormir, no se cuanto tiempo paso, serian cerca de las 3 o 4 de la tarde, en uno de los amagos de rampas me desperté y no vi a Eleonor, no le di importancia y seguí remoloneando un hora mas, Ana hacia lo mismo que yo, se movía levemente y soltaba un ronroneo de gatita, se levantó y fue al baño, su andar era tosco y torpe, evitando rozar los muslos, al volver se echó encima de mi pecho, acariciándome y besándome con ternura en el cuello, la mejilla y mas tarde, la boca, al mirar a mis pies allí seguía Lili, apenas se había movido desde que la folle. Tenia la polla dura de mis empalmes mañaneros, pero me dolía todo, tenia agujetas y Ana no se mostraba nada dispuesta a nada, me fui al baño, me di una buena ducha y los típicos rituales de un hombre, como mear y dejar irse un pedo al finalizar, o al menos eso hago yo cuando estoy solo o hay confianza, Ana se había vuelto a quedar dormida, era como un ángel, desnuda apenas cubierta por una sabana fina de verano, boca abajo con una pierna encogida y todo el pelo a lo largo de la almohada como un abanico, me agaché para besarla en la mejilla mientras le hacia cosquillas en su espalda al aire, se movió haciéndose una bola para que la dejara en paz. Me puse las bermudas y bajé con dificultad, sentía en los muslos y en la cintura un presión constante, al ir a la cocina me encontré a Eleonor de pie, de espaldas a mi no me había oído llegar, totalmente desnuda, apoyada con la cintura en la encimera, tomando una taza que olía a café recién hecho, se rascó un gemelo levantando una pierna y pasándose las uñas cuidadas de los dedos, me sacó una sonrisa, aun sin nadie mirándola y siendo lo mas burda que podía ser, destilaba sensualidad y clase en sus movimientos. Me acerqué apartándola el pelo hacia un lado y pegándome a su espalda, besándola el hombro y el cuello, ella sonreía al girar el rostro y llevar sus labios a mis mejillas, la abracé con fuerza rodeándola por la cintura y disfrutando del aroma de la taza, no bebo café pero su aroma siempre me ha gustado.

-YO: buenos días – le dio un sorbo a la taza.

-ELEONOR: buenas tardes ya, amor mío.- quise rebatirla, no era su amor, o mejor dicho, yo no la amaba, pero pretendía hacer que todo volviera a un punto de paz y tranquilidad, así que guardé silencio.

-YO: ¿que tal has dormido?- desvíe el tema.

-ELEONOR: como nunca, me siento renovada, creo que fue buena idea lo de esta mañana, ¿a ti te gusto?- se me escapó una carcajada.

-YO: apenas……- la ironía era clara, volví a besarla en el cuello, eso la provocó un escalofrío que la recorrió todo el cuerpo.-….me duele todo. – río nerviosa.

-ELOENOR: a mi igual, al despertarme no sentía nada de cintura para abajo, menos mal que se me pasó, eres un animal peligroso.- se movía levemente, casi nada, pero se frotaba un poco.

-YO: por favor, quieta, me duele hasta la polla de tanto meterla dentro de vosotras.

-ELEONOR: no creo que pudiera complacerte, me arde el interior he intentado ponerme algo de ropa interior pero me escuece, jajjaja no se que me pasa, pero es sentir tu cuerpo, tu calor, y me enciendo………..- se giró dejando la taza en la encimera, me agarró de la cara y me besó de forma lenta y pasional, sabia a café y lujuria, pero enseguida se apartó recordando algo-……..será mejor que nos vistamos, ¿podrías quedarte hasta que venga la abogada?.

-YO: claro, ¿a que viene?- la miré a los ojos con curiosidad.

-ELEONOR: ah……. es una sorpresa.- sonrío con gentileza, antes de coger la taza y salir de allí con un silencio cómplice.

Supuse que seria algún regalo, no me había dado nada por mi cumpleaños el día anterior, no la pedí nada, de hecho la sugerí que ya me había dado suficiente y no necesitaba nada, pero no era de las mujeres que no tenían detalles, en el de Ana le regaló una pulsera de oro blanco de la que no quiso decir el precio, y hacia un año me regaló un coche de alta gama como si fuera una bolsa de pipas, además, que necesitara a la abogada me hacia pensar que por fin el papeleo de la casa ya había acabado y por fin me cedería legalmente ese ático de sueño de hadas, en el que podría vivir con Ana a solas para siempre. Soñando en esos pensamientos me preparé algo de comer, un batido energético que solía hacer antes de salir a hacer ejercicio, y restos de la fiesta de noche, canapés y algo de ensalada, mientras comía Ana apareció apenas cubierta por una bata de seda abierta, sin nada debajo, bebió algo y picó de mi ensalada un poco, nunca había sido de comer demasiado, solo nos mirábamos, sin compartir palabras, no hacían falta. Hacia tanto calor que al terminar de comer salimos a darnos un chapuzón en la piscina y nos quedamos tumbados en el poco césped de la terraza, donde ya estaba Eleonor en una hamaca recién comprada después de haber roto la ultima hacia poco.

-YO: ¿y Lili?

-ANA: ahí estaba en la cama aun tirada, cuando me he levantado la he visto en el baño, pero se ha vuelto a acostar jajaja- su risa fue compartida por Eleonor, yo no le veía la gracia del todo.

-ELEONOR: esa muchacha tiene mucho que aprender.

-YO: pobrecilla, no es mas que la 4º o 5º vez que me la tiro y ya ha sentido a la bestia matándola, alguna no ha durado tanto.- mis palabras provocaron un silencio algo incomodo que duró un rato.

-ANA: Raúl, ¿por que no nos vamos ahora al piso de Alicia? iban a ver unas películas y nos invitaron anoche.

-YO: espera a que venga la abogada de Eleonor, y nos vamos.- se le cambió la expresión de la cara como si la hubiera dicho que se había muerto su perro.

-ANA: ¡¡¿que?!!

-YO: Eleonor me ha pedido que me quede para hablar con ella, dice que es una sorpresa……- quise rebajar su miedo con un tono de broma, pero no le cambio el rostro.

-ELEONOR: no se preocupe Ana, lo tengo todo bien pensado.- esa expresión sonó mucho mas temible en los iodos de Ana que en los míos.

-YO: si quieres ve tú con Alicia y luego voy yo.- Ana negó fuertemente con la cabeza, totalmente seria.

-ANA: ni de coña, yo me quedo contigo.- Eleonor se levantó de la hamaca entrando en el piso.

-ELEONOR: no se apuren, mañana acabará todo.- según se metió en casa Ana se pego a mi y me besó, sus ojos brillaban a punto de echar lagrimas.

-ANA: amor, por lo que mas quieras, no te quedes, vayámonos ahora.

-YO: ¿que te pasa?, ni que la abogada me fuera a matar……..

-ANA: no me gusta como Eleonor esta comportándose, quiero irme.- la acaricié la cara con dulzura.

-YO: no pasa nada, seguro que es algún regalo sorpresa o algo.

-ANA: sorpresa si, pero que nos guste…………. si quieres quedarte, de acuerdo, pero prométeme que no dejaras de amarme.- giré el cuello sin comprender del todo la unión de los hechos, ¿que tenia que ver que viniera la abogada con que dejara de amar a Ana?

-YO: peque, solo hay una persona que puede hacer que deje de amarte, tu, si eres complementaste sincera y leal conmigo no dejaré de amarte.

-ANA: es que me temo que no lo he sido.- una lagrima cayo por su mejilla.

-YO: dímelo, sea lo que sea, aun estas a tiempo, por feo y horrible que sea, puedo soportarlo todo, todo menos que me mientas.- mi vehemencia era clara, aun así Ana permanecía en silencio.- ¿tienes algo que contarme?

-ANA: ……..no…………es solo que……. me da miedo que Eleonor te aparte de mi. – mintió, yo lo sabia y ella sabia que lo sabia.

-YO: Eleonor no tiene poder para apartarte de mí, solo tú puedes evitarlo.- nuestras miradas se cruzaron fuertemente, hasta que Ana la apartó mirando al suelo, se secó las lágrimas y besándome se levantó y se fue.

Tarde unos minutos en volver adentro, Eleonor ayudaba a Lili a bajar las escaleras, Lili al verme casi se cae por las escaleras, la llevó a la cocina y allí volvió en si un poco, luego nos vestimos un poco mas seriamente, Eleonor y sus eternos vestidos ceñidos, Lili con vaqueros y camiseta blanca y Ana con unos shorts cortos amarillos y una blusa blanca, no dejaba de acariciar ala gargantilla en su cuello, aquella que le regalé en su ida y que dijo que era la muestra de nuestro amor. Yo con una camiseta de maga corta y las bermudas veraniegas hasta las rodillas me bastaba, para cuando llegó la abogada el ambiente en el salón era tenso, Lili estaba medio ausente, Ana miraba con odio a Eleonor y esta me miraba con una sonrisa que no denotaba nada, era fría e impenetrable, Eleonor la saludó cordialmente y la invitó a pasar y sentarse delante de nosotros en un sillón junto a una mesa rodeada de sofás donde nos colocamos los demás, iba arreglada, como abogada que era, con un traje de mujer, azul marino, con camiseta blanca algo escotada, chaqueta y una falda de vestir hasta la rodilla, con unos zapatos algo altos, fue sacando papeles hasta que haciéndole un gesto a Eleonor indicó que ya estaba todo.

-ELEONOR: bien, siento la intriga del momento, lo 1º es confirmar que por fin, soy la dueña y propietaria de todos los bienes de mi ex, el ultimo el piso de Tokio, así como de su cuentas bancarias, salvo una que no puedo tocar, de la cual se irá dando el dinero que a mi ex que le corresponde según el juez, todo es mío.

-YO: felicidades, os ha costado eh….- le guié un ojo a la abogada, que sonrío apenas un segundo…..- miré a Eleonor- ahora podrás invitarme a unas copas……….. – la broma cayó en el silencio, todos parecían saber algo horrible que yo desconocía.

-ELEONOR: y para mas que tengo, pero vamos por partes, y déjeme acabar – su tono fue el mas serio que la había oído jamas.- lo 2º es que ahora que tengo todo, he decidió sobre a quien conceder mis bienes, casi todo ira para mi y mi hija, como os dije mi intención era dar este ático a Raúl……….pero he cambiado de idea, ahora el piso es mío.

-ANA: ¡¡¿que?!! ¿¡¡¡Como eres tan zorra!!!?- Ana se puso en pie gritándola.

-ELOENOR: y no solo eso, si no que os voy a echar de aquí.- sonrió con seguridad, me miraba buscando algo, alguna reacción algún gesto, pero solo obtenía atención y poco mas.

-ANA: nos dijiste que nos darías el piso, me dijiste que si……-rectificó-…….que era nuestro.

-ELEONOR: digo muchas cosas mi niña, pero ahora tengo el control yo, y pienso tomar lo quiero.- Ana me miró atónita.

-YO: me parece justo, en el fondo es tuyo y tienes el derecho a decidir, ¿cuando nos tenemos que ir?- mi reacción la sorprendió, le pidió a la abogada la carpeta con los papeles y me los dio.

-ELEONOR: no es una broma, mira, el piso esta a mi nombre.- cogí y pase las pagina lentamente leyendo atento partes importantes, mire el nombre del titular del piso, sonreí, lo cerré y se lo devolví.

-YO: están perfectos, y no los cuestiono, como digo, eres la dueña, ¿cuando nos tenemos que ir?- de nuevo suspiro de impotencia, esperaba una reacción en mí que no obtenía.

-ELEONOR: no quiero que os vayáis.- fingí sorpresa, no era nada difícil adivinar que quería Eleonor, me quería a mi, y si tenia que chantajear con el piso, lo haría encantada.

-YO: entonces ¿por que haces esto?

-ELEONOR: por que te quiero, y deseo que seas mío.

-ANA: y una mierda so´ guarra, ¡¡RAUL ES MIO!!- sonó tan brusco que hasta me sacó una carcajada.

-YO: ya la has oído- me cruce de brazos.

-ELEONOR: sea listo Raúl, podrás quedarse a vivir aquí conmigo y con mi hermana, incluso Ana podrá venir y podrás tomarla cuanto quieras, pero has de cortar con ella, y ser mío, es lo único que pido, te daré todo lo que pidas, pero solo si dejas a Ana.- mi granadina la miraba con furia, con la boca abierta y apunto de echarse encima de ella.

-YO: una oferta así solo un loco la rechazaría- aludiendo a cierto película, Ana me miró consternada.- pero la respuesta es la misma, Eleonor, no te amo, nuca lo haré y esto solo sirve para que el poco cariño que te tengo, se esfume, ahora mismo prefiero estar solo que contigo y tu dinero, si tengo que irme con Ana debajo de un puente, lo haré.- Ana clavó sus ojos en mi con orgullo, y se cruzo de brazos ante Eleonor.- bien, ¿cuando nos vamos?- me puse en pie para iniciar cuanto antes la salida de allí, Eleonor puso cara de disgusto, pero aun tenia un AS.

-ELEONOR: bien, no quería llegar a esto, pero suponía que no aceptarais por el amor que le procesas a esta niña, ¿la amas verdad?- el tono era obvio, guiaba la conversación.

-YO: con locura.

-ANA: y yo a el.

-ELEONOR: y no hay nada que pudiera hacer que dejaras de amarla.

-YO: tu no, solo ella – agarré de la mano a Ana, ignorando a Eleonor- este es el momento, ¿tienes algo que decirme?, no podré hacer nada de aquí en adelante.- Ana me miró sollozando, miró a Eleonor de reojo.

-ANA: nada.

-YO: Ana, ¡¡por favor!!- apreté su mano.

-ANA: te lo juro, no es nada.- esta vez fui yo quien soltó una lagrima.

-ELEONOR: ¿seguro?- prosiguió con su estudiado dialogo mientras Ana lloraba mirándome a los ojos, sentía mi rabia y mi dolor, pero no sabia cuanto.- por que tengo aquí en el portátil unos videos muy llamativos- Ana la perdonó la vida con la mirada.

Nos puso el portátil delante me enseño videos, videos de Ana, videos de Ana con otros hombres, teniendo sexo oral, y alguno con penetración, se notaban que eran videos a escondidas, mal gravados sin consentimiento, pero se veía a Ana, llorando mientras se dejaba follar por uno o por varios hombres distintos. Cuando terminaron los videos Ana rompió a llorar desconsolada, gritaba y chillaba, maldecía a Eleonor y se volvió hacia mí, admirando mi frío y serio rostro.

-ANA: no es lo que piensas amor, te lo juro, ella me obligó.- señalo a Eleonor que admiraba la escena con gesto altivo.

-ELEONOR: yo no te obligué a nada cariño…….

-ANA: si, me ofreciste dinero, me dijiste que así pagaría mi universidad, que ayudaría a mi familia, que tendría dinero para cuidar de Raúl, me has dado mucho dinero por acostarme con esos hombres, dinero y promesas de este piso que ahora has incumplido- sus gritos entre sollozos penetraban hasta el oído interno.

-ELEONOR: yo solo te ofrecí el dinero, tu lo aceptaste- se giró hacia mi- ¿lo ves Raúl?, no te quiere, solo se aprovecha de ti, como lo hacia de mi, es una puta, cara pero un puta, me ha costado mucho dinero pero te lo he demostrado.- todas las de la sala me miraban en silencio, solo las lagrimas y sollozos de Ana rompían ese momento.

-YO: tenías que habérmelo dicho Ana, te lo dije, si me lo hubieras dicho le hubiéramos desplumado hasta el último euro, ¿por que no me lo has dicho?

-ANA: lo siento amor mío, se que hice mal, pero pensé que no te gustaría, que me rechazarais solo de decírtelo, no sabia como reaccionarias, tenia miedo y necesitaba el dinero, mi familia no es rica y la universidad es cara.- se sentó a mi lado tirando de mi cara, me negaba a mirarla directamente.

-YO: eso me duele aun mas, Ana, que no me conozcas lo suficiente como para no confiar en mi, yo me acuesto con varias mujeres por que tu me dejas, no me hubiera importado, o lo habría sabido llevar, pero tuviste que ser sincera conmigo, te lo dije antes y te lo dije cuando regresaste de Granada, pero no me has hecho caso………..- me levanté dirigiéndome a la puerta, Ana quedó sentada llorando sobre un gran cojín, Lili admiraba la escena sin llegar a comprender del todo lo que ocurría y Eleonor se me acercó como un serpiente.

-ELEONOR: ¿lo ves?, todo es mentira, ella no te quiere, no como tu a ella, pero yo si, mirra de lo que soy capaz de hacer………..por ti.- me giré con rostro feroz.

-YO: ¿por mí? ¡¡¿POR MI?!! Esto lo has hecho por ti – la señalé con ira, con tal energía que dio un paso atrás. – ¡¡POR TI!! Me deseabas, solo tenias envidia de lo que Ana y yo teníamos, ya te dije que no era tuyo, que no lo podías tomar, y aun así nos has destrozado la vida, eres una arpía cruel que odio.

-ELEONOR: se que duele, mi amor- solté un bufido al oírla esas palabras, trató de agarrar de mi rostro.- pero con el tiempo se pasará, será solo un recuerdo del que nos reiremos en el futuro, si te place se puede quedar con nosotros verdad- miro a Ana buscando ayuda.

-ANA: si, lo que sea, me apartare, pero déjame permanecer a su lado.- imploraba entre lagrimas.

-ELEONOR: claro que si, ¿que dice usted?

-YO: me da igual, me marcho de esta puta casa, quédatela, y quédate con la loca de tu hermana, y con Ana, con tu dinero y tu mísera vida llena de lujo.

-ANA: por favor Raúl, piénsalo, podemos seguir viviendo juntos y felices aquí, hazla caso.

-ELENOR: no se ira, te ama, se quedara aquí………..- se penso otra amenaza-………. y si no es por el será por ti, si se va echaré a Ana de casa, y la demandaré hasta sacarla el ultimo € que la di, y mas aun, arruinaré a su familia si hace falta, me da igual todo, será mío de una forma o de otra, quédate y no la haré nada.- me tensé como nunca, si no hubiera sido una mujer la hubiera pegado allí mismo, cerré el puño con energía y me calmé.

-YO: ¿estáis seguras de que queréis hacer esto?

-ELEONOR: SI.- asintió con firmeza, miré a Ana.

-ANA: por favor, hazlo, me da igual, que gane, si puedo quedarme a tu lado.

-YO: me duele mucho Ana, no que te hayas acostado con otros, si no tus mentiras, lo siento, no accederé a esto.

-ELEONOR: lo are, no dudes de mi, si no eres mío la destrozaré la vida.

-ANA: Raúl te lo ruego, por mi familia.- se arrodilló en el suelo.

-YO: no seré tuyo nunca Eleonor, pero no puedo dejar que la hagas daño, te lo advierto, si sigues adelante será pero para ti, sabes de lo que soy capaz.

-ELEONOR: lo se, y aun así me arriesgaré.

-YO: última oportunidad, por favor, te lo pido desde el fondo de mi corazón, para esto.

-ELEONOR: ya esta hecho.- agaché la cabeza rendido, rojo de rabia, dolor e ira, cerré ambos puños hasta hacerme daño en las palmas.

-YO: esta bien, pero recordada que todo esto, es culpa vuestra……-suspiré-……Isabel – alcé una mano llamando, las 3 se miraron extrañadas, la abogada se puso en pie y se acercó a mi, la rodeé con el brazo y la di un beso pasional y grotesco, obligando a doblar la espalda, su falda corta de vestir la impedía los movimientos.- bien, empecemos, esta es Isabel, me la estoy tirando desde hace 4 meses.

-ANA: ¡¡¡serás cabrón!!!

-YO: cállate, tu te has tirado a todos los mierdas que Eleonor te ha puesto en la cara, y desde antes de las fechas de los videos de Eleonor.- la verdad la cerró al boca.

-ELEONRO: bien, te tiras a mi abogada, nada raro, ¿y que?- sonreí con fuerza, mientras Isabel, la abogada, me acariciaba el pecho.

-YO: me ha estado informando de todos tus movimientos, Eleonor, de todos- se quedó blanca.

-ELEONOR: de ……¿de todos?- caminó hacia atrás hasta sentarse.

-YO: de todos, de hecho, ¿te has molestado en leer la cesión del piso que me has dado firmada por ti?

-ELEONOR: no yo solo lo firmé y…………..- sintió terror al comprenderlo, cogió la carpeta y se puso a leer en voz baja- …….El estado, por orden de Eleonor xxxxxx.xxxxxxxxx, en pleno uso de sus facultades le cede la propiedad del piso xxxxxxxxxx en la calle xxxxxxxxx desde el ida xxxxxxx a …..- aumentó el tono de su lectura – ¡¡¡¡RAUL XXXXXXX XXXXX!!!!! ¿¡¡pero como has podido?!!

-YO: el como no lo se, eso fue cosa de aquí mi amiga.- abracé ladeando a Isabel, la abogada.

-ISABEL: en realidad es fácil – sacó una grabadora y al ponerla se oyó la voz de Eleonor dando el lacrimógeno discurso el día que Ana le pido nuestro piso – entre esto, y el papeleo inicial que se inicio ese día, todo ha ido seguido, el estado no hace preguntas.

-ELEONRO: pero te fui a ver, te pedí que cambiaras la propiedad a mi nombre……- la interrumpió.

-ISABEL: si, además me pediste que hablaramos a solas, en una habitación apartada y que nadie mas supiera nada……- el rostro de Eleonor era indescriptible.-……te falto firmar en blanco, que tonta.

-ELEONOR: ¡¡¡pero no puedes hacer eso, eres mi abogada!!!

-ISABEL: si, por lo tanto nadie se cuestionará nada, incluso lo dijiste delante de otro abogado del bufete la 1º vez, que me confirmará tus palabras, fue sencillo, estando ya advertida por Raúl solo te puse un papel delante y lo firmaste sin leer, a escondidas y sin testigos jajajajajaja.- era tan despiadada en los juicios como en la vida real.

-ANA: pero eso es imposible- replicó ella por que a Eleonor no le salían las palabras.- ¿como podías advertir a la abogada antes de que hiciera el cambio?- sus palabras hicieron retomar el hilo a Eleonor.

-ELEONOR: eso, no se lo dije a nadie hasta ahora, ¿como podías saberlo?

-YO: en eso tenéis razón, es imposible que lo supiera, nadie podría sospechar nada, ahora mismo estaría en tus manos………….nadie lo vio, ni siquiera yo……nadie…..salvo mi madre.- me miraron como si estuviera loco.- mi buena señora madre en Navidades me advirtió, me dijo que se olía algo, deseché la idea, no podía entender que me la fuerais a jugar, pero mi madre nunca me había fallado, así que el día que volví de su casa, que follamos hasta el alba, y baje por la mañana, mientras dormíais, fui a mi cuarto, recogí parte del equipo de espionaje que use con el ex de Eleonor, y puse un par de cámaras y micros por la casa, nada ostentoso, solo por si acaso, si no había nada serio la confirmación de que mi madre se equivocaba, pero esta vez, para mi desgracia, no fue diferente.- me acerqué al mueble de la entrada y saqué uno de los micros de debajo de un jarrón decorativo, enseñándoselo.

-ELEONOR: pero entonces……..lo sabes………..todo.- se tapó la boca abstraída.

-YO: todo, desde tu llamada a la abogada hoy para montar el circo y tu plan maestro, no debiste traerla para hablar con ella, como has manipulado a Ana desde el día que puse micros para que cediera a tu dinero, supongo que desde antes de gravaras por como discutíais por que la pagaste para que empezáramos a acostarnos contigo, ya me olía que andabais aliadas, pero no sabia hasta donde, cada grabación me iba llenando de ira, si, lo tengo todo, hasta como llamaste para ofrecer 3 millones de € por Ana en nuestro viaje a Egipto, fingiendo ser un jeque, ¿que esperabas? ¿Que aceptara la oferta o que algún pobre desgraciado la secuestrara para vendértela y luego abandonarla? –Eleonor se echó a llorar mientras que Ana la miró asustada- he esperado pacientemente, no se si para saborear mejor este momento, o con la esperanza de que abandonarais esta locura, y de que Ana me revelara sus infidelidades, verla como se la follaba los tíos que traías cada noche de fiesta me partió el corazón – empecé a llorar mirando a Ana- pero ver como se vendía para que la follara el cerdo de Lili, ese tío que nos daba asco a todos, eso me mató.- Ana rompió a llorar, seguro que recordando cada momento que sintió a ese cerdo follándosela medio drogado.

-ANA: yo………….

-YO: tu nada, ¿cuanto dinero la has sacado?, espero que traicionarme así, y sobretodo venderte de esa forma, te haya sido lucrativo, ¿como?, ¿como pudiste ceder ante el camello drogado de Lili?…………..ahhhhhhhhhhh si, se me olvidaba, ¿Lili?, ¿o Carolina?- la cara de Lili se sumo al horror de las demás.- si, Carolina xxxxxxx xxxxxx, natural de Colombia, y del barrio en que naciste Eleonor, la abogada me contó que tu hermana falleció de sobredoras a los 21, y que toda la historia de tu pobre hermana y el circo del aeropuerto, todo era un montaje para darme pena y forzarme a ayudarte, ¿Cuánto te costó el pariré del avión y la policía en el aeropuerto privado? ¿Quien es en realidad? ¿Una amiga de tu infancia o solo una puta que contrataste?

El silencio llenó la sala, los llantos de Ana se agotaron y Eleonor y Lili, o Carolina, se quedaron blancas, mientras Isabel me besaba el cuello de forma lasciva ante los ojos de las demás. Isabel había sido la mas sencilla de todas, desde que destapé al ex de Eleonor me dio su numero, y pasé de ella hasta que vi el 1º vídeo de Eleonor chantajeando con dinero a Ana, entonces cogí su numero del cajón y la llamé para quedar un día en su despacho, no hizo falta mas, según llegué me llevó a un archivo cerrado con llave y allí mismo me besó, con lujuria al ver mi rabo tieso, se lanzó a chuparlo, casi ni le entraba en la boca mi glande, la alcé y la pegué de cara a la pared, la levanté la falda lo justo para echar sus bragas a un lado y penetrarla el coño con fuerza, ella misma se tapó la boca para no gritar, sollozaba al sentir la fuerza de mis embestidas, y para asegurarme un control total, a los 20 minutos y después de 3 corridas suyas, saqué a la bestia que desató hasta levantarla por los aires con cada golpe de cadera, gritando sin reparo alguno, para cuando me corrí Isabel ya era mía, “avísame con cualquier cosa que haga Eleonor y volverás a sentirme entre tus piernas, haz lo que te diga y te follaré cuando quieras, intenta engañarme y me iré para jamas volver.”- asintió entre temblores, desde ese día me llamaba avisándome hasta del detalle mas obvio y tonto, alguno se lo inventaba o lo repetía, solo para volver a follar conmigo, pero para tenerla contenta acudía encantado, mas de una vez al ir a hacer ejercicio por las mañanas iba a su oficina, o me recogía en el coche para ir a su casa. Era una mujer rubia de pelo rizado y corto, apenas le llegaba a los hombros, con los ojos color marrón, de unos 34 años, buen tipo, con un trasero de calidad y tetas algo pequeñas, su forma de vestir con faldas y de traje siempre me excitó, pero una vez que era mía me desahogaba con ella, cada vez que iba a casa y tenia que actuar con Eleonor o Lili, hasta con Ana, trataba de llevarlo lo mejor que sabia esperando que todo pasara de largo, que fuera un arma que nunca querría usar, pero no me habían dejado, al final quisieron llegar hasta el final, y gracias a la advertencia de mi madre ahora tenia el control.

-ELEONOR: es una vieja amiga de mi hermana, fue la que estuvo con ella………… hasta que murió, le debía sacarla de allí, al menos eso.

-YO: me alegro por vosotras, ahora, quiero que sepas que tengo montones de cintas de viendo y baudios sobre nosotros, con pruebas para encarcelar a Lili, o como coño se llame, por consumo de drogas, a ti por estafa, ofrecer dinero por otra persona o suplantación de identidad a la seguridad social , elige o todo junto – temblaba ante mis amenazas veladas- aparte de horas y horas de sexo salvaje conmigo y con otros hombres, que sin ser legalmente denunciable, destrozarán tu cara publica, incluso puede que tu ex quiera usar algo contra ti para recuperar ciertas propiedades………- Eleonor bajó los brazos derrotada, había jugado con fuego y se había quemado.

-ELEONOR: ¿Qué es lo quieres?- asumió que era dinero.

-YO: lo que yo quería era vivir feliz con Ana, y me daba igual donde, pero ahora no lo podré tener.

-ANA.: ¿por que no?, ahora la casa es tuya, podemos ser felices juntos, echarlas y será nuestra casa.- planificaba alegre poniéndose de pie, viendo una rendija de esperanza, pero la eché una mirada que la fulminó, viendo como las lagrimas me llenaban los ojos.

-YO: ojalá pudiéramos, te he dado la oportunidad todo este tiempo…………. si me lo huebras contado…………………. incluso ahora, antes de ver los videos, te hubiera perdonado, te amo tanto que me hubiera dado igual, pero no has podido ser sincera conmigo, no confío en ti, y tendré que aprender a dejar de quererte.

-ANA: Raúl por favor, te quiero……….- la corté dejando de mirarla.

-YO: ahora lo que ordeno es que hagáis el equipaje, y os llevéis vuestras cosas cuanto antes, Eleonor puede llevarse a Li…a esa, consigo a cualquiera de sus casas, no quiero volver a verlas nunca, y si quieres seguir manteniendo tu posición, seguirás pagando los gastos de esta casa, comunidad, seguro de hogar y desperfectos, ninguna locura para ti, yo ya se cuidarme solo, no necesito tu asqueroso dinero así que no temas mas chantajes en adelante, a Ana la dejarás en paz, creo que te ha sacado suficiente dinero para pagarse los estudios donde quiera, y no tomarás represalia alguna sobre ella o seré yo quien te hunda la vida a ti. Si sigues estos pasos, no volverás a saber de mi, ni yo de ti, es lo mejor para ambos, si no lo haces despídete de todo ¿queda claro?

-ELEONOR: como el agua………….pero podríamos………

-YO: no, se acabó, búscate a otro imbécil que te folle.- se levantó y se fue al piso de arriba, con Lili/Carolina detrás, que permaneció callada a riesgo de meter la pata y que la repatriaran.

-ANA: ¿y nosotros?- preguntó con miedo.

-YO: no hay un nosotros, lo dejamos aquí y ahora, preferiste el dinero a mi, así que coge todo ese dinero que con tanto esfuerzo te has ganado, y lárgate de mi vista, ni se te ocurra intentar ir al piso de estudiantes, no te quiero volver a ver en mi vida, seguro que con unos incentivos puedes volver a Granada y matricularte allí lo que te queda de estudios, supongo que eso agradará a tu familia ahora que ya lo saben y te lo exigieron, pero en el fondo, me da igual, haz lo que quieras, todo, menos ponerte en mi camino.

-ANA: pero yo te quiero………..- fue un lamento entre lagrimas, más que un argumento.

-YO: y yo a ti, pequeña, adiós.

CONTINUARA…………..
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Relato erótico: “MI DON: Alba – El ave fénix (34)” (POR SAULILLO77)

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Estado de shock, es lo mas parecido al estado en que me encontré los días siguientes al momento en que se descubrió todo, y como no, el día siguiente a mi cumpleaños, le estaba cogiendo asco a esa fecha, se descubrió, si, que Eleonor me iba a chantajear, para que dejara a Ana, con el ático, que Ana se había “prostituido” por grandes cantidades de dinero ofrecido por Eleonor, solo para demostrarme que Ana no me amaba, y que Lili no era la hermana de Eleonor, si no una amiga de su hermana fallecida, caída en desgracia por las drogas, todo eso sumado a que yo lo sabia desde casi el principio, desde que mi madre me advirtió, y por puro instinto la creí aun sin aceptar lo que me decía, puse cámaras y micros, lo vi todo, enterarme de que Eleonor le compró a Ana el derecho a follar conmigo desde el 1º día, de su treta con Lili para generarme una dependencia a mi que me obligara a ocuparme de ellas, de tomar a su abogada para poder esta bien informado de todos sus pasos, cada día, viviendo bajo el mismo techo de 3 mentirosas, manipuladoras y egoístas mujeres. Las “Hermanas” colombianas me importaban una mierda, la verdad, salvo sexo no me aportaban nada, pero Ana……..Ana era otro tema, realmente la amaba, y solo por ella me mantuve en silencio, tenia las sartenes por el mango o todas las cartas en la mano, y aun así aguardé, manteniendo una fachada tan falsa e hipócrita como las suyas, en el fondo de mi corazón esperaba un final diferente, que Ana se derrumbara, que me lo contara, que fuera sincera y me pidiera perdón, pero cada día que pasaba la mentira se hacia mas fuerte, y a mi me dolía mas, hasta el punto en el que cuando nos fuimos al piso de NY, planeé revelarlo todo, contárselo a Ana y ver la reacción, tenia tanto miedo a perderla que estaba dispuesto a descubrir su mentira solo para que supiera que la perdonaría, que me daban igual sus infidelidades, que la quería hasta el punto de ser el calzonazos que la seguiría hasta el fin del mundo. Pero la rabia y el orgullo me había puesto un limite, el sonido de mi corazón al quebrarse viendo la 1º sesión de sexo con uno de los hombres maduros que Eleonor se traía a casa, y que no era la 1º vez que lo hacia, forzó una marca en mi mente por la que ella debía pasar, tenia que ser sincera y contármelo por propia voluntad, solo así podría volver a amarla sin reservas, pero no lo hizo, pese a mis intentos mas tenues u otros mas obvios, cuando regresó de Granada y tardé unos segundos en salir del coche en el aparcamiento, lloraba, al igual que cuando se lo pedí en la piscina horas antes de la llegada de la abogada, y me quedé fuera llorando al ver su tozudez. Guardaba silencio y con el paso del tiempo se me hizo fácil no quererla, como el final de una pila en una linterna encendida, parpadeaba hasta que se apagó, con todo perdido sabiendo que Eleonor me iba a enseñar su traición en unos instantes, se negó a decírmelo, prefería vivir en su mentira unos segundos mas que ser feliz conmigo con la verdad, y si esa era su decisión, yo no podría hacer nada, nada salvo intentar dejar de amarla.

No recuerdo bien del todo esos días, se que esa noche la pasé discutiendo, o mas bien siendo increpado por Ana, que mas que mostrarse avergonzada, era un volcán de rabia e ira, trataba de darle la vuelta a la situación, de mil maneras, buscando algún argumento lógico, o no, por el que yo estaba equivocado, al principio buscaba mi perdón, al final, cuando mi pasotismo la enfadó, me echaba la culpa de todo a mi, que la obligaba a ser mi novia y aceptar que follara con otras, y que no lo había soportado, visto ahora, quizá tuviera razón, no lo se, Lara, Alicia, Eleonor, Lili, todas las mujeres que iban detrás de mi…… y ella lo tenia que sobrellevar, pero cuando un hombre se fijó en ella, el profesor de la universidad, monté en cólera…….. si, es posible que hubiera sido injusto con ella y que no fueran las bases de una relación normal y saludable, pero tenia 19 años, y era el amor de mi vida, un millar de sensaciones me nublaban, no era del todo consciente de sus sentimientos, y puede que por el hecho de que me los ocultara, hubiéramos acabado así, de todas formas cuando la veía llorando y gritándome por la habitación, solo pensaba que era un berrinche, palabras vomitadas por la ira y la impotencia. Llegó a amenazarme, con no alejarse, con seguir cerca de mi y hacerme la vida imposible, manipularía, mentiría, no me dejaría vivir en paz, “si no res mío no serás de nadie” aseveró con frialdad, usaría a mi familia y a la suya, le daba igual todo, gritaba que me amaba tanto que no me dejaría nunca.

No se si me quería o era solo por arrebatarle algo que creía suyo, pero tuve que ponerme duro, sin alzar la voz ni ponerla una mano encima, mi tono se puso rudo y firme, la hice ver que no podía hacer otra cosa que hacerme caso, alejarse de mi, tenia videos de ella aceptando dinero por follar, aparte de ser un delito, nada me impedía, si me provocaba, subir los videos a Internet, y enseñárselo a todos sus amigos, amigas, la universidad, su familia….¿que opinarían sus parientes gitanos de aquello?, eso la derrumbó, soltó toda su rabia en un sollozo sin fin, comprendió que si quería, si me daba motivos, la destrozaría la vida, era una brillante estudiante, muy inteligente y con una gran carrera en lo que le diera la gana, pero un escándalo como ese la hundiría, mi interpretación fue colosal, se creyó que seria capaz de eso, y hasta puede que si Zeus aparecía, lo hiciera, pero no Raúl, no le haría eso, solo la dejaría pensar que si, desde ese momento Ana cambió su amor por odio, poco a poco, hasta que la apatía la envolvió.

Hay un dicho que circula a raíz de una serie, en el cual se dice “Las mujeres nunca se equivocan, incluso cuando se equivocan, llega un momento de la discusión en la que sorprendentemente vuelven a tener razón.”, mas o menos es lo que pasó esos días, si Ana era un volcán, Eleonor no os podéis hacer una idea, un agujero negro que absorbía todo a su alrededor, su mirada oscura parecía arrebatar la energía del universo, mientras Lili era como una planta, siempre en 2º plano sin abrir la boca, al 3º día me largué de esa casa, me estaba consumiendo y hasta me veía yo como el culpable de todo, quizá lo era, pero sentía que estaban logrando minarme la moral, y mi férreo carácter no lo permitió.

-YO: cuanto tiempo necesitáis para sacar vuestras cosas de mi casa.

-ELEONOR: ¿ya tiene prisa por echáramos a la calle?

-YO: si, pobrecilla, lo mismo os veo durmiendo en un cajero con unos cartones…- tenia al menos otras 2 casas en Madrid y 7 por el mundo, mas una cantidad de dinero que calculé, ente 500 y 700 millones de €, sin contar propiedades, su ex marido era muy hábil con los negocios y yo la di todo eso.

-ELEONOR: no se como puede hacernos esto, yo creía que nos quería……

-YO: yo solo quiero a Ana…..solo la quería a ella, siempre te lo dije, a ti solo te tenía aprecio, además follas bien.- mi tono era de sarcasmo hiriente.

-ELEONRO: desgraciado.- soltó una bofetada que me alcanzó de lleno en la cara.

-YO: si has terminado, quiero saber cuando os vais, me voy a ir unos días y no os quiero en mi casa al regresar.- las palabras “mi casa” le sacaban humo por las orejas.

-ELEONOR: en 1 semana se llevaran todo, y no tendré que volver a verte nunca, de tu niña no se nada, no me habla.

-YO: bien, pues ojalá no volvamos a vernos, por tu bien, ya hablaré yo con Ana, y recuerda nuestro trato – me miró con desesperación.

-ELEONOR: no te entiendo, te ofrecí el mundo…..- solo obtuvo una sonrisa y silencio.

Estoy seguro de que cometí un error monumental, sin Ana de por medio solo tenia que irme con Eleonor, y vivir quemando su dinero el resto de mi vida, y aun me sobraría para 3 vidas mas, el sueño de todos en realidad, vivir como un rey sin dar palo al agua, o ni siquiera eso, si detestaba a Eleonor no tenia que ir con ella, podría chantajearla de por vida, pero no me habían educado así, para lo bueno y para lo malo, tenia un estilo de vida, un carácter, un honor y un orgullo inamovibles, ”estúpidos ideales”, pensaba a menudo, mi padre tenia la culpa de eso, el y su educación clásica y férrea sobre la integridad y ser un buen hombre. Ahora no solo rechazaba una vida de lujo, si no que perdía a Ana por exactamente lo mismo, ¿los millones o el amor verdadero?, me las había apañado para que ahora perdiera a ambos por mi estúpido orgullo, y aun sabiendo que me arrepentiría, lo hice ¿y eso se supone que era ganar?

Por lo que se Eleonor y Lili se fueron un día sin despedirse, yo me fui al piso de la abogada unas semanas, me alojó encantada de tenerme entre sus piernas cada noche, pero tampoco recuerdo mucho de aquello, era una marioneta entre sus manos. Regresé al conocer la partida de Eleonor, vi las maletas y las cosas de Ana en la puerta del piso, siendo recogidas por uno de sus tíos de Granada, reconocí el coche abajo, aquel que con tanta ansia había estado esperando en la mudanza en mitad de la calle, ahora solo era la confirmación de nuestra ruptura, al verme su tío soltó las maletas y fue directo a por mi, me agarró de la pechera y me estampó contra uno de los armarios, si hubiera querido, creo que podría haberlo reducido, le sacaba media cabeza y al menos 15 kilos, pero solo me mantuve quieto, Ana apareció corriendo por las escaleras.

-ANA: no por favor, tío, déjale.

-TIO: este mierda te ha hecho daño, si estuviéramos en Granada la ley gitana de tu padre me daría derecho a hundir mi navaja en su vientre.- su acento cerrado era evidente, tenia parte gitana, y la verdad, sus ojos me asustaron, parecía dispuesto a hacerlo.

-ANA: pero no estamos allí, por favor, suéltalo.- no se muy bien si quería protegerme a mi de el, o a el de mi, si seguía azuzándome contra el armario no me quedaría quieto mientras me apuñalan, pero logró que me soltara, cogiera las maletas y saliera del piso amenazándome, por lo visto, si paso por Granada me puedo dar por muerto.

-YO: siento la molestia, creí que ya no habría nadie.

-ANA: por poco, me voy ya, mi abuela me ha dicho que puedo volver a casa, he logrado plaza en la universidad de Granada, por lo visto no hay tantas peticiones como aquí jejeje.

-YO: me alegro por ti, espero que se te de bien el cambio.

-ANA: yo también, no puedo permanecer en Madrid, no con mi familia sabiendo lo nuestro y ahora esto, es lo mejor para todos, ya me despedí de todos, Lara se queda en el piso de estudiantes.

-YO: ¿que es lo que tu familia sabe exactamente?

-ANA: que rompemos, sin mas, por que no me he aclimatado bien aquí, y pese a que he tratado de no echarte la culpa de nada por nuestra ruptura, ya ves que no se lo han tomado muy bien, no saben nada mas, y creo que no quieren saber mas.

-YO: y así será –sin decir nada mi amenaza quedó clara, “así será…..si cumples tu parte”- entonces esto es el adiós.- la abracé con puro sentimiento, sintiendo su cuerpo, sus senos y su olor a coco por última vez, ella me correspondió.

-ANA: no tendría por que serlo…..- susurró en un último intento.

-YO: lo es, mi pequeña, lo es.- nos dimos un último beso, su boca y la mía se juntaron con una ternura horrible, antaño esos carnosos y tentadores labios ahora me sabían a dolor y despedida.

-ANA: adiós amor.- sollozó antes de agacharse a coger su bolso, una mochila y se alejó por la puerta.

-YO: adiós peque…..- mascullé entre dientes al ver su figura desvanecerse por el pasillo por mis lágrimas.

Fue la ultima vez que la vi en persona, mantuvimos el contacto, al principio frío y por 3º personas, nuestras familias que ya no eran tan cercanas, dejaron de venir en Navidades y salvo momentos importantes nada nos unía, luego algo mas directo con las redes sociales, Ana siguió sus estudios, se sacó un doctorado en ciencias medicas, con algunas parejas eventuales, al par de años se fue de Erasmus por Europa, volvió con un novio Danés, por lo que presumía iba para genio de la medicina, pero que dejó sus estudios, su país y su familia para venirse a España con ella, y por lo que se, aun siguen juntos, desde luego, si fuera Danés o de otro planeta, y me encontrara a una mujer como Ana y lo bien que hacia el amor, también hubiera abandonado todo para ir tras ella, ¿Por qué, si pensaba así, la dejé irse?. Obligué a Eleonor a borrar todo lo que tenia en contra de Ana, como parte del pacto, y yo hice lo mismo, aunque obviamente ella no lo sabe, jamas le dije a nadie nada, ni a mi familia, que me arroparon lo que pudieron.

Huía de mi madre, que durante un tiempo me culpó o mas bien se vanaglorió como solo una madre sabe hacerlo después de que el tiempo la de la razón, “ya te lo dije, esto no era buena idea”, después de la fase en que se echaba flores a si misma, llegó el interrogatorio, me conocía lo suficiente como para saber que si me fui con Ana por encima hasta de ella, fue por un fuerte amor, y que si cortaba con ella, era por algo igual de importante, como es lógico no se tragó lo de la aclimatación, aunque de cara a los demás lo aceptaba, sobretodo de cara a la familia de Ana, pero sabia que algo había de fondo, no me molesté en tratar de mentirla, era inútil, así que solo la dije la verdad. “La quería, la quiero y la querré siempre, pero me he sentido traicionado, hasta el punto en que no puedo perdonarla.”, una verdad a medias era mejor que una mentira elaborada, como os dije, mi padre me enseñó eso de mi madre hacia mucho, si ella me conocía, yo igual a ella. Llegado a ese punto, mi madre ya sabia que no sacaría mas de mi, sabia que había pasado algo gordo, y sus teorías fueron evolucionando hasta que al final se convenció ella sola de que yo había empujado a Ana a engañarme, por duro que parezca oírselo decir a tu madre, tenia sentido, Ana de cara a todos era un sol de mujer, dulzura y cariño, mientras que a mi ya me había visto con muchas chicas y tenia cierta fama ganada a pulso, era fácil pensar que yo era un mujeriego y las mujeres siempre tienden a 1º pensar mal del hombre que de la mujer, así que yo, de algún modo, lo había provocado todo. La dejé pensar eso, incluso siendo recriminado con su mirada y sus palabras, a mis ojos era mejor que pensara eso, a saber la horrible verdad.

Pase una semana solo en la casa, no me importa reconocerlo, llorando de rabia, de dolor y de amor, me descubría sentado en el sofá con el móvil en la mano y el numero de Ana marcado, pasaba tiempo ausente, tan pronto era de mañana, como al alzar la vista era noche cerrada, dejé de hacer ejercicio y de salir de casa, la compra seguía puntual llegando cada 2 días, y Luz, la criada de Eleonor, fue sustituida por otra, Luz se fue con su señora y a mi me puso a una Rumana, rubia de ojos claros, de unos 30 años, no sabia hablar mucho el español y su nombre me sonaba impronunciable, así que al final acordamos que se llamaba “Dani”, una abreviatura de su nombre. No me molesté mas en ella, yo era un fantasma que vagaba por la casa, negando lo ocurrido, aquello no podía ser real, no podía estar pasando, incluso falté un par de días al trabajo, aludiendo un resfriado, pero en realidad estaba descompuesto por dentro, sentía un dolor agudo en la boca del estomago que subía hasta el pecho, apenas comía nada, y las pocas veces era cuando pasaba por casa de mi madre, obligado por ella, descuidé mi imagen, la barba era poblada y el pelo de mi pecho creció un poco. Al enterarse de la ruptura, sin mas detalles, Teo, Manu, Alicia o Lara acudieron a distraerme, Lara fue con intenciones claras de aprovechar la salida de Ana para ocupar su lugar en mi lecho, aun sentía algo por mi, pero al ver mi estado se le pasaron de golpe. Mi madre, preocupada, llamó a Irene, mi 1º novia, por alguna razón seguían manteniendo una buena relación entre ellas al margen de mi, fue agradable volver a verla, y fue de las pocas que entendió por lo que estaba pasando, incluso Teo o Alicia, que habían cortado una larga relación hacia poco, no terminaban de comprenderme, aquello había sido amistoso y de mutuo acuerdo, lo mío fue un corte de raíz obligado por mi parte. Hasta Eli me llamó consternada, ni sabia como se enteró, pero nada me consolaba, o me hacia reaccionar, pasaba los días recordando a Ana, si, el sexo había sido genial, la 1º vez en Navidades, desvirgarla, la larga espera a su regreso, volver a tomarla, el fin de semana en el hotel de la sierra, el vestido negro, los corpiños elásticos, follárme su culo, ver como cada día mejoraba en el sexo, la inclusión de Lara, Eleonor, los aceites, sus labios, su larga melena y el olor a coco, si, todo aquello me pasaba por la cabeza, pero eran aquellos momentos dulces los que me hacían temblar de emoción, las primeras veces que dormimos juntos haciéndome el dormido mientras ella, inocente, se metía mi polla entre los muslos para buscar mi calor, los paseos por el parque, sus abrazos largos al encontrarnos después de mucho tiempo, su forma de agarrarse a mi brazo cuando tenia frío, como me comprendía casi sin mirarla, como llegó a conocerme mejor que yo mismo, y yo a ella. Todo para nada, ahora apenas eran recuerdos a los que me aferraba, todo eso me enfadaba, tenia ataques de ira, destrocé un sofá a puñetazos y patadas, hasta que me hice daño en una pierna.

Pasados unos días volvía a negar la situación, pero ahora realmente calculaba y pensaba, si llamaba a Ana podría volver con ella, estaba seguro, si le ofrecía volver y seguir donde lo dejamos, o puede que si Eleonor aun estuviera enamorada de mi le pudiera negociar unas condiciones para volver a sus brazos, pero todo eran elucubraciones en mi mente, nada reales o plausibles, lo había tirado todo por la borda, cuando comprendí el fracaso de mis acciones, que bien o mal intencionadas, me habían llevado a ese punto, simplemente me desvanecí, como un azucarillo en el café, caí en una depresión tan estúpida como real, nunca entendí a los que se deprimían, mi carácter, pese a malos tiempos, siempre era en contra de esa afección tan inútil, pero allí estaba, sentado delante de una TV apagada viendo mi reflejo, el de un persona deprimida y sola, era yo, comprendiendo que había perdido al amor de mi vida por mi vanidad. Mi padre insistió en que acudiera a un psicólogo, pero no me hacia falta, sabía perfectamente que me pasaba, había leído suficiente como para saber que estaba pasando por las fases de de una situación sin control, negación – ira – negociación – depresión, solo me quedaba el ultimo paso, la aceptación, y no necesitaba a un charlatán que me cobrara 200€ la hora para saberlo.

1 mes desde que Ana se marchó, me di una ducha fría que reactivó mi cuerpo, me planté delante del espejo con la maquinilla de afeitar y me di un buen repaso a la barba, era larga y espesa, con restos de comida y sarpullidos que siempre me salen cuando me la dejo larga, herencia de mi querido padre, el after safe me hizo soltar un grito de escozor, me dejé el pelo del pecho, me gustó como quedaba, sin ser tupido me parecía atractivo. Me puse algo de ropa de deporte que me quedaba justa, había ganado volumen por la vida sedentaria que llevaba, y salí a correr, odio correr, incluso cuando lo hacia a diario llevado por la dopamina del cerebro, el simple hecho de dar vueltas corriendo sin un objetivo mas allá que el de correr, siempre me pareció estúpido, pero era mejor que quedarme en casa lamentándome de mi mierda de vida, lo hice sin cronometro, sin aparato de música, ni pulsómetro, ni mirando una ruta en el PC, no me marqué metas, ni puse un tope estudiado, simplemente, corrí, 1º mi calle, la manzana, acudí a un parque cercano, lo atravesé, llegué al Manzanares, lo crucé, seguí corriendo hasta llegar a la casa de campo, no se como, debería de estar echando los pulmones por la boca de la inactividad, pero me sentía muy pesado y solo seguir corriendo parecía hacerme ligero, cada vez que mi cuerpo se resentía me forzaba un poco mas, sentía que si paraba me volvería a encerrar, la oscuridad me seguía y si paraba me alcanzaría, tenia que soltarlo todo y seguir corriendo. Lo hice mas de 14 kilómetros, hasta llegar a las afueras de Madrid, temía acabar como el pobre Forrest Gump y dar vueltas por España con una legión de seguidores subnormales sin anda mejor que hacer, pero no, llegando a la zona militar de la carretera de Extremadura, mi cuerpo dijo basta, caí cobre una barandilla en un paso elevado de peatones y vomité varias veces, me ardía el pecho y mi estomago parecía de lava, me senté en el suelo tratando de no perder la consciencia, volví a vomitar, todo eran restos de pizza, hamburguesas y comida basura, todo de un color anaranjado de los ganchitos de queso en que se había basado mi dieta esos días, y me quedé así, tirado en el suelo al lado de un charco asqueroso de los restos de mi estomago, mirándolo atónito como si eso no fuera mío. Alcé la vista al ver como un coche militar se paraba a mi lado, y salían un par de hombres uniformados, al verme me atendieron amablemente, no lograba soltar palabra alguna, así que me metieron en el coche y me llevaron al interior de la casa del aire, ubicada por esa zona, me llevarían a la enfermería y me dejarían allí, lo imagino por que no lo recuerdo, me dormí, creo que me dieron algo, pasaron un par de horas hasta que me desperté en una camilla de la enfermería, estaba totalmente solo, oía de fondo algo de ruido y palabras entre susurros, al moverme tiré de un cable y una maquina empezó a pitar, el sonido era irritante, pero enseguida acudió una enfermera a apagarlo y ponerme la mano en el pecho.

-ENFERMERA: tranquilícese, no se mueva, aun esta muy débil.

-YO: ¿donde estoy?

-ENFERMERA: esta en la enfermería de la base de entrenamientos del ejército del aire, dígame, ¿como se llama?

YO: Raúl xxxxx xxxx

-ENFERMERA: y dígame a que día estamos.- dudé, realmente no lo sabia, llevaba semanas sin mirar el calendario, sin darme tiempo a responder me abrió los párpados y me enfocó con una luz.

-YO: mediados de septiembre, no lo se exactamente, ¿que me ha pasado?

-ENFERMERA: los del puesto de guardia de la entrada te vieron en el suelo, vomitando y desorientado, te han traído aquí, has sufrido una deshidratación grave, te hemos puesto un suero y algo para estabilizarte, tenias el corazón a punto de reventar.- me recosté ahora mas tranquilo.

-YO: dios, lo siento, estaba……- tenia la boca seca y no me salían las palabras.

-ENFERMERA: ¿corriendo?

-YO: huyendo más bien.

-ENFERMERA: ¿de que? si puede saberse

-YO: de mis propias decisiones….. –soltó una carcajada.

-ENFERMERA: eres demasiado joven como para tener decisiones de las que huir así.- por fin pude enfocar los ojos, vi a una enfermera rechoncha, morena y con un par de tetas que resaltaban debajo de la bata, con gafas y la cara redonda, ocultaba su mirada en unas gafas de contacto, no debería de pasar de los 28 años.

-YO: pues así es, ¿tienes algo de agua? Estoy seco.- cogió un vaso una jarra de una mesa al lado de la camilla, bebí tanto que hasta ella me quitó el vaso de la mano.

-ENFERMENRA: tranquilo, no te pases, no es bueno para tu estomago, ¿como te encuentras?- puso el dorso de una mano en mi frente, y luego me cogió de la muñeca mirando su reloj de pulsera.

-YO: bien, algo mareado y el estomago me ruge de hambre, pero mucho mejor, gracias.

-ENFERMERA: bien, eso es buena señal Raúl – sonrió mirándome a los ojos, eran de un avellana muy tenue- y si no es indiscreción, ¿que hace que un joven como tu salga corriendo para terminar aquí, hasta le punto de desvanecerte?

-YO: lo único que hace correr a un hombre, el mal de amores.- volvió a soltar una carcajada.

-ENFERMERA: no creo que ese problema te dure mucho – me acarició la pierna por encima de las sabanas antes de retirarse diciéndome que me quedara tumbado una hora mas, y quitándome un frasco de suero vacío.

Fue entonces cundo me di cuenta, levanté las sabanas y estaba con un bata de la enfermería, SOLO con la bata, sonreí al darme cuenta de que aquellas palabras de fondo y la carcajada de la enfermera tenían un nexo, ya me había visto desnudo y mi polla era demasiado reclamo, aquella enfermera se había mostrado demasiado gentil para ser un desconocido que ha ido a molestar a su trabajo, sonreí levemente, de nuevo me encontraba en la camilla de un hospital, y de nuevo una enfermera me había visto la polla y se mordía el labio cada vez que pasaba por mi lado para preguntarme como estaba, los giros que da la vida me habían devuelto a una situación familiar, desde la que poder renacer cual ave fénix, de golpe lo vi todo claro, como podía haber sido tan necio, no iba a dejar que mi vida se fuera al garete solo por que Ana me hubiera traicionado, fue ella la que decidió, me conocía lo suficiente como para saber que esto pasaría, así que en el fondo no me quería, o no lo suficiente, no merecía mas tiempo de luto.

-ENFERMERA: bueno, ¿como vas Raúl?- su contoneo era inusual, poco profesional.

-YO: mucho mejor, gracias a ti preciosa, perdona mi falta de modales, no se como te llamas……- sonrió de forma agradable.

-ENFERMENRA: soy Alba, encantada.- extendió su mano la cual apreté con dulzura, pero sin soltarla, dándome un enjuague a menta para el mal sabor de boca.

-YO: eres mi salvadora, Alba, muchas gracias.- se sonrojó mientras hacia gárgaras con la garganta.

-ALBA: no es nada, pero has de tener cuidado, no puedes salir a correr así, sin agua y ese moretón en la pierna- lo tenia desde que partí una tabla del sofá a patadas, irrelevante ahora, ella tampoco hacia ademan de apartar la mano.

-YO: si tengo que hacerlo cada día para que me traigan a tus manos, lo haré encantado.- su risa sonó sencilla y alegre, sentía el frescor a menta en mi boca al echarlo de nuevo en el vaso y secarme con una servilleta.

-ALBA: jajaja no seas bobo, te ha podio pasar algo.

-YO: pero no me ha pasado nada, además, así te he conocido, y te he dado algo de trabajo, ¿esto esta siempre tan animando?- miré alrededor, había otras 7 camas, todas vacías, y salvo alguna sombra tras las puertas del fondo, no había rastro de nadie más.

-ALBA: pues la verdad es que si, gracias a dios solo trato resacas y peleas de bar, y eso los fines de semana, entre semana esta así, estamos solos….- esa afirmación sin ser pedida, era clara, quería que lo supiera, y que me hubiera dado un enjuague era mas claro aun, no quería besarse con sabor a acetona en su acompañante.

-YO: pues una pena como se malgasta tu talento, eres una gran medico, yo ya estoy como un toro, mira.- salté de la camilla y me puse en pie con la bata cubriéndome desde el pecho hasta las rodillas, y mi polla haciéndose notar entre los dobleces.

-ALBA: jajjaj anda ten cuidado no te hagas daño.

-YO: me siento vivo, podría irme a correr hasta casa, ¿donde esta mi ropa?- sin ningún rubor bajé los brazos y dejé caer la bata al suelo, quedando desnudo ante ella, intentó taparse con una carpeta que tenia en la mano- no seas boba, alguien me ha tenido que quitar la ropa, ya me has visto desnudo, y eres mi medico.

-ALBA: bueno…ya…pero esto es otra cosa, tápate por dios que te vas a coger un resfriado, y de correr nada hasta que este segura……- me acerqué a ella y la abracé con fuerza de la cintura, la pegué a mi cuerpo de forma que apartó la carpeta, sus senos se elevaron por mi pecho y su mirada se alzó para admirar mi cara – ¿que…que haces?

-YO: ¿a ti que te parece?, si no me dejas salir a correr, en vez de un resfriado, te voy a coger a ti.- bajé mis labios para besarla, no apartó la cara ni por un segundo y al sentir mi boca abrió la suya con gusto, sentir su lengua en la mía me hizo vibrar, soltó la carpeta que cayó al suelo junto a sus gafas y me acaricio el pecho y los brazos.

-ALBA: esto no esta bien, no debería….- se calló al ver como mis manos desabrochaban su bata blanca y masajeaban sus senos por encima de una blusa gris, eran realmente grandes, al alzarlos y apretarlos sus labios se mordieron con fuerza.

-YO: te voy a hacer mía, aquí y ahora.- la besé con furia, a lo que respondió con pasión, cerrando los ojos y acompasando su cuello con cada embestida en sus labios.

Fui bajando hasta meter mis manos por debajo de la blusa, se abrieron paso hasta su sujetador y acariciaron con suavidad, oyendo sus jadeos, mi polla estaba como una piedra, casi 1 mes sin follar, en secreto temía por lo que iba a ocurrir, me palpitaba en su falda, era larga hasta por debajo de la rodilla, al acariciar su vientre sentía la presión de la tela en su ombligo, sin duda la prenda era una o dos tallas mas pequeñas que las que tenia que usar, le sobraban algunos quilos pero no era relevante para mi, era mi pistoletazo de salida. Se arrodilló besándome el cuello, el pecho y acariciando mi vientre marcado de músculos que vieron mejores tiempos, se quitó la bata blanca de medica y agarró mi polla entre las manos, no se sorprendió, sin duda ya la había sentido entre las manos, pero ahora estaba tiesa apuntándola, casi nerviosa le dio un 1º lametón al glande, tiró de la piel de mi polla hacia atrás para descubrirlo entero y ahora si chupar la punta, con mas maestría de la que esperaba, fue engullendo mi rabo con ritmo, sus manos permanecían quietas, soportando el peso, dando pequeños lengüetazos al tronco y jugando con mi glande golpeándose la mejilla, sonaba contundente, como un martillo contra un yunque, luego volvía a chupar.

-YO: que bien la chupas Alba.

-ALBA: lo mismo dice mi marido.- siguió chupando como si nada.

-YO: ¿estas casada?

-ALBA: claro, mi marido es militar de esta base- lamió mi glande mirándome a la cara.- ¿quieres que pare?- continuó chupándomela, la noticia me pilló en frío, si se enteraba su marido me podían pegar un tiro allí mismo, y mi conciencia no estaba tranquila, pero ya estaba harto de ser un niño bueno, eso me había costado demasiado, y la verdad, me la estaban comiendo de cine.

-YO: continua- sonrió golosa, se hartó de comer polla cuanto quiso, pero sin masturbación, ni siquiera 1 mes después de follar a la abogada por última vez, me sacó un gemido.

La puse en pie, y la volví a besar, la cogí de la blusa y se la saqué por la cabeza, atacando sus senos con la boca, eran enormes, incluso sujetados por la copa de su ropa intima, rebosaban, se las saqué sin desabrocharle el sujetador quedándole por debajo de ellos, y chupé sus enormes pezones rosados con lujuria, mientras mis manos levantaban su falda hasta alcanzar sus bragas, tiré de ellas hasta dejárselas por los tobillos, la agarré del culo y la levanté para sentarla en la camilla, me eché sobre ella trabajándole la tetas mientras ella me aferraba la cabeza contra sus senos, una mano fue a su coño, peludo , caliente y choreando, metí mis dedos en su vagina sin piedad, al sentirlo se estremeció, tiró de mi pelo, pero sonreía viciosa, la masturbé frotando su clítoris, haciendo que su cadera siguiera el ritmo de mi mano, gemía levemente mientras seguía comiendo de sus tetas, no daba para tanta carne, cuando 3 dedos la follaban, sentí que ya no aguantaba mas, jugué con mi glande en su coño, notando como ella temblaba ante la idea de que mi verga enorme apuntando a su cueva la ensartara. Sentir la punta abriéndose paso, la forzó a taparse la boca, y menos mal que lo hizo, noté como la iba abriendo las paredes vaginales y ella gritaba ahogada entre los dedos, casi sin poder contenerse, su mano apoyada en mi espalda clavó las uñas con fuerza, mordí ese brazo por que me hacia daño, de inmediato llevó la mano a mi pecho para pararme y luego se tapó la boca con ambas manos, se retorcía mirándome a los ojos con impresión. Yo reía al ver que solo le había metido media polla, pero me fue suficiente, agarrando de su cintura comencé a follarla de forma lenta y suave, sintiendo su calor y la presión en mi miembro cada vez se hacia menor y el ritmo aumentaba, los gritos ahogados pasaron a ser besos lascivos y palabras calientes, gemía de placer al sentirme dentro y cada vez entraba mas, sus anchas caderas fueron abriéndose hasta tenerme casi entero dentro de ella por completo, a un ritmo frenético que la tenia en silencio, conteniendo la respiración sujetándose con ambas manos a mi cuello mientras la follaba de forma calmada, a mi Ana o Eleonor eso le parecería un insulto, pero a esa mujer le estaba derritiendo, se puso roja como un tomate y aguantó el aire en sus pulmones hasta que los soltó con un bufido enorme, se corrió como creo que nunca había sentido, su rostro se dibujaba confuso y tenso, pero se arqueó de espaldas dejando que la oleada de sensaciones la llenara, descansé un poco, ella lo agradeció.

-ALBA: ¡¡¡madre mía!!! ¡¡¡Que bien follas!!! El imbécil de mi marido nunca me ha hecho correrme follándome- jadeaba como hablándose a si misma, jadeando sobre la camilla.

-YO: no te asustes, aun tengo más para ti, tengo la vasectomía hecha, así que cuando te llene el coño de mi semen, disfrútalo con gusto.- me besó casi sin haber prestado atención, con lengua y de forma voraz.

La saqué de ella, la di la vuelta y la dejé echada sobre la camilla con el culo ofrecido, levanté la falda de nuevo y la penetré el coño desde atrás, soltó un alarido leve, cogió la almohada y se tapó la cara con ella, la agarré de la cintura y la follé a mas velocidad que antes, sacándola varios orgasmos, se retorcía como una anguila al sentir su interior chorreando de sus emanaciones, mientras yo seguía bombeando hasta que 20 minutos después me corrí con una cantidad enorme de semen, el frenesí final la sacó 2 orgasmos seguidos mas que la hicieron gritar dándola igual quien oyera, sentía los latigazos de mi rabo llenándola, la saqué de ella y seguí corriéndome en su culo y su espalda, ella cayó a mis pies y logró chupar y meterse en la boca las ultimas gotas de mi semen, lamiendo mi ya flácida polla hasta dejarla seca, estaba como hipnotizada, con los ojos cerrados y acariciando la parte interna de mis piernas.

-YO: ¿que haría tu marido si te viera así?

-ALBA: nos mataría, seguro, pero me da igual.

-YO: ¿a que hora sales?

-ALBA: puedo irme cuando quiera, solo estaba aquí por ti, duermo en los barracones pero mi marido esta fuera desde hace meses y no vendrá en mas de un mes.- ahora comprendía su necesidad y lo sola que se debía de sentir.

-YO: ¿que te apetece si te invito a cenar?, tengo hambre, así me llevas a casa y allí terminamos esto.- estaba famélico realmente.

Asintió encantada, la ayudé a ponerse en pie y metiéndola mano por mil sitios nos dimos una ducha rápida y nos vestimos, cogió su coche y la llevé a un restaurante chino que conocía, cenamos y hablamos, nos conocimos un poco, pero ella no podía apartar de sus pensamientos mi polla, la acariciaba con un pie por debajo de la mesa, jugaba con cualquier elemento de la mesa o comía con una sensualidad hilarante, descubrí que el cerdo agridulce se puede comer de forma sexi. Fuimos dando un paseo hasta mi casa, que raro sonaba “mi casa”, al ver el edificio Alba reía, subiendo en el ascensor se atrevió a hablar.

-ALBA: ¿vives aquí?

-YO: claro, ¿donde te voy a llevar si no?- no entendía su incredulidad.

-ALBA: pero esto es carísimo.- su mirada me indignó, pero ciertamente mi forma de hablar y comportarme no eran las de un niño rico, no casaba con el lugar – ¿vives con ….?

-YO: ahora vivo solo, he tenido una ruptura dolorosa hace un tiempo.- al llegar arriba la dejé pasar por cortesía, abrí la puerta y encendí las luces, ver su cara fue un poema, admiraba asombrada, como si fuera una cría en una noria, al ver la piscina corrió hacia la terraza, se giró indicándomela- si, ya se que tenemos piscina, vivo aquí, ¿recuerdas?

-ALBA: pero……… ¿eres rico o algo así?

-YO: que va, solo he tenido algo de suerte con……una herencia.- se me escapó una carcajada al decirlo, ella ni lo notó, salió disparada a mis brazos, a besarme con pasión.

Me estaba desnudando y antes de darme cuenta la tenia comiéndome la polla, la miré extrañado, que facilidad para calentarla, hasta que mi mente quiso darse cuenta, un ático en el centro de Madrid de 2 pisos con piscina en la terraza………..era un “abrepiernas” yo podría ser el gordo de antaño que solo con la casa ya me follaría a la mitad de las mujeres que entraran allí, y no me había dado cuenta, puede sonar machista o retrogrado, pero comprendí que cualquier mujer que viera ese piso se abriría de piernas tan rápido como la velocidad del sonido, y si es conmigo desnudo, a la de la luz.

Se desnudó también, esta vez por completo, y me hizo una gran cubana con sus grandes tetas, cuando se cansó se puso en pie y agarrando de mi rabo como una correa me llevó a la piscina, aquel lugar tenia algo mágico, nos quedamos en la orilla conmigo masajeando sus ubres con tenacidad, con la polla tiesa de nuevo, se lanzó al agua, y yo la seguí, ya en el agua se pegó a mi cuerpo, sintiendo mi miembro aplastarse contra su vientre, y sus pechos húmedos fueron a mis labios, los chupé y mordí hasta sacarla un gemido de placer, sus manos acariciaban mi torso y mi vientre en busca de mi rabo, que alcanzó sin dificultades y masturbó levemente mientras echaba la cabeza hacia atrás, gimiendo al sentir mis dientes en sus rosados y erectos pezones, al dejarlo llevó sus labios a mi boca, besando con energía, casi me arranca un mechón de pelo de tan fuerte que tiraba, de un salto se acopló a mi cintura rodeándome con las piernas, la sujeté de las nalgas mientras daba vueltas por la piscina, danzábamos al son de una música imaginaria, besándonos con lengua, jugando a ver quien llegaba mas lejos.

-ALBA: siempre he querido que me follaran en una piscina.

-YO: pues estas de suerte.- agarró de mi cara para volver a besarme, se elevó usando mi cuerpo como ancla y con una mano dirigió mi polla a su coño, fue bajando lentamente hasta sentir como la volvía a abrir, esta vez fue mas rápido.

Fue bajando lentamente, aguantando el esfuerzo con una cara rígida y bañada en placer, le abrí bien las nalgas para que sintiera cada milímetro penetrándola, cuando casi llegando abajo di un golpe de cintura fuerte que hizo meterla toda dentro, se retorció como una gata salvaje, se abrió de piernas y arañó mi espalda allí donde tenia apoyadas sus manos, pero me volvió a besar y rodearme con sus extremidades.

-ALBA: eres un bestia, que pedazo de polla tienes, no se quien era pero si te dejó escapar es una imbécil.- sus palabras, queriendo ser de animo, me llenaron la mente de recuerdos, en esa misma piscina me había follado a Ana tantas veces que había perdido la cuenta.

De forma brusca la llevé a una de las paredes y apoyándola contra ella, inicié el vaivén típico, con furia en los ojos, ella acompañaba cada embestida elevando su cuerpo hasta casi sacar la cintura del agua, al bajar sus pechos quedaban sumergidos, al salir empapados con ríos de agua surcándolos los lamía, fue aumentando el ritmo hasta que su enormes tetas cedían a la inercia y botaban ante mi, hacían un sonido muy peculiar al golpearse contra el torso y el agua a la vez, pero ella ya no se movía, los pocos giros de cadera que había empezado se acabaron cuando mi continuidad la mató, se puso roja otra vez y rompió a gritar con un orgasmo brutal, se echó para atrás tanto que casi se tumbó en el borde de la piscina, yo besaba su vientre y acariciaba su clítoris, aun bajo el agua, sin parar de perforar una y otra vez, sentía recobrar el sentido de mi vida con cada bufido de Alba, cada salpicadura que la bañaba su cuerpo me hacia retomar el control, para cuando se volvió a correr yo ya era dueño de nuevo de mi destino, agarré sus tetas y aumenté el ritmo hasta correrme mas de 30 minutos después, ella gritaba y se movía inquieta al sentir cada orgasmo, se corrió hasta sentir un chorro que noté golpeando en el vientre, su cara de incredulidad me llevó a pensar que también era la 1º vez que alguien la hacia correrse así, y al sentir mi semen goteando en el interior del útero, golpeó a su vez mi pecho con fuerza.

-ALBA: dios santo, ¿es que tu no tienes fin?

-YO: no lo sabes tú bien………. todavía…….

La sujeté por la cintura, y aun rodeándome con los pies, la saqué del agua, con una fuerza enorme que la sobrepasó, la dejé en el suelo cuando se hartó de besarme, se dio la vuelta y se pegó de cara a la puerta de cristal corredera entreabierta.

-ALBA: se que me dolerá, pero……… ¿que te parece follarte mi culo?- se abría de nalgas contoneándose.

-YO: ¿que me parece?- me fui a por ella empotrándola contra el cristal, sus tetas mojadas hacían marcas en el vidrio.- que te voy ha hacer pedir piedad- la sobé por donde quise sin dejar de empujarla contra el cristal.

Cuando ya la tenia dura de nuevo ella se giró sorprendida ante mi recuperación, pero la empotré contra el cristal de nuevo, apunté a su ano con mis dedos y fui jugando con el hasta penetrarla con varios dedos, sin duda no era su 1º vez, pero eso no cambió que al sentir mis dedos se estremeciera de gozo. Al verla lista y sacando la cadera puse mi polla en su ano, parecía desorbitado que entrara, pero de un estoque el glande entró, ella coceó con fuerza y se mordió el puño, la tomé del pelo y tiré de el, forzando su ano poco a poco, sollozaba al verse impotente ante tamaño desafío, pero aguantó como una jabata hasta tener medio rabo dentro, se acariciaba el clítoris con lujuria, pero al dar el golpe de cintura final dio un salto y un grito a la vez, apoyada contra el férreo cristal blindado se fue deslizando hasta volver a posar los pies en el suelo y sentir toda mi verga abriéndola, fui gentil y la dejé así unos minutos, hasta que ella se movió, la presión era brutal, era como tenerla rodeada de 200 gomas elásticas, al sacarla se venció hacia mi, la tuve que sujetar para poder sacar media polla y sin piedad volver a meterla, tosió entre risas.

-ALBA: ¡¡OH DIOS…..QUE GUSTO……FOLLAME CABRON………….. ÁBREME EL CULO COMO MI MARIDO NO SE ATREVE!! – arañaba el cristal con las uñas.

No tardé en empezar a follarla a gran velocidad, sus movimientos acompasaban los míos hasta que el ruido de mi pelvis golpeando en sus nalgas parecía mezclarse, el final de uno con el comienzo del otro, ella gimoteaba cosas lascivas, muchas relacionadas de la comparativa con su marido, mientras no sabia si acariciarse el clítoris o abrirse las nalgas, tan fuerte golpeaba que se puso de puntillas para recibir mejor mis acometidas, sujetándola de las caderas fui desatándome hasta oírla balbucear, tenia la boca abierta y soltaba aire por puro instinto, un hilo de baba la caía desde la boca hasta los senos, y solo repetía “auhhh……… sigue………. auhhhh”, eran como los sollozos de un bebé antes de romper a llorar, y con los golpes de mi cintura era como oír hablar a una oveja, balaba mas que hablar. Con el paso de los minutos se puso roja entera, no solo la cara, aguantó la respiración y con unas embestidas brutales la saqué lo que era seguro su 1º orgasmo anal, estalló con voces estrepitosas golpeando con la palma la pesada puerta de cristal, taconeando en el suelo aun de puntillas, usaba la puerta como apoyo para tratar de zafarse de mi, se lo impedí, la agarré de las tetas y tiré de ella hasta dejarla de pie en mitad de la terraza, en mitad de la nada, conmigo percutiendo sin descanso en su trasero, levantaba una pierna buscando algo de comodidad pero gimiendo de gusto, hasta que alzó ambas piernas, teniéndola agarrada de la tetas presionando su espalda contra mi pecho y con mi cintura de palanca fue sencillo segur follándome su culo con ella colgada del aire, dando patadas al vació, cuando volvió a suelo se echó hacia delante al romper en el 2º orgasmo anal, sollozaba aun cuando la sujeté de los brazos y tiré de ellos hacia atrás, como asas, con ella inclinada hacia delante saqué a la bestia, estaba desatado, la tenia medio esposada con las manos atrás usando sus brazos de riendas y follándome su culo, rojo de los golpes de mi vientre, la azoté con fuerza en las nalgas para que sintiera mi poder, pero no hacia falta, estaba con la cara congestionada, la boca abierta y llenando el suelo de saliva, mientras gimoteaba, al 3º orgasmo anal se desvaneció en mi brazos, la mantuve en pie aferrándome del vientre y del cuello, pegándola a mi pecho, me miraba abstraída girando la cabeza, mientras sus tetas y sus mejillas rebotaban aun al ritmo de mis penetraciones.

-ALBA: por favor…..para……….por….por favor…..no soporto mas…..córrete….lléname en culo de tu leche.- eran ruegos, mas que peticiones.

Tuvo suerte de mi falta de sexo, en otras ocasiones sus 20 minutos mas no me los hubieran quitado, pero ahora sentía mi polla ponerse tersa y mis huevos empequeñecerse, aun así la bestia se cobró su víctima, con un grito continuo sintió mi semen llenándola el culo, con sacudidas que podrían haberla hecho salir disparada si no la tengo sujeta, la besé en los labios casi inertes al sentir mi polla flaquear. No podía soltarla, se iría al suelo, así que la cogí en brazos, apenas hizo un esfuerzo para aferrarse a mi cuello, la llevé dentro y la acosté en la habitación del piso de abajo, me di una ducha leve y me tumbé a su lado, abrazando y anclándome a sus tetas. Dormí, dormí como nunca, como hacia mucho que no dormía, del tirón y sin preocupaciones ni sobresaltos en mitad de la noche sudando pensando en Ana y ver la cama vacía, como hacia casi 1 mes que no dormía.

Me despertó Alba moviéndose, se levantó torpe al día siguiente, la vi entrar en el baño y asearse, al volver se tumbó sobre la cama y se abrazó a mi pecho, la apreté contra mí hasta que su cara surgió de la maraña de pelo para besarme.

-ALBA: tengo que volver al trabajo, si no podrían sospechar y decirle algo a mi marido.

-YO: pues vete, no queremos que se entere.- espeté burlón.

-ALBA: ¿nos….nos volveremos a ver?- fue una suplica, no una pregunta.

-YO: coge tú móvil y apunta mi número, llámame siempre que quieras verme, y yo haré lo mismo, nunca viene mal tener cerca de una medico.- le brillaron los ojos al darme otro beso, esta vez más caliente y vibrante.

La solté un azote cuando se iba a vestir, tenia un empalme mañanero enorme, así que la tiré a la cama, dejándola de espaldas a ella, la abrí de piernas, bajé mi cabeza y me comí su coño peludo con brío, luego y me la follé así mismo, metiéndola de golpe, tan sencillo como un cuchillo caliente en mantequilla, a los 10 minutos se sujetó las tetas para que dejaran de golpearla la barbilla, a los 20 minutos se corrió otra vez, dejé de follarla y la puse a 4 patas hundiendo mi cara entre sus nalgas, chupando o lamiendo su coño y su ano, el cual penetré con un dedo, la volví a follar por el coño un rato provocando varios orgasmos y para cuando se iba a correr otra vez la penetré el culo, rasgó las sabanas con las uñas al sentir mi verga partiéndola, desaté a la bestia hasta que un cuarto de hora después me corrí en su culo sin dejar de azotarla una nalga dejando mi mano marcada.

-YO: para que me recuerdes mientras tu marido te mal folla.- caí rendido a su lado, sudando, agitado y con una sonrisa enorme en el rostro.

-ALBA: dímelo y le dejo, dime que seré tuya así para siempre y le llamo ahora mismo.- la cogí el teléfono de las manos y la agarré del pelo con fuerza, que patética me pareció.

-YO: esto no va así, yo no soy de nadie, ya no, ahora soy libre, si quieres venir a follar perfecto pero no serás la única, serás una de tantas, no tendrás trato especial, estoy harto de preocuparme por todos, de ser el imbécil al que acuden y de resolver los problemas de los demás, si quieres dejar a tu marido hazlo, o no lo hagas, a mi me la suda, pero ten claro que tan pronto puedo querer follarte como me canse de ti y no me vuelvas a ver.- asintió.

-ALBA: lo…………. lo siento, no pretendida……

-YO: ahora lárgate, si quieres follar llámame, pero no te daré más que sexo, tenlo presente y no vuelvas a mencionar el tema delante de mí, o se acabó.

Salí convencido de mis palabras de esa habitación, me despedí de Alba besándola desnudo en la puerta de casa donde Dani, la sirvienta rumana que Eleonor me había puesto al llevarse a Luz, estaba esperando para entrar, al verme desnudo se dio la vuelta, pero la cogí de la mano y la hice pasar, la llevé a la cocina y sin llegar a mirarme directamente la hablé.

-YO: hola Dani, se que no hemos empezado con buen pie, bien, veras, he pasado un momento jodido, pero ahora estoy bien, y tienes que saber varias cosas.

-DANI: yo no querer, no saber.- la pobre nunca sabia conjugar bien los verbos y el nerviosismo de verme desnudo ante ella dificultaba sus expresiones, pero entendía bien si hablabas despacio.

-YO: 1º me vas a ver desnudo a diario, de echo es posible que me veas mas tiempo desnudo que vestido, y hasta follando, así que acostúmbrate.- guardo silencio- venga, mírame- se giró lentamente, para no hablar bien el idioma aveces parecía muy despierta, me miró de refilón, sus ojos fueron directos a mi polla, se tapó la boca con los ojos como platos.

-DANI: enorme……ohhhh.

-YO: si, eso me dicen, bien, 2º paso, vamos a follar, mas tarde o mas temprano tu y yo follaremos……..

-DANI: yo no….casada….- me señalo su anillo- …..no poder.

-YO: y la que se acaba de ir tiene un marido militar – abrió los ojos confundida- pasará, así que cuando quieras, me avisas, si por algún milagro no quieres, no pasa nada, tranquila tengo coños de sobra, no te perjudicara en nada, solo te advierto que casi ninguna mujer me ha visto la polla y no ha terminado atravesada por ella.

-DANI: estar bien.- pareció conforme, mi tono era firme pero amable y sincero.

-YO: 3º, voy a estar follando a diario, con muchas y diferentes chicas, tu ten la boca cerrada de todo lo que aquí pasa, solo sonríe, se gentil y dales lo que te pidan, bebidas, comida o lo que sea, si alguna se pasa contigo, me lo dices y la mando a la puta calle.

-DANI: ¿a mi mandar puta calle?- se asuntó.

-YO: no…- suspiré de exasperación – a ellas, tu eres mi ama de llaves, así que si alguien te molesta me lo dices y la mando a paseo, a ellas, ellos o quien sea. – asintió con felicidad incrédula.

-DANI: de acuerdo, ¿si?

-YO: bien, por último, si no vas a ser capaz de soportarlo, dilo ahora, y me busco a otra.

-DANI: no, no, señora de piso paga bien.- el tono, pese a sus dificultades, fue demasiado obvio, Eleonor la había puesto allí, y si pagaba bien no seria solo por limpiar y cocinar.

-YO: yo soy el dueño del piso, ella solo te paga, y si me jodes te echo, pero si te portas bien seré bueno contigo.- torció el gesto algo confusa.

-DANI: ¿si yo follar tu, bueno conmigo?- me sorprendió el gesto, mas como para aclararlo que ofendida.

-YO: jajaja no, yo seré bueno si tú no me enfadas, follar o no depende de ti, a mí me da igual, eres guapa y tienes un buen polvo, pero solo cuando tu quieras, yo solo te advierto que es solo sexo, no busques mas. ¿Todo claro?

-DANI: si – sonrío feliz y se giró a colocar unas bolsas, no sin repasar mi polla otra vez.

Dani era tan guapa que parecía mentirá que estuviera de chacha y no del brazo de algún futbolista o ricachón, rubia natural, ojos claros azules y un cuerpo bastante apetecible, muy tapada no disimulaba un trasero de 1º, delgada y fina como una modelo de cintura, supongo que a una mujer así en su país la llovería ofertas, así que me puse algo de ropa y la ayudé a limpiar mientras charlábamos, me di cuenta de lo desordenado y guarro que estaba todo, ¿como podía haber vivido así? Dani y yo tardamos al menos 2 horas en dejar el salón y el cuarto de abajo limpios y arreglados, en ese tiempo mi afabilidad perdida, y recuperada, la encandiló. Descubrí que la habían traído a los 13 años a España, unos familiares lejanos, la habían puesto a robar por las calles hasta los 18, cuando ya podían juzgarla, entonces, viendo su belleza, la “vendieron” a un proxeneta que controlaba a las rumanas e hizo la calle hasta los 27 años, lloró un poco al contarme la 1º vez, era virgen y por ello pagaron una gran suma de dinero, por lo visto 3 hombres de negocios alemanes follaron con ella hasta que se hartaron, en la misma noche la desvirgaron, la estrenaron el ano, la hicieron chupar pollas y todo lo que se les ocurrió, cuando cogió cierta edad y ya no atraía tanto, tuvo un aborto de un cliente, la quisieron mandar de vuelta a Rumania, pero una redada de la policía la sacó de aquel mundo, y un cliente embobado de ella la ayudó a conseguir papeles como chacha de su casa, por lo visto a la mujer del susodicho no le pareció tan buena idea, aun así lograron mantenerla en la agencia de limpieza y había ido rebotando de un trabajo a otro hasta llegar a mi casa. Se había casado con un español, y tenía un crío de apenas 1 año, me enseño fotos en el móvil y todo.

Se sintió feliz o aliviada, no se decir, de contarme toda su historia y ver que la escuchaba, a mi me encanta oír la vida de los demás, es increíble lo fascinante que puede ser la vida de una persona que en principio no tiene nada que aportar, al terminar nos salimos a la terraza a tomar unos refrescos y hablar con ella sobre su sueldo y las condiciones en que había quedado la casa. Eleonor la pagaba y le daba un extra para comprar comida para la casa, eso no era lo que la dije, yo podía pagarme mis cosas, pero ya que pagaba, le dije a Dani que se quedara con ese extra para ella y su crío, sonrío y me abrazó con fuerza, era casi duplicar su sueldo, y de nuevo me preguntó que si tenia que follar conmigo para que se lo diera, y de nuevo sonó como aclaración y no con pesar, siendo puta mas de 9 años no creo que fuera un problema para ella, tentando de decirla que si, la aseguré que no, solo cuando ella quisiera, solo la pedía discreción, lealtad, que en la nevera no faltaran muchas cosas y que si alguna vez necesitaba ayuda en la casa, se quedara alguna hora mas, soy bueno, no tonto, aun así accedió encantada, eran unas peticiones mínimas, tal era su felicidad que me confirmó lo que me olí antes, Eleonor la daba otro extra por informarla de mi a través de SMS, sonreí al ser consciente, Eleonor aun querría jugármela o tenerme en el radar, pero ahora tenia ganada a su única baza, el extra que le daba por informar era una minucia comparado con el que le daba para el piso y que yo le acababa de regalar, y ahora ambos eran para ella, así que hicimos el pacto de que la informaría, si , lo que yo la dijera, por ahora que siguieran contándola lo mal y hundido que estaba, como me señaló que ya le había escrito. Luego la pregunté como una mujer de 30 años y viviendo en España desde los 13, hablaba tan mal el español, su respuesta fue contundente.

-DANI: mi familia solo ensañar frases que necesitar, siempre hablar en rumano, solo enseñar “Soy menor, suélteme”, ”chupar 15€, completo 30€”, ”si, cariño, que bien me follas” y ”por el culo son 50€”.- nadie se había molestado en enseñarla nada, solo su marido, pero tampoco le molestaba aquello, me dejó sin palabras, cosa nada fácil.

La dije que si quería un baño en la piscina, para mi desgracia no accedió, el calor aun reinante en esa época le había hecho abrirse un poco la camisa que llevaba y un buen par de tetas asomaban apretadas por el delantal, con una falda larga hasta los gemelos, verla mojada o semi desnuda me hubiera alegrado la mañana, pero aun no me tenia tanta confianza, me quité las bermudas y la camiseta sucia ante sus ojos, que admiraron mi cuerpo y mi rabo colgando, me metí en el agua y me quedé allí flotando.

Pensado en las palabras que le había dicho a Alba en un arrebato de ira, si, pero reales, durante casi 2 años había mantenido una relación con Ana, y luego con Lara y Eleonor y Lili, o Carolina o como mierda se llamara, me había ocupado de ellas, había sido bueno, me había metido en líos y me usaban como tierra firme en sus turbulentas vidas, estaba cansado y agotado del peso que eso suponía, apenas me había follado 2 veces a Alba ¿y ya iba a dejar a su marido por mi?, supongo que yo solo seria la excusa final para convencerse, no creo que fuera feliz del todo, pero ahora me daba cuenta, eso, no es problema mío, si no suyo, no, no se volvería a repetir la historia, yo ya estaba exhausto de salir perdiendo por asumir los problemas de los demás, tenia 21 años, un enorme piso y un polla gigante, se acabó ir de responsable y de buen chico, ahora tocaba disfrutar, me iba a follar a todas las que quisiera, cuando quisiera y como quisiera, estuvieran casadas, con novio, solteras o en medio de una misa, ahora tocaba mirar por mi y mi moral se derrumbaba.

Salí del agua como el viento, casi atropello a Dani por el salón, fui a la habitación de abajo donde hasta hace nada compartía con Ana una vida ficticia, y entré, la oscuridad llenaba todo, solo la luz del sol que entraba por la puerta y se reflejaba en el espejo del mueble dejaba ver dentro las figuras de la cama o el armario, avancé con frialdad hacia el mueble, quedaría genial haber andado en cámara lenta con pasos firmes y música de batería de fondo, pero la realidad es que me di en el meñique del pie derecho en una de mis zapatillas, solté un grito de dolor momentáneo, y cojeé hasta el mueble, levanté el pie y apreté el dedo con fuerza, pero había llegado a mi destino. Si iba vivir la vida, necesitaba mujeres, y sabia donde buscar, abrí un cajón, y ante mi salieron decenas, casi un centenar, de papelitos, con números de teléfono, notas y nombres, todos los que había estado guardando, mas como respeto que como útiles en un futuro, pero ahora los tenia delante, y al mirarme vi mi rostro reflejado, con la luz del sol rebotando del espejo en mi mirada, dejándome ver una sonrisa malévola.

CONTINUARA……….
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Relato erótico: “MI DON: Ana – Retorno al paraiso (30)” (POR SAULILLO77)

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Volvíamos a casa andando, Ana y yo, agarrados de la mano, con ella vibrando aun, atardecía sobre nuestras cabezas refrescando algo el cargado ambiente de final del verano en una cuidad como Madrid, un selva de cemento y acero que te ahogaba a mas de 40 grados al sol. No podíamos evitar reírnos, sobretodo Ana, estaba como en un sueño, gracias a su desfachatez había logrado algo increíble, que nos mudáramos a la casa, casi palacio, de Eleonor, viviríamos con ella unos meses hasta que todo el papeleo de abogados acabara y ella pudiera regalarme la casa, casi era irreal, pero una vez que Yasmine cedió comprensiva, Eleonor no solo quería, si no que deseaba compensarme por todo el esfuerzo y valentía que derroché, en quitarle a su marido maltratador de encima y dejarla con una fortuna y propiedades casi inagotables, no solo era eso, aparte sentía en el fondo de mi ser que ella quería devolver esa casa a la vida, llenarla de jolgorio y juventud, para volver a ser feliz, convertir esa cárcel de oro que había sido durante años, en un hogar.

Al llegar a casa hablamos apenas unos minutos entre nosotros en el cuarto hasta aclarar las cosas y salir a dar la noticia al resto, Lara se mostró indiferente, o ilusionada, hasta que la dijimos que ella no vendría con nosotros y se quedaría en el piso, se enfadó tanto que se levantó y se fue a su cuarto a llorar. Manu se mostraba feliz y hacia bromas de mal gusto, de las que me suelen gustar, sobre como habíamos conseguido convencerla, conocía a Eleonor, había sido el sueño erótico de toda la pandilla de críos que jugábamos en el parque. Teo no podía evitarlo, lamentaba que me fuera del piso, era mi amigo, pero en el fondo de su alma deseaba perderme de vista, o mejor dicho, que Alicia me perdiera de vista. Alicia se mostraba contrariada, casi culpable, de forzarme a irme, y en cierto modo lo era, pero quité hierro al asunto todo lo que pude, hable de la pareja, de una evolución, de intimidad y de una convivencia compleja. Para pulir asperezas los invité a cenar a un restaurante, durante varias fases de la cena y le paseo de después, Alicia y sobretodo Lara quisieron hacerme cambiar de idea, una prometía que no se metería en mi vida y la otra que follaría mejor si la daba tiempo, como si ese fuera el problema, desde que volvieron de Granada Lara se había encargado de recuperar el tiempo perdido con ahínco y devoción, pero la decisión era irrevocable, así que se pusieron con Ana a tratar de convencerla a ella, pero su determinación era la misma que la mía, o mayor, la idea de vivir en esa casa la seducía demasiado, solo el hecho de dejar a Lara sola la hacia dudar, había abandonado a los pocos amigos que había hecho aquí por estar con nosotros, pero en el fondo era la que queríamos, que Lara tuviera que volver al mundo real y hacer su vida lejos de nosotros.

Luego charlé con Teo a solas mas de 1 hora, me abrazó muy fuerte y me dio las gracias, no pregunté por que, lo sabia, Teo era muchas cosas pero no era tonto y me conocía desde los 8 años, entendió que lo hacia por ellos, por el y por mantener su relación, no hizo falta decirlo. Eso si, le di una buena charla sobre lo que acaba de pasarme con Eleonor y su marido, no iba a permitir que les pasara eso, si me iba era para que, si había alguna oportunidad para que volvieran a ser la pareja feliz de antaño, lo volvieran a ser, debía dejar de beber de mas, dejar de discutir con ella y dejarse de jilipolleces de niñato ahogado en celos, le dejé claro que si las cosas seguían mal, aunque ya no hubiera “otros problemas”, lo dejaran de una vez, por que ni Alicia ni el eran felices así, hasta le dejé leer entre lineas que si no rectificaba me llevaria a Alicia de su lado. De nuevo me daba cuenta de que no tenía derecho o jerarquía alguna para decirles como vivir su vida, pero de nuevo lo estaba haciendo, quería que mi “sacrificio” sirviera para algo.

Quise contenerme al llegar a casa, y logré que mi rabo se mantuviera durmiendo hasta altas horas de la mañana, Lara dormía en su habitación y yo lo hacia agarrado a la cintura de Ana pegando a mi pecho a su espalda con mi polla hibernando entre sus muslos, oliendo su larga melena con su aroma a coco, me reconfortaba y me tranquilizaba mas que cualquier otra cosa del universo. El ruido de la puerta me alertó, levanté la cabeza para ver como la silueta de Lara se adentraba en la habitación y se tumbaba a mi espalda, poniéndome sus tetas desnudas en ella, acariciándome mi fuerte brazo, dando besos largos y lentos en mi nuca, de esos en que los labios se quedan pegados a la piel.

-LARA: si te vas a ir, quiero que follémos, quiero sentir tu fuerza y tu polla partiéndome hasta que muera.

-YO: lo hacemos por tu bien, no puedes venir.

-LARA: eso me queréis hacer pensar, pero yo solo te deseo a ti y que me quieras.

-YO: a mí nunca me podrás tener, ¿no lo entiendes aun? solo puedo ofrecerte sexo, Ana es la única a la que amo, siempre serás el 2º plato y para follar, me caes bien pero no te amo, te mereces algo mejor que eso.

-LARA: ¿y no tengo yo derecho a decidir?- en el fondo la sensación de superioridad que desprendían mis palabras me pateaba el estomago, si ella quería, Ana me dejaba y yo deseaba sus tetas de vez en cuando, ¿por que cortarlo?

-YO: lo tienes, al igual que yo, y hemos decidió que no vengas con nosotros, tu decides, si quieres hacer una vida real, hacer amigos, tener novios que solo tengan ojos para ti y que te traten como debe ser, o si quieres seguir siendo un mero divertimento………

-LARA: lo haré, si no vivo contigo iré a diario, me tendrás a tu disposición.- sus gestos buscando con la mano mi polla mentida entra las piernas de Ana terminaron de despertar a mi novia.

-ANA: ¿que hacéis?

-YO: Lara insiste en seguir con esto, incluso aunque ya vivíamos separados.

-LARA: déjame, es mi vida, quiero decidir.

-ANA: eres una zorra incansable, no sabes lo que te pierdes al tener una relación de verdad con un hombre, te conformas con las migajas que te dejo, das pena………- sopesó sus palabras -…………. si quieres seguir siendo nuestro juguete, adelante, ya bastante nos hemos quitado ya por lo buena gente que es Raúl.


Esas duras palabras no hicieron mas que hacer brillar la cara de Lara que haciendo fuerza me puso boca arriba y agarrando mi polla, medio tiesa ya por su caricias, masturbó chupando el glande de forma animada, no pude negarme a dejarla hacerlo, tenia un calentón desde que habían vuelto increíble, casi mes y medio sin follar después de todo lo pasado, en cuanto me enseñaban una teta estaba como una moto y las follaba sin parar durante horas, incluso cuando solo me tiraba a Lara, una vez tuvimos que llamar a Ana para que volviera de donde estuviera y terminara la faena, en 1 hora fundí a Lara con la bestia todo el tiempo, y necesita algo mas que un chica inconsciente para acabar.

Esa vez no fue distinta, al instante de chupármela se puso enorme, mas grande de lo que la había tenido desde hacia tiempo, notaba como me iba a reventar una vena o algo, ya no había vuelta atrás, cogí de la cintura a Ana y me la puse abriera de piernas en la cara, apartando el tanga y lamiendo su coño caliente, tirando con mi boca de sus labios mayores y sacándola el clítoris hinchado de su escondite, mientras uno de mis dedos volvía a hacer un agujero en su ano, que se había cerrado algo de no pasar por allí en un tiempo, haciendo que Ana, que estaba algo adormecida, se despertara de golpe con un orgasmo animal y brusco. Lara a su vez ya jugaba golosa engullendo rabo por doquier, sin dejar de mover sus manos y llegando a hacer una cubana deliciosa, era increíble sentir como sus tetas aprisionaban mi rabo y aun así le daba para besar y lamer el glande cuando salía a respirar de entre sus montañas. Antes de correrme, tumbe de lado a Ana y nos besamos con pasión, entrelazando las lenguas, y metiendo mi mano entre sus nalgas dando tirones del hilo del tanga para hacerla temblar, agaché mi mano hasta agarrar de la nuca a Lara y atraerla hacia mi pecho, tumbada al otro lado y repitiendo la operación de Ana, tirando tan fuerte que las dos prendas intimas, que se fueron elevando hasta dejarme sus tetas en la cara, mala comparación para Ana, pero me dediqué gustoso a aquellos 4 senos, besándolos y lamiéndolos, tirando con los dientes de los duros pezones de Lara, algo que la volvía loca.

Ambas se besaban por encima de mi, mientras sus manos iban a mi polla y la acariciaban al unísono, Ana fue la 1º en notar los espasmos previos a correrme y se fue a chuparme la polla para recibir su dosis caliente, casi se atraganta, tenia tal acumulación que 2 semanas después de su vuelta seguía eyaculando cantidades industriales, pero se tragó todo dejándola limpia y continuando hasta tenerla tiesa de nuevo, como decía, no tardé ni un minuto debido a mi calentón, le había dedicado a los pezones de Lara todo ese tiempo y a meter mi mano en su coño que sin ropa interior rezumaba fluidos, metiendo un dedo en su interior. Casi ensayado, ambas pasaron una pierna por encima mía, casi queriendo ser penetradas a al vez, rememorando la 1º vez que tuve a Lara encima, Ana detrás y Lara delante. Sin mas Ana se empaló hasta el fondo soltando un alarido que ahogó en el cuello de Lara, le amasa los pechos desde taras casi si poder sostenerlos en las manos y dejándome vía libre ara atacar con la cadera, que aferrándome a sus muslos, comenzó a penetrar y salir sin descanso elevando el ritmo poco a poco, yo no había que tener cuidado con ellas, ya no, saqué la bestia y me folle a Ana tan ferozmente que las dos caían sobre mi pecho, temblando de orgasmos Ana y de impaciencia Lara, , mas de 30 minutos hasta que Ana pedía un respiro con los ojos, casi sin pensarlo en el gesto de sacarla la hundí en Lara por sorpresa, haciéndola arquear espalda dejándome sus tetas en la cara, las agarré como premios y comiendo los pezones con ansia, mientras ahora era ella quien recibía mi ira, no pude evitar desatarme y en 20 minutos hacerla desmayarse al romper en un orgasmos que soltó tantos fluidos que me dio la sensación de que me meaba encima.

Se acabó ser bueno, la dejé a un lado medio ida y me lancé a por Ana que esperaba ansiosa su turno, la cuadré a 4 patas y la metí de golpe hasta la base, quiso gritar, pero la sensación le hizo un nudo en la garganta, la abracé con fuerza y volví a acelerar, notando su interior abrirse, dejando paso a una gloria que solo un hombre puede lograr follando desatado, sujeté de las caderas y golpeaba con la pelvis en su trasero sin descanso, llevándola a su serie de orgasmos. Cuando se corría como una fuente la dejaba 2 minutos de aire, mientras le acariciaba cada milímetro de piel, para volver a arremeter, seguimos ese juego 1 hora desahogando y corriéndome en su interior, dando lo mejor de mi al final como siempre, sintiendo como los espasmos en el pene daban cabezazos en su interior, encharcado en sudor me tumbé boca arriba, al instante Lara se me echó encima recuperada montándose en m de nuevo, no tardó en sacarme la 3º erección, la puse boca abajo tumbada en la cama, estirada, y penetrándola, era una de las formas de no metérsela entera y no hacerla daño, desde atrás su trasero hacia de tope, me recosté sobre ella pegando mi pecho a su espalda y la metí lentamente haciendo vivar y reír de nervios a la muchacha, arrodillándome dejándola entre mis piernas y moviendo mi cintura con descaro, Lara se agarraba a las sabanas mientras gimoteaba, soportando gustosa aquel pequeño ejemplo de lo que era capaz, me contuve un poco, y solo saqué a la bestia al final, cuando Lara se retorcía entre convulsiones. Ana se tumbaba de lado a nosotros mirando y sonriendo al ver a Lara soltar lagrimas de gozo, creo que disfrutaba al ver sufrir a Lara, abandoné a Lara cuando ya no me oponía resistencia, volviendo a Ana, que ya andaba jugando con su ano sabiendo que era lo siguiente. Tumbaba boca arriba se abrió de piernas, me posesioné entre ellas y apretando el glande, brillante de los fluidos de Lara, en su ano, fui abriéndola poco a poco, notándolo, casi como al desvirgaba de nuevo, pero mucho mas fácil, metiendo lo suficiente como para crear espacio y sacándola para darla un respiro. La repetición actúo sobre Ana que notaba claramente su piel contraerse al penetrar, moviendo su cintura a la vez que la mía, mordiéndose el labio con fuerza mientras se echaba la almohada a la cara para acallar sus gritos, no soporté demasiado aquella presión, me estaba corriendo antes de darme cuenta.

Agotado caí sobre Ana, besándola jadeante, mientras ella retomaba la compostura al notar mi polla decrecer en su interior hasta salirme, me dormí como hacia semanas que no dormía, unas 9 horas, al despertar no vi a Ana, pero si a Lara que estaba casi en la misma poción en que la había dejado, medio ida y con el culo enrojecido aun, con un empalme de narices que tenia, viendo como ella giraba la cara sonriente y mirándome lujuriosa, casi arrastrándose se me puso encima, besándome con pasión moviendo su lengua de forma rápida y húmeda, la di un buen azote en el culo antes de levantarme e irme al baño asearme, pero después de orinar seguía empalmado, estaba caliente como las primeras veces que follaba con Eli en el gimnasio, sin pensarlo demasiado fui a la cama, vi a Lara relamiéndose al verme desnudo con la polla apuntándola, quería quitarme a Lara de encima pero ella quería seguir detrás de mi, pues la iba a dar un escarmiento.

La cogí, me la subí encima montándola a horcajadas sobre mi y pegándola a una pared, me rodeó con las piernas, sonriendo casi sin fuerzas, sabia que no se salvaría de mi, jugué con su tetas y sus sensibles pezones mientras daba golpes con mi rabo en su coño humedecido de saber lo que se le venia encima, aun sin saberlo de verdad, sin mucho problema moví su cintura hasta meterla media polla de golpe, para luego seguir hundiendo de forma lenta y caliente mi verga en su si interior, quería llegar hasta rozar la pared del útero haciéndola brincar de dolor, totalmente roja y congestionada.

-LARA: aimns, sácala un poco.- comencé mi idea desesperada.

-YO: ¿como vas a seguir siendo un juéguete si no puedo disfrutar plenamente de ti?.

-LARA: no puedo hacer nada para que puedas metérmela mas adentro, por favor, hasta ahora no te ha importado.- se erguía apoyándose contra mi.

-YO: hasta ahora te tenía algo de respeto, pero si vas a ser solo sexo, y con eso te conformas, no pienso darte cuartel, no eres una persona, eres carne con agujeros y si no me divierto dejaras de serlo.- tenia la firme intención de acabar con Lara, y si ella no quiera, la forzaría a dejarme.

-LARA: ¿y que puedo hacer?- se estremecía.

-YO: dame tu culo, quiero follarte por detrás, allí no hay pared que te haga daño si te la meto toda.

-LARA: estas loco, ni siquiera hemos empezado con tus dedos.

-YO: eso se arregla fácil.- bajé mi mano a su ano y jugué con el un rato, viéndola como disfrutaba.

-LARA: pro favor, no seas así, yo solo quiero……….

-YO: que te folle, lo dejaste claro anoche, y si solo es eso, lo harás como a mí me gusta, o se acabó – apreté contra su ano fuertemente haciéndola abrir los ojos y gritar al notar mi dedo índice entrando en su ano.

-LARA: para, me duele, no seas bestia.- cerraba los ojos mientras forcejeaba lentamente.

-YO: soy una bestia, te voy a abrir el culo ahora mismo y te la voy a meter hasta el fondo, si no me dejas, se terminó- no se por que estaba siendo tan agresivo con ella, pero la verdad me daba igual, según movía el dedo en su ano iba haciendo menos presión.

-LARA: no quiero.

-YO: no me importa que no quieras, eres tú la que se empeña en ser una zorra a mi servicio, así os trato a las zorras.

No hubo mas palabras, sus piernas se abrieron queriendo bajarse pero mi fuera era demasiado y tampoco podía moverse, aun estando empalada por el coño, mi dedo hurgaba curioso mientras le comía su cuello y sus pezones, temblaba de notar como un 2º dedo buscaba acomodo en su ano y una lagrima cayó de su mejilla al sentirlo dentro, no la dejé gritar tapándole la boca con la mía, a la vez que mi cintura estaba follándosela con un ritmo lento y amplio que la obligó a levantar una pierna y rodearme con ella para sentir mas placer y así compensar el ardor de su ano. Para cuando metí el 3ºdedo ya no había dolor, o si lo había le daba igual, volvió a subir ambas piernas y rodearme con ellas, aceptando de buen grado ser follada animadamente por el coño mientras 3 dedos la violaban por detrás, estaba gozando ahora, y eso me calentaba mas, fui aumentando el ritmo de mi pelvis hasta amartillarla contra la pared y sacarla varios orgasmos, pero cuando mis dedos se movían en su ano se abrazaba a mi y gemía en silencio, soportando de forma estoica, viendo como sus tetas botaban a ritmo y ella ni se molestaba en agarrarse a mi cuello, se apoyaba contra la pared. A los 10 minutos rompió a llorar con un orgasmo que me obligó a sacarla de su coño por la presión de sus emanaciones al salir, sus piernas se abrieron del espasmo y cayó al suelo temblando, no la di cuartel, iba a descubrir cuanto de malo había en mi, quería asustarla para alejarla de mi, la levanté y la estampé contra la pared de cara a ella, saqué su cintura y sin preámbulos dirigí mi polla a su ano, quiso moverse pero no la di opinión, de un fuerte golpe la ensarté haciéndola gritar del dolor 1 sola vez, de forma larga y que se fue apagando lentamente, la cogí de la nuca tirando de su cara hacia atrás besándola de forma descortés.

-YO: te voy a partir en dos.- no era una amenaza ni una frase para calentar, solo un aviso de lo que iba a ocurrir.

Agarré su cintura, convencido de lo correcto que era, y si piedad ni compasión, recordando a Zeus, saqué a la bestia, comenzando con ritmo lentos al notar como Lara se estremecía al notar el mas leve roce, a los 2 minutos dejo de gritar, algo que hizo que Ana volviera a la habitación preocupada.

-ANA: ¿que la haces?

-YO: estoy estrenado el culo a esta zorra, si va a ser mi juguete la quiero toda.

-LARA: Ana por dios, dile que se quite de encima, sácala de mi, me arde, déjale que te la meta a ti por dios, para esto.- su suplica era conmovedora, pero la mierda de Ana era de consentimiento y complicidad, disfrutaba con eso.

-ANA: es lo que pediste anoche, si no lo puedes soportar ríndete, pero si te quedas soportaras esto y mas, adelante amor, folla ese ano como si fuera el mío.

No necesitaba su consentimiento, pero lo hice, Ana sacó un móvil nada mas llegar y gravó toda la escena, incluyendo una vez que me la saqué de su ano documentando el tremendo agujero hecho, como emanaba sangre de su ano y como mi polla, manchada de ella, volvía a entrar violentamente. El ritmo que sus gemidos de dolor y muecas se fueron volviendo mas ásperos, mi fuerza desmesurada ante ella la hacia rebotar contra la pared con sus tetas, y eso solo la hacía recibir de golpe mi rabo partiéndola, ahora si, metida entera, cada golpe, era mas atroz que el anterior, en algunos momentos se ponía de puntillas, pero estaba muy cansada, se mantenía en pie por que la inercia de mi cinética le impedía otra cosa, hasta que me fui a correr, allí me desaté, los golpes elevaban a Lara por el alto de la pared, rozando sus pezones por ella, un orgasmo anal que probó por 1º vez, hacía minutos que ya no le dolía y si disfrutaba de aquello. Las ultimas embestidas fueron largas y fuertes, al penetrarla la levantaba un palmo del suelo dejándola así un par de segundos hasta dejarla bajar al sacarla, coincidiendo con los chorros de esperma llenándola el ano. Al separarme de ella la sujeté para que se viera su culo rezumando sangre y semen, dándola un azote, o varios, hasta que la solté, con cuidado la ayudé, por que descendió a plomo, con los ojos abiertos, la boca desencajada e ida, con espasmos en su ano que la hacían doblarse de dolor.

-ANA: vaya, y así sin mas, podías haberme avisado y así lo tendría todo gravado.- dejó el móvil.

-YO: lo siento, me he levantado animado y quería dejarle las cosas claras antes de irnos pasado mañana.

-ANA: pobre, la has dejado muerta, esto no lo va ha olvidar nunca.

-YO: esa es la idea, así se lo pensara mejor si quiere volver a tenerme entre sus piernas, vamos a desayunar me ha entrado hambre.

Sin mas me puse algo y salimos de allí dejándola tirada en el suelo, Ana seguía queriendo ser la reina del enjambre, y le gestaba que yo fuera su azote, ya no solo de Lara, si no que sonrío al ver que Alicia entró detrás de nosotros a ver a Lara, estabamos los 4 solos, con Manu y Teo trabajando, los gritos de Lara habían llamado su atención.

-ANA: ¿por que lo has hecho? – ya desayunando yo con Ana jugueteando entre mis brazos.

-YO: ya te lo he dicho, quería dejar las cosas claras.

-ANA: a mi no me engañas, las has matado con toda la intención de asustarla, ¿no la quieres en la nueva casa?- me sentí como un libro abierto.

-YO: tiene que hacer su vida, y si tiene que odiarme para que lo haga, así sea.

-ANA: ¿y si le ha gustado?

-YO: pues me la seguiré tirando, era mi última bala, si después de esto, sigue detrás de mi, se merece eso al menos.

Pasó una semana, en la que hicimos la mudanza, gracias al coche en un par de viajes todas nuestras cosas estaban ya en casa de Eleonor, al coche y a la inestimable ayuda de un Teo más ilusionado por verme salir de esa casa que Ana o yo por dejarla. A su familia fue fácil convencerla del cambio, no estaban muy contentos con que su niña estuviera en un piso de estudiantes, e irse a vivir a la casa de una amiga adinerada de mi madre, les apreció mejor idea, el problema fue mi familia, mi padre me daba la chapa de la responsabilidad después de haberme ido de casa, mi hermana me criticaba duramente por aprovecharme de la confianza de esa mujer, con lo mal que lo estaba pasando después de su divorcio, y mi madre, que ya sabia lo de Ana, y sospechaba de Lara, solo podía pensar en que la siguiente seria Eleonor, pobre, si supiera que ya había compartido mas tiempo tumbado que de pie con ella…- se podía ocultar la verdad a mi madre, no mentirla, un consejo que me enseñó mi padre – Al final mantuvimos una charla entre mi madre, Eleonor y yo, o mas bien una charla entre ellas a la que yo acudí. Eleonor supo exponerle todo de forma clara y sentimental, de madre a madre, alabando a su hijo, comentando lo bien educado, lo gran hombre, lo mucho que la había ayudado y el tremendo apoyo que le había dado durante el tiempo previo al divorcio y después. Con lo cual no mi madre no pudo negarse, es sorprendente lo fácil que es convencer a una madre, solo tienes que convertir lo que quieres en un halago a la educación que le ha dado a sus hijos, y podrás hacer lo que quieras. Eso si, mi madre no era tonta, ni mucho menos, se dio cuenta del artificio, sabiendo que en el fondo, aunque fuera verdad, solo le regalaban el oído, pero de nuevo se vio ante una situación ante la que no podía hacer nada, le gustara, o no, era independiente y Ana también.

Para los que tengan mejor memoria y ubicación espacial, ya se harán una idea, para los que no, hago una ligera descripción del piso, tomando como referencia la ubicación inicial desde la que hablo, la entrada.

Era un ático de 2 pisos, la entrada era a la parte de abajo, un gran hall que daba al salón, amplio con una serie de sillones y mesas decorándolo de cara a la pared de la derecha donde estaba del mueble de la TV, equipos de música y libros, a cada lado del mueble una puerta que daba a la cocina, enorme también con comedor incluido. A la izquierda unas escaleras de estilo moderno que subían al 2º piso, debajo de las escaleras un cuarto de invitados con baño propio, y de frente a la entrada, al otro lado del salón, grandes puertas corredizas de cristal tapadas por altas cortinas, que daban a una terraza gigante con la piscina, ocupaba todo el ancho del piso, desde la pared mas alejada de la cocina hasta la otra punta de la habitación de invitados, casi 25 metros de largo y 10 de ancho, en la zona mas cercana a las puertas correderas había un espacio con hamacas, barbacoa, una mesa con varias sillas coronadas con una sombrillas y demás utensilios de piscina, el suelo de madera rodaba toda la piscina, siempre con 2 metros de césped de margen respecto al borde de la piscina, y ocupando el espacio entre el agua y un gran muro de 3 metros que rodeaba toda la parte exterior. La parte de arriba eran otras 3 habitaciones, con la parte del techo del salón, siendo una sala de cine, esta vez con un equipo de home cinema de cara a la pared que daba a la piscina, a la derecha, encima de la cocina, un cuarto de matrimonio, enorme, a un lado con un armario mas grande que nuestra habitación anterior, baño incluido con jacuzzi, y al otro lado un pequeño balcón que daba a la piscina, a la izquierda habían dividido una habitación idéntica en 2, una se quedo el baño y un armario mas pequeño y la otra una habitación sencilla con el balcón.

Ana la pobre alucinaba al verla los primeros días, fueron de lo mas cordiales, Eleonor dormía sola en la habitación grande de matrimonio de arriba, Yasmine y su novio, cuando estaban, en la de arriba a la izquierda que tenia baño, y Ana y yo dormíamos en la de invitados abajo, donde había estado espiando unas 3 semanas antes, todo era lujo, buenas palabras y cortesía, tenían un jardinero para el poco césped de la terraza, un limpiador de piscinas que venia a diario, una señora de la limpieza, que también era colombiana, de unos 55 años pequeña y arrugada, Luz María, Luz para todos, parecía muy amiga de Eleonor, no me sorprendía ya que probablemente seria la única con la que tenia contacto social, la señora al verme me abrazó como lo hizo Yasmine al enterarse de mi aportación en quitarse de encima al marido. Venia por las mañanas y a la hora de comer, hacia la comida y dejaba lista la cena, la compra la hacía ella, y la enviaban domicilio cada 2 o 3 días. Si querías podías vivir a todo tren sin salir de aquella casa ni mover un solo músculo por mantenerla.

Si bien no me gustaba quedarme encerrado todo el día, la piscina era un gran desahogo, las 2 parejas de jóvenes manteníamos a Eleonor distraída y feliz, volviendo a sentir vida en casa, sin la amenaza de su marido, y salíamos al parque o a dar vueltas, algo que a Eleonor la fascinaba, siempre había salido de casa en contadas ocasiones, todas como mucho al parque donde jugábamos de críos para hacer vida social con el resto de madres, cenas en grandes restaurantes, reuniones de padres en el colegio, y poco mas. Salir al cine, comer comida basura, ir a un bar, tomar un helado en un atardecer sentados en el parque del retiro, ir al Zoo o al parque de atracciones………… era como llevar a un cría de 4 años que veía todo por 1º vez, pero era una señora que rozaba los 39 años, esbelta, elegante, vestida siempre de forma exquisita y con unas curvas de infarto, el hecho de no ir vestida con un traje, un vestido ajustado o una camisa con falda larga de vuelo, arreglada y con tacones, era inconcebible, aun así Ana y Yasmine la hicieron salir vestida con algo de sus ropas, mucho mas juveniles y alegres, y a decir verdad, muchas de la prendas le quedaban mejor a ella que a las jóvenes, unos leggins, un top ajustado que dejaba ver el ombligo, unos vaqueros ceñidos o alguna blusa escotada, en zapatillas y sin tacones ni zapatos altos, andaba raro sin ir de puntillas, todo el quedaba de cine, y eso solo teniendo en cuenta que salvo las tetas, todo era suyo, su cara madura no aparentaba mas de 30 años y su cuerpo desnudo que ya conocía, lo recordé al verla en biquini de nuevo, ya fuera en casa o trayéndola a las visitas dominicales de la familiar a la piscina municipal, casi la da un sock de felicidad al ver a tanta gente, mi madre la trataba casi como una hermana y cuidaba de ella, la primera vez fue a la piscina con un bañador grande, tacones y sombrero, rodeada de un pareo enorme, pero mi madre la animo a ir en biquini alegando que enseñara piel para encontrar marido pronto entre risas, su cuerpo podía pasar por una de 25, y sin pisar un gimnasio, mas de uno se quedaba tonto mirándola entrar o salir del agua, esa mujer estaba ideada por dios para el pecado, si las 3 iban vestidas de forma similar, había que fijarse mucho para ver que era la madre de Yasmine, y no su hermana mayor.

Si bien, algún que otro roce de mas hubo entre Yasmine y yo, rememorando viejas épocas, era feliz con su novio, y a las semanas de instalarnos, salieron de viaje, no sabían por cuanto ni a donde, iban a ver mundo, eso nos dejó a Ana y a mi solos con Eleonor, a 1 mes de volver a la universidad, pero no por ello menos felices, disfrutaba siendo una buena anfitriona, Ana viviendo su propio cuento de hadas y yo follándomela de forma desatada, sin Lara de por medio, que decidió quedarse en la casa de estudiantes tras el bestial estreno anal que la di, Ana soportaba todo el peso de mi furia, y lo hacían muy bien, su forma de moverse era demencial y como suelo decir, presentaba batalla durante gran parte del sexo, bestia incluida, se puede decir que cuando follaba con ella, era mas bestia que Raúl, y aun así me costaba casi 2 horas, y 2 o 3 eyaculaciones, dejarla mansa como un corderillo, y aguantaba mucho mas, yo podía seguir follándomela a menor ritmo entre desvanecimientos o relajaciones de su parte, como hacia mi leona, pero no tenia la misma gracia o morbo, cuando ella se rendía en la pelea, era correrme y fin. ¿Me contenía?, si, llevaba 4 meses follándome a Ana y Lara juntas, y ahora solo tenia a Ana, si analizamos objetivamente, si, no vaciaba el deposito. ¿Lo necesitaba? Rotundamente no, pese a que alguna vez me quedaba con ganas de mas, de una 4º vez, quedarme abrazado a su cuerpo sudoroso sincronizando las respiraciones, entre risas y besos, era tan placentero o mas, que otro polvo.

Muy de vez en cuando, íbamos al piso de estudiantes, montaban una cena especial o una tarde de juegos y risas, salíamos a bailar con ellos, pero luego cada uno a su casa, no se si fue el irme o no, pero Manu me contaba que Teo y Alicia estaban mucho mejor pasadas 3 semanas de la mudanza, ya habían encontrado a otra estudiante encantada de pagar la miseria de 400€ por una habitación de buen nivel, Manu se pasó a la que dejamos, por tener baño propio, así que un piso con baño compartido por solo otra chica, Lara, a 10 minutos de la universidad, por esa miseria, no fue demasiado difícil, era una chica bastante mona, rubia, de ojos claros, y buen físico, creo recordar que era de Canarias, por su acento, se llamaba Naira, y la verdad, con Alicia hizo muy buenas migas, era muy fácil llevarse con ella, extrovertida y alegre queriendo hacer amigos rápido.

Yo la verdad es que me cansaba mucho de estar en casa sin hacer nada, así que me volví un poco manitas, con Luz la ayudaba con la casa y la comida, me sentía culpable, nunca había tenido criados, y de la cena directamente me ocupaba yo, al igual que del césped, no se, era mi forma de “pagar el alquiler”, aprendí a limpiar la piscina y todo, podíamos echar al jardinero y al de la piscina, pero solo quería aprender de ellos, si iba a ser mi casa querría saber como funcionaba. Con el paso de los días la emoción bajo un poco y nos tirábamos horas hablando con Eleonor, su historia era mucho pero de lo que pensaba.

Nació en un barrio muy pobre de una ciudad de Colombia, no recuerdo el nombre, su madre trabajaba en una fabrica por casi nada de dinero y su padre las abandono siendo crías, a su madre, a ella, y a su hermana, 10 años menor, Liliana, la 1º noticia de ella que tenia, subsistían pidiendo en la calle y sin llegar a confirmármelo, decía que su madre ganaba dinero como podía, supuse que prostitución, a lo que iban abocadas ellas, cuando cumplió los 16 años ya parecía toda una mujer y había muchos hombres que ansiaban estrenarla, la situación era desesperada, no paso por que su marido apareció en escena, un niño mayor que ella, que se bajaba del coche del rico de su padre al ver a niñas jugar, con el paso de las semanas esos niños se enamoraron y cuando cumplieron la mayoría de edad se casaron a hurtadillas, el padre del crío le hizo firmar muchos papeles que el ni miró, era un 1º amor que creían que quedaría para siempre, y después de unos años de felicidad allí, se mudaron a España para tener a su hija, Eleonor no quería dejar a su familia pero no la dejaron traérselas, prometiéndola que las darían una buena vida allí siempre que fuera una esposa fiel y devota, y con esa amenaza la tuvieron engañada casi 10 años, si, le daban algo de dinero a su Madre, pero ni casa ni cuidados, vivían en una choza y Liliana se había metido en líos al no poder tener una vida mejor, y meterse en líos en Colombia era peligroso. Cuando se enteró Eleonor y habló con ellas entró en cólera, pero su marido, ya no era aquel joven enamorado, si no un incipiente hombre de negocias que se estaba labrando un nombre. No se si lo sabia o no lo quiso decir, pero nos comentó que dejó de tratar de contactar con su familia al saber que su madre murió de un tiro en un robo, nunca se atrevió a preguntar si fue su marido el que ordenó la muerte.

Y tu te quejas por que te va lento el wi-fi, que cosas, ¿no?.

Los días iban pasando y el calor apretaba, fue inevitable vivir prácticamente en la piscina para los 3, y ver a Eleonor en biquinis minúsculos me recordaba por que me la había trabajado junto a su hija, Ana se percató y volvió a poner esa sonrisa picarona, se daba cuenta de que me la ponía dura ver a Eleonor en top less tomando el sol o en el agua, sus pechos hechos a golpe de bisturí, como balones de rugby erigidos y coronados por pezones del tamaño de pilas, eran una delicia, Ana pensó que seria verla las tetas así que igualó al apuesto quedándose en top less igual, eso le costó mas de un disgusto a la hora de follar, la destrozaba el ano cuando me ponía demasiado caliente, allí donde la pillara. Al final me preguntó si me quería tirar a Eleonor de nuevo, no obtuvo respuesta, y eso en si, era una respuesta. Si, quería volver a follárme a esa MILF latina que me la ponía como el mármol, con su forma de hablar y comportarse, pero no quería que Ana comenzara a trabajarla como había hecho con Lara y con Alicia, ¿o si? Era diferente, con ella ya había pasado, pero hora la veía con otros ojos, conociendo su historia, no era solo sexo, era una mujer que me atraía, no la quería, pero me fascinaba.

-ANA: sabes, ya van un par de veces que Eleonor me insinúa cosas.

-YO: ¿el que?

-ANA: cosas, no se, como que como nos va en la cama, o que si lo llevo bien…….

-YO: solo quiere ser cortés, ya sabes como es.

-ANA: pues yo creo que quiere follarte – estaba cogiendo mi manía de hablar de forma grotesca.

-YO: ya estamos, ¿es que todas las mujeres quieren follar conmigo?

-ANA: pues si, y la que diga que no miente, o es tonta.

-YO: no quiero otra Lara dando lastima por un polvo, y menos ella, después de lo que ha pasado.

-ANA: es feliz contigo aquí.

-YO: con nosotros.

-ANA: no, a mi me trata con cariño y afecto, a ti te ama, lo veo en sus ojos, como te mira cuando cree que estáis solos, o como le brillan los ojos cuando te ve semidesnudo, la forma en que te acaricia o agarra de la mano mientras habláis.

-YO: es el carácter latino, se siente cómoda así.

-ANA: no eres tan bobo como para pensar eso.- tenia razón, yo también había visto indicios o señales, las primeras eran repeticiones del 1º día que me la tiré, saliendo a provocar a la piscina, masajes, pasarme las tetas por la espalda, jugar y meter mano……..luego paso a competir con Ana, vestían de forma similar, tomaban el sol en top less y tanga, iban por casa semi desnudas y el eterno truco de la mujer, mientras un tío esta apoyado contra la pared, ellas se recuestan sobre el hombre, su pecho u hombro, pegándose de lado la cintura al paquete del tío, ese me lo enseñó Eli, lo suelen usar las mujeres cuando quieren disimuladamente saber el tamaño de una polla, sin necesidad de tocar o palpar.

-YO: ¿y que quieres que le haga?, no se ira hasta dentro de unos meses.

-ANA: lo que tu quieras, por mi podemos meterla en nuestra cama.- la miré con ojos hastiados mientras ella sonreía.

-YO: ¿es que no te cansas nunca?

-ANA: el que no te cansa eres tú, ya he notado que algunas veces te quedas a medias, y si yo no puedo completarte, puedo dejar que ella me ayude.

-YO: ¿quieres otra esclava?, eso no pasara, no con ella.

-ANA: no tiene por que ser otra esclava, solo te digo que a mi no me importa.

-YO: eres una novia bastante rara.

-ANA: y por eso me quieres – tenia razón de nuevo, siendo dulce y cariñosa, tenia su punto oscuro que cada día crecía, notaba como hasta lograba manipularme alguna vez, era un libro abierto para ella, y ella para mi, sabia que mas de una vez fingía desvanecerse antes de tiempo, ahora entendía el por que.

-YO: me vas terminar dando un disgusto.

-ANA: ¿entonces quieres que te la preparare?, no me costara convencerla y así sabrá que yo estoy conforme.- la idea de que ya lo tuviera pensado me gustó.

Pensé seriamente si hacerlo o no, estabamos en la piscina Ana y yo, flotando como 2 hojas, mirándonos a los ojos, con Eleonor metida dentro de casa, la veíamos pasar por el salón de vez en cuando, había aprendido a dejar de ir tan arreglada, iba casi siempre con un camisón, pero cuando hacia calor salir en biquini y después en top less, iba así por la casa, solo en bragas o en tanga, pero siempre con tacones y bien peinada y maquillada. De vez en cuando se asoma a saludar o nos comentaba si queríamos algo, creo que quería pillarnos follando en el agua, más de una vez lo hizo, y quería repetir.

-YO: esta bien, pero esta vez lo haremos a mi modo, ¿queda claro?- asintió echándose a mis brazos, aun hoy no entiendo como a una cría que se moría de celos si me miraban 4 o 5 chicas por la calle o alguna se acercaba a bailar o charlar conmigo, luego la hacia feliz que me follara a otras.

-ANA: tú mandas, como lo hacemos.

-YO: te voy a follar aquí y ahora en la piscina, vas a gritar, y hacerla venir, cuando nos vea quiero que la mires a los ojos, no hables ni digas nada, solo mírala, gime, grita y pon cara de disfrutar sufriendo.

-ANA: eso no será nada difícil, lo haces cada vez.- metió su mano en mi bañador.

-YO: vale, pero tú no dejes de mirarla, y me susurras al oído lo que hace.

Sin mas le quité la parte de abajo del biquini a Ana, desenlazando los cordones y tirándolo contra la puerta de cristal haciendo ruido, hice lo mismo con mi bañador, solo llevaba el grande sin sujeción para la piscina de casa, ambas ya sabían del tamaño de mi polla y era una estupidez disimular e ir incomodo. Me subí a horcajadas en al agua a Ana y la dejé recostarse sobre la orilla contraria a la puerta, quedando de cara a ella y yo de espaldas, su mano ya tenia mi polla dura, me rodeó con la piernas encajándose toda mi verga, me apoyé contra el bordillo y fui sacando todo miembro y volviendo a meter de forma lenta, para durar mas con Ana me pasaba así los primeros 10 minutos, haciendo el amor mas que follar, luego desataba el infierno, esa vez fue igual. Ana al inicio gemía de forma falsa, exagerada y gritando a la puerta entre abierta, pero a los 20 minutos su gemidos ya eran familiares, sentía mi cuerpo vibrar con el agua, y como la taladraba sin descanso a una velocidad reducida por la resistencia del agua, algo que la calentó aun mas, casi se podía notar el agua hervir a nuestro alrededor, buscaba los labios de Ana pero esta no se estaba quieta, buscando posiciones cómodas, pero la incomodidad se le estaba generando yo abriendo el coño bajo el agua, sus giros de cuello con su larga melena húmeda me encantaban.. En uno de los descansos que la concedía gentilmente Ana me miró de reojo sonriendo.

-ANA: esta en al puerta, escondida detrás de la cortina.

-YO: ¿que hace?

-ANA: nada, apenas la veo la cabeza y una teta.- mencionar sus pechos me enervó, saqué a la bestia.

Sacaba a Ana del agua con cada golpe de cintura haciéndola quedar como un muñeco de trapo, gritando obscenidades, reales pero dirigidas a los oídos de Eleonor, según me iba relatando Ana en algún descanso, se había asomado algo mas y ahora su cabeza sobresalía por la puerta, estaba mirando relamiéndose y con una mano frotándose por encima del biquini. Allí me desaté, sacándola varios orgasmo a Ana que se revolvía ya sin dar indicación alguna, solo gozando de que la levantara medio metro del agua con cada embestida, mientras me comía sus tetas, 30 minutos después estallé con una corrida que hundí hasta el fondo del interior de Ana que gritó despavorida al sentir el semen caliente llenándola la pared del útero, rebajando la intensidad y dando ya solo algún leve giro de cadera mientras Ana volvía del cielo de Madrid, me besó tiernamente, susurrando al oído.

-ANA: Eleonor esta abierta de piernas en una hamaca metiéndose 4 dedos en el coño.

-YO: ¿la has mirado a lo ojos?

-ANA: ¿estas loco? Si por poco no me desmayo, como para andar fijándome, animal.

-YO: pues ahora hazlo.

Subí a Ana al bordillo y al abrí de piernas, metiendo mi cabeza en su coño, la pilló desprevenida, mientras succionaba mi propio semen y los fluidos de Ana metiéndole 2 dedos y rozando su clítoris y el punto G, la repetía que la mirara, Ana se despistaba con facilidad de su deber, abriendo y cerrándose de piernas, rodeando mi cabeza con sus piernas y agarrándome del cabello, gemía como si le estuvieran marcando como al ganado, aun así cumplía, la veía mirar a Eleonor lujurioso, soportando mis caricias y mis besos en su vulva, sin decir nada, me iba informando.

-ANA: se ha corrido ya varias veces…………… sigue masturbándose………………joder, ha cogido el bote de crema y se lo esta metiendo entero,…………….dios ahora se mete 3 dedos en el ano si parar de follarse con el bote.

Hasta yo oía a Eleonor de fondo gemir poseída, pero no me di la vuelta nunca, cuando Ana no soportó mas, la dejé venirse en mi cara comiéndome todo lo que salió ella, para luego subir por su cuerpo y besarla apasionadamente, quedándome encima de ella.

-ANA: se ha ido ya, me ha visto mirarla claramente.

-YO: quédate aquí, y no entres, pase lo que pase, hasta que no venga a buscarte.

-ANA: no podría aunque quisiera, estoy agotada.- me acariciaba al cara feliz, dándome un suave corto beso.- a por ella, tigre.

Salí del agua con la polla a reventar, la descomunal comida de coño a Ana solo me había despertado mas ansias, y ya había roto a Ana en la 1º de la tanda, me había desquitado con ella para que Eleonor se viera forzada a mostrarse, me metí en la casa desnudo, agachándome a recoger algo, con mi cuerpo húmedo de sudor y agua, brillante, marcando músculo, y la polla de 30 centímetros como un radar buscando un coño que follarse, dando cabezazos contra mi vientre, nunca la había pensado pero mi polla desafiaba a la física, su peso era considerable, pero la sangre congestionada la hacia ponerse tan dura que siempre se quedaba como una barrera de paso bajada, cuando estaba a morirme estando yo de pie, apuntaba al cielo.

Eleonor paso hacia la cocina algo abrumada sin darse cuenta de mi presencia, salía de nuestro cuarto, supongo que del baño para refrescarse, se paró en mitad del salón y se giró al verme, sus ojos casi se salen de las órbitas, conocía mi polla, pero ahora mi físico era diferente, antes solo era corpulento, ahora era una estatua de Miguel ángel, y el conjunto la hizo quedarse embobada mordiéndose el labio, reaccionó a los 20 segundos, sacudiéndola cabeza y corriendo a la cocina dando golpes en el suelo con los tacones, la seguí, al verme entrar detrás de ella se volvió dándome la espalda mirando hacia la encimara de la cocina.

-ELONOR: perdone, no quería quedarme mirándolo así.

-YO: no te ruborices mujer, no es nada que no hayas visto ya, o sentido dentro de ti.

-ELEONOR: no hombre, ahora esta usted mucho mas hombretón, mire que cuerpo.

-YO: gracias, la verdad es que no hago nada de ejercicio, bueno, salvo follar jajajaja.- sonrió nerviosa negándose a girarse, di un par de pasos haca ella, cada uno la hacia mirar de reojo tiritando.

-ELEONOR: discúlpeme de nuevo, no debí quedarme mirándolo, y mas desnudo, por favor, póngase algo.

-YO: no quiero, la verdad, siempre me ha gustado la sensación de ir desnudo en esta casa, me trae buenos recuerdos contigo.- se estremeció al notar mi mano en su espalda.

-ELEONOR: por favor, no haga esto, es un hombre feliz con su mujer – se derritió al sentir mi polla recaer en su trasero separando aun mas sus nalgas de lo que hacia el hilo del tanga.

-YO: soy feliz con ella, y aparte soy feliz con usted, eres una mujer hermosa que rivalizara con la mismísima Venus.

-ELEONOR: ay papi no me hable así, no tengo nada que hacer contra Ana, es mucho mas joven y guapa que yo.

-YO: lo es, pero aun así no puedo evitar tener erecciones de solo pensar en volver a hacerte el amor.- la rodeé con un brazo pegando su cintura a mi polla palpitante, con gesto reflejo llevó una de sus manos a mi nuca, que pegó mi cara a su cuello.

-ELEONOR: no sabe lo que dice, solo soy una vieja divorciada, yo ya no estoy para esos juegos.- estampé de un fuerte golpe en la encimara, delante de sus ojos, el bote de crema solar que hacia minutos se había estado metiendo en el coño, aun cálido de su interior, abrió los ojos llevándose una mano a la boca sorprendida.

-YO: creo que no, Ana te ha visto y tu a ella, ¿verdad?

-ELEONOR: si, lo lamento, no quise……….- la corte metiéndola la mano entre las piernas y palpando el biquini que emanaba calor y humedad.

-YO: no lo lamentes, saber que aun me deseas me ha hecho muy feliz, Ana esta convencida de que aun no das la talla, y yo la he dicho que si, que eres un loba en la cama y que volverías loco a cualquier hombre.- frotaba mi mano notando como se abría una de sus piernas dándome paso.

-ELONOR: por dios, pare, no lo soporto mas, llevo días masturbándome sin control solo de oírlos, al verlos casi me da un ataque, no sea malo.- baje mi pelvis hasta que mi polla saltó como un resorte entre sus mulos asomando por delante de ella, la apreté las piernas para cerrar sus muslos sobre ella y que sintiera mi polla abriéndola los labios mayores a través de la tela impregnada en fluidos.

-YO: ¿es esto lo que deseas?

-ELEONOR: mamasota que linda verga, que gigantesca la tiene, , si, deseo que me vuelva a llevar al cielo montada en usted, pero echo mas aun de menos que un macho me haga suya, me haga feliz, sea fuerte y cuide de mi, que sea mi hombre, como lo fue marido en su día y como fuiste tu con mi hija y conmigo, eso no puede ser, usted ya tiene novia.

-YO: ¿y si ella quiere compartirme? ¿Usted se negaría?

-ELEONOR: ¿por que querría compartir a un macho como usted, con una vieja como yo?

-YO: ¿por que querría una hija como la suya? Tú has compartido a tu hija conmigo, ahora Ana quiere compartirme contigo, y yo ardo en deseos de ser tu macho, tenerte entre mis brazos y hacerte temblar de placer.- Su cintura se movía instintivamente.

-ELEONOR: ay virgen santa, ¡¡QUE VERGA!!- bajó una mano a mi polla, con los ojos cerrados, sobresalía tanto que daba para acariciar el glande y parte del tronco y atravesarla de lado a lado, la sujetaba fuerte y su cintura se frotaba como si fuera una barra fija de metal contra ella.- solo de pensar en usted abriéndome de nuevo se me nubla la mente, ¡¡SI, CARAJO, ÁBRAME, HÁGAME SUYA!!

No necesitaba mas, le bajé con dificultad el tanga, tan pegajoso en su coño que hice fuerza, la empujé contra la encimera sacando la cintura y colocando el glande contra su coño, el cual acariciaba y separaba labios con una mano, mientras la otra fue a una de sus operadas, duras y evocadoras tetas, una vez sujetada fui apretando, lentamente abriendo paso a paso, el 1/3 lo paso gimiendo de placer, el 2/3 abría la boca sonriendo, el ultimo tramo gritó fuerte golpeando el suelo con uno de sus tacones.

-ELEONOR: ¡¡¡DIOS MIO, QUE PEDAZO DE VERGA, GRACIAS DIOS, MÁTENME, POR TODOS LOS ANGELES DEL CIELO, QUE DELICIA, COMO ME LLENA!!!- me sacó una sonrisa su alarido, ni que estuviera pensado.

La verdad es que si ella estaba disfrutando con ello, yo no lo estaba pasando peor, su calor interior y su fuego eran diferentes, no mejor o peores, diferentes, y eso me atraía, su forma de moverse, hablar y contonearse, como ejemplo, ahora mismo había encogido una pierna y la tenia de tal manera que hacia de acordeón contra mi cuerpo, apoyada en la encimera, queriendo así mantener ella cierto control sobre la penetración, generando resistencia.

Me dio igual, suave y lentamente la polla salía de ella, oyendo como crepitaban los fluidos al salir, para volverla a hundir igual de despacio, provocando un temblor interno en ella, repetí la operación mas de 5 minutos, sacándola toda y metiéndola toda, a un ritmo pausado y desquiciante, pero no quería abrumarla ni dominarla, quería hacerlo de forma cariñosa y tierna. Ella aceptaba con gusto, rebajando sus gritos un poco, pero al sentir mi polla llenarla su mirada, reflejada en el microondas, la delataba, estaba gozando como una perra, mi mano acariciaba su clítoris mientras mis dedos pellizcaban unos pezones que se habían puesto duros y enormes, echaba de menos la sensación de tenerlos entre los dedos, Lara por ejemplo, tenia algo mas de tetas, naturales y con alta sensibilidad, pero los de Eleonor eran todavía mas deseables, gran trabajo del cirujano Fui subiendo el ritmo paulatinamente a partir de ahí, la sacaba tibiamente pero la hundía de golpe, haciendola gemir de aguante y dar pequeños saltitos, hasta que el ritmo ya no le daba tiempo, se agarró a lo que pudo y sacó el culo hacia atrás queriendo soportar aquello, eso solo provocó que mis acometidas golpearan con mas fuerza, de forma mas certera, mas profundo y directamente sobre su punto G, a los 20 minutos rompió con un orgasmo que la hizo fallar las piernas, se sujetó al mármol de la encimera para no caerse, eso no había hecho mas que empezar, volví al ataque, ahora levantándola y pegando su espalda a mi pecho, abrazándola fuerte y aumentando el ritmo hasta el máximo de Raúl, agarrándola de sus senos, oyendo los golpes secos y continuos de mi pelvis azotando sus nalgas que vibraban al son. Estalló en varios orgasmos seguidos durante los siguientes 15 minutos, maldiciendo y bendiciendo a la vez entre gemidos gritos y suspiros, palabras Colombianas que no entendía pero que me sonaban calientes y excitantes. Paré de golpe, eso la hizo confundir, movía su cadera buscando más.

-YO: voy a correrme pronto, cuando lo haga, quiero que me la chupes, deja que mi semen llene tu boca, pero no te lo tragues, iras con Ana a la piscina y te besaras con ella, compartirás mi semen y jugaras con el, así sellareis el pacto.

-ELEONOR: si, lo que usted quiera, pero siega.

Me iba a correr así que la di un pre-estreno, saqué a la bestia los 5 minutos finales, no se lo esperó, ya la conocía, pero le quedó grande, por poco se desmaya, tenia la boca abierta y los ojos cerrados, babeando sin control sobre la encimera gimiendo de forma continua, balbuceando palabras ininteligibles, la saqué de su interior en un ultimo orgasmo que la hizo caer al suelo, agarrando mi polla y llevándosela a la boca encantada, tragado medio rabo sin miramientos, con sus manos buscando su premio, que recibió en 5 latigazos en la boca, tan posesa estaba que se lo tragó.

-YO: eso no es lo que te había pedido.

-ELOENOR: lo siento, tendremos que volver a sacar mas……- me miro a los ojos, mientras engullía mi polla flácida, y con fuego en ellos, sonreí ante su treta.

La dejé volver a ponérmela dura un par de minutos, comiendo rabo como en sus mejores tiempo, disfrutando como repasaba todo el tronco con su lacios y como trabajaba mis huevos, chupándolos y besando la base de mi miembro mientras su mano era la expresión de la velocidad, masturbando el largo de mi falo. Una vez tiesa la ofrecí mi mano para ayudarla a levantarse, cuando se ponía de pie tiré de ella hasta subírmela encima, me rodeó con las piernas, besándonos con pasión, su torso se movía al ritmo que neutras lenguas se cruzaban, la sujeté de las nalgas y me fui andando con ella subida hacia la piscina, donde Ana ya estaba recuperada, tomando el sol completamente desnuda, tirada en el césped, al vernos venir se puso en pie sonriendo, acercándose hasta acariciar la espalda de Eleonor, que me miraba a los ojos avergonzada, pero dispuesta a todo.

-YO: mira peque, al parecer Eleonor quiere seguir donde lo dejamos, ¿que te parece?

-ANA: una gran idea, es una gran mujer.

-ELONOR: no sean malos, yo no quiero ser una molestia…- la cerré la boca metiéndola la legua hasta el fondo.

-YO: tu deseas esto tanto como yo, y Ana esta convencida de que no aguantarás mas que ella, ¿verdad peque?- la dejé botando para que Ana siguiera el hilo.

-ANA: es verdad, no quiero faltarte al respeto, pero Raúl es mucho para una mujer tan mayor como tu.- si no tuviera a Eleonor por medio la hubiera dado un beso a Ana, me leía la mente, quería despertar su orgullo latino.

-ELONOR: mi niña, usted ya sabe que yo fui suya antes que usted, no le extrañe que mi cuerpo soporte mas de lo que se cree.- había caído, y Ana seguía ganándose mi afecto.

-ANA: ¿tu?, jajaja no me hagas reír, seguro que era tu hija la que soportaba a mi hombre, y tu te deshacías como un azucarillo al sentir su polla abriéndote – podía notar la mano de Ana separando mi rabo se la vulva de Eleonor y como la acariciaba el coño desde atrás, Eleonor se mordió el labio cerrando los ojos al sentirlo.

-YO: ya la he dicho que no era así y que tú follas muy bien, pero no me cree, ¿se lo demostramos? , asintió sonriendo.

Me giré hacia las hamacas, donde pase una pierna por encima de una de ellas y me senté, dejando a Eleonor recostarse sobre el largo de la hamaca, Ana se puso cerca, la atraje de un brazo y sin saber que hacer esperó a que la cogiera de la cintura, apenas pesaba mas de 67 kilos, la levanté de la cintura solo con los brazos y la elevé por encima de mi colocándola encima de nosotros, se abrió de piernas entendiendo mi idea y la dejé caer lentamente hasta sentarse sobre la cintura de Eleonor, ante su atenta mirada, la acaricié y besé por donde pude, la di un largo beso y la pedí que fuera a por Eleonor.

Se recostó sobre ella, acariciándola, Eleonor temblaba al sentir sus manos tocarla, la miraba inquieta, poco a poco Ana fue besando su cara, su cuello y sus senos, alucinó, como era normal, con el tamaño de sus pezones, era casi antinatural, peor los chupó encantada mientras a Eleonor se le escapaban suspiros de placer, Ana hacia bien su trabajo, yo apenas metía y sacaba mi polla del interior de Eleonor, disfrutaba acariciando y azotando el culo de Ana, que se movía clamando una penetración, con cuidado la saqué de la colombiana y la hundí despacio en el coño de la granadina, se el cortó la respiración unos segundos, se aferró a la hamaca y besaba a Elonor sin cesar, atrayéndola con la lengua a un juego perverso.

Me sujeté a las caderas de Ana y comencé a follarla de forma animal, esperé que sus gemidos la cortaran el juego con Eleonor, veía de refilón como ambas sostenían los ojos, mirándose fijamente cuando Ana solo era capaz de quedarse quieta y recibir, pero era solo una pose, cuando rompió el 1º orgasmos y retomo aliento, entró en modo batalla, girando su cintura de forma endiablada, podía estar 10 minutos marcando el ritmo ella sola, era maravilloso verla competir conmigo, y Eleonor quiso ser mas que una espectadora, sujetó a Ana, besaba y repasa cada centímetro de piel de Ana, centrándose en sus pezones y sus senos. Tras varios orgasmos seguidos, Ana cedía el ritmo.

-ELEONOR: vamos ni niña, aguante.- sonó a órdago y eso picó a Ana que retomo el control unos minutos mas, pero de nuevo cedió y esta vez eclosionó en un orgasmo descomunal, se acariciaba el clítoris mientras todos sus fluidos caían sobre Eleonor, que se masturbaba levemente para no perder comba.

-ANA: serás cabrón, me vas a matar como sigas así.

Sin hacerlas caso, acaricie el coño de Eleonor para advertirla, era la siguiente, la hundí hasta el fondo sin lograr sacarla un mero gritó, estaba ocupada con los labios de Ana, agarré la hamaca, iba a por todas, saqué a la bestia. Es una frase hecha o repetida, pero podía sentir como la partía en dos, los primeros 10 minutos aguantó como pudo, pero yo no bajaba el ritmo, tenia la posición idónea y estaba bien plantado, aparte, de lo mas cachondo que recordaba nunca, no me hacían falta descansos, y eso era demoledor para ellas. Ana me miraba de reojo asombrada de mi brío, levantaba el culo cabalgando la hamaca, besaba su culo cuando podía. Eleonor volvía a tener la boca abierta y unos hilos de baba caía por los lados, miraba como Ana se retorcía sobre ella mirándola lujuriosa, de vez en cuando hablaba, decía algo que solo Ana oía. A la media hora de reventar su coño y ver como se corría sin parar, tuve que bajar el ritmo, mas que nada, la hamaca iba dando botes por el suelo de la terraza y nos íbamos de cabeza al agua, logré clavar una pata de la hamaca en el césped para fijarnos un poco, para volver a arremeter con fuerza desmesura, estaba encendido, a punto de correrme, no se de donde saqué aun mas velocidad, o solo intensidad, algo crujió, en un par de embestidas mas la pata clavada en el césped cedió y se astilló provocando que la hamaca cediera unos centímetros. Ana reía al notar como me iba a correr, tiró hacia atrás la cintura hasta sacármela y masturbar fuerte ante la mirada ida de Eleonor, su cara era de horror, con los músculos de la pelvis dando tirones bajo la piel, eyaculé como un caballo, salpicando el cuerpo de Eleonor, con Ana asegurándose de que no se desperdiciaba una sola gota.

Yo estaba bufando, roto de cansancio, sudando y ardiendo por dentro, me senté, mirando como Ana lamía el semen caliente del cuerpo de Eleonor y luego lo compartían en la boca, la misma idea que se me había ocurrido a mi lo estaba haciendo ella por que si, devolviendo a Eleonor al mundo, respondiendo con besos suaves y entrelazando lenguas con mi simiente brotando de un boca a la otra.

-ANA: pues si que tiene aguante, mis respetos.- Eleonor sonreía levemente, aun reponiéndose de sofocón, respirando tan fuerte que la oía inspirar.

Sin decir una palabra me metí en el agua, me sentía como si fuera un hierro candente en agua fría, me quedé flotando, en una especie de relajación extra-sensorial, tratando de recomponerme yo también, las veía de rejo, Ana seguía comiendo mi semen de su cuerpo, lamiendo como si fuera un helado el sudor de Eleonor, que la acariciaba lentamente la cabeza. Había vuelto a pasar, volvía a estar en esa casa con una madura y una joven, parecía inevitable que pasara, y en el fondo, me alegraba, iba a disfrutar como un condenado, no ya de 1, si no de 2 de mis mujeres preferidas.

CONTINUARA………………………

Relato erótico: “MI DON: Ana y Eleonor – Llegan las fiestas (31)” (POR SAULILLO77)

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Veo que lo del prologo se esta haciendo pesado así que lo elimino, cualquiera que quiera seguir la historia puede leer algún relato de los primeros, respecto a los errores ortográficos trato de que no haya muchos pero ya no se que mas hacer, le paso varios correctores, y releo bastante, así que siento si no puedo mejorar mas.

Os agradezco a todos los comentarios positivos y negativos, así mejoro, pero oye, los positivos me suben el ánimo.

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Todo cambió a partir de ese instante, conmigo tumbado flotando en el agua, mirando el atardecer en el cielo de Madrid, oyendo de fondo como Ana jugueteaba con una Eleonor que trataba de recomponerse aun del toro bravo que la acababa de destrozar, ambas reían, yo solo pensaba, estaba convencido de que me lo iba a pasar bien con esas 2 fieras, no había impedimento moral, ético o de respeto que lo impidiera o nos molestara en absoluto. Eleonor lo quería, lo había buscado desde que nos pidió que viviéramos juntos, estoy convencido, la idea de tenerla de nuevo, se me pasaba por la cabeza a diario y Ana al notarlo, me lo concedió, queriendo continuar con nuestros juegos.

Pero yo no quería eso, esta vez no, si Lara para mi merecía algo mas, Eleonor por descontado, no era otra cría a la que iba a asuntar si me desbocaba, era un mujer adulta y madura, con un cuerpo de MILF, a la que me había follado durante meses con su hija, si bien era su macho, o así me gritó infinidad de veces durante el resurgimiento del sexo entre nosotros, la relación era diferente, quería que fuera diferente y deseaba que lo fuera, no tenia que ganarse un sitio en mi cama, ya lo tenia. Absorto en mis pensamientos, noté como el nivel del agua variaba, miré a un lado para ver a Ana en el agua, casi sujetando en vilo a Eleonor, ayudándola a caminar hacia la piscina, pese a estar desorientada y confusa, sus tobillos no cedieron nunca ante sus tacones, los cuales dejó a un lado antes de meterse lentamente en la piscina tambaleándose.

-YO: ¿que hacéis?

-ANA: Eleonor esta ardiendo, quiere darse un baño refrescante, y así calmarse un poco.

-ELEONOR: si mi papi, estoy ardiente y me quema todo.- balbuceaba mas que hablar, palabras y expresiones poco refinadas para lo que solía ser.

-YO: ¿y es buena idea meteros en el agua conmigo? – ambas sabían que sus cuerpos húmedos no eran mas que una provocación.

-ANA: se lo he dicho, pero dice que le da igual, de todas formas, yo quiero mas.- la miré atónito, pero luego comprendí,, había estado 1 hora asesinando figuradamente a Eleonor, sin tocar a Ana mas que algún beso fugaz en su trasero, por excitante que fuera, Ana tenia un apetito voraz que no se saciaba mirando.

-YO: me vais a llevar a la tumba, estoy muerto.

-ANA: haberlo pensado antes.- tenia razón.

Antes de darme cuenta tenia a Ana acariciándome la espalda, me había agarrado de los hombros por detrás y me mantenía flotando, soportando mi liviano peso en el agua, ya que fuera de el no podría ni soñando, dándome algún beso en el hombro susurrándome lo caliente que estaba, y lo mucho que le había gustado verme así de “animal” con Eleonor, sabia por mis comentarios que Eleonor no era ninguna boba de coño cerrado, y aun así verme desquiciado abriéndola, admirando en 1º plano la cara de Eleonor le había hecho sentirse………¿orgullosa de mi?. Me dio varias vueltas mientras veía a Eleonor chapotear distraída, realmente su cara roja y congestionada clamaba por enfriar sus ánimos, Ana me arrastró hacia una zona menos profunda, notando como mi peso crecía al acercarnos, una vez allí no me quedó otra que ponerme en pie en el agua, quedando con la cintura aun sumergida, Ana también de pie detrás mía, acariciaba mi basta espalda y mis grandes brazos, desde allí Eleonor no podía verla, mi corpulencia la hacia desaparecer a sus ojos, los cuales se clavaron en mi, de nuevo no quiero presumir, pero la descripción correcta es que parecía, o me veía como un dios griego, esculpido por los amantes del físico perfecto, mi torso marcaba unos pectorales casi antinaturales y el vientre era firme y contundente marcando los músculos bajo al piel, con el agua resbalando por mi torso y mi mirada penetrante. Hechizó a Eleonor, si no lo estaba ya, que fue nadando hasta mi.

Ana pasó los brazos por mi cintura bajando sus manos a mi rabo, que permanecía a la espera, llevaba 3 horas y media follando con 3 corridas, un hombre tiene sus limites, pero aquel descanso de unos 20 minutos en el agua hizo milagros, mientras notaba sus dedos acariciar el largo de mi tronco, con la cara llena de lujuria y pasión de Eleonor, nadando despacio hacia mi, hizo magia, y mas que eso, la sonrisa picarona de Ana tras de mi al verla venir, terminó de ponérmela de nuevo como una estaca, las caricias por debajo del nivel del agua tuvieron que subir hasta por encima de ella, mi polla se erguía orgullosa como un farro en mitad del océano.

-ANA: ves como aun puedes, te subestimas, ¿verdad Eleonor?

-ELEONOR: claro que si preciosa, este hombretón podría derivar edificios con su virilidad.- de golpe no me pareció tan cansada e ida, su mirada brillaba como las de un gato en la noche, su media sonrisa me confirmó una idea en mi cabeza, la risa de Ana la hizo evidente.

No se cuanto ni se desde que momento, pero ambas estaba aliadas, no me atrevo a decir cual fue el instante de su acuerdo, ¿desde que las dejé en la hamaca?, ¿desde que Ana me concedió el ir a por Eleonor?, ¿desde que vivíamos allí? ¿O puede que antes?, incluso antes de mudarnos, que Ana a mis espaldas hubiera maquinado con Eleonor para quedarnos con esa casa a cambió de cederme a su hombre. No lo pregunté a ninguna de las 2, podría decir que me daba igual la respuesta, tenia lo que deseaba en ese momento, pero no era así, la realidad es que temía la respuesta, ¿en que fracción del tiempo me habían embaucado?, si es que lo habían hecho, quizá solo eran imaginaciones mías, prefería pensar eso, y lo mas importante, dejar que lo pensaran ellas, por ahora.

La verdad sea dicha, cuando Eleonor se metió mi miembro en la boca, deje de pensar, y solo acepté que durante un buen rato iba estar ocupado. Ana acariciaba mi pecho y mi vientre, besando mi espalda con esmero, pero palidecía ante las acometidas del cuello de Eleonor, que se alojaba mas de media polla en la boca aguantando las arcadas, haciendo que el agua a su alrededor vibrara a su ritmo, no usaba las manos , las tenia apoyadas en el fondo de la piscina, solo su boca, la cual movía con pasión, me provocaba placer, pero a estas alturas, sin un ritmo de manos continuo, eran solo preliminares, la dejé convencerse de que hacia un buen trabajo, que lo hacia, unos minutos de gloria, en que Ana recorría mi cuerpo con sus manos y sus senos, se fue ladeando hasta quedar a mi lado, allí mis manos invadieron su piel, la pegué a mi y hundí mis dedos en su trasero, buscando su coño ardiente, mientras la besaba con ira contenida, poco le duró la sonrisa en la cara, mis hábiles dedos hurgaron, buscaron y encontraron su clítoris y su punto G, era como buscar un botón en el mando a distancia con los números desgastados de tanto tiempo en la mano, ni lo miras, no hace falta , ya sabes donde están los botones.

Eso encendió a Ana que levantó una pierna y rodeó mi culo con ella, permitiendo que la follara con las falanges, mientras mi otra mano se divertía con uno de sus pechos, el otro apretado contra mi dorso, se frotaba haciéndome sentir el pezón clavándose en mi costado. Estuve así media hora, con Eleonor no logrando nada pese a sus esmeros con la boca, y haciendo que Ana se estremeciera, mirándome fijamente a los ojos, sonriendo con la boca abierta, suspirando al notar como oleadas de sensaciones la llenaban el cuerpo naciendo en su vulva. No paré hasta notarla contraerse para evitar una sacudida que la pariera la columna al correrse, la solté y la di un empujón cariñoso que la hizo hundirse en el agua. Para cuando salió del agua y fijó la vista ya tenia a Eleonor de pie, de espaldas a mi, contra la pared de la piscina, y buscando su coño para martirizarlo.

-ANA: hey, no es justo, me toca a mi.- reí al verla cruzarse de brazos como una niña consentida.

Ni la contesté, solo apreté mi glande hasta ver como se introducía en el coño de Eleonor que temblaba al notar como la iba abriendo de nuevo, aun tenia el coño en carne viva y allí estaba yo otra vez, pero ahora con mas rabia, ya no tenia que convencerla con palabras dulces y juegos mentales, ya era mía, y yo suyo, y ambos nos conocíamos demasiado bien como para andar con estrecheces. La hundí tan dentro de ella que hasta la separé las nalgas para seguir penetrándola esos centímetros finales, Eleonor se puso de puntillas y gritó.

-ELEONOR: ¡¡DIOS MIO, GRACIAS MI SEÑOR, GRACIAS POR ESTA VERGA TAN DESCOMUNAL!!! – me acerqué a su oído levemente, sabiendo de sus devotas palabras cuando follábamos

-YO: dios no te va llenar tu coñito ardiente, el no te va a follar hasta que te desmayes, yo si, a quien debes estar agradecida, es a mi.- mis palabras la hicieron vibrar, se encorvó para besarme, la piel se le enfrió y se puso de gallina ante mi atrevimiento.

-ELEONOR: hazlo.

La pobre se arrepintió enseguida, sin duda en mi determinación, saqué a la bestia, por poco se sale de la piscina los primeros 5 minutos de mis acometidas, al estar medio fuera del agua, no había resistencia, fue diabólico, tenia que agarrarla y volverla a meter en la piscina, no articulaba palabra, solo gemía con la boca abierta en forma de O, dando golpes al césped que rodeaba al piscina con la palma de la mano. Fui alternado sujetarme al bordillo con agarrarme a su tetas, pero el ritmo no bajo, nunca, a los 10 minutos rompió en un orgasmo colosal, se movía tanto que parecía epiléptica, pero aferrando bien los brazos a sus 2 lados no había escapatoria, estaba ligeramente enfadado, lo pagué con ella, al 3º orgasmo, pasados 20 minutos mas, se desvaneció, cayendo redonda medio cuerpo sobre el césped. Ana contemplaba tan gloriosa demostración, como seguía golpeando en su trasero aun en su cuerpo medio inerte, se movía algo pero solo pedía piedad, sin atreverse a mas.

Estaba encendido de nuevo y ya solo me clamaría correrme, en ese estado Raúl era tan peligroso como Zeus, salí del agua ardiendo, tendí mi mano a Ana que la cogió sonriendo, de un tirón no solo la saqué del agua si no que me la monté encima, hábilmente me rodeó con las piernas, besándonos desaforadamente, me di la vuelta y la estampé contra la fría pared de cemento que nos separaba del resto del mundo y de una caída de 60 metros, busqué con ansia su coño y la penetré violentamente, pero Ana solo se mordió el labio de gusto alzando la cabeza, me abrazó y sabiendo que no tenia nada que hacer me dejó atornillarla contra el muro, no es que sacara a la bestia, es que no la había guardado, golpeaba tan fuerte mi pelvis que oía a Ana quejarse del rebote contra la pared, pero no evitó que sus emanaciones me bañaran las piernas según su mente se nublaba, sus ojos se tornaban en blanco, apenas respirando, y yo aun no sentía ganas de correrme en absoluto.

Tuve compasión, y lo digo en serio, la bajé al suelo y la empujé de espaldas a mi, de cara a la pared, la cogí de las manos y las elevé por encima de las cabezas hasta tenerla casi colgando estirada contra la pared, busqué su ano con mi dedos, lo abrí un poco y a continuación la ensarté hasta el fondo, ahora si, sacando un grito que hizo ladrar a algún perro cercano, ¿compasión? Si, si hubiera seguido por el coño hubiera durado 1 hora más, la estrechez y el frote de su ano siempre me acortaban los plazos. Eso no me clamó, solo me volvió aun más loco, sentir como gritaba contra la pared mordiéndose el brazo para acallar un poco sus lamentos, gimiendo desconsolada al notar mi barra ardiente forzarla por detrás hasta derretirla. Sentí como un mordisco en la pierna, pero estaba por correrme y no iba a parar, no pude dedicarle mis 5 minutos finales de frenesí, me dolía la pierna y me encontraba mal, pero no paré hasta levantarla por la pared llenándola de semen, los chorros los sentía llegar al estomago de Ana, que hacia rato no emitía sonidos. Al sacarla vi sangre en mi pene, y a Ana hacerse una bola en el suelo, tiritando y agarrándose el culo como si se le fuera a caer.

Me fui corriendo al baño, cojeando más bien, y vomité varias veces, mareado y con un sudor frío, me calmé, me dio por vestir a las chicas, ambas idas, ponerme algo yo y llamar al samur, me encontraba fatal, y la pinta de ellas no era mejor. Diagnostico, Eleonor deshidratación severa y agotamiento, la que mejor parada salió, Ana igual, sumándole un desgarro anal leve, y yo ruptura en el cuádriceps de 4 centímetros de la pierna izquierda y corte de digestión derivado de un esfuerzo físico extremo. Me eché a llorar al relatárselo a los médicos, dios sabe que no hay que mentirles nunca. Me sentía culpable, y lo era, pero no sabia hasta que punto, Eleonor se recuperó rápido y la dieron el alta el mismo día, me fue a ver y me dio un beso en la mejilla, comportándose como una madre preocupada, pero con una sonrisa de oreja a oreja. A mi con la radiografía, unos sueros, me mandaron masajes, cremas y un par de semanas de reposo hasta que se curara el músculo, con un fuerte vendaje de compresión, fuimos a ver a Ana, tumbada en la cama del hospital, volví a llorar, entré con miedo a su reacción, al verla con un pañal que le habían puesto casi me derrumbo, se giró levemente con la cara adormecida de un ligero sedante que le habían puesto.

-YO: ¿estas bien peque?

-ANA: si, me dicen que no es nada grave, un par de días aquí y para casa, pero que ande con cuidado unas semanas y no fuerce, jajaja- su actitud me tranquilizó.

-YO: os pido perdón, no me supe contener, debí pararlo.

-ELEONOR: no sea bobo, sabíamos donde nos metíamos.

-ANA: claro que si, es un accidente, no pasa nada, no es culpa tuya.- lo era, pero es lo que se suele decir.

-YO: de verdad que lo lamento, me odio a mi mismo, ojalá no tuviera esta monstruosidad de polla. – la enfermera que andaba de fondo soltó una leve carcajada, al tratarme ya cuchicheaban entre ellas sobre mi.

-ANA: no te martirices, en un par de semanas como nuevos, y seguimos donde lo dejamos.

-YO: ¿estas loca?

-ANA: si, lo suficiente como para que me desgarres el culo, y seguir queriéndote.- me pidió un abrazo que no pude negarle.

Volvimos a casa Eleonor y yo, dejando a Ana en observación un par de días mas, la relación era fría y distante, me costó una semana volver a ser yo, una vez que las veía a ambas normales y sonrientes andar por casa como si nada. Obviamente nada de sexo durante 3 semanas, y no es que no quisiéramos, contrataron a una fisio que venia a darme los masajes, pero al final me los daban ellas con sus indicaciones, y mi polla, inactiva varios días seguidos, era un volcán que al mínimo roce salía a pasear, la lesión era tan cerca de la ingle que la fisio insistía en que fuera sin ropa interior y mas de una vez la toalla diminuta que ponía para taparme, iba subiendo según mi empalme, y al final terminaba cediendo, caía y dejaba mi polla dura a su vista, la 1º vez que la vio no se contuvo y me la empezó a chupar, no le importo nada, ni que Ana estuviera delante riéndose de lo mal que la chupaba, casi no le entraba en la boca, era una mujer morena de unos 34 años, algo regordeta, con sus 1,70 de altura andaría por los 79 kilos. Gracias a masturbaciones leves y comidas de polla lentas de parte de las 3 mujeres, Eleonor Ana y la fisio cuando no estaban las otras 2, o estando Ana, me mantenían cuerdo, la habían dado permiso para ello y yo se lo agradecí montándola como a una yegua el ultimo día, no duró ni media hora, con Ana masturbándola de lado mientras la hundía mi polla en su coño cerrado.

Ni nos cobró las ultimas sesiones y se fue feliz dándome su numero de teléfono, lo metí en el cajón del números de todas, las enfermeras que nos atendieron, la chica que traía la compra del super y me vio desnudo pasando por delante de ella, la vecina de enfrente que llamó a la puerta para saber que eran esos gritos y al abrir Eleonor, vio de fondo como me follaba a Ana y a la fisio, las chicas de mi trabajo, la encargada y las otras 2 chicas monas……etc. No se por que los guardaba, no los necesitaba, pero me parecía una falta de respeto hacia ellas no hacerlo, y así mantenía a Ana a raya con los celos.

Durante esas semanas me dio por pensar, sobretodo en la cama, aunque nuestras cosas estaban en la habitación de abajo, dormíamos los 3 en la cama de Eleonor, tiraron la vieja cama de su marido y compramos una cama enorme, de 3×3 metros, nos daba para dormir yo y mi corpulencia, Eleonor y sus curvas, el cuerpo de Ana mas menudo, y aun nos sobraba cama por todos lados. Mas de una noche le tuve que pedir a alguna que me la chupara, dormíamos desnudos por el calor, sin sabanas ni nada, y tener a esas 2 hembras al lado no era bueno para mi, llegaba a salirme de la habitación y darme una chapuzón en la piscina al aire libre a las 4 de la mañana. Como decía, pensaba mucho, al inicio en mi descontrol, Ana aun tenia magulladuras en el culo, la espalda y las tetas, de aplastarla contra aquella pared de cemento. ”Heridas de guerra” decía.Luego mi pensamiento fue cambiando, y volví a caer en que aquellas 2 mujeres se llevaban muy bien, exageradamente bien, y me recordó la sensación de que estaban aliadas, y ahora si me interesaba pensar en ¿desde cuando y con que fin? Podía ser desde hacia poco y con el único fin de follárme a las 2 sin problemas, pero mi instinto, ese que te inculcan las madres, de tener cuidado y andar con pies de plomo, me llamaba, aunque desechaba la idea, Ana era mi amor, mi vida, pero se había convertido en una chica peligrosa, le había enseñado demasiados trucos, Eleonor era candidez en persona, era dulce, amable y agradable, a la vista y al oído, tan buena gente que la idea de que Ana la manipulara a mis espaldas se me pasaba a menudo por la cabeza, ella sola no era nada, pero era muy maleable.

Fui abandonando ideas según me iba recuperando, y volvíamos a follar, 1º con Eleonor, la mas entera, las primeras veces solo estaba quieto y la dejaba hacer, y os lo juro, esa mujer sabia mover las caderas, me sacaba la 1º corrida sin dificultad y la 2º ya era una temeridad, desmontaba exhausta y terminaba el trabajo con la boca, junto a Ana. Aguardamos un tiempo prudencial hasta volver a tener relaciones sexuales con Ana, pero una vez empezadas, su coño era lujuria, y con el paso de los días volvió a abrirse el culo ella sola ante mis reticencias, pero yo era un consolador, estaba quieto y las dejaba hacer.Volvían a estar en forma, y yo no podía con ambas, no en ese estado, di gracias a dios por que terminó el verano y Ana regresó a la universidad, al menos tenia las mañanas para ocuparme en exclusiva de Eleonor, lo cual aprovechaba para ir cogiendo tono, y bien que lo disfrutamos, sin llegar a ser como con Ana, debo reconocer que follar con Eleonor era una delicia, y no solo follábamos, mas de un vez me descubrí haciéndola el amor, parece lo mismo pero no lo es, la formas, las palabras, las caricias y los ritmos eran diferentes, y me gustaba.

En una de esas mañanas ella insistió en que la abriera el culo de nuevo, desde la ultima vez que me la follé antes de irme con Ana, no se lo había abierto nadie, así que se cuadró a 4 patas y la hundí en su Ano, muy sencillo ante una hembra de ese calibre, pese a la inactividad sus caderas abiertas, del embarazo y nacimiento de su hija, no otorgaban menor resistencia, y si mucho placer, clavó las 20 uñas en la cama cuando mi 2º corrida la llenó hasta casi hacerla sacar semen por la boca, estaba recuperando el tono. Esa misma tarde nos acostamos los 3 en la cama, con el cuidado de esas fechas, ellas sin querer tocarme mucho, pero me sentía fuerte, me recosté de lado y acaricié a Ana hasta que mi rabo se perdió entre sus piernas, la estaba follando y a gran velocidad, sus alaridos despertaron a Eleonor, que sonreía ante el regreso de su macho, por 1º vez en un mes me atreví a sacar a la bestia sedienta de carne de su cueva, y acudió encantada a la cita, destrocé a Ana en menos de 40 minutos, lo di todo, del ultimo empujón la saqué de la cama, y sin importarme mucho lo que la ocurría, ataqué a Eleonor, ya abierta de piernas masturbándose, la hundí hasta el fondo de su coño húmedo, y ya no gritaba o se sorprendía, tenia la misma cara de lujuria que ponía Ana, fui perforando sin descanso hasta notarla desvanecerse en un sin fin de orgasmos durante la hora que tardé en correrme en su interior, pero al tumbarme algo cansado deseando acavar, ya tenia a Ana encima de nuevo, frotándose hasta ponérmela dura de nuevo, lo que yo quería y lo que quería mi pene eran cosas diferentes. Sin mucho cuidado, me montó a horcajadas metiéndose mi miembro por el ano, era increíble, era como si haberse roto algún vaso sanguíneo del recto ahora su anal fuera mas sencillo, y lo aprovechó, ella sola me sacó la 2º corrida en media hora, donde esta vez era yo al que le costaba mantener la batalla, tuve que llevar mis manos a su coño y acariciarla bien el clítoris para llevarla al éxtasis. Cuando me creía a salvo con Ana tumbada encima de mi sudando y riendo por igual, Eleonor saco mi polla del culo de Ana y la engulló hasta ponérmela tiesa, “maldita traidora” le gritaba a mi entrepierna, estaba agotado y ella seguía levantándose de la lona. Eleonor empujó a Ana para hacerse sitio y metérsela por el coño, acariciando y tonteando con Ana mientras me follaba ella a mi, yo no podía moverme, solo estaba allí como espectador, toda mi energía se concentraba en mantener mi polla tiesa, y no se cuanto duró, me pareció una eternidad, hasta que Eleonor logró sacarme con gran esfuerzo el 3º de la tarde, me dio lo justo para girarme y tirarlas a la cama juntas, riendo y besándose, saboreando con sus dedos el sabor de los fluidos de sus vaginas, manchadas de emanaciones y semen.

Fue cuando me di cuenta de mi error garrafal y primario, ellas 2 eran demasiado, y si quería continuar con la relación de ambas, no podía volver a ser yo solo, ambas demandaban una capacidad física que yo no tenia, ni en ese momento, ni antes de la lesión, y solo de follar, aunque fuera fuerte y marcara músculo, no aguantaba, a 1 si, incluso a 1 de ellas y a otra no muy entrenada, ¿pero a esas 2 bien entrenadas y fogosas?, imposible.

Pasados 3 meses follando juntos ambas querían tanto de mi que tuve que hacer lo que nunca quise, me odié a mi mismo para siempre y fui al lugar al que me juré que nunca iría…………..a un gimnasio.Ya había ido al de Eli, pero eso fue 1 mes y como recuperación para mi lesión en el pie, aunque entrené de todo menos el pie, ahora acudí a un gim cercano a casa y pagué porque me pusieran a tono, no quería ser una maquina musculosa artificial incapaz de girarse para limpiarse el culo, lo dejé claro, necesitaba resistencia física y ejercicios aeróbicos, centrados en la resistencia, la potencia y la fuerza ya las tenia. Lo 1º que me dijeron es que tocaba correr, odio correr, y mas si es solo por el simple hecho de correr, si lo hacia jugando al fútbol o a algún deporte, me lo pasaba bien, ¿pero correr sin mas? Aburrido y agobiante. Aun así con un grupo por las tardes salíamos a correr, luego hacíamos bici estática y clases de fortalecimiento del músculo, no para hincharlo si no para hacerlo fuerte y elástico, resistente. Cambié algo mi dieta descuidada, no mucho, solo mejoraba los nutrieres y consumía mas calorías de las buenas, las que te dan energía y no las que se pegan a tus venas, no me cuidaba en absoluto hasta ese momento.

Sorprendentemente, al mes y medio de estar allí, mi capacidad física no solo llegó al punto previo, si no que mejoró, era de los mas en forma del gimnasio, con mejores capacidades en resistencia, fortaleza y duración, cuando me empeño en algo soy imparable, había gente mucho mas preparada que llevaba años entrenando, pero no les andaba lejos. Como me advertían, el ejercicio se volvió adictivo, según sabia, el ejercicio físico continuado, genera endorfinas, una de esas sustancias dopantes del cerebro, que te hace sentir feliz y contento. Por lo tanto, yo, el gordo que odiaba correr, que detestaba al capullo de las 6 de la mañana que salía a correr cuando yo volvía de fiesta y se había prometido no ser un payaso de gim nunca, ahora se sentía mal si un día no podía salir a correr o iba al gim. Dejé de ir pasados 3 meses, 1º por que me decían que allí no hacia nada, si no empezaba con trabajo de aparatos y ganar musculatura, lo cual un monitor se afanaba por convencerme, podía seguir con mis rutinas en casa, 2º , por que la ropa ajustada y ceñida del gim no favorecía en nada pasar desapercibido, pese a llevar los slips, era inevitable que se me marcara el pedazo de polla con el movimiento, con mi facilidad de amistades, el monitor se reía conmigo, hacíamos bromas, el nº de mujeres que salían a correr con nosotros había aumentado desde que iba con ellos, el nº de mujeres que cambió su horario para coincidir conmigo era asombroso, incluso 2 monitoras esculpidas por el ejercicio andaban detrás de mi, Ana me acompañaba alguna vez, dejó de ir por que las miradas de todas la ponían encendida de celos, y eso solo envalentonó a unas cuantas que trataron de acostarse conmigo, la mas tímidas me daban su numero, derecho al cajón en casa, “necesito un cajón mas grande” sonreía al meter cada día 2 o 3 papelitos. Las mas osadas se exhibían sin pudor delante de mi, se peleaban por hacer pareja de ejercicios conmigo en los calentamientos o tomar mejores posiciones ante mi mirada, me acompañaban luego en la salida, casi raptándome a tomar café, cuando odio el café, pero no las quería hacer el feo, alguna me caían bien, otras no, pero me regalaban tetas aprisionadas sudorosas o culos envasados al vacío, eran un aperitivo, había un par hasta a las que las metía mano en los ejercicios, claramente además, solo eran juegos para mi, juegos inevitables, por muy enamorado de Ana que estuviera, si te piden ayuda en un tirón en el glúteo de una mujer de 35 años que pasaría por una de 16, metida en una prenda elástica 2 tallas mas pequeña, sin ropa interior y marcando el sudor, y lo que no es el sudor, pues vas y la ayudas. Nunca paso de allí, y eso que ver a una de la monitoras duchándose a ultima hora, cuando iba yo solo, “equivocándose de baño” repetidamente, y seguir acariciando su cuerpo con el agua delante de mi, me daba para mas de una infelicidad, pero me resistía, sabia que lo que tenia en casa era mejor, y mas aun cuando se lo contara, Eleonor se reía, Ana se ponía roja de rabia, y luego en la cama se reafirmaba.

Un monitor me dio una tabla de ejercicios y consejos para seguir en mi casa, salir a correr o en bici, me compré una maravilla de 500€, eso lo podía hacer por la calle, con unas simples series por la mañana, de no mas de 20 minutos, mantenía el tono físico logrado de sobra. No es que ahora fuera una maquina, había cientos en el gim con más músculos que yo, alguno daba grima de lo grande y lo tonto que era. Como repetía, mi físico no cambió casi nada, menos grasa acumulada y músculos mas fibrados, pero de aspecto idéntico, era por dentro, me notaba mas ligero, mas ágil, mas rápido y mas veloz, y todo ello hacia que mis esfuerzos me costaran mucho menos, antes al correr 10 minutos seguidos tenían que llamar a emergencias, ahora podía estar hora y media sin notar demasiado el esfuerzo, o hacer 30 kilómetros en bici, según me dijo el monitor, tenia el molde físico para hacer lo que me diera la gana, supongo que buscaba que me quedara mas tiempo, pero no podía evitar creérmelo, 1,92 de altura, 90 kilos y un índice de grasa corporal rozando el mínimo, ahora me importaban esas cosas, espaldas anchas y fuertes, grandes dorsales, vientre en relieve marcando la tableta como nunca pensé que era posible, unos pectorales descomunales, brazos fuertes y torneados, y lo mejor de todo, mis piernas, los gemelos los tenia que trabajar mas, pero los muslos, eran un obra de arte, grandes, fuertes, tensos y fibrados, de futbolista, de velocista, al andar o correr retumbaban como las tetas de Ana, pechos de adolescente, firmes y bien colocados, que ceden al movimiento lo justo para temblar y recuperar su posición inicial rápidamente. 17 años soportando mi gran peso, y otros 2 años follando sin parar apenas, en 3 meses estaba que podía presentarme a unas Olimpiadas, y no hacer el ridículo, en bastantes disciplinas.

Eso si, me lo guardé, volvíamos a follar como antes, las seguía dejando pensar que me mataban las 2, y aunque era cierto, a partir de la 3º corrida yo me notaba aun con fuerzas, pero me contenía, iba a ser un regalo, ellas me notaban mas contento y feliz, las dudas y miedos si disiparon, había sido un trauma que para Navidades quedó como un recuerdo lejano. No puedo describir todas como merecen, serian mas de 10 relatos, y tampoco una que resumiera todas, podíamos arrancarnos a follar en cualquier momento, cualquier día y entre cualquiera de los 3, Luz, la cocinera – limpiadora, nos pillaba la mitad de los días follando, en la piscina, las habitaciones o la cocina, me había visto el rabo mas veces que mi madre, pero su actitud era jovial y divertida, gastándome bromas sobre mi “cacharro”. Eleonor disfrutaba de las mañanas, tenia ganado ese terreno ante Ana que tenia que irse con cara tediosa a la universidad, entre besos, roces, caricias y sexo podía estar 6 horas con ella en la cama hasta que Ana volvía, allí le dedicaba la tarde a ella mientras Eleonor salía a dar una vuelta, quedaba mucho con mi madre últimamente, le gustaba volver a tener vida social activa. Por las noches era demoledor, con las 2 en la cama, daba igual quien fuera, saltaba un chispa y los 3 cedíamos a la pasión, la bestia, aquel animal arrollador que sentía que podía matar a cualquiera, no era nada para ellas 2, la conocían de sobra y disfrutaban de ella, no recuerdo un día entero de noviembre en que no me follara sus 2 coños, sus 2 anos y sus 2 bocas, cada día.

Vivía en el paraíso, y ellas también, tenían a un hombre que las follaba como un dios, y las trataba con dulzura, amor y cariño, Ana era mi novia, pero miraba recelosa como Eleonor se ganaba mis carantoñas también, era incluso mas dulce y amable que Ana, su forma latina de hablar y moverse me atraía, mas que Ana, era la novedad, supongo, y sentía en mi interior como algo crecía hacia ella, se lo comentaba a Ana, que no muy contenta, lo achacaba a imaginaciones mías y al saber hacer de Eleonor. En una de las noches mas frías de diciembre, acercándonos a Navidades, ya arropados y con prendas de abrigo de noche, después de estar casi 4 horas haciendo el amor con ambas, hablamos de las fiestas, de lo aburridas que serian con solo nosotros, o lo sola que estaría Eleonor en esa casa si nos íbamos a celebrarlo con amigos y familia, con Yasmine fuera dándose un festín de cultura con su novio por medio mundo, las ultimas noticias eran que andaban cruzando China. Así que se me ocurrió, que en vez de celebrarlo cada cual en su casa, las cenas y demás podíamos hacerlo en familia, pero luego montar una fiesta en el ático, Ana accedió, a Eleonor casi le da algo de la ilusión, un fiesta en su casa, casi podía oír sus pensamientos en la cabeza organizándolo todo mientras sonreía.

La idea fue sencilla y fácil de llevar a puerto, Navidades la pasaríamos en casa de mi familia, venían la madre y la abuela de Ana a verla desde Granada, invité a Eleonor a nuestra fiesta familiar a la que acudió encantada, pero fin de año seria la gran noche, la fiesta seria en casa de Eleonor, o mi casa, no sabia como llamarla, la mas grande y ostentosa, Eleonor insistió en que la dejáramos pagar a un servicio que los asistiera toda la noche, y estos insistieron en que para tener la casa lista, la cena no se podía producir allí para darles tiempo a tenerlo preparado, así que con algo de ayuda decidimos hacer la cena de fin de año en la casa de estudiantes, era grande y tenia un salón enorme, allí cabríamos todos de sobra y con una gran cocina, mi madre y alguna otra se animaron a preparar la cena de todos, incluyendo familiares de cada uno de los presentes, mi familia y la de Ana, Eleonor, y los estudiantes, hasta invitamos a Luz, la sirvienta y a su marido e hijos. Después de la cena tocarían las campanas de fin de año y sus 12 uvas tradicionales en España, después un descanso con preparativos y a la 1 de la mañana empezaría la fiesta en casa de Eleonor, ¿que podía salir mal?

Llegó las Navidades y antes de salir hacia casa de mis padres le tuve que pedir a Eleonor que su pusiera algo mas recatado, su escote de vértigo y sus caderas al aire con unas transparencias podrían provocar cosas indeseables, como que mi padre sufriera un ataque, o peor, que mi madre le pillará mirándola y los matara ella misma. Con ir como solía ir siempre, bastaba, pese aprender a amar los placeres de la comodidad más que de la belleza, su forma de vestirse era siempre como para ir a un cóctel de alta alcurnia. La cena fue un escándalo de diversión, por 1º vez en mucho tiempo era Raúl y nada mas, echaba de menos a mi familia, las riñas con mi hermana, las broncas de mi madre y el pasotismo severo de mi padre, lo recuperé en una sola noche, regresando a ser la persona que era antes de la operación, y me gustó la sensación, gastando bromas, riendo, hablando y rememorando. Mi madre se olía la tostada, desde el 1º día al irme a vivir al ático, sospechaba que me follaba a Eleonor, y no solo a Ana, y esa noche lo pudo confirmar, anteriormente os dije que mi madre , como todas, casi desarrollo un detector de mentiras, era tremendamente audaz a la hora de leer entre líneas y ver lo que nadie veía, y las miradas de cariño y afecto de Eleonor y mías no pasaron desapercibidas, en privado me rugió como una leona a su cachorro, solo la sonreía y le decía que era feliz, ¿que mas podía querer para su hijo?. Desde ese día mi madre miró con otros ojos a Eleonor, pero de eso ya os hablaré. Cenamos, reímos, bailamos, jugamos e hicimos el tonto hasta altas horas de la mañana, fui a por churros con chocolate para todos al amanecer, en el coche de Eleonor, bueno, en uno de ellos, ella no tenia carnet y tenia una flota de vehículos impresionante, usábamos un coche alemán grande carisimo y forrado en piel. Nos acostamos a eso de las 8 de la mañana en mi viejo cuarto, mis cosas del piso de estudiantes se quedaron allí, entre otras mi vieja cama, por la propia seguridad de todos, dormí solo en el salón, alejándome lo mas posible de ellas. Por la mañana aparecieron un montón de regalos de la nada, nos gustaba esa sensación y jugábamos a colocarlos mientras el resto dormía, hubo de todo, mi familia me regaló sobretodo ropa, Ana un reloj y Eleonor sin mas me dio las llaves del coche, con los papeles a mi nombre a falta de mi firma. Traté de negarme a recibirlo, pero ya estaba hecho, le habían concedido ya la propiedad de varias casas y coches y me lo regaló, un coche de unos 50.000€, el que me compré con Teo lo tenia el, ya que siempre usábamos el de Eleonor, así que, la di las gracias y la susurré al oído palabras de agradecimiento.

Quedé en ridículo , estaba tratando de no meter mano a los 40.000€ que me quedaban en el banco de Madamme, y mi sueldo no daba para lujos, detalles a mi familia, Ana recibió un juego de pulseras, collar y pendientes de plata, a Eleonor no sabia que darla, con mínimo 50 millones a su disposición, ¿que le das a una mujer así? no se me ocurrió nada mejor que una bonita foto de Ella y su hija, enmarcada en un bello marco, aquella tontería la hizo romper a llorar de felicidad.

Según llegamos a casa, después de comer con la familia, Eleonor se me echó encima y me besó con mayor pasión de la que jamas la había notado, “me has dado el mejor regalo de todos, una familia”, fueron sus ultimas palabras en mas de 4 horas en que me tuve que contener por no desatarme con ella, Ana casi ni participó, no aguantaba la ferocidad de ambos. Ya pasada la tarde y algo mas descansado, dejé a Eleonor en la cama sonriendo pero agotada, aun jadeaba horas después de acabar, retorciéndose entre las sabanas sudorosa. Ana estaba abajo con los morros largos, la di mimos y caricias hasta que sonrió un poco, no le gustaba nada que Eleonor la superara en la cama, pero objetivamente era así, como sospechaba, casi 6 meses de follar con Eleonor a diario la tenían bien entrenada, y siendo sinceros, era mas mujer que Ana, sus caderas y su forma de moverse eran naturales, no aprendidas como Ana, y su aguante era mejor, presentaba batalla mas tiempo y me sacaba erecciones con mayor facilidad. Ana lo sabia y no le gustaba, mas de un berrinche de celos me montó, pero tan cierto era que Eleonor era mejor en la cama, como que yo amaba a Ana solamente, lo de Eleonor era diferente, casi como fraternal, me sentía responsable de ella. Podría haber zanjado el asunto, pero el duelo de divas en la cama me estaba volviendo loco, y con 20 años no las iba a detener, solo gozar.

Fin de año, esa fecha mágica, la noche previa llevé a Ana y Eleonor a la puerta del sol de Madrid, donde cientos de personas se agolpan para hacer un ensayo de las campanadas del día siguiente, gente que estará con sus familias y no podrá hacerlo, ya había ido alguna vez con amigos así que las preparé bien, solo es un ensayo, pero muy peligroso, las risas, los festejos y el alcohol llenaban las calles antes de llegar a la plaza, la sidra corría por todos lados según llegaba la hora y adentrarse en la plaza era criminal, zapatos cómodos, bien abrigadas por el frío y con los objetos de valor metidos por dentro de las prendas. Jamas había visto brillar unos ojos como cuando vi a Eleonor disfrutar de aquel caos, con gente bebida o drogada apretujada una contra otra, controles policiales que no daban a basto, cánticos y gritos, chicas desmayadas sacadas a hombros……….Fuimos las 2 y yo, junto a Teo, Manu, Alicia, Lara y la compañera de piso nuevo, la canaria Naira, que alucina tanto o mas. Suelo coger el rol de guardaespaldas, no bebo y soy muy corpulento, además me gusta, así que saqué de encima algún borracho que se pasaba de la raya apretándose contra alguna de mis acompañantes, a uno le retorcí la muñeca, estaba metiéndole yo la mano en el culo a Ana cuando otra mano que no era mía se puso encima de mis dedos, un beso de Ana me templó los nervios al darse cuenta de cómo giraba la mano de aquel viejo verde, que se reía a la vez que se le endurecía el rostro del dolor, bebido pero listo al elegir un culo que palpar, pese a mis recomendaciones, Ana iba con un abrigo corto y una falda elástica ceñida a media pierna y unas medias térmicas, con el roce de la gente, y mas de la gente resabida, se le subía constantemente la falda. Al llegar a casa pasada la media noche dejé a Eleonor abajo, se había pasado con el alcohol, el tramo del garaje a casa la llevé en brazos al no poder andar con sus tacones, ni sin ellos, al dejarla en el sofá se quedó frita a los pocos minutos.

Ana andaba juguetona, con su rival fuera de juego tendría toda la noche para ella, y asi fue, me dedicó un leve baile erótico, verla quitarse esa falda me volcó el corazón, no se por que, la había follado y visto desnuda mas tiempo que vestida, pero verla desnudarse me excitaba. Me levanté a por ella, la cogí con firmeza pero ternura y la fui besando hasta arrinconarla contra una pared, mis manos recorrieron todo su cuerpo desnudándola la poco ropa que quedaba, besando la piel según aparecía, su vientre se erizó al sentir mis labios, casi ni recordaba el tiempo que no lo usaba con ella, me arrodillé entre sus muslos y ella levantó un pierna pasándomela por encima del hombro, dejándome su coño ofrecido, fue un placer sentir y oler su calor, apenas lo rocé tembló y río nerviosa, según mi boca iba rozando y chupando sus labios mayores, su cuerpo se retorcía como anguila, me agarró del pelo como si fueran las crines de un caballo y movía su cadera levemente para dejarme mejor posición, mi lengua curiosa rebuscó hasta encontrar el clítoris hinchándose, trabajé su piel con cuidado casi ceremonial, y eso solo encendía mas a Ana, que gemía de gusto, lo sabia la veía revolverse el pelo de pasión y darme pequeños tirones de mi cabello cuando la excitaba demasiado cortándola la respiración, se repitió un par de veces hasta que mis dedos empezaron a hurgar en ella, eso la volvió loca y se corrió a los minutos. Me fui elevando por su cuerpo desnudo besando cada zona, cuando llegué a su pecho, mamé de sus pezones como si fuera un recién nacido, Ana se apoyó en la pared y me rodeó con las piernas cuando subí todo mi cuerpo para besar su labios jadeantes, quedando colgada de mi, como me gustaba, su mirada era deseo, sus ojos destellaban aquel verde escondido en ellos, suena tópico pero fue su mirada la que provocó mi erección, golpeando su trasero como pidiendo paso, fue ella misma la que hizo fuerza para elevarse y dejarla paso en su interior, tan abierto lo tenia que no hacia falta dirigir, se dejó caer levemente para sentir como la llenaba despacio, gemía mirando al cielo, besándome casi recordando que yo estaba allí cambien de vez en cuando. No me movía, su cintura y sus brazos lo hacían todo, alternaba cabalgar al mejor estilo, con giros de cadera, su 2º y 3º orgasmo casi me la sacan de encima. Ahora me apoyé yo contra la pared y moví mi cintura, pidiendo mi turno, Ana no cedía, reía burlona, volví a arremeter, sacándola un grito de placer, al 3º arreón Ana se quedó quieta con los ojos en blanco mordiéndose el labio.

Era mi señal, ataque con todo, no tenia reparo alguno ya con sacar a la bestia y desatarla, muchas veces, antes de mi paso por el gim, la bestia salía escaldada de aquellas 2 mujeres, pero ahora solo estaba 1 y el animal era mas fuete que antes, su solo inicio hizo que Ana me abofeteara sonoramente sacándome una sonrisa ante su poco daño, mirando como Ana ponía la boca de forma extraña, sacando los labios haciendo el mono, mientras me miraba fijamente respirando al ritmo de mis acometidas. Yo apretaba laos labios para generar más tracción y velocidad. Ana desistió de su ejercicio de aguante a los 10 minutos, y se dejó llevar al paraíso, se corrió mas de 5 veces , 2 de ellas como una fuente antes de desistir de aquello, podía notar su suplica en los ojos antes de correrme, pero le di la pequeña sorpresa, subí el listón al máximo con mis músculos trabajados y la rematé 5 minutos finales en que creo que se desmayó y volvió en si de la impresión, sus pechos ya no podían seguir la inercia de mi cadera, casa uno botaba al son que podía, los chorros de semen elevaron a Ana sobre los cielos, gritando y maldiciendo, abriéndose de brazos contra la pared arañando la pintura. Agarré a Ana que reía alterada, sin fuerzas, la dejé en la cama con suavidad, mirándome con los ojos abiertos, sorprendida, hasta yo lo estaba, en mi 1º corrida había destrozado a Ana, algo nada, nada, nada fácil. Su pelvis se contraía con espasmos que la hacían recordar mi verga en ella.

Eleonor entró en la habitación, totalmente borracha con solo un zapato en la mano y una teta fuera, pidiendo su turno, no quería, estaba muy borracha, hasta me dijo que no se me olvidara el condón, cuando llevaba meses follándomela a pelo de mil maneras, la di un par de besos mientras la desvestía, y la ponía uno de sus picardías, en invierno Ana volvió a sus corpiños elásticos, el edredón y yo era suficiente calor hasta para una friolera como ella, mientras que Eleonor y sus corpiños de alto encaje la hacían la competencia, generalmente por que solía llevar el corpiño solamente. Nos dormimos profundamente, por la mañana comimos algo y planeamos el día, me dijeron que después de media noche querían ir a casa antes que yo para darme una sorpresa, accedí antes de marcharme, me fui con mi traje, el de Eric, me lo había probado y me quedaba horriblemente mal ajustado, así que llamé a Eli que se alegró de oír mi voz y me dio el numero de Paula, la ayudante de Eric con grandes pechos, que se pasaría por el taller para echarle un ojo. Las avisé a ambas de mi flirteo previo con Pau, fue llegar, verla fuera del taller y saber que iba a pasar algo, estabamos a 4 grados en la capital, a las afueras donde estaba el taller a unos 0 grados con viento frío y sin rastro del sol, y aun así acudió al coche con un escote grotesco, embutidas las 2 tetas en un cuero que soportaba de milagro, y al andar detrás de ella un pantalón ceñido de piel, contoneándose gustosa, había perdido algún kilo sobrante, seguía quedando mas que quitar pero estaba mejor de lo que la recordaba y sus enormes tetas me llamaban, la muy ”tímida” abría una puerta y se quedaba en mitad del marco para obligarme a pasar por delante de ella rozándola, a la 3º me quedé plantado notando sus pechos en mi vientre, levantó su mirada enrojecida mordiéndose el labio al notar mi polla flácida sin slips marcándose en su muslos.

-YO: ¿hemos venido a arreglarme el traje o a follar?- se sonrojó aun más, su mirada brillaba en la oscuridad del taller.

-PAU: lo que tu quieras.- muy lejos quedaba ya nuestro 1º encuentro, analizándola fríamente como me enseñó Eli, como seguía haciendo en mi mente aunque sin llevarlo a cabo, solo por diversión, ahora no tenia a un chiquillo avergonzado delante, si no un hombre capaz y viril.

-YO: solo he venido por el traje- me agaché a besar sus labios apretándola aun mas contra el marco de la puerta – y puede que me folle tus tetas, pero no pasaremos de ahí, soy un hombre comprometido.- se le torció la vista desilusionada, podía pensar que quizá si me calentaba mucho, o usaba alguna treta………… pero mis ojos y mi voz no temblaban, era un témpano de hielo que la hizo comprender que no había mas.

Me desnudé por completo, dejado mi esbelto y trabajado cuerpo ante ella, casi olía su coño rezumar al verme, me tomó las medidas siendo lo mas profesional que pudo, aprendió de Eric a coger bien las medidas, Eric estaba de gira por medio mundo, desde que mi traje le devolvió al 1º plano en la fiesta de Eli, no paraba de trabajar. Pau, uso el viejo turco de pegarse las tetas juntando los brazos ante mi, botando, para calentarme, pero no hubo respuesta, mas que una leve sonrisa de mi parte. Mas triste, cogió las medidas y se fue con el traje a arreglarlo, cuando volvió y me lo puso casi me caigo al suelo, era un guante otra vez, como el día que lo estrené, pero aun mejor, yo era mejor, tenia mejor cuerpo y mas atractivo, el traje lo hacia ver, solo con verme sentí orgullo de mi y mi trabajo en el gim, tan agradecido estaba que cuando me lo quité empotré a Pau contra el suelo y la rompí al ropa para comerme las tetas, reía sin parar ante mi ferocidad, eran los pechos mas grandes que había tenido nunca en las manos, eran mas grandes aun que los de Lara, pero al ser mas mayores y de mas edad ella, caían, tumbada no se notaba nada, metí mi polla tiesa entre ellos después de jugar unos minutos con ellos, y literalmente me follé sus tetas, le daba golpes con el glande en la barbilla, por mucho que apartara el rostro, seguí un buen rato acelerando hasta correrme, todo el semen fue a su cara, sentí poder sobre ella en su mirada, que suplicaba sexo, y me aproveché.

-YO: vas coger las medidas de hoy y vas a hacer unos cuantos trajes más para mí, diferentes pero del mismo estilo, dile a Eric que son para mí, o no le digas nada, tu sabrás, pero si no me cobras nada puede que cuando los recoja te folle como dios manda.- sintió casi como un perro obediente.

Me vestí cogí el traje y me fui dejando a Pau limpiándose la cara, me fui a comer a casa de mis padres, así al acabar les llevaría a la casa de estudiantes, llevando a la familia y las cosas que utilizaría mi madre para la cena. Además, yo no bebo, era mejor opción para retener a mi padre, que si bebía, y que no cogiera el coche, nunca bebió de más, pero los controles de alcoholemia son estrictos. Mi madre y mi hermana fueron vestidas normal, pero con bolsas y maletas con ropa y maquillajes para la fiesta, mi padre salió como siempre, la verdad, siempre ha estado arreglado con cualquier tontería que se pusiera encima, y marchamos hacia la casa de estudiantes, otro ático, pero esta vez menos lujoso, estaba lleno de gente, casi no se podía pasar, entre grupos de amigos y familiares, saludos risas y conversaciones, hasta las 7 de la tarde, allí mi madre , como no, cogió la batuta de la cocina y nos sacó a patadas de allí a todos menos a alguna madre que también quería colaborar, acatando sin saberlo el oficio de ayudante de cocina, la forma de hablar y comportarse de mi madre en esas cosas eran irrevocables, ella mandaba, sabia hacerlo de forma cómica y cariñosa, pero lograba que se hiciera lo que ella quería. Fue llegando mas gente aunque ni sabíamos donde los íbamos a meter, a la hora de la cena casi 40 personas, no se como entramos todos en el salón, creo que mi madre tiró un muro o algo, no era posible, pero así era, apretados como sardinas, pero la mesa puesta y todos sentados, Ana se fue con Alicia y Lara, yo con los chicos y Eleonor con el grupo de madres, casi ni nos cruzamos en toda la noche, mas que alguna mirada fugaz, o algún beso robado a Ana lejos de miradas curiosas, su familia estaba allí y no sabían nada de lo nuestro. La cena una bendición que saco aplausos a las cocineras, aquello le hacia sentir mas orgullo a mi madre de lo que hubiera sentido al verme sacarme un doctorado. Reímos, vibramos, charlamos comimos hasta reventar, llegando a la hora final, las 12, con sus campanadas en la TV, tragando y atragantándose con las uvas, los gritos, los petardos y fuegos artificiales de las calles, sentí unas ganas enormes de romper una mesa y cruzar el salón para besar a Ana, que me miró sabiéndolo, y mi madre nos miró a ambos pidiendo cautela. Nos hicimos fotos, nos dimos saludos, algún beso de mas y recogimos la cocina entre varios, charlé con Teo, las cosas iban mejor con Alicia, pero seguían sin ser como antes, la relación entre Alicia y el nunca volvería a ser igual, y ahora lo sabían.

Las mujeres desaparecieron, todas encerradas en grupos en los cuartos con baño, dándose duchas rápidas, vistiéndose y maquillándose, Ana y Eleonor se despidieron cortésmente antes de irse, las salí a despedir al ascensor, donde besé a Ana con ternura y a Eleonor con pasión, ambas se quejaron, les iba a estropear el maquillaje y el peinado que se habían ido a hacer a una esteticista aquella mañana. Al volver mi madre tuvo que limpiarme el carmín de la cara antes de generar preguntas, esperé con calma que un baño se quedara libre, queda feo, pero había comido demasiado y tenia unas ganas de ir al baño a hacer aguas mayores increíbles, evacué y me di una ducha limpiadora. ”Casualente” 5 de las chicas mas monas y solteras del grupo entraron descuidadamente cuando me duchaba o me estaba secando desnudo, la 1º me asusté, la 2º increpé, a partir de ahí solo me dejaba comer con los ojos, la helena mayor de Alicia, la estudiante de canarias, la madre de Teo, la hija de Luz la sirvienta y otra señora que no se quien era, alguna tía o cuñada de alguien que conocía, 3 me pillaron desnudo con el rabo fuera y las otras se quedaron mirando mi cuerpo, mientras me tapaba, descaradamente, no recuerdo el orden. Solo se que al salir de allí tenia un par mas de números y notitas en mi ropa, la que me sorprendió no fue la de la canaria, si no la de la hermana de Alicia, una chica que ya apareció en la mudanza, Mara, una mujer 5 años mayor que yo, habíamos tenido mucho trato en el pasado, pero era una persona seria, mandona, algo borde y desagradable de carácter, quizá por eso salía con nosotros los amigos de su hermana pequeña, por que no tenia amigos de su edad, nuestra relación siempre había sido un desastre, yo era abierto, atrevido, grotesco y evidente, mientras que ella era una mujer cauta, vergonzosa e introvertida, eso chocaba contra mi forma de ver la vida, creo que nos caíamos bien, pero jamas pensé que se interesaría por mi. Ahora tenia una nota suya diciendo que la llamara cuando quisiera charlar, si, ya………….charlar. Guardé las notas para llevarlas al cajón rebosante de mi cuarto, y me vestí con el traje, volvió a sonar la puerta, me giré pensando en quien seria esta vez, pero al ir sonar la puerta me calmé, era mi madre preguntando cuanto tardaría, que estaban todos listos ya, que cabrones, metiendo prisa, apenas llevaba 10 minutos en el baño, y alguna se había tirado 50 minutos repeinandose. Mi madre me vio con el traje a medio poner y se quedó maravillada por como me quedaba, os comenté, creo, que había sido costurera.

-MADRE: avísame cuando vayas a salir, quiero hacerte unas fotos.- salió disparada riéndose, siempre hacia eso, quería tener documentado cada detalle relevante de nuestras vidas.

Avise con tiempo, y sabiendo que mi madre ya habría dado la noticia, y estarían todos o esperando mi salida o con cámaras en la mano, salí de golpe con pose de modelo, sacando las carcajadas de todos, comencé a andar exagerando los movimientos y poniendo poses de afeminadas, abrochando y desabrochando la chaqueta del traje, había risas si, pero mas de 1 de 2 y de 3 mujeres aplaudían con la boca abierta y alguna se mordía el labio o se relamía, me fijé en Mara, la hermana de Alicia, la cogí la mano y la besé con caballerosidad ante los vítores de Manu y Teo, ella reía por fuera pero sus ojos castaños echaban chispas. Antaño tal ejemplo de desvergüenza y tontería, la hubiera hastiado, pero ahora le encantaba, que falsa es la gente dios mío.

Salimos a tropel a las calles, los petardos y los fuegos artificiales asustaban a la gente, los gritos y cánticos que salían de las casas llenaban el corazón de felicidad, que absurdo que un cambio de dígito en el calendario mueva tanto, las calles abarrotadas de gente vestida de fiesta acudiendo a citas y locales, algún coche pitando de jolgorio, mirando como alguna chica de nuestro grupo, o de otros, iba demasiado atractiva para ir por la calle cerca de la 1 de la mañana del 1 de enero, a 1 o 2 grados, con mini faldas, escotes y de mas vestidos, que por no arrugar, iban sin abrigo, le cedí mi abrigo a la canaria, su cuerpo acostumbrado al calor tropical de su tierra y su vestido amarillo con la espalda al aire la estaban haciendo tiritar aunque no le faltaban 2 o 3 muchachos que la daban su calor. Hice lo propio con ni chaqueta, se la iba a dejar a Alicia que estaba en una situación similar, pero Teo respondió antes, creo que como correspondía, asi que mi chaqueta fue a parar a Lara, dios, la echaba de menos, mas sus palabras afiladas que sus pechos, iba con un traje azul cielo sin sujetador y estaba por matar a alguien clavándole sus pezones. Mi madre iba bien arreglada y con su abrigo, pese a que muchas se pusieron a un lado de mi brazo para cogerme y ayudar a estabilizarse con sus tacones y protegiéndose del viento, mi madre no me soltó del otro brazo, me dio una colleja soltando un par de quejidos con sorna para sacar unas sonrisas al resto, diciéndome que me iba a coger un resfriado o algo, pero sabia que yo siempre he sido de sangre caliente, emanaba calor en mitad de aquella noche fría, con el abrigo ya sudaba, y aunque notaba el aire en mi cara y mis manos, sin la chaqueta aguantaba bien.

Eramos como unos 30 en el grupo, Ana y Eleonor se adelantaron, y varios familiares se fueron a casa después de las 12, entre ellos la familia de Ana, algo por lo que di gracias a los cielos, podría besarla cuanto quisiera en la fiesta. Al llegar a su casa nos esperaba una serie de mayordomos o algo así, se encargaron de recoger prendas y bolsos, organizándonos para subir en grupos al ático, los conocía, les había visto trabajar unos días antes por casa, los 4 ascensores grandes no daban abasto, yo me quedé el ultimo cuidando de que todos entraran, guardando mi abrigo y recogiendo la chaqueta con las gracias de Lara, que la olfateaba mirando con ojos pícaros y sacando pecho, últimamente se le había pasado el susto de su estreno anal tan brutal, y me llamaba o se ponía cariñosa cuando iba al piso.

Al subir con mi madre y un par mas de personas en el ultimo grupo, mi madre me beso en la mejilla y me pidió que me comportara, era mi casa le repliqué, por eso mismo, sentenció ella. Al, llegar arriba había un jaleo enorme en el pasillo, gente riendo y charlando mientras un camarero servia copas de champan o sidra, todos iban pasando por la puerta de la casa, abierta de par en par, con Eleonor a un lado saludando a todos y un gorila de 2 metros al otro, no sabia que hacia allí, seguridad, pero nos conocíamos todos, o eso creía, me asombré al ver como Eleonor mandaba sacar de allí a unos 4 o 5 chicos, que yo no conocía, y por lo visto nadie de allí, habían visto fiesta, gente pasar y no tendrían mejor plan que intentar colarse, al menos se llevaron una copa de sidra fría. Todos entraron ante los saludos de Eleonor con una sonrisa enorme, forzada o no, parecía real, estaba ilusionada con aquella multitud en su casa y la alegría se percibía en su mirada. Los últimos en entrar éramos mi madre y yo, al gorila le dijo que éramos tan jefes de la fiesta como ella y que nos hicieran caso en todo. Nos dio paso, con mi madre agradeciéndole el esfuerzo con la fiesta y ella agradeciendo por su hijo, yo, entró por puerta dejando a mi madre en manos de alguna amiga suya, y salió entornando la puerta, se giró sobre si misma y me miró.

-ELEONOR: ¿que? ¿Te gusta? – se dio una vuelta sobre si misma sonriendo dejando que el vuelo hipnotizara al gorila, preguntaba por su vestido..

Cambié la pose rígida por mi yo real, la abracé y besé con pasión, me apartó rápido riendo, retocándose el borde de los labios, no era para menos, si normalmente iba vestida de fiesta de forma elegante y con clase, esa noche podría haber seducido a Zeus, su peinado y su maquillaje algo sobrecargado ya los había visto en al cena, un ligero recogido del pelo desde la frente hasta su nunca, con un broche fino y brillante, dejando caer todo el pelo alisado por lo hombros y su espalda, se lo estaba dejando largo, me gustaba así y ella lo sabia, con 2 hilos de cabellos cayendo por cada uno de sus lados de la cara, algo ondulados, un carmín rojo intenso, una sombra de ojos negra y mas maquillaje del que necesitaba, parecía de porcelana. El vestido era un conjunto blanco, palabra de honor, no había tela hasta sus pecho, allí una línea recta marcaba todo el vestido hasta los brazos, una ligera curva en el escote, con una mangas recortadas dejando los hombros al aire que iban hasta sus muñecas, con unas alas uniendo las mangas con el vestido, que en si, era un tubo blanco que en la piernas se ensanchaba con una ligera obertura en una pierna izquierda, dejando ver la pantorrilla, un vuelo muy natural y algo de cola del vestido, con unas medias lunas de tela trasparente en las costillas dejando ver los costados, con la tela opaca tapando sus senos, la parte central de su vientre y volviendo a ensancharse en la cintura, con unos tacones blancos como la nieve virgen.

Entré a ver la casa detrás de ella, no pudiendo apartar la vista de su cintura, el vestido se ajustaba a su cadera que casi ponía notar la línea del hilo del tanga hundido en la carne, llevaba tanga, sin duda, se le ceñía al culo que no había otra opción, o se le marcarían las bragas de forma horrenda. Lo único que me apartó la vista de ella fue un saludo de Manu, atacando una mesa con canapés de gambas y aperitivos, sonreí y comenzó la música, fuerte y atronadora, la tuvieron que bajar para poder oírnos entre nosotros, recorrí la casa entera saludando y charlando con la gente, pero no veía a Ana, repasé todo las estancias de abajo, incluida la piscina, la habían techado y puesto una hoguera para calentar la zona siendo climatizada el agua, ni en la cocina, ni en el cuarto, donde pillé a una camarera tirándose a un muchacho que no reconocí. Solo me quedaba el piso de arriba, estaba cerrado con un hombre en lo alto de las escaleras, menos grande que el de la puerta pero con una mierda intimidante, subí con la firmeza que las palabras de Eleonor me dieron, pero cuando subía me frenó.

-GORILA: no se puede pasar arriba.

-YO: si, perdona, soy Raúl, vivo aquí y………- me miró extrañado.

-GORILA: ¿eres tu Raúl?, ¿el novio de Ana?- asentí.- lo siento, veras, la señorita Ana esta en el cuarto grande, y ha dicho que no pase nadie, incluido usted, sobretodo usted, recalcó.- me sorprendí.

-YO: ¿ha dicho por que?, ¿se encuentra mal?- el tipo me sonrió.

-GORILA: tranquilo esta bien, creo que quiere dar una sorpresa a todos.- respiré aliviado.

Bajé mirando de reojo la puerta del dormitorio, tratando de adivinar que pretendía, se me ocurrían ideas, quizá algún vestido nuevo, o a lo mejor un numerito con baile, tal vez hasta una canción dedicada….no, Ana era muy vergonzosa para eso, solo a mi se me ocurrirán tales cosas y mas aun realizarlas, así que disipé las ideas y bajé a disfrutar de la compañía, encontré en Manu un buen apoyo para conversar y reír, veía a Lara, Alicia, Mara (su hermana), incluso a Naira o la hija de la sirvienta, todas juntas, vestidas con ropas elegantes y provocativas, y a un coro de chicos a los que a la mitad ni conocía, acechándolas, me extrañó no ver a Teo pero la rato apareció de la nada, algo tocado ya de la bebida, fui a charlar con el y se le notaba, quería disimular, inútil, con toda la ropa movida y despeinado, como si llevara días de fiesta, con el aliento apestando al alcohol con el habla lenta y ronca. Desistí por que en ese estado daba igual que le dijera, y le llevé con Alicia para que le echara un ojo, a su vez busqué a Eleonor que charlaba animadamente con un grupo de madres y padres, ellas sonreían, alguna por la bebida la fiesta o por cortesía, otras con una sonrisa falsa que denotaba ira, sin duda la que provocaba que sus maridos se la comieran con los ojos, aun con sus esposas delante, gracias a dios mi padre se fue a la piscina y encontró a un par de hombres adultos con los que charlar, si mi madre lo viera babeando le montaba un numero, le importaba lo mismo que a mi que el resto mirara una escena, nada. Charlé con ellos distrayéndoles un rato, los mayores de 35 años se me dan genial desde siempre, y no se por que, pero es así, algún roce o caricia se me escapaba hacia Eleonor, pero poco mas.

Eran ya casi las 2 de la mañana y la fiesta estaba en todo lo alto, me preocupaba la tardanza de Ana, que no bajaba, pero el DJ comenzó a poner músicas de baile y ante la soledad, casi todas las mujeres de la casa pedían bailes, en grupos como carne en el super, deseando que algún hombre las sacara a bailar, cualquiera, me di cuenta de mi torpeza, igual que muchos chicos allí, yo antes no me hubiera dado cuenta, las miraría sonrojado o disimuladamente apreciando su belleza, pero sin atreverme a decirlas nada por mero pánico, y ahora, mirándolas y analizándolas, me parecía violentamente obvio que aquellas mujeres iban en busca de un hombre, y que aceptarían a cualquiera con tal de dejar el banquillo, y separarlas del grupo de solteronas. Aun así la 1º a la que invité fue a mi madre, se lo debía, y andaba por la cocina mandando al organizador del catering como se debían hacer las cosas, mi señora madre nació con alma de general, sonrió y aceptó el baile encantada, haciendo el bobo a cada cual mas, y llamando al resto de gente a animarse a bailar, solo hacen falta un par de locos haciendo el ridículo, para que el resto lo haga, en el fondo todos desean bailar, pero a mucha gente le da vergüenza que la vean haciendo el tonto, pero si ya lo están haciendo otros, como que se desinhiben. Al rato Eleonor pido paso y mi madre se lo concedió, antes de alejarse abracé y levanté medio palmo del suelo a mi madre dándola besos en la mejilla, es una señora algo rechoncha pero no me costó nada, se alejó roja de la risa y con mirada de orgullo. El baile con Eleonor parecía igual de inocente que el de mi madre, pero no lo era, para nada, nuestros ojos conectaban y saltaban chispas, mi mano en su espalda en algún movimiento lento acariciaba, no solo se posaba, y bajaba peligrosamente cerca de su trasero, sus senos elevados como montañas se hundían en mi pecho, y mas de una vez una de sus piernas se metía entre las mías rozándose con picardía sobre mi polla.

-ELEONOR: jamas te podré agradecer tanto, mira la casa, esta viva.

-YO: como no te estés quieta me lo vas a agradecer antes de lo que piensas.

-ELEONOR: con mucho gusto sacaría a todos a empujones para que me hicieras tuya.- su mirada era fuego, rocé su mejilla con mis labios en busca de su oído.

-YO: si sigues acariciado con tu pierna no habrá tiempo de sacarles antes de que te ensarte con mi verga.- se estremeció cerrando los ojos, por algún motivo que dijera “verga”, palabra que me pegó, en vez de cualquier otra, la encendía muchísimo, eso unido a que mi amenaza no era en vano, o quizá si, pero ella realmente creía que me la follaría delante de todos y me daría igual.

Por suerte el baile acabó antes de que se me pusiera dura, ya la tenia despertándose y marcándose levemente en el traje, algo que no paso desapercibido para muchas que hicieron cola para ir detrás de la otra mientras bailaba con ellas, no le negué a nadie el baile, solo a Alicia, y el contoneo de Mara, su hermana, fue el mas caliente de todos, se puso de espaldas y me pasó su buen culo por toda la polla, riendo asombrada, la chica seria y brusca estaba caliente como una gata en celo, casi podía oírla maullar pidiendo que sexo, las canciones se volvían mas juveniles y movidas, el horrible reggeton hizo aparición y con el los bailes subidos de tono. Yo estaba harto de crías acaloradas, quería a mi novia, me eché a un lado y hablé con Alicia, para disculparme por no cederla el baile, me miró como si no la hubiera molestado, restándole al asunto, pero estaba triste, Teo estaba borracho de nuevo y pasaba de ella, o peor, cuando la hacia caso se ponía muy tonto, casi tenia lagrimas en los ojos, y la hice reír un poco con tonterías.

Charlando con ella la pista de baile se animó Eleonor y otras chicas estaban dándolo todo, habían montado una especie de pasillo y desfilaban a cada cual mas sexy y provocativa, los tíos aplaudían a la que le gustara mas, los senos de Lara y Eleonor fueron de los mas aclamado, Mara se movía bien pero no tenia tantas curvas y la canaria dio un recital de belleza paseándose, todos reían y disfrutaban de ese espectáculo, había una porra o una especia de jurado que ponía notas, hasta que de repente se hizo el silencio, solo sonaba la música de fondo y todos se callaron salvo alguna risa o voz que se fue apagando, se daban la vuelta para mirar la escalera a mi espalda, me giré sin comprender nada hasta que vi a Ana en lo alto de la escalera, ayudada del gorila a bajar el 1º escalón, mientras con la otra mano se sujetaba a la barandilla. No era para menos, la imagen debió de aturdir a más de uno, a mí no, me resultaba familiar.

Ana iba preciosa, como en la cena, un peinado completamente liso, con la raya a un lado dejándole un hombro al aire y un flequillo ligeramente ondulado que el cubría medio rostro hasta terminar con un leve recogido detrás de la oreja, un ligero maquillaje, sobretodo en los ojos, una sombra oscura con ligeros verdes esmeralda que resaltaban sus ojos, y pintalabios rojo gránate, tan oscuro que solo de cerca apreciabas el rojo, iba con la pulsera, el collar y los pendientes de plata que le había regalado en Navidades, y pese a no pegar mucho, la gargantilla que no se quitaba nunca, unos tacones negros altos, de los que ella odiaba pero que la estilizaban de una manera insuperable, y lo mejor, el vestido, era el de las 3 V que se compró en el retiro de fin de semana a la sierra, aquel negro ceñido y ajustado, tan atrevido que rozaba lo estrambótico, pero solo lo rozaba. Un escote en forma de V que bajaba hasta el ombligo dejando ver sus pechos en gran parte, otra V de sus hombros al inicio de las caderas por la espada y otra V invertida desde la cintura izquierda que llegaba a medio muslo donde se abría todavía mas con un vuelo hasta el tobillo derecho, aprecié unas ligeras medias, pero sin sujetador, ni lo necesitaba ni el vestido lo permitía, brillando los bordes de las V con destellos plateados.

Era la definición de la belleza, la sensualidad, el atrevimiento y la piel tersa y juvenil, la miraba atónito, desde el retiro a la sierra no se lo había vuelto a ver, le daba mucha vergüenza que la vieran así en publico, y casi me había olvidado de el, pero allí estaba, delante de todos, con el puesto y con algún sonoro “ohhh” de fondo, sabiendo que todos la miraban, saludó con la mano sonriendo tratando de que el rubor no se apoderara de ella, trató de bajar el 2º escalón pero casi se tropieza, soltó la mano del gorila y se cogió con clase el vuelo del vestido para seguir bajando aferrándose bien a la barandilla y con el sonido del golpe de los tacones retumbando por encima de la música, que hasta parecía haber bajado el volumen hipnotizada por el movimiento de los senos de Ana botando dentro del vestido, amenazando fugarse del interior de la tela. Recuperé el sentido antes que nadie, mirándola y riéndome al observarla bajar y como todos la miraban como si fuera una alienígena, creo recordar que sonó un copa rompiéndose en el suelo, muy teatral. Acudí a recoger a mi dama en los escalones finales teniendo que apartar a algún mirón de más, Ana me localizó y sonrío abrumada, extendí mi mano para ayudarla a bajar al suelo y una vez allí hinqué una rodilla ante ella.

-YO: mi señora.- sonrío ante mi gesto galante.

-ANA: mi señor- se inclinó levemente en una reverencia.

-YO: me temo que hoy vuestra belleza no es solo mía.- me levanté clavándole los ojos en los suyos- no podría soportar tamaña carga.- sonrío abriendo la boca.

-ANA: ambos sabemos que eso no es cierto, pero se agradece el cumplido.

-YO: ¿si tuvierais el honor de concederme este baile?

-ANA: como gustéis.- ¿como podía ser tan perfecta de pillar al vuelo el tono de la edad media y continuar la broma?, aquella mujer era un regalo del cielo.

Levanté mi brazo para ofrecérselo de apoyo, agarró con firmeza y se sujetó la cola del vestido, acudimos al centro de la pista, donde todos aun nos miraban, silbé y el DJ, con el que ya había hablado antes, puso una canción, la del baile de la bella y la bestia, me parecía la mas adecuada, y entre alguna voz de ternura y risas, bailamos lentamente bien agarrados como si fuéramos príncipe y princesa, el resto se nos fue uniendo perdiendo letalmente el estado de hipnosis en el que parecían haber entrado.

-YO: sabes, había un concurso de belleza entre las chicas.

-ANA: ¿si? ¿Y quien ha ganado?

-YO: no lo se, cuando has bajado tu se ha ido todo a la porra.- sonreí ante lo irrisorio del asunto, y ella conmigo, daba igual que todas estuvieran arregladas y vestidas de formas finas elegantes y sensuales, Ana las había pasado por encima como un tren de mercancías a un coche de juegue.- ¿por que has tardado tanto?

-ANA: llevo vestida así desde la 1, no me atrevía a salir, ¿que van a decir de mí?- se acurrucó sobre mi pecho

-YO: los hombres entre si dirán que eras la mas guapa de la fiesta, eso como poco y siendo educados, a sus mujeres les dirán que no eras para tanto si no quieren dormir en el sofá hoy, las mujeres te criticaran indistintamente, vas a darlas conversación durante días, y alguna te odia ahora mismo. ¿Te importa?

-ANA: ahora que estoy contigo, no.- la besé tiernamente, olía a coco, como siempre, y sus labios sabían mejor que nunca.

Al separarme de ella se rió nerviosa perdiendo el paso, y me paso los dedos por los labios limpiándome el carmín, la noche fue avanzando y ahora con Ana a mi lado, fuimos dando tumbos por toda la sala, hablando y charlando con todos, mi madre nos mataba con la mirada, a Ana con solo verla así, y a mi cada vez que la besaba o la acariciaba entre mis brazos, temía que alguien se fuera de la lengua. Las bebidas, la comida y los bailes fueron haciendo mella, la gente estaba a otros asuntos y una vez comprendido que yo esa noche no estaba disponible, las mujeres fueron cediendo antes los chicos que les parecían mas monos, casi todos se fueron de allí del brazo de alguien del sexo opuesto, algunos quisieron follar en la habitación pero ya estaba ocupada por otra pareja, incluso había una pareja follando en la cama y otra en el baño. Todas menos alguna, Lara entre ellas, que andaba danzando con Naira, la estudiante canaria, hasta que esta se fue con un amigo de Manu, Lara se quedó allí, perdida, obrando a mi alrededor, podía percibir el olor vainilla en ella, el que cuando era mi juegue la dije que se pusiera, sin duda Lara iba detrás mía de nuevo y ya le debía dar igual que la destrozara el culo la ultima vez. Hasta mi hermana, algo puritana, se fue con una especie de amigo – novio suyo al que invitó. La casa se vaciaba pasadas las 6 de la mañana, había un servicio de coches y choferes abajo contratados por Eleonor para llevar a la gente a sus casas y evitar problemas de multas o alguna gresca que se suelen producir por esas fechas de madrugada. Yo mismo llevé a mis padres a casa a las 4 y media o así, al despedirme mi madre me pidió que hablara con ella al día siguiente, no sabía por que. Al regresar Eleonor andaba sentada en el sofá riendo al hablar con un hombre que iba detrás de ella, le tenia dándole un masaje en los pies, al verme mi guiñó un ojo, Ana estaba en la parte de arriba apoyada en la barandilla mirando como había quedado la casa y como un par de camareros recogían todo, subí con ella y la di un beso en el hombro para saludarla, estaba cruzada de brazos frotándose, en el piso de arriba hacia algo mas de frío, así que le puse mi chaqueta, la envolvió como un manto cálido y la olió como si la transportara a un lugar maravilloso, me apoyé con cuidado en la barandilla colocándome detrás de ella, mirando como limpiaban.

-YO: ha sido una buena fiesta.

-ANA: si, ojalá fuera así siempre.

-YO: ¿todos los dios 31 de diciembre y 1 de enero?, seria divertido.

-ANA: no bobo, hablo de la gente, parece feliz, aunque no lo sean.

-YO: yo lo soy, contigo.- sonrió levemente.- ¿y tu?

-ANA: pues claro que si, pero a veces pienso que es demasiado bonito, y que se va a romper en cualquier momento, Eleonor me dice que así era su marido antes, y mírala ahora, encamada con un chaval que podría ser su hijo.

-YO: no soy como su marido.

-ANA: nadie lo es al principio.- se giró agarrándome la cara.- te quiero, pero jamas me hagas daño así, por favor.- su mirada era sincera, pero no entendía sus palabras, no comprendía por que ahora tenia esos pensamientos, jamas le había dado motivos.

-YO: jamas te haría daño, te quiero y si tu me quieres no tienes nada que temer de mi.- sonrió aliviada.

-ANA: lo se.- me besó con ternura, nos interrumpió un camarero.

-CAMARERO: disculpe, al parecer hay una pareja en el cuarto de abajo aun y tenemos que limpiar, no queremos entrometernos, usted podría…….. – pedía clemencia, su cara estaba cansada y agotada, deseando irse a casa, accedí a bajar para solucionar aquello.

Al entrar vi a una pareja en la oscuridad follando, hablaba pero no me hacían caso, encendió al luz y vi a Teo, del susto apagué la luz gritando disculpas, cerré la puerta, al parecer Alicia no estaba tan triste como para no follarse a Teo de esa manera, sonreí aliviado cuando al ir a coger las escaleras vi aparecer a Alicia por la puerta de la entrada, me quedé helado, si venia de la calle Teo no se la estaba follando a ella, acudí a su encuentro blanco como la leche.

-ALICIA: hola, perdona que vuelva, pero es que no encuentro a Teo, me fui antes que el, no quiera irse y todavía no ha vuelto, va muy borracho y temo que el pase algo, ¿le has visto?- se me rompía el corazón de oír su verdadera preocupación por su novio sabiendo que este estaba teniendo sexo con alguna en la habitación de unos metros mas allá.

-YO: si, creo que andaba por aquí, le he visto en alguna habitación, mira arriba- no la mentía, pero no quería decirla toda la verdad y necesita tiempo para pensar.

Subió y habló con Ana, revisando las habitaciones, yo respiré profundamente y entre en la habitación de abajo, una de las chicas de la fiesta se estaba colocando el vestido de pie, iba tan bebida que ni se dio cuenta de mi presencia al pasar a mi lado para irse, no la reconocí, creo que era la hija de alguna amiga de Eleonor, Teo se quedó tumbado boca arriba medio vestido y con la polla fuera manchada de semen, una ira contenida me llenaba, podía montarle un polla sacarle a rastras y evidenciar su infidelidad ante Alicia, pero eso solo causaría dolor, le vestí con algo de su ayuda, no mucha, mientras el me repetía que no dijera nada, al borde del coma etílico. Salí y me aseguré de que la muchacha se había ido, avisé a Alicia de que le había encontrado bien y a salvo, dormido abajo, respiró aliviada y viendo su estado le dejó allí dormir la mona, estaba enfadada con el. Se volvía a casa, la acompañé, no podía dejarla irse sola a esas horas y en coche no era nada, estaba muy enfadada y pese a beber, totalmente lucida. Dirigí la conversación un poco, para que viera que si no era feliz lo dejaran, con lagrimas en los ojos me dijo que tenia razón y que lo iban a hablar cuando se recuperara, la di un fuerte abrazo y la vi entrar en casa ante de volver, mi intención era ir directo a por Teo y darle de bofetadas hasta que se despertara, pero borracho no me haría caso alguno, cerré la puerta de abajo y le dejé dormir hasta el día siguiente, para que no se fuera sin hablar conmigo.

Con todo ya recogido y limpio, todos los trabajadores se fueron, dejando para el día siguiente lo que quedaba por colocar, Ana y Eleonor estaban en el piso de arriba sentadas en el sofá que había entre las habitaciones, Ana aun arropada por mi chaqueta y adormilada, Eleonor abrazándola como una madre, me sonrió al verme.

-ELEONOR: la niña esta muy dormida y cansada.

-YO: habrá que llevarla a la cama.- la cogí de un brazo y la levanté sin mucho esfuerzo, se abrazó a mi cuello.

Con cuidado la llevé a una de las habitaciones pequeñas y la desvestí con cuidado, tapándola con las sabanas, al ir a quitarle mi chaqueta se aferró a ella como si le fuera la vida en ello, algo tocada por la bebida, la dejé así, al salir Eleonor me miraba como si fuera un padre acostando a su hija.

-ELEONOR: ahora ya no queda nadie más que usted y yo.- algo bebida pero mucho mas lucida de lo que me quería hacer ver, puso sus manos en su caderas en jarra riendo, mientras encorvaba le pecho de forma sensual.

-YO: si, es una pena, yo aun tengo engrías para más fiesta.- avanzaba hacia ella con paso firme y lento.

-ELEONOR: pues si usted aguanta, yo mas, ¿que le parece si bajamos a proseguir el baile donde lo dejamos?- señaló el salón.

-YO: que es mucho trabajo bajar a bailar con usted, solo para volver a subir a meterte mi verga hasta las entrañas.- la rodeé con mis brazos ante su cara de ofensa falsa.

-EEONOR: oiga, que yo soy una señora, no soy tan fácil.

-YO: como usted quiera – besé su cuello lentamente, mientras ella me rodeaba el cuello con los brazos, apretando nuestros cuerpos hasta sentir como sus pechos se elevaban sobre mi cuerpo y mi polla palpitaba en sus muslos.

-ELEONOR: no sea malo, concédame ese deseo.

-YO: solo por que eres tu, y por lo bien que follas.- la susurré al oído.- solo pensar en ti me eriza la piel.- halagos vacíos, no tanto, pero no los decía por que los sintiera, si no por calentarla.

De un giró la agarré y la subí encima mía en brazos, como había llevado a Ana a la cama, bajé las escaleras con ella así viéndola reír ante mi poderío, besándome con pasión. La dejé posarse levemente en el suelo y tarareando alguna canción comenzamos a movernos, sus dos manos encogidas entre nuestros pechos y su cabeza recostada contra mi barbilla, conmigo abrazándola por completo con mi cuerpo y mis brazos, acariciando su espalda con suavidad, pasamos no menos de 10 minutos así, hasta que levantó la vista y me miró con un brillo especial en los ojos.

-ELEONOR: ¿como puede ser que este tan locamente enamorada de ti? – la pregunta me pilló desprevenido, nadie había hablado de amor entre nosotros.

-YO: ¿me quieres?- pregunté por ganar segundos.

-ELEORNO: ¿no es evidente?

-YO: yo creía que solo eran juegos, pasión y lujuria.- mentí.

-ELEONOR: para mi no, ya no, te quiero, estoy perdidamente enamorada, y me duele que no te hayas dado cuenta, pero mas aun que me lo permita yo.

-YO: siento si esto se me ha ido de las manos, ¿pero por que no te no puedes permitir?

-ELEONOR: por que te saco mucha edad mi niño, soy una mujer adulta y madura, debería estar con hombres de mi edad, prepararme una vida larga con ellos, no ser tu perra.

-YO: no eres mi perra.

-ELEONOR: ya, eso dices, ¿pero me quieres?- me pillo sin respuesta de nuevo.

-YO: claro que te quiero.- me miró sin creerme.

-ELEONRO: quizá me tengas aprecio o cariño, pero no me amas, no como a Ana, ¿verdad?- el silencio la dio la razón.

-YO: no puedo evitar sentirme atraído por ti, mi pequeña reina, pero mí corazón es de Ana, es suyo, y si bien puedo compartir mi cuerpo con las 2, no puedo hacer lo mismo con mi amor.- sollozaba ante la sinceridad cruda de mis palabras.

-ELEONOR: y es por eso que me odio, por saber que nunca me amaras así, y seguir en este juego cruel.- se alzó para besarme.- por que la amas así y a mi no, hago el amor mejor que ella, lo sabes.

-YO: es cierto, pero tú eres más mujer que ella, apenas una veinteañera, y te ha costado mucho trabajo superarla.

-ELEONRO: pero soy mejor, ¿acaso eso no es suficiente?.

-YO: no, mi colombiana, quizá si no la hubiera conocido a ella antes, quizá si en otra vida hubiéramos coincido, pero no estamos en un mundo perfecto, no puedo ofrecerte algo que no es tuyo, ni tu puedes pedirme que te lo de, sabiendo que no te pertenece.

Nos miramos a los ojos, quería trasmitir firmeza pero me dominaban las emociones, no quería perderla, pero tampoco darla esperanzas, la saqué una lagrima que corría su rímel, sonrió al sentirse vulnerable, de golpe me besó de nuevo, repetidas veces, tantas que ya eran besos largos y pasionales con lengua y agarrándonos las cabezas para no alejarnos mucho el uno del otro, las cremalleras sonaron, sus manos acariciaban mi slips por encima y la mías bajaban por su espalda junto al cierre del vestido, nos fuimos calentando hasta que de un tirón le rompí las alas del vestido blanco para bajárselo y comerme sus maravillosas tetas y sus pezones como postes de carretera, rompió a reír.

-ELEORNOR: que bruto eres, acabas de romper un vestido de 10.000€- la miré con desidia mientras me sacaba un pecho de la boca.

-YO: ¿si quieres paro?- rió asintiendo que de parar nada, rasgué el vestido aun mas ferozmente hasta arrancárselo de encima, quedó solo con un tanga diminuto color carne y los tacones, y el vestido hecho jirones en el suelo.

Ella me besó apasionadamente mientras me desvestía, mis manos se fueron directas a su senos los pellizcaba con agilidad, se separó lo justo para dejarme cierta libertad para desnudarme por completo.

-ELEONOR: vamos a darnos un baño.

De forma erótica se giró y movió su culo ante mi mirada, con obscenidad se agachó para quitarse el tanga, solo llevar los slips por los tobillo evití que la ensartara allí mismo, la tenia como una piedra y esta vez no me iba a contener en absoluto, se soltó el pelo dejándolo caer para que bamboleara con sus andares, se paró en el borde de la piscina y torció un poco la mirada llamándome a su encuentro. Sin dejar mas de un segundo la abracé por detrás, besando su cuello y sus hombros, mi polla ya sobresalía entre sus muslos como si fuera ella la que tenia pene, abriendo sus labios mayores y sacándola un gemido al notar mis manos en sus senos, la quise ensartar allí mismo, pero la di la vuelta, lamí sus pezones hasta que imploro sexo, la subí encima mía a horcajadas y la penetré con suavidad, pero sin cesar hasta hundirme en ella por completo, besándonos fui andando hasta la zona de la escalera y fui metiéndonos en el agua con cuidado, hasta tener medio cuerpo hundido, allí ella misma se movía follándome, girando sus caderas y agarrándome la cara para ganar apoyo, su ritmo era lo máximo que el agua le permitía, y bastó con 20 minutos para llegar al orgasmos que buscaba, uno dulce y cálido, mis manos repasaban todo su cuerpo, incluyendo meter mis dedos en su ano, a los 15 minutos el 2º orgasmo la hizo temblar y dejar de moverse, no podía mas, allí empecé yo apoyándome contra la pared de la piscina mi pelvis inició movimientos lentos y amplios que se tornaban mas rápido con cada ida y vuelta, besando y mordiendo su cuello, ella solo clamaba a dios con cada eclosión de sensaciones en su interior, entre medias respiraba bocanadas de aire, clavándome las uñas largas y adornadas en la espalda, 10 minutos después me corrí sintiendo como me vaciaba. Esto no había sido mas que el principio, Eleonor se desmontó y besó mi pecho con clama, acariciando mis músculos, bajando su boca hasta hundirse en el agua y chupármela debajo del agua, no estaba muy por debajo así que salía de vez en cuando a coger aire para seguir un buen ritmo, una vez dura de nuevo, se volvió a montar encima mía de cara rodeándome con las piernas y ensartándose sola, volví a acelerar sacando a la bestia de forma simultanea, arrollé como un toro bravo, en media hora tuvo mas de 5 orgasmos brutales cada uno mas animal que el anterior me hizo sangre en la espalda con sus uñas mientras bramaba obscenidades, se movía convulsa perdiendo el ritmo de las embestidas pero gozando como loca, echándose hacia atrás y volviendo a recaer sobre mi besándome de forma desordenada, mas de 20 minutos así hasta volver a correrme haciéndola gritar como un cochinillo.

Se bajó y nado con torpeza hasta el bordillo se sujetó tratando de salir elevándose, un grave error, me dejó su trasero totalmente ofrecido, según me acercaba estaba a una altura perfecta para follárme su ano, hundí mi cara entre sus nalgas, separándolas y lamiendo el ano metiendo 1,2,3,4 dedos consecutivamente hasta tenerla lista, ella quería pedir clemencia pero no la deseaba, al sentir mi rabo abriéndola el culo gritó tanto que me asustó, solo su cólera pidiendo que siguiera me saco del susto, la fui metiendo tan lentamente por la presión que pensé que se desmayaba, pero mordiéndose el puño aguantó hasta tenerla dentro, luego solo fue arrancar la moto y darla con todo. Ya por la 3º corrida, antes estaría medio muerto, pero ahora, estaba tan fresco, me follé su culo hasta hacerlo estar rojo de los golpes de mi pelvis y los azotes que la daba, el agua salpicaba, la acariciaba el coño metiéndola la mano entre las piernas, ella golpeaba el césped con rabia al sentirse superada por un animal indómito, tras 2 orgasmos anales se desvaneció cediendo terreno hasta ser un trozo de carne mas que suspiraba entre estocadas, al ir a correrme mi ira me llenó y la agarré de la tetas poniéndola de pie y acelerando hasta casi sacarnos de la piscina a golpes de cintura, Eleonor se reactivó ante aquello unos instantes lo justo para sentir como mi semen caliente se derramaba en su recto. Sus manos temblorosas buscaron mi nuca.

-ELEONOR: no hay mujer que pueda con usted, es la perfección hecha amante, me da igual que no me ames, mientras me haga el amor así.

-ANA: eso, puedo prometértelo siempre.- tenía fuerzas y energías para más, lo sabia, y Eleonor lo notaba, su cuerpo y sus gestos eran de temor a otra ronda más.

En brazos la saqué del agua, apenas podía caminar, la subí en brazos a la cama y allí la acosté, fui a mirar a Ana que dormía como un tronco, y baje a beber algo y comer de las sobras de los canapés, al volver a la habitación Eleonor estaba de rodillas en la cama mirándome lujuriosa.

-YO: ¿aun quieres más?

-ELEONOR: todo lo que mi hombre pueda darme.- asentí ante tal gesto, ella se agacho quedando a 4 patas llamándome con el dedo.- hacia menos de 10 minutos estaba rota y ya estaba en pie.

Me tumbé en la cama y me puse encima totalmente estirada, me encanta esa posición, sentir sus pechos aplastados contra mi y mi verga creciendo entre sus piernas, cuando estuvo tiesa se abrió de piernas cabalgándome y se elevó para meterse la polla hasta el fondo, casi se corre de nuevo solo al sentir eso, apoyada en mi pecho quiso moverse pero su cuerpo no le respondía mas de 2 minutos seguidos, la tumbé sobre mi besándola, levanté la cadera plantando los pies, en la posición mil veces estudiada, Eleonor me miró acongojada, y desate el infierno, mi polla entraba y salía en su totalidad sin parar de acelerar, oía el sonido de mis testículos golpeando de forma constante, se le arqueó la espalda de tal forma que podía notar el pelo de su cabeza rozándome los muslos, luego caía rendida a mi pecho con todo el pelo a un lado agrandemos de la mandíbula, besando cuando su cuerpo se lo permitía, pero cada pocos minutos se corría de forma grosera, la posición inclinada hacia que sus fluido cayeran por mi pelvis y pecho, apenas se rozaba el clítoris rompía en otro orgasmo, lo sabia y aun asi repetía, era insaciable, llegó un punto en que pensé que no podría con ella, pero era la 4º corrida de la noche, tarde casi 1 hora en venirme y al notarlo di el resto, todo, quería probarme, ver hasta donde me daba el ejercicio del gim. Del espasmo que la dio casi sale disparada contra la pared de la cabeza de la cama, a tuve que sujetar rodeándola con los bazos con fuerza para que no saliera rebotada, eso solo la mató aun mas, recibiendo en estático un sin fin de penetraciones, el orgasmo que tuvo se dividió en varios seguidos y cayó redonda ante mi, solo sus ojos demostraban que aun estaba allí, eso y su boca abierta como para meter una bola de bolos. Al estallar en su interior el semen inundó su interior haciéndome notar como caía caliente por mi tronco. Al salirme de ella una fuente de semen y fluidos salió de ella, que parecía hacer fuerza para sacar todo aquello de dentó, a la 4º convulsión se cayo de bruces a mi lado, respirando de milagro y durmiéndose al instante. La di un beso en la frente y me fui a la cama con Ana, acostándome a su lado abrazándome de forma subconsciente.

Me despertó el sonido de la puerta, Ana seguía dormiría como una marmota, y al levantarme vi a Eleonor acostada igual de dormida, bajé a abrir, eran los de la fiesta que venían a recoger los últimos trastos, les abrí, subieron varios hombres y una mujer que se echó a reír al verme, estaba desnudo y con mi empalme mañanero, joder, no me había dado cuenta, en esa casa ir desnudo era lo normal para mi, me fui a poner algo, y abrí la puerta de la habitación de abajo, donde estaba Teo aun dormido en la misma posición en que le dejamos Alicia y yo, me enfadé de golpe al recordar su infidelidad, le quise despertar pero si seguía borracho era inútil, le dejé allí y fui a la cocina a comer algo, cerca de la 1 de la tarde, mientras los operarios recogían los equipos de música y las mesas la chica limpiaba y organizaba la cocina, me miraba de reojo, solo me había puesto unos pantalones cortos, mi cuerpo la atraía y haber visto mi polla que ahora se marcaba en la pernera de la prenda flácida después de acudir al baño, la hacia sonrojarse, me animé a charlar un poco con ellos, hasta ayudándolos. Sacando una mesa vi a Teo salir de la habitación con una resaca enorme, me disculpé con los operarios y me fui a por el, le agarré del brazo y le arrastré a la piscina.

-YO: ¿se puede saber que coño haces?- me miró cegado por la luz del día, ubicándose.

-TEO: hola tío, ¿que pasa?- le sacudí del brazo.

-YO: ¿que pasa? Que ayer le pillé follándose a una desconocida, mientras Alicia te buscaba preocupada.- se abrió de ojos sorprendido.

-TEO: dios, ¿que dices, volvió? suéltame.- ordenaba confuso.

-YO: ¿no te acuerdas? Lo mismo es eso, ibas tan borracho que no podías ni ponente en pie.- tiró de su brazo apartándose de mí.

-TEO: ¡y a ti que coño te importa!

-YO: me importa por que es mi casa, mi fiesta, eres mi amigo y ella tu novia, la tuve que engañar para que no te pillara.

-TEO: no te lo pedí.

-YO: no hacia falta, ¿o acaso querías que te pillara?- callaba enfurecido.- ¡te estoy hablando!, ¿es que no te acuerdas de lo que te dije cuando me mude aquí?

-TEO: si eres mi amigo ten la puta boca cerrada.

-YO: la tender pero no por ti, si no por ella, esto la destrozaría, se acabó, vas a cortar con ella.

-TEO: déjame en paz, no te incumbe.

-YO: lo harás, o ella se enterara de todo, y no me causa placer, pero lo haré.

-TEO: ¿me harías eso a mi?- casi suplicó, sabia que mi determinación en estos asuntos era firme.

-YO: te lo has hecho tu solo, el Teo que yo conocía no es el borracho resacoso que tengo delante, jamas engañaría a Alicia con una cualquiera y menos me pediría que lo ocultara, no eres ni la sombra de quien eras.- su mirada irradiaba odio.

-TEO: mientes, es solo una excusa, amas a Alicia y me la quieres arrebatar, siempre lo he sabido.- se echó encima mía enfurecido, le solté una bofetada que le pillo desprevenido y le hizo tambalearse.

-YO: si hubiera querido hace meses que estaría tirándomela delante de tus narices, pero me fui de esa puta casa para alejarme de ti y de ella, por el respeto que te tenia y que has perdido, me fui para que pudierais ser felices de nuevo ¿y así me lo pagas? ¡¿Acusándome?! – agachó la cabeza sabiendo lo cierto de mis palabras.

-TEO: tío, perdóname, no la digas nada, por favor, mejoraré, no se que me paso.- me agarró del brazo implorando.

-YO: te di la oportunidad cuando me fui del piso, te lo advertí, te dije que si no cambiabas me la llevaría, y no lo has hecho, sigues igual, no te entiendo, ¿que se supone que ha hecho ella para merecerse tu desdén?

-TEO: tu, tu eres lo que la pasó, maldito el día en que nos mudamos, desde entonces no puedo evitar los celos, ella te mira y te desea, lo se, y yo no se que hacer, me odia y yo a ella, por que no lo hablamos pero lo sabemos.

-YO: pues la solución es simple, déjala, si os sentís así es inútil prolongar la agonía, ya fuero yo u otro no podéis seguir así, por que os hacéis daño. .- nos sentamos en la tumbonas.

La conversación se calmó un poco, Teo lloró ante mí, la había querido mucho pero ya no sentía eso, incluso antes de la mudanza sabia que las cosas no iban bien, esperaban que irse a vivir juntos lo arreglaría, pero solo lo estropeo. Me vestí y le acompañe a casa, no se de donde, pero por toda la casa encontré papeles con números de teléfono y notas para mi, las 4 camareras, de casi todas las solteras de la fiesta, de algunas con novio y de 1 casada, hasta una del cocinero que se encargo del catering, todas al cajón. Me despedí de Teo con un fuerte abrazo, y me fui a casa de mis padres, con algo de resaca comimos algo y reímos por la fiesta, mi hermana llegó cambien sobre esa hora de donde fuera que paso la noche, ya era mayorcita para saber lo que hacia, la tarde paso con todo echándose una siesta menos mi madre y yo que nos quedamos charlando en el salón como me pidió de noche.

-YO: ¿y por que querías hablar conmigo?

-MADRE: nada, es solo que……….¿como te va con la nueva casa?- eso no parecía demasiado importante.

-YO: mama, ¿dime que quieres?.

-MADRE: es solo que, ayer hablando con Eleonor y luego con Ana, en grupo o a solas, no se, las vi raras.- sacudí la cabeza.

-YO: ¿raras? ¿Que quieres decir?

-MADRE: no lo se, quizá no sea nada, es solo que me dio una sensación rara, no me fío de ellas.

-YO: pero si es Ana, mi novia y Eleonor tu amiga, no pueden ser más dulces y cariñosas.

-MADRE: lo se, y por eso te lo digo ahora, algo las pasa, comentarios o ciertas miradas, he visto algo en sus ojos que no me gusta, traman alguna cosa.- reí sonoramente.

-YO: no vas a lograr alejarlas de mi mama, no con esta tontería.- me cogió de la mano y me miró fijamente.

-MADRE: no es eso cariño, no habla una madre frustrada por que su hijo no la hace caso, te habla una madre preocupada por su hijo, esas traman algo y tu eres demasiado bueno como para verlo.

La negué mil veces y ella se mostraba igual de preocupada, le resté al asunto antes de irme, me beso en la mejilla abrazándome con cariño, antes de despedirse recordando sus palabras. El viaje de vuelta lo pasé con el debate mental, mi madre se equivocaba, Ana era dulce y cariñosa, me amaba, y yo a ella, podía tener una picardía inculcada por mi, pero poco mas, Eleonor era aun mas mansa, un corderillo fácil de manipular, ninguna tenia motivos para ocultarme nada, casi me reía solo al negarme esa idea, pero algo en mi anterior se revolvía, a lo largo de toda mi infancia, mi madre nos ha advertido a todos, mi padre, mi hermana y a mi, sobre cosas o personas, y nunca, nunca jamas había fallado, su detector de mentiras y su radar protector me había demostrado palpablemente que si ella decía peligro, tenias que estar atento.

CONTINUARA………………..

Relato erótico: “MI DON: Raúl – Todo en contra (35)” (POR SAULILLO77)

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Veo que lo del prologo se esta haciendo pesado así que lo elimino, cualquiera que quiera seguir la historia puede leer algún relato de los primeros, respecto a los errores ortográficos trato de que no haya muchos pero ya no se que mas hacer, le paso varios correctores, y releo bastante, así que siento si no puedo mejorar mas.

Os agradezco a todos los comentarios positivos y negativos, así mejoro, pero oye, los positivos me suben el ánimo.

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¿Alguna vez habeis ido a un buffet libre?, supongo que si, o al menos sabréis lo que es, un montón de comida, de todo tipo y te muchos lugares, te coges tu plato vacío y te plantas delante de decenas de bandejas con la comida llamándote, ensaladas, arroces, pastas, mariscos, fritos rebozados, carnes en salsa, pollo asado, sushi, churrasco argentino o wok oriental………..vas cogiendo un poco de cada cosa que te gusta hasta que te das cuenta de que tienes el plato lleno a rebosar, tapado por un trozo de pizza, si no os pasa ya os digo que a mi si, y luego vas a tu mesa, y te sientas delante del plato sin saber por donde atacar, ni como meterle mano a aquello. Algo así me pasaba, estaba sentado en la cama, con un puñado de papelitos en cada mano, leyendo notas cariñosas, amables y alguna subida de tono, llevaba casi 1 hora intentando decidir quien seria la 1º a la que llamaría, mi jefa tenia un polvazo y sus aires superiores me invitaban a bajarla de la nube a pollazos, aunque la monitora del gim era un escándalo de mujer, puestos a pensar las del parque que me perseguían cuando salía a correr por allí eran las ultimas que se habían ofrecido, pero la hija de Luz y sus aires caribeños aun eran recordados en mi mente, dios, que dolor de cabeza se me estaba poniendo, era plenamente consciente que cualquiera de ellas con una llamada y algo de mi encanto serian mías en breve tiempo, y puestos a disfrutar, sabia de cierto piso con 3 estudiantes, una a la que ya tenia medio entrenada de enormes tetas, otra que era mi “hermanita” con un trasero que ni J LO, y a una exuberante canaria cuyo papel andaba perdido en ese cajón desde Navidades, sin duda meterme en ese piso seria de lo mas estimulante, y mas desde que Manu se fue de allí, y su habitación la ocupó Helena Mara, la hermana de Alicia, cuyo papel había tenido en la mano hacia nada.

Mara, para abreviar, era un par de años mayor que su hermana, era arisca, seria y de difícil trato, por eso sus amistades, las de verdad, no eran muchas y pasaba mas tiempo con los amigos de su hermana que con los suyos, una mujer fría y seca que nunca demostró el menor interés en mi, mas que por mi aspecto previo sobretodo por mi afabilidad, mi sorna, y mi capacidad infinita para hacer el ridículo solo por hacer la gracia, chocaba directamente con su forma de ser, pero todo eso había cambiado, desde Navidades, desde que me vio con el traje de Eric arreglado, no solo me dio su papelito correspondiente, si no que había intensificado el numero de veces que quedaba con nuestro grupo, me llamaba o me mandaba mensajes a menudo, no cadenas de mensajes ni bromas, si no preguntarme que tal estaba, como me iba todo, que iba ha hacer ese día, que si iba a la fiesta de su hermana………..Pasaba de ella como de la mierda por eso, pero físicamente era atractiva, sin tanta cadera como su hermana, si tenia un culo prieto y bien levantado, le gustaba presumir de el con leggins y vaqueros ajustados, mayormente para suplir las carencias en su pecho, si llegaba a una 80 era de milagro, picaduras de avispa mas que senos, aun así su figura esbelta y su cuerpo fino había llenado mi mente en mas de una ocasión, usaba tacones casi siempre para realzar su trasero y tenia cierto estilo y clase a la hora de vestir, morena con los ojos negros y el pelo corto por lo hombros pero siempre con peinados complejos y estilizados, de los años 30, guapa y con una cualidad que a muchos no gusta pero a mi me llama la atención, ojos enormes y salientes. Estaba harta de vivir aun con su madre y que su hermana pequeña ya se hubiera independizado, no encontraba un novio que la soportara más de 3 meses, aunque se decía que follaba como una loba, y viendo la habitación libre se fue a vivir al piso de estudiantes. Sin duda todo un reclamo, meterme en esa casa era un sueño, yo solo con 4 pedazo de mujeres, adolescentes todavía, a las que adiestrar, 3 desde 0.Pero había un problema, yo ya tenia casa, y me había costado un mundo tenerla, no renunciaría a ella para meterme allí, con 4 mujeres cada una con su carácter, su ego y sus sentimientos, no me sentía ni física, ni mentalmente capaz de dominar la situación, y en ese momento necesitaba desahogarme, llevaba 1 mes largo sin follar y Alba apenas me había saciado, tenia un apetito voraz de sexo, y solo conocía a una persona que me domara, cogí el móvil y la llamé.

-YO: hola preciosa, ¿como te va la vida?

-MERCHE/LEONA: pues no muy bien ahora mismo uffff uffffffff.

-YO: ¿que te ocurre?

-MERCHE: que he roto aguas, me voy para el hospital, adiós……..- me colgó.

Me quedé medio tonto con el teléfono pegado a la oreja y una sonrisa estúpida, llevaba 1 año y varios meses sin hablar con ella, desde que Ana y yo la pedimos ayuda para buscar piso, donde me presentó a su prometido hablando de planes de boda, ni una sola noticia de ella hasta ese momento, y ahora, cuando mas la necesitaba mi leona estaba de parto con el cachorro de otro. Era mi plan A, no pasaba nada, ya tendría tiempo de retomarla cuando pasara un tiempo prudencial, hasta me alegré, no por que fuera madre si no por que dicen que cuando son madres a las mujeres les crecen las tetas, y Merche ya tenia un buen culo, con un buen par de tetas seria ideal, el pensamiento era cruel y poco apropiado, pero me convencí de que ese era mi nuevo yo, “que se joda, me buscare a otra”. La siguiente del ranking era Madamme, pero me negué en redondo, quería que Raúl fuera malo, no que Zeus regresara, y acostarme con Madamme sin ser Zeus seria perder todo el poder que tenia sobre ella, y bien me había servido con el ex de Eleonor. Descartada, ya tenia tachadas a las 4 mujeres que mejor follaban con las que había estado, Ana y Eleonor incluidas, a partir de ellas, el resto estaba lejos, y no por poco, Lara era la opción que me venia a la mente, pero a ella nunca la pude penetrar completamente y no estaba como para ir con remilgos, joder, me estaba costando mas de lo esperado, así que me serené, “Pensar, razonar y analizar”, era lo que me había enseñado Eli……….de golpe caí, Eli era la respuesta, era casi poético, como si el universo me estuviera hablando a gritos y no lo hubiera oído hasta ahora, si había renacido con una enfermera, como mi 1º experiencia, que menos que seguir las pautas, y volver a los brazos de Eli. Llamé al móvil que tenia de ella “El móvil al que llama no corresponde a ningún usuario”.

-YO: ¡¡me cago en tu puta madre!!- grité tan fuerte que se asomó Dani, la sirvienta.

-DANI: ¿que ocurrir?- sobresaltada mi miraba con restos de ropa sucia en las manos.

-YO: nada mujer, que por lo visto las mujeres me huyen hoy.- me miró sin entenderme del todo.

-DANI: su tu querer, yo follar ahora.- la miré sorprendido, la forma tan natural con la que lo decía parecía que se ofrecía a sacarme la basura y no a sexo. La miré dubitativo, más que nada por que parecía que los astros se habían aliado en mi contra, pero si la tomaba así, no seria diferente al resto y la había hecho una promesa de no tocarla ni pedirla nada hasta que ella quisiera.

-YO: no, ya te dije que tu decides, y no te ofendas, no creo que este a la altura de lo que necesito.- se encogió de hombros y se marchó como si nada.

Rebusqué en una vieja agenda el número fijo del gim de Eli donde me había adiestrado en las artes del amor.

-RECEPCIONISTA: Hola, buenos días, aquí Eli sports 1, ¿en que puedo ayudarle?- me sorprendió no oír a Eli, cuando estaba allí siempre lo cogía ella y menos tenia para una recepcionista, sabia que desde mi marcha le habían ido bien las cosas, pero como con todas, había perdido contacto durante esos 2 años de noviazgo con Ana.

-YO: si, hola, buenos días, preguntaba por Eli- se hizo un silencio incomodo.

-RECPECIONIISTA: ¿quien?

-YO: Eli, Elisabeth vamos, la jefa.- soltó una carcajada.

-RECEPCIONSTA: lo siento señor, la señorita Elisabeth no atiende al teléfono, es una señora muy ocupada como para andar contestando a cualquiera, dígame en que puedo ayudarle y le complaceré.

-YO: creo que no lo entiende, soy amigo suyo, y no la localizó.

-RECEPCIONISTA: puede concertar una cita si lo desea, dígame su nombre y ya le llamaremos cuando haya una hora disponible.- pareció ni escucharme, mascando chicle sonoramente.

-YO: esta bien, dígale que Raúl, su GRAN amigo, la anda buscando, dígaselo así y ella sabrá quien soy.

-RECPECIONISTA: esta bien, así se lo diré, pero le advierto que es una persona muy ocupada y no toleraremos que se gasten bromas.- me colgó bruscamente.

Me tumbé en la cama y me eché a reír de impotencia, al rato acudí a la cocina totalmente desnudo con Dani terminando de recoger sus cosas para irse, sin disimulo me miró la polla y se despidió con un abrazo cálido y un beso en la mejilla, bebí algo pensando la locura de situación, Eli misma me había llamado desde ese móvil hacia 1 mes al enterare de mi ruptura, ¿y ahora estaba cortada la línea?, comí algo decente y puestos a esperar, decidí retomar mis rutinas de ejercicio, cogí la bici, me puse el móvil en una funda para ir escuchando música y salí a dar una vuelta, se me notaba enquistado, los músculos se desperezaban y sentía como me costaba seguir un ritmo de pedaleo, estaba en baja forma, el mes de inactividad me paso factura, regresé a la hora y media a casa dándome un chapuzón en la piscina desnudo, cuando oí sonar el teléfono en el salón, como un rayo salté del agua y entré en el salón salpicando agua y con mi rabo dando vueltas, me costó sacar el móvil de entre la ropa de deporte, cuando por fin descolgué.

-YO: ¿si? – respondí respirando agitado.

-ELI: ¡¡¿que tal esta mi GRAN amigo?!!- gritó con alegría.

-YO: desesperado por verte, ¿que narices le pasa a tu móvil?

-ELI: nada, que como ahora soy famosa he tenido que cambiar de numero.- me quedé a cuadros.

-YO: ¿famosa de que?

-ELI: ¿no te acuerdas?, ya te lo dije la última vez que hablamos, hace 1 mes………

-YO: lo siento, hace 1 mes no estaba en mis cabales.

-ELI: ainsssss pues busca Eli sprots en Internet o las mañanas con Eli, y te enteras…..¿que tal tu?

-YO: mucho mejor, y recuperado, aunque ando algo atontado, me vendría bien quedar con una vieja amiga como tu para charlar.

-ELI: por supuesto, cuando quieras, ¿donde estas? que te paso a buscar con el coche – sonreí al ver su predisposición.

-YO: déjalo, ya voy yo con el mío, ¿donde?

-ELI: pues en el gim nuestro………..vamos en el que estuviste conmigo, ¿te vienes ya? Es que estoy liada pero luego tengo un rato..

-YO: si quieres……..

-ELI: claro tonto, vente pero si me ves ocupada espérate un rato que tengo trabajo aquí, ¡¡un beso y hasta ahora!!- sonó a autentica felicidad.

Me di una buena ducha, quitándome los pelos del pecho, no quería aparecer ante ella descuidado, me vestí con un pantalón de gimnasio ajustado pero sin slip, con la polla colgado y marcándose claramente al moverme, con una camiseta encima y nada mas, tal como iba a su gim, para establecer una conexión directa con ella según me viera y recordara aquellos tiempos, Eli era quien me lo había enseñado todo, al menos las bases de las que fui aprendiendo por mi cuenta, si iba a por ella tenia que tener esos detalles en cuenta, aunque era mas un juego que otra cosa, la iba ha hacer una demostración, estaba seguro de que solo con pedírselo nos acostaríamos sin que pusiera objeción alguna. Hice algo de tiempo mirando lo que me dijo en Internet, resultaba que su cadena de gimnasios se había expandido, y no 2 o 3 en Madrid, si no por toda España, tenia centros nuevos en Barcelona, Bilbao, Sevilla, Valencia y algunas ciudades mas, se había extendido como la pólvora y al ver la pagina web lo entendí, Eli llevó aquel ligero erotismo en sus clases para atraer clientes, a un nuevo nivel, parecía un pagina erótica o porno mas que de un gim, llena de hombres musculosos con el torso desnudo sudando y haciendo ejercicios, o de mujeres con poco mas que un biquini encima, exuberantes y sensuales agitándose ante la cámara. Cuando busqué “Las mañanas de Eli”, me harté de reírme, le habían dado media hora en una televisión nacional por las mañanas, dentro de esos matinales de 4 o 5 horas donde se hablan de política, salud y sociedad, le dejaban dar una clase rápida con “sus métodos”, ella misma salía en directo acompañada de 2 o 3 monitores/as y de algún colaborador del programa que hacia el tonto pero Eli aprovechaba para explicar lo sencillo y fructífero de su estilo de entrenarse. Todo muy creíble y bonito hasta que te dabas cuenta de que Eli hacia exactamente lo mismo que cuando la vi por 1º vez, si, las rutinas eran ejercicios, pero con el paso de los minutos se volvían eróticas y sensuales, Eli y su escote abierto o su trasero ceñido en ropa elástica de deporte eran consumidos por la cámara, y cuando no era ella, era uno de los monitores, un negro con una musculatura espectacular, hasta yo quedaría en evidencia delante de el, y como no , con la polla bien marcada en el pantalón corto, era grande y vistosa. Enmarcado en un programa de sociedad y salud, tenían picos de audiencia enormes en esos minutos, todos sabían lo que Eli hacia y a todos les parecía bien, y como tal, su popularidad había aumentado.

¿Que por que no me había enterado de anda de esto? muy fácil, ese matinal empieza a las 9 y Eli entraba a las 10 de la mañana, hora en la que siempre he estado dormido, follando o trabajando. Mientras me bestia, me llamo mi madre, por onceava vez me daba la charla sobre lo ocurrido con Ana tratando de sonsacarme, el tema de cortar con Ana así paso a 2º plano en el momento en que la dije que me quedaba el ático, no a vivir si no en propiedad. Lo de Ana fue un interrogatorio, pero averiguar como, o por que, era el dueño del piso, fue peor, ni la SS, trataba de hacerla ver que ya me dio el coche, y ese piso era otro regalo, pero no colaba, tarde o temprano tendría que inventarme una excusa mejor o decirla la verdad, estaba empezando a elaborar teorías descabelladas y en ninguna salía bien parado, pero tenia otras cosas en la cabeza.

Cogí mi coche, el de lujo que me regaló Eleonor por Navidades, al ponerlo a mi nombre entonces, ya era mío aunque se fuera, total, tenia otros 7 coches iguales, o mejores, y no sabia conducir, no la importó ni la oí nombrarlo. Acudí al gim teniendo que aparcar lejos, casi en el parque por el que tuve mis revelaciones en su día, relamiendo ante lo que había visto, Eli no solo se conservaba genial para sus 38 años, si no que por la TV me pareció mas guapa y mas exuberante. Había una cantidad de gente enorme agolpada cerca del gim, incluso prensa y luces de cámaras, me tuve que abrir paso hasta la entrada donde 2 gorilas impedían el acceso a la masa de gente, me presenté como Raúl, como me advirtió Eli en un SMS, y me dejaron pasar, subí a las ala donde había pasado 1 mes “entrenándome” con ella, no sin esfuerzo, había gente por la escalera y los pasillos, al llegar a la sala entré con cuidado, estaban haciendo un reportaje con Eli respondiendo amablemente a unos reporteros con un grupo de gente a su alrededor, haciendo fotos y con micros por todos lados, la sala estaba rodeada de conocidos de los clientes, que estaban dando una clase, mas ornamental que real, dirigidas por el negro de la TV, que hacia mas ruido que indicar.

Esperé calmado sonriendo al ver la atención que generaba Eli, aquella mujer que cuando acudí a ella estaba a punto de cerrar el gim por las deudas, ahora salía en la TV y era considerada la nueva gurú de la salud del país, con una docena de locales por todo la nación. En mitad de la entrevista, un reportero de la competencia de su programa, con algo o mucho de malicia, la dijo que por que no les hacia una demostración de una clase delante de todos, pero mas que una petición fue una encerrona, ella no estaba lista, ni preparada, estaba pillada al no esperárselo y sonriendo mantenía la compostura, les indicaba que su compañero lo hacia muy bien, pero era mentira, y era obvio, era una pantomima para que se viera algo de movimiento detrás de ella en la grabación, y el reportero lo sabia, buscó sangre insistiendo con muy mala leche, tono hiriente y algo obstinado.

-PERIODISTA: ¿acaso la reina del gim es solo un cuerpo bonito que no sabe lo que hace?- el silencio llenó un segundo la sala, ni el periodista amigo de la cadena donde salía tenia replica a aquello y Eli mostraba tristeza en los ojos, sonreí, no sabéis cuanto, llevaba mucho, no se cuanto en realidad, sin hacer el ganso.

-YO: ¿que le parece si damos la clase juntos?- me adelante al resto de gente que espera ávida de carnaza social, al instante 4 reporteros se me echaron encima, pero solo miraba a Eli, que se volvió con asombro y algo de alivio, al reconocerme se puso roja y se eché a reír.

-PERIODISTA2: disculpe ¿y usted quien es?

-YO: soy un antiguo cliente de Eli, yo era un gordo asqueroso que no se tenia el menor aprecio, pero entonces entré aquí y salí siendo el hombre que soy ahora y todo gracias a ella.- la señalé para dar mayor fuerza al momento, lo dicho no era del todo falso, ni del todo cierto, pero bastaba para ser creíble.- si tengo que dar la clase con ella para que veáis como funciona, lo haré.

Para cuando terminé de hablar la mitad de las mujeres de la sala ya tenían clavada su mirada en el bulto de mis pantalones, para cuando el periodista enemigo asintió con ira al frustrarse su ataque, y plantarme delante del negro con la mano extendida pidiendo que Eli me acompañara, todas las miradas, hombres incluidos, se centraron en mi, Eli podría haberse vestido de camionero y hacer malabares, que daría igual, yo seria el centro de atención, asumí esa carga para que si ella fallaba, nadie se diera cuenta. Hice unos ligeros estiramientos en articulaciones mientras Eli se ponía a mi lado quitándose la chaqueta deportiva y quedando con un top ajustado y escotado, unos leggins negros que eran una 2º piel, y su eterna coleta, me abrazó dándome un beso en la mejilla.

-ELI: gracias – me susurró al oído, era tan evidente lo que había echo como que su audiencia la veía por el morbo y no por el ejercicio, pero de nuevo era una verdad incomoda tapada con una farsa cómoda, yo y mi marcada polla enorme en el pantalón eran la atracción.

Salté hacia atrás encarándome al resto de personas que hacían los ejercicios de forma lamentable, mandé al negro, valga que es descriptivo y no denigrante, a poner la música que Eli usó cuando estaba yo, y ocupé su lugar, con Eli a mi lado, di fuertes palmadas y me encaré con varios chavales y mujeres para pedir que se activaran y que se lo tomaran en serio, ver a un tío de 1,94 y 92 kilos de músculos gritándote con rostro rudo, pone serio a cualquiera. Cuando estuvimos en posición Eli reconoció la primeras notas, al igual que todos, habrían echo esa rutina mil veces, hice la cuenta taras y comenzamos, como montar en bici, al 2º compás todos clavaban los movimientos, el periodista amigo hizo su trabajo y fue arengando a los demás y los aplausos y gritos de animo fueron llenando la sala hasta casi tapar el sonido de la música, pero no hacia falta, Eli clavaba los tiempos y yo la seguía con seguridad, tenia su cuerpo y sus gesto clavados a fuego en la memoria, había devorado su cuerpo con los ojos durante un mes, con solo ver moverse un músculo en su pantorrilla ya sabia que tocaba a continuación, fue tan divertido que no me di cuenta de que había fallado en un par de gestos con los brazos, miré al periodista enemigo que se disponía a abrir la boca pero entonces me salí de la formación pidiendo disculpas, haciendo gestos claros como si hubiera sido la camiseta la que me limitaba los movimientos, me la quité pausadamente y de forma sensual, las palabras y silbidos de las mujeres se elevaron por encima de todo, un millar de flash de las cámaras saltaron a su vez, y hasta Eli me aplaudía con la boca abierta, veían un torso trabajado, la tableta marcada, los pectorales grandes y llamativos y unos brazos bien definidos, no era una maquina de músculos como el negro, venas hasta casi reventar y con los mollas sobresaliendo de forma antinatural, no, era mas atractivo, mas definido y por los suspiros que me llegaban, mas sensual. Eli me volvió a abrazar.

-ELI: gracias de nuevo.

-YO: tú continúa y reza por que no vuelva a meter la pata, la próxima será quitarme los pantalones y no llevo nada debajo.- mascullé con sorna.

-ELI: lo se, trata de no fallar, aunque hace tanto tiempo que igual deberías ir bajándotelos………..- su ironía me sacó una carcajada.

Clavamos el final de las rutinas y entre aplausos comenzó la de los bailes, Eli y yo lo hicimos de lo mas natural, bien agarrados y dando giros sin parar, los cambios de música empezaron y con ellos los cambios de pareja, sobra decir que las primeras veces 4 o 5 de las mujeres, de todas las edades entre 17 y 58, se pegaban por mi, pero se fue haciendo mas ameno, mi pecho desnudo y sudoroso las atraía como miel a los osos, me acariciaban y se frotaban con descaro sintiendo mi polla en reposo entre sus muslos o en su vientre o entre sus nalgas, yo bailaba y me reía sin parar, al finalizar Eli y yo terminamos la rutina juntos con un baile avanzado que solo unos pocos imitaron, aun los recordaba de mis últimos días con ella, giros, alzamientos de ella, posturas, todo acompañado de aplausos y mas jolgorio, al acabar le ofrecí mi mano a Eli como las parejas de baile profesional, la cogió encantada y nos dirigí delante el periodista enemigo que estaba rojo de ira a punto de estallar, sin mas, hice un amplia reverencia con el torso, acavada la obra de teatro, con todos en pie, Eli me siguió con algo de reparo.

-REPORTERO: y aquí termina una de las famosas clases de Eli, esta vez dirigida por ella misma, dando una clase magistral de que el esfuerzo y la diversión, no tienen que ir separados.- su forma de hablar era tan tediosa y rimbombante como tenia que ser, para cerrar el reportaje.

Eli comenzó un pasamos despidiéndose de la prensa y de los participantes de la clase, haciéndose fotos y firmando autógrafos, el negro le trajo un toalla, estaba empapada en sudor y brillaba bajo los focos, preciosa, pero descubrí que lo que dicen de que la TV engorda era cierto, la voluptuosidad que había visto en los videos no era real, Eli seguía escuálida, con un cuero apetecible pero cincelado a base del ejercicio, si dejaba de hacerlo o cogía algún kilo no era tan joven para que fuera terso y bien colocado. Un grupo de mujeres fueron a por mi, he hicieron lo mismo, fotos, besos y como no, mas papelitos y números de teléfono, no me dejaban ponerme la camiseta ni secarme el sudor, así que tenia la camiseta echa un trapo encima de un hombro mientras charlaba con ellas para hacer tiempo. Al final se fueron todos, la ultima una cría de 17 años roja de calor y excitación que no lograba quitarme de encima hasta que Eli apareció en escena, nos fundimos en un cariñoso abrazo y la cría entendió que no había sitio para ella allí y se fue. Estaba de pie con Eli casi colgando de mi cuello, hasta el punto de doblar las 2 piernas en el aire, su coleta colgaba haciéndome cosquillas en los brazos, para cuando nos separamos solo en negro estaba de fondo recogiendo la sala.

-ELI: ¡¡ bueno que pasa!! , mírate estas hecho un “mazicorro” – me abrió lo brazos para admirar mi torso.- casi ni te he reconocido.

-YO: gracias, una pequeñas rutinas y mira, si es que donde hay buen material….

-ELI: claro, seguro que no tendrá nada que ver lo que aprendiste aquí, ¿no?- guiñó un ojo con celo, haciendo el gesto de que nos sentáramos en un par de sillas cercanas.

-YO: bueno, algo………. ¿y todo este follón?

-ELI: ya te dije que estaba liada, últimamente estoy rebotando de un sitio a otro, y no paro de trabajar.- se puso de morros haciendo ver cierto hastío.

-YO: no me extraña, ya he mirado algo, ¿que te va de cine no?

-ELI: si, la verdad es que no me puedo quejar, he ido abriendo mas centros y luego lo de la TV una locura, pero todo gracias a ti.- me sacudió la rodilla con cariño.

-YO: ¿y yo que he hecho ahora?

-ELI: desde que la duquesa y la hija del alcalde venían a mis clases, se empezó hablar de mi y muchos círculos, no daba abasto con las solicitudes, y al final tuve que expandirme, la duquesa se ha portado bien conmigo, no solo pagó el año entero de alquiler de aquí, si no que me ha estado apoyando como socia todo el tiempo.

-YO: ¿y lo de la TV?

-ELI: pufff, un locura, cuando fui a Barcelona a inaugurar un centro, una de las primeras chicas era la hija de un productor de TV, un día que su mujer no pudo llevar a la hija, fue el quien la trajo, y desde entonces no se perdió una sala de mis “clases”, hablamos y charlamos, se le ocurrió la idea de probar a ver como sentaba a la audiencia, claro esta, me tuve que acostar con el para “impulsar el proyecto”, pero después de las audiencias ya no hacia falta, y así estoy, trabando y viajando como una esclava.

-YO: me alegro mucho por ti, y de verte- ya era suficiente cháchara, yo estaba allí por sexo.

-ELI: pues anda que yo a ti, me has salvado de un buen apuro.

-YO: ¿te andan chinchando los de la competencia?

-ELI: no lo sabes tu bien, les he tenido que demandar y todo para que dejaran de seguirme, y ni aun así, me extraña que no hayas odio nada, me dedican horas en los programas rosas.

-YO: no veo mucho la TV la verdad, y menos esos programas.

-ELI: mejor para ti, pero esa es mi vida ahora, hasta me han ofrecido hacer una sesión de fotos y una portada de una de esas revistas eróticas, mi representante me ha dicho que me niegue, me haga la dura y la ofendida, así dentro de unos meses me ofrecerán mucho más dinero.

-YO: no, si te veo en los Oscars en breve jajajaja- la cogí de la mano y la di un beso en ella, torneó los ojos de forma dulce.

-ELI: ya basta de mi, ¿y tu que tal, andas mejor?- se refería a mi ruptura.

-YO: pues si, la verdad, lo he pasado mal, pero ya pasó, o eso creo.

-ELI: ¿y que pasó?, si puedo preguntar, parecías feliz con ella.- mi cara se entristeció.

-YO: pues que confié en ella ciegamente, y ella no lo hizo en mi, aparte de que pensando en como fue todo, aquello no tenia sentido, fuimos muy rápido y demasiado lejos para chicos tan jóvenes, la cosa se descontroló.

-ELI: vaya lamento oír eso –su forma de decirlo denotaba que no era cierto, estaba encantada de tenerme allí – si puedo hacer algo para ayudarte, sabes que estoy aquí para lo que necesites.- una lagrima resbalaba por mi mejilla, me la secó con un dedo alzando mi rostro, y me abrazó fuerte, quedándose así unos segundos.

Al separarnos lentamente me besó en la oreja, luego en la mejilla, y mas tarde al quedar cara a cara, me besó en los labios con ternura, queriendo sanar mi pobre corazón con su cariño, se separó lentamente y abrió los ojos, me clavó su mirada tierna y yo no aguanté mas, y se me escapó una carcajada corta, Eli me miró confundida, pero luego abrió los ojos y la boca sorprendía, me sacudió una palmada en el hombro.

-ELI: ¡¡¡serás cabron!!! Casi me la cuelas- rompí a reír grotescamente.- que mamón, ha sido de manual y me la he tragado.

-YO: soy buen aprendiz eh….- esquivaba y resistía una lluvia de manotazos furiosos de Eli, que se había dado cuenta al fin.

Desde antes de salir de mi casa había seguido paso a paso sus consejos, 1º sorpréndela, no deje que viniera ella a mi casa si no que fui yo a por ella, 2º analiza y estudia, la situación con el periodista me fue al pelo, 3º ayúdala en lo que necesite, se su héroe, había salvado la clase con soltura, y 4º, muéstrate sensible y sentimental, usar la baza de Ana me pareció creíble y en parte, era cierta. Todo pensado para que Eli se sintiera sorprendida, agradecida, complacida, en deuda y por ultimo con un pájaro herido al que desear curar entre las manos.

-ELI: eres un mamón, ¿como te atreves ha hacerme eso a mi? ¿Acaso Ana era tan poco? – cesó su vendaval de golpes.

-YO: lo siento, pero trato de pasar pagina, solo quería divertirme un poco, ¿que te ha parecido?

-ELI: no ha estado mal…….- le restó importancia, pero nunca sabré hasta donde hubiéramos llegado sin que se diera cuenta si no se me hubiera escapado aquella carcajada.-…..pero del todo inútil, no hacia falta que usaras trucos para………- paso su mano por mi muslo, peligrosamente cerca de la punta de m rabo marcada bajo la tela.

-YO: ya lo suponía, pero no tendría gracia si fuera fácil.

Pasamos casi media hora mas charlando y esta vez si contándole todo lo que me pasó con Ana, Eleonor y las demás, necesitaba desahogarme con alguien y Eli era la única con quien podía hacerlo, luego entre risas ayudamos al negro a terminar de recoger todo, al contarle lo de la llamada a su recepcionista la tuve que parar para que no la despidiera por teléfono allí mismo, Eli tenia un carácter colérico cuando se ofuscaba, aun tenia en la retina la imagen de Carla, su amiga, o ex amiga, que trajo en mi aprendizaje y que castigó al intentar follar conmigo si su permiso, metiéndola un consolador descomunal por el ano y dejándola así bastante tiempo, provocándola un repentino efecto estatua, y que no volviéramos a verla. Después la invité a cenar, bueno, se lo propuse, al final pago ella, charlamos de vanidades y ella bebió alguna copa de mas, y fue tedioso al ser interrumpidos constantemente por personas que la reconocían y la pedías autógrafos y fotos. Parecía muy interesada en mi vida sexual, la suya era simple, tenia un ritmo de vida que no la permitía estar mucho tiempo en un sitio, y cuando emergió el negocio dejó de dar clases “extra curriculares” de sexo para dejarlo en manos de sus monitores de confianza, salvo polvos con el negro cuando la lujuria la llenaba, o algún calentón repentino, no tenia mas.

Para cuando terminamos de cenar y dar un paseo hasta mi coche, ambos ya teníamos mas que claro que íbamos a follar, ya en el camino a mi casa Eli acariciaba mi brazo con dulzura, sin dejar de mirarme con ojos llenos de fuego y mordisqueándose el dedo anular de la otra mano, esa dulce sensación de ansia en el coche, en silencia, dedicándonos miradas ardientes y sonrisas picaras, sabiendo los 2 lo que iba a ocurrir, me tenia la polla a reventar, y sin slip sobresalía de forma grotesca, me la tenia que acomodar a cada instante para no darme con el volante, y ella se reía, no dejaba de reírse y de cruzarse de piernas de forma sensual, acomodándose de forma erótica el cinturón de seguridad. No cruzamos una sola palabra, ni siquiera cuando vio el bloque de lujo o ante el ascensor, parecía impresionada pero solo lo aprecia, no lo demostró ni por un instante, simplemente se agarró de mi brazo y no dejaba de frotarlo, una vez dentro del ascensor se puso delante de mi, rodeándonos con los brazos me sujetó la cabeza para darme un firme y refrescante beso.

-YO: te he echado de menos.

-ELI: mientes fatal.

-YO: ¿en que miento?

-ELI: no me echas de menos, quizá si, pero no estoy aquí por eso, me has traído para desquitarte.- sonrió levemente, con algo parecido a la pena en los ojos.

-YO: te he traído por que te necesito.

-ELI: lo se.- me volvió a besar con dulzura, de forma sonora.- y yo a ti.

Acarició mi pecho por encima de la camiseta tirando de mi nuca para besarla, le sacaba cabeza y media, se tenia que poner de puntillas pese a agacharme, la ayudé elevarse apretando su espalda contra mi y elevándola por mi cuerpo, mientras nuestras lenguas tenían una pequeña batalla, girábamos nuestras cabezas y abría los labios a su ritmo, ella cerró los ojos desde el principio, yo empecé como con todas, mirándola, pero ella me enseñó casi todo y por ende, al rememorar sus besos cerré los ojos y disfruté de la pasión que se estaba iniciando, cuando sonó el “ding” del ascensor al llegar al ático ella dio un salto y se me subió encima, la sujeté de los muslos y entre risas y caricias avancé hasta la puerta, me costó un mundo abrir la puta puerta, tenia a una gata salvaje subida encima apoyada contra ella, al abrir casi se me cae al suelo, pero se agarró bien al cuello y poso suavemente los pies en el suelo, acarició mi rostro antes de darme un ultimo beso y darse la vuelta, esta vez si, su rostro reflejo cierto asombro.

-ELI: madre mía, ¿esta es la casa que le levantaste a esa ricachona?

-YO: no esta es otra……….en realidad tengo 8 mas así por todo el mundo…..- la sorna era evidente.

-ELI: ¿tienes algo de beber?

-YO: tengo algún de refresco en la nevera…….- de golpe me sentí estúpido al verla reírse.

-ELI: jajajaja no tonto, digo vino o champan……..- sonreí para disimular, tan centrado estaba en su cuerpo deslizándose por la entrada que no había prestado atención.

-YO: ya sabes que no bebo, hay algunas botellas encima de la nevera, Eleonor no se las llevó, no se que son.

Fuimos a la cocina y tuve que estirarme para alcanzarlas al ver como Eli daba saltos de forma graciosa sin alcanzarlas, baje un par de botellas, tenían algo de polvo, y se las fui pasando, su cara de asombro fue tremenda.

-ELI: pero esto es un Rioja de 300€ y esto un blanco francés, esta de 700€ no baja……..- me las enseñó por si no me lo creía, asentí encogiéndome de hombros, se de vinos lo justo como para saber que eran buenos y poco mas.

-YO: pues a ver si están malos ya, tiene pinta de llevar ahí mucho tiempo.- soltó otra carcajada que me volvió a hacer sentir tan estúpido, o mas, que antes.

-ELI: no, cielo, estos vinos cuanto más tiempo pasen mejor, anda busca un sacacorchos que esto tiene que respirar.

Entre los cajones de la encimera encontré uno, se lo di y con ojos de aprendiz vi como hundía la punta y sacaba el corcho con una habilidad que me pareció increíble, la bajé un par de copas elegantes y nos fuimos al salón, nos sentamos en el sofá mientras dejamos la botella del Rioja abierta y el par de copas una a cada lado en la mesa, al sentarse Eli se clavó un trozo de madera saliente y dio un respingo.

-ELI: ¿que le pasa al sofá?

-YO: nada, que un día se me fue la cabeza y le rompí un par de tablas, tengo que cambiarlo…….- lo había pensado pero un sofá costaba bastante y la verdad es que lo usaba poco.

Hábilmente aprovechó la coyuntura para, quitándose la chaqueta de deporte quedando solo con un sujetador deportivo, sentarse pegada a mi, con el torso vencido sobre mi lado, pasé mi brazo por encima de su hombro, ella rozó con su mano en mi pecho y fue subiéndola por mi cuello y mi cara hasta que nos fundimos en un beso pasional, mientras ella frotaba su pecho contra mi costado, una mano jugaba con el cabello de mi nuca y la otra se apoyaba en el sofá para elevarse, yo acariciaba su espalda con una mano mientras la otra fue a su cintura, apretándola contra mi obligándola a doblar la espalda de forma sensual, estuvimos así unos minutos, probando nuestros labios y lenguas con un brillo especial en los ojos cuando parábamos a respirar, sirvió un par de copas, y pese a mis reticencias, probé la copa por su insistencia, ella pareció elevarse a los cielos al primer sorbo, lo saboreó con gusto y sonrío tapándose la boca con la mano, me volvió a insistir y ahora si, después de olerlo por encima y sentir un dulzor atractivo en la nariz, me mojé los labios. De pequeño mi madre dice que me pilló con 3 años sentado frente a la nevera bebiendo un brick de vino barato del que usaba mi padre en las comidas, desde entonces y salvo algún botellón con los amigos donde solo bebía calimocho, (una bebida típica mezcla de cola, vino, un toque de algún licor de frutas, ya sea mora o manzana y con muchos hielos.), siempre bañado en mucha mas cola que vino, no había tenido mas contacto con esa bebida. Al sentirlo en la boa de inmediato noté la diferencia entre el vino de brick y uno de alto nivel, era fresco, especiado y con un sabor a madera nada desagradable, aun asi al beberlo encogí el rostro y sacudí la cabeza al tragarlo, no podía negar que tenia un buen sabor, tampoco que no me gustaba.

Fue mejor ir probándolo de los labios de Eli, que intercalaba besos con sorbos, a media botella ya tenia a Eli subida encima montándome con una amazona, se había soltado la coleta y una melena caía hasta cubrirla lo pechos con dificultad, seguía con una copa en la mano bebiendo y frotando su pelvis contra mi polla tiesa a punto de romper la tela de mi pantalón, me quitó la camiseta y mientras llevaba su cadera de adelante a atrás friccionando con todo el largo de mi rabo, acariciaba mi pecho con la mano libre de la copa, yo acariciaba sus mulos desde la rodillas hasta los glúteos, aferrándome a su culo y acariciando de forma circular, aun recordaba que eso la ponía a 100, y cuando lo hacia se le ponía una sonrisa enorme, a la 3º vez se quitó el sujetador deportivo, tan prieto era que al sacarlo sus pechos rebotaron de forma deliciosa, cayeron unos centímetros, la edad podía mas que el ejercicio, pero aun así era apetecible, se tumbó sobre mi pecho besándome y llevando una mano a mi entre pierna, iba acariciando mi polla con suavidad, apreté su culo con fuerza para elevar su torso y en vez de besar sus labios, besar sus senos, los pezones erectos como estalactitas de hielo, al lamerlos oí su gemido, el ritmo era lento peor era un ritmo de sexo, se frotaba contra mi mientras yo masajeaba su trasero me comía sus tetas con dedicación militar, de alguna forma metió su mano por dentro del pantalón y estaba haciéndome una paja muy leve, mas bien solo pasaba sus dedos por la punta tirando de la piel hacia atrás, saboreando sus labios de nuevo. Pasados unos minutos se puso en pie y me dio la espalda para servirse otra copa, empecé a pensar que estaba bebiendo demasiado, tenia las mejillas coloradas y no sabia si era por mi o por el Rioja, dejé de pensar cuando de forma sensual y lenta se fue quitando los leggins o el pantalón elástico deportivo, lo fue enrollando y agachándose sin doblar las rodillas regalándome y una visión espectacular de su trasero, y del tanga rojo fuego que separaba sus nalgas, me alcé pera besar y acariciar aquellas pierdas de mármol, abultadas y redondas, pero duras y firmes, no me resistí a darla un cachete fuerte dejando que mi mano quedara plasmada en su nalga derecha, pero la carne apenas se movió.

-ELI: dios, ten cuidado, eso duele.- contorsionó su cuerpo para acariciar mi pelo mientras besaba y trataba de morder aquel culo, era como un perro intentando morder un balón de baloncesto, la piel era tan dura y firme que no se doblaba como para poder enganchar con los dientes.

-YO: eres preciosa.- sonrió con ira.

-ELI: no necesitas adularme para calentarme, solo fóllame como mejor sepas.- al oír eso me levanté y la rodeé con los brazos, agarrando sus tetas, masajeando con fuerza.

Seguí con mi cadera los giros que hacia Eli, mientras la besaba del cuello apartándola el pelo y continuaba trabajando con mis manos sus senos. Ella reía, gemía y bebía de la copa indistintamente, la aparté la copa de la mano y la dejé en la mesa, dándola vuelta para que quedar de frente a mi.

-YO: ¿por que bebes tanto?

-ELI: no lo se.

-YO: no me engañas, todo tiene un motivo, si no, no pasaría, eso me enseñaste.- sonrío orgullosa, y me besó con lujuria, luego me abrazó, susurrándome al oído.

-ELI: por que ahora me vas a follar y aun tiemblo cada noche al acostare recordando la ultima vez que me hiciste el amor, no puedo apartarte de mi mente, cada vez que me penetra alguien cierro los ojos y te imagino a ti, ya me pasaba antes, cuando dejaste el gim, incluso el negro y su buena polla no han logrado que te olvide, entonces soñaba con ese mes, ese mes en que fuiste mío y donde me enamoré de ti, y tonta de mi te deje ir, luego después de que aquella estudiante te diera la droga africana y en ese mismo gim me follaste hasta desvanecerme, y a la cubana también, pero cuando estuvimos con Madamme, en aquella cutre habitación de hotel, donde destrozaste a aquella chiquilla, y luego le abriste el culo a la Madamme hasta hacerla pedir auxilio, y aun así después exigiste que fuera tuya, y me partiste en dos como a una colegiala novata, hasta que sentí que nos fundíamos en uno solo, desde ese día me masturbó a diario pensando en ti, no quiero, se que es estúpido, has estado 2 años alejado de mi y aun así al saber que me habías llamado me dio un vuelco el corazón, al oír tu voz he sido mas feliz que en mi vida –cambio el tono lascivamente, mordiendo el lóbulo de mi oreja, – y al verte en el gim he mojado las bragas como un virgen.

Fue un discurso que tenia en la cabeza, habría pensado en el cientos de veces si era verdad aquello, en el momento en que me tuviera delante otra vez, no lo sabia, si, creía que teníamos cierto nivel de amistad, pero ella me lo había ensañado todo, era mi “maestra”, nunca pensé en que seria yo el dominante de la relación, que la tendría así, esperándome como si hubiera ido a la guerra y cogiera el papel de esposa devota, ansiando mi regreso.

-ELI: ¿no dices nada?

-YO: ¿que puedo decirte?- se separó lo justo para cogerme de la cara y sonreír de forma falsa.

-ELI: jajajajaja casi te la cuelo eh……..- reí por seguirle la broma.-……..te la he devuelto jajajjaja- si, tal vez quiso hacerlo así, la dejé pensar que me había pillado, y era cierto.

No tenia palabras, pe ro mientras su cara decía una cosa sus ojos decían otra, no soy tan tonto como para creer que una mujer como ella estaría mirando por la ventana día y noche por si iba a verla, pero sin duda había ocupado gran parte de sus pensamientos en esos 2 años, y de las primeras lecciones que me dio Eli fue que si vas a mentir en una relación añádele tanta verdad como sea posible, así será mas creíble, y sin estar seguro del todo, sabia que ella estaba haciendo lo mismo.

Dejé las elucubraciones al sentir sus labios en mi cuello, y sus manos metiéndose por dentro del pantalón en mi trasero, hacinado fuerza y arrodillándose a la vez que lo bajaba, mi polla saltó como un resorte golpeando con fuerza uno de sus brazos, me la agarró con ambas manos estrujándola y triando de la piel hacia atrás, si me faltaba algo por endurecer, un 1º lametón al glande me la puso a de piedra, se le escapó una sonrisita mientras masturbaba despacio.

-ELI: dios mío, había olvidado lo grande que parece.

-YO: pero la chupabas bien.- alzó la vista con orgullo y lujuria.

De un gesto constante y lento fue metiéndose la polla poco a poco en la boca, cuando se atragantaba paraba, pero no retrocedía, se acostumbraba y continuaba, le costó no vomitar pero ¾ de polla entraron en su gaznate, al salir tomó aire y un río de babas me bañaba el pene de arriba a abajo, con varios hilos haciendo de puente entre mi glande y su boca, roja y congestionada lamió y chupó hasta dejarla limpia de nuevo, trabajando el tronco y lamiendo los huevos con esmero, con una masturbación constante, me estaba matando, salvo Madamme no había otra que la chupara igual, cuando se dedicaba al grande su lengua era un pecado, y un truco con los dientes, pasarlos como si mordiera una fresa, como un incauto la dejé hacer mas de 20 minutos, donde se esforzó en no aparentar un dolor en la mandíbula terrible, pero logró su premio, sujeté su cabeza y eyaculé fuertemente notando como los chorros golpeaban en su garganta y la hacían toser, pero sin separar sus labios fue dejando que la llenara la boca y aun vez terminado, chupar como un helado hasta sacarse mi polla de la boca, sacó la lengua mostrándome parte de mi semen, se relamió con obscenidad y se repaso los labios con los dedos riendose, antes de tragárselo todo. La cogí de los brazos y tiré de ella para ponerla de pie, la besé con furia doblándole la espalda, saboreando los restas de mi leche con el olor a Rioja.

-YO: ¿como sabe la mezcla?

-ELI: es un sacrilegio estropear el vino así, pero tu semen esta bueno. ¿Hace cuanto que no te corres?, por que vaya cantidad, casi me ahogo, si lo se no ceno jajajaja- la carcajada fue de lo mas natural en ambos.

-YO: pues esta mañana me ha ayudado una enfermera, y ayer por la tarde a decir verdad, pero antes de eso, casi mes y medio.

-ELI: sin sexo, pero alguna paja habría caído……

-YO: pues la verdad, no lo se, puede que si, pero si pasó, no lo recuerdo.- era cierto y no haría el esfuerzo en recordarlo, me parecía vergonzoso reconocerlo.

-ELI: pobre mío, el atasco que debes de tener, deja que te ayude.- me agarró la polla de nuevo y con dos besos largos ya estaba empalmado de nuevo.

-YO: antes deja que iguale el marcador.

Me aparté y deje que Eli se pusiera a 4 patas sobre el sofá, me arrodillé tras ella y plante una mano en cada nalga, separándolas lo mas posible, solo con eso gimió de gusto, al quitarle el tanga y meter mi lengua en su coño casi le da un patatús, con un dedo frotaba los labios mayores mientras mi lengua repasaba cada recóndito lugar de su coño, al localizar el clítoris estuve 5 minutos lamiéndolo y chupándolo, sacándola gemidos y oyendo como golpeaba el respaldo del sofá, de nada la sirvió cuando mis dedo la penetraron y buscaron su punto G, allí comenzó a mover su cuerpo al ritmo de mis dedos, retorciéndose como aun serpiente sobre si misma, yo no dejaba de abrir y cerrar sus nalgas mientras mi boca hacia viguerías, las que ella me enseñó y otras que fui aprendiendo con otras mujeres, sus lamentos regalaban mis oídos, se dobló para agarrarme la cabeza por el pelo, como si estuviera cortada, y dando 3 fuertes gritos tembló del orgasmo provocado, pero me dio igual, seguí, como un minero, perforando su coño con 2 dedos y lamiéndola el clítoris, mientras mi otra mano dejó sus nalgas y con el pulgar fui acariciando su ano, de vez en cuando apretaba para ir haciendo sitio, ella volvía a gemir solamente pero no saltaba mi cabeza, no se si tenia miedo a que siguiera o que parara, pero así se sentiría mejoro, supongo. Al 4º intento mi pulgar entró en su ano provocándola un silencio roto por los suspiros, sin mucha dificultad el pulgar entró entero y salía y entraba con la misma facilidad que mis otras falanges en su vagina, ella hacia fuerza con la cadera hacia atrás hasta que llegaba un punto y se recostaba hacia delante, para volver a hacer fuerza, era delicioso y a los pocos minutos reventó dando coces en otro orgasmo que esta vez me bañó la cara, disfruté de ello y seguí un minuto mas lamiendo su interior.

-ELI: ¡¡ME CAGO EN TODO………….. JODER……………. SI……………..ASI SE COMOE UN COÑO……………. COMO DIOS MANDA!!- soltó un risa ahogada entre respiraciones jadeantes.

La di la vuelta para tumbarla boca arriba y meterme entre sus piernas quitándola del todo el tanga, cogí la botella de vino.

-YO: ahora quiero beber yo.- vertí lo que quedaba de la botella sobre el cuerpo de Eli, su coño, su vientre marcado y sus pechos, ella trató con recogerlo con las manos con una cara de asombro enorme.

-ELI: ¿¡¡¡pero que haces loco!!!?

Ni la respondí, desde su coño y sus muslos fui lamiendo y chupando todo el vino, su cara de asombro se esfumó cuando fui subiendo por su cuerpo hasta sus tetas, el aroma era hipnótico, a sexo y buen vino, me aferró a sus pechos que degusté como brío, tirando con los dientes de unos pezones que parecían que iban a estallar, al llegar a su cuello me agarró de la cabeza y probó el vino de mis labios, la lengua de ella era fuego, apenas podía seguirla el ritmo y mi polla daba cabezazos contra su vientre, ella estaba pegajosa, apestaba al vino y a sudor, a mi semen y a sus fluidos.

-ELI: eres un bestia, acabas de tirar una botella de 300€ y has destrozado lo que quedaba de este sofá – hizo fuerza para sacarme de encima y ponerse en pie, la silueta de su cuerpo estaba marcada en el cojín, con el vino manchando todo alrededor.- mira lo que has hecho…….- la abracé por detrás acercándome a su oído.

-YO: lo que te debe de preocupar es lo que te voy ha hacer arriba en la habitación, pienso follarte hasta caer agotado, y me va a dar igual que supliques, no parare hasta estar saciado.

Sentí un escalofrío que la recorrió todo el cuerpo, la piel de su hombro se puso de gallina, ella sabia que era capaz, y ansiaba que así fuera, fue aun amenaza poco potente dialécticamente, seguro que las hay mejores, pero mi padre me enseñó que una amenaza solo es tan fuerte como la capacidad que crean los demás que tienes para cumplirla, “te voy a pegar una hostia que te voy a mandar a Saturno” suena genial pero no es real, “te voy a romper la muñeca como me vuelvas a tocar” no es tan potente pero era tan real como que en 2º curso le partí la muñeca a un chico que estaba jugando a pasarse mi mochila entre varios gamberros de 3º curso, me costó que me echaran de las clases de yudo y un rapapolvo del colegio, pero desde ese día la amenaza fue tan efectiva que al final dejé de usarla, no hacia falta, ningún matón se me volvió a acercar nunca y eso me ayudó a mi vida social al ser el “héroe” que defendía a los débiles. Me voy por ramas, bien, esta amenaza a Eli era del 2º caso, ella era consciente de que era capaz de cumplirla y eso la incendió.

-ELI: no podemos ir así a tu cama, vamos a dejar las sabanas para la basura.- sonreí ante la idea de mi cabeza, ahora creo que ella me la implantó, pero en ese momento me dio igual.

La cogí de las piernas y me la puse al hombro como un saco de patatas, gritaba de euforia y reía hasta casi quedarse sin aire, fui a la puerta de la terraza y la abrí para dejar que el aire de la noche acariciara nuestra piel, al girarme ella vio la piscina, gritaba no, pero era uno de esos no que dicen si que ella me enseñó, corrí con cuidado de no resbalar y avisándola y poniéndola mas recta para que se preparara, salté al agua, a la zona mas profunda donde no nos haríamos daño, al emerger Eli se apartaba la espesa maraña de pelo de la cara pasándosela por todo su cabeza y quedando pegada a su nuca y espalda, reía mientras se limpiaba la nariz, su mirada era tenaz e inquisitiva, se frotaba el cuerpo quitándose la sensación de suciedad, yo solo me deleitaba de ver como se frotaba los pechos, al acabar con ella se me acercó y hizo lo mismo conmigo, sobretodo en mi hombro donde se había apoyado, yo buscaba su mirada mientras ella trabajaba, evitándome con una sonrisa clara.

-ELI: ¿a cuantas?

-YO: ¿que?

-ELI: ¿a cuantas te has tirado con el truco del piso y de la piscina?- sonreímos los 2 a la vez de la misma forma.

-YO: pues deja que recuerde, empecé con Yasmine, luego su madre, Eleonor, aunque el piso ya era suyo, después Ana, y ayer a la enfermera…………… ah bueno, y a la abogada de Eleonor, se pasó un día que estaba solo.

-ELI: pues no son tantas…….

-YO: ¿y que esperabas? ¿Un harén? – torció la cabeza apretando los labios, queriendo decir que algo parecido.

-ELI: no, bobo, pero creí que tendrías mas oportunidades……..- me miró confusa.

-YO: ven, te ensañaré algo.- salimos del agua, no puede contenerme a besarla y meterla mano al ver su cuerpo empapado goteando, tenia tal presión sanguínea que mi rabo miraba al cielo por pesado que fuera, llevé a Eli al piso de abajo y la enseñé el cajón con las decenas de papelitos y números.

-ELI: ¿y esto?

-YO: esto son las “oportunidades” que dices – me miró sobrepasada, cogiendo y leyendo algunos- no es que no tuviera oportunidades, es que amo a Ana………amaba a Ana, y la fui fiel mientras ella lo fue conmigo, y cuando lo fui fue con la abogada por interés, únicamente, podría haberme triado a decenas de chicas en este tiempo.

-ELI: ya veo…….hay algunas muy directas – me enseñó un papelito, era de Adriana, una compañera de trabajo “Cuando te canses de colocar hortalizas en el almacén puedes meter tu pepino en mi cámara cuando quieras” junto a su nº de móvil.

-YO: ya, esa me la dio el día que se metió en la cámara frigorífica a cócora los yogures junto a mi, el roce fue inevitable – suspiré- ahora que estoy libre pienso pasármelo bien con ese cajón.

-ELI: y si tienes el cajón ¿para que me llamas?

-YO: por que llevo 1 mes casi sin sexo, no quiero asustar a ninguna de esas novatas, y te lo creas o no, ahora que estas aquí, te echado de menos.

-ELI: ya, pero piensas acostarte con ellas, ¿no?- la tristeza la descubrió, sus palabras de antes no eran tan vacías como pretendía mostrar.

-YO: Eli, te tengo un profundo respeto y te debo todo, pero en su día quise quedarme a tu lado y me echaste, por mi bien, si por entonces pensabas así, ahora es igual, nunca te negaré un sitio en mi cama y en mi corazón, pero ahora mismo no quiero ni estoy listo para tener aun relación estable con nadie, y menos la que tu te mereces.

-ELI: ¿quien te ha dicho que quiero una relación estable?- sonrió desviando el tema con sabiduría.

-YO: si lo que buscas es sexo, por ahora tendrás todo el que quieras conmigo, esta casa es tuya, y podrás venir cuando quieras, pero ten claro que no serás la única, a la enfermera la he dicho lo mismo, y pienso decírselo a todas, voy a follar y voy a ser un carbón, engreído y mujeriego, y a quien no le guste ahí esta la puerta.- me arriesgue a que cogiera esa dirección y se fuera pero mas que decírselo a ella, era aun reafirmaron en mi decisión.

-ELI: me parece bien, yo tampoco puedo tener una relación normal con tanto trabajo, así que si no te parece mal, me pasaré por aquí de vez en cuando.- se contoneó hasta llegar a besarme el pecho.

-YO: perfecto, por que serás la 1º de mí lista y eres la que mejor folla que esta disponible.- me pegó en el pecho con fuerza.

-ELI: ¿como que “disponible”?

-YO: bueno, Madamme esta descartada, Ana y Eleonor ……- puse cara de circunstancias- ….., y mi Leona a estas alturas ya habrá dado a luz, así que hasta dentro de unos meses, que se recupere, si.- me volvió a pegar en el pecho, esta vez haciéndome algo de daño, pero ella también en la mano.

-ELI: que carbón, eso no se dice.- sacudió la mano

-YO: me da igual, bastante he soportado ya las mentiras y las falsedades de los demas, ahora voy a ser tan cruel y carbón como la verdad, así que vamos arriba a folla ya o tengo que llamar a 4 o 5 de estas¿?- señalé el cajón.- me miró a los ojos algo confundida, mis palabras eran rudas pero se me notaba en la cara que no había estado del todo convencido, deseaba tener a Eli de nuevo y era la 2º vez que la indicaba la salida.

-ELI: como quieras, pero así no encontraras a otra mujer como Ana……..- me acerqué a ella y la di tal beso que casi la parto en dos, la cogí del culo y me la subí encima con una facilidad pasmosa, me rodeó con las piernas hasta cruzarlas.

-YO: no quiero a otra como Ana, quiero follar sin parar y me da igual con quien.

-ELI: pues llévame arriba y hazme tuya.- le beso fue erótico, se me había bajado algo el empalme, pero de sentir su lengua se puso dura tan fuerte que casi penetró su coño sin querer, las cosquillas la hicieron gemir y todo el trote de escaleras fue sentir como le abría los labios mayores cada escalón.

Entre en la habitación dando un patada a la puerta encendí un luz palpando la pared con la mano mientras mi cara se perdía entre sus tetas, me senté en la cama y ella quedo a horcajadas sobre mi, me tumbé y ella se estiró sobre mi, contoneándose con mi polla aplastada por su vientre, y haciendo una paja con el cuerpo, su cabello resbalaba por la cara quedándose pegado por la humedad, goteaban partes de su cuerpo sobre mi, la besaba con lujuria mientras mis manos pellizcaban sus pezones sacándolas suspiros de placer, se volvió a bar de piernas y llevando su mano a mi polla la pajeó con fuerza hasta tenerla como una estaca, levantó una pierna para hacer sitio y se fue metiendo mi rabo lentamente, aguantando la respiración, poco a poco hasta que ya tenia medio miembro dentro y pudo plantar ambas rodillas en la cama.

-ELI: virgen santa vaya pedazo de…………cama – la solté un azote entre risas, su doble sentido fue ingenioso, y la cama era monstruosamente grande, casi un cuadrado de 4 metros de lado donde habíamos dormido Elonor, Ana, Lili y yo a la vez sin problemas.

Se tumbó sobre mi pecho para hacer algo mas de fuerza mientras siseaba con la boca, sentía como a partir de 3/4 de penetración había resistencia, hasta allí llegaría el negro, pero a mi me quedaban unos cuantos centímetros aun, casi podía oír sus dientes rechinar, para el estoque final no la di margen y di un golpe de cadera que la hizo toser de la impresión, sacudiendo la mano como si la tuviera en llamas, “madre mía”, lo repetía una y otra vez, cuando no llevaba la mano a su boca para amagar morderse los nudillos. Sentía sus paredes ceder lentamente a mi invasión, el calor y la fuerza de su pelvis se iban destensando, le acariciaba la espalda pasando los dedos por todo su contorno, quería besarla pero su rostro no respondía a mis gestos, solo me miraba con los ojos en órbita, cuando se le pasó la impresión respiró por fin, al menos de forma natural.

-ELI: como echaba de menos esta sensación, de estar……….llena, de la piel tirante cediendo ante el ancho de tu polla……….es increíble.

-YO: aun me descubro pensando en aquella 1º vez tirado en el suelo de tu gim.

-ELI: has cambiado mucho desde entonces.

-YO: hoy te mostraré cuanto.- se estremeció de nuevo.

Mis mano en su culo la separaron las nalgas lo que la hizo gemir y elevarse de mi pecho para quedar de rodillas sobre mi totalmente empalada, se frotó o separó sus labios mayores, y con un arranque de rabia movió su cintura con un gesto fluido y constante, como una ola que la recorría el cuerpo, se agarraba el pelo como si se le fuera a caer, sin dejar de mover su cintura, no sacaba un milímetro de polla pero si disfrutaba de esos movimientos, se estaba acostumbrándose aun cuando decidí dar un golpe de cintura leve, cada 10 segundos o así, algo que la hacia elevarse medio palmo y caer a plomo, al poco rato puso sus manos en mi pecho mordiéndose el labio y alzando sus caderas con un ritmo de penetración muy bueno, subía y bajaba un tiempo, para bajar aveces y tomar aire mientras hacia sus giros, acompañados con mis manos en su culo, que no se separaron en ningún momento, apretando y separando como sabia que a ella le gustaba. Para cuando se me ocurrió empezar a follármela ella se corrió de nuevo, se apretó los senos por agarrarse a algo cuando las descargas de su cuerpo la invadieron, fue idóneo, planté lo pies con firmeza y haciendo fuerza la elevé un palmo de la cama, lo justo para que tuviera las rodillas en contacto con la cama pero no para hacer fuerza para alejarse, y allí, sin aviso previo y dejándome de tonterías, solté a la bestia, ella fue la que presenció su nacimiento en aquella habitación cutre de hotel, vio como salió de la nada cuando perforaba el ano de Madamme y fue la que la sosegó después, pero aquella era aun bestia indómita, un animal grotesco y sin miramientos, el paso del tiempo me había dado para domesticarlo, educarlo y que fuera igual de animal, pero a mis ordenes. Sus gemidos fueron aumentando al ritmo de mis golpes de cadera, no terminaba de bajar de la anterior cuando llegaba otro, el sonido de mis genitales golpeando invadió todo y sus fluidos bajaban por mi verga, el sudor se mezcló con el agua de la piscina y ambos nos movíamos con fiereza, Eli daba el tipo mientras se volvía a correr una vez tras otra, a la 4º se corrió como una fuente saliendo de mi polla con un chorro que me manchó el pecho, pero al instante se la volvió a meter dentro, cayendo a mi pecho lamiendo sus fluidos y besándome apoyada en la cama con una mano a cada lado de mi cabeza, podía sentir su culo temblar como el mar rompiendo en olas en una playa, el viejo animal hubiera seguido así 2 o 3 horas, pero ahora no, tiré de la correa y paré lo justo para provocarla otro orgasmo.

Rodé sobre la cama para dejarla boca arriba y abriéndola de piernas la penetraba lentamente para sentir como le sacaba la energía con cada penetración, me eché sobre ella comiéndola la tetas y con la manos en posición de flexiones, retomé a la bestia, de las 4 primeras embestidas tuve que re-acomodar el cuerpo para “perseguir” a Eli por las sabanas, después quedo varada al tenerla agarrada de las piernas manteniéndola bien abierta de piernas y de rodillas seguí perforando sin piedad, ella se frotaba el clítoris cuando el placer se lo permitía, se agarraba los pechos para que dejarla de moverse o se tapaba la cara con vergüenza para después golpear con ambas palmas de las manos en las sabanas y aferrarse a ella con fuerza, con la cara roja y las venas del cuello por explotar con cada orgasmo nuevo, allí cedí a la lujuria y me desaté hasta correrme, sus patadas no evitaron que la llenara de leche su precioso coño totalmente depilado. Me lancé a sus pechos para dejarla claro que pese a sus suspiros de gusto aquello no había terminado, jugaba peinándome con los dedos en la cabeza, para cuando la tuve dura otra vez me tumbó boca arriba y se sentó en mi vientre dándome al espalda elevó su cuerpo apoyándose en las piernas y una mano, con la mano libre se metió mi polla en el coño húmedo y caliente, se dejó caer hasta tenerla penetrada del todo y mover sus caderas lo que su cuerpo la permitía, ella me había dejado seco en el pasado y yo aun estaba fresco cuando empezó a flaquear, sujeté de su cintura y volví al ataque con la bestia, de los botes que daba trataba de hacer fuerza para mantenerse lo mas arriba posible, pero cuando le fallaban las fuerzas por un rogamos era casi peor, la follaba brutalmente, cuando no aguantó mas dejo caer el culo y levantó las piernas, se las sujeté con los brazos para mantenérselas juntas y estiradas mientras seguí follándomela a gritos, la decía barbaridades que ni me acuerdo, ella solo gemía y aguantaba la respiración con cada corrida, estabamos chorreando de sudor, brillando como muñecos de cera. Se volvió a correr como una fuente saliendo de mi y poniéndose en pie de la inercia manchando mi cuerpo y la cama, dando un rodeo por la cama a pie, algo ida, me puse en pie y la empotré contra la cabeza de la cama, la pared cedió por que en el empujón final tiré de ella con algo de consciencia, rebotó contra ella cuando caí sobre sus pechos, la penetré por el coño sin darla descanso levantándola una pierna, de pie los 2 sobre la cama cara a cara, al sentirme dentro soltó manotazos de rabia, la cogí de la muñecas y las sujeté contra la pared, bien separadas, como crucificada, embistiéndola con tal energía que sus tetas no permanecían quietas, me rodeó con las piernas y dejó de posarse en la cama, colgada del aire de las muñecas, del agarre de sus muslos y de mis perforaciones, su mirada era suplica, una suplica inocente y desmedida, no dijo nada solo gemía y se dejaba follar como deseaba desde hacia 2 años, allí me desaté con un ritmo final endiablado bestia incluida, Eli se abalanzó sobre mi cuello mordiéndome el pecho y clavando las 10 uñas de sus dedos en mis omoplatos, al sentir mi semen bañarla por dentro de nuevo rompió a llorar de gozo con un orgasmo que la hizo temblar y tiritar.

-ELI: ¿ya?- espetó entre jadeos, la pregunta era una petición, pero no, pese a mi celibato de 1 mes, o gracias a el, aun tenia ganas de mas.

-YO: aun falta tu preciso culo, no me he olvidado de el.- me miró con ojos atónitos, entre lujuria y miedo.

Se dejó caer tumbándose sobre mi, ciamos a la cama, cogió mi mano y fue chupándome los dedos con desenfreno, el pulgar que la había penetrado antes recibió mas atención, como una polla pequeña, lo interpreté como lo que era, una aceptación al anal, tiré de su cuerpo hasta tener su culo en pompa sobre mi, y aquella mano se metió entre sus nalgas acariciando y luego penetrando su ano, cuando tenia 3 dedos dentro la estaba follando con ellos, mi polla dura estaba siendo acariciada por sus manos pero al sentir aquello se giró sobre si misma, y dándome la espalda se metió mi miembro por el culo, de rodillas mirando a la pared donde hacia nada había sido masacrada, yo la separé las nalgas y de un estacazo la metí de golpe, gritó desesperada, dio un bote enorme pero tiré de ella para volverla a meter de golpe, entendió que no había otra y rebotó una decena de veces hasta que el dolor se le pasó, y el placer la inundo la mente, me estaba follando ella a mi cuando me quise dar cuenta, su trasero era azotado con fuerza, tenia una visión privilegiada de ella de rodillas de espaldas a mi haciendo desaparecer una barra de carne inmensa para volverla a hacerla aparecer de la nada, era casi inhumano, mi polla le entraba entera cuando por pura física le debería de llegar hasta el estomago, pero gritaba y se movía con destreza, parecía recuperada, pero solo lo parecía, a los 10 minutos dejó de moverse y se ponía en tensión, me fui de debajo de ella y la dejé a 4 patas, me puse tras ella y la volvía follar el ano a lo bestia, siendo yo ahora el que estaba notando el paso del tiempo, me fallaban las piernas y la cadera pero mantenía un ritmo animal, ella fue gateando hasta aferrarse a uno de los embellecedores de la cabeza de la cama, un saliente en forma de bellota, se agarró a el como el mástil de un barco en mitad de una tempestad, mientras que el huracán a su espalda la abría el culo a pollazos, las nalgas eran sujetas con las manos cuando no la azotaba y no paraba de percutir su culo hasta hacerlo parecer hecho de flan casero, cuando llegó el orgasmo anal gritó tan fuerte que en otro tiempo me hubiera asustado, pero ahora no, demostré mi nueva faceta de carbón en ese momento y seguí follándola salvajemente hasta sacarla el 2º anal, en ese momento hizo tanta fuerza que rompió el embellecedor de madera y se quedó con el en la mano, su torso se desplomó sobre la cama y continué percutiendo en un culo inerte y rojo de los golpes, ella no decía nada, solo un hilo de sonido salido de su garganta denotaba consciencia, el ritmo de mis embestidas era lento y cansado, estaba por rendirme cuando la chispa de mi corrida llegó, apenas fueron un par de sacudidas y muy poco semen, pero me dio la sensación de que me había vaciado, justo lo que había buscado.

-YO: ya.- afirme antes de desplomarme sobre la cama, Eli tardó un par de minutos en dejar de tener el culo en pompa, se estiró hacia mi y me besó con las ultimas fuerzas que le quedaban, con espasmos musculares, ambos, y con una sonrisa enrome, ambos.

Dormí, con aquel hedor a sexo brutal llenando la habitación y con una hembra de bandera suspirando en mi pecho, abrazada, y tan cansada como yo, la amenaza quedó cumplida.

Al amanecer Eli me despertó horrorizada, eran las 9 y a las 10 tenia que estar en el plató para su matinal, por suerte no era lejos pero habíamos ido en mi coche y el suyo estaba en el gim, así que nos dimos una ducha rápida, no pude dejar de reírme al verla andar, escocida y separando los muslos, nos ducharnos uno en un baño diferente, y luego bajar a desayunar algo a toda prisa mal vistiéndonos, Dani llegó y se quedó blanca al ver el sofá, la dije que ni se molestara en limpiarlo ya que iría a la basura en breve, la di un beso en la mejilla para dejarle recoger la botella de vino y las marcas de agua que habíamos dejado por todo el piso, además de la habitación de arriba hecha totalmente una leonera, las risas y la tensión se mascaba en el coche, Eli no dejaba de mirar mi brazo, riéndose de la marca que había dejado el embellecedor al dormirme sobre el, en forma de bellota, llegamos con tiempo de sobra para que la dieran un golpe de maquillaje y algo de ropa sugerente, se cambió allí mismo delante de todos dejándose solo el tanga y me invitó a ver la sesión, mas que nada para llevarla de vuelta con el coche. Vi como a duras penas mantuvo el tipo al dar la clase, mientras el resto hacia tiempo hasta terminar la clase de Eli, y como la presentadora del matinal, una MILF que provocaba infartos a los ancianos que veían el programa con escotes y vestidos ceñidos o medio transparentes, se fijaba en mi, no era raro, con las prisas iba con una camiseta ajustada marcando musculatura y un bañador tipo bermuda apretado sin nada debajo marcando mi miembro claramente, se acercó a interesante por mi, muy agradable, y el maquillaje la hacia relucir mas, con un vestido amarillo elástico, amplio escote con minifalda, no era necesario para saber que le gustaba lo que veía, su mirada y su sonrisa eran esclarecedoras, pero insistió en que la ayudara con una cinta de velcro que se ponen las presentadoras en el muslo para ponerse la petaca del micrófono, “me pica mucho”, y me acompañó a una zona entre roperos mas discreta, movía su culo contoneándose con unos tacones de infarto, me arrodillé y, amablemente, se subió el vestido hasta dejarme ver su tanga para que no se notara en el vestido “para ayudar” dijo, la metí mano con el mayor descaro que estar rodeados de gente entre bastidores nos permitió, acaricié sus muslos y hasta la rocé el coño por encima de la prenda, cuando me puse en pie a su lado para tirar de la cinta de velcro lo mas arriba posible, lo hice con tal fuerza que se elevó medio palmo en un tirón, sonrió abriendo la boca de asombro, se aferró mi hombro y pecho con astucia, sentí mi verga morcillona palpitando en su pierna desnuda, a través de mi bañador, su impresión fue igual a su descaro, llevó una mano a mi polla y la palpó clavándome un par de hojazas azules que quitaban el hipo, morena con un peinado precioso que despejaba una cara preciosa, fue cuando se presentó, aunque no hacia falta, llevaba 15 años en antena y tenia cierta fama de meter la pata, sus videos en Internet eran frecuentes, ya fuera por decir alguna burrada o por su sensual vestimenta, Mariluz, dejando caer su pelo sobre mi rostro, aun elevada medio palmo del suelo sujeta por mi, me dio dos besos al decirle mi nombre.

-MARILUZ: bueno, vaya pedazo de herramienta, ¿y que eres, le novio de Eli?

-YO: no – a una mujer experimentada la intriga era lo que mejor funcionaba, los monosílabos eran ideales, y cuanto menos palabras, y más atrevidas, mejor.

-MARILUZ: has venido con ella, ¿no?

-YO: si.

-MARULUZ: pero entonces…… ¿salís o algo?

-YO: no.

-MARILUZ: entiendo, no quieres hablar de ello……

-YO: no hay nada que hablar.

-MARILUZ: pues un placer conocerte, y gracias por tu ayuda – paso un dedo con sensualidad por mi mentón.

-YO: el placer ha sido acariciarte los muslos.

-MARILUZ: jajaj que galán, un joven como tu no necesita ir halagando a viejas como yo.

-YO: no es un halago, me la has puesto dura.- sonrío de forma falsa.

-MARILUZ: gracias por el cumplido – elevó sus pechos sobre mi, sacudiéndose el pelo hacia atrás con estilo echando la cabeza hacia atrás para reír, la rodeé por la cintura, haciendo que aun en tacones rozara de puntillas el suelo, – quizá podríamos quedar algún ida para charlar.

.-YO: claro.- sonrío y me buscó el móvil del bolsillo, tardando en sacarlo de forma clara para seguir palpando mi polla medio tiesa, apuntó su móvil, y lo volvió a meter con la misma cautela, solo entronices cogió su móvil de su sujetador y apuntó el mío.

-MARILUZ: espero que Eli no la moleste.

-YO: tranquila.

-MARILUZ: ¿No hablas mucho verdad? ¿Ni siquiera te importa si estoy casada?- sonreí al ver como la treta funcionaba, la apreté mas contra mi y le agarré una teta estrujándola.

-YO: si quieres te hago mía aquí mismo y ahora.- su mirada escupía deseo, por que la mía destellaba seguridad.- por que cuando te este follando hasta tu te olvidaras de tu marido.- la tenia a punto de caramelo, pidiendo que la besara en ese momento. “2 minutos y volvemos” se oyó gritar de fondo.

La solté y la vi caminar con cierta confusión hacia fuera, saliendo de entre los roperos donde nos encontrábamos.

-YO: eh- llame su atención.

Se dio la vuelta el tiempo justo para verme caer sobre ella, la metí una mano en el coño levantándola del suelo y aprovechando que abrió la boca para meterle mi lengua hasta el esófago, sentí como mi mano se mojaba a través de la tela de su ropa intima, bajo hasta volver a posar los pies en el suelo lentamente, cuando nuestras lenguas aun se movían, la di un beso final que la devolvió el aliento, llevé mi mano a su nariz, cerró los ojos y olió su propia depravación con gusto, siguiendo la mano una vez que la alejé, abrió los ojos para quedar boquiabierta al ver mi rabo fuera del bañador rozándose con sus muslos.

-YO: esto para el camino, así tendremos algo que recordar hasta que te de lo que te mereces, tu mira bien esta polla por que te haré vibrar con ella, ahora sal a poner bien a Eli, y bájate la minifalda del vestido que ibas a salir enseñando el coño a media España – la di tal azote en una nalga desnuda por el tanga, que escupió un jadeo, asintiendo sin apartar la vista de mi miembro, tiré del vestido hasta bajárselo tanto que sus tetas casi se salen, las apreté y coloqué en su sitio de forma brusca, ella actuaba como si fuera un muñeca de trapo, y la di otro azote en el culo, esta vez sobre el vestido, antes de dejarla irse.

Ni siquiera la conocía, y en 5 minutos ya era mía, me estaba gustando ser un carbón, Eli regresó al par de minutos, abrazándome encharcada en sudor.

-ELI: ¿que tal?, espero que no te hayan dicho nada por estar aquí.

-YO: tranquila, he estado charlando con Mariluz.- me miró consternada.

-ELI: iba a decirte que tuvieras cuidado con ella, dicen que es una devoradora de yogurines, pero siendo tu, no se si advertirla a ella sobre ti.

-YO: tarde – le hice oler mi mano que aun desprendía olor a hembra en celo.- a esa me la cepillo en menos de una semana, se ha librado ahora por que tengo que llevarte a casa.

-ELI: joder no das tiempo a nada, aun estoy dolorida de anoche y ya estas………

-YO: no quiero ser grosero, pero ya te lo dije ayer, me voy a llevar a quien se ponga por delante.- guardó silencio.

-ELI: esta bien, deja que me de una ducha rápida en el camerino y me acercas al gim, que tengo allí el coche…….- la agarré del cuello y la di un fuerte beso, ella se resistió al principio pero luego se dejó hacer.

-YO: ¿que te parece si nos damos esa ducha juntos?- la sujeté del trasero con firmeza.

-ELI: ¿aquí?- se mordió el labio mirando alrededor.

-YO: si tú quieres, esa zorra me la ha puesto dura.

-ELI: podrías oírnos.

-YO: te oirán gritar, de eso me encargaría yo, pero a mi me da igual, tu decides.

-ELI: eres insaciable.- me besó acariciando mis mejillas.

-YO: ¿donde esta ese camerino?

Corrimos como el viento, pasamos el suyo y nos metimos en el mas alejado, nos desnudamos a la velocidad de la luz y bajo la ducha la volví a follar 2 veces, la 1º por el coño, cara a cara, montada sobre mi y manteniendo una ligera discreción, sujeta a la barra de la ducha y besándonos sin parar, la 2º por en culo, la puse de espaldas a mi y la penetré con aun habilidad pasmosa, eso no cambió que sus gritos llenaran los camerinos, cualquiera que estuviera en ellos nos oiría, y hasta en la zona del plató, pero cuando la bestia se corrió en su culo no pudo evitar gritar como una posesa. Al salir por la puerta, una de producción con los cascos en el cuello, rechoncha y con gafas, se me acercó mientras Eli se despedía de sus monitores.

-CHICA1: se os ha oído desde aquí, he oído todo

-YO: ¿y que?

-CHICA1: también te he visto con Mariluz.

-YO: ¿y que?

.CHICA1: podría hablar, pero si tu, quizá me……- la corté agarrándola de la mandíbula con fuerza.

-YO: a ti no te follaría ni aunque fuéramos la ultima pareja fértil de la tierra, ¡¡ballena!!- la grité tan fuerte que rompió a llorar, me sentí fatal al instante, viéndola salir escopeteada, pero tragué aire, y me convencí que era necesario para mi nuevo rol de carbón engreído.

Eli tardaba en volver, Mariluz le estaba entrevistando sobre la clase improvisada del día anterior en su gim, por lo visto había tenido cierto impacto mediático, o se iban a ocupar de que así fuera, Eli lo hizo bien en el sentido de que asumió toda la responsabilidad ocultando mi identidad ya que Mariluz y la cámara se habían fijado en mi, Mariluz se quedó ausente unos segundos en directo al ver en la pantalla mi rostros desnudo en la grabación. Al terminar nos fuimos en mi coche, el camino a su gim fue genial, le acariciaba la pierna siempre que no tenia que cambiar de marchas y ella me acariciaba el brazo, me obligó a aparcar algo lejos del gim, los de la prensa rosa conocían su coche y estaban alrededor de la calle parapetamos esperando verla aparecer. Nos dimos un beso largo y sensual.

-ELI: me tengo que ir- sonó triste.

-YO: me he alegrado mucho más de lo que pensaba al verte.

-ELI: seguro que si, pero no mas que yo, sabes, podría pasarme por tu casa después del matinal, algunas veces, me pilla de paso a la vuelta.

-YO: como quieras, pero………..

-ELI: ya lo se, no seré la única y puede que te pille machacando a alguna inocente mujercita.- asentí con una sonrisa cómplice.

-YO: la dejaré a medias y te dedicaría toda la mañana.- solté el cinturón de seguridad y metí mi mano entre sus mulos acariciando su coño caliente por encima de los leggins, se abrió de piernas para facilitar mi masaje y volví a besarla.- eres mi preferida, no lo olvides.

Se tuvo que contener para no lanzarse encima mía, y yo para no follarla en mitad de la calle, nos despedimos con cierta amistad, y la vi alejarse hacia su coche poniéndose las gafas de sol, en cuanto alguno la reconoció saltaron sobre ella varias cámaras, coger su coche e irse, al volver a casa comí algo con la TV puesta, vi algún programa rosa y no tardaron en hablar de Eli, de la clase del día anterior y de sus palabras “en exclusiva” de hacia una hora, mostraron a Eli esquivando a los periodistas antes de coger el coche, masacrándola a preguntas sobre aquel joven tan guapo y quien era, ella solo dijo “no hay comentarios”, Dani se rió al reconocerme en la TV, y mi madre me llamó esa tarde gritando de emoción, era adicta a esos programas, durante un par de días se habló de mi hasta que alguna cantante de copla española le dio por desheredar a su hijo y se olvidó el tema.

Me dio igual, obtuve lo que quería, había saciado mi sed gracias a Eli, y ahora estaba listo para empezar lo que tenia en mente.

CONTINUARA………..

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Relato erótico: “MI DON: Ana y Eleonor – Vendaval colombiano (32)” (POR SAULILLO77)

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Regresé a casa con un millar de dudas en la cabeza, la sola idea de que Eleonor o Ana me ocultaran cosas me parecía estúpida, no tenían motivo alguno, no tenia sentido, ¿que podían querer que yo no las pudiera ayudar o que debieran de ocultarme?, no le encontraba la lógica a nada que mi ágil e imaginativa mente se le ocurriera, mi cumpleaños quedaba lejos para una fiesta sorpresa, o el papeleo del piso se alargaba como para montar una inauguración a mis espaldas, no las veía haciendo nada mas allá, y menos aun que llevaran a cavo aquellas 2, Ana una chiquilla forjada bajo mi martillo y Eleonor una mujer tan poderosa como manipulare, se suponía que tenia a las 2 comiendo de mi mano. Y pese a todo eso, la sola advertencia de mi madre me puso en guardia, tenso y pensativo, se habían ganado ese derecho las advertencias de mi madre con el paso de los años.

Entre en casa ya pasadas las 7 de la tarde, encontré a Eleonor y Ana charlando y riendo, mientras tomaban un poco de chocolate caliente en el sofá de abajo, las escudriñé desde la puerta, tratando de leer a través de su cráneo aquellas maléficas mentes que veía mi madre, de tal manera que Eleonor me miró sonriendo sin comprender nada. Eso llamó la atención de Ana, de espaldas a mi, que se giró y al verme salió corriendo a mi encuentro, con su sonrisa angelical, y su cuerpo juvenil, me besó con el sabor a cacao aun en los labios y me abrazó con firmeza.

-ANA: amor, siento haberme quedado dormida anoche, estaba muy cansada y galo borracha jajaja, lo siento, se que no te gusta que beba………….. ¿que tal?- alzó la cabeza con cara de cachorro.

-YO: bien…….todo…………bien.- sonó a pregunta.

-ANA: ¿que te pasa?- frunció el ceño con cara de preocupación burlona.

-YO: nada peque, que tengo muchas cosas en la cabeza.- la abracé con fuerza hasta levantarla del suelo con un ligero grito de felicidad.

-ELEONOR: mis niños, que linda imagen, ande y póngase algo que se van a resfriar.- comentaba ella mientras se levantaba y llevaba las tazas a la cocina, dedicándome una ligera sonrisa.

Eran cierto, Ana iba descalza en ropa interior con mi camisa de la noche de fiesta, abierta salvo los ultimas 2 botones d en la cintura, le quedaba grotesca y sensualmente enorme, yo venia con pantalón largo pero en camiseta con manga corta, besé a Ana con dulzura ates de azotarla con cariño para que fuera a ponerse algo mas abrigado, aunque su imagen era preciosa. Allí pasmado en la entrada, viendo como Ana me saludaba alegre antes de entrar al cuarto y como Eleonor se volvía a echar en el sofá levantado las piernas y pidiéndome que la diera un masaje en los pies doloridos de los tacones de la fiesta, contemplé lo que ya sabia, eran mi novia pizpireta y una mujer madura que solo demandaba afecto, no eran 2 diablas en busca de……….no se me ocurría que podían estar buscando en las sombras, no sentí que hubiera plan o maldad alguna. Así que simplemente calmé mis nervios y me dediqué a lo que mejor se me daba, vivir con ellas.

Esa misma noche cabalgamos juntos los 3, Eleonor cayo la 1º, estaba casi sin energías, la fiesta y el polvo a altas horas de la noche que la eché, la tenían aun en la reserva, sus senos me llamaban demasiado y con ella subida encima a horcajadas la fui penetrando sintiendo como hasta le escocía el coño, su cintura aceleró de forma irrisoria, me dejó domarla a los pocos minutos, donde desaté a la bestia y en 1 hora cayó fulminada de 4 orgasmos seguidos, fue Ana la que recibió la grata sorpresa de mi mejoría física por el gim, aun no me había corrido y Eleonor ya no volvería, al menos en un buen rato. Se agachó a chupármela con suavidad, agarrándola con ambas manos y jugando con su lengua en la punta del glande, sintió en la manos esa rigidez previa al correrme, matar a Eleonor tenia sus consecuencias, apenas 10 minutos de lametones y succión me hicieron venirme en su boca, lo aprovechó para rememorar viejos tiempos y tragarse todo mi semen, continuando con sus manos y su boca un juego perverso hasta ponérmela como una piedra de nuevo, entonces gateó por mi cuerpo para ocupar la poción de Eleonor previamente, se introdujo el pene con lentitud casi desesperante, agarrando de la base con una mano mientras subía y bajaba un par de veces, girando su cabeza haciendo que su larga melena hiciera arcos, repitió gestos hasta que soltó la mano y se dejó caer para sentir como mi polla la llenaba, se retorció casi dibujando un circulo con su torso, hasta caer sobre mi pecho, besándome en él y el cuello, su cintura daba pequeños saltos, intercalados con giros amplios de sus muslos, fue aumentando el numero de saltos hasta que ya no había giros, solo entraba y salía de ella, utilizaba el propio impulso de la bajada con el ligero dolor agradable que la provocaba tenerla toda dentro para volver a subir, pero solo a la mitad, se dejaba mucha parte dentro para no obligarse a hacer esfuerzos grandes para sacársela toda. Mis manos en sus senos jugaban con ellos y sus pezones, mientras que la diferencia de altura no me dejaba llegar a besarla, solo cuando se tomaba un respiro en sus movimientos y se elevaba unos centímetros podía probar sus labios y su lengua luchando contra la mía, sus orgasmos casi no parecían afectarla, eran evidentes en el cambio de sus gemidos y respiración, pero continuaba incansable, su velocidad disminuía pero aguantó lo suficiente como para sacarme la 2º corrida. Se elevó orgullosa echando el cuerpo hacia atrás mientras unos giros rápidos de cadera terminan de recibir mi leche caliente en su interior, sudorosa y cansada, pero con una sonrisa de felicidad lasciva. Me picó en el orgullo, me incorporé con tal fuerza que su risa se volvió en asombro, y sin sacarla de su interior me puse de rodillas con ella encima recostándola de espaldas a la cama, con la cabeza al lado de la de Eleonor, que aun pasada una hora luchaba por recuperar una respiración rítmica. Ataqué los pechos de Ana y su ombligo con mis manos y mis labios, acariciando su clítoris con habilidad, y besándola con pasión, sus movimientos pélvicos fueron hinchado mi verga en ella que notaba como un monstruo crecía en su interior, sonreía levemente de nervios, intuía que ahora la mataría, pero no sabia hasta que punto, fui sacando y metiendo todo mi rabo con movimientos lentos, cogiendo las medidas para no sacarla de ella, y una vez hecho, solté al animal indómito que habitaba en mi, fue gradual y letal, tan rápido y continuo que Ana se corrió 3 veces en diez minutos, se reía, solo al principio, de la impresión, luego fue torciendo el gesto sabiendo que iba en serio y luego agarrando las sabanas para no echar a volar, aguantaba la respiración hasta que no podía mas y soltaba un grito para coger aire. Agarrada de una de sus piernas como apoyo, fue demencial con el estruendo de los golpes, pelvis contra pelvis y como ella trataba de acariciarse el clítoris pero lo dejaba para poder seguir respirando, se aferraba la cabeza como si fuera a salir disparada como el corcho de una botella, emanó fluidos en cantidades que solo descubría al sacarla un par de veces de ella, casi parecía que se orinaba encima, pero volvía a arremeter con toda ferocidad y ni atisbo de cansancio, mas de 40 minutos pasaron antes de que la volví a llenar de leche, ya casi ponía las manos en mi estomago pidiendo que parara, pero sus ojos en blanco y sus labios carnosos me pedían mas.

-ANA: estas enorme, más que recuperado, te veo con ganas de más y yo casi no puedo con mi alma.- sonreí al agacharme a besarla.

-YO: aun queda que te folle tu precioso culo.- abrió los ojos mordiéndose el labio, acariciándose los pechos.

Mientras mi polla se recuperaba me comí su coño, sabia a mil cosas y jugaba con su clítoris, la saqué otro orgasmo antes de empezar a trabajarle con los dedos el ano, al meter varios ya la tenia lista, en la misma posición bien abierta de piernas apreté contra su ano sacándola suspiros de la impresión, pero sin mucha dificultad metía mi polla con fuerza, haciéndola resbalar por las sabanas de la cama, hasta que su cabeza sobresalía por el borde de abajo. Solo metí la mitad y allí volví a arremeter con la bestia, la cinética llevó a meterla entera y sacarla gritos de pasión que la hacían arquear la espalda, sujetaba bien por sus caderas, fue un frenesí de 20 minutos en que no pudo evitar 2 orgasmos anales, se frotaba en ellos el clítoris de forma abrupta, se agarraba de la piernas tirando de ellas con la esperanza de que lo disfrutara menos pero no podía, daba golpes con las piernas y se doblaba sobre si misma, se estaba poniendo roja y las venas del cuello parecían que iban a estallar en cualquier momento, su gritos largos y altos no me compadecieron y aceleré los minutos finales tirando gestos entrenados, respira de forma estudiada con cada gol de cintura y el sudor de mi frente goteaba encima de ella. Casi la saco de la cama de los espasmos internos que la dieron al sentir mi semen dentro de su culo, al salir de ella tenia un túnel mas que un agujero en su ano, del que brotaba semen, se dio la vuelta quedando tumbada sobre la cama boca abajo con medio cuerpo fuera y un brazo colgando, azoté su travieso trasero provocándola un gemido leve, de golpe sentí unos pechos en la espalda, con unos ozones inconfundibles, Eleonor estaba de nuevo en juego.

-ELEONOR: ay papi, yo también quiero mi anal.- me giré agarrando sus tetas y comiéndomelas.

-YO: ¿estas segura?

-ELEONOR: ¿y como no?, quiero sentir tu verga partiéndome mi culito y llenándome de tu leche caliente.

Sonreí ante sus palabras latinas, me volvía loco, metí mis manos en sus nalgas rodeando su cintura, abriéndola el culo con uno de mis dedos, solo oírla recitar versos de la Biblia me la puso como una estaca, seria devota pero su dios era yo, solo sentir mi polla creciendo hasta meterse entre sus mulos la erizó la piel, tiré de su pelvis hasta que me rodeó con las piernas, aun agarrada a mi cuello, montada encima de mi, pero yo de rodillas, busqué su coño que penetré con facilidad pasmosa y usando solo los brazos me la follé a buen ritmo, sus besos y sus uñas las sentía sobre la piel, su larga melena caía hasta sentirla hacerme costillas en los brazos, mientras uno de mi dedos permanecía dentro de su ano, como gancho. Oír el “chop chop” de su pelvis húmeda contra mi rabo abriéndola solo la llevó a gritar hasta correrse de nuevo, casi se desvanece, la solté y cayó a la cama, la tumbé boca abajo con cierta violencia, y la ordené que se abriera las nalgas, tontamente estirada, obedeció, me acuclillé encima de ella, y bajando mi empalme hasta su ano, apreté tan fuerte que al entrar se metió mas de la mitad, soltando un alarido que se trasformó al final en placer, me apoyé en su espalda y comencé el vaivén de mis piernas, penetrándola de arriba a abajo, tirando de la piel de su ano hasta casi levantarla de la cama, ella mordía las sabanas entre gritos de lamento y lujuria, aguantó lo justo en la posición para sacarla su orgasmo anal, allí me arrodillé, azotando y agarrando de sus nalgas. Terminé el trabajo con la bestia, algo magullada ya, que mas de 30 minutos después reventó en una cantidad de semen anti natural para ser la 5º corrida de la noche, llegué asfixiado, mareado y con los pulmones ardiendo, pero al terminar y ver a Eleonor llorando de algo mas allá que el gozo, y a Ana aun temblado tratando de incorporarse, me sentí orgulloso de mi mismo, había podido con las 2, caí desplomado sobre la cama y me dormí profundamente.

Al despertar las vi tumbadas a mi lado, parecían no haberse movido desde que las dejé así, bajé a la habitación de invitados y cogí algunas cosas mías que necesitaba, preparé un fuerte desayuno para mis damas y subí sabiendo que aquellas 2 mujeres serian incapaces de jugármela, ¿que motivo tendrían para echar de su lado a un hombre como yo?, con la confianza que solo te da el creerte en mejor posición que “tu rival”. Tardaron un par de días en recuperarse, a la mañana siguiente caminaban como si hubieran estando cabalgando por el oeste durante semanas, yo lo agradecí también, entre fiestas, sexo y el fin de semana trabajando por las mañanas, estaba fundido físicamente y mentalmente, poco a poco fui juntando mis rutinas, haciéndolas encajar como piezas de un puzzle. Según me levantaba me desfogaba con Eleonor, ya que Ana estaba en la universidad, eso si Ana no empezaba la fiesta antes de irse para que la continuáramos nosotros, luego desayunábamos algo juntos Eleonor y yo para luego salir a correr o con a bici, dependiendo del clima, algo a lo que aficione a Eleonor que me acompañaba cuando le apetecía, volvía, o volvíamos, y una ducha rápida o un baño relajante en la piscina climatizada. Muchas veces acompañaba a Luz a hacer la compra, y luego la ayudaba a cocinar, me estaba volviendo un cocinero osado, y antes de comer Eleonor me ayudaba a aprender ingles, ella lo manejaba de cine y yo lo escupía de lo poco que se me pegó en el instituto, nivel Tarzán me gustaba decir, la verdad no se de ninguna profesora de ingles que te de clases mientras estáis follando, que era como terminaban casi todas las clases, pero aprendí mas con ella en unos meses que 5 años de colegio. Comíamos y nos echábamos una siesta, a menudo retomando las “clases”, hasta que llagaba Ana, si estaba animada y alegre quedábamos para salir ella y yo a solas, o ir a hablar y charlar con amigos, sobretodo con Alicia y Teo, ahora por separado, lo habían dejado de forma dolorosa pero amistosa, eran muchos años juntos como para montar un lío y sabían que los suyo no tenia futuro, quedaron como amigos, pero esas primeras semanas se hacia duro y no quedábamos con ellos a la vez por precaución, Teo se volvió a casa de sus padres mientras que Alicia se quedó a vivir en el piso de estudiantes. Si Ana regresaba cansada o hastiada, teniendo que hacer trabajos y deberes de la universidad, la dejaba tranquila unas horas hasta que era ella la que, abrumada, venia a mis brazos, podía haber sexo, o no, pero solo sentir su cabello en mi barbilla al abrazarla me reconfortaba, Eleonor solía salir por las tardes, mi madre la había dejado un poco de lado e insistía con su paranoia, pero Eleonor había hecho un montón de amigas nuevas, nada raro con su carácter afable y amistoso, y el dinero que ahora tenia llamaba a muchas personas. Cenábamos a menudo sin Eleonor en casa, Ana y yo veíamos la tv, mas ella que yo, que estaba con el PC, hasta que nos cansábamos y nos íbamos a la cama, para empezar a follar de verdad, a estas alturas Ana ya casi lo tenia medido, a partir de mi 2º corrida paraba, si se atrevía a comenzar la 3º era por que Eleonor ya andaba por casa, no aguantaba ni soportaba mas de ese punto, no ella sola. Luego remataba Eleonor, con la 3º, 4º y hasta la 5º, terminábamos a altas horas de la noche, Ana a veces se unía al final algo mas recompuesta, pero al final era inevitable que los 3 termináramos medio idos, agotados y felices.

Así eran mis días entre semana, en fin de semana solo cambiaba que el que se iba por las mañanas era yo, a trabajar, y para mi deleite y desgracia, ellas también jugaban sin mi en la cama, irme viendo como Eleonor le come las tetas a Ana o esta el coño a la madura, era un ejercicio de honradez obrera. Luego por las tardes y noches salíamos de fiesta con los amigos, ya fuera en el piso de estudiantes con cenas y juegos o salir a bailar a discotecas, Eleonor se solía venir a las discotecas, el encantaba ese ambiente, y como pagaba todo, a los demás no les importaba, o se aprovechaban de ella hasta el punto que yo les permitía, no se podía ir alquilando limusinas para ir a fiestas de alto copete todos los días. De hecho, Eleonor iba de caza, mas de una vez se dejaba rozar y acariciar por los hombres mas maduros que yo, me pedía permiso para tontear, hasta que la dije que no tenia por que, era totalmente libre y capaz de tomar sus decisiones, hiciera lo que hiciera con otros hombres por propia voluntad no me afectaba, mi novia era Ana, no ella, así que de vez en cuando alguno que lograba trabajarla, no muy difícil ante su forma de ser y 3 o 4 copas, disfrutaba de la compañía de un hombre de su edad o los llevaba a casa para gozar ella sola, ya tenia a 3 o 4 embobados detrás de ella, con los que solía quedar, aunque siempre trataba de que a mi no me pareciera mal, aunque la reiteré que no tenia por que, siempre que se quedaba con ganas de mas virilidad me tenia a su disposición, s lo hacia con condón con otros hombres y ninguna la llenaba como yo, es mas, con alguno ni tenia sexo, solo los usaba como mascotas sociales.

Esa fue mi vida durante los primeros 3-4 meses del año, alguna escapada de fin de semana con Ana, cuando Eleonor quería el piso para ella sola, nos pagaba un viaje, las primeras veces a la sierra, luego por España, Bilbao, Barcelona, Galicia, Andalucía…………. para primavera cada fin de semana era un viaje al extranjero, París, Milán, Berlín, Londres…….ya nos pedía destinos, visitamos Venecia y Amsterdam a petición mía, y Egipto por parte de Ana, le fascinaban las pirámides y la historia de los faraones, allí, al ver a Ana vestida con ropas finas e insinuantes, varios mercaderes me escupían ofertas por ella, las mas grotescas camellos y cabras, me reía al ver como Ana se enfadaba al verme negociar por mas cabras, a ella ni la miraban cuando se quejaba, como si no estuviera allí, un par de guías nos protegían, incluso una oferta llegó por mi, de un hombre que quería regalarme a su esposa como si fuera un collar nuevo, nos reíamos hasta que nos llegó una oferta de un magnate de la zona, 3 millones de € limpios para mi si dejaba a Ana en la habitación y me iba sin hacer preguntas. Nos tuvieron que sacar a escondidas los guías del hotel cuando les dije que iba a rechazar la propuesta, me miraban como si estuviera loco.

-GUIA1: es una gran oferta.- replicó con cara de asombro.

-YO: lo se, pero la respuesta es no.- asentía como si fuera una broma.

-GUIA2: no lo comprendéis, no es que sea una oferta cualquiera, es tanto dinero aquí, que es un insulto rechazarla, es tanto que por la mitad puede que la gente q os liquide y llevársela a la fuerza.

Ana se agarró a mi brazo y no me lo soltó hasta entrar en el avión de vuelta, aparentaba tranquilidad por fuera, pero por dentro estaba aterrada, como yo, que miraba a mil sitios en busca de trampas y emboscadas, gracias a dios no paso nada, es mas, en la seguridad del avión en vuelo, pensé que habría sido una broma de los guías, típica a los turistas, pero jamas regresamos.

Al regresar a casa volvíamos a nuestras rutinas, mas sosegadas, era habitual que algún hombre estuviera por casa, peor no mas de 2 o 3 días seguidos, Ana era demasiada competencia y en cuanto la veían, Eleonor los echaba patadas, daba la sensación de que estaba buscando a algún hombre que al estar en esa casa la mirara solo a ella, y no se fijara en Ana, como una prueba a superar, pero no daba resultado. Quería rehacer algo de su vida una vez que sabia que nunca seria suyo, no de esa forma, eso no quitaba que el sexo fuera maravilloso, cada error y cada hombre que salía de allí, era una decepción mas que ahogaba conmigo en la cama, Ana muchas veces solo podía quedarse a mirar o jugar con sus senos mientras nos montábamos el uno al otro como podencos.

Los días fueron pasando y finalmente la primavera llegó, existe cierta teoría sobre que en otoño, un barco atraca en España, y se lleva a todas la mujeres guapas y sexys de viaje por el mundo, y que regresa en primavera para devolver la belleza a las calles, una broma estúpida pero que no hace menos cierto el hecho de que ver a mujeres con menos ropa y enseñando mas carne cada ida que pasa, alegra la vista masculina. Lo mismo me pasaba a mi, pero en mas privado, compartir casa con Ana y Eleonor era un tormento, y supongo que para ellas también vivir conmigo, desde el 1º día que desperté sudando en la cama, iba desnudo por la casa, no tengo termino medio así que ¿para que molestarse? La única a la que podía molestarle era a Luz, la sirvienta, y a ella mas que molestarla le hacia gracia, y luego dejó de importarle, hasta me vendía a una de sus hijas, a la que se traía en secreto de vez en cuando, con el permiso de Eleonor, para ir a la piscina, sabiendo que a mi me importaba un bledo que ella me viera desnudo, no estaba nada mal su hija, todo sea dicho, no recuerdo su nombre, ¿Yasira? era como Yasmine, la hija de Eleonor, un bombón caribeño, con menos caderas pero una piel de tono del chocolate con leche fundido, guapa pero con la mandíbula algo pronunciada y dientes enormes que casi la impedían cerrar los labios. No paso ni 3 semanas y 4 encuentros “casuales” desnudo o follando para que me diera su numero o se metiera detrás de mi en la piscina y se me echara encima, la rechazaba con galantería por el respeto a Luz, aunque estoy seguro de que ella quería encamarme con su hija.

Llego el día en que se nuncio una de las sorpresas mas raras y que provocó una fase de confusión y descontrol en mi vida, Ana y yo estabamos en el sofá, tonteando con los pies, cuando Eleonor pasaba por nuestra espalda con el teléfono en mano, llevaba unos días muy pegada al “celular”, pero esta vez estaba mas nerviosa que nunca, se movía sin parar, y alternaba peticiones con voz dulce, con silencios al escuchar, para luego exigir con tono elevado, nunca gritaba, solo yo la hacia hacerlo al follarla, pero oíamos que pedía que lograran que lo aprobaran, nos mirábamos sin entenderla, cuando colgó soltó un pequeño bufido de felicidad con el gesto cerrando del puño dando alguna coz al suelo con el tacón, nos miró con una inusitada luz en los ojos, se acercó corriendo lo que los tacones la permitían y se dejó caer en el sofá para abrazarme como loca, no le importo lo mas mínimo perder sus exquisitos modales o que el vestido ceñido se le subiera hasta la cintura dejando a la vista su tanga.

-ELEONOR: ¡¡SI!!, gracias al señor, al cielo, y a ti, ¡¡¡pero por fin lo logré!!!

-ANA: ¿que te pasa?- preguntó preocupada al oír sollozar a Eleonor.

-YO: tranquilízate mujer, y di que te ocurre.- me incorporé hasta sentarla en medio del sofá, ella no se soltaba de mi cuello abrazándome.

-ELEONOR: ¡¡la encontré!! Es una pesadilla burocrática, ¡¡¡pero la encontré!!!- lo repetía incesantemente dando golpes en mi espalda que la reafirmaron.

-YO: ¿a quien?- se separo lo justo para agarrarme la cara, darme un beso tierno en los labios y volver a abrazarme.

-ELEONOR: ¡¡A MI HERMANA!!

Cuando se le pasó el subidón de adrenalina y consiguió dejar de repetir que “lo había logrado”, nos explico todo, llevaba un par de meses buscando a su hermana, Liliana, ya nos contó que la habían separado de ella desde que se casó con su marido y no la habían dejado volver a verla, ni cuando su madre murió, cosa que la comentaron mas como amenaza, no tenia ni la mayor remota idea de donde estaba, solo sabia que su marido la pasaba un dinero todos los meses, y ahora la cuenta estaba congelada por el juzgado mientras se la daban a Eleonor, no sabría nada de esto sin un mensaje de alguien desconocido que llegó a la cuenta para saber por que habían dejado de ingresar el dinero, los abogados matrimoniales de Eleonor, un señor y una señora, bastante mona que ya conocíamos del divorcio, se pusieron a investigar, y resultaba que el marido pagaba casi 3.000€ a un hombre para que cuidara a Liliana, pero con el paso de los años y desde la muerte de su madre, aquel tipo se quedaba casi todo el dinero y le daba algo a Liliana, una miseria. Al ser cada vez menos, Liliana había mal vivido en los barrios bajos de Colombia, algo muy duro, pero por lo visto era una mujer de armas tomar, paso por la cárcel de Colombia un par de veces por grescas en bares donde trabajaba como camarera, desde los 16 años, se hizo una cuenta donde le ingresaban el dinero y recorrió media Sudamérica en busca de oportunidades, Bolivia, Pero, Argentina…….sin mucha suerte en ningún sitio, la solían detener por peleas y agresiones, pero así era mas facial seguirla el rastro, en las ultimas semanas se sabia que estaba en brasil, pero sin los ingresos de dinero, y sus retiradas, no se podía saber donde exactamente, hasta que la localizaron, en una cárcel de mujeres de Río de Janeiro, acusada de agresión y prostitución, no era raro que una mujer sin ingresos y en la miseria tomara ese camino, pese a ser algo malo, eso le dio a Eleonor pie para localizarla y tratar de sacarla de allí y traérsela a España, pero como nos dijo era una pesadilla burocrática, nadie cedía ni un milímetro, ni la dejaban hablar con ella, los abogados al final la dijeron que todo era cuestión de dinero, si daba con la gente adecuada y pagaba lo suficiente, saldría de allí sin problemas. Allí entró en acción el abogado del ex marido, que sabiendo de su situación apretó para lograr un par de los pisos y la mitad de los coches de Eleonor, los dio encantada, a cambio de ciertos contactos de su ex, para pagar una cantidad indeterminada a cierta gente que “facilito los tramites”, aquella ultima llamada era la confirmación de que en unas semanas estaría en España.

Lo 1º me asunté de que hubiera sido capaz de todo eso ella sola sin decirme nada, y mas aun de que lo ocultara tan bien, no le di mas importancia por que Eleonor parecía tocada por dios, estaba como en una nube de felicidad, supongo que volver a tener a su hermana la hacia feliz, pero yo creo que poder haber resuelto aquello por si misma la daba mas alegría que el hecho en si. La dije que si quería nos íbamos para dejarla con su hermana, no seria problema volver al piso de estudiantes sin el “miedo a romper” algo que ya se había roto. Me pidió que no, que me necesitaba a su lado en un momento tan duro, y que aquel piso era tan mío como suyo, además no sabíamos como iba a ser aquello. Cada día lo pasaba con mas nervios que el anterior, en un día podía follarla 8 veces para dejarla exhausta como que otro no me dejaba tocarla, Ana estaba casi tan nerviosa como ella, y acudieron a un psicólogo para que las dijera que se lo tomaran con clama, que la diera tiempo y margen para acostumbrarse, “¿Para eso cobra usted 120€ la hora?, eso te lo dice mi madre mientras te plancha la ropa de una semana”, Ana se echó a reír al oírme decírselo la terminar la hora, Eleonor se disculpo amablemente con una sonrisa escondida bajo su aparente disgusto.

Para cuando llegó el día, Eleonor se pasó la noche vomitando mareada de nervios, el viaje en coche por la mañana la aeropuerto no ayudó, Ana estaba en la universidad así que nos deseo suerte antes de irse, acudimos a una especie de zona vip, no era el aeropuerto de Madrid, si no uno privado, Eleonor lo había pagado todo para que se hiciera con la mayor discreción posible, de hecho creo que no fue ni legal, de lejos vimos como bajaban varios guardas armados y con ropas de policía con una mujer, con un mono naranja enrollado en la cintura y una camiseta blanca en el torso, por la poción parecía esposada de pies y manos, la entregaron a una pareja de la policía, firmando unos documentos, y dándose la mano la metieron en una furgoneta de la policía. Esperaron a que el avión volara de nuevo antes de acercarse a la valla donde nos encontrábamos con la abogada, al pararse la furgoneta se abrió la pauta y bajaron de allí, Eleonor salió corriendo a abrazarla, Liliana la miraba como extrañada, no parecía saber ni donde estaba ni quien era esa señora que iba tan arreglada a rodearla con los brazos.

*No tengo ni remota idea de cómo hacer el acento de ella así que pido disculpas anticipadas, había pasado por demasiados países y nunca por zonas de habla correcta.

LILIANA: ¿quien carajo sos?- su voz sonó confundida.

-ELEONOR: soy yo Lili, soy tu hermana, Eleonor.- la agarró la cara queriendo forzar que la reconociera, pero era en vano, llevarían como 20 años sin verse y la ultima vez, Liliana tendría unos 10 años y ahora casi tenia 30.

Se miraron extrañadas, mientras compartían palabras de afecto y de desconfianza, nos metieron en una habitación donde la dieron algo de ropa decente y la quitaron las esposas, a mi me dejaron fuera y Eleonor salió a los pocos minutos, sollozando.

-YO: ¿que te pasa?- creía que era felicidad incontrolada.

-ELEONOR: no me reconoce, me dice que no me acerque, ¿que la ocurre?- me abrazó temblando.

-YO: tranquila, es normal, hace mucho que no os veis, ya oíste al psicólogo, darla tiempo y margen.

-ELELORNO: ¿ese del que te burlaste?

-YO: que cobre una burrada por decir obviedades, no cambia que sean obviedades.

La abogada nos comentó ciertos detalles, y la policía la hizo la tarjeta de residencia, Eleonor la contrataría como sirvienta con contrato y todo, para que se pudiera quedar en el país sin problemas, por lo demás, podíamos irnos de allí en cuanto ella saliera, al hacerlo, me costó reconocerla, había entrado un bola de pelo abombado, ropa sucia y polvo, salió una señorita de muy buen ver, con unos jeans ajustados y un top azul marino que dibujaba sus pechos, con una cazadora vaquera encima, se había duchado y peinado, tenia el pelo rubio con raíces negras, ondulando hasta casi ser rizos, largo por debajo de los hombros, si se los estiraba le llegaban al ombligo, con un tono de piel y rasgos en la cara muy parecidos a Eleonor, pero 10 años mas joven, con buenos senos sin retocar por la cirugía y un culo de bastante nivel, sin llegar al de Alicia. Su forma de andar era tosca y encorvada, lanzando los pies arrastrándolos, mas que caminar, ver a Eleonor y a ella andar juntas era ver la diferencia entre crecer con el dinero y sin el. Nos metimos en el coche los 3, despidiéndonos de la abogada que se fue en un super deportivo descapotable que se compró con los honorarios de Eleonor por el divorcio, Eleonor y Liliana se sentaron atrás, y yo conduje, Eleonor parecía entusiasmada con iniciar conversaciones, pero todas, o no recibían respuesta, o si la recibían eran cortantes como una katana, simples monosílabos vomitados mas que hablados y con un tono serio y distante. Al llegar a casa la instalamos en una de las habitaciones libres de arriba, con los armarios listos para sus cosas, pero apenas nos dieron una mochila con algo de ropa y una cartera sin nada mas que varias fotos de ellas de pequeñas, eran al mismas de algunas fotos que ya nos había enseñado Eleonor en casa en un viejo álbum.

Los rimeros días los pasó encerrada en el cuarto, durmiendo y descansando, apenas abría la puerta para pedir algo de comer de forma malhumorada, Eleonor salía corriendo a nada que pidiera, trataba de hablar con ella pero no hacia el menor caso. Un día la vi asomada al sol del incipiente verano, desde la piscina se veía el balcón de su habitación y la saludé sin recibir respuesta, anonadada por el aire fresco y el calor de los rayos de luz sobre su rostro, me llamó la atención que salió con un top sin sujetador y en bragas, y sabiendo que la miraba, no se inmutó, Eleonor estaba fuera y Ana en la universidad, así que allí tirado y triste, la saludé con alegría.

-YO: ¿que tal por ahí arriba?

-LILIANA: ¡¡¡a ti que carajo te importa, mecetrefe!!!

-YO: no sea grosera y baje a disfrutar del sol de Madrid como dios manda, aquí conmigo.

-LILIANA: déjeme en paz.- se enfadó, era testaruda como una mula, así que saqué el libro de consejos mental de Eli, no me interesaba el sexo, solo llegar hasta ella, por el bien de Eleonor, que lloraba cada vez que era rechazada con Ana tratando de consolarla.

El 1º paso era ver y analizar, siempre lo era, era una mujer guapa y atractiva, lo sabia, estaba allí para dejarse ver y tan poca ropa no era casual, quería llamar la atención, pero si era así ¿por que se mostraba hostil?, la respuesta era evidente, una mujer así, maltratada por la vida, estaría con los escudos subidos todo el tiempo, la suavidad y el afecto serian trucos que ya habían usado mil veces con ella y mas terminando de puta, en las leves ocasiones en que solíamos mantener conversaciones, en cuanto se nombraba el tema se enfada hasta el punto de sacar un cuchillo para defenderse, no se muy bien de donde los sacaba, pero siempre tenia uno encima. Por lo tanto era inútil seguir siendo buenos con ella, habían pasado 3 semanas y seguía igual de cerrada que el 1º día, la opción era pasar al ataque.

-YO: como usted quiera, creía que las colombianas tenían mas carácter.- lancé como burla.

-LILIANA: ¿que quiere decir?- preguntó torciendo el gesto.

-YO: nada, solo que penaba que tendría mas valor que esto, quedarse allí arriba, como una boba, por no bajar a esta estupenda terraza, solo por miedo a estar conmigo.- tenia que medir bien mis palabras.

-LILIANA: no le tengo miedo alguno, ¿me oye?- se aferró fuerte a la barandilla del balcón.

-YO: ¿entonces por que no baja aquí?

-LILIANA: estoy muy bien aquí, pendejo.

-YO: ¿como va a estar bien, ahí de pie como una gárgola?, pudiendo estar aquí tumbada y relajada con una bebida fría en la mano – me miró enfurecida, queriendo replicar con rapidez, pero no había argumento posible o antes de que encontrara alguno incidí- por eso le digo, si no es por la terraza, el único motivo por el que no baja es por que estoy yo, así que me tiene miedo.

-LILIANA: ya le dije que no tengo miedo de nada, y menos de un baboso como usted.

-YO: pues demuéstrelo y baje aquí a charlar un rato, seguro que la habitación es cómoda pero no tiene muy buena conversación, lleva semanas encerrada, unas palabras no pueden venirle mal, pero bueno, ya se que no bajará, no es tan valiente como su hermana.- me di la vuelta sobre la hamaca en la que estaba, haciendo que me olvidaba de ella, pero con el órdago lanzado al aire.

No tardó ni 2 minutos en bajar a zancadas las escaleras y salir a la terraza con ira en sus ojos, se notaba en el aire, se plantó ante mi hamaca y se cruzó de brazos de forma violenta, seguía en bragas y con el top, divisé disimuladamente su silueta, nada mal, sin duda los genes Colombianos de su Hermana corrían por su sangre.

-LILIANA: ¿a ver?, ¿que quiere de mi?- levanté la cabeza un poco y la miré extrañado.

-YO: ¿que voy a querer de ti?, nada, solo algo de charla entre vecinos.- sonreí levemente.

-LILIANA: ¿nada mas?- parecía extrañada de mi respuesta, sin duda muchos hombres la habían hecho llamar para algo mas que charlar.

-YO: mira, no se que tal mal lo habrás pasado, pero esa vida se acabó.

-LILIANA: eso me dicen, pero siempre que un hombre llama a una mujer, el hombre solo quiere una cosa, y yo ya la he dado a demasiados, a si que déjame en paz.

-YO: como tu quieras, vete y enciérrate en tu torreón, aléjate de nosotros, haz como tu hermana aquí hasta hace nada, triste, sola y abandonada, ella tardó mas de 15 años en comprender que eso no lleva a nada, ¿cuanto tardaras tu?- me miró confundida, parando de inmediato el camino de vuelta al interior que había iniciado.

-LILIANA: ¿y que pretende?, ¿que olvide mi pasado? ¿Que haga una vida nuevo aquí? ¿Que sea mejor persona como dice mi hermana?, ¿esa que no se molestó en cuidarme siendo millonaria?- gesticulaba abiertamente.

-YO: yo solo te he pedido que bajes a charlar.- me miró aun más confundida, me miraba con desprecio, que un chaval de 20 años la hablara así la desconcertaba.

-LILIANA: usted no sabe por lo que he pasado, ¡no puede juzgarme!

-YO: y nadie lo sabrá jama si sigues sin decírselo a nadie, yo no te juzgo, pero me da pena ver como te pudres en esa habitación día tras día, para eso haberte quedado en Brasil, pero es decisión tuya.

LILIANA: he vivido un infierno, y tu hablas con mucha ligereza.

-YO: pues cuéntame tu infierno, quizá así aligeres el peso.- la vi contener los sollozos, al soltar un bufido de desidia.

-LILIANA: ya claro, ese truco ya me lo se, te contare mi triste vida, tu me consolaras, y cuando me distraiga te tendré encima, y si me niego me mandaran de nuevo a la cárcel de brasil, ¿no? Hombres, sois todos unos cerdos.

-YO: ¿has estado con todos como para saberlo?- la pregunta la abofeteó la mente, y el orgullo.

-LILIANA: no soy ninguna fulana, pero si con muchos……..- la corté.

-YO: ¿pero no con todos?

-LILIANA: no, claro pero……- la interrumpí de nuevo.

-YO: pues no me faltes al respeto, entiendo que cerdos ahí en todos lados, al igual que furcias, pero yo tengo la decencia de tratar de conocerte antes de llamarte zorra.- se cuadró frustrada ante mi cadena de argumentos y mi tono acusador.

-LILIANA: lo ……lo siento.- titubeó, algo que me pareció un logro.- pero como te atrevas a tocarme………- sacó un cuchillo de su espaldas, ¿Dónde se los metía si iba en top y bragas?- te corto la hombría.

Me levanté cansado de sus amenazas, me jugué el tipo para rescatarla de su apatía, ande lentamente hasta ella, que movía el cuchillo con cierta habilidad, me planté solo con el bañador ante ella tan cerca que notaba sus senos rozándome al respirar y el frío acero alojado en mi cuello, colocado de forma experta en mi yugular, aun así doblé el torso como para ir a besarla, el cuchillo se mantenía firme apretando contra mi pero ella dio un paso atrás encorvando la espalda un poco, abriendo la mirada atónita. Era algo mas baja que su hermana, o el hecho de no llevar tacones lo hacia ver así, su melena rubia al viento y sus ojos negros como el carbón se clavaron en los míos.

-YO: te juro sobre mi honor que tendrás que amenazarme de nuevo con este cuchillo en el cuello, si quieres que te toque.- sentencié, amagué un beso que ella siguió con la cabeza, y con un dedo puesto en la punta del cuchillo, lo aparté de mi cuello, me di la vuelta a la piscina, donde me metí de un salto, al salir vi a Liliana en la misma poción, con el cuchillo en alto, la espalda encorvada y la mirada perdida.

No se si había funcionado, pretendía dejarla ver que yo no era como los demás, y que podía controlarme de sobra, se giró pasados unos segundos, y me miró con algo parecido al alivio en los ojos.

-LILIANA: el honor es muy fácil de nombrar y difícil de mantener.- se sentó en el borde metiendo los pies en el agua.

-YO: cierto, pero también es algo difícil de demostrar si no te dejan, ¿que puedo hacer para demostrarte que soy de palabra?- dejo el cuchillo en el suelo, no muy lejos.

-LILAIAN: pues no lo se, así de golpe no creo que se pueda, eso se gana con el tiempo.

-YO: ya, si, pero eso el lento y poco divertido, mi padre suele decir que la verdad une mucho, así que quizá si te respondo con sinceridad a las preguntas que llevas días pensando, pueda comenzar a mostrarte quien soy.

-LILIANA: vamos ¿que te pregunte lo que sea y tu me dices la verdad? eso es casi tan difícil de demostrar como el honor.- pensativa unos segundos, atino con la 1º.- ¿te follas a mi hermana?

-YO: si, desde hace casi un año.- se sorprendió más de la rapidez y contundencia de mi respuesta, que de su significado.

-LILIANA: lo sabia, ¿y que sois? Por que la otra chica e tu novia ¿no?

-YO: si, Ana, mi chica, Eleonor es solo la madre de una de mis amigas, a la que he cogido mucho cariño y al parecer ella a mi.

-LILIANA: bien, parece que al menos tienes huevos.- esas preguntas habían sido de control, eran cosas embarazosas que ella sabia o intuía claramente, y las había respondido sin titubear.

Pasamos unas horas en el agua o en las hamacas charlando, yo respondía con sinceridad y mi sorna eterna, mientras ella preguntaba un sin fin de cosas, sobre mi vida, la de Ana y la de Eleonor, muy interesada en saber por que ella no la había ayudado en todo este tiempo, se lo expliqué sin muchos detalles, Eleonor tampoco me los había dado. El calor apretaba en pleno final de mayo, fui a por unos refrescos, al volver noté como sus ojos se clavaban en mi entrepierna, llevaba el bañador húmedo del agua de la piscina y solo el bañador tipo bermudas, sin los slip debajo, se me marcó bastante el rabo.

-LILIANA: a si que es por eso que tienes a mi hermana loca ¿no?- me guió un ojo.

-YO: si, bueno, no lo se, puede que al principio, todas las que me la ven tiesa no pueden evitar querer follárme, incluso las que solo la intuyen o han odio hablar de su tamaño.

-LILIANA: es una buena herramienta, debes de hacerlas gozar mucho, las oigo gritar por la noches, ahora entiendo el por que.- jugueteaba con la lengua en sus dientes.

-YO: no me quejo, ellas a mi también me hacen gritar.- la conversación, los recuerdos y las peritas torneadas por el sol de Liliana me la estaban poniendo morcillona.

-LILIANA: ¿y por que un chico tan joven, apuesto y con esa pedazo de verga, decide irse a vivir solo con una anovia y una vieja?, podrías estar por las calles follando a cualquiera.

-YO: amo a Ana, y folla mejor que casi cualquiera, solo tu hermana la supera, el resto ya no me atrae tanto cundo tengo a esas 2 en la cama.

-LILIANA: eso es por que no has estado con suficientes mujeres, mujeres de verdad – sonreí al repasar la lista mentalmente.

-YO: alguna cuantas han caído, no he estado quieto hasta encontrar a Ana.- Eli, Madamme, mi leona o la propia Eleonor eran ejemplos claros.

La conversación fue por esos derroteros, llegando a sacarla alguna sonrisa y fragmentos de su vida en el pasado, nos encontró Eleonor en la piscina, la había visto 10 minutos antes pero estaba al otro lado de las puertas con miedo a estropear la escena, Liliana en un lado y yo en otro, charlando amigablemente.

-ELEONRO: hola chicos, ¿que tal?- a Liliana le cambió la cara, se puso rígida con ganas de irse.

-YO: nada, aquí, tomando el sol y charlando.- me levanté para ir a saludarla.

-LILAIAN: si, no quería molestar, enseguida me subo.- la miré con pesadumbre por sus manía de retraerse.

-YO: no seas tonta, con lo bien que estamos aquí charlando, tu quédate aquí mientras yo hago la comida, y así habláis las hermanas.- se le iluminó la cara a Eleonor.

-ELEONOR: si así podremos charlar sobre tu pasado……….- de golpe la agarré la cabeza y la di un fuete beso para cerrarla la boca, al separarme me dio un tortazo instintivo, pero luego me volvió a besar con pasión, al abrazarla la susurré.

-YO: no la aprietes, solo charla con ella de tonterías, ella te ira diciendo lo que quiera decirte.- sonrió al saber de mi estratagema, la di un fuerte cachete en el culo para darlas tema de conversación al irme.

Tardé mucho tiempo en hacer la comida junto a Luz, echándolas un vistazo de vez en cuando, oyéndolas charlar y hasta algún suave coro de risas, me sentí feliz por mi avance, logramos comer todos juntos sin que Liliana se fuera ni amenazara a nadie con un cuchillo, algo novedoso, comía como un animal abandonado, ingería mucho y muy rápido mirándonos de reojo, sus modales eran casi peores que los míos, que ya es decir, se sujetaba el pelo con una mano mientras con la otra cogía el tenedor como si fuera una escaladora, soltaba eructos y lamía los platos al acabar, aunque esto ultimo lo hacia hasta yo.

Desde ese día la situación fue dando lentos y firmes pasos, casi como de película, ella se abría poco a poco mientras nos acostumbrábamos a su forma de hablar y comportarse, era una fiera salvaje, que iba aprendiendo comportarse de forma civilizada, confiaba ciegamente en mi, puesto que nunca la mentía por grotescas que fueran sus preguntas, y en Eleonor le costaba, pero sentía un afecto en ella que nadie le había dado. Ana era la mas distante, una relación cordial pero con alguna tirantez, me daba que pensar aquella aversión casi natural entre ellas. Liliana, o “Lili” como ahora nos dejaba llamarla sin esgrimir filos cortantes, sugirió o pidió mas bien que la dejáramos, salir, me reí tanto al ver como lo pedía que le sentó mal, no erramos sus carceleros, podía hacer lo que el diera la gana, pero en realidad lo que pedía era que la acompañáramos fuera, le daba pánico salir sola. La 1º vez que salimos todos juntos fue como retroceder en el tiempo, a Eleonor admirando todo como por 1º vez, pero ahora era su hermana, se metía entre nosotros y le extrañaba que 3 mujeres pudieran andar solas por la calle solo acompañadas por un hombre, por donde se había movido aquello era una temeridad, a mi me hubieran dejado medio muerto y hubieran raptado, violado, vendido o matado a aquellas 3 bellezas que me acompañaban, en ese orden o todo a la vez. Eleonor le montó un especial “Pretty Woman” por la gran vía de Madrid y la compró casi 10.000€ en ropa, complementos, perfumes, lencería y demás enseres, nos cerraron una tienda para nosotros solos, allí era donde Eleonor se compraba casi todo, y la conocían bien, yo me aburría sentado en una esquina de oírlas reír, Eleonor era clase pura, elegancia natural, Ana era inocencia y belleza trabajada, Lili era…….bueno, como meterme a mi en un vestido de fina seda, aparentemente un buen cuerpo y un buen vestido, pero algo fallaba, la poción encorvada, el titubeo al caminar y la forma de colocarse los senos o las bragas por encima de la tela, todo era grotesco, abrupto y sin armonía ni estilo alguno. Eso no cambiaba que estribera guapa, las raras veces que se quedaba quieta y dejaba de moverse hasta podías apreciar una mujer femenina y deseable, sus senos eran aun firmes y sus caderas bastante pronunciadas, p eso iba cambiando, comiendo a diario de forma saludable había cogido unos kilos que necesitaba, estaba muy escuálida al llegar, eso la dio un toque mas exuberante y sensual. Era como mezclar la belleza hereda de Eleonor, la juventud de Ana, la lengua afilada de Lara y mi “talento” para vestir ropas de mujer, todo en uno.

Con la situación mas o menos normalizada, volvíamos a nuestras rutinas, solo cambiaba que en vez de clases de ingles, que ya no necesitaba tanto, Eleonor se dedica su hermana, a enseñar cosas, y a aprender otras, Lili no era tonta, simplemente nunca tuvo oportunidades, se apuntó a clases, y se buscó un trabajo de verdad, Eleonor la ayudó a encontrar trabajo en un restaurante de cierto nivel, dirigido y ambientado para Colombianos, no le resultó nada difícil y así nos la quitábamos de encima unas cuantas horas para nuestras sesiones de sexo salvaje. Ana se vio mas aliviada y retomó un poco su lugar en mi tiempo, yo le dedicaba muchas horas a Eleonor y Lili por culpa de la universidad de Ana, muchos días me preguntaba si me había follado ya a Lili, que no la importaba con cierto resentimiento, no se para que preguntaba si le daba igual mi respuesta, cuando le decía la verdad, que no la había tocado,, no me creía, y cuando bromeaba diciéndola que si, se lo tomaba pero por que no me lo tomaba en serio. La verdad era que Eleonor y Lili eran las joyas de la corona de su, cada vez mas amplio, circulo de amistades, un día bajé corriendo al salón ante los gritos que oí, vi a Eleonor sujetando del brazo a Lili, que trataba de trinchar a un hombre con los pantalones bajados que había entendido mal las palabras, sube a casa y seguimos hablando, “no soy una furcia, desgraciado” repetía entre gritos. Se agradecía los intentos de los buitres, la verdad, cuando Lili pasaba varios días sin follar seguidos estaba de un humor de perros, cuando lo hacia se pasaba unos días de los mas tranquila, era una cerilla con la que había que tener cuidado de no rozar con la lija.

El fin de curso en la universidad fue lo mejor que nos paso a todos, Eleonor estaba cansada de tenernos por allí, quería una casa propia donde hacer su vida pero con los abogados dando largas por mas pisos al juez, no tenia otro remedio, Lili era tan incendiaria que la convivencia era imposible, Ana estaba saturada y convencida de que yo no estaba seguro con ella allí, y yo harto de arreglar los desaires que provocaban aquellas 2 hermanas, tonteaban con tantos buitres a la busca de su dinero que la mitad de ellos tenían que ser achantados por mi. Como “regalo” para Ana, por la 4º mejor nota de la promoción, nos pagó 2 semanas de viaje a NY, al piso que le acababan de conceder el juzgado de su marido. El viaje fue glorioso, visitar tantos lugares icónicos, expresarse en ingles y entender, aunque dejaba a Ana hablar, mucho mas culta y preprada. Las noches de pasión eran irrefrenables con Eleonor lejos y todos los problemas a 4.000 kilómetros, los vecinos del loft de Eleonor llamaron a la policía un par de veces al oír a Ana gritar poseída por mi miembro abriéndola en dos durante horas, a la 1º llamada acudieron unos policías muy viriles que nos preguntaron por separado, riendo al irse, llegué a tener que enseñarles mi polla para que me creyeran que los gritos eran causados por eso, y no por mi mano. A la 2º acudieron 4 parejas de policías , todas mujeres, al verlas llamar a la puerta abrí desnudo con la polla tiesa de estar aun follándome a Ana, que se reía tirada en la cama tapándose con una manta, la cara de las agentes fue para hacerlas una foto, respondí a 3 preguntas rápidas, mas bien Ana lo hizo, sin que ninguna levantara la cabeza de mi rabo, invité a quedarse a alguna si quería participar, de broma con Ana riéndose al entender mi sorna, pero ellas no lo hicieron, una quiso quedarse, lo leía en sus ojos, pero las otras se la llevaron.

-ANA: ¡¡¡esta loco, como se te ocurre!!!

-YO: así ahorramos tiempo, no me van a cortar el rollo como la última vez.- hundí mi cara en su coño haciéndola aferrarse a mi cabello.

Volvimos rememorando el amor que sentíamos el uno por el otro, sin juegos ni malabares morales, pero nada mas llegar a casa se acabó, Lili había instalado a un hombre en su cuarto, un cerdo que rozaba el maltrato con cada palabra que escupía su boca, no me tragaba que un tío así hubiera logrado acercarse a Lili, Eleonor desesperada de ver como se fundían el dinero en beber y alguna droga blanda, la cortó el grifo, pero tenia su propio dinero y su hermana no la iba a dejar en la calle después de traerla. Era su camello y así le pagaba las drogas, con sexo y una vida de lujos, Eleonor me suplicó de rodillas que lograra que lo echara de allí, no era asunto mío, hasta que Ana no me lo pidió no moví un dedo, estaba tan harta de ese desgraciado como todos. Las avisé a ambas, la forma mas fácil es darla a Lili algo que desee mas que a ese cerdo y sus drogas, y lo mas efectivo era yo, como con Lara, que dejó la marihuana solo por que yo se lo ordené. Coincidieron con mi idea y me dieron barra libre.

Me pasé 3 días mirando la relación entre aquellos personajes, Liliana era una mujer distinta, maleable y fácil, el camello ya se ocupaba de que no la faltara de nada para mantenerla así, el era tan zorro como previsible, se creía que mientras estuviera con ella no pasaría nada, nos atreveríamos a tocarle, pero iba tan ciego de cosas como ella, quizá algo menos, solo lo justo para ser mas consciente que ella. Lo 1º era sepárales lo suficiente como para que Lili volviera en si, fue tan sencillo como mandarle a comprar algo de cocaína a un viejo amigo mío de las afueras, ya me ocupé de que lo tuvieran distraído unas horas, lo siguiente fue desintoxicar a Lili, la tuve que bajar en brazos al salón de lo puesta que estaba, estabamos solos, la di agua, mucho agua y te especial, diurético, se resistía tan levemente que daba pena verla así, a las 3 horas pareció recobrar algo de sentido, preguntado donde estaba y que día era.

-LILI: ¿donde esta?

-YO: ¿quien?

-LILI: el imbécil este, necesito material, me encuentro mal.

-YO: te encuentras mal por que ahora empiezas a ser consciente de lo mal que estabas, ¿que se supone que esta haciendo con ese payaso?

-LILI: es mi vida, no te metas.

-YO: y una mierda es tu vida, ¿esto hacías por allí? ¿Meterte drogas y dejar que te follaran por unos chutes?- se revolvió furiosa en el sofá todo lo que su físico la permitía.

-LILI: déjame, yo se controlarme.

-YO: si, una joya, han llamado del trabajo, o vas mañana o te echan, ¿es eso lo que quieres?- me miró cansada.

-LILI: que le jodan, solo he faltado el miércoles.- la puse un reloj con calendario en las manos.

-YO: el lunes drogata de mierda, llevas casi una semana sin ir a trabajar, y si a eso que hacías ultimaste lo llamas trabajar.- mi miró confundida.

-LILI: esto no puede ser, el me dijo que…….. no, esto esta mal………- se rascaba el pelo queriendo despertarse.

-YO: a ver si despiertas, con todo lo que sabes de las calle y no aprendes, ese tío es una sanguijuela, se ha pegado a ti, te esta chupando la sangre, y te tiene atontada mientras nos sangra a todos, tu mereces mas que a ese cerdo.

-LILI: claro, muy fácil desde tu pinche púlpito, es el único que me entiende.

-YO: no te enteras, no te entiende, se aprovecha de tu debilidad.

Sonó la puerta de golpe, entró el cerdo tambaleándose con una marca de polvo blanco en la nariz y una goma atada al brazo aun, sonreí al verle, justo como había medido, me habían avisado por mensaje que ya estaba de vuelta, al verlo Lili palideció.

-YO: mira, hablando del rey de Roma, mírale y dime que te gusta lo que ves, por que es lo mismo que vemos en ti cada ida que pasas con el – una ligera exageración, licencia poética por así decirlo.

-CERDO: tu calla mamarracho, o te pego- trato de andar pero casi se cae de rodillas.

-LILI: oye ¿que día es?, ¿como es que no me avisaste para ir al trabajo?

-CERDO: y que importa guey, te follas al jefe otra vez y no te echa – eso me sorprendo, no lo sabia.

-YO: ¿eso haces?, ¿mantienes a este puerco a base de ir follándose a los jefes? – se sonrojó al verse pillada.

-LILI: tenías que avisarme, te lo dije.

-CERDO: pucha madre, zorra estúpida, ¿que se cree?, ¿soy su mayordomo?,- eructó – dígale a su hermana que le de mas dinero y arreglado.- me llegó el olor de su boca.

-YO: ¿pero que coño has visto tu en este payaso?- Lili me miró sin respuesta al ver la cruda realidad.

-CERDO: tu, hombrecillo, cierra la boca…………- no parecía que supiera seguir la frase-…………. o te mato- sacó el cuchillo de Lili, al verlo ella se lo buscó encima y no lo vio, yo solo me reí al verle.

-YO: tú no matarais ni a una mosca tal como vas.

Se abalanzó sobre mi de forma torpe, me dio tiempo de sobra para cuadrarme, ni hacia falta, sus gestos lentos eran tan simples como los de un crío, trató de apuñalar con el mango en vez de con la hoja, mirando al suelo a mi derecha, fijándose en un punto vacío, le sujeté de la muñeca y de un brusco giro le retorcí el brazo hasta hacerle hincar la rodilla, y abrir la mano para dejar caer el cuchillo, la que di una patada para alejarlo de sus manos y de posibles sorpresas. Busqué las llaves en su bolsillo, lo levanté y lo saqué de allí patadas, gritaba cosas inconexas, bajé con el hasta la calle donde el portero me vio tirarlo a la calle, dejándolo tumbado de mala manera, le dije que si volvía a verlo, no le dejara entrar y avisara a la policía, si había suerte y le detenían seguro que llevaría algo encima como para alejarle mas tiempo inclusive. Al subirme encontré a Lili llorando en el sofá, aun medio ida, seguí mi hoja de ruta.

-YO: ahora no llores – grité con tono severo, alzo su mirada sin comprender.

-LILI: ¿por que no?

-YO: esto es culpa tuya, solo tuya, ese mierda se aprovechó de ti, y tu le dejaste.

-LILI: yo no quería esto.

-YO: pero se lo has permitido, eres tan culpable como el, o mas, tu eres lista, tienes una nueva vida, mejor que la de muchos, ¿y te pones a drogarte con un imbécil dejándote que te folle y te venda al que le de la gana? ¿A cuantos te has tirado por que te lo dijo?- me miró sorprendida por mi aparente agudeza- ¿¡¡a cuantos!!?

-LILI: a 5, o 6 no lo se, le debía plata a no se que hombre y saldé su cuenta, no me acuerdo.- me dieron ganas de abofetearla.

-YO: si lo que quieres es volver a ser una puta barata que termina en la cárcel, llamo a Eleonor y que te devuelva a Brasil, en esta casa no quiero furcias estúpidas.

-LILI: no lo soy.

-YO: es lo que me acabas de demostrar.

-LILI: no es tu casa, es la de mi hermana.- acusó viéndose contra la pared, volver a Brasil le atemorizaba.

-YO: esta puta casa es mía, ¿o te crees que si no se lo pido Eleonor no te mandara tan lejos como pueda?, esta harta de tus niñerías – agachó la mirada rompiendo a llorar de nuevo, la tenia justo donde quería, al limite de la desesperación.- no llores, no eres una cría asustada, ¿donde esta ese ciclón que llegó en ese avión? Esa mujer merecía la pena, tenía los modales de un perro silvestre pero tenia carácter, ahora solo tengo a una puta delante, un puta, borracha, drogada y llorona.

-LILI: es lo que soy- gritó fuerte- no tengo nada, nada salvo mi cuerpo.- quería dar pena, dio con el tío equivocado.

-YO: eres tonta, no, peor, eres imbécil, por que eres lista, ibas a clases, tenias un buen trabajo, vives en un palacio con tu hermana que te ama con locura ¿y vas y lo quieres estropear todo por que te crees que no eres mas que esto que tengo delante? ¿Por que empezar las clases?, ¿por que un trabajo? ¿Por que esforzarse para volver a esto?, no, no eres solo eso, y lo sabes mejoro que yo, pero es mucho mas fácil rendirse ¿verdad?, dejarse llevar y que los problemas y dificultadas se desvanezcan, por lo menos ten coraje y reconocer que solo te has rendido, no insultes a los demás queriendo vender este papel de víctima.- me miraba fijamente con fuego en los ojos, tenia tanta razón que la radia por dentro no poder replicar.

-LILI: es mi puta vida, yo decido.

-YO: eso te dije el 1º día que te pedí que bajaras del balcón, tu decides, si es esto, ahí tienes la puerta – señale hacia ella- pero ya sabes a donde te conduce, seguro que con tu físico podrás engatusar a alguno otro imbécil que te pague las drogas y la bebida unos cuantos años, o hasta que lo dejes seco y busques a otro, quizá ese cerdo siga aun en la acera tirado, puedes irte con el a su casa, si es que tiene una, se su puta, y deja que te venda en cuanto no tenga mas dinero, serás cara hasta que tengas unos cuantos años mas, y dejes de tener valor, si tienes suerte te dejaran en paz y tendrás que ganarte la vida limpiando el culo a señoras mayores o fregando el suelo de algún sitio, de nosotros no esperes nada, ya me ocuparé yo de que Eleonor no te busque, ha pasado 20 años sin ti, y no le has demostrado nada por lo que mereciera la pena volver a buscarte.- el discurso me salía tan natural que se veía que lo tenia preparado.

-LILI: no quiero eso.

-YO: pues es lo que pasara, quizá no así pero ese será el camino, la vida es mas cruel e imaginativa que yo, eso lo se, una mujer sola puede sufrir mucho dolor, eso lo sabes tu mejor que yo.

-LILI: pero siempre he estado sola, no conozco otra forma de vivir- por fin llegó donde quería.

-YO: ahora no estas sola, tienes a tu hermana, a mi, a Ana incluso, los del restaurante, todos quieren ayudarte y te ofrecemos oportunidades, pero eso parara si sigues así, la gente no quiere ayudar a quien no deja de defraudarles, tu hermana salió de ese mismo agujero al decirme que su marido la pegaba, daba vergüenza verla suplicar y defenderlo, hasta que decidió dejarme ayudarla, y mírala ahora.

-LILI: pero yo no tengo a nadie, no como ella, no te tengo a ti.- sonreí al acercarme a ella.

-YO: ¿por que no?, estoy aquí, puedo ayudarte, solo has de dejarme.- me agarró la mano dejando de llorar y clavándome su mirada con brillo olvidado.

Dejé que el olor de mi fuerte colonia la inundara, para cerrar el circulo, había salido perfecto, demostración de fuerza física, determinación, seguridad, argumentación y convencimiento, yo era su salvación, su héroe particular, se levantó del sofá apoyándose en mi mano y me abrazó fuerte, al separarse me miró fijamente, con una mirada familiar, la misma que vi en los ojos de Eleonor al verse contra el espejo , con el ojo morado de la ultima paliza de su ex marido.

-LILI: ayúdame.- suplicó pasando su manos por mi fuerte pecho y mordiéndose el labio.

Desde ese día fui su sombra, tardó 1 semana entera en limpiar su organismo, y tuve que desarmarla una vez al intentar agredirme viendo como tiraba medio gramo de cocaína a al retrete, pase 2 noches dormido junto a ella, con la puerta cerrada por fuera, la fase agresiva fue la mas dura, la tenia que agarrar con firmeza y tenerla en la cama unas horas hasta que se le pasaba, sudaba y tiritaba a la vez, vomitó tanto que llamamos a un medido nos dio unos consejos mas adecuados advirtiendo lo que la pasaba en realidad, eso no era un catarro, era una desintoxicación a lo bestia. Pasado ese al trago, comencé a llevarla de ejercicio por las mañanas, la tenia que dar un sustituto adictivo y el ejercicio era uno ejemplar, la llevaba a clases y me quedaba hasta acompañarla al salir, luego hacíamos el tonto junto a Eleonor antes de acompañarla al trabajo, hablé con el gerente que se la folló medio drogada, y con uno de sus cuchillos de carne en la mano, trasteando con el en la encimera, le dije que si la volvía a tocar le trocearía lentamente. Amenaza irreal pero sabia actuar lo suficiente como para que no pareciera cierta, me cuidaba mucho de llevarla y recogerla, los días de fiesta era su pareja. Eleonor mas que importarla me lo agradecía, Ana no tanto, se moría de celos, adelantó sus vacaciones a Granada con su familia solo por alejarse de Lili, a la que había cogido cierto asco.

El duro trabajo dio sus frutos, los análisis semanales en centros privados salían limpios, a los 3 meses Lili parecía una mujer diferente y nueva, había recuperado algo de peso que perdió devolviéndola un aspecto saludable. Progresivamente, la fui dejando ir y volver sola de trabajo, quedar con gente y salir sin mi, era jugársela pero tenia que aprender a moverse sola, yo no podía estar siempre a su lado, respondió perfectamente, incluso a la trampa que le puse, un actor al que contraté para “gastarla una broma”, según le dije, en realidad le pedí que se animara con ella y llegando un punto de 2 o 3 copas la ofreciera drogas, ella las rechazó con algo de dudas, pero salió de allí escopeteada llamándome al móvil para contármelo todo y que pasar a recogerla en cuanto pudiera, la saludé desde el otro lado de la calle aun con el móvil en la mano, le presenté al actor, al que saludó abochornada por haberle gritado. Sentí tanto orgullo en su propia mirada, que al abrazarnos un beso en la mejilla rozo nuestros labios por 1º vez, nos miramos fijamente al darnos cuenta los 2, alzó su cabeza para intentar besarme, y algo en mi interior quería dejarla, pero no estaba allí para eso, así que la separé con cariño, se sintió avergonzada.

-YO: no te sientas mal, pero no quiero confundirte, no quiero ni busco nada de ti, no necesito que me premies con caricias y besos, soy mayorcito para buscarme eso donde quiera, bien lo sabes, solo sigue así, demuéstrame a mi, a todos, y sobretodo a ti, que eres mas que un trozo de carne, se fuerte por que quieres y te gusta serlo, no por complacer a los demás.

Mis palabras la tranquilizaron un poco, pero era inevitable, tal como preveía, Lili estaba deseándome, era guapo, corpulento y físicamente un toro bravo, sabia como tenia la polla de grande, me la había visto muchas veces la andar por al casa desnudo o tiesa de salir del agua de la piscina de follárme a alguna de las otras 2 habitantes de la casa, sabia como follaba, la pillé mirándonos desde el balcón mas de una vez, a Eleonor y a mi mas desde que inicié el tratamiento, así lo tenia calculado. Y lo mas importante, la había rescatado del agujero mas profundo y le había dado una vida de verdad, si no se sentía atraída por mi de algún modo, deriva de hacérmelo mirar por que algo fallaba, y no lo hacia, ella estaba enamorada de mi.

Los juegos con Eleonor, a la que acosaba ante la ausencia de Ana, pasaron a ser de dominio publico con ella, ronroneaba como una gatita la estar tumbada en la hamaca y vernos follar en la piscina, poca a poco se atrevía a mas, ir en biquini por la casa, luego top less, y después tomar el sol desnuda, como Eleonor o Ana, y yo mismo. Sus artes de mujer no pasaron desapercibidas para mi ni Eleonor, que me susurraba que cuando quisiera, la hiciera mía, Ana me dio su bendición, a regañadientes, antes de irse, era tan evidente su amor por mí que sabía que pasaría más tarde o más temprano, pero tenia una promesa que cumplir. Sus juegos, falsamente inocentes, su forma de moverse y pegarse a mi, o las coincidencias en la ducha o follando con Eleonor y ella pasaba por allí, pasaron a ser mas burdas y soeces, se alió con Eleonor montándome pequeñas fiestas lesbias solo para mi, con ellas 2 pasando de ser hermanas a amantes, supongo que fue idea de Eleonor, para seducirme y poder sobrellevar mejor mi apetito voraz de sexo. Los besos y caricias suaves pasaron ser masturbaciones con dildos y consoladores enormes, ver como 2 hermanes se comían una a la otra y se bañaban en saliva era mas que demencial, pero solo follaba con Eleonor, aunque estuviera Lili delante masturbándose o la misma Eleonor la comiera el coño conmigo dándola por el culo, jamás la tocaba de forma sensual, tenia una promesa que cumplir. De ahí ya las insinuaciones y provocaciones fueron directas, atacaba a mi hombría con duras palabras, me buscaba con sus manos y me pedía que la follara de una vez y que la traía loca, me recordaba a Lara, pero con mas pasión en sus peticiones, me la tenia que sacar de encima y de dentro, mas de una vez me desperté con ella intentando meterse mi rabo empalmado de las mañanas, o comiéndome al polla junto a Eleonor, pero la apartaba enseguida y m e desquitaba ferozmente con Eleonor, al final dejé ver a Lili que tenia una promesa que cumplir. Un día adormilado en el sofá echándome una siesta, solos en casa, sentí como Lili se me sentaba a horcajadas encima, totalmente desnudos los dos.

-YO: que haces, loca de las narices, déjame ya en paz.- la confianza era tal que nos tratábamos así.

-LILI: jamas había conocido a nadie como tu, un hombre de verdad que da su palabra y la cumple.

-YO: gracias.- respondí aletargado.

-LILI: ningún hombre del mundo, después de todo lo que he hecho, seguiría aun sin tocarme, aunque hubieran dado su palabra.- sonrío al verme torcer el gesto feliz, al fin había entendido mi postura.

-YO: es cierto, pero ¿has estado con todos?- reía al hacernos rememorar aquella 1º conversación.

-LILI: juraste por tu honor que no me tocarais……..

-YO: si.- llevo su mano a la espalda.

-LILI: ………..que no me tocarías hasta que te amenazara con aquel cuchillo en el cuello para que lo hicieras, bien, aquí esta.- puso el cuchillo en mi cuello, dejo caer el peso de su cuerpo sobre mi pecho rozando con su nariz mi mentón.

-YO: ¿ya estas lista?- me miró con firmeza.

-LILI: quiero que me folles como el animal que se que eres, he visto como destrozas a mi pobre hermana, y quiero lo mismo, ya sabes, pero ahora te lo exijo, hazlo o te corto el puto cuello.- su amenaza, otrora real, solo era una burla.- bésame.- ordenó.

Elevé mi cabeza lo justo para sentir el frío acero sobre mi yugular, ella se retiró un poco jugando, volví a subir notando aun mas presión, se volvió a retirar burlona, acaricié su espalda para apretarla fuete contra mi para evitar mas retiradas, y apuré aun mas ante su mirada de lujuria, viendo como el filo del cuchillo hacia sangre en mi cuello, abrió los ojos asustada, pero así mismo la alcance los labios, el beso nació lento y torpe, ella miraba preocupada de reojo mi cuello que goteaba alguna gota roja, luego cerró los ojos al notar mi lengua metiéndose en ella, y repitió la acción agarrándome de una mejilla con una mana sin soltar el cuchillo con la otra. Me incorporé aun a riesgo de hacerme mas daño hasta quedar sentado, ella pasó sus piernas pro mi cintura rodeándome con ellas quedando sentada sobre mi, aun con el acero palpando mi cuello, seguimos aquel festival de besos largos y pasionales, su lengua era experta y se acomodo rápido a mis ritmos fuertes y sobrios, notando como mi polla crecía descontrolada dando golpes de caballo en su trasero al querer ocupar el mismo espacio que su pelvis. Bajé mis labios por su cuello, solo al hacerlo se estremeció, que fácil resultó encontrar su zona erógena, lamí y chupé con tanta fuerza que la hice una marca que duro días, su cintura se movía aprobando ese gesto, casi me masturbaban con sus labios mayores montada, de cara hacia mi, la barra ardiente que ya estaba tiesa como un cirio, bajé a su pezones para encontrarme 2 pechos firmes y apetecibles, eran mucho menos atractivos que los de su hermana, y menos grandes que los de Ana, pero eran naturales y estaban a mi alcance, cosa que ninguna de las otras 2, 4 visto de otro modo, podían decir. Me puse en pie haciendo gala de mi poderío físico con ella subida encima mía, al sentir mi glande apuntado y rozando su coño se erizó y soltó el cuchillo dejándolo caer al suelo, sonó de forma tan singular que miramos, se había clavado en el suelo a un palmo de mi pie, río levemente mirándome a los ojos disculpándose.

-YO: tranquila, aquí la que va a ser clavada eres tú.- me besó con tal energía que me podrir haber arrancado la cabeza.

Me giré para dejarla caer sobre el reposa brazos del sofá, de espaldas a el, para quedar elevada, se abrió de piernas frotándose el coño después de haberse lamido los dedos, miraba riéndose, solté una carcajada enorme al darme cuenta, no había caído en que iba a follárme a una mujer que haba sido puta en Sudamérica sin protección, un mes en España pagando las deudas de cerdo, y sin estar seguro de nada, pero parte de su rehabilitación eran análisis continuos en centros privados y todos habían dado negativo, incluso venéreas, un milagro. Me arrodillé ante ella besando el interior de sus muslos, acariciando el largo de sus piernas torneadas, mientras ella miraba con ojos ardientes, llegando a su sexo, despedía un calor abrasador y un olor a hembra en celo, totalmente rasurado, los labios mayores eran de un tono mucho mas oscuro que el de su piel, al rozarlos y abrirlos el tono rosado lo invadía todo, al notar el roce de mis labios en su coño jadeó, riendo levemente, la delicadeza de mis caricias eran una novedad para ella, sentía que cada paso de mi lengua por su interior y cada beso tierno la excitaba un poco mas, como si nunca nadie la hubiera tratado de forma tan dulce, mis dedos y mi lengua se movían al compás, su cintura respondía dando pequeños tirones queriéndose alejar de mi, cuando alce la vista ella tenia tal cara de asombro y excitación que me sacó una carcajada.

-YO: nunca te lo habían comido antes, ¿verdad?- me agarró del pelo y me apretó contra su sexo.

-LILI: cállese y siga- sus caricias eran torpes y toscas pero no podía evitarlo, mi lengua experta la estaba penetrando y su clítoris se hinchó hasta casi reventar, si se lo habían comido antes, eran unos patanes.

Trabajaba su interior de forma animada, era un pequeño juego, ella gemía ya de forma continua al sentir cada lengüetazo, cada succión y cada tirón de los pliegues, sacudía una mano, o ambas, y arqueaba el cuello sobre su espalda, siempre con la boca abierta de par en par, enseñando una dentadura que se balanceaba y que estaba lejos de ser perfecta o cuidada, pero nada desagradable, se le escapaban sonrisas de asombro entre suspiros, movía su cadera de forma continua queriéndose alejar de mi pero yo la seguía sin parar, de estar apenas recostada sobre el sofá ya casi estaba sentada, r conmigo chupándole la vida. Subió su cadera haciendo fuerza contra mi, apoyándose solo con la nuca en el sofá, se movía a gran velocidad en todas direcciones tratando de contener la oleadas de placer que la sacudían, al meterle el primer dedo soltó un sonoro grito de lujuria, al instante se tapó la boca queriendo ahogarlo, llevada por la pasión no se acordaba de que estabamos solos y a nadie la molestarían los gritos, aun así se tapaba la boca, la otra mano se posaba en mi cabeza, quería apartarme de ella pero temía que al sentir su palma parara, y estaba gozando demasiado como para arriesgarse, así que seguía ahogando sus gritos con la mano, salvo cuando le llegaba a poner tan a tono que se aferraba al borde del sofá con ambas y se le escapaban gritos, rítmicos y seguidos, mis dedos iban aumentando dentro de ella, en numero y en ritmo, ya desatada y gritando rompió en un orgasmo seco, sin derramar una gota de su interior, moviendo las piernas de forma descontrolada.

Fui subiendo por su cuerpo tembloroso, agitado y a mi merced, me aceptó rodeándome con las piernas para ganar algo de descanso, mientras mi polla palpitaba a lo largo de su vientre, besé uno de sus senos con suavidad, pero me dirigía a su cuello, solo llegar allí se estremeció, me abrazó la cabeza, susurrando palabras calientes de las cuales las mitad no entendí, notar sus dedos desenredando mis cabellos me calentaba, Lili lamía y mordía mi oreja con suavidad, hablándome y rogándome que la diera sexo. Me agarró de la mandíbula y me besó con pasión, neutras lenguas se cruzaron, su melena rubia teñida y rizada estaba pringada de sudor y su cuerpo igual, yo no estaba mejor, pero aun quería hacerla vibrar de deseo, quería parar de golpe y obligarla a chupármela un poco, que se asustara un poco al tener mi rabo entre las manos, me elevé un poco con risa picara, mientras ella acariciaba mi pecho, fui a alejarme de ella pero me tenia aprisionado con las piernas rodeándome y de un hábil gesto que me impresiono abrió las caderas y se metió media polla de golpe ella sola, no era nada raro que fuera tan fácil metérsela a una mujer con su pasado, pero desde luego para ella era la 1º vez con un polla así, su boca volvió a abrirse queriendo gritar sin emitir un solo sonido, con tal presión que se le hincharon las venas de la frente y casi se le salen los ojos de las cuencas, había entrado bastante, pero a partir de ahí lo tenia tan cerrado como cualquier otra mujer con la que hubiera estado. Aguantamos así un par de segundos, hasta que escupió el aire de sus pulmones para coger oxigeno de nuevo, sus piernas ya no hacían fuerza para retenerme pero me mantuve así, sonriendo, y manoseando uno de sus pezones.

-YO: te gusta duro por lo que veo.- entoné como una provocación.

-LILI: es la verga mas grande que sentí nunca………..que regalo…. me arde mi cuquita………..ay si………fóllame duro……… mi amor.- habla entre suspiros amplios, la di lo que pedía.

Sin pensarlo mucho deslicé mis brazos por su espalda para elevarla por el aire, me senté en el reposa brazos y con ella aun empalada la dejé caer a plomo, la entró toda hasta la fondo obligándola a sollozar, pero era una mujer fuerte, habría sentido muchas pollas abriéndola y esa sensación no era diferente, solo mas intensa y profunda. Se movía inquieta sobre mi, abrazada a mi cuello, buscaba apoyos o comodidad pero no había nada a su alcance, ni yo la ayudaba lo mas mínimo, sentía una presión deliciosa en el glande, iba cediendo ante mi ocupación, y si a ella se le ocurría moverse en cualquier forma sentía un latigazo en su interior, retomaba sus frase susurradas, acariciaba y arañaba mi espalda mientras clamaba por el tamaño descomunal de mi miembro, casi la sentía desvanecerse esos primeros minutos de control, mirando al techo con la garganta hinchada y tensa, casi parecía que mi polla la atravesaba entera y le iba a salir por la boca. Bajo la cabeza cuando se sintió mas holgada, moviendo ligeramente la pelvis en forma circular, no era ninguna novata y sabia como moverse, sin duda conocía trucos para volver loco a un hombre y hacer que se viniera pronto, me besó queriendo tenerme ocupado, mienta mis manos buscaban sus pechos, entraban en una mano pero no eran pequeños, y sus pezones oscuros tiesos y rodeados de una aureola diminuta. Besé su cuello para demostrarla que conmigo no seria tan sencillo, la vi retorcerse queriendo hacer fuerza contra mi boca, para negarme acceso pero era inevitable que se descuidará al notar mi polla moverse dentro, solo con esos besos, chupetones y le leve roce de mi rabo entero dentro de ella, la provocó un 2º orgasmo mucho mas húmedo y caliente, sentía un liquido tibio mojando mi pelvis, y se arqueó tanto la espalda que mordí uno de sus pezones hasta hacerla un poco de daño, cogió un cojín de forma fugaz y me abofeteó con el.

-LILI: cucha tu madre.- se apoyó en la cabecera del sofá con aun mano, la otra a mi nuca mordiéndose el labio hasta casi hacerse sangre se movió para sacarse la polla entera y volver a metérsela.

Bramaba en algo que no parecía ni castellano ni español, volvió a repetirlo una infinidad de veces hasta que ya no era un solo gesto, si no movimento continuo, yo acompañaba sus gestos con un ligero vaivén de mis caderas, solo gozaba de sus artes, escasas pero buenas, a mas de uno ya le hubiera sacado su semen cuando llevaba 10 minutos fundiéndose con mi polla, le agarraba una de las piernas para elevarla y así ayudarla a no sostener todo su peso sola, lo agradeció aumentando el ritmo un poco mas, su 3º corrida llegó y esta vez emanó como una fuente, se acarició el clítoris tan rápido que parecía un aspersor de jardín, me manchó hasta le pecho de su liquido, se apresuró a incorporarse, al retomar el aliento , y lamerme el cuello, el pecho, el vientre…. marcados de los músculos, fue bajando hasta tener mi polla entre sus manos, la sujetó con firmeza y asombro, besó la punta con el sabor de ella misma y succionó de forma estudiada cada rincón del glande, supongo que alguien le chivó el truco de no parar de mover las manos masturbando, o ya lo sabia y le fue de cine, de vez en cuando chupaba y lamía todo el tronco, pero siempre le dedicaba al glande mas trabajo, le metía apenas 1/3 de polla dentro, no le entraba mas sin arcadas, y sin desencajarle la mandíbula, mas que suficiente con la ayuda de sus manos, y del sexo previo, para correrme. Sin el menor atisbo de asco o repugnancia dejó que la llenara la boca de mi simiente húmeda y caliente, alzó la mirada al acabar, abriendo la boca de forma obvia dejando que viera mi leche en ella, clavándome sus ojos negros, cerró la boca y de un sonoro ”glup” se trago todo, todo sin dejar de masturbar. La cogí de la barbilla para besarla, le gusto mi atrevimiento y mi nulo asco a mi propio semen, jugamos con nuestras lenguas, mientras una de mis manos se metía entre sus nalgas, rozando su ano, quería ver hasta donde llegaba, y metí mis dedos con simplicidad en su ano, soltó un leve gemido de placer, poco mas, lamía y besaba la herida de mi cuello, mi sangre reseca había dejado de brotar pero una ligera cicatriz aun se veía. Desde luego no era su 1º experiencia anal, ni la 2º, ni la 134º, mis 4 dedos entraron en su culo con facilidad increíble, tenia las caderas algo anchas, típicas de la sudamericanas, como su hermana, su mirada se nubló al sentir mi polla creciendo entre sus muslos hasta golpearla en el coño, ya sabia que yo con 1 sola corrida no me contentaba, había visto follárme a Eleonor hasta 4 veces seguidas, pero sus experiencias serian distintas con otros hombres, a muchos con 1 les valdría, si acaso podían llegar al 2º con esfuerzo y mucho trabajo, no era mi caso, en 4 minutos ya estaba tieso como si no hubiera pasado nada.

La cogí de los tobillos al tumbarla boca arriba, la junté las piernas cogiéndolas como si fueran 2 piezas de carne colgadas, pero unidas por su pelvis, acaricié mi glande un poco hasta notar el agujero previo y hundir de golpe casi toda la verga entera, se estremeció de nuevo, ahora no gritó, solo gozó, eso cambiaría pronto, ya me había demostrado de lo que era capaz ella sola, sacarme una 1 corrida la 1º vez lo consideré un logro, pero se acabó el juego, y empezó la clase, dudé levemente si sacar a la bestia, pero decidí guardármela para mas adelante, pese a sus mañas, Lili era muy frágil y sensible, era rozar su coño y hacerla temblar, apenas 20 minutos de sexo real, una comida de coño y ya se había corrido 3 veces, si sacaba a la bestia la hubiera desmayado en menos de media hora. Así que solo fui metiendo y sacando el rabo de forma amplia y lenta, cada vez que entraba toda daba un saltito su cuerpo, se acariciaba los pechos notando como el ritmo aumentaba levemente cada pocos minutos, cuando ya había cierta velocidad sentí un orgasmo en ella, pero lo dejé pasar como si nada, estaba concentrado en disfrutar de aquella mujer que ahora estaba siendo llevaba al paraíso, se le doblaban las piernas y solo se mantenían rectas por estar colgadas de mi mano, el ritmo ya era fuerte y sonaban mis huevos golpeando en su trasero, sus gemidos volvieron a ser gritos que quería tapar con la mano pero al suficiente orgasmos rompió a chillar de forma loca, la solté las piernas bajando un poco la velocidad, se abrieron como las puertas de un castillo al recibir a su rey, estiradas y abierta, me abalancé sobre su cuello, metí mi mano en su nuca entrelazado las falanges con su pelo, hasta que me aferré fuerte a su cabello, tirando levante de el, volví a aumentar el ritmo, sus manos en mi pecho querían hacer de parapeto, era inútil, la fuerza y vitalidad de mis penetraciones la hacían regodearse entre gemidos, gritos y susurros, para cuando se corrió de nuevo sus gemidos eran de clemencia, rogaba poner fin a tal demostración, sabia que andaba cerca de mi corrida, mas por cálculos temporales que por sensaciones, así que ahora si, la iba a dejar claro que no era ningún borracho folla putas, saqué a la bestia que ya se relamía a la espera de mi orden, fueron 10 minutos, creo, no los conté, bastante tenia con tener sujeta a Lili que se movía como pez fuera del agua, daba saltos y brincos, pataleaba de tal manera que pase una de sus piernas por delante para juntarle las 2 en un lado y apretando contra su cintura, aceleré de nuevo hasta provocarla 2 orgasmos mas, casi al finalizar la saqué y apunté a su ano, del tirón entró media polla, gritó, del 2º intento entró toda, ya no gritó, se fue al mundo de fantasía al que había mandado a tantas, seguía allí por que se separaba las nalgas para tratar de obtener algo de control pero la bestia no tenia piedad, desató un infierno que cada vez que salía de ella tiraba de todo su cuerpo hasta que al correrme casi la tenia al borde del sofá, sentir mi semen cayendo a borbotones en su recto fue lo mejor que le había pasado en todo el día, y puede que en su vida, era el fin del mejor sexo que había tenido hasta ahora, le gustaba duro y había encontrado a un animal salvaje, con un rabo descomunal y que follaba como un dios. Me levanté con la polla manchada de semen y fluidos, su ano parecía un túnel de metro, y los espasmos involuntarios me sacaban una sonrisa burlona.

Sonó la puerta, y vi a Eleonor entrar, al verme de pie con la polla medio tiesa y brillando del sudor, con Lili tirada en el sofá sollozando, me dedicó una sonrisa fugaz, antes de abrirse el vestido por detrás y dejarme ver que iba casi desnuda, tanga y nada mas, caminó con sensualidad hacia mi.

-ELEONOR: ya la hiciste tuya, ¿que tal se portó?- me acaricio el pecho sudoroso con uno de sus dedos.

-YO: para ser la 1º vez ella sola, nada mal.

-ELEONRO: ¿cuantas veces te saco el semen?

-YO: 2, incluso al final le di un poco de mi bestia por el culo, mira que agujero- abrió los ojos sorprendida, llevándose a la boca el dedo manchado de mi sudor, chupándolo como si fuera la nata de una tarta.

-ELEONOR: ¿y quedó algo para mi?, me abrazó por el cuello con cara de niña triste.

-YO: para ti siempre habrá.- bajé mi mano por su culo hasta meter mi pulgar entero en su ano, sonrió juguetona, pero al sentir el resto de dedos jugando en su coño me besó con pasión, poco le importaba que su hermana yaciera medio ida con mi semen cayendo de su ano, tiritando y mirándonos, perdida.

Me sentó a su lado en el sofá, y me dedicó una buena mamada, metiendo mas de media polla en la garganta, su habilidad no era comparable, me la puso tiesa tan deprisa que de la misma energía se subió a horcajadas sobre mi y se empaló toda de golpe, me dediqué a sus pezones enormes mientras me cabalgaba como una amazona, su forma de moverse era mucho mas erótica y sensual, su larga cabellera a estas alturas, después de dejárselo crecer a mi gusto, me rozaba los huevos al echar la cabeza para atrás al sentir los orgasmos que la llenaban, me percaté rápido de que ella no era Lili, no tenia que andarme con miramientos, saqué a la bestia que apenas había podido catar su presa anterior, y destrocé a Eleonor, no se cuanto tiempo, pasaron 2 horas hasta que los 2 terminamos exhaustos, me corrí otras 2 veces con Eleonor, y perdí el numero de Eleonor, que permanecía sentada en mi regazo, cruzada de piernas sacando pecho, dando pequeños besos a mi cuello mientras mirábamos como Lili aun jadeaba.

-ELEONOR: no sabes lo afortunada que me siento ahora mismo.

-YO: ¿por que ahora tengo otro coño que follárme?, ¿y que sea tu hermana?- solté con sorna- como sigáis así voy a terminar muerto antes de los 21.- los cumpliría en unas semanas.

-ELEONOR: por que eres mi hombre, y ahora también el de mi hermana, y yo te haría mas feliz si mi dejaras.- la miré con ojos curiosos.

-YO: ¿tu hombre?, yo soy de Ana.- miró al cielo con desdén.

-EOENOR: ay papi, que no te cansas ya de esa mujercita, me tienes a mi y ahora a mi hermana, ¿que te da ella que no te pueda dar yo?, – dejó pasar unos segundos – y piensa en todo lo que te podría dar yo que ella no puede.- me sorprendió el atrevimiento de Eleonor, estaba mas suelta últimamente, no tan maleable y mojigata desde que tenia sus escarceos con otros hombres.

-YO: la sustracción no ha cambiado, por ahora, soy de Ana y eso ya debería de quedar claro, es mi novia, y bastante hace al compartirme con vosotras, no le ha hecho ni pizca de gracia que me pidieras ayuda para enderezar a tu hermana, y menos que tenga que follármela.

-ELRONO: es una cría, no sabe lo que quiere.

-YO: yo soy de la misma edad…..

-ELEONOR: y tampoco lo sabes, de lo contrario serias solo mío – me besó con fuerza- follaríamos día y noche, te regalaria todo lo que desearas, puedo comprarte lo que quieras, puedo darte el dinero que quieras, podemos perdernos por el mundo como mi hija, o comprarnos una isla y quedarnos allí para siempre, no tendrías que trabajar nunca, podríamos darle a tu familia tanto dinero que no tendrían que trabajar jamas y vivirían como reyes, todo eso te puedo ofrecer, y lo único que te pido es que yo sea tu mujer, hasta podrás follar con quien quieras, contrataré las mejores putas del mundo para que goces de ellas, pero júrame amor eterno, y te daré todo eso, todo eso y mas.- sus palabras eran tan confiadas y guiadas que el discurso preparado se notó a leguas.

Sin duda Eleonor llevaba mucho tiempo buscando un hombre que la llenara y después de meses de decepciones volvió al inicio, yo, yo era todo lo que quería y la desesperaba no tenerlo, y estar tan cerca de mi, le había pagado el viaje anticipado y todo a Ana para tenerme solo para ella, y ahora quería que su hermana ocupara el lugar de ella, y ella el de Ana. La acaricié la cara con suavidad pero en silencio, ella esperaba ansiosa una respuesta, pensaba que estaría divagando en mi mente, dubitativo ante tal oferta, dinero, regalos, viajes, sexo y Eleonor, que de por si sola ya era un tesoro, podía perfectamente decirla que si, y desaparecer de la faz de la tierra, tendríamos tanto dinero que no podríamos gastarlo en 10 vidas, podía tener el final de cuento de hadas que todo hombre sueña en su interior, si, lo hombres también soñamos con una buena mujer, una vida placida y tranquila, sin preocupaciones, todo eso lo tenia a mi alcance, desnudo encima de mis piernas, solo tenia que decir un si, y ella lo esperaba, pero el tiempo pasaba y de mis labios no salía nada, su cara fue cambiando hasta que entre besos y tambaleos, entendió que no habría respuesta.

Podía decirla mil cosas para querer suavizarlo, pero yo amaba a Ana, y no a ella, había visto demasiadas películas, series y iodo canciones, poemas e historias sobre el telón de los siglos, en las que el amor de verdad no se podía cambiar por nada y lo que sentía por Ana era lo mas parecido a la felicidad pura que conocía, además de que ella amaba al hombre que era, a una persona recta, fiel, honrada y determinada, si perdía eso para irme con ella, solo seria otro baboso mas en busca de su dinero. Una lágrima cayó por su mejilla, la recogí con dulzura, la besé con cariño, y la senté en el sofá a mi lado. Su rostro irradiaba, odio, furia y tristeza.

-ELEONOR: no es una oferta cualquiera, es única, no se volverá a repetir ni podrás venir a reclamarla una vez la rechaces, no soy una boba que te esperara siempre, ha de ser aquí y ahora.- hablaba como una mujer de negocios, las empresas y negocios de su marido la estaban endureciendo el carácter.

-YO: no es una oferta, pequeña mía, quieres comprar algo, que no es que no este a la venta, es que no se puede comprar- me sentía estúpido al decirlo- no soy algo que puedas comprar, Eleonor, ni soy un pelele al que puedas engatusar con oros y riquezas.

-ELEONOR: precisamente por eso te las ofrezco, por que no las quieres, eres el único que nunca ha venido a pedirme nada y cuando te he ofrecido algo lo has rechazado, ¿que tipo de hombre hace eso? Un buen hombre, tendrás 20 años pero eres mejor hombre de lo que muchos serán jamas, y no quiero perderlo por el coño de una niñata que…….- se cayó algo-………que no te merece.- sonreí al notar su rabia, la cogí de la mano besando el dorso, arrodillado ante ella.

-YO: ¿y que seria de mi si abandonara todo eso, solo por que una mujer me ofrezca dinero?

-ELEONOR: no soy una cualquiera, soy yo, y no es dinero, te ofrezco el mundo.

-YO: el orden o la cuantía no cambia el resultado, me estaría vendiendo, no te amo, y el aprecio que te tengo se desvanece cada vez que continúas insinuando que yo seria capaz de abandonar la realidad, por fea que sea, ante una farsa bonita, no me educaron así.

-ELEORNO: pues te educaron para ser un imbécil, en este mundo no hay sitio para ser así- soltó con furia, asentí con sorna.

-YO: eso no te lo discuto, pero soy así, y cueste lo que me cueste, lo seguiré siendo.- la volví a besar la mano, la apartó con brusquedad.

-ELEONRO: pues ojalá te vaya genial con esa niñata mal criada y tu mierda de vida- se levantó me abofeteó con fuerza- eres un mierda y un desgraciado – fue a abofetearme por 2º vez, la paré la mano, sin fuerza ni rastro de ira, solo la miraba esperando que se le pasara el enfado.- ella no te merece, no sabes lo que te esta haciendo.- la miré sonriendo, parecía una rabieta final, a la desesperada.

-YO: lo se muy bien, me hace feliz, y mientras siga así, no la dejare de amar.

CONTINUARA………

Relato erótico: “MI DON: Ana, Eleonor y Lili – La verdad oculta(33)” (POR SAULILLO77)

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Veo que lo del prologo se esta haciendo pesado así que lo elimino, cualquiera que quiera seguir la historia puede leer algún relato de los primeros, respecto a los errores ortográficos trato de que no haya muchos pero ya no se que mas hacer, le paso varios correctores, y releo bastante, así que siento si no puedo mejorar mas.

Os agradezco a todos los comentarios positivos y negativos, así mejoro, pero oye, los positivos me suben el ánimo.

————————————-

Habían pasado 3 días desde que me tiré a Liliana, Lili, la hermana de Eleonor, 3 largos y tensos días con sus noches, la situación en casa era tan asfixiante que pasaba gran parte del tiempo fuera de ella, con cualquier excusa, Lili se paso 1 día entero ida, recuperándose, casi se apartaba de mi camino o evitando una línea visual directa, no fuera a ser que me apeteciera mas sexo, apenas hablaba y siempre era con Eleonor y a solas. Eleonor por su parte, después de echar el resto y ofrecerme compartir su desorbitado patrimonio con ella, a cambio de dejar mi relación con Ana para ser suyo, y de rechazar dicha oferta, se mostró fría y distante, orgullosa e hiriente en su forma de expresarse, los únicos momentos de relax que tenia eran las llamadas de Ana, su dulce voz era un cálido abrazo entre tanta amargura, se la oía feliz y contenta, ajena a todo el remolino de ira que se cernía en casa, no le hizo ninguna gracia saber que me había tirado a Lili, pese a darme su permiso, no quería, solo la reconfortó saber que Lili aun estaba atontada de solo un par de polvos seguidos. La echaba de menos, dios, no sabéis cuanto, ni siquiera las advertencias de mi madre sobre aquellas mujeres ni las palabras llenas de odio de Eleonor en la discusión que tuvimos, “no sabes lo que te esta haciendo”, habían logrado turbar lo mas mínimo mi amor ciego por ella, Eleonor parecía mucho mas enfadada que sensata en el momento de gritarme esa frase, como para tomarla en serio. Saber que en una semana Ana volvería a estar en Madrid para celebrar mi 21 cumpleaños, me llenó el corazón de alegría, hacia casi 2 meses que Eleonor le había pagado el viaje adelantado a casa, yo creía que fue Ana la que lo precipitó ante la imposibilidad de convivir con Lili, y quiza fuera cierto, pero ahora Eleonor me dejó ver claramente que ella fue la que lo impulsó para ver si ante la distancia yo flaqueaba y caía en sus brazos.

La apuesta le salió mal y lo pagamos todos, Ana estaba lejos de mi, y yo de ella, yo ahora no tenia sexo con nadie, Eleonor sentía desprecio por mi y Lili pánico, me tenia que poner los slip y un pantalón por encima si quería tener una conversación de mas de 3 palabras con ella y siempre sin contacto físico, si lo hacia era como si al tocarla se empequeñeciera. Yo soy una persona social, abierta y con tendencia a la felicidad, y ese ambiente no me agradaba en absoluto, hasta ir a trabajar por las mañanas el fin de semana me despejó un poco la cabeza, tenia los músculos cansados de pasarme mañanas enteras corriendo o con la bici dando vueltas por los parques de Madrid, todo con tal de volver a esa casa lo mas tarde posible, me tiraba horas hablando con un grupo de chicas deportistas que, como no, me había echado el ojo, las primeras veces eran coincidencias pero muchas veces las veía a lo lejos, en grupos, buscándome, los nº de teléfono y papelitos con notas me llegaban a diario, directos al cajón, con el resto.

Llegó el lunes y al 5º día Lili salió a la piscina donde estaba tomándome un baño refrescante, se sentó en la hamaca bien lejos de mi y tapada de forma exagerada para el pleno verano en Madrid, pantalón corto de pijama, top ceñido sin sujetador, un blusa amplia y con un albornoz de ducha siempre cerca, esta vez sobre los hombros, sentía el calor abrasándola por dentro, su cara roja y el sudor en su frente la delataban, pero creo que tenia mas miedo a despertar mi apetito sexual que a que la diera un golpe de calor.

-LILI: hola Raúl, ¿como andas?- desde que tuvimos sexo siempre me llamaba Raúl, en vez de apodos cariñosos como solía hacer.

-YO: pues aquí, tomando un baño, me he cocido sobre la bici esta mañana, que calor…- el clima y Lucia, una de las deportistas que tuvo un “ligero accidente” delante de mi, la ayudé y llevé en mis brazos varios kilómetros hasta un centro medico donde le curaron unos rasguños apenas visibles, en el trayecto sus duros pechos exhibidos entre la licra elástica y sus leggins ajustados, unidos a mi falta de sexo, me provocaron una fuerte erección que ella sintió, y disfrutó, golpeando en su trasero-…….¿y tu?

-LILI: ¿yo……… que?- se cruzo de brazos defendiéndose de algo.

-YO: ¿que tu como andas?, mujer, que no te voy a hacer nada desde aquí, que estoy lejos.- quería romper el hielo.

-LILI: pues bien podrías con tu ”cosota” …..- sonrió un poco relajándose, apenas fue un susurro pero lo oí-……bien, algo tensa, pero mas animada.

-YO: me alegro llevas un par de días muy rara, siento si lo que pasó fue demasiado- chapoteaba sin el menor interés en salir del agua.

-LILI: no pasa nada, Raúl, es solo que……… me pillaste desprevenida.

-YO: ya me habías visto con Eleonor, no soy ningún blando, eso lo sabias.

-LILI: una cosa es verlo y otra sentirlo………..- dejó unos segundos de respeto, casi la podía ver sus pensamientos, recordando lo que debió de sentir al tenerme dentro, de lejos intuía como sus piernas cerradas se rozaban y su labio inferior era sujetado por sus dientes, como a tantas otras, después del susto inicial, mas tarde o mas temprano, volvían a por mas-………pero ya estoy mejor, solo espero no decepcionarte……..la próxima vez.- estaba claro ya estaba lista para mas.

-YO: no habrá mas veces……- ahora fui yo el que dejó unos segundos de cortesía, quería ver sus reacciones ante diferentes escenarios, con el paso del tiempo su rostro se iba haciendo más agrio y triste-……hasta que tu te veas preparada. – sonreí dejándola ver mi artimaña, su risa inundo su bello rostro.

-LILI: ¿entonces……..podremos seguir…….ya sabe…….?- me parecía estúpido su repentina vergüenza.

-YO: te partiré en dos siempre que gustes.- salto de la hamaca llena de alegría, dejando caer el albornoz al suelo, y corriendo de un movimiento hábil salto al agua, con el pantalón de pijama, la blusa amplia dejando ver un hombro y al caer el aire se la levantó dejándome ver su top rosa ceñido sin sujetador.

Emergió ante mi, a unos palmos de mi cara, el agua se esforzaba por bajarla la mata de pelo rubia de bote, abultada y rizada, mientras recorría su rostro, con una mano se apartó de la cara el liquido para ver mejor y localizarme, la blusa se infló hasta quedar como un nenúfar, una flor preciosa con su cara en medio nadando lentamente hasta mi, sus ojos negros como el carbón clavados en mi rostro, al alcanzarme se sacó la blusa y la tiró contra le muro que nos separaba de la caída de 10 pisos, me rodeó sensualmente con los brazos por la nuca, apretándome contra sus labios, la besé levemente, luego tiró de mi pelo con fuerza para besarme en los labios, de inicio besos cortos y dulces, elevada sobre mi sin tocar el suelo de azulejos con los pies, hasta que me llevó a una de las paredes de la piscina y allí su pasión fue creciendo, su lengua luchaba por abrirse paso en mi boca, acariciando con sus manos mis brazos y mi pecho, dejándome a mi su espalda y su trasero, tuvo que bajar una de sus manos entre risas para agarrar mi polla y ponerla mirando al cielo, de lo contrario no se podía acercar la suficiente para seguir besándome, era eso o penetrar por el ombligo, fue cuando se dio cuenta.

-LILI: eres un cerdo ¿y tu bañador?- sonreí al besarla.

-YO: no lo se, según he llegado de correr, me he quitado la ropa y me he metido aquí.- me besó con energía, usando una mano en mi espalda como apoyo para elevarse, y la otra mano en mi nuca jugando como mi pelo húmedo.- que tal si jugamos en igualdad de condiciones, desnúdate.- la susurré al oído antes de mordisquear y chupar su cuello, tembló solo de notarlo.

Se giró con sensualidad, la rodeé fuertemente hasta sentir mi polla abrirse paso entre sus mulos y sobresalir por delante de ella, ella movía la pelvis con un vaivén divino, mis manos buscaron la parte baja del top y fueron metiéndose por el separando la tela húmeda de su piel, para llegar a sus senos, no eran nada del otro mundo pero si tersos, jóvenes, estaban mojados y aprisionados por la tela del top empapada, casi se podía hacer un dibujo del calco de sus pezones en el top, me costó ante la fricción de la tela, pero llegué a ellos y los acaricie con dulzura, sin dejar de comerme su cuello, en un hábil gesto hice fuerza y del tirón salió la prenda de arriba, ahora mis manos fueron abajo, el pantalón de pijama era tan amplio y tenia la goma tan floja, aparte del agua, que mis dedos entraron sin oposición hasta su clítoris, donde empezaron un masaje lento y cordial, tan dentro llegaron mis dedos que acariciaba su ano con las yemas, su respiración se agitó, una mano fue a mi nuca para negarme alejar los labios de su cuello, la otra a uno de mis costados, apretaba mis costillas al ritmo de mis manos en su interior, la haba metido un dedo sin dificultad, el 1º igual y la masturbación llenó el agua de sus emanaciones, se corrió apenas unos minutos después, se alejó un poco para quitarse el pantalón, me lo tiro a la cara, al apartado la tenia de nuevo encima, me rodeó con las piernas y me besó con desenfreno, la giré un poco y cogiéndola del culo la alce hasta sacarla del agua y sentarla en el borde de la piscina, metí mi cabeza entre sus mulos y hundí mi lengua en su coño, me agarró del pelo como si fuera una cabeza cortada y me aferro a ella, lamiendo sus labios menores y chupando con suavidad su hinchado clítoris, mis dedos apretaban contra sus orificios de forma indiscriminada, 2 en el coño, 1 en el ano, de poco le servia tirar de mi pelo para alejarme, estaba dispuesto a que me arrancara la cabellera antes de dejar lo que estaba haciendo, el olor a humedad y hembra me llenaban las fosas nasales, y sus gemidos y movimientos tensos me la pusieron a reventar.

-LILI_ ay si papi, que rico, como me lo come, siga, no pare……- clamaba mientras repetía estas palabras, no siempre en ese orden ni concordancia.

Estaba muy cachondo, 5 días sin sexo, la bestia en mi interior era peligrosa, la tuve que encerrar en una mazmorra para asegurarme de que no saliera, por ahora. Terminé mis labores de sexo oral cuando se corrió por 2º vez, se pellizcaba los pezones, y trataba de contener los gritos, pero sin duda Eleonor, en el piso de abajo, debía de estar oyéndonos hacia rato. Tiré de su cuerpo hasta tenerlo en vilo sobre mis brazos, reía feliz antes los giros en el agua, la sujetaba de los sobacos casi 1 metro por encima de mi, con sus pies rozando mi verga, la fui dejando resbalar contra mi cuerpo, dejando que su cabello, algo mas seco que antes, acariciara mi rostro antes de besarnos y que ella notara mi polla rozarla desde los tobillos hasta la entrada de su cueva, me volvió a rodear con las piernas pero esta vez su mano agarró mi rabo y se lo metió con cuidado , solo la mitad, girando el cuello con los ojos cerrados saboreando el momento, me apretaba contra su pecho mientras lamía y chupaba uno de sus pezones, mis manos la acariciaban las nalgas mas como sujeción que como caricias, los “¡¡OHHH!! ”, que soltaba al notar cada centímetro de mi poderosa polla abriéndola era deliciosos, apenas rozar pubis con pubis se elevó para repetir toda la operación, una y otra vez, logrando un ritmo lento pero continuo, esta vez no se iba a dejar impresionar de golpe y fue abriéndose las paredes interiores poco a poco, hasta que ya follábamos a gran velocidad, su fuerza en los muslos la hacia elevarse y bajar con alegría mientras que mis brazos la mantenían en la posición, el agua burbujeaba y se traslada a nuestro alrededor, formando unas pequeñas olas de pasión, los varios orgasmos que tuvo los acompañaba de tirones de mi pelo, besándonos alocadamente, para después seguir aguantando entre gemidos y suspiros según la velocidad que ponía.

Lo estaba disfrutando pero tenia un problema, incluso en ese estado, Lili no era suficiente, llevaba mucho trote acumulado y aunque Lili soportara 3 de mis corridas, algo improbable, no me iba a ser su suficiente, solo me quedaba hacer participe a Eleonor, pero ella me tenia ……..asco esos días, y solo por oírme follar no podría ser suficiente, hacia cábalas en mi mente mientras Lili subía y bajaba de mi sin descanso, de poco le sirvió que me corriera dentro de ella de forma sorpresiva para mi, aunque teniendo en cuenta mi letargo, tampoco era raro bien pensado, una serie de besos y caricias me volvieron a poner a tono, la idea en mi cabeza era clara, la giré bajándola de mi y la llevé al borde en dirección a la puerta abierta de la terraza, puse a Lli de cara a esa puerta penetrándola el coño por detrás, besando su cuello, su hombro y su espalda, aferrándome al borde de cemento y comenzado a follar como mejor sabia, el sonido y la fuerza eran mayores a cada paso, Lili se contenía a duras penas pero logré que gritara, y cada vez mas, sus alaridos de pasión eran repetitivos y continuos. A golpe de cintura sacaba medio cuerpo de Lili del agua antes de volver a caer a plomo sobre mi verga llenándola, de vez en cuando descasaba haciendo giros totalmente empalada, mientras la susurraba al oído frases bien pensadas. ”que buen coño tienes” “que pedazo de hembra”, ”follas mejor que tu hermana”, ”ella no se mueve como tu”, ”eres la diosa de esta casa”……ella se reía y gozaba de mis palabras, la tenia convencida de que follaba mejor que Eleonor, cuando era una vil mentira, todo estaba planeado.

-YO: ¿quieres que te folle tu precioso culo? Llevo soñando con él varios días.- besaba su cuello como refuerzo.

-LILI: si papi, hágame lo que quiera, ábrame mi culito.- movía las caderas de forma amplia, deseaba follar mas que yo.

-YO: grítalo, fuerte, haz que lo oiga toda la calle, – dudo un poco, así que paré de moverme- hazlo. – sus gritos llenaron la estancia, el piso y creo que hasta los del 2º piso lo oyeron, fue una salvajada hiriente de sexom palabras groseras y halagos obscenos sobre mi y mi verga, volvía a follármela a un ritmo lento pero continuo, – llama a tu hermana – dudaba de nuevo y de nuevo paré, entendió que si hacia la que pedía aumentaba el ritmo y si no, paraba.

-LILI: Eleonor, ven, te necesito.- la susurraba al oído cada cosa que tenia que decir mientras la besaba el cuello – Eleonor ven, por favor, este semental es demasiado- aumente el ritmo- por dios, venga, no aguanto mas, ¡me esta matando!- la saque de su coño y la metí en su ano con una facilidad inhumana- ¡¡ ahhhhh….por favor apúrese………….dios!!…………. ¡¡¡QUE VERGA!!!- golpeaba el césped con fuerza al sentir como no llegaba a bajar de las acometidas en su ano- ¡¡¡dios mío, me esta abriendo el culo, por dios, ayúdeme!!!………….¡¡¡¡ELEONOR!!!!!.

Mas de 10 minutos se pasó gritando y como me obedecía solo podía seguir aumentando el ritmo, hasta que las suplicas de Lili ya no eran ordenadas, eran reales, clamaba un descanso que se le negaba , a cada orgasmo que le daba le propinaba un punto mas de velocidad temiendo que la bestia llegara a entrar en escena, fue cuando de la puerta salió Eleonor, mirándome vencida, apenas con un tanga acompañado de un pareo, un sujetador puesto y sus eternos tacones, al verla desaté a la bestia, sabiendo que estaba allí, mirando, y que me correría pronto, Lili salió despedida del agua, tuve que salirme y ponerme de rodillas detrás de ella, colocándose a 4 patas, para volver a follármela por el coño, el agujero de su ano era tan grande que la entraría un tren de golpe sin dificultad, Lili sollozaba entre lagrimas de placer y dolor, entre gozo y sufrimiento, clamando por que su hermana viniera, ni se había dado cuenta de que ya había venido, cerraba los ojos tan fuerte que parecía que no los volvería a abrir, al correrme sentí como el cuerpo de Lili acompasaba los espasmos de mi semen arqueando la espalda, abofeteé su trasero para salir de ella y dejarla allí, con el culo en pompa, clavada como una estatua, tosiendo el aire que lograba ingerir.

Me puse de pie, con la polla medio tiesa, y el cuerpo brillante del sudor y el agua, los músculos marcados de forma clara debido al ejercicio reciente, Eleonor me miraba con desdén, pero sus ojos eran para mi, y su rictus serio solo denotaba en sus labios mordisqueados que deseaba ser follada, me acerqué a ella con paso firme, al sentir mi cuerpo casi rozándola, y notar el calor que emanaba de mi lazó la vista con deseo, se le escapo un beso tierno y suave en mis labios, temblaba solo de mi sombra tapándola el sol.

-YO: veo que acudes a ayudar a tu hermana.

-ELEONMOR: eres un desgraciado, la has hecho gritar para hacerme venir.

-YO: que bien me conoces, pero aun sabiéndolo aquí estas……..- metí mi mano entre sus nalgas apretando su cuerpo contra mi, apartando el hilo del tanga, me agarró de la mejillas y me besó con pasión, mi polla rozaba en su vientre, pese a los tacones le saca 15 centímetros de altura, tiré del sujetador hasta sacárselo, sentir sus enormes y duros pezones clavándose me llevaron a meterle un dedo por el ano, suspiró negándose a disfrutar.

-ELEONOR: eres un mal nacido……….fóllame, carbón, fóllame como si no hubiera un mañana.

-YO: eres una mujer muy complicada.- sonreí al chupar de su cuello dado que había echado la cabeza haca atrás aferrándose a uno de mis brazos.

Se arrodilló sin decir nada, agarró mi polla y la chupó hasta ponerla tiesa de nuevo, tragando semen y fluidos de su hermana, la hice una coleta con la mano para llevar el ritmo, pero ella sabia muy bien que hacer, como lamer, y donde chupar, se metía mis huevos en la boca jugando con la lengua en ellos, sin parar nunca de masturbar, no vi como lo hizo pero al ponerse en pie ya ni llevaba el pareo ni el tanga, la acaricié los pechos apretándolos, llevándola a la hamácala resonando sus tacones en el suelo, la tumbé boca arriba y me metí entre sus piernas pegando las pelvis y dejando caer mi gruesa y larga polla desde su coño hasta por encima de su ombligo, era increíble que se la pudiera meter entera, me lamí los dedos y la forté el clítoris ligeramente, echándome para atrás iba hundiendo lentamente mi polla en su coño. Me sujetaba la cara para besarme cuando la lujuria le daba un respiro, la bestia había salido de su jaula y andaba suelta, lo pagó Eleonor con una media hora inicial donde se corrió 5 veces, cada una mas intensa y fuerte que la anterior, trataba de cambiar la postura y ladearse, metí un dedo en su ano para usarlo de ancla y me desaté otros 20 minutos, la hamaca se movía dando saltos, el sonido de mis huevos golpeando sus muslos interiores era hipnótico y Eleonor puso los ojos en blanco al notar mis 5 minutos finales, por poco se desmaya al sentir mis semen caliente manchando su útero, pero era mucha hembra como para eso, se recuperó tan rápido como yo, y se puso a 4 patas, metiéndose 3 dedos en el ano, se preparó para mi verga, que sin pausa la introduje hasta el fondo, gritó tato como su hermana, agarrándose a los reposa brazos de la hamaca, la agarré de las tetas y tiré de ella hasta dejarla de rodillas pegada a mi pecho, tirando de sus pezones y penetrando lentamente su culo, era mas hacer el amor que follar eso la quería hacer creer, cuando se movió lo mas mínimo disfrutando de la cama, desaté a la bestia de nuevo, ella abría la boca y luego se mordía el labio, pero al llegar al orgasmo anal casi se desvanece, solo tenerla sujetada la mantuvo erguida, mas de 40 minutos abriéndola el ano hasta que la solté, cayó rendida con al cara apoyada en la hamaca y el culo en popa siendo ultrajado por mi falo, planté los pies en el suelo, agarré sus amplias caderas y al correrme aceleré hasta un ritmo animal, la hamaca crujía ante cada envestida y Eleonor volvió en si de la impresión, levantó el torso que rebotó contra mi pecho y volver a estar a 4 patas, la di tan fuerte que me dolía el glande de percutir, pero sin dejar de hacerlo, entraba a matar, y la hamaca cedió, se partieron las 2 patas de delante , por suerte tenia a Eleonor cogida de la cadera, como una bisagra, y aguantaba su peso, pero ahora sin que ella se pudiera apoyar en nada, avasallé aquel ano hasta venirme entre gritos y tirones eléctricos por la columna. Solté a Eleonor con cuidado, no se sostuvo en pie y cayó torpemente al suelo, al rebotar su culo contra la madera casi se desmaya de la impresión, se vio reflejada en el cristal de la puerta corredera, el agujero en su ano era del tamaño de una naranja.

Eleonor desvariaba en sus movimientos, quería levantarse pero solo lograba gatear, había perdido uno de sus tacones y no se como, trataba de volver a poner las patas de la hamaca en su sitio cuando se habían partido de cuajo, me di la vuelta para ver a Lili tumbada de lado, en poción fetal, mirándome y riendo, alargó su mano para que la ayudara a levantarse, lo hice y la levanté en mis brazos hasta tenerla cogida como a una princesa, me besó con ternura, la metí en casa y la subí a su habitación, me agarraba para que me quedara con ella, pero la di un fuerte besó que la relajó, bajé a ayudar a Eleonor, que seguía intentando unir las piezas de la hamaca, “ya me he cargado 2 de estas, voy a tener que poner una queja al fabricante” pensaba entre risas, Eleonor me miró abstraída, aun no se había podido levantar, la ayudé y la metí en brazos hasta sentarla en el sofá, se movía inquieta, le ardía o le dolía el culo y el coño, la di algo frío de beber que al recompuso, yo me metí media botella de agua entre pecho y espalda, pensaba que, si Eleonor era la mujer que mejor follaba que había tenido ensartada, y estaba así, después de follármela con 5 días de abstención, dejando también rota a su hermana, la ex puta, ¿como seria tirarse a una novata después de 1 semana?, la idea me erizó la piel. Una vez Eleonor respondía con seriedad a mis cuidados, me fui a la cama de Lili y me acosté con ella para dormir, estaba exhausto, me recibió encantada y se rodeó con unos de mis brazos, pese al terrible calor del verano me mantuve así un tiempo hasta quedarme dormido.

Los siguientes días fueron raros, incómodos pero al menos tenia sexo, Eleonor parecía un perro al que habían puesto en su lugar con una reprimenda, acudía a mi llamada sin rechistar y follábamos con pasión, pero poco mas, Lili tardo 1 día en ponerse en pie, en cuanto lo hizo volvimos a follar, fui mas cortés y cariñoso, pero esa mujer no estaba entrenada, se corría tantas veces y era tan hipersensible en su coño y su cuello que no duraba mas de 2 corridas mías, daba igual como lo hiciera, tenia que ir a por Eleonor si quería mas, no querían hacerlo juntas, siempre por separado, no puse objeciones y así me mantenía activo. Eran como el sol y la luna, tan opuestas que costaba creer que fueran hermanas, una todo clase y glamour, la otra pura pasión y desenfreno, orígenes muy diferentes, pero de ambas sacaba placer y ellas de mí. Era ya fin de semana, trabajo por la mañana y por la tarde acudía al piso de estudiantes, necesitaba relacionarme con gente de mi edad, y volver a ver a Teo y Alicia en la misma sala sin que hubiera una guerra me gustaba, habían roto en Navidades, sabia de escarceos leves entre ellos, rescoldos de una vieja llama, pero se había acabado y lo entendieron como un paso mas en sus vidas, no como algo hiriente y reprochable. Cenábamos, jugábamos e íbamos a alguna discoteca de noche, el domingo fuimos a la piscina después de comer y pasamos al tarde entre risas y bromas, Alicia seguía con su espectacular trasero y sus caderas de cine, Lara algo mas descarada con sus enormes tetas, se me insinúo un par de veces sabiendo que Ana no estaba, y lo mejor fue ver a la estudiante canaria, Naira, una belleza de escandallo, rubia que brillaba con el sol, con melena hasta los antebrazos y de ojos azul cielo, su acento era cerrado de las islas, pero su cuerpo era de modelo, tetas bien colocadas sin ayuda, los biquinis eran de cordones que no sujetaban ni elevaban, y aun así estaban erguidos, una cintura fina y una cadera prominente, hacia algo de yoga o tai-chi, así que estaba tonificada sin exageraciones, de esas mujeres que no entiendes como no están ganando millones en pasarelas, y están allí, tumbadas a tu lado comiéndote con los ojos como hace tu con ella. Ya algo bebida la noche anterior fue mi pareja de baile hasta que Lara se apoderó de mi apartando a cualquiera que osara acercarse, a estas alturas ya ni me molestaba atraer de esa manera, estando gordo y el primer año después de la operación, me enfadaba ser tan popular y lo superficial de la sociedad, ahora, desde el otro extremo de la sala, todo parecía diferente.

Me mantuve sereno y no caí en las continuas tentaciones de muchas, tengo el dudoso poder de lograr que las camareras cachondas que suelen poner en los bares y se pasan la noche quitándose babosos de encima, me den su numero, al igual que otras tantas borrachas y salidas, todo al cajón de mi casa. Llegó el lunes y fui a buscar en coche a Ana al aeropuerto privado, Eleonor le había pagado la ida y la vuelta, y en camino hacia allí, recordé su advertencia sobre Ana, la oferta que me puso en la mesa y las palabras de alerta de mi madre, me sacudí la cabeza esperando a mi amada, eran cosas que ahora no tenían relevancia, estaba a punto de encontrarme con Ana, la vi salir por una de las puertas con otro grupo de gente, al verme soltó la maleta, las bolsas y salió corriendo hacia mi, estaba preciosa, un top blanco, una mini falda amarilla con algo de vuelo en el muslo y unos zapatos cómodos, acudí en su busca con un abrazo del cual se colgó en mi cuello dando vueltas como enamorados que éramos, me besó tanto, tan rápido y por tantas zonas que no podía acertar en sus labios, la tenia cogida por los sobacos con las piernas dobladas hacia atrás, en el aire.

-ANA: hola amor, ¿que tal?, ¿me has echado de menos?- por fin se estuvo quieta y la besé, admirando sus bellos ojos mezcla del marrón mas dulce y el verde mas liviano.

-YO: peque, cada segundo, de cada minuto, de cada hora, de cada día de estas largas semanas, te quiero.- sonrió de forma inocente, se aferró a mi cuello y me rodeó con las piernas sin importarla que se la viera medio culo por la mini falda.

-ANA: eres un bobo, eres mi bobo- me besó de nuevo, ahora con lengua, ahora de cerca pude apreciar el tono de su piel, ella de por si ya tenia un color acaramelado, casi como la miel, pero las vacaciones en Granada y el sol de Andalucía le hacia cambiar de raza, estaba negra como una africana.

-YO: discúlpeme, me he confundido, yo venia a buscar a mi novia, Ana, no se si al conoce, ¿habla usted mi idioma?- bromeé haciéndola forzar una pose entre ofendida y graciosa.

-ANA: oye, que me vuelvo……- amenazo con sorna, la rodeé con mis brazos y la apreté tanto que la oí suspirar.

-YO: tu no te alejas mas de mi, anda, vamos a por tus cosas que si las llegas a dejar así tiradas en un aeropuerto publico ya no estarían.- se bajó dándome otro tierno y suave beso, se dio la vuelta con un giro demencial que hizo que todo varón clavara los ojos en sus piernas con la esperanza de que el vuelo de la falda se levantara lo suficiente, la di un cachete fuerte en el culo para dejar claro al resto que esa “res” estaba marcada.

El viaje de vuelta fue como ir con radio Granada, Ana hablaba sin parar de su familia, de sus amigos y de las fiestas que montaron allí, de lo bien que se lo pasó y de lo que echaba de menos a su madre y a su abuela, se puso algo triste al recordar como se despidió de ellas, había entendido por fin al diferencia entre la universidad y en instituto, la familia pasa al 2º plano, una prueba de madurez que todos hemos de pasar, hasta que dejó de hablar, yo iba con el mute puesto pero al ver su cara sabia que algo me tenia que decir sobre su familia, y no sabia como empezar.

-YO: que te pasa, peque, ¿echas de menos a tu familia?- me miró agradecida por darle el pie.

-ANA: no es eso amor, es que………..veras, mi abuela ha estado todas las vacaciones buscándome “esposo”, dice que no puedo seguir siendo una solterona, con lo guapa y bonita que soy, y me ha estado buscando parejas, yo las rechazaba como podía, discutíamos un poco, pero un día volví algo borracha a casa, y me pillo con la guardia baja……….- se sonrojó.

-YO: ¿que la dijiste? – atendía claramente.

-ANA: pues que ya tenia novio, en Madrid, y que no quería que me buscara chicos, se puso tan pesada que al final……le he contado lo nuestro.- me quedé blanco.

-YO: ¿y por que no me has avisado por teléfono?- mi tono sonó mas rudo de lo que pretendía.

-ANA: no te enfades, fue sin querer, quería quitármela de encima y luego me daba pánico tu reacción.- me agarró la mano de la palanca de cambios, me miraba como un cachorrillo que quiere ser adoptado, pedía perdón, no quería enfadarme, y la verdad, pensando unos segundos, no tenia motivo alguno para estar enfadado con ella.

-YO: no pasa nada peque, ¿que te dijo?- se alivió su mirada.

-ANA: pues imagínate, despertó a mi madre a gritos y se lo contó, me echaron una bronca enorme, parecían fuera de si, no me hacían caso y solo me decían que era una loca y que tu eras un degenerado, trataba de decirles que en realidad no somos primos, pero eso solo las enfurecía mas.

-YO: pobre niña mía, tu sola allí, tenias que haberme avisado y te huebra apoyado, no tenias que pasar por eso sola.

-ANA: la verdad es que iba tan pedo que no me acuerdo de mucho – sonrió denotando una mentira piadosa- pero eso fue hace una semana, no saben que hacer ni como proceder, querían llamar a tu madre pero las convencí de que nos dejaran hablar a nosotros antes, mi abuela dice que o cortamos o me cierra el grifo de la universidad, jajajjaja como si eso me importara ahora……..en fin, que no se que hacer.- ese silencio me dio que pensar.

-YO: pues nada, hablaré con mi madre y que ella se encargué, tiene mucha mano izquierda, quizá les haga entrar en razón, pero tienes que prepararte.- me miró poniéndose seria- es probable que no traguen, y te presionen, puede ser duro y difícil, y tienes que tener claro hasta donde quieres llegar.

-ANA: hasta le final, me da igual todo, ellas, la universidad, el dinero, solo te quiero a ti y no lo perderé por nada, ahora lo se.- sentía que había tenido una revelación en ese viaje.

Aparqué el coche en el garaje del edificio de la casa del ático, Ana permanecía inmóvil y triste, me miró con oscuridad en los ojos.

-YO: ¿y ahora que te pasa?

-ANA: no quiero vivir mas aquí- me pilló de sorpresa.

-YO: ¿aquí? Pero si fuiste tu la que……- me cortó con un beso rápido.

-ANA: lo se, pero no me gusta, vayámonos, podemos volver al piso de estudiantes, ahora no esta Teo con Alicia, y no pondrán reparos, por favor.

-YO: es una locura peque, estamos a un mes de que empiecen las clases, no podemos hacer otra mudanza y si tu familia nos corta le grifo no podremos pagar la habitación del piso.- soltó un bufido de desesperación.

-ANA: esta bien pero prométeme que en cuanto podamos nos iremos de aquí, o echa a esas 2 “sudacas”, no las soporto mas.- su tono era de desprecio absoluto, no era habitual esa falta de respeto en ella, entendía el por que a Lili, al irse era un desastre de convivencia, pero con Eleonor siempre ese había llevado bien.

-YO: ¿que te pasa con ellas ahora?

-ANA: nada.- no hacia falta lince para saber que esos “nada” en una mujer significan mucho, apagué el coche, me giré hacia ella, acariciando su cara con mi mano para hacerla que me mirara.

-YO: no pasa nada, dime que te ocurre, buscaremos una solución juntos, te quiero, y nada cambiara eso, solo se sincera conmigo, confía en mi.- me miró deseando explicarme algo.

-ANA: nada……….. déjalo, son cosas mías.

-YO: por favor Ana, yo solo….- abrió la puerta del coche y salió bruscamente, tardé unos segundos en salir del coche.

El silencio se apodero de ambos al subir por el ascensor y al llegar a casa a Ana se le agrió el carácter, y el rostro, saludó con corrección a Lili, que la pidió disculpas por el pasado y la prometió un mejor comportamiento ahora que yo le había ayudado. A Eleonor casi ni la miró cuando la abrazó, la tensión se cortaba en el ambiente, fuimos a nuestro cuarto y ayudé a colocar las cosas a Ana, explicando detenidamente mis andanzas con Eleonor y Lili, las caras que ponía eran de desprecio, la dije que si me lo pedía no volvería a tocarlas, en silencio sopesó la idea, pero en vez de eso me dijo que no la importaba, una mentira. Cenamos, dormimos y follamos gran parte de la noche, Ana lo tenia algo cerrado de no estar conmigo, pero aun así aguantó 3 polvos ella sola, los 2 primeros fueron hacer el amor, de forma lenta y sensual, el 3º ya fue por el culo y un poco brusco, pero a Ana le gustaba tanto como a mi.

Por la mañana repetimos otros 2 aprovechando mi empalme mañanero, se montó sobre mi y me cabalgada durante 2 horas, demostrando que no había perdido sus facultades en el sexo, al salir a beber algo dejando a Ana algo magullada, fui a la cocina donde estaba Lili, totalmente desnuda agachada sobre la encimera, no se cuanto llevaría allí, pero seguro que la situación y la pose no fue casual, me dio igual, acudí a si trasero y riendo la penetré por el coño desde atrás, empotrándola contra la nevera y follándomela de forma salvaje, la destrocé, saltaron por los aires todos los imanes y notas del frigorífico, y al correrme, Lili se hizo un bola timorata en el suelo. Me bebí lo que encontré y dándonos una ducha rápida nos fuimos a la piscina Ana y yo solos, a la publica no a la de casa, en plan parejita, disfrutando de un día solos, Ana era dulce, cariñosa y amable, lejos de esa casa, disfrutaba de nuevo de la compañía de mi novia, y en el agua la pasión casi me lleva a follármela delante de media piscina, ni a ella ni a mi nos hubiera importado si no nos hubiera interrumpido un grupo de niños de 9 años con una pelota perdida, por la tarde acudieron Alicia y las demás chicas a la llamada de Ana, quería hablar con ellas y volver a sus amistades, también acudieron Teo y Manu, junto a un par mas de chicos del grupo, algunos con sus novias, otros a la caza de las chicas libres. Reía y bromeaba con ellos, pero solo tenia ojos para Ana, estaba enamorado hasta el tuétano de esa muchacha, me pillaba mirándola y ponía alguna pose sexi y tonta, se acercaba a darme un beso y se alejaba jugando, al volver fuimos a cenar a casa de los estudiantes, Ana quería alejarse el mayor tiempo posible de esa casa, así se mantenía feliz, pero al volver a casa se ponía un escudo imaginario y era un ser frío, distante y hosco. No se apartaba de mi y en cuanto podía me llevaba al cuarto, me alejaba de las demás, podíamos estar follando o no, no quería que saliera de esas 4 paredes, le tenia un pánico irreal a alejarse de mi, temía algo, no decía el que, quizá a perderme, quizá a que supiera algo, quizá a que sin ella a mi lado me pasara algo, no decía nada, pero se leía en sus ojos.

No me lo pidió, pero no hacia falta, no volví a tocar a Lili ni a Eleonor, eso la calmó, pero insistía en buscar la manera de irnos o que presionara para que Eleonor acelerara la cesión del piso a mi nombre, nos dijeron 6 meses y ya íbamos para 11, Eleonor me decía que los abogados le daban largas, mas de una vez venia a los 2 abogados por allí, notando el brillo de la lujuria en los ojos de la abogada clavados en mi, no era raro, iba en casa o desnudo o con unas bermudas, y su numero hacia tiempo que estaba en el cajón con el resto. Aun así la cosa se demoraba y llegó mi cumpleaños.

Por experiencias previas le tenia un miedo lógico a esa fecha, los 18 los pasé en el hospital recuperándome de la operación, los 19 fueron cuando dejé a Irene, mi 1º novia, los 20 fueron cuando Ana me quiso regalar a Alicia y estallé de collera rompiendo un armario y forzándonos a irnos del piso, al final para nada, con el ambiente tan caldeado no presagiaba nada bueno para los 21.La noche previa la pasamos con los amigos de fiesta, al día siguiente fuimos a comer a casa de mis padres y al volver a casa montamos una pequeña fiesta para celebrarlo, nada opulento pero si con bastante gente, durante todo ese día y el anterior Ana insistió en que no tuviéramos sexo, que me tenia una sorpresita para el día de mi cumpleaños. la miré con dudas, la ultima sorpresa en mi cumpleaños no fue muy bien, pero le concedí la petición, iba tan cargado y salido que solo con ver a Eleonor riéndose con las tetas botando me ponía como una moto, la fiesta pasaba y la gente iba abandonando la casa, los mayores primero y luego los que tenían pareja para quedarse los mas jóvenes y alocados, hasta altas horas de la mañana no se fueron todos, de las ultimas Helena Mara, la hermana de Alicia, que desde Navidades andaba muy preocupada de retomar nuestra vieja relación, pero se vio superada, casi como 3 leonas, Lili, Elonor y sobre todo Ana, la echaron con palabras dulces y ojos en llamas. Yo observaba a carcajadas como ocurría todo, tenia unas ganas enormes de partir a Helena por la mitad, no estaba mal físicamente pero solo por ver su cara al sentirme dentro y oírla gritar diría todo mi dinero, esa mujer había pasado de mi, y de mi forma de ser estando gordo, como de la mierda, y ahora era una mas del montón que jadeaba por tenerme entre sus piernas. Al irse, Ana se sentó a mi lado frotándose y besándome con dulzura.

-ANA: ¿ya estas listo para mi regalo?- asentí con un beso cariñoso.- súbeme a la habitación grande.- no cuestioné, sabia que le gustaba sentirse como una princesa en mis brazos, así que la cogí entre ellos y la llevé a la habitación de Eleonor, había perdido de vista a las colombinas, últimamente me importaban poco.

Al llegar se bajó y como una azafata de TV abrió la puerta, de lejos vi en la cama a Lili y Eleonor comiendose una a la otra, desnudas y brillando por un aceite corporal en que se habían bañado por completo, me acerqué un poco a la cama para ver mejor aquel espectáculo, sus cuerpos se movían al compás de una danza que sonaba de fondo en la cadena de música, ritmo hindúes, se movían como serpientes enroscándose una en la otra, besándose, chupando y acariciando cada centímetro de piel, con las luces apagadas y solo una velas aromáticas llenando el ambiente de una sensualidad asfixiante. Ana se abrazó mi espalda, no necesitaba darme la vuelta para saber que estaba ya desnuda, sentí sus pechos erguidos en mi espalda y el roce de sus muslos en mis piernas, me besaba un hombro y el brazo mientras su cabello me hacia cosquillas, sus manos me rodearon hasta donde pudieron, me acariciaba el vientre y el pecho por dentro de la camiseta.

-YO: ¿este es tu regalo?- la miré algo decepcionado, al fin y al cavo solo era sexo con mujeres a las que ya me tiraba.

-ANA: si, ¿no te gusta?- sujetó mi polla a través de a bermudas, algo tiesa ante las miradas furtivas de Lili y Eleonor cuando me llamaban a la cama.

-YO: creía que estabas furiosa con ellas- lo solté sin importarme que estuvieran delante.

-ANA. Hoy solo importas tu, y esta noche vas a tenernos a la 3 para ti solo.- alzó las manos para quitarme la camiseta, de repente la idea no me pareció mal, casi un reto, Ana y Eleonor ya me costaban solas, incluir a una inexperta como Lili, podría tener su punto, y después de 2 días sin nada, tenia ganas y energía para las 3.

De un tirón me sacó las bermudas para dejarme desnudo con una polla a la que le faltaba poco para estar tiesa, Eleonor le estaba comiendo el coño a Lili haciéndola jadear como si fuera yo mismo el que la devoraba, Ana se colocó delante de mi tirando de mi cabeza, para besarla, sabían de cine sus labios, y su olor a coco me incendiaba, podría haberme quedado solo con ella, me daba igual, aun así, ella sacó el bote de aceite y me lo dio para que la embadurnara como a las otras, arranque el tapón de plástico con el dosificador dejándolo abierto de todo, agarré de la cintura de Ana pegándola a mi y desde arriba fui dejando caer una cantidad enorme de aceite entre nuestros cuerpo, bañándonos la cara, el cabello, el pecho y dejándolo caer por el cuerpo, casi vacié un bote nuevo, una vez cubiertos las manos de ambos se afanaron en recorrer el cuerpo del otro, el tono de su piel, esa luz y el aceite la estaban embelleciendo a cada paso, mis manos jugaban entre sus piernas para lubricarla bien y ella masturbaba mi enorme polla para llenarla del liquido, al igual que mi vientre marcado de músculos y mis enormes pectorales, la di la vuelta para pegarla a mi y hacerla sentir mi verga, dura ya, abriéndose paso entre sus muslos, movía la cadera suavemente mientras mis manos recorrían todo su torso y sus senos, acariciar su vientre la hizo gemir. Al alzar la vista Lili rompía en un orgasmo de los suyos, tan sensible era que Eleonor se lo arrebató sin necesidad de malabarismos, se fundieron en un largo beso húmedo, para llevar sus ojos a Ana y a mi, gatearon adoctrinadas hasta nosotros, se tiraron al suelo, comenzaron a acariciar y besar las piernas de Ana, casi desde lo pies hasta su coño, allí mi polla sobresalía bastante, el glande y parte del tronco, acariciaron, besaron y chuparon la punta de mi verga a la vez que presionaban y jugaban con el coño de Ana, que a su vez estaba recibiendo un masaje en los senos de mi parte, suspiraba entre jadeos al tirar de sus erguidos pezones y al sentir la lengua de Eleonor entre sus muslos, la levantaron una pierna y Eleonor se comía su coño mientras Lili luchaba por meterse parte de mi polla en la boca, se iban intercambiado como si fuera una hidra de 2 cabezas, Ana gemía y se sonrojaba mientras que el placer que yo sentía era relativo, si, me gustaba, pero a mi sin una masturbación continua, podían estar chupándomela días sin correrme, como lo sabían pasaron a la acción, fueron subiendo, besando y lamiendo el cuerpo de Ana y el mío, Ana se dio la vuelta sacándose mi rabo de entre las piernas, y se pegó a mi cuerpo de nuevo, torciendo la polla hacia un lado sin dejar de masturbar, besándonos con lengua y saboreando sus labios, Lili se puso a un lado besándome el brazo y Eleonor al otro acariciando mi espalda y mi pecho, indistintamente fui intercambiando besos con las 3, Eleonor sabia muy bien como besar, era mucho mas paciente, daba varios besos largos, abriendo bien la boca y jugando con los labios, sin necesidad de babear con la lengua, Lili conocía como calentar, daba largos besos clientes y al acabar deba un lametón dejando la lengua como un gancho tirando de mi labio superior, Ana se sentiría aburrida así que se arrodilló para chuparme la polla como a mi me gustaba, cogió con ambas manos, lamiendo el glande y chupando con cuidado, masturbaba a buena velocidad, y eso ya me sacó los primeros jadeos, ahogados por los besos de las hermanas, que notaban mis manos hurgando en sus muslos, buscando el 1º orificio que encontraba y penetrándolos con las falanges. Pasados unos minutos Ana se elevó con la boca llena de semen, casi ni había notado mi corrida, era la 1º después de varios días y fue fácil para ellas, la compartió con los 3, nos besamos y compartimos ni simiente caliente, jugando con ella, Lili ya volvía a temblar de sentir mis dedos penetrándola el coño, era tan novata, tan delicada, que me daba pena, me cansé de preliminares, estaba ardiendo de sexo y los ojos y risas de esas 3 me estaban pidiendo guerra, abracé a la tras de golpe, elevándolas del suelo como si fueran niñas de colegio, rieron sorprendidas y sobrepasadas por mi fuerza bruta, me giré sobre el borde de la cama y me dejé caer con ellas tres encima, fue una delicia de tetas, aromas y risas, Ana quedó encima de mi aprisionándome la polla, besándome con descaro, Eleonor casi encima de ella, un poco de lado y Lili al otro lado totalmente.

-YO: quiero que sepáis, que no habrá piedad, voy a ir con todo y de aquí salgo con los pies por delante.- las colombianas rieron, Ana me miró y sonrío sabiendo que la amenaza era lo mas real que podía ser.

-ELONOR: a ver si puedes con las 3, o nosotros podemos contigo…..- fue una apuesta, mientras sacaba mi polla dura de entre las piernas de Ana para chuparla, masturbando con una mano.

Mis manos fueron al trasero de Ana, jugando con su ano y forzando hasta llegar a su coño empapado, Lili aprovechó que Ana se incorporó para pasar una pierna por encima y ponerme su vagina en la cara, lamí con fiereza, se apartó solo de notar mis labios, pero volvió a bajar y se dejo hacer. Estaba tan concentrado como para sacarme un graduado en ingeniería biomecánica, Eleonor me dedicaba una mamada de escalado masturbando con una mano haciendo resonar sus pulseras, y jugando con la otra en mis huevos, Ana se abría las nalgas para dejar que mis manos llegaran mejor para perforar su ano y su coño, y Lili se frotaba el clítoris cuando mi boca no lo estaba tapando, la que mas gemía y la que 1º se corrió, estaba al punto de nieve y solo con no parar se correría infinitamente, así que no pare, provocándole orgasmo tras orgasmo, comiéndome sus emanaciones como si fuera ambrosía. Noté como Eleonor dejaba de masturbar y chupar, lo agradecí, me estaba volviendo loco, pero apretó contra el coño de Ana y la penetré de golpe media polla, que al 2º esfuerzo entro toda, Ana se estremeció, pero al instante movió las caderas de forma circular dejando que me acoplara perfectamente, Eleonor se pegó como una lapa a su espalda, la acariciaba los pechos y la besaba el cuello, mientras acompañaba los giros de cintura de Ana, susurrándola cosas guarras suponía, Lili no sabia como ponerse, si a 4 patas o de rodillas, daba igual se corría cada 3 o 4 minutos, pero soportaba encima como de un toro mecánico, admirar sus giros de cabeza y sus rizos rubios goteando sudor y aceite me aceleraban mas la lengua que ya parecía dormírseme en la boca. Para cuando quise darme cuente Ana me estaba cabalgando como la mejor de las amazonas, entraba y salía de mi por competo ayudada por los brazos de Eleonor, Ana, ya castigada por mis manos, rompió en un orgasmo animal que la obligó a levantarse y bañar mi cintura, pero se arrodilló de nuevo metiéndosela entera y volviendo a cabalgar aun con mas fuerza, notaba las uñas de Eleonor en mi vientre de frotarle el clítoris a Ana, que gemía abrumada. Alguien le soltó un azote a Lili cuando se volvió a correr al sentir mis dedos, ahora libres, en su ano, esta vez levantó una pierna y se corrió como una fuente en mi cara, casi me atraganto, cuando acabó se negó a seguir siendo ultrajaba y se agachó para besarme y lamer sus fluidos, dejándome sus senos al alcance totalmente erectos y con la piel roja de la excitación, Ana se volvió a correr pasados unos minutos y de la fuerza salió dispara hacia mi vientre, mi polla fue engullida por la boca de Eleonor, mientras Ana seguía con el ritmo en la cadera como si aun estuviera teniendo sexo, agarré de la cintura a Lili, y la puse con el coño abierto de cara a Ana, que empezó a comérselo, acariciándola con sus dedos, yo a su vez giré el cuello y me comía su ano, rompió en 4 orgasmos seguidos que la hicieron desvanecerse, quedó de rodillas de nuevo con el coño en mi cara, siendo martirizado, pero ahora de cara a Ana que se puso igual, cara a cara, se besaron y se acariciaron como 2 quinceañeras. Sin saber como dio de si mi cuerpo, Eleonor se arrodilló detrás de Ana y se metió mi polla entera soltando un bufido de animal, follándome con su rítmicos gestos de cadera, tan hábiles y rápidos que esta vez si note como mi semen salía disparado a sus paredes vaginales, hecho que a su vez la sacó un orgasmo leve a Eleonor, yo mordía y besaba las nalgas de Lili de rabia, me habían sacado ya 2 corridas y aun ni había empezado a follar yo.

Era mi regalo, e iba a disfrutarlo, ya habían tenido suficiente “dulzura” de mi parte, azoté el culo de Lili hasta que se pegó tanto a Ana que sus senos se apretaba, quedó a la altura de mi pecho, Ana en el de mi vientre y Eleonor aun empalada en mi cintura, rodeé a las 3 con mis brazos y agarré las caderas de Eleonor, con una fuerza enorme planté los pies y elevé a la 3 por el aire, a Lili unos centímetros apenas, pero ella hacia de tope para que no se vinieran las 3 encima de mi cara ante la pendiente que hacia mi cuerpo, las 3 sabían que la bestia había llegado, la solté sin mas, como cuando en la películas sueltan al animal para que sea libre un rato y se divierta, fui aumentando el ritmo de las penetraciones en Eleonor mientras las otras sonreían entre besos y caricias, todo se volvió silencio cuando Eleonor rompió en un orgasmos descomunal que no dejé pasar, aumente de nuevo, y mas aun al notar su siguiente corrida, la bestia desatada se estaba cobrando a su 1º víctima, y Ana y Lili se miraban asombradas, Lili casi con pánico, al 3º orgasmo Eleonor se salió de mi cayendo de espaldas con las piernas abiertas y soltando chorros de su interior, sin dar tiempo a nada me erguí con las 2 chicas aun encima, tan fuerte que la inercia llevó a Ana a caer de espadas sobre Eleonor que a duras penas la logró recibir sin un golpe, y Lili cayó a 4 patas sobre ellas 2, conmigo de rodillas detrás de ella, la penetré el coño de tal forma que sentí como si la rompieran el himen otra vez , me aferré a sus senos y bombeaba con virulencia sacándola tantos orgasmos que no merecía la pena contarlos, se besaba con Ana, o se comía sus tetas mientras Eleonor acariciaba el coño de Ana, algo confundida aun, Lili no soportó mas de 10 minutos, me la folle por el culo un rato mas, pero fue casi peor, al 1º orgasmo anal se desvaneció en la nada cayendo semi desmayada sobre Ana, la apartamos entre los 3 y la dejamos en una esquina de la cama, tiritando y con temblores.

-YO: ¿una menos quien es la siguiente?- sonreí con autentica dedicación, Ana me miró con lujuria levantando un dedo a modo de orden.

Me eché para atrás su metro y tiré de los pies de Ana, la di la vuelta y la cuadré a 4 patas, Eleonor se colocó para que Ana pudiera comerla el coño, cosa que hizo encantada al sentir mi polla abriéndose en su útero, siendo Ana, me desaté ferozmente, de vez en cuando Ana se erguía ante al impresión para acariciarme retorciéndose pero sus orgasmos la tumbaban a la lona, para seguir comiéndose el coño de Eleonor que rezumaba fluidos, semen, sudor y aceite, sus orgasmos se hicieron mas rápidos, Ana sabia donde tocar y le penetraba el coño o el ano de forma alternativa o a la vez, sin dejar de lamer y chupar el clítoris enorme, creo que la localizó el punto G, y esto la llevó a una cadena de sensaciones que la revolcaba entre las sabanas gritando obscenidades, Ana hacia fuerza contra mi y su aguante sacó sus frutos, me dediqué en cuerpo y alma a meterle mi semilla lo mas dentro posible a una velocidad infernal, antes de venirme la saque´2 orgasmos mas antes de caer tumbada sobre la cama, riendo de pura congoja, se apartó y me deje caer sobre el cuerpo de Eleonor, comiéndome sus preciosas tetas y sus pezones casi deformes y erguidos, no eran naturales, pero atraían mis labios, mi polla se encendió ante las caricias de Ana, y penetré a Eleonor, parecía la mas entera, así que haciendo flexiones llame al animal indómito y me centré en hacer pedir clemencia a Eleonor, nada fácil, metía y sacaba mi rabo por completo para medir distancias y luego ir aumentando el ritmo hasta sacarla improperios con cada golpe de cadera ,se quería acariciar pero solo llegaba a taparse la boca con los puños al mordérselos, me besaba pero me mordía los labios de tensión, luego clavó las uñas en mi espalda haciéndome marcas y mordiendo mis hombros y mi pecho, trataba de que eso contuviera sus gimoteos pero tras media hora así se cayó como un castillo de naipes, casi rendida, la conocía bien, si la dejaba así, en 20 minutos estaría de nuevo en pie, la saqué de su coño, use sus fluidos para meter varios dedos en su ano, y eso al sacó del trance, antes de recobrar el sentido la empalé por el culo hasta el fondo de su ser, soltó un alarido que hizo reír a Ana, que permanecía a mi lado acariciando y besándome cuando le dedica algo de tiempo, estaba centrado en matar a Eleonor, las penetraciones eran tan largas y profundas que notaba la piel del recto estirarse y contraerse con cada una, Eleonor se acariciaba el coño mientras otra mano la tapaba la boca, estaba roja y con las venas hinchadas y la boca abierta con aspecto de soltar un alarido horrible, pero sin decir nada, respiraba entre jadeos y mi verga era alabada, como si tuviera orejas para sentirse halagada, abriéndola bien de piernas y follándola con placer. Otros 20 minutos así bastaron, y menos mal, nos estabamos quedando si cama de los empujones que la daba, tras el 3º orgasmo anal pidió clemencia entre susurros y me corrí dándolo todo en un sprint final que la lleno de semen el culo, su cara al saber que había terminado fue el alivio mas absoluto, se echó a un lado respirando tan agotadamente que las gotas de sudor la recorrían el cuerpo a zancadas.

-ANA: creo que Eleonor ya ha sacado la bandera blanca, solo quedo yo, ¿aun te ves con fuerzas?- la abracé besándola con pasión, mi gesto era de confianza y suficiencia, una mera fachada, iba a por el 5º de la noche, Lili era fácil, Eleonor difícil y aun me quedaba Ana, la mujer que amaba y con la que mas tiempo me había estado acostando, follaba pero que Eleonor, tenia menos aguante, pero aun así era de lo mas temible.

Saqué fuerzas de donde no tenia, me dejé caer para que Ana se abalanzara sobre mi, me la chupó un rato hasta ponerla bien dura, la verdad, le costó un poco, pero una vez tiesa me obligo a sentarme en el borde de la cama, ella se pusó en pie y dándome la espaldas se sentó sobre mi vientre, acariciando mi miembro para dirigirlo a la entrada de su coño, el cual penetré, y una vez dentro se dejó caer hasta sentirla toda dentro, con los pies en el suelo y la espalda arqueada, Ana comenzó un vaivén glorioso con sus caderas, un ritmo aprendido y bien aplicado, sus nalgas rebotaban contra mi y se movían en contra de la dirección que ella ponía, mi rabo aparecía y desaparecía entre sus muslos, agarré de sus pechos y tiré de ella hasta quedar tumbado boca arriba, con ella aun empalada, se apoyó en el borde de la cama con sus pies para ganar espacio y los mios en el suelo de palanca, fueron generando un ritmo alto que la hacia gemir y sollozar, ni hacia falta que se apoyara en la cama con los brazos hacia atrás, mis manos en su cadera la sostenían y mi polla frenética la martirizaba como para no dejarla bajar, se corrió un par de veces pero la posición era muy incomoda, se salió y buscando algo de ángulo, se apretó mi glande contra su ano, costó un poco pero entró al fin, sentir su calor y la presión me mataron, tenia un dulce escozor en la punta del pene, pero era ahogado por un placer inconmensurable, Ana dominaba el ritmo de la penetración hasta bajar del todo, sus pies dejaron de apoyarse y por unos instantes se mantuvo solo con mi polla entera como mástil, dando coces con una pierna y respirando entre impresiones, como al meterse en una piscina de agua fría poco a poco, se fue clamando hasta caer a un lado, la abracé por detrás, sujetándole del vientre y de un pecho, comenzando un vaivén lento y pausado, lo agradecía con una sonrisa, pero sus uñas se marcaban en mi muslo, apretaba tanto al sentir la penetración que me dejó otra marca, cuando salía me daba palmadas en el mismo sitio, todo repetido hasta que las penetraciones se volvieron fluidas y Ana gritaba de lujuria y pasión, me costaba físicamente mantener un ritmo pero ni hacia falta, 30 minutos follándomela mal, la sacaron 3 orgasmos anales que la ataron por completo, reía nerviosa, soltando despacio un moño que había formado al apretar las sabanas, babeado de usarlo como mordedor, sentir mi semen dentro la reconfortó, se giró como pudo para besarme, con un brillo en los ojos especial.

Supongo que quería decirme algo, lo buena amante que era, lo semental que demostraba, lo fuerte y grande de mi polla o mil cosas mas, pero no los necesitaba, solo con verla sonreír y mirarme así, me bastaba, era feliz, me olvidaba del mundo a nuestro alrededor, de Eleonor aun con espasmos en el culo, de Lili perdida hecha un bola en una esquina, de la cama, del lujo de esa casa, de su familia y de la mía, de mis amigos, abandonaría todo por tenerla así, entre mis brazos, sonriendo y clavando sus bellos y extraños ojos en los míos par siempre, quiero pensar que en ella la sensación era similar. La apreté un pecho mientras la besaba con rabia.

-YO: gracias por el regalo.- no pudo responderme con la educación típica ella, estaba exhausta, al igual que yo.

Bajé a la cocina tambaleándome, me fallaban las piernas, sentía que se me iba a subir un gemelo en cualquier momento y no conseguí mantener una respiración normal, como era habitual, me tragué una botella de agua entera y parte de otra, podía oír a mi madre en mi cabeza diciéndome lo peligroso que era eso, y su eterna historia del rey, que después de una larga jordana de cacería, pidió que le trajeran agua fresca, y de tanta y tan rápido que bebió, murió allí mismo. Subí la otra botella, Ana bebió un poco, y se tapó, tenia escalofríos pese a estar a 30 grados, y la verdad, hasta yo me sentía raro, Eleonor, algo mas en si, también bebió, pero Lili permanecía quieta, casi se podía notar aun los tirones en los músculos de su pelvis. Me acosté al lado de Ana, abrazándola y quedando detrás de ella, como cuando empezó toda aquella locura, eran cerca de las 10 de la mañana y la fiesta había terminado a casi las 7, estaba agotado, Eleonor gateó torpemente para quedar a mi espalda, sentí sus pechos pegados a mi columna dándome un suave beso en el cuello, y así nos dormimos todos, debo reconocerlo, con una sonrisa enorme en mis labios, feliz de que por fin, en un cumpleaños, no hubiera pasado nada malo, y mas que eso, por un ligero halo de esperanza en el futuro de la convivencia en esa casa, no era lógico que hicieran el amor así de bien juntas y luego no se soportaran, si yo debía ser su nexo, lo seria encantado.

Pase mala noche, o madrugada, todo sea dicho, amagos de rampas en las piernas, el calor asfixiante, tener a Eleonor y Ana rodeándome y un estado de nervios que no me dejaban conciliar el sueño, me palpitaba el corazón tan rápido que solo el paso de los minutos fue calmándome hasta que mi mente dijo basta y me dormí, cada cierto tiempo me despertaba sudando y alterado, pero me volvía a dormir, no se cuanto tiempo paso, serian cerca de las 3 o 4 de la tarde, en uno de los amagos de rampas me desperté y no vi a Eleonor, no le di importancia y seguí remoloneando un hora mas, Ana hacia lo mismo que yo, se movía levemente y soltaba un ronroneo de gatita, se levantó y fue al baño, su andar era tosco y torpe, evitando rozar los muslos, al volver se echó encima de mi pecho, acariciándome y besándome con ternura en el cuello, la mejilla y mas tarde, la boca, al mirar a mis pies allí seguía Lili, apenas se había movido desde que la folle. Tenia la polla dura de mis empalmes mañaneros, pero me dolía todo, tenia agujetas y Ana no se mostraba nada dispuesta a nada, me fui al baño, me di una buena ducha y los típicos rituales de un hombre, como mear y dejar irse un pedo al finalizar, o al menos eso hago yo cuando estoy solo o hay confianza, Ana se había vuelto a quedar dormida, era como un ángel, desnuda apenas cubierta por una sabana fina de verano, boca abajo con una pierna encogida y todo el pelo a lo largo de la almohada como un abanico, me agaché para besarla en la mejilla mientras le hacia cosquillas en su espalda al aire, se movió haciéndose una bola para que la dejara en paz. Me puse las bermudas y bajé con dificultad, sentía en los muslos y en la cintura un presión constante, al ir a la cocina me encontré a Eleonor de pie, de espaldas a mi no me había oído llegar, totalmente desnuda, apoyada con la cintura en la encimera, tomando una taza que olía a café recién hecho, se rascó un gemelo levantando una pierna y pasándose las uñas cuidadas de los dedos, me sacó una sonrisa, aun sin nadie mirándola y siendo lo mas burda que podía ser, destilaba sensualidad y clase en sus movimientos. Me acerqué apartándola el pelo hacia un lado y pegándome a su espalda, besándola el hombro y el cuello, ella sonreía al girar el rostro y llevar sus labios a mis mejillas, la abracé con fuerza rodeándola por la cintura y disfrutando del aroma de la taza, no bebo café pero su aroma siempre me ha gustado.

-YO: buenos días – le dio un sorbo a la taza.

-ELEONOR: buenas tardes ya, amor mío.- quise rebatirla, no era su amor, o mejor dicho, yo no la amaba, pero pretendía hacer que todo volviera a un punto de paz y tranquilidad, así que guardé silencio.

-YO: ¿que tal has dormido?- desvíe el tema.

-ELEONOR: como nunca, me siento renovada, creo que fue buena idea lo de esta mañana, ¿a ti te gusto?- se me escapó una carcajada.

-YO: apenas……- la ironía era clara, volví a besarla en el cuello, eso la provocó un escalofrío que la recorrió todo el cuerpo.-….me duele todo. – río nerviosa.

-ELOENOR: a mi igual, al despertarme no sentía nada de cintura para abajo, menos mal que se me pasó, eres un animal peligroso.- se movía levemente, casi nada, pero se frotaba un poco.

-YO: por favor, quieta, me duele hasta la polla de tanto meterla dentro de vosotras.

-ELEONOR: no creo que pudiera complacerte, me arde el interior he intentado ponerme algo de ropa interior pero me escuece, jajjaja no se que me pasa, pero es sentir tu cuerpo, tu calor, y me enciendo………..- se giró dejando la taza en la encimera, me agarró de la cara y me besó de forma lenta y pasional, sabia a café y lujuria, pero enseguida se apartó recordando algo-……..será mejor que nos vistamos, ¿podrías quedarte hasta que venga la abogada?.

-YO: claro, ¿a que viene?- la miré a los ojos con curiosidad.

-ELEONOR: ah……. es una sorpresa.- sonrío con gentileza, antes de coger la taza y salir de allí con un silencio cómplice.

Supuse que seria algún regalo, no me había dado nada por mi cumpleaños el día anterior, no la pedí nada, de hecho la sugerí que ya me había dado suficiente y no necesitaba nada, pero no era de las mujeres que no tenían detalles, en el de Ana le regaló una pulsera de oro blanco de la que no quiso decir el precio, y hacia un año me regaló un coche de alta gama como si fuera una bolsa de pipas, además, que necesitara a la abogada me hacia pensar que por fin el papeleo de la casa ya había acabado y por fin me cedería legalmente ese ático de sueño de hadas, en el que podría vivir con Ana a solas para siempre. Soñando en esos pensamientos me preparé algo de comer, un batido energético que solía hacer antes de salir a hacer ejercicio, y restos de la fiesta de noche, canapés y algo de ensalada, mientras comía Ana apareció apenas cubierta por una bata de seda abierta, sin nada debajo, bebió algo y picó de mi ensalada un poco, nunca había sido de comer demasiado, solo nos mirábamos, sin compartir palabras, no hacían falta. Hacia tanto calor que al terminar de comer salimos a darnos un chapuzón en la piscina y nos quedamos tumbados en el poco césped de la terraza, donde ya estaba Eleonor en una hamaca recién comprada después de haber roto la ultima hacia poco.

-YO: ¿y Lili?

-ANA: ahí estaba en la cama aun tirada, cuando me he levantado la he visto en el baño, pero se ha vuelto a acostar jajaja- su risa fue compartida por Eleonor, yo no le veía la gracia del todo.

-ELEONOR: esa muchacha tiene mucho que aprender.

-YO: pobrecilla, no es mas que la 4º o 5º vez que me la tiro y ya ha sentido a la bestia matándola, alguna no ha durado tanto.- mis palabras provocaron un silencio algo incomodo que duró un rato.

-ANA: Raúl, ¿por que no nos vamos ahora al piso de Alicia? iban a ver unas películas y nos invitaron anoche.

-YO: espera a que venga la abogada de Eleonor, y nos vamos.- se le cambió la expresión de la cara como si la hubiera dicho que se había muerto su perro.

-ANA: ¡¡¿que?!!

-YO: Eleonor me ha pedido que me quede para hablar con ella, dice que es una sorpresa……- quise rebajar su miedo con un tono de broma, pero no le cambio el rostro.

-ELEONOR: no se preocupe Ana, lo tengo todo bien pensado.- esa expresión sonó mucho mas temible en los iodos de Ana que en los míos.

-YO: si quieres ve tú con Alicia y luego voy yo.- Ana negó fuertemente con la cabeza, totalmente seria.

-ANA: ni de coña, yo me quedo contigo.- Eleonor se levantó de la hamaca entrando en el piso.

-ELEONOR: no se apuren, mañana acabará todo.- según se metió en casa Ana se pego a mi y me besó, sus ojos brillaban a punto de echar lagrimas.

-ANA: amor, por lo que mas quieras, no te quedes, vayámonos ahora.

-YO: ¿que te pasa?, ni que la abogada me fuera a matar……..

-ANA: no me gusta como Eleonor esta comportándose, quiero irme.- la acaricié la cara con dulzura.

-YO: no pasa nada, seguro que es algún regalo sorpresa o algo.

-ANA: sorpresa si, pero que nos guste…………. si quieres quedarte, de acuerdo, pero prométeme que no dejaras de amarme.- giré el cuello sin comprender del todo la unión de los hechos, ¿que tenia que ver que viniera la abogada con que dejara de amar a Ana?

-YO: peque, solo hay una persona que puede hacer que deje de amarte, tu, si eres complementaste sincera y leal conmigo no dejaré de amarte.

-ANA: es que me temo que no lo he sido.- una lagrima cayo por su mejilla.

-YO: dímelo, sea lo que sea, aun estas a tiempo, por feo y horrible que sea, puedo soportarlo todo, todo menos que me mientas.- mi vehemencia era clara, aun así Ana permanecía en silencio.- ¿tienes algo que contarme?

-ANA: ……..no…………es solo que……. me da miedo que Eleonor te aparte de mi. – mintió, yo lo sabia y ella sabia que lo sabia.

-YO: Eleonor no tiene poder para apartarte de mí, solo tú puedes evitarlo.- nuestras miradas se cruzaron fuertemente, hasta que Ana la apartó mirando al suelo, se secó las lágrimas y besándome se levantó y se fue.

Tarde unos minutos en volver adentro, Eleonor ayudaba a Lili a bajar las escaleras, Lili al verme casi se cae por las escaleras, la llevó a la cocina y allí volvió en si un poco, luego nos vestimos un poco mas seriamente, Eleonor y sus eternos vestidos ceñidos, Lili con vaqueros y camiseta blanca y Ana con unos shorts cortos amarillos y una blusa blanca, no dejaba de acariciar ala gargantilla en su cuello, aquella que le regalé en su ida y que dijo que era la muestra de nuestro amor. Yo con una camiseta de maga corta y las bermudas veraniegas hasta las rodillas me bastaba, para cuando llegó la abogada el ambiente en el salón era tenso, Lili estaba medio ausente, Ana miraba con odio a Eleonor y esta me miraba con una sonrisa que no denotaba nada, era fría e impenetrable, Eleonor la saludó cordialmente y la invitó a pasar y sentarse delante de nosotros en un sillón junto a una mesa rodeada de sofás donde nos colocamos los demás, iba arreglada, como abogada que era, con un traje de mujer, azul marino, con camiseta blanca algo escotada, chaqueta y una falda de vestir hasta la rodilla, con unos zapatos algo altos, fue sacando papeles hasta que haciéndole un gesto a Eleonor indicó que ya estaba todo.

-ELEONOR: bien, siento la intriga del momento, lo 1º es confirmar que por fin, soy la dueña y propietaria de todos los bienes de mi ex, el ultimo el piso de Tokio, así como de su cuentas bancarias, salvo una que no puedo tocar, de la cual se irá dando el dinero que a mi ex que le corresponde según el juez, todo es mío.

-YO: felicidades, os ha costado eh….- le guié un ojo a la abogada, que sonrío apenas un segundo…..- miré a Eleonor- ahora podrás invitarme a unas copas……….. – la broma cayó en el silencio, todos parecían saber algo horrible que yo desconocía.

-ELEONOR: y para mas que tengo, pero vamos por partes, y déjeme acabar – su tono fue el mas serio que la había oído jamas.- lo 2º es que ahora que tengo todo, he decidió sobre a quien conceder mis bienes, casi todo ira para mi y mi hija, como os dije mi intención era dar este ático a Raúl……….pero he cambiado de idea, ahora el piso es mío.

-ANA: ¡¡¿que?!! ¿¡¡¡Como eres tan zorra!!!?- Ana se puso en pie gritándola.

-ELOENOR: y no solo eso, si no que os voy a echar de aquí.- sonrió con seguridad, me miraba buscando algo, alguna reacción algún gesto, pero solo obtenía atención y poco mas.

-ANA: nos dijiste que nos darías el piso, me dijiste que si……-rectificó-…….que era nuestro.

-ELEONOR: digo muchas cosas mi niña, pero ahora tengo el control yo, y pienso tomar lo quiero.- Ana me miró atónita.

-YO: me parece justo, en el fondo es tuyo y tienes el derecho a decidir, ¿cuando nos tenemos que ir?- mi reacción la sorprendió, le pidió a la abogada la carpeta con los papeles y me los dio.

-ELEONOR: no es una broma, mira, el piso esta a mi nombre.- cogí y pase las pagina lentamente leyendo atento partes importantes, mire el nombre del titular del piso, sonreí, lo cerré y se lo devolví.

-YO: están perfectos, y no los cuestiono, como digo, eres la dueña, ¿cuando nos tenemos que ir?- de nuevo suspiro de impotencia, esperaba una reacción en mí que no obtenía.

-ELEONOR: no quiero que os vayáis.- fingí sorpresa, no era nada difícil adivinar que quería Eleonor, me quería a mi, y si tenia que chantajear con el piso, lo haría encantada.

-YO: entonces ¿por que haces esto?

-ELEONOR: por que te quiero, y deseo que seas mío.

-ANA: y una mierda so´ guarra, ¡¡RAUL ES MIO!!- sonó tan brusco que hasta me sacó una carcajada.

-YO: ya la has oído- me cruce de brazos.

-ELEONOR: sea listo Raúl, podrás quedarse a vivir aquí conmigo y con mi hermana, incluso Ana podrá venir y podrás tomarla cuanto quieras, pero has de cortar con ella, y ser mío, es lo único que pido, te daré todo lo que pidas, pero solo si dejas a Ana.- mi granadina la miraba con furia, con la boca abierta y apunto de echarse encima de ella.

-YO: una oferta así solo un loco la rechazaría- aludiendo a cierto película, Ana me miró consternada.- pero la respuesta es la misma, Eleonor, no te amo, nuca lo haré y esto solo sirve para que el poco cariño que te tengo, se esfume, ahora mismo prefiero estar solo que contigo y tu dinero, si tengo que irme con Ana debajo de un puente, lo haré.- Ana clavó sus ojos en mi con orgullo, y se cruzo de brazos ante Eleonor.- bien, ¿cuando nos vamos?- me puse en pie para iniciar cuanto antes la salida de allí, Eleonor puso cara de disgusto, pero aun tenia un AS.

-ELEONOR: bien, no quería llegar a esto, pero suponía que no aceptarais por el amor que le procesas a esta niña, ¿la amas verdad?- el tono era obvio, guiaba la conversación.

-YO: con locura.

-ANA: y yo a el.

-ELEONOR: y no hay nada que pudiera hacer que dejaras de amarla.

-YO: tu no, solo ella – agarré de la mano a Ana, ignorando a Eleonor- este es el momento, ¿tienes algo que decirme?, no podré hacer nada de aquí en adelante.- Ana me miró sollozando, miró a Eleonor de reojo.

-ANA: nada.

-YO: Ana, ¡¡por favor!!- apreté su mano.

-ANA: te lo juro, no es nada.- esta vez fui yo quien soltó una lagrima.

-ELEONOR: ¿seguro?- prosiguió con su estudiado dialogo mientras Ana lloraba mirándome a los ojos, sentía mi rabia y mi dolor, pero no sabia cuanto.- por que tengo aquí en el portátil unos videos muy llamativos- Ana la perdonó la vida con la mirada.

Nos puso el portátil delante me enseño videos, videos de Ana, videos de Ana con otros hombres, teniendo sexo oral, y alguno con penetración, se notaban que eran videos a escondidas, mal gravados sin consentimiento, pero se veía a Ana, llorando mientras se dejaba follar por uno o por varios hombres distintos. Cuando terminaron los videos Ana rompió a llorar desconsolada, gritaba y chillaba, maldecía a Eleonor y se volvió hacia mí, admirando mi frío y serio rostro.

-ANA: no es lo que piensas amor, te lo juro, ella me obligó.- señalo a Eleonor que admiraba la escena con gesto altivo.

-ELEONOR: yo no te obligué a nada cariño…….

-ANA: si, me ofreciste dinero, me dijiste que así pagaría mi universidad, que ayudaría a mi familia, que tendría dinero para cuidar de Raúl, me has dado mucho dinero por acostarme con esos hombres, dinero y promesas de este piso que ahora has incumplido- sus gritos entre sollozos penetraban hasta el oído interno.

-ELEONOR: yo solo te ofrecí el dinero, tu lo aceptaste- se giró hacia mi- ¿lo ves Raúl?, no te quiere, solo se aprovecha de ti, como lo hacia de mi, es una puta, cara pero un puta, me ha costado mucho dinero pero te lo he demostrado.- todas las de la sala me miraban en silencio, solo las lagrimas y sollozos de Ana rompían ese momento.

-YO: tenías que habérmelo dicho Ana, te lo dije, si me lo hubieras dicho le hubiéramos desplumado hasta el último euro, ¿por que no me lo has dicho?

-ANA: lo siento amor mío, se que hice mal, pero pensé que no te gustaría, que me rechazarais solo de decírtelo, no sabia como reaccionarias, tenia miedo y necesitaba el dinero, mi familia no es rica y la universidad es cara.- se sentó a mi lado tirando de mi cara, me negaba a mirarla directamente.

-YO: eso me duele aun mas, Ana, que no me conozcas lo suficiente como para no confiar en mi, yo me acuesto con varias mujeres por que tu me dejas, no me hubiera importado, o lo habría sabido llevar, pero tuviste que ser sincera conmigo, te lo dije antes y te lo dije cuando regresaste de Granada, pero no me has hecho caso………..- me levanté dirigiéndome a la puerta, Ana quedó sentada llorando sobre un gran cojín, Lili admiraba la escena sin llegar a comprender del todo lo que ocurría y Eleonor se me acercó como un serpiente.

-ELEONOR: ¿lo ves?, todo es mentira, ella no te quiere, no como tu a ella, pero yo si, mirra de lo que soy capaz de hacer………..por ti.- me giré con rostro feroz.

-YO: ¿por mí? ¡¡¿POR MI?!! Esto lo has hecho por ti – la señalé con ira, con tal energía que dio un paso atrás. – ¡¡POR TI!! Me deseabas, solo tenias envidia de lo que Ana y yo teníamos, ya te dije que no era tuyo, que no lo podías tomar, y aun así nos has destrozado la vida, eres una arpía cruel que odio.

-ELEONOR: se que duele, mi amor- solté un bufido al oírla esas palabras, trató de agarrar de mi rostro.- pero con el tiempo se pasará, será solo un recuerdo del que nos reiremos en el futuro, si te place se puede quedar con nosotros verdad- miro a Ana buscando ayuda.

-ANA: si, lo que sea, me apartare, pero déjame permanecer a su lado.- imploraba entre lagrimas.

-ELEONOR: claro que si, ¿que dice usted?

-YO: me da igual, me marcho de esta puta casa, quédatela, y quédate con la loca de tu hermana, y con Ana, con tu dinero y tu mísera vida llena de lujo.

-ANA: por favor Raúl, piénsalo, podemos seguir viviendo juntos y felices aquí, hazla caso.

-ELENOR: no se ira, te ama, se quedara aquí………..- se penso otra amenaza-………. y si no es por el será por ti, si se va echaré a Ana de casa, y la demandaré hasta sacarla el ultimo € que la di, y mas aun, arruinaré a su familia si hace falta, me da igual todo, será mío de una forma o de otra, quédate y no la haré nada.- me tensé como nunca, si no hubiera sido una mujer la hubiera pegado allí mismo, cerré el puño con energía y me calmé.

-YO: ¿estáis seguras de que queréis hacer esto?

-ELEONOR: SI.- asintió con firmeza, miré a Ana.

-ANA: por favor, hazlo, me da igual, que gane, si puedo quedarme a tu lado.

-YO: me duele mucho Ana, no que te hayas acostado con otros, si no tus mentiras, lo siento, no accederé a esto.

-ELEONOR: lo are, no dudes de mi, si no eres mío la destrozaré la vida.

-ANA: Raúl te lo ruego, por mi familia.- se arrodilló en el suelo.

-YO: no seré tuyo nunca Eleonor, pero no puedo dejar que la hagas daño, te lo advierto, si sigues adelante será pero para ti, sabes de lo que soy capaz.

-ELEONOR: lo se, y aun así me arriesgaré.

-YO: última oportunidad, por favor, te lo pido desde el fondo de mi corazón, para esto.

-ELEONOR: ya esta hecho.- agaché la cabeza rendido, rojo de rabia, dolor e ira, cerré ambos puños hasta hacerme daño en las palmas.

-YO: esta bien, pero recordada que todo esto, es culpa vuestra……-suspiré-……Isabel – alcé una mano llamando, las 3 se miraron extrañadas, la abogada se puso en pie y se acercó a mi, la rodeé con el brazo y la di un beso pasional y grotesco, obligando a doblar la espalda, su falda corta de vestir la impedía los movimientos.- bien, empecemos, esta es Isabel, me la estoy tirando desde hace 4 meses.

-ANA: ¡¡¡serás cabrón!!!

-YO: cállate, tu te has tirado a todos los mierdas que Eleonor te ha puesto en la cara, y desde antes de las fechas de los videos de Eleonor.- la verdad la cerró al boca.

-ELEONRO: bien, te tiras a mi abogada, nada raro, ¿y que?- sonreí con fuerza, mientras Isabel, la abogada, me acariciaba el pecho.

-YO: me ha estado informando de todos tus movimientos, Eleonor, de todos- se quedó blanca.

-ELEONOR: de ……¿de todos?- caminó hacia atrás hasta sentarse.

-YO: de todos, de hecho, ¿te has molestado en leer la cesión del piso que me has dado firmada por ti?

-ELEONOR: no yo solo lo firmé y…………..- sintió terror al comprenderlo, cogió la carpeta y se puso a leer en voz baja- …….El estado, por orden de Eleonor xxxxxx.xxxxxxxxx, en pleno uso de sus facultades le cede la propiedad del piso xxxxxxxxxx en la calle xxxxxxxxx desde el ida xxxxxxx a …..- aumentó el tono de su lectura – ¡¡¡¡RAUL XXXXXXX XXXXX!!!!! ¿¡¡pero como has podido?!!

-YO: el como no lo se, eso fue cosa de aquí mi amiga.- abracé ladeando a Isabel, la abogada.

-ISABEL: en realidad es fácil – sacó una grabadora y al ponerla se oyó la voz de Eleonor dando el lacrimógeno discurso el día que Ana le pido nuestro piso – entre esto, y el papeleo inicial que se inicio ese día, todo ha ido seguido, el estado no hace preguntas.

-ELEONRO: pero te fui a ver, te pedí que cambiaras la propiedad a mi nombre……- la interrumpió.

-ISABEL: si, además me pediste que hablaramos a solas, en una habitación apartada y que nadie mas supiera nada……- el rostro de Eleonor era indescriptible.-……te falto firmar en blanco, que tonta.

-ELEONOR: ¡¡¡pero no puedes hacer eso, eres mi abogada!!!

-ISABEL: si, por lo tanto nadie se cuestionará nada, incluso lo dijiste delante de otro abogado del bufete la 1º vez, que me confirmará tus palabras, fue sencillo, estando ya advertida por Raúl solo te puse un papel delante y lo firmaste sin leer, a escondidas y sin testigos jajajajajaja.- era tan despiadada en los juicios como en la vida real.

-ANA: pero eso es imposible- replicó ella por que a Eleonor no le salían las palabras.- ¿como podías advertir a la abogada antes de que hiciera el cambio?- sus palabras hicieron retomar el hilo a Eleonor.

-ELEONOR: eso, no se lo dije a nadie hasta ahora, ¿como podías saberlo?

-YO: en eso tenéis razón, es imposible que lo supiera, nadie podría sospechar nada, ahora mismo estaría en tus manos………….nadie lo vio, ni siquiera yo……nadie…..salvo mi madre.- me miraron como si estuviera loco.- mi buena señora madre en Navidades me advirtió, me dijo que se olía algo, deseché la idea, no podía entender que me la fuerais a jugar, pero mi madre nunca me había fallado, así que el día que volví de su casa, que follamos hasta el alba, y baje por la mañana, mientras dormíais, fui a mi cuarto, recogí parte del equipo de espionaje que use con el ex de Eleonor, y puse un par de cámaras y micros por la casa, nada ostentoso, solo por si acaso, si no había nada serio la confirmación de que mi madre se equivocaba, pero esta vez, para mi desgracia, no fue diferente.- me acerqué al mueble de la entrada y saqué uno de los micros de debajo de un jarrón decorativo, enseñándoselo.

-ELEONOR: pero entonces……..lo sabes………..todo.- se tapó la boca abstraída.

-YO: todo, desde tu llamada a la abogada hoy para montar el circo y tu plan maestro, no debiste traerla para hablar con ella, como has manipulado a Ana desde el día que puse micros para que cediera a tu dinero, supongo que desde antes de gravaras por como discutíais por que la pagaste para que empezáramos a acostarnos contigo, ya me olía que andabais aliadas, pero no sabia hasta donde, cada grabación me iba llenando de ira, si, lo tengo todo, hasta como llamaste para ofrecer 3 millones de € por Ana en nuestro viaje a Egipto, fingiendo ser un jeque, ¿que esperabas? ¿Que aceptara la oferta o que algún pobre desgraciado la secuestrara para vendértela y luego abandonarla? –Eleonor se echó a llorar mientras que Ana la miró asustada- he esperado pacientemente, no se si para saborear mejor este momento, o con la esperanza de que abandonarais esta locura, y de que Ana me revelara sus infidelidades, verla como se la follaba los tíos que traías cada noche de fiesta me partió el corazón – empecé a llorar mirando a Ana- pero ver como se vendía para que la follara el cerdo de Lili, ese tío que nos daba asco a todos, eso me mató.- Ana rompió a llorar, seguro que recordando cada momento que sintió a ese cerdo follándosela medio drogado.

-ANA: yo………….

-YO: tu nada, ¿cuanto dinero la has sacado?, espero que traicionarme así, y sobretodo venderte de esa forma, te haya sido lucrativo, ¿como?, ¿como pudiste ceder ante el camello drogado de Lili?…………..ahhhhhhhhhhh si, se me olvidaba, ¿Lili?, ¿o Carolina?- la cara de Lili se sumo al horror de las demás.- si, Carolina xxxxxxx xxxxxx, natural de Colombia, y del barrio en que naciste Eleonor, la abogada me contó que tu hermana falleció de sobredoras a los 21, y que toda la historia de tu pobre hermana y el circo del aeropuerto, todo era un montaje para darme pena y forzarme a ayudarte, ¿Cuánto te costó el pariré del avión y la policía en el aeropuerto privado? ¿Quien es en realidad? ¿Una amiga de tu infancia o solo una puta que contrataste?

El silencio llenó la sala, los llantos de Ana se agotaron y Eleonor y Lili, o Carolina, se quedaron blancas, mientras Isabel me besaba el cuello de forma lasciva ante los ojos de las demás. Isabel había sido la mas sencilla de todas, desde que destapé al ex de Eleonor me dio su numero, y pasé de ella hasta que vi el 1º vídeo de Eleonor chantajeando con dinero a Ana, entonces cogí su numero del cajón y la llamé para quedar un día en su despacho, no hizo falta mas, según llegué me llevó a un archivo cerrado con llave y allí mismo me besó, con lujuria al ver mi rabo tieso, se lanzó a chuparlo, casi ni le entraba en la boca mi glande, la alcé y la pegué de cara a la pared, la levanté la falda lo justo para echar sus bragas a un lado y penetrarla el coño con fuerza, ella misma se tapó la boca para no gritar, sollozaba al sentir la fuerza de mis embestidas, y para asegurarme un control total, a los 20 minutos y después de 3 corridas suyas, saqué a la bestia que desató hasta levantarla por los aires con cada golpe de cadera, gritando sin reparo alguno, para cuando me corrí Isabel ya era mía, “avísame con cualquier cosa que haga Eleonor y volverás a sentirme entre tus piernas, haz lo que te diga y te follaré cuando quieras, intenta engañarme y me iré para jamas volver.”- asintió entre temblores, desde ese día me llamaba avisándome hasta del detalle mas obvio y tonto, alguno se lo inventaba o lo repetía, solo para volver a follar conmigo, pero para tenerla contenta acudía encantado, mas de una vez al ir a hacer ejercicio por las mañanas iba a su oficina, o me recogía en el coche para ir a su casa. Era una mujer rubia de pelo rizado y corto, apenas le llegaba a los hombros, con los ojos color marrón, de unos 34 años, buen tipo, con un trasero de calidad y tetas algo pequeñas, su forma de vestir con faldas y de traje siempre me excitó, pero una vez que era mía me desahogaba con ella, cada vez que iba a casa y tenia que actuar con Eleonor o Lili, hasta con Ana, trataba de llevarlo lo mejor que sabia esperando que todo pasara de largo, que fuera un arma que nunca querría usar, pero no me habían dejado, al final quisieron llegar hasta el final, y gracias a la advertencia de mi madre ahora tenia el control.

-ELEONOR: es una vieja amiga de mi hermana, fue la que estuvo con ella………… hasta que murió, le debía sacarla de allí, al menos eso.

-YO: me alegro por vosotras, ahora, quiero que sepas que tengo montones de cintas de viendo y baudios sobre nosotros, con pruebas para encarcelar a Lili, o como coño se llame, por consumo de drogas, a ti por estafa, ofrecer dinero por otra persona o suplantación de identidad a la seguridad social , elige o todo junto – temblaba ante mis amenazas veladas- aparte de horas y horas de sexo salvaje conmigo y con otros hombres, que sin ser legalmente denunciable, destrozarán tu cara publica, incluso puede que tu ex quiera usar algo contra ti para recuperar ciertas propiedades………- Eleonor bajó los brazos derrotada, había jugado con fuego y se había quemado.

-ELEONOR: ¿Qué es lo quieres?- asumió que era dinero.

-YO: lo que yo quería era vivir feliz con Ana, y me daba igual donde, pero ahora no lo podré tener.

-ANA.: ¿por que no?, ahora la casa es tuya, podemos ser felices juntos, echarlas y será nuestra casa.- planificaba alegre poniéndose de pie, viendo una rendija de esperanza, pero la eché una mirada que la fulminó, viendo como las lagrimas me llenaban los ojos.

-YO: ojalá pudiéramos, te he dado la oportunidad todo este tiempo…………. si me lo huebras contado…………………. incluso ahora, antes de ver los videos, te hubiera perdonado, te amo tanto que me hubiera dado igual, pero no has podido ser sincera conmigo, no confío en ti, y tendré que aprender a dejar de quererte.

-ANA: Raúl por favor, te quiero……….- la corté dejando de mirarla.

-YO: ahora lo que ordeno es que hagáis el equipaje, y os llevéis vuestras cosas cuanto antes, Eleonor puede llevarse a Li…a esa, consigo a cualquiera de sus casas, no quiero volver a verlas nunca, y si quieres seguir manteniendo tu posición, seguirás pagando los gastos de esta casa, comunidad, seguro de hogar y desperfectos, ninguna locura para ti, yo ya se cuidarme solo, no necesito tu asqueroso dinero así que no temas mas chantajes en adelante, a Ana la dejarás en paz, creo que te ha sacado suficiente dinero para pagarse los estudios donde quiera, y no tomarás represalia alguna sobre ella o seré yo quien te hunda la vida a ti. Si sigues estos pasos, no volverás a saber de mi, ni yo de ti, es lo mejor para ambos, si no lo haces despídete de todo ¿queda claro?

-ELEONOR: como el agua………….pero podríamos………

-YO: no, se acabó, búscate a otro imbécil que te folle.- se levantó y se fue al piso de arriba, con Lili/Carolina detrás, que permaneció callada a riesgo de meter la pata y que la repatriaran.

-ANA: ¿y nosotros?- preguntó con miedo.

-YO: no hay un nosotros, lo dejamos aquí y ahora, preferiste el dinero a mi, así que coge todo ese dinero que con tanto esfuerzo te has ganado, y lárgate de mi vista, ni se te ocurra intentar ir al piso de estudiantes, no te quiero volver a ver en mi vida, seguro que con unos incentivos puedes volver a Granada y matricularte allí lo que te queda de estudios, supongo que eso agradará a tu familia ahora que ya lo saben y te lo exigieron, pero en el fondo, me da igual, haz lo que quieras, todo, menos ponerte en mi camino.

-ANA: pero yo te quiero………..- fue un lamento entre lagrimas, más que un argumento.

-YO: y yo a ti, pequeña, adiós.

CONTINUARA…………..

Relato erótico: MI DON: Raúl – Tardes de deporte (36) (POR SAULILLO77)

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*Me he propuesto que este sea mi 1º relato sin fallos ortográficos, al menos grave o medio, salvo palabras inventadas, nombres y el tema de las exclamaciones y mayúsculas, creo que no hay ninguna. Pero seguro que las hay.

YO: que no, no insistas……..- desesperado ya me senté en la cocina.-…..por que no, no quiero ni voy ha hacerlo…….- el teléfono móvil me pesaba una tonelada en la mano de tanto tiempo de llamada-….¿y a mi que mas me da?…….- bufé de desesperación dejando el móvil en la mesa y recostando mi cabeza sobe el-………..pero a ella le gusta y a mi no……….- Dani se partía el pecho de risa mientras terminaba de hacer la comida en la encimera……..- pues se lo preguntaré pero no se si ella tiene peso para pedirlo……vale pues en cuanto la veo se lo digo …………..adiós……………….si………….hasta luego………..va, un beso………….va……..adiós mama. – por fin colgué.

Solté un suspiro que Dani reconoció como exasperación, se acercó a dejarme un plato de ensalada, riéndose aun.

-DANI: ¿otra vez madre?

-YO: si……….gracias por la comida.- descubrí en esos días que Dani tenia buena mano con la cocina, y aunque no la tuviera mi educación no me permitía que me hiciera la comida y me la sirviera sin agradecérselo, pese a se runa empleada.

-DANI: ¿otra vez querer que tu salir TV?

-YO: si, desde que me vio va por el barrio como la madre de un premio Nobel, presumiendo ante las amigas.

-DANI: ¿y ahora que querer?

-YO: pues le ha dado por decirme que le pida a Eli que sea uno de sus monitores y salga en antena con ella a diario.

-DANI: jajajaa ¿y tu no gusta?

-YO: pufff paso, Eli me ha dicho que cobran muy mal por el programa y es mucho lío, prefiero apartarme de las cámaras lo mas posible por ahora.

-DANI: ¿y que querer que tu preguntar?

-YO: que le pidiera entradas para acudir como publico al matinal de las mañanas, ¡yo que se!, esta como una cabra.- Dani me rascó la cabeza con cariño.

Apenas había pasado una semana desde que volví en mi, desde que la enfermera me sacó de mi apatía y Eli me vació lo suficiente como para poder controlarme, y desde ese día a las 10:45 tenia a Eli llamando a la puerta de casa, venia cada día después de su clase en antena y como le pillaba camino al gim, subía a ducharse mejor allí que en el camerino, obviamente follábamos un par de veces en cada visita, estrenamos la piscina y cada dormitorio, Dani se sonrojó las primeras veces que nos vio desnudos o follando por la casa, o al bajar a beber algo y ver su cara consternada por oír gritar a Eli, la 1º vez acudió en su auxilio con una bolsa de hielo, me reí tanto que me dio hipo. Después de unas cuantas veces Dani comprendió lo que pasaba y su papel en esa casa, quería un ancla, alguien que me recordara por que estaba en esa casa, pero sin perderme, una persona de confianza, y Dani encajó a la perfección, era buena, amable, sonriente y algo inocente para haber sido puta tanto tiempo, pero me gustaba su presencia, y en tan poco tiempo la cogí cierto afecto.

-DANI: yo marchar ya.- recogía sus cosas, después de hacer la comida se marchaba.

-YO: muchas gracias por todo.

-DANI: no querer molestar, yo no ver a señorita Eli hoy…….¿pasar algo?

-YO: si, resulta que le ha venido el periodo, y no anda con muchos ánimos para hacerme una visita.

-DANI: si tu triste yo follar- me reía ante sus ofrecimientos, los soltaba como si ofreciera caramelos.

-YO: no, gracias preciosa, tengo planes para no terminar el día solo, aun así, te lo agradezco, y el día que lo desees, ya sabes, no tienes mas que pedírmelo.- asintió con cariño.

-DANI: si- se acercó a darme un beso en la mejilla y se fue mientras comía, no quería tirarme a la Dani puta que se ofrecía sin mas, si no a la Dani persona, y del afecto que la estaba cogiendo no sabia ni si , dado el caso, seria capaz.

Tan cierto era que tenia planes como que no sabia con quien, Eli me tenia muy contento así que había aplazado unos días mis objetivos, dios mío como se movía aquella mujer, pero le llegó la regla, se puso algo arisca y justo en ese fin de semana se iría de viaje al norte del país a inaugurar otro centro de los suyos y hacer promociones por la zona, así que estaría mínimo 1 semana sin ella, y eso no podía pasar, llegó el momento en que tenia que elegir a mi 1º víctima. La idea de contestar alguno de los mensajes o numerosas llamadas de Mariluz, la presentadora MILF, me tentó pero se puso tan pesada que dejé de contestarla solo para hacerla rabiar y acrecentar su deseo, por lo que me dijo Eli tenia un marido periodista de prestigio en Alemania, pero casi no se veían y Mariluz se follaba a cualquier jovenzuelo que le entrara por el ojo, y yo era su nuevo juguete, pero yo no era un novato que se ponía nervioso ante una foto de sus tetas enviada al móvil, por contundentes que fueran, la dejaría rebanarse los sesos para tenerla loca de pasión. Así que imaginé quien seria la siguiente, en el trabajo Adriana y la jefa se pusieron muy contentas cuando les dije que corté con Ana, de hecho se quedaron una hora mas de su turno para estar hablando conmigo, inventé, o las dejé ver, algo de dolor en mi rostro, aun me escocía pero Ana era una herida cerrada. El hecho de acostarme con compañeras de trabajo me podía poner en una situación delicada, así que descarté la idea por el momento y siempre podría hacerlo en el trabajo. ¿Llamar a Lara?, follaba bien y ya nos conocíamos pero la verdad, me atraían cosas nuevas y tenia planes para ese piso de estudiantes.

Así que después de comer, y una buena siesta, salí a correr por el parque, retomé algunas rutinas de ejercicios leves para volver a estar al 100%, y había quedado a esas horas con algunas de las mujeres del parque, aquellas que me acosaban cuando estaba con Ana, se alegraron mucho de mi regreso y todas muy interesadas en saber de mi ruptura con Ana, solo se lo dije a una y al día siguiente había 10 mujeres mas preguntando, todas corrían y estaban esperándome para que las marcara el ritmo, sin saber mucho, o al menos algo mas que ellas, les hacia de monitor, aunque alguna sabia mas que yo y fingía lo contrario. Era de todo, desde una chica de 17 años hasta una adulta de 52 años, se formó como una especie de grupo de apoyo entre ellas donde yo era el único tío, algunas se cansaban de esperar y se iban a buscar a otro de los tíos buenos del parque, las mas guapas y exuberantes en su mayoría, pero parecían mas aves en busca de presa que interesadas en el entrenamiento, eso si, tenia 8 o 9 fieles, entre ellas 2 muy apetecibles, 3 en realidad, la chica de 17 años tenia un polvazo, pero era menor y hasta su mayoría de edad no pensaba tocarla.

Estaban Lucia, Lucy, una mujer de 33 años, madura y con 2 hijos de 6 y 4 años, pero que se mantenía a base de ejercicio y yoga, rubia con pelo corto, lo justo para hacerse una coleta, de ojos negros y con muy buenas tetas, tenia el culo plano pero una cintura de avispa que le alegraba las caderas, de 1,72 de altura y piel curtida, seria y muy fuerte mentalmente, imponía respeto.

Jennifer, Jeni, una mujer de 24 años, morena con larga melena, se hacia 2 coletas hasta que bromeé un día de eso, al día siguiente una sola coleta hasta tocarse la espalda, ojos marrones y guapa, físicamente era la mas atractiva de todas, bien proporcionada, no destacaba en nada exageradamente, tetas normales y trasero respingón, con las curvas justas, una chica normal pero hermosa y atractiva, 1,67 de altura y con un lunar en la mejilla muy coqueto y un tatuaje en la zona del omóplato del yin y el yang, era la mas divertida y con la que mas conexión tenia, quizá de la edad tan cercana a la mía, y el día que faltaba la echaba de menos.

Lola, la menor, que en realidad se llamaba Casandra, pero todas la llamaban lolita por su aspecto y su forma de ser, tanto que al final se quedó en Lola, era una muñequilla preciosa, rubia, pelo largísimo hasta la cintura, iba sin coleta, solo al correr se hacia un moño de forma graciosa, con una cinta de pelo y un bolígrafo, de ojos azules y un cuerpo diminuto pero repleto de curvas que se desarrollaban, senos bien formados, enseñando gran parte del ombligo, con un piercing en el, y la espalda al aire, con los leggins bien bajos en la cintura y el culo prieto y firme que su edad le concedía, si pasaba del 1,60 era de milagro, con los pómulos llenos de pecas, una cabra loca en su forma de comportarse y actuar, una de esas crías que son buena gente pero que parece que no tenían padres que la educaran, hablaba de forma barriobajera, mascaba chicle sin parar, no se, cosas como meterse la mano en el culo para sacarse el hilo del tanga mientras decía abiertamente que la picaba el culo, poco refinada por así decirlo, se comportaba como una adolescente rebelde, Lucy y las demás la tenían tiesa como una vela, al ser la mas joven todas hacian de madre, parecía que la estaban educando ellas con continuos rapapolvos, habían conseguido que dejara de montar lios, ya que a la mínima se ponía hecha una furia, y que mostrara respeto y algo de educación.

Tenia mas que claro cuando me dirigía al parque que esa tarde Lucy o Jeni vendrían conmigo a casa, Lola se me había insinuado ya varias veces de forma obvia y grosera, como colegial que era, le había rechazado de pleno pero al volver la dije que me enseñara el DNI para saber su fecha de cumpleaños, sonrío encantada al ver como me puse una alarma en el calendario del móvil, no era en mucho tiempo. En cambio Lucy, como mucho, intentó la treta de lesionarse para ir en mis brazos, no se atrevía a más, Jeni no parecía interesada en tener sexo, sino más bien compañía al correr, pero un día me dio su móvil en un papelito repleto de corazones.

Iba maquinando cuando llegué al parque, el grupo de mujeres estaba en la entrada de siempre, estirando o charlando, la mujer de 52 años me había visto en la TV como mi madre, y estaba loca de felicidad, me hice fotos con ella para calmarla, saludé a todas y como monitor que me habían erigido, fui haciendo unos ejercicios de estiramiento delante de ellas que iban siguiendo mi cuerpo con los ojos, sus miradas eran ya de confianza pero no sutiles, desde que volví a mis rutinas me dio igual ir marcando polla en el pantalón sin nada debajo, o músculos con camisetas muy ceñidas, mi eterna barba de 3 días y mi espeso cabello negro, corto pero lo justo para poder agarrarlo, y mis profundos ojos marrón oscuros con una caída ensayada, eran mis armas, y ellas encantadas, mas aun cuando hacían los ejercicios mal y las metía mano para corregirlas, algunas lo hacían mal adrede y otras por que sus físicos no daban mas de si, pero yo jugaba con todas, a Jeni casi nunca la corregía, estaba convencido de que sabia mas que yo, era monitora o algo, pero alguna era todo lo contrario, se equivocaban mucho, demasiado para ser provocado, eran personas torpes, pero se iban haciendo con todos los ejercicios. Cuando por fin estiramos comenzamos la marcha, un trote simple, a ritmo bajo, dar vueltas en grupo y así apoyarnos unos a otros y esas cosas, íbamos aumentando el ritmo cada vuelta hasta que a partir de la 4º o 5º llegaban los abandonos, no se forzaba a nadie, quien no podía mas se hacia a un lado, para la sorpresa de todos, la señora de 52 años aguantaba mas que muchas jóvenes, 2 de 40 eran las primeras, luego una de 35, y allí si, la buena señora de 52 años cedía, pero mantenía un pique con Lola, la “benjamina”, que acababa de empezar en esto, aun sin fondo físico, pero hasta que no la veía pararse a la cincuentona, no paraba. Al final quedábamos los 3 de siempre, Jeni, Lucy y yo, a Lucy correr se le daba bien, llevaba mucho tiempo haciéndolo, desde que tuvo a su 1º hijo, para conservar la figura, y a fe que lo lograba, aun así iba con la lengua fuera cuando Jeni y yo apretábamos el paso, pero esta vez decidí ir mas despacio para poder hablar con las 2.

Si bien tenia el cajón lleno de aspirantes, no seria tan fácil como llamar y abrirlas de piernas, ni seria, ni me gustaría que lo fuese, tenia ganas de cazar, y mi encontronazo con Mariluz, la presentadora MILF, me recordó lo excitante que es el cortejo, aunque me hubieran puesto delante a Jessica Biel, si se hubiera abierto de piernas a la 1º no me interesaba, ya me cuidaba yo de ir a por las que ofrecían un reto, y ahora estaba rodeado de 2, tenia que tener cuidado de no estropearlo, y comencé el casting sin que ellas lo supieron, hablando con ellas entre jadeos y respiraciones por estar corriendo.

-YO: ¿como vamos?

-JENI: bien.

-LUCY: muy bien, a esas alturas otros días estoy fuera.- normal, estaba ralentizando la marcha por ti, te necesitaba allí, te quería allí.

-.YO: bien, me alegro, por que yo estoy con la lengua fuera – en parte falso, podía seguir, pero en parte cierto, aun no estaba en forma y ya íbamos por 40 minutos corriendo.

-JENI: ¿en serio? Ya te dije que no forzaras tanto después de parar.- por esas cosas intuía sus conocimientos.

-YO: me da igual, si me ganan 2 mujeres tan guapas se va a reír de mí el resto del parque.

-JENI: ¿que pasa, que por ser monas no podemos ganarte?

-LUCY: eso, te vamos a dar una paliza.

Ambas aumentaron el ritmo, predecibles como siempre, ahora solo tenia que hacer mi papel, aguanté un rato su ritmo, pero cuidadosamente fui dándolas metros, las oía reír y vitorear, mas cuando pasamos al lado del grupo de las que ya se habían rendido y las animaban, allí hice mi jugada, al ser alto tenia mas zancada y apretando el paso las alcancé, no sin bastante esfuerzo, y las sobrepasé como un avión, me costó mas de lo esperado, pero estaba donde quería, delante de ellas, con sus ojos clavados en mi, lejos del resto ya, entones cada ciertos pasos fui dando uno torpe, claramente, fui aminorando la marcha y antes de que me alcanzaran me apoyé en un árbol agachado y sujetándome la cabeza. De inmediato se pararon a mi lado, Jeni me sentó en el suelo y Lucy me puso la mano en la frente, como madre que era.

-JENI: ¿estas bien?

-LUCY: tienes la frente ardiendo.- no te jode, me he marcado un sprint de la hostia, a 30 grados.

-YO: si, si, solo se me ha ido la cabeza un segundo.

-JENI: ya te he dicho que no fuerces, pero eres un cabezón.

-LUCY: ¿no nos podías dejar ganar o que?, mira como estas.

-YO: no, tranquilas, estoy bien, pero por hoy se acabó, me rindo jajajaja- demostré algo más de control sobre mí.

-LUCY: eso no importa bobalicón, toma, bebe agua.- me dio de su botella colgada de la mochila donde tenia de todo, seria deportista pero era madre, tiritas, spray muscular, pañuelos, agua……

-YO: gracias preciosa.- le di un trago corto.- puffff me voy a casa me encuentro algo mareado.- hice ademan de levantarme para volver a sentarme de golpe.- ufffffffffff,

-JENI: así no te puedes ir, no solo.- contuve mi sonrisa.

-LUCY: es verdad, yo te acompañaría a casa pero tengo que ir a por los niños al colegio.- miró a Jeni.

-JENI: deja, ya le acompaño yo a casa.- BINGO, ya tenía ganadora.

-YO: no por dios, tendrás cosas que hacer, no te molestes, ya voy solo.- me puse en pie con cierta dificultad apoyado en ellas.

-JENI: no es nada, no tengo nada que hacer y vives cerca, ¿no?- asentí.

-YO: si, pero………

-LUCY: ni pero ni pera, te acompaña y punto.- era madre, no había duda.

-YO: vaaaaale, de verdad como sois, si estoy bien.- di un par de saltos y me eché algo de agua en la cabeza para despejarme antes de devolverle la botella. El agua mojó mi camiseta que se pegó aun mas, pillé a Lucy mirando mi torso mordiéndose el labio, pensé ”lo siento, tienes críos, otros día será, sin saberlo me has servido a Jeni en bandeja.”.

-JENI: vale, tu vuelve con las otras y dilas que se acabó por hoy – me miró- ¿por donde es tu casa?

-YO: pues mira, casualmente es por esa 1º salida.- casualmente mis cojones, no me iba a arriesgar a hacerlo delante de otras o lejos de la salida a mi casa para que se ofreciera otra a llevarme.

Caminé apoyado en ella hasta la salida del parque, allí la solté un poco y me probé sabiendo perfectamente que estaba bien, insistí tenuemente otra vez en que se fuera, pero se negó alegando que Lucy le cortaría la cabeza habiéndome dejado ir solo, pero sus ojos contaban otra historia, me comía con ellos, la camiseta ceñida y mojada realzaba mi pecho o mi vientre, y mi polla rebotaba claramente bajo el pantalón. Charlamos un poco, guiando el tema, ya sabia que estaba soltera, o eso me lo dijo en cuanto regresé y se corrió la voz de que dejé a mi novia, andaba de forma lenta y pausada, apoyándome en papeleras o postes en cada semáforo, estabamos cerca de mi casa cuando se la indiqué, abrió los ojos como platos.

-JENI: ¿vives ahí?

-YO: claro ¿por que os extraña a todos?- no era la 1º que me lo decía.

-JENI: no lo se, no pareces un niño pijo.- se sonrojó al instante.- perdona no quería decir eso……

-YO: jajaja tranquila, si no me ofendes, no lo soy, solo tuve suerte y ahora vivo en el 10º, solo, ahora que Ana me dejó.- les había dicho que cortamos de mutuo acuerdo, pero a ella y Lucy, en privado, las quise diferenciar del resto y las dije que me dejó por otro, así me ganaba su confianza separándolas del resto haciéndolas sentir especiales y le sumaba el factor cotilla, querían saber como, por que y que motivos tendría para dejar a un chico tan guapo y bien dotado como yo, y sobretodo, como poder evitar hacerlo ellas El pajarillo herido también podía funcionar en este caso.

-JENI: pues ya casi hemos llegado, si hasta tienes botones en la puerta.

-YO: ya ves, Jorge un soso, solo saluda como un robot, veras, entra en el portal conmigo.- sonreí cogiéndola de la mano.

-BOTONES: buenas tardes, Don Raúl- agachó la cabeza, mientras abría la puerta.

-YO: buenas tardes Jorge, ya te he dicho mil veces que no me llames así, ese es el futbolista, yo Raúl, a secas.

-BOTONES: lo siento señor, es la costumbre.- sonrió con algo de falsedad.

-YO: mira, te presento a Jenifer, una amiga del parque en que salgo a correr.

-JENI: ho…..hola- estiró la mano, el botones se la cogió he hizo una suave reverencia.

-BOTONES: bienvenida al edificio, mi señora.

Entramos tronchándonos de risa, ella por el botones, pero yo por que ya la tenía dentro del edificio, en concreto delante del ascensor.

-YO: ¿lo ves?, pues así todos los putos días, si salgo a las 12:57 de casa “buenos días” y cuando vuelvo a las 13:05 “buenas tardes” y a partir de las 19:00, “buenas noches”.- la imitación de la voz solo la hizo sonreír mas.

-JENI: por dios, pobre hombre, si parece que le hayan metido un palo de escoba por el culo jajajajajaja- reí con ella, lo suficiente para que llegara el ascensor.

-YO: jajaja anda pasa- la indiqué el interior del ascensor, su sonrisa se calmó y vi dudas – no vas a volver a salir según entras, ¿que va a pensar el botones?- asintió y entró serenándose.- anda dale al 10º piso.- se giró hacia el panel buscándolo sin encontrarlo, normal, no estaba.

-JENI: no……no lo encuentro jajaa- me pegué a su trasero pasándole un brazo por el hombro.

-YO: ah coño, siempre se me olvida, pasa del 9º al ático- pulsé el botón del ático, se giró sorprendida.

-JENI: ¿vives arriba del todo?

-YO: eso quiere decir ático.- respondí restándole importancia, pero la tenia con la boca abierta incluso antes de ver el piso.- dios que ganas tengo de darme un chapuzón……….

-JENI: ¿¡¡¡¡ Tienes jacuzzi!!!?- reí dando unos segundos de tensión.

-YO: si………. – estaba el de la habitación grande con baño de hidro masaje -……….. pero prefiero la piscina……………- si fueran dibujos animados hubiera oído su mandíbula chocar contra el suelo.

-JENI: no es…..no es buena idea, que te metas en una piscina ahora.

-YO: ¿y eso?

-JENI: ¿y si te da otro mareo dentro?- joder, se me había pasado eso, es difícil recordar tantas cosas cuando manipulas, pero visto de otro modo, ahora tenia un motivo para hacerla entrar en casa.

-YO: pues yo me lo voy a dar igual, si quieres pasa y me hechas un ojo.

-JENI: ya claro, y yo y mis 59 kilos te van a sacar del agua a ti jajajajaja- su gesto con las manos media el ancho de mis espaldas.

-YO: tú misma, si pasado mañana aparezco en las necrológicas, ahogado en la piscina, te las tendrás que ver con Lucy………- joder, para improvisarlo me había salido genial.

-JENI: vale………- aceptó a regañadientes de mentira, tenia unas ganas locas de ver el piso por dentro.

Al llegar arriba, (ese ascensor tardaba un mundo en subir y bajar), paso delante mía, pude notar las marcas se sudor en sus pantalones deportivos y la chaqueta que tenia puesta por encima de un top deportivo con el ligero escote empapado en su transpiración. Quedó parada ante la enorme puerta blanca, y le abrí como si fuera un sueño, la luz la entrecerró los ojos, para cuando se acostumbró al sol ya estaba dentó con la puerta cerrada.

-YO: anda pasa, es tu casa.- fingía no mostrarla atención mientras dejaba las cosas en el mueble de la entrada y me descalzaba.

Estaba perpleja, admirando el amplio salón, andaba lentamente, como con miedo a romper algo, la ofrecí algo de beber que aceptó ensimismada, “agua……..agua fría, por favor” susurró, se la traje, bebimos un trago largo ambos y la mostré la gran puerta corredera de cristal, menos mal que Dani le había dado un repaso por que si no las enormes tetas de Alba, la enfermera, seguirían allí marcadas, el reflejo del sol aun era fuerte, el agua brillaba con fulgor. Abrí la puerta y fui corriendo a saltar a la piscina, oyendo su voz riéndose de fondo, al salir estaba en el borde mirándome cruzada de brazos, sonriendo.

-YO: dios, que gustazo.- nadaba en círculos.

-JENI: que bestia, ni siquiera llevas bañador.

-YO: ni que fuera una piscina publica.- me acerqué a ella salpicando algo de agua, eso es inevitable cuando uno esta en el agua y otro esta en la orilla.

-JENI: jajaja para, que me vas a calar.

-YO: perdona, llevas algo encima que se pueda estropear, ¿el móvil o la cartera?- se palpó entera.

-JENI: no, lo dejé todo en la entrada, pero me vas a resfriar jajajaja.

-YO: perdona, anda ayúdame a salir- hice casi todo el esfuerzo para salir y extendí mi mano, agarró y cuando la apreté, entendió mi idea.

-JENI: ¡¡NO!!- gritó cuando ya estaba volando por los aires entre risas, se zambulló en el agua ante mi tirón, lo fuerte que tenia que ser para echarla al agua pero lo delicado para que cayera de pie sin peligro.

-YO: ¿que, esta buena el agua?

-JENI: jajaja que carbón, ¿y si no se nadar?

-YO: te hubiera tenido que rescatar y hacerte el boca a boca, una idea que me atrae.- sonrió sacándome la lengua y salpicándome agua.

-JENI: pues te jodes, por que si se.- se quitó las zapatillas de deporte encharcadas y me las tiró cerca de la cabeza sin peligro alguno, para sacarlas del agua, al igual que los calcetines o la chaqueta.

-YO: vale, perdona…….- sonó a disculpa falsa, lo que era, estaba jodidamente preciosa, más aun cuando se soltó la coleta del pelo y su cabello húmedo la caía por el rostro.

-JENI: no pasa nada, pero ahora tengo la ropa empapada.

-YO: ¿y que?

-JENI: que no me puedo ir de aquí con esta ropa ajustada empapada, que se me va a marcar todo el potorro, capullo.- se rió para darle el tono de broma que era.

-YO: va, pues quítatela y déjala al sol.

-JENI: ya y me quedo en pelotas delante tuya,………….y aun así, las zapatillas no se secan así – esa aclaración me dio la pista clave, si las zapatillas se secaran así, ¿estaba dispuesta a quedarse desnuda delante de mi?

-YO: tenemos una lavadora con secadora, pero no tengo ni puta idea de cómo funciona, eso lo sabe Dani, la sirvienta.- mentira, sabia perfectamente como funcionaba, me había ocupado de enterarme de todo antes de dar el palo a Eleonor.

-JENI: ¿tienes sirvienta?

-YO: bueno, no exactamente, es una mujer que viene por las mañanas y recoge mis estropicios, buena gente.

-JENI: pues ya me dirás que hacemos.

-YO: podemos probar a intentar poner la lavadora.

-JENI: y dale, no me voy a quedar desnuda delante tuya.

-YO: aunque sean solo las zapatillas, pero veo un absurdo poner la lavadora solo para eso, teniendo albornoces……….- su cara se volvió a iluminar.

-JENI: a bueno, puedo ponerme uno mientras se seca todo.- parecía ilusionada con la idea.

-YO: de puta madre, así tomamos un rato el sol tomándonos algo.

Salí del agua de un tirón quedando ante ella con el pantalón y la camiseta envasando al vacío mi cuerpo, estiré de la zona de la pelvis para hacer que disimulaba, ella ofreció su mano para salir del agua, la cogí y la ayudé a subir, cuando estaba arriba tiró de mi con fuerza para echarme al agua, casi lo logra, pero la diferencia de peso y mis piernas aguantaron, de hecho una vez bien plantado, tiré del ella sacándola del agua de un salto, quedó de pie a medio metro de mi, sonriendo y secándose la cara con las manos, chorreando agua los 2 por todos lados, si ella estaba comiéndome con los ojos, yo a ellas mas, el cuerpo femenino húmedo siempre me atontaba. Entré a por un albornoz mientras ellas se esforzaba por sacarse el agua de los recovecos de sus senos y entre pierna, escogí el mas corto que encontré, parecía uno de niña pequeña, seria de Yasmine, la hija de Eleonor, de antes de dar el estirón supuse, al salir con el, lo cogió y me miró.

-JENI: ¿donde quieres que me ponga esto?

-YO: yo que se, el que he encontrado, esta ese y el mío, pero no se si te dará grima…- giró la cabeza “si no hay mas remedio” se leyó en su rostro.

-JENI: te importa si……..- hizo un gesto claro con el dedo para que me diera la vuelta, accedí disculpándome, pero me conocía bien la casa, el reflejo en la puerta corredera era como un espejo.

Se quiso poner el albornoz normalmente pero era absurdo, le quedaba como una chaqueta larga y no cerraba del todo, de forma hábil, se puso el albornoz a modo de toalla, y con movimientos circenses se sacó el top, el pantalón y un tanga diminuto, no llevaba sujetador, no necesitaba para realzarlas pero el top hacia sus funciones, así que, mirando de reojo por si me daba la vuelta, ató las mangas del albornoz y se hizo una especie de vestido que le tapaba lo justo, desde la línea del escote hasta el comienzo de sus piernas, tiraba hacia abajo pero casi se le salían las tetas, aun así había visto a mujeres de fiesta con vestidos mas descocados. Así que con cierto estilo se agachó a coger las prendas, metió en tanga escondido entre lo pantalones y me avisó.

-JENI: ya esta.- sin darme la vuelta.

-YO: vaya, algún día las mujeres tendréis que enseñarnos a los tíos esos trucos.- miró extrañada sin entender nada hasta que se vio reflejada en el cristal y me vio mirándola directamente en el rebote.

-JENI: eres un mamón.- me sacudió en la espalda con una sonrisa dibujada.

-YO: y tu una acróbata rusa, que manera de desnudarse sin enseñar nada……….- abrió al boca con una indignación inexistente- …….una lastima……..- me volvió a sacudir y esta vez me pegó en el pecho con su ropa sucia.

-JENI: anda, vamos a ver como funciona esa lavadora.- la vi andar enseñando el inicio de su culo por debajo, con clase.

Fuimos hacia la cocina, yo sabia como funcionaba la lavadora, pero busqué el manual de intrusiones, estuve bromeando con ella mientras se esforzaba por agacharse a leer el cuadro de mandos sin que se le viera nada, fuimos dando botones al azar, leyéndola las instrucciones, fui indicándola con palabras mas certeras, de hecho solo había que darle a 2 botones pero di mil vueltas para que fuera ella la que “descubriera” como funcionaba, cuando estabamos listos echamos el jabón, metió su ropa y fue a darle al botón.

-YO: espera, agonías, ya puestos meto la mía también- tiré del cuello de mi camiseta pero entre lo ceñida que era, que así salía fatal y que estaba mojada, era difícil, si hubiera querido de un tirón la sacaba pero la dejé “ahogarme” pidiendo auxilio entre carcajadas.

Sentí sus dedos en mi piel cuando cogió de la parte de abajo y fue ayudando a que saliera, cuando la saqué de mi cabeza aun tenia sus dedos en mi pecho y me hacia una radiografía del torso mordiéndose el labio, “es mía”, sujeté del borde de mis pantalones.

-YO: esto…podrías- la hice su mismo gesto para que se diera la vuelta.

-JENI: ¿que pasa?, ahora te va a dar vergüenza que te vea en calzoncillos.- rió altiva.

-YO: me lo daría………. si los llevara.- se sonrojó dándose la vuelta, avergonzada.

-JENI: pero como sales a correr así………..con eso……..al aire.- me quité el pantalón y lo metí todo en la lavadora, cogí unas bermudas que había en un montón de ropa planchada la lado de la tabla, donde Dani solía dejarme las cosas y me los puse.

-YO: ya claro, y que me hagan rozaduras con el sudor, así voy mejor…- una pequeña pausa cogiéndome el rabo, exhibiendo, para colocarlo bien antes de meterlo dentro de la ropa -….ya esta, puedes mirar.- se giró con un gesto veloz y sensual, tanto ella como yo sabíamos que la puerta del armario de enfrente, negra y de cristal, le habían regalado mi reflejo desnudo, aunque ella no sabia que yo lo sabia.

-JENI: bien, pues en marcha.- con alegría pulsó el botón y se quedó mirando por si aquello funcionaba mal, mi ropa y la suya con sus zapatillas.

-YO: pues tu me dirás que quieres tomar…..- abrí la nevera, de inmediato ella se puso entre el frescor que salía y yo.

-JENI: a ver que tienes…….- removió un par de cosas, sacó el cajón de congelados y dio palmas de felicidad al ver una caja de helados de nata.- ¿puedo coger uno?- puso cara de cachorro.

-YO: lo que tu quieras, es tu casa.- me sonrió y se abrazó de mi cuello, sentí el frío del helado en la espalda, al separarse se recolocó el albornoz con cuidado mientras desprendía la envoltura y la tiraba a la basura.

Fui detrás de ella con un refresco de cola, intentaba quitarme ese vicio pero era el único que tenia, ese y el sexo salvaje, dudamos si sentarnos en las hamacas o en el césped, pensé que el césped seria mas adecuado por el sol que aun daba en esa zona, degustó el helado de nata con pasión, y yo disfrutaba al ver sus buenos lametones, imaginado lo que ya sabéis, reímos y charlamos, ella se aseguraba de forma constante que no se le viera nada, pero al cambiar de posición sus muslos evocaban la feminidad.

-YO: en la gloria estoy, tumbado en el césped boca arriba, tomando el sol, con un refresco en la mano y con una bella mujer a mi lado.- coño, si hasta rimaba.

-JENI: pufff vives como un rey, aunque……..

-YO: dime.

-JENI: te estoy poniendo perdido el albornoz con el césped y me voy a quemar jajaja, se que esta feo quejarme pero……

-YO: mira a ver en ese armario de la pared, a ver que encuentras.- dije con cierto desdén.

Con habilidad se puso en pie sin enseñar nada, sujetándose el escote, no evitó que se le viera medio culo desde mi posición al andar, al abrir el armario encontró crema solar, unas cuantas gafas de sol y unas toallas enorme colgadas junto a 2 albornoces de adulto.

-JENI: ¡que carbón!, mira lo que hay aquí.- miré confuso, al verlo me eché a reír, de verdad, no me acordaba de lo que había allí, eran cosas de la piscina, gafas de agua, cremas, manguitos, flotadores……etc.

-YO: hostias, jajajaja pues no lo sabia, perdona.

-JENI: ya, claro….- no me creyó, casi la única verdad, o no manipulación, que le había dicho y fue la que no se tragó, ironías.

-YO: pues trae la toalla y ponla debajo para no marcharse con el césped, y la crema y así no me quemo yo también.

-JENI: ¿puedo coger una de las gafas de sol?

-YO: todas tuyas- se giró mirándolas

-JENI: ¿cual cojo?, es que son todas de Armani y no quiero romper ninguna buena.

-YO: ¿de Armani?, ¿eso no hacen ropa?

-JENI: si tonto, pero también gafas, estas son de mujer todas, y de las caras, ¿cual cojo?

-YO: pues las que te de la gana…….. y quédatelas, yo no las necesito.

-JENI: ¿que dices? Si valen una pasta.

-YO: ¿y a mí que?, son de mujer, ¿me las voy a poner yo?

-JENI: no jajajaja pero no puedo……..

-YO: pues ya esta, la que mas te guste y te las quedas.- me tumbé de nuevo restándole importancia y zanjando el tema, un buen regalo ayudaría, Eleonor se fue y me había dejado un dineral en complementos y botellas de vino por lo visto, ¿que mas habría por la casa de valor?

Jeni escogió unas tardando unos minutos, mujeres, se puso unas y saltó hasta el césped, estiró la toalla y se tumbó encima poniendo poses preguntando como la quedaban las gafas, dándose crema en los brazos, los hombros y las piernas, no se si era consciente pero la miraba todo el tiempo, como se frotaba los gemelos y el pecho, hasta se remangó un poco el albornoz para dejar que el sol la diera calor, me asombró poco que no cogiera uno de los albornoces grandes del armario y se cambiara, si ya estaba cómoda y confiada ¿para que andar hacia atrás?. Yo hice lo propio y remangué las perneras de las bermudas hasta sacar mis poderosos muslos a la luz, oía como Jeni se estiraba en el suelo y ronroneaba disfrutando de aquello.

-JENI: dios, podría vivir así.

-YO: jajja tu y cualquiera.

-JENI: ¿y tu novia te dejó teniendo todo esto, y a ti?- la pregunta no me pilló por sorpresa, estaba esperando que ella diera el paso, no iba a alargar mas aquello.

-YO: algo así, supongo que tendría sus motivos.

-JENI: pues no se me ocurren cuales.

-YO: ni a mi, pero cuanto antes pasara mejor, así puedo volver a ser libre.

-JENI: ¿y no tienes a ninguna detrás de ti?- el tono era de amistad, pero quería información.

-YO: a unas cuantas, detrás, delante y donde se quieran poner mientras me las tiro …………- soltó una carcajada ante mi burrada-……………ayuda tener la vasectomía hecha, puedo llenarlas sin que haya problemas………… – eso por si aun no lo sabia.- …………….. por ahora estoy en una fase rara en que no busco nada serio……………- era arriesgarme a que se cerrara pero la dejé claro que yo no me iba a atar con nadie, ella incluida.

-JENI: ya imagino……- sin duda ahora pensaba en mi cuerpo y mi polla follándose a alguna, quizá a ella misma.

-YO: ando en una etapa algo confusa, así que no busco líos largos, solo sexo.

-JENI: como todos los tíos.

-YO: si, pero a diferencia de ellos, yo lo logro.- el silencio llenó la terraza, ella se dio la vuelta y se quedó boca abajo, apoyada sobre las palmas de las manos cruzadas, mirándome a través de las gafas de sol.

-JENI: un poco creído te lo tienes.

-YO: si, pero no mas que algunas con las que he estado, pero cuando es una mujer lo llaman auto confianza.

-JENI: dios, me estoy tostando la espalda.- desvió el tema con brusquedad, pero me alegré, había entrado en una vía muerta.

-YO: déjame que te eche crema.

-JENI: si, por favor.- me alcé para coger la crema y me arrastré hasta ella, la crema la reconocí, era la que Eleonor se metió en el coño la 1º vez que Ana me habló de incluirla en nuestros juegos, sonreí mientras me echaba en la mano un poco y la extendía por la parte alta de la espalda de Jeni.

-YO: te va a quedar horrible la marca del albornoz así.

-JENI: ya, y tu idea es que me lo quite ¿no?- esa mujer tenia tablas, y los escudos activados, planeé bajarlos de un ataque feroz.

-YO: mujer, ni que te fuera a violar.- me enfadé ante su desconfianza, era real, pretendía tirármela, pero me ponía de los nervios su coraza, me separé y me tumbé boca abajo, con rostro serio.

-JENI: perdona…….no quería molestarte.- sonó sincera, suspiré para jugar mis bazas.

-YO: no pasa nada Jeni, estoy muy raro desde lo de Ana.- calmé mi tono a medida que hablaba.- llevo 2 años sin entrarle a una chica que me gusta y estoy haciendo el ridículo.

-JENI: ¿te gusto?- sonrío mordiendo el anzuelo, sin saberlo.

-YO: pues claro que si, no estoy ciego, ¿sabes?….pero parezco un oso intentando coser, me pones nervioso y me quedo en blanco.

-JENI: no lo sabía, jajaja es encantador.

-YO: pero te echo crema y me sales con esas, soy un patán.- sonaba jodidamente triste.

-JENI: jajaja no pasa nada, es solo que no sabia que te gustaba, perdona, anda, vuelve aquí, siéntate conmigo en la toalla que vas a manchar la ropa con el césped.- daba palmadas al lado de su cuerpo en la toalla, por fin, había logrado que fuera ella la que dirigiera la seducción cuando era yo el que la pretendía.

-YO: no, déjalo, me duele la espalda y estoy cansado.

-JENI: anda tonto, ven, túmbate y te doy un masaje.- sonaba como una madre con su hijo, por dentro me reía a carcajadas, pero por fuera rodé hasta la toalla y me tumbé boca abajo, cruzando las manos bajo mi cabeza como había hecho ella.

Solo que mi espalda era casi el triple que la suya y en esa posición se marcaban bien los brazos y los dorsales, extendió parte de la crema en mi espalda y la distribuyó con la mano, acariciando toda la piel que quiso, se deleitaba y sentía su respiración agitada, se arrodilló en mi trasero abriéndose de piernas para dejarme entre ellas, y con ambas manos abarcando mas espacio se dedicó a darme un buen masaje, sin duda sabia lo que hacia, y de paso me metía mano.

-JENI: ¿mejor?

-YO: como nuevo……puedo…….

-JENI: dime.

-YO: si quieres,….podría…………yo dártelo a ti………osea…….un masaje…….dios……- pareció mas tonto de lo que pretendió ser.

-JENI: claro, bobo.- se tumbó boca abajo y una vez así, tiró del albornoz hasta sacárselo del todo, cubriéndose solo el culo y con toda la espalda al aire.- soy toda tuya.- la sensualidad de su voz me indicó que iba bien.

-YO: dios, gracias.

-JENI: no pasa nada, tu tranquilo.

-YO: eres preciosa y muy hermosa.- sonaba como un crío de 14 años en su 1º fiesta, quería aparentar eso, que ella se sintiera poderosa, que dirigía la situación ante un chaval al que sacaba 3 años, la di el volante del coche pero la realidad es que íbamos a donde yo quería.

Un poco de crema y planté mis enormes manos en su espalda, al sentir el contacto se estremeció, fui acariciando y pasando los dedos por toda la espalda marcando mentalmente los nudos de los músculos, allí donde Eli me enseñó a buscar, localizados fui apretando con los nudillos, masajeando con dedicación y destensando su cuerpo, gemía de gusto al notar como iba desenrollando su espalda, los “oh, si” se le escapaban mientras mis dedos se atrevían a mas con cada pasada, rozando su cuello, sus senos o sus glúteos, los suspiros fueron envolviendo todo y mi polla reaccionaba a ello, se estaba poniendo dura y muy obvia, ¿por que no utilizarla?

-YO: pufff, tengo que parar….- me separé lo justo, ella se dio la vuelta y de nuevo con habilidad se tapó con el albornoz los pechos quedando sentada de lado hacia mi, sin llegar a cubrirse la espalda, sujetándola con los brazos pegados al cuerpo.

-JENI: ¿que te pa ………..- no terminó la frase, mi polla sobresalía de tal manera que se tapó la boca de la impresión.

-YO: lo siento, no se que me pasa, llevo mucho sin sexo – si, en concreto unas 17 horas desde que Eli me dejó seco el día anterior.

-JENI: tran…………tranquilo, es normal, a los hombres os pasa cuando no…….tenéis sexo.

-YO: dios, es que la echo tanto de menos, no se que hacer.- solo un pasito mas, venga, una mención a mis sentimientos la derretiría.

-JENI: yo estoy aquí, no te preocupes- me acarició la cara.

-YO: joder, me recuerdas tanto a ella.- era verdad, era una versión más normalita de la bomba sexual exótica que era Ana, pero nada despreciable, nos miramos unos segundos y me lancé a sus labios y los besé una sola vez, la pilló desprevenida pero no se apartó.- lo siento, no…..- ahora acudió ella a lo míos.

-JENI: no ocurre nada, tu solo déjame llevarte.- volvió a besarme pero ahora con pasión, abrió la boca y sentí su lengua moverse, la seguí el ritmo y pude saborear la victoria trabajada, me había costado mucho, pero por fin la tenia.

Fue gateando mientras nos besamos hasta ponerse encima mía a 4 patas, pero eran solo 3, la otra mano sujetaba aun el albornoz en su pecho, la rodeé con las manos por la cintura sintiendo el tacto de su piel al tener toda la espalda descubierta, los besos subían de nivel, las lenguas entraron en acción, abrimos la boca al máximo y jugábamos con pasión, su larga melena, aun húmeda, caía de su rostro al mío, sus labios carnosos bebían de los míos y se dejó caer aplastando el albornoz entre nuestros cuerpos, noté sus senos en mi pecho mientras que ella agarró mi cara para seguir besándonos, frotando uno de sus muslos contra mi polla, aun semi erecta. En ese momento supe que había hecho bien en llamar a Eli, si hubiera sido así mi regreso, en ese momento la habría abierto de piernas y ensartado violentamente, como me pedía el cuerpo a gritos, pero tuve la calma suficiente para fingir ser un bobo patoso una ultima vez.

-YO: Jeni, te deseo, quisiera……….- me tapó los labios con un dedo.

-JENI: shhhh- mandó silencio mientras sonreía, y llevaba su mano libre de sujetarse el albornoz a mi entre pierna, acariciando mi polla por encima del las bermudas, mordiéndose el labio antes de que sus ojos se abrieran al sentir como aun la tenia creciendo.

Cuando estuvo tiesa del todo no se resintió y metió la mano por dentro de la ropa para cogerla piel con piel, yo repasaba desde sus mulos hasta su nuca con las manos mientras no dejábamos de besarnos, al final tiré de la bermudas y me las dejé por los tobillos, ellas se abrió de piernas dejándola pasar entre nuestros cuerpos y me levanté para quedar sentado en el suelo con ella de rodillas sobre mi, ella seguía masturbándome con una mano y sujetándose el albornoz con la otra, mientras la besaba, una de mis manos se hizo sitio entre los cuerpos y fui apartando el albornoz hasta llegar a su coño, pegó su frente a la mía relamiéndose y clavando sus bellos ojos avellana en los míos, sintiendo junto a ella como acariciaba los labios mayores y con los dedos encontrando un clítoris hinchado, subió unos centímetros la cintura, suspirando al sentir uno de mis dedos penétrala, me besó con deseo antes de echar la cabeza hacia atrás, sin dejar de pajearme, sintiendo como hurgaba dentro de ella y frotaba con cuidado, pasamos así unos minutos, la besaba el cuello y el pecho por encima del albornoz que defendía su posición como un patriota. La oía gemir ante mis caricias cuando posó su mano en mi pecho y me empujó hasta dejarme tumbado, cayó sobre mi besándome, luego fue bajando dando pequeños besos en mi cuello, mi pecho y mi vientre marcado, allí lamió cada parte de la famosa tableta, para llegar a mi polla tiesa, sonrío al agarrarla con ambas manos, y aun sobrara para otra mas.

-JENI: ¡dios mío!, ¿pero esto que es?, ¡vaya polla calzas!- se escupió en la mano para seguir masturbando.

-YO: ¿ahora te das cuenta?, lleváis meses mirándomela a través de la ropa o sintiéndola en cada ejercicio que os explico.

-JENI: ya, pero una cosa es eso y otra esta barbaridad – ni se molestó en negarlo.- no te embales, si te vas a correr avísame, que yo no soporto el semen y bastante que no te pongo condón por lo de la vasectomía y eso….. – se quitó las gafas dejándolas en el suelo.

Lamió la punta con suavidad, mientras se le hacia la boca agua, como había hecho con el helado antes, ahora lamía, chupaba y degustó el sabor, sin llegar a metérselo en la boca, no es que fuera una experta, pero mantenía una masturbación constante, y eso me calentaba, lamió todo, desde el glande hasta los huevos, repasando cada parte del tronco, chupando la punta sin llegar a introducir mas en sus labios, me alcé cuando sus caricias eran repetitivas, de rodillas seguía masturbando con una mano mientras la besaba, me puse en pie y la cogí en brazos ante su sorpresa, la tumbé en la hamaca y la abrí bruscamente de piernas, se sonrojó un poco, pero tenia el coño precioso, brillaban algunas gotas de sudor y otras de excitación, rosado con amplios labios mayores, y un fina línea de bello publico bien cuidado, me saqué las bermudas del todo y de rodillas entre sus muslos, dejé caer mi polla sobre su vientre, sonó fuerte y hizo temblar su piel, ella casi parecía esconderse detrás del albornoz al mirar como mi polla casi la llegaba al estomago, froté con el tronco su coño, separándola los labios mayores, de forma lenta y pausada, luego de un giro me agaché para seguir hurgando con mi dedo en su interior, se encogió al sentir de nuevo la sensación pero ahora eran 2 dedos los que la penetraban, respiraba agitada cuando metí mi boca entre sus piernas y chupé el clítoris que sobresalía, abrió y cerró piernas varias veces al sentir como succionaba y lamía con dedicación, tenia una meta clara, y fui a por ella, me follé su coñito con los dedos frotando el punto G como me habían enseñado y lamiendo sin parar, sorbiéndole la vida por aquel agujero, gemía continuamente y con la mano libre se sujetaba del cabello, la otra, incomprensiblemente, seguía sujetando el albornoz en su pecho, le estaba comiendo el coño mientras la hacia un dedo a la mujer que me la había chupado hacia unos minutos y la tía seguía con vergüenza de mostrarme sus tetas.

No se si se lo habrían comido ya alguna vez, pero pareció la 1º, se dejó hacer de forma torpe mientras se revolvía ansiosa, sentía las oleadas de sensaciones rompiendo entre sus piernas, acompasando sus caderas a mis dedos, clamando a dios hasta que me tapó con el albornoz la cabeza y apretó con fuerza llegando un orgasmo delicioso, chupé y lamí su interior unos segundos mas, al levantarme se volvió a tapar las tetas, me reía de lo hilarante de ese hecho.

-JENI: ¡dios, que gustazo!, que bien lo comes.

-YO: ¿te lo han hecho antes?

-JENI: no….bueno, si, pero no de esa forma, me…me he…………

-YO: te has corrido como una cerda, ¿y sabes que?, eres deliciosa.- me tumbé sobre ella besándola, con alguna reticencia entró al juego y probó algo su propio interior.

Al levantarme de nuevo cogí del dichoso albornoz y tiré tan fuerte que salió despedido de sus manos para acabar a varios metros en el suelo, su gesto fue como si le hubieran quitado un escudo de misiles, me miró con pasión y lujuria, pero con rostro tenso y algo de cautela. Me abalancé sobre sus senos, eran del tamaño idóneo, ni grandes ni pequeños, con unos pezones duros y erectos, con aureolas enormes, los apreté para lamerlos, luego solté uno para chuparlo mientras el otro era acariciado por mi mano libre, la otra la bajé a su sexo frotándoselo de nuevo, sus gemidos eran audibles y se estaba poniendo roja, se aferraba al reposa brazos de la hamaca con una mano y a mi cabeza con la otra.

-YO: tranquila, te la voy a meter despacio.

-JENI: ah….si…….por favor…….me estas matando………- suspiraba entre jadeos de pasión.

De nuevo de rodillas entre sus muslos, cogí parte de sus emanaciones y me mojé la punta de la polla abriendo sus labios mayores con habilidad y apretando la punta la penetré con cierta facilidad, no era virgen ni una mojigata, pero su gesto cambió a mitad de miembro, allí se quiso incorporar abriendo la boca para luego cerrarla junto con los ojos, haciendo fuerza para mantener el grito en su garganta, la saqué un poco para darla un respiro, antes de volver a meterla lentamente, bufé al sentir que la metía casi toda dentro, repetí el proceso hasta que ya los bufidos eran de ella, con cada penetración soltaba uno y cogía aire al sacarla, poco a poco el rimo crecía y las embestidas eran mas fuertes, sus tetas agarradas y pellizcadas por ella misma luchaban por moverse ante la inercia, y su cara congestionada con los ojos cerrados parecía a punto de reventar, no necesitaba la bestia para estar matándola, Eli la había dejado saciada, Raúl se encargaba de llevarla al paraíso y se volvió a correr, ahora como una fuente, gritando como si fuera la 1º vez, quizá lo fuera, acariciándose el coño sin dejar de sentir como la follaba, cuando se dio cuenta estaba bamboleándose de arriba abajo dando cabezazos contra el respaldo de la hamaca, sin dejar de golpearla con la cadera me agaché a besarla, casi ni podía sujetarme la cara entre el vendaval de sensaciones nuevas, no la metía toda pero si gran parte, para la 1º vez era suficiente, su 3º corrida fue muy fuerte, casi se sale de mi, miraba hacia abajo con cara de susto, yo estaba por correrme, me la saqué de su interior y tiré de ella para que mi polla llegara a sus tetas, masturbando mientras las acariciaba.

-YO: me voy a correr en tus tetas.

-JENI: .ummmm………no………por favor, que me da mucho asco.- ella misma se acariciaba los senos.

-YO: venga, será divertido.

-JENI: para ti, pero a mi me da grima.- metí una mano en su coño para que no perdiera calentura.- ummmm…..para…………dios……….- se estremecía de placer.

Me corrí en su tetas, cuando sintió el calor abrió los ojos un poco pero mis dedos la tenia presa en la hamaca, eyaculé bastante golpeándola con el miembro en sus senos, manchándola todo el torso.

-YO: ¿ves?, no ha sido para tanto.

-JENI: eres un carbón, mira como me has puesto.- llevaba sus manos al pecho, riendo nerviosa, pero no tocaba.

-YO: venga pruébalo. – cogí con un dedo unas gotas y las llevé a sus labios.

-JENI: aparta eso de mi- cerró los labios girando la cara.

-YO: no es tan malo.

-JENI: ya claro, como tú no te lo tienes que meter en la boca……… ¿por que no te lo comes tu?- sonreí ante su comentario.

Pase mi lengua desde su estomago hasta su cuello recogiendo gran parte de mi corrida, se quedó atónita y boquiabierta, lo que aproveché para hundir mi manchada lengua en su boca, quiso cerrarla pero era tarde, ya la estaba besando y tenia semen mío en su interior, con algo de asco me devolvió el beso, cuando notó la textura torció el gesto, pero el sabor no era malo, y la 3º vez que cruzamos lenguas me acarició la cara con suavidad.

-YO: ¿que tal?

-JENI: ……..bueno……..no me gusta……..pero no……….no es tan malo. – la volví a besar cuando la mano libre volvió a su coño.

La penetraba con los dedos como sabia, frotando el punto G con las yemas y sin parar, se reactivó de nuevo, se abría de piernas para facilitar mis gestos y la besaba las tetas y chupaba mi semen para volver a besarla y dejarla mi semilla en los labios, al final saboreaba con pasión. La dejé el pecho “limpio” antes de que se volviera a correr, cogí sus emanaciones y me chupé los dedos delante de ella, cogí mas y los llevé a su boca, me miró con algo de rubor, ya no era besarme con restos si no probar su interior directamente, pero ante mi seguridad, chupó uno de los dedos, con los ojos abiertos, el 2º lo sujetó con las manos, el 3º cerró los ojos y lamió hasta dejarlo seco.

-YO: tu tampoco sabes mal, ¿cierto?

-JENI. jajaja no, nunca lo había probado, es algo……… amargo, pero no esta malo.- sonrió golosa.

-YO: pobre mía, que de cosas te tengo que enseñar aun, ¿que más no has hecho con un hombre en la cama?

-JENI: hombre, no soy ninguna monja, bastantes cosas hago, menos por el culo hago de todo.- se relamió con algo de orgullo herido.

-YO: ¿¡eres virgen anal!?

-JENI: si, ¿que pasa?- giró levemente el cuello ofendida.

-YO: nada, que va a ser un placer abrirte el culo.

-JENI: de eso ni hablar, si ya dicen que duele, con tu pedazo de polla me destrozas, no, no, no……- negaba con la cabeza rotundamente, yo sonreía y pensaba. ”y hasta hace nada te negabas a probar el semen”

-YO: tranquila, por hoy dejaremos de innovar.

-JENI: ¿por hoy? Das por sentado que vamos a volver ha hacerlo…..- quiso mostrar entereza en una situación en que no la tenia, a mi se me escapó el comentario de “por hoy”, aunque no era un secreto no tenia pensado sacar el tema aun, mi mano no dejaba de moverse en su coño.

-YO: claro que si, ahora mismo además, en cuanto se me ponga dura de nuevo …….- se mordía un dedo con la sonrisa dibujada en la cara-…….. si hablas de otros días, no se, si quieres, podrías venir después de correr y darte una ducha caliente……- aumenté el ritmo de mi mano en su interior-….conmigo.

-JENI: ya…….uf……..- suspiraba ante la velocidad de mis dedos.- ¿y que seria………..tu zorra de las tardes?

-YO: que va, eres mucho más que eso, y lo sabes, te deseo.- aguante la risa, “mi zorra de las tardes” era justo lo que pretendía que fuera.

Se acabó el dialogo, volvía a tener la polla dura, me senté en la hamaca y tiré de su cuerpo hasta sentarla encima mía a horcajadas, la volví a penetrar y se aferró a mi espalda con ira, pero botando, metiéndose mi polla de golpe y saliendo con avidez, sus tetas saltaban ante mi, solo 1 en realidad, la otra era lamida, chupada o mordida por mi, ella no dejaba de gritar que la follara mas, y eso hacia, se corría alguna que otra vez, agarraba de su culo subiéndola mas alto cada vez, casi se metía y sacaba mi rabo entero, el sudor invadía todo y sus gemidos me volvían loco, para cuando me sentía volver a correrme, decidí darla un escarmiento final para asegurarme de que volvería a por mas, los últimos 5 minutos saqué a la bestia, era del todo innecesario pero me divertía la idea, 5 minutos a gran nivel, ni siquiera al máximo. Al sentir el cambio de ritmo se encogió de piernas y se pegó a mi pecho sollozando de gusto, se corrió 2 veces seguidas, la ultima como una fuente donde gritó arañándome el pecho con las uñas, de golpe paré en seco, ella seguía tiritando, pero continuaba la inercia.

-JENI: ¿que haces mamón?, ¡sigue!- pataleaba queriendo arrancar una moto imaginaria.

-YO: ¿que me dices?

-JENI: ¿de que?

-YO: ¿si vas a ser mi zorra de las tardes?- me miró sorprendida.

-JENI: cállate y sigue follándome….- movía la cadera sin que yo hiciera nada.

-YO: no, no hasta que lo digas.

-JENI: ¡¡no seré tu puta particular, ¿me oyes?!!

-YO: no eres una puta, eres mi amante, y te ofrezco seguir siéndolo.

-JENI: ya, ¿yo y cuantas mas?

-YO: las que me de la gana, esto no es una relación, ya te he dicho, no busco eso, esto es solo sexo, yo me follaré a quien quiera y tu igual, pero necesito saberlo ahora.

-JENI: Por favor, sigue…- sopló largamente, con fuerza-…¿y si me niego? – se mordía una uña de la mano derecha.

-YO: terminaré de follarte, te iras, y no volverás jamas, pero si te quedas……- lamí un pezón mientras la penetraba suavemente una sola vez.- ….además, independientemente de que aceptes o no, esto no saldrá de aquí, no se lo diremos a nadie, ni siquiera a las del grupo del parque.- ”es mas fácil follarmelas si se creen las únicas”, pensé.

-JENI: no se lo diré, pero eres un carbón.- asentí.

-YO: si, y me encanta serlo, ¿que me dices?- dudó, pero comencé unos giros de cadera lentos y constantes, se mordía el labio.

-JENI: vale……- susurró.

-YO: perdona, no te he oído – golpe de cadera que la levantó medio palmo.

-JENI: que si……….ufffff………. acepto.- otro golpe de cadera.

-YO: lo siento, es que ando algo sordo ¿que dices? – reía al subir la velocidad de mis caderas rápidamente.

-JENI: ¡¡Que si, carbón de mierda, fóllame, follaje así, ábreme el coño, seré tu zorra, tu zorra de las tardes, SIIIIIII, AHHHHHHHHHHHHH!!- la volvía a reventar con la bestia, agarrándola de las tetas con fuertes golpes de mi pelvis que la penetraban completamente, seguía gritando que seria mi zorra mientras se volvió a correr, y ya no aguanté mas.

Mis bufidos la resonaban en la cabeza cuando descargué mi esperma fuertemente en su interior, quedamos abrazados sintiendo como mi polla perdía su poder dentro de ella, jadeaba apoyada en mis hombros, la acariciaba el cuerpo sudoroso, repasaba su tatuaje en el hombro con un dedo y me reía a carcajadas sin saber muy bien por que.

-JENI: esto no se hace………….. eres un animal……………..me cago en la puta………. ¡pero como follas!.

-YO: y aun no has visto nada, ese culo virgen tuyo, será mío.- negó fugazmente con la cabeza, alzándola para besarme- no era una pregunta. – sonrió y observó mi pecho sobrepasada.

-JENI: ¿Qué…..que horas es?

-YO: pues son las 20:00 mas o menos

-JENI: dios, que tarde, debería irme…….

-YO: ¿y te vas a ir sin ropa?- abrió los ojos chocando los labios, notando la boca seca.

-JENI: joder es verdad, ¿estará ya la lavadora?

-YO: ya debería de estar.

-JENI: joder, pero si la hemos puesto a las 6, ¿cuando llevamos………?

-YO: pues una hora larga, a ojo.

-JENI: ¡¡no jodas!!, si se me ha pasado volando.

-YO: gracias – soné burlón.

-JENI: cállate, y tráeme algo de agua, estoy seca.- sonreí.

La cogí en brazos y salté a la piscina con gritos y risas, eso la despertó un poco, salpicó agua para alejarme pero la alcancé y la metí mano mientras nos besábamos con lujuria, al rato nos salimos del agua, sequé su cuerpo con dedicación, solo un milagro evitó otro polvo, ella reía y se frotaba, la azoté el trasero con fuerza para dar a entender que ya había terminado de secarla. La lavadora/secadora cumplió, y se vistió delante mía, sonreía como una colegiala al verme desnudo admirándola, se me acercó a darme un suave beso con lengua como despedida.

-JENI: entonces……. ¿nos vemos mañana?

-YO: iré a la misma hora a correr, después nos venimos aquí y seguimos donde lo dejamos.- me dio otro beso corto alegre, acaricio mi pecho y se despidió.

Era una chica normal en todos los aspectos, hasta en el sexual, por como le entró mi polla había follado bastante, pero su forma de chuparla, su asco al semen o que su ano fuera virgen……..me relamía pensando en lo que me quedaba por enseñarla y disfrutar de ella, la miraba el culo, con sus nalgas rebotando bajo el pantalón deportivo cuando salía del piso.

Esto iba cogiendo forma, mi idea era simple pero difícil de ejecutar, así que tenia que andar con pies de plomo, al fin y al cabo, tener toda la semana cubierta de distintas mujeres con las que acostarse, no seria sencillo, esa era mi idea, un reto, por ahora entre semana ya tenia a Eli antes de comer y ahora a Jeni, que seria mi “zorra de las tardes”, quedaba mucho por hacer.

CONTINUARA…………

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Relato erótico: “MI DON: Alba – El ave fénix (34)” (POR SAULILLO77)

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Estado de shock, es lo mas parecido al estado en que me encontré los días siguientes al momento en que se descubrió todo, y como no, el día siguiente a mi cumpleaños, le estaba cogiendo asco a esa fecha, se descubrió, si, que Eleonor me iba a chantajear, para que dejara a Ana, con el ático, que Ana se había “prostituido” por grandes cantidades de dinero ofrecido por Eleonor, solo para demostrarme que Ana no me amaba, y que Lili no era la hermana de Eleonor, si no una amiga de su hermana fallecida, caída en desgracia por las drogas, todo eso sumado a que yo lo sabia desde casi el principio, desde que mi madre me advirtió, y por puro instinto la creí aun sin aceptar lo que me decía, puse cámaras y micros, lo vi todo, enterarme de que Eleonor le compró a Ana el derecho a follar conmigo desde el 1º día, de su treta con Lili para generarme una dependencia a mi que me obligara a ocuparme de ellas, de tomar a su abogada para poder esta bien informado de todos sus pasos, cada día, viviendo bajo el mismo techo de 3 mentirosas, manipuladoras y egoístas mujeres.

Las “Hermanas” colombianas me importaban una mierda, la verdad, salvo sexo no me aportaban nada, pero Ana……..Ana era otro tema, realmente la amaba, y solo por ella me mantuve en silencio, tenia las sartenes por el mango o todas las cartas en la mano, y aun así aguardé, manteniendo una fachada tan falsa e hipócrita como las suyas, en el fondo de mi corazón esperaba un final diferente, que Ana se derrumbara, que me lo contara, que fuera sincera y me pidiera perdón, pero cada día que pasaba la mentira se hacia mas fuerte, y a mi me dolía mas, hasta el punto en el que cuando nos fuimos al piso de NY, planeé revelarlo todo, contárselo a Ana y ver la reacción, tenia tanto miedo a perderla que estaba dispuesto a descubrir su mentira solo para que supiera que la perdonaría, que me daban igual sus infidelidades, que la quería hasta el punto de ser el calzonazos que la seguiría hasta el fin del mundo. Pero la rabia y el orgullo me había puesto un limite, el sonido de mi corazón al quebrarse viendo la 1º sesión de sexo con uno de los hombres maduros que Eleonor se traía a casa, y que no era la 1º vez que lo hacia, forzó una marca en mi mente por la que ella debía pasar, tenia que ser sincera y contármelo por propia voluntad, solo así podría volver a amarla sin reservas, pero no lo hizo, pese a mis intentos mas tenues u otros mas obvios, cuando regresó de Granada y tardé unos segundos en salir del coche en el aparcamiento, lloraba, al igual que cuando se lo pedí en la piscina horas antes de la llegada de la abogada, y me quedé fuera llorando al ver su tozudez. Guardaba silencio y con el paso del tiempo se me hizo fácil no quererla, como el final de una pila en una linterna encendida, parpadeaba hasta que se apagó, con todo perdido sabiendo que Eleonor me iba a enseñar su traición en unos instantes, se negó a decírmelo, prefería vivir en su mentira unos segundos mas que ser feliz conmigo con la verdad, y si esa era su decisión, yo no podría hacer nada, nada salvo intentar dejar de amarla.

No recuerdo bien del todo esos días, se que esa noche la pasé discutiendo, o mas bien siendo increpado por Ana, que mas que mostrarse avergonzada, era un volcán de rabia e ira, trataba de darle la vuelta a la situación, de mil maneras, buscando algún argumento lógico, o no, por el que yo estaba equivocado, al principio buscaba mi perdón, al final, cuando mi pasotismo la enfadó, me echaba la culpa de todo a mi, que la obligaba a ser mi novia y aceptar que follara con otras, y que no lo había soportado, visto ahora, quizá tuviera razón, no lo se, Lara, Alicia, Eleonor, Lili, todas las mujeres que iban detrás de mi…… y ella lo tenia que sobrellevar, pero cuando un hombre se fijó en ella, el profesor de la universidad, monté en cólera…….. si, es posible que hubiera sido injusto con ella y que no fueran las bases de una relación normal y saludable, pero tenia 19 años, y era el amor de mi vida, un millar de sensaciones me nublaban, no era del todo consciente de sus sentimientos, y puede que por el hecho de que me los ocultara, hubiéramos acabado así, de todas formas cuando la veía llorando y gritándome por la habitación, solo pensaba que era un berrinche, palabras vomitadas por la ira y la impotencia. Llegó a amenazarme, con no alejarse, con seguir cerca de mi y hacerme la vida imposible, manipularía, mentiría, no me dejaría vivir en paz, “si no res mío no serás de nadie” aseveró con frialdad, usaría a mi familia y a la suya, le daba igual todo, gritaba que me amaba tanto que no me dejaría nunca.

No se si me quería o era solo por arrebatarle algo que creía suyo, pero tuve que ponerme duro, sin alzar la voz ni ponerla una mano encima, mi tono se puso rudo y firme, la hice ver que no podía hacer otra cosa que hacerme caso, alejarse de mi, tenia videos de ella aceptando dinero por follar, aparte de ser un delito, nada me impedía, si me provocaba, subir los videos a Internet, y enseñárselo a todos sus amigos, amigas, la universidad, su familia….¿que opinarían sus parientes gitanos de aquello?, eso la derrumbó, soltó toda su rabia en un sollozo sin fin, comprendió que si quería, si me daba motivos, la destrozaría la vida, era una brillante estudiante, muy inteligente y con una gran carrera en lo que le diera la gana, pero un escándalo como ese la hundiría, mi interpretación fue colosal, se creyó que seria capaz de eso, y hasta puede que si Zeus aparecía, lo hiciera, pero no Raúl, no le haría eso, solo la dejaría pensar que si, desde ese momento Ana cambió su amor por odio, poco a poco, hasta que la apatía la envolvió.

Hay un dicho que circula a raíz de una serie, en el cual se dice “Las mujeres nunca se equivocan, incluso cuando se equivocan, llega un momento de la discusión en la que sorprendentemente vuelven a tener razón.”, mas o menos es lo que pasó esos días, si Ana era un volcán, Eleonor no os podéis hacer una idea, un agujero negro que absorbía todo a su alrededor, su mirada oscura parecía arrebatar la energía del universo, mientras Lili era como una planta, siempre en 2º plano sin abrir la boca, al 3º día me largué de esa casa, me estaba consumiendo y hasta me veía yo como el culpable de todo, quizá lo era, pero sentía que estaban logrando minarme la moral, y mi férreo carácter no lo permitió.

-YO: cuanto tiempo necesitáis para sacar vuestras cosas de mi casa.

-ELEONOR: ¿ya tiene prisa por echáramos a la calle?

-YO: si, pobrecilla, lo mismo os veo durmiendo en un cajero con unos cartones…- tenia al menos otras 2 casas en Madrid y 7 por el mundo, mas una cantidad de dinero que calculé, ente 500 y 700 millones de €, sin contar propiedades, su ex marido era muy hábil con los negocios y yo la di todo eso.

-ELEONOR: no se como puede hacernos esto, yo creía que nos quería……

-YO: yo solo quiero a Ana…..solo la quería a ella, siempre te lo dije, a ti solo te tenía aprecio, además follas bien.- mi tono era de sarcasmo hiriente.

-ELEONRO: desgraciado.- soltó una bofetada que me alcanzó de lleno en la cara.

-YO: si has terminado, quiero saber cuando os vais, me voy a ir unos días y no os quiero en mi casa al regresar.- las palabras “mi casa” le sacaban humo por las orejas.

-ELEONOR: en 1 semana se llevaran todo, y no tendré que volver a verte nunca, de tu niña no se nada, no me habla.

-YO: bien, pues ojalá no volvamos a vernos, por tu bien, ya hablaré yo con Ana, y recuerda nuestro trato – me miró con desesperación.

-ELEONOR: no te entiendo, te ofrecí el mundo…..- solo obtuvo una sonrisa y silencio.

Estoy seguro de que cometí un error monumental, sin Ana de por medio solo tenia que irme con Eleonor, y vivir quemando su dinero el resto de mi vida, y aun me sobraría para 3 vidas mas, el sueño de todos en realidad, vivir como un rey sin dar palo al agua, o ni siquiera eso, si detestaba a Eleonor no tenia que ir con ella, podría chantajearla de por vida, pero no me habían educado así, para lo bueno y para lo malo, tenia un estilo de vida, un carácter, un honor y un orgullo inamovibles, ”estúpidos ideales”, pensaba a menudo, mi padre tenia la culpa de eso, el y su educación clásica y férrea sobre la integridad y ser un buen hombre. Ahora no solo rechazaba una vida de lujo, si no que perdía a Ana por exactamente lo mismo, ¿los millones o el amor verdadero?, me las había apañado para que ahora perdiera a ambos por mi estúpido orgullo, y aun sabiendo que me arrepentiría, lo hice ¿y eso se supone que era ganar?

Por lo que se Eleonor y Lili se fueron un día sin despedirse, yo me fui al piso de la abogada unas semanas, me alojó encantada de tenerme entre sus piernas cada noche, pero tampoco recuerdo mucho de aquello, era una marioneta entre sus manos. Regresé al conocer la partida de Eleonor, vi las maletas y las cosas de Ana en la puerta del piso, siendo recogidas por uno de sus tíos de Granada, reconocí el coche abajo, aquel que con tanta ansia había estado esperando en la mudanza en mitad de la calle, ahora solo era la confirmación de nuestra ruptura, al verme su tío soltó las maletas y fue directo a por mi, me agarró de la pechera y me estampó contra uno de los armarios, si hubiera querido, creo que podría haberlo reducido, le sacaba media cabeza y al menos 15 kilos, pero solo me mantuve quieto, Ana apareció corriendo por las escaleras.

-ANA: no por favor, tío, déjale.

-TIO: este mierda te ha hecho daño, si estuviéramos en Granada la ley gitana de tu padre me daría derecho a hundir mi navaja en su vientre.- su acento cerrado era evidente, tenia parte gitana, y la verdad, sus ojos me asustaron, parecía dispuesto a hacerlo.

-ANA: pero no estamos allí, por favor, suéltalo.- no se muy bien si quería protegerme a mi de el, o a el de mi, si seguía azuzándome contra el armario no me quedaría quieto mientras me apuñalan, pero logró que me soltara, cogiera las maletas y saliera del piso amenazándome, por lo visto, si paso por Granada me puedo dar por muerto.

-YO: siento la molestia, creí que ya no habría nadie.

-ANA: por poco, me voy ya, mi abuela me ha dicho que puedo volver a casa, he logrado plaza en la universidad de Granada, por lo visto no hay tantas peticiones como aquí jejeje.

-YO: me alegro por ti, espero que se te de bien el cambio.

-ANA: yo también, no puedo permanecer en Madrid, no con mi familia sabiendo lo nuestro y ahora esto, es lo mejor para todos, ya me despedí de todos, Lara se queda en el piso de estudiantes.

-YO: ¿que es lo que tu familia sabe exactamente?

-ANA: que rompemos, sin mas, por que no me he aclimatado bien aquí, y pese a que he tratado de no echarte la culpa de nada por nuestra ruptura, ya ves que no se lo han tomado muy bien, no saben nada mas, y creo que no quieren saber mas.

-YO: y así será –sin decir nada mi amenaza quedó clara, “así será…..si cumples tu parte”- entonces esto es el adiós.- la abracé con puro sentimiento, sintiendo su cuerpo, sus senos y su olor a coco por última vez, ella me correspondió.

-ANA: no tendría por que serlo…..- susurró en un último intento.

-YO: lo es, mi pequeña, lo es.- nos dimos un último beso, su boca y la mía se juntaron con una ternura horrible, antaño esos carnosos y tentadores labios ahora me sabían a dolor y despedida.

-ANA: adiós amor.- sollozó antes de agacharse a coger su bolso, una mochila y se alejó por la puerta.

-YO: adiós peque…..- mascullé entre dientes al ver su figura desvanecerse por el pasillo por mis lágrimas.

Fue la ultima vez que la vi en persona, mantuvimos el contacto, al principio frío y por 3º personas, nuestras familias que ya no eran tan cercanas, dejaron de venir en Navidades y salvo momentos importantes nada nos unía, luego algo mas directo con las redes sociales, Ana siguió sus estudios, se sacó un doctorado en ciencias medicas, con algunas parejas eventuales, al par de años se fue de Erasmus por Europa, volvió con un novio Danés, por lo que presumía iba para genio de la medicina, pero que dejó sus estudios, su país y su familia para venirse a España con ella, y por lo que se, aun siguen juntos, desde luego, si fuera Danés o de otro planeta, y me encontrara a una mujer como Ana y lo bien que hacia el amor, también hubiera abandonado todo para ir tras ella, ¿Por qué, si pensaba así, la dejé irse?. Obligué a Eleonor a borrar todo lo que tenia en contra de Ana, como parte del pacto, y yo hice lo mismo, aunque obviamente ella no lo sabe, jamas le dije a nadie nada, ni a mi familia, que me arroparon lo que pudieron.

Huía de mi madre, que durante un tiempo me culpó o mas bien se vanaglorió como solo una madre sabe hacerlo después de que el tiempo la de la razón, “ya te lo dije, esto no era buena idea”, después de la fase en que se echaba flores a si misma, llegó el interrogatorio, me conocía lo suficiente como para saber que si me fui con Ana por encima hasta de ella, fue por un fuerte amor, y que si cortaba con ella, era por algo igual de importante, como es lógico no se tragó lo de la aclimatación, aunque de cara a los demás lo aceptaba, sobretodo de cara a la familia de Ana, pero sabia que algo había de fondo, no me molesté en tratar de mentirla, era inútil, así que solo la dije la verdad. “La quería, la quiero y la querré siempre, pero me he sentido traicionado, hasta el punto en que no puedo perdonarla.”, una verdad a medias era mejor que una mentira elaborada, como os dije, mi padre me enseñó eso de mi madre hacia mucho, si ella me conocía, yo igual a ella. Llegado a ese punto, mi madre ya sabia que no sacaría mas de mi, sabia que había pasado algo gordo, y sus teorías fueron evolucionando hasta que al final se convenció ella sola de que yo había empujado a Ana a engañarme, por duro que parezca oírselo decir a tu madre, tenia sentido, Ana de cara a todos era un sol de mujer, dulzura y cariño, mientras que a mi ya me había visto con muchas chicas y tenia cierta fama ganada a pulso, era fácil pensar que yo era un mujeriego y las mujeres siempre tienden a 1º pensar mal del hombre que de la mujer, así que yo, de algún modo, lo había provocado todo. La dejé pensar eso, incluso siendo recriminado con su mirada y sus palabras, a mis ojos era mejor que pensara eso, a saber la horrible verdad.

Pase una semana solo en la casa, no me importa reconocerlo, llorando de rabia, de dolor y de amor, me descubría sentado en el sofá con el móvil en la mano y el numero de Ana marcado, pasaba tiempo ausente, tan pronto era de mañana, como al alzar la vista era noche cerrada, dejé de hacer ejercicio y de salir de casa, la compra seguía puntual llegando cada 2 días, y Luz, la criada de Eleonor, fue sustituida por otra, Luz se fue con su señora y a mi me puso a una Rumana, rubia de ojos claros, de unos 30 años, no sabia hablar mucho el español y su nombre me sonaba impronunciable, así que al final acordamos que se llamaba “Dani”, una abreviatura de su nombre. No me molesté mas en ella, yo era un fantasma que vagaba por la casa, negando lo ocurrido, aquello no podía ser real, no podía estar pasando, incluso falté un par de días al trabajo, aludiendo un resfriado, pero en realidad estaba descompuesto por dentro, sentía un dolor agudo en la boca del estomago que subía hasta el pecho, apenas comía nada, y las pocas veces era cuando pasaba por casa de mi madre, obligado por ella, descuidé mi imagen, la barba era poblada y el pelo de mi pecho creció un poco. Al enterarse de la ruptura, sin mas detalles, Teo, Manu, Alicia o Lara acudieron a distraerme, Lara fue con intenciones claras de aprovechar la salida de Ana para ocupar su lugar en mi lecho, aun sentía algo por mi, pero al ver mi estado se le pasaron de golpe. Mi madre, preocupada, llamó a Irene, mi 1º novia, por alguna razón seguían manteniendo una buena relación entre ellas al margen de mi, fue agradable volver a verla, y fue de las pocas que entendió por lo que estaba pasando, incluso Teo o Alicia, que habían cortado una larga relación hacia poco, no terminaban de comprenderme, aquello había sido amistoso y de mutuo acuerdo, lo mío fue un corte de raíz obligado por mi parte. Hasta Eli me llamó consternada, ni sabia como se enteró, pero nada me consolaba, o me hacia reaccionar, pasaba los días recordando a Ana, si, el sexo había sido genial, la 1º vez en Navidades, desvirgarla, la larga espera a su regreso, volver a tomarla, el fin de semana en el hotel de la sierra, el vestido negro, los corpiños elásticos, follárme su culo, ver como cada día mejoraba en el sexo, la inclusión de Lara, Eleonor, los aceites, sus labios, su larga melena y el olor a coco, si, todo aquello me pasaba por la cabeza, pero eran aquellos momentos dulces los que me hacían temblar de emoción, las primeras veces que dormimos juntos haciéndome el dormido mientras ella, inocente, se metía mi polla entre los muslos para buscar mi calor, los paseos por el parque, sus abrazos largos al encontrarnos después de mucho tiempo, su forma de agarrarse a mi brazo cuando tenia frío, como me comprendía casi sin mirarla, como llegó a conocerme mejor que yo mismo, y yo a ella. Todo para nada, ahora apenas eran recuerdos a los que me aferraba, todo eso me enfadaba, tenia ataques de ira, destrocé un sofá a puñetazos y patadas, hasta que me hice daño en una pierna.

Pasados unos días volvía a negar la situación, pero ahora realmente calculaba y pensaba, si llamaba a Ana podría volver con ella, estaba seguro, si le ofrecía volver y seguir donde lo dejamos, o puede que si Eleonor aun estuviera enamorada de mi le pudiera negociar unas condiciones para volver a sus brazos, pero todo eran elucubraciones en mi mente, nada reales o plausibles, lo había tirado todo por la borda, cuando comprendí el fracaso de mis acciones, que bien o mal intencionadas, me habían llevado a ese punto, simplemente me desvanecí, como un azucarillo en el café, caí en una depresión tan estúpida como real, nunca entendí a los que se deprimían, mi carácter, pese a malos tiempos, siempre era en contra de esa afección tan inútil, pero allí estaba, sentado delante de una TV apagada viendo mi reflejo, el de un persona deprimida y sola, era yo, comprendiendo que había perdido al amor de mi vida por mi vanidad. Mi padre insistió en que acudiera a un psicólogo, pero no me hacia falta, sabía perfectamente que me pasaba, había leído suficiente como para saber que estaba pasando por las fases de de una situación sin control, negación – ira – negociación – depresión, solo me quedaba el ultimo paso, la aceptación, y no necesitaba a un charlatán que me cobrara 200€ la hora para saberlo.

1 mes desde que Ana se marchó, me di una ducha fría que reactivó mi cuerpo, me planté delante del espejo con la maquinilla de afeitar y me di un buen repaso a la barba, era larga y espesa, con restos de comida y sarpullidos que siempre me salen cuando me la dejo larga, herencia de mi querido padre, el after safe me hizo soltar un grito de escozor, me dejé el pelo del pecho, me gustó como quedaba, sin ser tupido me parecía atractivo. Me puse algo de ropa de deporte que me quedaba justa, había ganado volumen por la vida sedentaria que llevaba, y salí a correr, odio correr, incluso cuando lo hacia a diario llevado por la dopamina del cerebro, el simple hecho de dar vueltas corriendo sin un objetivo mas allá que el de correr, siempre me pareció estúpido, pero era mejor que quedarme en casa lamentándome de mi mierda de vida, lo hice sin cronometro, sin aparato de música, ni pulsómetro, ni mirando una ruta en el PC, no me marqué metas, ni puse un tope estudiado, simplemente, corrí, 1º mi calle, la manzana, acudí a un parque cercano, lo atravesé, llegué al Manzanares, lo crucé, seguí corriendo hasta llegar a la casa de campo, no se como, debería de estar echando los pulmones por la boca de la inactividad, pero me sentía muy pesado y solo seguir corriendo parecía hacerme ligero, cada vez que mi cuerpo se resentía me forzaba un poco mas, sentía que si paraba me volvería a encerrar, la oscuridad me seguía y si paraba me alcanzaría, tenia que soltarlo todo y seguir corriendo. Lo hice mas de 14 kilómetros, hasta llegar a las afueras de Madrid, temía acabar como el pobre Forrest Gump y dar vueltas por España con una legión de seguidores subnormales sin anda mejor que hacer, pero no, llegando a la zona militar de la carretera de Extremadura, mi cuerpo dijo basta, caí cobre una barandilla en un paso elevado de peatones y vomité varias veces, me ardía el pecho y mi estomago parecía de lava, me senté en el suelo tratando de no perder la consciencia, volví a vomitar, todo eran restos de pizza, hamburguesas y comida basura, todo de un color anaranjado de los ganchitos de queso en que se había basado mi dieta esos días, y me quedé así, tirado en el suelo al lado de un charco asqueroso de los restos de mi estomago, mirándolo atónito como si eso no fuera mío. Alcé la vista al ver como un coche militar se paraba a mi lado, y salían un par de hombres uniformados, al verme me atendieron amablemente, no lograba soltar palabra alguna, así que me metieron en el coche y me llevaron al interior de la casa del aire, ubicada por esa zona, me llevarían a la enfermería y me dejarían allí, lo imagino por que no lo recuerdo, me dormí, creo que me dieron algo, pasaron un par de horas hasta que me desperté en una camilla de la enfermería, estaba totalmente solo, oía de fondo algo de ruido y palabras entre susurros, al moverme tiré de un cable y una maquina empezó a pitar, el sonido era irritante, pero enseguida acudió una enfermera a apagarlo y ponerme la mano en el pecho.

-ENFERMERA: tranquilícese, no se mueva, aun esta muy débil.

-YO: ¿donde estoy?

-ENFERMERA: esta en la enfermería de la base de entrenamientos del ejército del aire, dígame, ¿como se llama?

YO: Raúl xxxxx xxxx

-ENFERMERA: y dígame a que día estamos.- dudé, realmente no lo sabia, llevaba semanas sin mirar el calendario, sin darme tiempo a responder me abrió los párpados y me enfocó con una luz.

-YO: mediados de septiembre, no lo se exactamente, ¿que me ha pasado?

-ENFERMERA: los del puesto de guardia de la entrada te vieron en el suelo, vomitando y desorientado, te han traído aquí, has sufrido una deshidratación grave, te hemos puesto un suero y algo para estabilizarte, tenias el corazón a punto de reventar.- me recosté ahora mas tranquilo.

-YO: dios, lo siento, estaba……- tenia la boca seca y no me salían las palabras.

-ENFERMERA: ¿corriendo?

-YO: huyendo más bien.

-ENFERMERA: ¿de que? si puede saberse

-YO: de mis propias decisiones….. –soltó una carcajada.

-ENFERMERA: eres demasiado joven como para tener decisiones de las que huir así.- por fin pude enfocar los ojos, vi a una enfermera rechoncha, morena y con un par de tetas que resaltaban debajo de la bata, con gafas y la cara redonda, ocultaba su mirada en unas gafas de contacto, no debería de pasar de los 28 años.

-YO: pues así es, ¿tienes algo de agua? Estoy seco.- cogió un vaso una jarra de una mesa al lado de la camilla, bebí tanto que hasta ella me quitó el vaso de la mano.

-ENFERMENRA: tranquilo, no te pases, no es bueno para tu estomago, ¿como te encuentras?- puso el dorso de una mano en mi frente, y luego me cogió de la muñeca mirando su reloj de pulsera.

-YO: bien, algo mareado y el estomago me ruge de hambre, pero mucho mejor, gracias.

-ENFERMERA: bien, eso es buena señal Raúl – sonrió mirándome a los ojos, eran de un avellana muy tenue- y si no es indiscreción, ¿que hace que un joven como tu salga corriendo para terminar aquí, hasta le punto de desvanecerte?

-YO: lo único que hace correr a un hombre, el mal de amores.- volvió a soltar una carcajada.

-ENFERMERA: no creo que ese problema te dure mucho – me acarició la pierna por encima de las sabanas antes de retirarse diciéndome que me quedara tumbado una hora mas, y quitándome un frasco de suero vacío.

Fue entonces cundo me di cuenta, levanté las sabanas y estaba con un bata de la enfermería, SOLO con la bata, sonreí al darme cuenta de que aquellas palabras de fondo y la carcajada de la enfermera tenían un nexo, ya me había visto desnudo y mi polla era demasiado reclamo, aquella enfermera se había mostrado demasiado gentil para ser un desconocido que ha ido a molestar a su trabajo, sonreí levemente, de nuevo me encontraba en la camilla de un hospital, y de nuevo una enfermera me había visto la polla y se mordía el labio cada vez que pasaba por mi lado para preguntarme como estaba, los giros que da la vida me habían devuelto a una situación familiar, desde la que poder renacer cual ave fénix, de golpe lo vi todo claro, como podía haber sido tan necio, no iba a dejar que mi vida se fuera al garete solo por que Ana me hubiera traicionado, fue ella la que decidió, me conocía lo suficiente como para saber que esto pasaría, así que en el fondo no me quería, o no lo suficiente, no merecía mas tiempo de luto.

-ENFERMERA: bueno, ¿como vas Raúl?- su contoneo era inusual, poco profesional.

-YO: mucho mejor, gracias a ti preciosa, perdona mi falta de modales, no se como te llamas……- sonrió de forma agradable.

-ENFERMENRA: soy Alba, encantada.- extendió su mano la cual apreté con dulzura, pero sin soltarla, dándome un enjuague a menta para el mal sabor de boca.

-YO: eres mi salvadora, Alba, muchas gracias.- se sonrojó mientras hacia gárgaras con la garganta.

-ALBA: no es nada, pero has de tener cuidado, no puedes salir a correr así, sin agua y ese moretón en la pierna- lo tenia desde que partí una tabla del sofá a patadas, irrelevante ahora, ella tampoco hacia ademan de apartar la mano.

-YO: si tengo que hacerlo cada día para que me traigan a tus manos, lo haré encantado.- su risa sonó sencilla y alegre, sentía el frescor a menta en mi boca al echarlo de nuevo en el vaso y secarme con una servilleta.

-ALBA: jajaja no seas bobo, te ha podio pasar algo.

-YO: pero no me ha pasado nada, además, así te he conocido, y te he dado algo de trabajo, ¿esto esta siempre tan animando?- miré alrededor, había otras 7 camas, todas vacías, y salvo alguna sombra tras las puertas del fondo, no había rastro de nadie más.

-ALBA: pues la verdad es que si, gracias a dios solo trato resacas y peleas de bar, y eso los fines de semana, entre semana esta así, estamos solos….- esa afirmación sin ser pedida, era clara, quería que lo supiera, y que me hubiera dado un enjuague era mas claro aun, no quería besarse con sabor a acetona en su acompañante.

-YO: pues una pena como se malgasta tu talento, eres una gran medico, yo ya estoy como un toro, mira.- salté de la camilla y me puse en pie con la bata cubriéndome desde el pecho hasta las rodillas, y mi polla haciéndose notar entre los dobleces.

-ALBA: jajjaj anda ten cuidado no te hagas daño.

-YO: me siento vivo, podría irme a correr hasta casa, ¿donde esta mi ropa?- sin ningún rubor bajé los brazos y dejé caer la bata al suelo, quedando desnudo ante ella, intentó taparse con una carpeta que tenia en la mano- no seas boba, alguien me ha tenido que quitar la ropa, ya me has visto desnudo, y eres mi medico.

-ALBA: bueno…ya…pero esto es otra cosa, tápate por dios que te vas a coger un resfriado, y de correr nada hasta que este segura……- me acerqué a ella y la abracé con fuerza de la cintura, la pegué a mi cuerpo de forma que apartó la carpeta, sus senos se elevaron por mi pecho y su mirada se alzó para admirar mi cara – ¿que…que haces?

-YO: ¿a ti que te parece?, si no me dejas salir a correr, en vez de un resfriado, te voy a coger a ti.- bajé mis labios para besarla, no apartó la cara ni por un segundo y al sentir mi boca abrió la suya con gusto, sentir su lengua en la mía me hizo vibrar, soltó la carpeta que cayó al suelo junto a sus gafas y me acaricio el pecho y los brazos.

-ALBA: esto no esta bien, no debería….- se calló al ver como mis manos desabrochaban su bata blanca y masajeaban sus senos por encima de una blusa gris, eran realmente grandes, al alzarlos y apretarlos sus labios se mordieron con fuerza.

-YO: te voy a hacer mía, aquí y ahora.- la besé con furia, a lo que respondió con pasión, cerrando los ojos y acompasando su cuello con cada embestida en sus labios.

Fui bajando hasta meter mis manos por debajo de la blusa, se abrieron paso hasta su sujetador y acariciaron con suavidad, oyendo sus jadeos, mi polla estaba como una piedra, casi 1 mes sin follar, en secreto temía por lo que iba a ocurrir, me palpitaba en su falda, era larga hasta por debajo de la rodilla, al acariciar su vientre sentía la presión de la tela en su ombligo, sin duda la prenda era una o dos tallas mas pequeñas que las que tenia que usar, le sobraban algunos quilos pero no era relevante para mi, era mi pistoletazo de salida. Se arrodilló besándome el cuello, el pecho y acariciando mi vientre marcado de músculos que vieron mejores tiempos, se quitó la bata blanca de medica y agarró mi polla entre las manos, no se sorprendió, sin duda ya la había sentido entre las manos, pero ahora estaba tiesa apuntándola, casi nerviosa le dio un 1º lametón al glande, tiró de la piel de mi polla hacia atrás para descubrirlo entero y ahora si chupar la punta, con mas maestría de la que esperaba, fue engullendo mi rabo con ritmo, sus manos permanecían quietas, soportando el peso, dando pequeños lengüetazos al tronco y jugando con mi glande golpeándose la mejilla, sonaba contundente, como un martillo contra un yunque, luego volvía a chupar.

-YO: que bien la chupas Alba.

-ALBA: lo mismo dice mi marido.- siguió chupando como si nada.

-YO: ¿estas casada?

-ALBA: claro, mi marido es militar de esta base- lamió mi glande mirándome a la cara.- ¿quieres que pare?- continuó chupándomela, la noticia me pilló en frío, si se enteraba su marido me podían pegar un tiro allí mismo, y mi conciencia no estaba tranquila, pero ya estaba harto de ser un niño bueno, eso me había costado demasiado, y la verdad, me la estaban comiendo de cine.

-YO: continua- sonrió golosa, se hartó de comer polla cuanto quiso, pero sin masturbación, ni siquiera 1 mes después de follar a la abogada por última vez, me sacó un gemido.

La puse en pie, y la volví a besar, la cogí de la blusa y se la saqué por la cabeza, atacando sus senos con la boca, eran enormes, incluso sujetados por la copa de su ropa intima, rebosaban, se las saqué sin desabrocharle el sujetador quedándole por debajo de ellos, y chupé sus enormes pezones rosados con lujuria, mientras mis manos levantaban su falda hasta alcanzar sus bragas, tiré de ellas hasta dejárselas por los tobillos, la agarré del culo y la levanté para sentarla en la camilla, me eché sobre ella trabajándole la tetas mientras ella me aferraba la cabeza contra sus senos, una mano fue a su coño, peludo , caliente y choreando, metí mis dedos en su vagina sin piedad, al sentirlo se estremeció, tiró de mi pelo, pero sonreía viciosa, la masturbé frotando su clítoris, haciendo que su cadera siguiera el ritmo de mi mano, gemía levemente mientras seguía comiendo de sus tetas, no daba para tanta carne, cuando 3 dedos la follaban, sentí que ya no aguantaba mas, jugué con mi glande en su coño, notando como ella temblaba ante la idea de que mi verga enorme apuntando a su cueva la ensartara. Sentir la punta abriéndose paso, la forzó a taparse la boca, y menos mal que lo hizo, noté como la iba abriendo las paredes vaginales y ella gritaba ahogada entre los dedos, casi sin poder contenerse, su mano apoyada en mi espalda clavó las uñas con fuerza, mordí ese brazo por que me hacia daño, de inmediato llevó la mano a mi pecho para pararme y luego se tapó la boca con ambas manos, se retorcía mirándome a los ojos con impresión. Yo reía al ver que solo le había metido media polla, pero me fue suficiente, agarrando de su cintura comencé a follarla de forma lenta y suave, sintiendo su calor y la presión en mi miembro cada vez se hacia menor y el ritmo aumentaba, los gritos ahogados pasaron a ser besos lascivos y palabras calientes, gemía de placer al sentirme dentro y cada vez entraba mas, sus anchas caderas fueron abriéndose hasta tenerme casi entero dentro de ella por completo, a un ritmo frenético que la tenia en silencio, conteniendo la respiración sujetándose con ambas manos a mi cuello mientras la follaba de forma calmada, a mi Ana o Eleonor eso le parecería un insulto, pero a esa mujer le estaba derritiendo, se puso roja como un tomate y aguantó el aire en sus pulmones hasta que los soltó con un bufido enorme, se corrió como creo que nunca había sentido, su rostro se dibujaba confuso y tenso, pero se arqueó de espaldas dejando que la oleada de sensaciones la llenara, descansé un poco, ella lo agradeció.

-ALBA: ¡¡¡madre mía!!! ¡¡¡Que bien follas!!! El imbécil de mi marido nunca me ha hecho correrme follándome- jadeaba como hablándose a si misma, jadeando sobre la camilla.

-YO: no te asustes, aun tengo más para ti, tengo la vasectomía hecha, así que cuando te llene el coño de mi semen, disfrútalo con gusto.- me besó casi sin haber prestado atención, con lengua y de forma voraz.

La saqué de ella, la di la vuelta y la dejé echada sobre la camilla con el culo ofrecido, levanté la falda de nuevo y la penetré el coño desde atrás, soltó un alarido leve, cogió la almohada y se tapó la cara con ella, la agarré de la cintura y la follé a mas velocidad que antes, sacándola varios orgasmos, se retorcía como una anguila al sentir su interior chorreando de sus emanaciones, mientras yo seguía bombeando hasta que 20 minutos después me corrí con una cantidad enorme de semen, el frenesí final la sacó 2 orgasmos seguidos mas que la hicieron gritar dándola igual quien oyera, sentía los latigazos de mi rabo llenándola, la saqué de ella y seguí corriéndome en su culo y su espalda, ella cayó a mis pies y logró chupar y meterse en la boca las ultimas gotas de mi semen, lamiendo mi ya flácida polla hasta dejarla seca, estaba como hipnotizada, con los ojos cerrados y acariciando la parte interna de mis piernas.

-YO: ¿que haría tu marido si te viera así?

-ALBA: nos mataría, seguro, pero me da igual.

-YO: ¿a que hora sales?

-ALBA: puedo irme cuando quiera, solo estaba aquí por ti, duermo en los barracones pero mi marido esta fuera desde hace meses y no vendrá en mas de un mes.- ahora comprendía su necesidad y lo sola que se debía de sentir.

-YO: ¿que te apetece si te invito a cenar?, tengo hambre, así me llevas a casa y allí terminamos esto.- estaba famélico realmente.

Asintió encantada, la ayudé a ponerse en pie y metiéndola mano por mil sitios nos dimos una ducha rápida y nos vestimos, cogió su coche y la llevé a un restaurante chino que conocía, cenamos y hablamos, nos conocimos un poco, pero ella no podía apartar de sus pensamientos mi polla, la acariciaba con un pie por debajo de la mesa, jugaba con cualquier elemento de la mesa o comía con una sensualidad hilarante, descubrí que el cerdo agridulce se puede comer de forma sexi. Fuimos dando un paseo hasta mi casa, que raro sonaba “mi casa”, al ver el edificio Alba reía, subiendo en el ascensor se atrevió a hablar.

-ALBA: ¿vives aquí?

-YO: claro, ¿donde te voy a llevar si no?- no entendía su incredulidad.

-ALBA: pero esto es carísimo.- su mirada me indignó, pero ciertamente mi forma de hablar y comportarme no eran las de un niño rico, no casaba con el lugar – ¿vives con ….?

-YO: ahora vivo solo, he tenido una ruptura dolorosa hace un tiempo.- al llegar arriba la dejé pasar por cortesía, abrí la puerta y encendí las luces, ver su cara fue un poema, admiraba asombrada, como si fuera una cría en una noria, al ver la piscina corrió hacia la terraza, se giró indicándomela- si, ya se que tenemos piscina, vivo aquí, ¿recuerdas?

-ALBA: pero……… ¿eres rico o algo así?

-YO: que va, solo he tenido algo de suerte con……una herencia.- se me escapó una carcajada al decirlo, ella ni lo notó, salió disparada a mis brazos, a besarme con pasión.

Me estaba desnudando y antes de darme cuenta la tenia comiéndome la polla, la miré extrañado, que facilidad para calentarla, hasta que mi mente quiso darse cuenta, un ático en el centro de Madrid de 2 pisos con piscina en la terraza………..era un “abrepiernas” yo podría ser el gordo de antaño que solo con la casa ya me follaría a la mitad de las mujeres que entraran allí, y no me había dado cuenta, puede sonar machista o retrogrado, pero comprendí que cualquier mujer que viera ese piso se abriría de piernas tan rápido como la velocidad del sonido, y si es conmigo desnudo, a la de la luz.

Se desnudó también, esta vez por completo, y me hizo una gran cubana con sus grandes tetas, cuando se cansó se puso en pie y agarrando de mi rabo como una correa me llevó a la piscina, aquel lugar tenia algo mágico, nos quedamos en la orilla conmigo masajeando sus ubres con tenacidad, con la polla tiesa de nuevo, se lanzó al agua, y yo la seguí, ya en el agua se pegó a mi cuerpo, sintiendo mi miembro aplastarse contra su vientre, y sus pechos húmedos fueron a mis labios, los chupé y mordí hasta sacarla un gemido de placer, sus manos acariciaban mi torso y mi vientre en busca de mi rabo, que alcanzó sin dificultades y masturbó levemente mientras echaba la cabeza hacia atrás, gimiendo al sentir mis dientes en sus rosados y erectos pezones, al dejarlo llevó sus labios a mi boca, besando con energía, casi me arranca un mechón de pelo de tan fuerte que tiraba, de un salto se acopló a mi cintura rodeándome con las piernas, la sujeté de las nalgas mientras daba vueltas por la piscina, danzábamos al son de una música imaginaria, besándonos con lengua, jugando a ver quien llegaba mas lejos.

-ALBA: siempre he querido que me follaran en una piscina.

-YO: pues estas de suerte.- agarró de mi cara para volver a besarme, se elevó usando mi cuerpo como ancla y con una mano dirigió mi polla a su coño, fue bajando lentamente hasta sentir como la volvía a abrir, esta vez fue mas rápido.

Fue bajando lentamente, aguantando el esfuerzo con una cara rígida y bañada en placer, le abrí bien las nalgas para que sintiera cada milímetro penetrándola, cuando casi llegando abajo di un golpe de cintura fuerte que hizo meterla toda dentro, se retorció como una gata salvaje, se abrió de piernas y arañó mi espalda allí donde tenia apoyadas sus manos, pero me volvió a besar y rodearme con sus extremidades.

-ALBA: eres un bestia, que pedazo de polla tienes, no se quien era pero si te dejó escapar es una imbécil.- sus palabras, queriendo ser de animo, me llenaron la mente de recuerdos, en esa misma piscina me había follado a Ana tantas veces que había perdido la cuenta.

De forma brusca la llevé a una de las paredes y apoyándola contra ella, inicié el vaivén típico, con furia en los ojos, ella acompañaba cada embestida elevando su cuerpo hasta casi sacar la cintura del agua, al bajar sus pechos quedaban sumergidos, al salir empapados con ríos de agua surcándolos los lamía, fue aumentando el ritmo hasta que su enormes tetas cedían a la inercia y botaban ante mi, hacían un sonido muy peculiar al golpearse contra el torso y el agua a la vez, pero ella ya no se movía, los pocos giros de cadera que había empezado se acabaron cuando mi continuidad la mató, se puso roja otra vez y rompió a gritar con un orgasmo brutal, se echó para atrás tanto que casi se tumbó en el borde de la piscina, yo besaba su vientre y acariciaba su clítoris, aun bajo el agua, sin parar de perforar una y otra vez, sentía recobrar el sentido de mi vida con cada bufido de Alba, cada salpicadura que la bañaba su cuerpo me hacia retomar el control, para cuando se volvió a correr yo ya era dueño de nuevo de mi destino, agarré sus tetas y aumenté el ritmo hasta correrme mas de 30 minutos después, ella gritaba y se movía inquieta al sentir cada orgasmo, se corrió hasta sentir un chorro que noté golpeando en el vientre, su cara de incredulidad me llevó a pensar que también era la 1º vez que alguien la hacia correrse así, y al sentir mi semen goteando en el interior del útero, golpeó a su vez mi pecho con fuerza.

-ALBA: dios santo, ¿es que tu no tienes fin?

-YO: no lo sabes tú bien………. todavía…….

La sujeté por la cintura, y aun rodeándome con los pies, la saqué del agua, con una fuerza enorme que la sobrepasó, la dejé en el suelo cuando se hartó de besarme, se dio la vuelta y se pegó de cara a la puerta de cristal corredera entreabierta.

-ALBA: se que me dolerá, pero……… ¿que te parece follarte mi culo?- se abría de nalgas contoneándose.

-YO: ¿que me parece?- me fui a por ella empotrándola contra el cristal, sus tetas mojadas hacían marcas en el vidrio.- que te voy ha hacer pedir piedad- la sobé por donde quise sin dejar de empujarla contra el cristal.

Cuando ya la tenia dura de nuevo ella se giró sorprendida ante mi recuperación, pero la empotré contra el cristal de nuevo, apunté a su ano con mis dedos y fui jugando con el hasta penetrarla con varios dedos, sin duda no era su 1º vez, pero eso no cambió que al sentir mis dedos se estremeciera de gozo. Al verla lista y sacando la cadera puse mi polla en su ano, parecía desorbitado que entrara, pero de un estoque el glande entró, ella coceó con fuerza y se mordió el puño, la tomé del pelo y tiré de el, forzando su ano poco a poco, sollozaba al verse impotente ante tamaño desafío, pero aguantó como una jabata hasta tener medio rabo dentro, se acariciaba el clítoris con lujuria, pero al dar el golpe de cintura final dio un salto y un grito a la vez, apoyada contra el férreo cristal blindado se fue deslizando hasta volver a posar los pies en el suelo y sentir toda mi verga abriéndola, fui gentil y la dejé así unos minutos, hasta que ella se movió, la presión era brutal, era como tenerla rodeada de 200 gomas elásticas, al sacarla se venció hacia mi, la tuve que sujetar para poder sacar media polla y sin piedad volver a meterla, tosió entre risas.

-ALBA: ¡¡OH DIOS…..QUE GUSTO……FOLLAME CABRON………….. ÁBREME EL CULO COMO MI MARIDO NO SE ATREVE!! – arañaba el cristal con las uñas.

No tardé en empezar a follarla a gran velocidad, sus movimientos acompasaban los míos hasta que el ruido de mi pelvis golpeando en sus nalgas parecía mezclarse, el final de uno con el comienzo del otro, ella gimoteaba cosas lascivas, muchas relacionadas de la comparativa con su marido, mientras no sabia si acariciarse el clítoris o abrirse las nalgas, tan fuerte golpeaba que se puso de puntillas para recibir mejor mis acometidas, sujetándola de las caderas fui desatándome hasta oírla balbucear, tenia la boca abierta y soltaba aire por puro instinto, un hilo de baba la caía desde la boca hasta los senos, y solo repetía “auhhh……… sigue………. auhhhh”, eran como los sollozos de un bebé antes de romper a llorar, y con los golpes de mi cintura era como oír hablar a una oveja, balaba mas que hablar. Con el paso de los minutos se puso roja entera, no solo la cara, aguantó la respiración y con unas embestidas brutales la saqué lo que era seguro su 1º orgasmo anal, estalló con voces estrepitosas golpeando con la palma la pesada puerta de cristal, taconeando en el suelo aun de puntillas, usaba la puerta como apoyo para tratar de zafarse de mi, se lo impedí, la agarré de las tetas y tiré de ella hasta dejarla de pie en mitad de la terraza, en mitad de la nada, conmigo percutiendo sin descanso en su trasero, levantaba una pierna buscando algo de comodidad pero gimiendo de gusto, hasta que alzó ambas piernas, teniéndola agarrada de la tetas presionando su espalda contra mi pecho y con mi cintura de palanca fue sencillo segur follándome su culo con ella colgada del aire, dando patadas al vació, cuando volvió a suelo se echó hacia delante al romper en el 2º orgasmo anal, sollozaba aun cuando la sujeté de los brazos y tiré de ellos hacia atrás, como asas, con ella inclinada hacia delante saqué a la bestia, estaba desatado, la tenia medio esposada con las manos atrás usando sus brazos de riendas y follándome su culo, rojo de los golpes de mi vientre, la azoté con fuerza en las nalgas para que sintiera mi poder, pero no hacia falta, estaba con la cara congestionada, la boca abierta y llenando el suelo de saliva, mientras gimoteaba, al 3º orgasmo anal se desvaneció en mi brazos, la mantuve en pie aferrándome del vientre y del cuello, pegándola a mi pecho, me miraba abstraída girando la cabeza, mientras sus tetas y sus mejillas rebotaban aun al ritmo de mis penetraciones.

-ALBA: por favor…..para……….por….por favor…..no soporto mas…..córrete….lléname en culo de tu leche.- eran ruegos, mas que peticiones.

Tuvo suerte de mi falta de sexo, en otras ocasiones sus 20 minutos mas no me los hubieran quitado, pero ahora sentía mi polla ponerse tersa y mis huevos empequeñecerse, aun así la bestia se cobró su víctima, con un grito continuo sintió mi semen llenándola el culo, con sacudidas que podrían haberla hecho salir disparada si no la tengo sujeta, la besé en los labios casi inertes al sentir mi polla flaquear. No podía soltarla, se iría al suelo, así que la cogí en brazos, apenas hizo un esfuerzo para aferrarse a mi cuello, la llevé dentro y la acosté en la habitación del piso de abajo, me di una ducha leve y me tumbé a su lado, abrazando y anclándome a sus tetas. Dormí, dormí como nunca, como hacia mucho que no dormía, del tirón y sin preocupaciones ni sobresaltos en mitad de la noche sudando pensando en Ana y ver la cama vacía, como hacia casi 1 mes que no dormía.

Me despertó Alba moviéndose, se levantó torpe al día siguiente, la vi entrar en el baño y asearse, al volver se tumbó sobre la cama y se abrazó a mi pecho, la apreté contra mí hasta que su cara surgió de la maraña de pelo para besarme.

-ALBA: tengo que volver al trabajo, si no podrían sospechar y decirle algo a mi marido.

-YO: pues vete, no queremos que se entere.- espeté burlón.

-ALBA: ¿nos….nos volveremos a ver?- fue una suplica, no una pregunta.

-YO: coge tú móvil y apunta mi número, llámame siempre que quieras verme, y yo haré lo mismo, nunca viene mal tener cerca de una medico.- le brillaron los ojos al darme otro beso, esta vez más caliente y vibrante.

La solté un azote cuando se iba a vestir, tenia un empalme mañanero enorme, así que la tiré a la cama, dejándola de espaldas a ella, la abrí de piernas, bajé mi cabeza y me comí su coño peludo con brío, luego y me la follé así mismo, metiéndola de golpe, tan sencillo como un cuchillo caliente en mantequilla, a los 10 minutos se sujetó las tetas para que dejaran de golpearla la barbilla, a los 20 minutos se corrió otra vez, dejé de follarla y la puse a 4 patas hundiendo mi cara entre sus nalgas, chupando o lamiendo su coño y su ano, el cual penetré con un dedo, la volví a follar por el coño un rato provocando varios orgasmos y para cuando se iba a correr otra vez la penetré el culo, rasgó las sabanas con las uñas al sentir mi verga partiéndola, desaté a la bestia hasta que un cuarto de hora después me corrí en su culo sin dejar de azotarla una nalga dejando mi mano marcada.

-YO: para que me recuerdes mientras tu marido te mal folla.- caí rendido a su lado, sudando, agitado y con una sonrisa enorme en el rostro.

-ALBA: dímelo y le dejo, dime que seré tuya así para siempre y le llamo ahora mismo.- la cogí el teléfono de las manos y la agarré del pelo con fuerza, que patética me pareció.

-YO: esto no va así, yo no soy de nadie, ya no, ahora soy libre, si quieres venir a follar perfecto pero no serás la única, serás una de tantas, no tendrás trato especial, estoy harto de preocuparme por todos, de ser el imbécil al que acuden y de resolver los problemas de los demás, si quieres dejar a tu marido hazlo, o no lo hagas, a mi me la suda, pero ten claro que tan pronto puedo querer follarte como me canse de ti y no me vuelvas a ver.- asintió.

-ALBA: lo…………. lo siento, no pretendida……

-YO: ahora lárgate, si quieres follar llámame, pero no te daré más que sexo, tenlo presente y no vuelvas a mencionar el tema delante de mí, o se acabó.

Salí convencido de mis palabras de esa habitación, me despedí de Alba besándola desnudo en la puerta de casa donde Dani, la sirvienta rumana que Eleonor me había puesto al llevarse a Luz, estaba esperando para entrar, al verme desnudo se dio la vuelta, pero la cogí de la mano y la hice pasar, la llevé a la cocina y sin llegar a mirarme directamente la hablé.

-YO: hola Dani, se que no hemos empezado con buen pie, bien, veras, he pasado un momento jodido, pero ahora estoy bien, y tienes que saber varias cosas.

-DANI: yo no querer, no saber.- la pobre nunca sabia conjugar bien los verbos y el nerviosismo de verme desnudo ante ella dificultaba sus expresiones, pero entendía bien si hablabas despacio.

-YO: 1º me vas a ver desnudo a diario, de echo es posible que me veas mas tiempo desnudo que vestido, y hasta follando, así que acostúmbrate.- guardo silencio- venga, mírame- se giró lentamente, para no hablar bien el idioma aveces parecía muy despierta, me miró de refilón, sus ojos fueron directos a mi polla, se tapó la boca con los ojos como platos.

-DANI: enorme……ohhhh.

-YO: si, eso me dicen, bien, 2º paso, vamos a follar, mas tarde o mas temprano tu y yo follaremos……..

-DANI: yo no….casada….- me señalo su anillo- …..no poder.

-YO: y la que se acaba de ir tiene un marido militar – abrió los ojos confundida- pasará, así que cuando quieras, me avisas, si por algún milagro no quieres, no pasa nada, tranquila tengo coños de sobra, no te perjudicara en nada, solo te advierto que casi ninguna mujer me ha visto la polla y no ha terminado atravesada por ella.

-DANI: estar bien.- pareció conforme, mi tono era firme pero amable y sincero.

-YO: 3º, voy a estar follando a diario, con muchas y diferentes chicas, tu ten la boca cerrada de todo lo que aquí pasa, solo sonríe, se gentil y dales lo que te pidan, bebidas, comida o lo que sea, si alguna se pasa contigo, me lo dices y la mando a la puta calle.

-DANI: ¿a mi mandar puta calle?- se asuntó.

-YO: no…- suspiré de exasperación – a ellas, tu eres mi ama de llaves, así que si alguien te molesta me lo dices y la mando a paseo, a ellas, ellos o quien sea. – asintió con felicidad incrédula.

-DANI: de acuerdo, ¿si?

-YO: bien, por último, si no vas a ser capaz de soportarlo, dilo ahora, y me busco a otra.

-DANI: no, no, señora de piso paga bien.- el tono, pese a sus dificultades, fue demasiado obvio, Eleonor la había puesto allí, y si pagaba bien no seria solo por limpiar y cocinar.

-YO: yo soy el dueño del piso, ella solo te paga, y si me jodes te echo, pero si te portas bien seré bueno contigo.- torció el gesto algo confusa.

-DANI: ¿si yo follar tu, bueno conmigo?- me sorprendió el gesto, mas como para aclararlo que ofendida.

-YO: jajaja no, yo seré bueno si tú no me enfadas, follar o no depende de ti, a mí me da igual, eres guapa y tienes un buen polvo, pero solo cuando tu quieras, yo solo te advierto que es solo sexo, no busques mas. ¿Todo claro?

-DANI: si – sonrío feliz y se giró a colocar unas bolsas, no sin repasar mi polla otra vez.

Dani era tan guapa que parecía mentirá que estuviera de chacha y no del brazo de algún futbolista o ricachón, rubia natural, ojos claros azules y un cuerpo bastante apetecible, muy tapada no disimulaba un trasero de 1º, delgada y fina como una modelo de cintura, supongo que a una mujer así en su país la llovería ofertas, así que me puse algo de ropa y la ayudé a limpiar mientras charlábamos, me di cuenta de lo desordenado y guarro que estaba todo, ¿como podía haber vivido así? Dani y yo tardamos al menos 2 horas en dejar el salón y el cuarto de abajo limpios y arreglados, en ese tiempo mi afabilidad perdida, y recuperada, la encandiló. Descubrí que la habían traído a los 13 años a España, unos familiares lejanos, la habían puesto a robar por las calles hasta los 18, cuando ya podían juzgarla, entonces, viendo su belleza, la “vendieron” a un proxeneta que controlaba a las rumanas e hizo la calle hasta los 27 años, lloró un poco al contarme la 1º vez, era virgen y por ello pagaron una gran suma de dinero, por lo visto 3 hombres de negocios alemanes follaron con ella hasta que se hartaron, en la misma noche la desvirgaron, la estrenaron el ano, la hicieron chupar pollas y todo lo que se les ocurrió, cuando cogió cierta edad y ya no atraía tanto, tuvo un aborto de un cliente, la quisieron mandar de vuelta a Rumania, pero una redada de la policía la sacó de aquel mundo, y un cliente embobado de ella la ayudó a conseguir papeles como chacha de su casa, por lo visto a la mujer del susodicho no le pareció tan buena idea, aun así lograron mantenerla en la agencia de limpieza y había ido rebotando de un trabajo a otro hasta llegar a mi casa. Se había casado con un español, y tenía un crío de apenas 1 año, me enseño fotos en el móvil y todo.

Se sintió feliz o aliviada, no se decir, de contarme toda su historia y ver que la escuchaba, a mi me encanta oír la vida de los demás, es increíble lo fascinante que puede ser la vida de una persona que en principio no tiene nada que aportar, al terminar nos salimos a la terraza a tomar unos refrescos y hablar con ella sobre su sueldo y las condiciones en que había quedado la casa. Eleonor la pagaba y le daba un extra para comprar comida para la casa, eso no era lo que la dije, yo podía pagarme mis cosas, pero ya que pagaba, le dije a Dani que se quedara con ese extra para ella y su crío, sonrío y me abrazó con fuerza, era casi duplicar su sueldo, y de nuevo me preguntó que si tenia que follar conmigo para que se lo diera, y de nuevo sonó como aclaración y no con pesar, siendo puta mas de 9 años no creo que fuera un problema para ella, tentando de decirla que si, la aseguré que no, solo cuando ella quisiera, solo la pedía discreción, lealtad, que en la nevera no faltaran muchas cosas y que si alguna vez necesitaba ayuda en la casa, se quedara alguna hora mas, soy bueno, no tonto, aun así accedió encantada, eran unas peticiones mínimas, tal era su felicidad que me confirmó lo que me olí antes, Eleonor la daba otro extra por informarla de mi a través de SMS, sonreí al ser consciente, Eleonor aun querría jugármela o tenerme en el radar, pero ahora tenia ganada a su única baza, el extra que le daba por informar era una minucia comparado con el que le daba para el piso y que yo le acababa de regalar, y ahora ambos eran para ella, así que hicimos el pacto de que la informaría, si , lo que yo la dijera, por ahora que siguieran contándola lo mal y hundido que estaba, como me señaló que ya le había escrito. Luego la pregunté como una mujer de 30 años y viviendo en España desde los 13, hablaba tan mal el español, su respuesta fue contundente.

-DANI: mi familia solo ensañar frases que necesitar, siempre hablar en rumano, solo enseñar “Soy menor, suélteme”, ”chupar 15€, completo 30€”, ”si, cariño, que bien me follas” y ”por el culo son 50€”.- nadie se había molestado en enseñarla nada, solo su marido, pero tampoco le molestaba aquello, me dejó sin palabras, cosa nada fácil.

La dije que si quería un baño en la piscina, para mi desgracia no accedió, el calor aun reinante en esa época le había hecho abrirse un poco la camisa que llevaba y un buen par de tetas asomaban apretadas por el delantal, con una falda larga hasta los gemelos, verla mojada o semi desnuda me hubiera alegrado la mañana, pero aun no me tenia tanta confianza, me quité las bermudas y la camiseta sucia ante sus ojos, que admiraron mi cuerpo y mi rabo colgando, me metí en el agua y me quedé allí flotando.

Pensado en las palabras que le había dicho a Alba en un arrebato de ira, si, pero reales, durante casi 2 años había mantenido una relación con Ana, y luego con Lara y Eleonor y Lili, o Carolina o como mierda se llamara, me había ocupado de ellas, había sido bueno, me había metido en líos y me usaban como tierra firme en sus turbulentas vidas, estaba cansado y agotado del peso que eso suponía, apenas me había follado 2 veces a Alba ¿y ya iba a dejar a su marido por mi?, supongo que yo solo seria la excusa final para convencerse, no creo que fuera feliz del todo, pero ahora me daba cuenta, eso, no es problema mío, si no suyo, no, no se volvería a repetir la historia, yo ya estaba exhausto de salir perdiendo por asumir los problemas de los demás, tenia 21 años, un enorme piso y un polla gigante, se acabó ir de responsable y de buen chico, ahora tocaba disfrutar, me iba a follar a todas las que quisiera, cuando quisiera y como quisiera, estuvieran casadas, con novio, solteras o en medio de una misa, ahora tocaba mirar por mi y mi moral se derrumbaba.

Salí del agua como el viento, casi atropello a Dani por el salón, fui a la habitación de abajo donde hasta hace nada compartía con Ana una vida ficticia, y entré, la oscuridad llenaba todo, solo la luz del sol que entraba por la puerta y se reflejaba en el espejo del mueble dejaba ver dentro las figuras de la cama o el armario, avancé con frialdad hacia el mueble, quedaría genial haber andado en cámara lenta con pasos firmes y música de batería de fondo, pero la realidad es que me di en el meñique del pie derecho en una de mis zapatillas, solté un grito de dolor momentáneo, y cojeé hasta el mueble, levanté el pie y apreté el dedo con fuerza, pero había llegado a mi destino. Si iba vivir la vida, necesitaba mujeres, y sabia donde buscar, abrí un cajón, y ante mi salieron decenas, casi un centenar, de papelitos, con números de teléfono, notas y nombres, todos los que había estado guardando, mas como respeto que como útiles en un futuro, pero ahora los tenia delante, y al mirarme vi mi rostro reflejado, con la luz del sol rebotando del espejo en mi mirada, dejándome ver una sonrisa malévola.

CONTINUARA……….

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Relato erótico: “MI DON: Raúl – Todo en contra (35)” (POR SAULILLO77)

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Alguna vez habeis ido a un buffet libre?, supongo que si, o al menos sabréis lo que es, un montón de comida, de todo tipo y te muchos lugares, te coges tu plato vacío y te plantas delante de decenas de bandejas con la comida llamándote, ensaladas, arroces, pastas, mariscos, fritos rebozados, carnes en salsa, pollo asado, sushi, churrasco argentino o wok oriental………..vas cogiendo un poco de cada cosa que te gusta hasta que te das cuenta de que tienes el plato lleno a rebosar, tapado por un trozo de pizza, si no os pasa ya os digo que a mi si, y luego vas a tu mesa, y te sientas delante del plato sin saber por donde atacar, ni como meterle mano a aquello. Algo así me pasaba, estaba sentado en la cama, con un puñado de papelitos en cada mano, leyendo notas cariñosas, amables y alguna subida de tono, llevaba casi 1 hora intentando decidir quien seria la 1º a la que llamaría, mi jefa tenia un polvazo y sus aires superiores me invitaban a bajarla de la nube a pollazos, aunque la monitora del gim era un escándalo de mujer, puestos a pensar las del parque que me perseguían cuando salía a correr por allí eran las ultimas que se habían ofrecido, pero la hija de Luz y sus aires caribeños aun eran recordados en mi mente, dios, que dolor de cabeza se me estaba poniendo, era plenamente consciente que cualquiera de ellas con una llamada y algo de mi encanto serian mías en breve tiempo, y puestos a disfrutar, sabia de cierto piso con 3 estudiantes, una a la que ya tenia medio entrenada de enormes tetas, otra que era mi “hermanita” con un trasero que ni J LO, y a una exuberante canaria cuyo papel andaba perdido en ese cajón desde Navidades, sin duda meterme en ese piso seria de lo mas estimulante, y mas desde que Manu se fue de allí, y su habitación la ocupó Helena Mara, la hermana de Alicia, cuyo papel había tenido en la mano hacia nada.

Mara, para abreviar, era un par de años mayor que su hermana, era arisca, seria y de difícil trato, por eso sus amistades, las de verdad, no eran muchas y pasaba mas tiempo con los amigos de su hermana que con los suyos, una mujer fría y seca que nunca demostró el menor interés en mi, mas que por mi aspecto previo sobretodo por mi afabilidad, mi sorna, y mi capacidad infinita para hacer el ridículo solo por hacer la gracia, chocaba directamente con su forma de ser, pero todo eso había cambiado, desde Navidades, desde que me vio con el traje de Eric arreglado, no solo me dio su papelito correspondiente, si no que había intensificado el numero de veces que quedaba con nuestro grupo, me llamaba o me mandaba mensajes a menudo, no cadenas de mensajes ni bromas, si no preguntarme que tal estaba, como me iba todo, que iba ha hacer ese día, que si iba a la fiesta de su hermana………..Pasaba de ella como de la mierda por eso, pero físicamente era atractiva, sin tanta cadera como su hermana, si tenia un culo prieto y bien levantado, le gustaba presumir de el con leggins y vaqueros ajustados, mayormente para suplir las carencias en su pecho, si llegaba a una 80 era de milagro, picaduras de avispa mas que senos, aun así su figura esbelta y su cuerpo fino había llenado mi mente en mas de una ocasión, usaba tacones casi siempre para realzar su trasero y tenia cierto estilo y clase a la hora de vestir, morena con los ojos negros y el pelo corto por lo hombros pero siempre con peinados complejos y estilizados, de los años 30, guapa y con una cualidad que a muchos no gusta pero a mi me llama la atención, ojos enormes y salientes. Estaba harta de vivir aun con su madre y que su hermana pequeña ya se hubiera independizado, no encontraba un novio que la soportara más de 3 meses, aunque se decía que follaba como una loba, y viendo la habitación libre se fue a vivir al piso de estudiantes. Sin duda todo un reclamo, meterme en esa casa era un sueño, yo solo con 4 pedazo de mujeres, adolescentes todavía, a las que adiestrar, 3 desde 0.Pero había un problema, yo ya tenia casa, y me había costado un mundo tenerla, no renunciaría a ella para meterme allí, con 4 mujeres cada una con su carácter, su ego y sus sentimientos, no me sentía ni física, ni mentalmente capaz de dominar la situación, y en ese momento necesitaba desahogarme, llevaba 1 mes largo sin follar y Alba apenas me había saciado, tenia un apetito voraz de sexo, y solo conocía a una persona que me domara, cogí el móvil y la llamé.

-YO: hola preciosa, ¿como te va la vida?

-MERCHE/LEONA: pues no muy bien ahora mismo uffff uffffffff.

-YO: ¿que te ocurre?

-MERCHE: que he roto aguas, me voy para el hospital, adiós……..- me colgó.

Me quedé medio tonto con el teléfono pegado a la oreja y una sonrisa estúpida, llevaba 1 año y varios meses sin hablar con ella, desde que Ana y yo la pedimos ayuda para buscar piso, donde me presentó a su prometido hablando de planes de boda, ni una sola noticia de ella hasta ese momento, y ahora, cuando mas la necesitaba mi leona estaba de parto con el cachorro de otro. Era mi plan A, no pasaba nada, ya tendría tiempo de retomarla cuando pasara un tiempo prudencial, hasta me alegré, no por que fuera madre si no por que dicen que cuando son madres a las mujeres les crecen las tetas, y Merche ya tenia un buen culo, con un buen par de tetas seria ideal, el pensamiento era cruel y poco apropiado, pero me convencí de que ese era mi nuevo yo, “que se joda, me buscare a otra”. La siguiente del ranking era Madamme, pero me negué en redondo, quería que Raúl fuera malo, no que Zeus regresara, y acostarme con Madamme sin ser Zeus seria perder todo el poder que tenia sobre ella, y bien me había servido con el ex de Eleonor. Descartada, ya tenia tachadas a las 4 mujeres que mejor follaban con las que había estado, Ana y Eleonor incluidas, a partir de ellas, el resto estaba lejos, y no por poco, Lara era la opción que me venia a la mente, pero a ella nunca la pude penetrar completamente y no estaba como para ir con remilgos, joder, me estaba costando mas de lo esperado, así que me serené, “Pensar, razonar y analizar”, era lo que me había enseñado Eli……….de golpe caí, Eli era la respuesta, era casi poético, como si el universo me estuviera hablando a gritos y no lo hubiera oído hasta ahora, si había renacido con una enfermera, como mi 1º experiencia, que menos que seguir las pautas, y volver a los brazos de Eli. Llamé al móvil que tenia de ella “El móvil al que llama no corresponde a ningún usuario”.

-YO: ¡¡me cago en tu puta madre!!- grité tan fuerte que se asomó Dani, la sirvienta.

-DANI: ¿que ocurrir?- sobresaltada mi miraba con restos de ropa sucia en las manos.

-YO: nada mujer, que por lo visto las mujeres me huyen hoy.- me miró sin entenderme del todo.

-DANI: su tu querer, yo follar ahora.- la miré sorprendido, la forma tan natural con la que lo decía parecía que se ofrecía a sacarme la basura y no a sexo. La miré dubitativo, más que nada por que parecía que los astros se habían aliado en mi contra, pero si la tomaba así, no seria diferente al resto y la había hecho una promesa de no tocarla ni pedirla nada hasta que ella quisiera.

-YO: no, ya te dije que tu decides, y no te ofendas, no creo que este a la altura de lo que necesito.- se encogió de hombros y se marchó como si nada.

Rebusqué en una vieja agenda el número fijo del gim de Eli donde me había adiestrado en las artes del amor.

-RECEPCIONISTA: Hola, buenos días, aquí Eli sports 1, ¿en que puedo ayudarle?- me sorprendió no oír a Eli, cuando estaba allí siempre lo cogía ella y menos tenia para una recepcionista, sabia que desde mi marcha le habían ido bien las cosas, pero como con todas, había perdido contacto durante esos 2 años de noviazgo con Ana.

-YO: si, hola, buenos días, preguntaba por Eli- se hizo un silencio incomodo.

-RECPECIONIISTA: ¿quien?

-YO: Eli, Elisabeth vamos, la jefa.- soltó una carcajada.

-RECEPCIONSTA: lo siento señor, la señorita Elisabeth no atiende al teléfono, es una señora muy ocupada como para andar contestando a cualquiera, dígame en que puedo ayudarle y le complaceré.

-YO: creo que no lo entiende, soy amigo suyo, y no la localizó.

-RECEPCIONISTA: puede concertar una cita si lo desea, dígame su nombre y ya le llamaremos cuando haya una hora disponible.- pareció ni escucharme, mascando chicle sonoramente.

-YO: esta bien, dígale que Raúl, su GRAN amigo, la anda buscando, dígaselo así y ella sabrá quien soy.

-RECPECIONISTA: esta bien, así se lo diré, pero le advierto que es una persona muy ocupada y no toleraremos que se gasten bromas.- me colgó bruscamente.

Me tumbé en la cama y me eché a reír de impotencia, al rato acudí a la cocina totalmente desnudo con Dani terminando de recoger sus cosas para irse, sin disimulo me miró la polla y se despidió con un abrazo cálido y un beso en la mejilla, bebí algo pensando la locura de situación, Eli misma me había llamado desde ese móvil hacia 1 mes al enterare de mi ruptura, ¿y ahora estaba cortada la línea?, comí algo decente y puestos a esperar, decidí retomar mis rutinas de ejercicio, cogí la bici, me puse el móvil en una funda para ir escuchando música y salí a dar una vuelta, se me notaba enquistado, los músculos se desperezaban y sentía como me costaba seguir un ritmo de pedaleo, estaba en baja forma, el mes de inactividad me paso factura, regresé a la hora y media a casa dándome un chapuzón en la piscina desnudo, cuando oí sonar el teléfono en el salón, como un rayo salté del agua y entré en el salón salpicando agua y con mi rabo dando vueltas, me costó sacar el móvil de entre la ropa de deporte, cuando por fin descolgué.

-YO: ¿si? – respondí respirando agitado.

-ELI: ¡¡¿que tal esta mi GRAN amigo?!!- gritó con alegría.

-YO: desesperado por verte, ¿que narices le pasa a tu móvil?

-ELI: nada, que como ahora soy famosa he tenido que cambiar de numero.- me quedé a cuadros.

-YO: ¿famosa de que?

-ELI: ¿no te acuerdas?, ya te lo dije la última vez que hablamos, hace 1 mes………

-YO: lo siento, hace 1 mes no estaba en mis cabales.

-ELI: ainsssss pues busca Eli sprots en Internet o las mañanas con Eli, y te enteras…..¿que tal tu?

-YO: mucho mejor, y recuperado, aunque ando algo atontado, me vendría bien quedar con una vieja amiga como tu para charlar.

-ELI: por supuesto, cuando quieras, ¿donde estas? que te paso a buscar con el coche – sonreí al ver su predisposición.

-YO: déjalo, ya voy yo con el mío, ¿donde?

-ELI: pues en el gim nuestro………..vamos en el que estuviste conmigo, ¿te vienes ya? Es que estoy liada pero luego tengo un rato..

-YO: si quieres……..

-ELI: claro tonto, vente pero si me ves ocupada espérate un rato que tengo trabajo aquí, ¡¡un beso y hasta ahora!!- sonó a autentica felicidad.

Me di una buena ducha, quitándome los pelos del pecho, no quería aparecer ante ella descuidado, me vestí con un pantalón de gimnasio ajustado pero sin slip, con la polla colgado y marcándose claramente al moverme, con una camiseta encima y nada mas, tal como iba a su gim, para establecer una conexión directa con ella según me viera y recordara aquellos tiempos, Eli era quien me lo había enseñado todo, al menos las bases de las que fui aprendiendo por mi cuenta, si iba a por ella tenia que tener esos detalles en cuenta, aunque era mas un juego que otra cosa, la iba ha hacer una demostración, estaba seguro de que solo con pedírselo nos acostaríamos sin que pusiera objeción alguna. Hice algo de tiempo mirando lo que me dijo en Internet, resultaba que su cadena de gimnasios se había expandido, y no 2 o 3 en Madrid, si no por toda España, tenia centros nuevos en Barcelona, Bilbao, Sevilla, Valencia y algunas ciudades mas, se había extendido como la pólvora y al ver la pagina web lo entendí, Eli llevó aquel ligero erotismo en sus clases para atraer clientes, a un nuevo nivel, parecía un pagina erótica o porno mas que de un gim, llena de hombres musculosos con el torso desnudo sudando y haciendo ejercicios, o de mujeres con poco mas que un biquini encima, exuberantes y sensuales agitándose ante la cámara. Cuando busqué “Las mañanas de Eli”, me harté de reírme, le habían dado media hora en una televisión nacional por las mañanas, dentro de esos matinales de 4 o 5 horas donde se hablan de política, salud y sociedad, le dejaban dar una clase rápida con “sus métodos”, ella misma salía en directo acompañada de 2 o 3 monitores/as y de algún colaborador del programa que hacia el tonto pero Eli aprovechaba para explicar lo sencillo y fructífero de su estilo de entrenarse. Todo muy creíble y bonito hasta que te dabas cuenta de que Eli hacia exactamente lo mismo que cuando la vi por 1º vez, si, las rutinas eran ejercicios, pero con el paso de los minutos se volvían eróticas y sensuales, Eli y su escote abierto o su trasero ceñido en ropa elástica de deporte eran consumidos por la cámara, y cuando no era ella, era uno de los monitores, un negro con una musculatura espectacular, hasta yo quedaría en evidencia delante de el, y como no , con la polla bien marcada en el pantalón corto, era grande y vistosa. Enmarcado en un programa de sociedad y salud, tenían picos de audiencia enormes en esos minutos, todos sabían lo que Eli hacia y a todos les parecía bien, y como tal, su popularidad había aumentado.

¿Que por que no me había enterado de anda de esto? muy fácil, ese matinal empieza a las 9 y Eli entraba a las 10 de la mañana, hora en la que siempre he estado dormido, follando o trabajando. Mientras me bestia, me llamo mi madre, por onceava vez me daba la charla sobre lo ocurrido con Ana tratando de sonsacarme, el tema de cortar con Ana así paso a 2º plano en el momento en que la dije que me quedaba el ático, no a vivir si no en propiedad. Lo de Ana fue un interrogatorio, pero averiguar como, o por que, era el dueño del piso, fue peor, ni la SS, trataba de hacerla ver que ya me dio el coche, y ese piso era otro regalo, pero no colaba, tarde o temprano tendría que inventarme una excusa mejor o decirla la verdad, estaba empezando a elaborar teorías descabelladas y en ninguna salía bien parado, pero tenia otras cosas en la cabeza.

Cogí mi coche, el de lujo que me regaló Eleonor por Navidades, al ponerlo a mi nombre entonces, ya era mío aunque se fuera, total, tenia otros 7 coches iguales, o mejores, y no sabia conducir, no la importó ni la oí nombrarlo. Acudí al gim teniendo que aparcar lejos, casi en el parque por el que tuve mis revelaciones en su día, relamiendo ante lo que había visto, Eli no solo se conservaba genial para sus 38 años, si no que por la TV me pareció mas guapa y mas exuberante. Había una cantidad de gente enorme agolpada cerca del gim, incluso prensa y luces de cámaras, me tuve que abrir paso hasta la entrada donde 2 gorilas impedían el acceso a la masa de gente, me presenté como Raúl, como me advirtió Eli en un SMS, y me dejaron pasar, subí a las ala donde había pasado 1 mes “entrenándome” con ella, no sin esfuerzo, había gente por la escalera y los pasillos, al llegar a la sala entré con cuidado, estaban haciendo un reportaje con Eli respondiendo amablemente a unos reporteros con un grupo de gente a su alrededor, haciendo fotos y con micros por todos lados, la sala estaba rodeada de conocidos de los clientes, que estaban dando una clase, mas ornamental que real, dirigidas por el negro de la TV, que hacia mas ruido que indicar.

Esperé calmado sonriendo al ver la atención que generaba Eli, aquella mujer que cuando acudí a ella estaba a punto de cerrar el gim por las deudas, ahora salía en la TV y era considerada la nueva gurú de la salud del país, con una docena de locales por todo la nación. En mitad de la entrevista, un reportero de la competencia de su programa, con algo o mucho de malicia, la dijo que por que no les hacia una demostración de una clase delante de todos, pero mas que una petición fue una encerrona, ella no estaba lista, ni preparada, estaba pillada al no esperárselo y sonriendo mantenía la compostura, les indicaba que su compañero lo hacia muy bien, pero era mentira, y era obvio, era una pantomima para que se viera algo de movimiento detrás de ella en la grabación, y el reportero lo sabia, buscó sangre insistiendo con muy mala leche, tono hiriente y algo obstinado.

-PERIODISTA: ¿acaso la reina del gim es solo un cuerpo bonito que no sabe lo que hace?- el silencio llenó un segundo la sala, ni el periodista amigo de la cadena donde salía tenia replica a aquello y Eli mostraba tristeza en los ojos, sonreí, no sabéis cuanto, llevaba mucho, no se cuanto en realidad, sin hacer el ganso.

-YO: ¿que le parece si damos la clase juntos?- me adelante al resto de gente que espera ávida de carnaza social, al instante 4 reporteros se me echaron encima, pero solo miraba a Eli, que se volvió con asombro y algo de alivio, al reconocerme se puso roja y se eché a reír.

-PERIODISTA2: disculpe ¿y usted quien es?

-YO: soy un antiguo cliente de Eli, yo era un gordo asqueroso que no se tenia el menor aprecio, pero entonces entré aquí y salí siendo el hombre que soy ahora y todo gracias a ella.- la señalé para dar mayor fuerza al momento, lo dicho no era del todo falso, ni del todo cierto, pero bastaba para ser creíble.- si tengo que dar la clase con ella para que veáis como funciona, lo haré.

Para cuando terminé de hablar la mitad de las mujeres de la sala ya tenían clavada su mirada en el bulto de mis pantalones, para cuando el periodista enemigo asintió con ira al frustrarse su ataque, y plantarme delante del negro con la mano extendida pidiendo que Eli me acompañara, todas las miradas, hombres incluidos, se centraron en mi, Eli podría haberse vestido de camionero y hacer malabares, que daría igual, yo seria el centro de atención, asumí esa carga para que si ella fallaba, nadie se diera cuenta. Hice unos ligeros estiramientos en articulaciones mientras Eli se ponía a mi lado quitándose la chaqueta deportiva y quedando con un top ajustado y escotado, unos leggins negros que eran una 2º piel, y su eterna coleta, me abrazó dándome un beso en la mejilla.

-ELI: gracias – me susurró al oído, era tan evidente lo que había echo como que su audiencia la veía por el morbo y no por el ejercicio, pero de nuevo era una verdad incomoda tapada con una farsa cómoda, yo y mi marcada polla enorme en el pantalón eran la atracción.

Salté hacia atrás encarándome al resto de personas que hacían los ejercicios de forma lamentable, mandé al negro, valga que es descriptivo y no denigrante, a poner la música que Eli usó cuando estaba yo, y ocupé su lugar, con Eli a mi lado, di fuertes palmadas y me encaré con varios chavales y mujeres para pedir que se activaran y que se lo tomaran en serio, ver a un tío de 1,94 y 92 kilos de músculos gritándote con rostro rudo, pone serio a cualquiera. Cuando estuvimos en posición Eli reconoció la primeras notas, al igual que todos, habrían echo esa rutina mil veces, hice la cuenta taras y comenzamos, como montar en bici, al 2º compás todos clavaban los movimientos, el periodista amigo hizo su trabajo y fue arengando a los demás y los aplausos y gritos de animo fueron llenando la sala hasta casi tapar el sonido de la música, pero no hacia falta, Eli clavaba los tiempos y yo la seguía con seguridad, tenia su cuerpo y sus gesto clavados a fuego en la memoria, había devorado su cuerpo con los ojos durante un mes, con solo ver moverse un músculo en su pantorrilla ya sabia que tocaba a continuación, fue tan divertido que no me di cuenta de que había fallado en un par de gestos con los brazos, miré al periodista enemigo que se disponía a abrir la boca pero entonces me salí de la formación pidiendo disculpas, haciendo gestos claros como si hubiera sido la camiseta la que me limitaba los movimientos, me la quité pausadamente y de forma sensual, las palabras y silbidos de las mujeres se elevaron por encima de todo, un millar de flash de las cámaras saltaron a su vez, y hasta Eli me aplaudía con la boca abierta, veían un torso trabajado, la tableta marcada, los pectorales grandes y llamativos y unos brazos bien definidos, no era una maquina de músculos como el negro, venas hasta casi reventar y con los mollas sobresaliendo de forma antinatural, no, era mas atractivo, mas definido y por los suspiros que me llegaban, mas sensual. Eli me volvió a abrazar.

-ELI: gracias de nuevo.

-YO: tú continúa y reza por que no vuelva a meter la pata, la próxima será quitarme los pantalones y no llevo nada debajo.- mascullé con sorna.

-ELI: lo se, trata de no fallar, aunque hace tanto tiempo que igual deberías ir bajándotelos………..- su ironía me sacó una carcajada.

Clavamos el final de las rutinas y entre aplausos comenzó la de los bailes, Eli y yo lo hicimos de lo mas natural, bien agarrados y dando giros sin parar, los cambios de música empezaron y con ellos los cambios de pareja, sobra decir que las primeras veces 4 o 5 de las mujeres, de todas las edades entre 17 y 58, se pegaban por mi, pero se fue haciendo mas ameno, mi pecho desnudo y sudoroso las atraía como miel a los osos, me acariciaban y se frotaban con descaro sintiendo mi polla en reposo entre sus muslos o en su vientre o entre sus nalgas, yo bailaba y me reía sin parar, al finalizar Eli y yo terminamos la rutina juntos con un baile avanzado que solo unos pocos imitaron, aun los recordaba de mis últimos días con ella, giros, alzamientos de ella, posturas, todo acompañado de aplausos y mas jolgorio, al acabar le ofrecí mi mano a Eli como las parejas de baile profesional, la cogió encantada y nos dirigí delante el periodista enemigo que estaba rojo de ira a punto de estallar, sin mas, hice un amplia reverencia con el torso, acavada la obra de teatro, con todos en pie, Eli me siguió con algo de reparo.

-REPORTERO: y aquí termina una de las famosas clases de Eli, esta vez dirigida por ella misma, dando una clase magistral de que el esfuerzo y la diversión, no tienen que ir separados.- su forma de hablar era tan tediosa y rimbombante como tenia que ser, para cerrar el reportaje.

Eli comenzó un pasamos despidiéndose de la prensa y de los participantes de la clase, haciéndose fotos y firmando autógrafos, el negro le trajo un toalla, estaba empapada en sudor y brillaba bajo los focos, preciosa, pero descubrí que lo que dicen de que la TV engorda era cierto, la voluptuosidad que había visto en los videos no era real, Eli seguía escuálida, con un cuero apetecible pero cincelado a base del ejercicio, si dejaba de hacerlo o cogía algún kilo no era tan joven para que fuera terso y bien colocado. Un grupo de mujeres fueron a por mi, he hicieron lo mismo, fotos, besos y como no, mas papelitos y números de teléfono, no me dejaban ponerme la camiseta ni secarme el sudor, así que tenia la camiseta echa un trapo encima de un hombro mientras charlaba con ellas para hacer tiempo. Al final se fueron todos, la ultima una cría de 17 años roja de calor y excitación que no lograba quitarme de encima hasta que Eli apareció en escena, nos fundimos en un cariñoso abrazo y la cría entendió que no había sitio para ella allí y se fue. Estaba de pie con Eli casi colgando de mi cuello, hasta el punto de doblar las 2 piernas en el aire, su coleta colgaba haciéndome cosquillas en los brazos, para cuando nos separamos solo en negro estaba de fondo recogiendo la sala.

-ELI: ¡¡ bueno que pasa!! , mírate estas hecho un “mazicorro” – me abrió lo brazos para admirar mi torso.- casi ni te he reconocido.

-YO: gracias, una pequeñas rutinas y mira, si es que donde hay buen material….

-ELI: claro, seguro que no tendrá nada que ver lo que aprendiste aquí, ¿no?- guiñó un ojo con celo, haciendo el gesto de que nos sentáramos en un par de sillas cercanas.

-YO: bueno, algo………. ¿y todo este follón?

-ELI: ya te dije que estaba liada, últimamente estoy rebotando de un sitio a otro, y no paro de trabajar.- se puso de morros haciendo ver cierto hastío.

-YO: no me extraña, ya he mirado algo, ¿que te va de cine no?

-ELI: si, la verdad es que no me puedo quejar, he ido abriendo mas centros y luego lo de la TV una locura, pero todo gracias a ti.- me sacudió la rodilla con cariño.

-YO: ¿y yo que he hecho ahora?

-ELI: desde que la duquesa y la hija del alcalde venían a mis clases, se empezó hablar de mi y muchos círculos, no daba abasto con las solicitudes, y al final tuve que expandirme, la duquesa se ha portado bien conmigo, no solo pagó el año entero de alquiler de aquí, si no que me ha estado apoyando como socia todo el tiempo.

-YO: ¿y lo de la TV?

-ELI: pufff, un locura, cuando fui a Barcelona a inaugurar un centro, una de las primeras chicas era la hija de un productor de TV, un día que su mujer no pudo llevar a la hija, fue el quien la trajo, y desde entonces no se perdió una sala de mis “clases”, hablamos y charlamos, se le ocurrió la idea de probar a ver como sentaba a la audiencia, claro esta, me tuve que acostar con el para “impulsar el proyecto”, pero después de las audiencias ya no hacia falta, y así estoy, trabando y viajando como una esclava.

-YO: me alegro mucho por ti, y de verte- ya era suficiente cháchara, yo estaba allí por sexo.

-ELI: pues anda que yo a ti, me has salvado de un buen apuro.

-YO: ¿te andan chinchando los de la competencia?

-ELI: no lo sabes tu bien, les he tenido que demandar y todo para que dejaran de seguirme, y ni aun así, me extraña que no hayas odio nada, me dedican horas en los programas rosas.

-YO: no veo mucho la TV la verdad, y menos esos programas.

-ELI: mejor para ti, pero esa es mi vida ahora, hasta me han ofrecido hacer una sesión de fotos y una portada de una de esas revistas eróticas, mi representante me ha dicho que me niegue, me haga la dura y la ofendida, así dentro de unos meses me ofrecerán mucho más dinero.

-YO: no, si te veo en los Oscars en breve jajajaja- la cogí de la mano y la di un beso en ella, torneó los ojos de forma dulce.

-ELI: ya basta de mi, ¿y tu que tal, andas mejor?- se refería a mi ruptura.

-YO: pues si, la verdad, lo he pasado mal, pero ya pasó, o eso creo.

-ELI: ¿y que pasó?, si puedo preguntar, parecías feliz con ella.- mi cara se entristeció.

-YO: pues que confié en ella ciegamente, y ella no lo hizo en mi, aparte de que pensando en como fue todo, aquello no tenia sentido, fuimos muy rápido y demasiado lejos para chicos tan jóvenes, la cosa se descontroló.

-ELI: vaya lamento oír eso –su forma de decirlo denotaba que no era cierto, estaba encantada de tenerme allí – si puedo hacer algo para ayudarte, sabes que estoy aquí para lo que necesites.- una lagrima resbalaba por mi mejilla, me la secó con un dedo alzando mi rostro, y me abrazó fuerte, quedándose así unos segundos.

Al separarnos lentamente me besó en la oreja, luego en la mejilla, y mas tarde al quedar cara a cara, me besó en los labios con ternura, queriendo sanar mi pobre corazón con su cariño, se separó lentamente y abrió los ojos, me clavó su mirada tierna y yo no aguanté mas, y se me escapó una carcajada corta, Eli me miró confundida, pero luego abrió los ojos y la boca sorprendía, me sacudió una palmada en el hombro.

-ELI: ¡¡¡serás cabron!!! Casi me la cuelas- rompí a reír grotescamente.- que mamón, ha sido de manual y me la he tragado.

-YO: soy buen aprendiz eh….- esquivaba y resistía una lluvia de manotazos furiosos de Eli, que se había dado cuenta al fin.

Desde antes de salir de mi casa había seguido paso a paso sus consejos, 1º sorpréndela, no deje que viniera ella a mi casa si no que fui yo a por ella, 2º analiza y estudia, la situación con el periodista me fue al pelo, 3º ayúdala en lo que necesite, se su héroe, había salvado la clase con soltura, y 4º, muéstrate sensible y sentimental, usar la baza de Ana me pareció creíble y en parte, era cierta. Todo pensado para que Eli se sintiera sorprendida, agradecida, complacida, en deuda y por ultimo con un pájaro herido al que desear curar entre las manos.

-ELI: eres un mamón, ¿como te atreves ha hacerme eso a mi? ¿Acaso Ana era tan poco? – cesó su vendaval de golpes.

-YO: lo siento, pero trato de pasar pagina, solo quería divertirme un poco, ¿que te ha parecido?

-ELI: no ha estado mal…….- le restó importancia, pero nunca sabré hasta donde hubiéramos llegado sin que se diera cuenta si no se me hubiera escapado aquella carcajada.-…..pero del todo inútil, no hacia falta que usaras trucos para………- paso su mano por mi muslo, peligrosamente cerca de la punta de m rabo marcada bajo la tela.

-YO: ya lo suponía, pero no tendría gracia si fuera fácil.

Pasamos casi media hora mas charlando y esta vez si contándole todo lo que me pasó con Ana, Eleonor y las demás, necesitaba desahogarme con alguien y Eli era la única con quien podía hacerlo, luego entre risas ayudamos al negro a terminar de recoger todo, al contarle lo de la llamada a su recepcionista la tuve que parar para que no la despidiera por teléfono allí mismo, Eli tenia un carácter colérico cuando se ofuscaba, aun tenia en la retina la imagen de Carla, su amiga, o ex amiga, que trajo en mi aprendizaje y que castigó al intentar follar conmigo si su permiso, metiéndola un consolador descomunal por el ano y dejándola así bastante tiempo, provocándola un repentino efecto estatua, y que no volviéramos a verla. Después la invité a cenar, bueno, se lo propuse, al final pago ella, charlamos de vanidades y ella bebió alguna copa de mas, y fue tedioso al ser interrumpidos constantemente por personas que la reconocían y la pedías autógrafos y fotos. Parecía muy interesada en mi vida sexual, la suya era simple, tenia un ritmo de vida que no la permitía estar mucho tiempo en un sitio, y cuando emergió el negocio dejó de dar clases “extra curriculares” de sexo para dejarlo en manos de sus monitores de confianza, salvo polvos con el negro cuando la lujuria la llenaba, o algún calentón repentino, no tenia mas.

Para cuando terminamos de cenar y dar un paseo hasta mi coche, ambos ya teníamos mas que claro que íbamos a follar, ya en el camino a mi casa Eli acariciaba mi brazo con dulzura, sin dejar de mirarme con ojos llenos de fuego y mordisqueándose el dedo anular de la otra mano, esa dulce sensación de ansia en el coche, en silencia, dedicándonos miradas ardientes y sonrisas picaras, sabiendo los 2 lo que iba a ocurrir, me tenia la polla a reventar, y sin slip sobresalía de forma grotesca, me la tenia que acomodar a cada instante para no darme con el volante, y ella se reía, no dejaba de reírse y de cruzarse de piernas de forma sensual, acomodándose de forma erótica el cinturón de seguridad. No cruzamos una sola palabra, ni siquiera cuando vio el bloque de lujo o ante el ascensor, parecía impresionada pero solo lo aprecia, no lo demostró ni por un instante, simplemente se agarró de mi brazo y no dejaba de frotarlo, una vez dentro del ascensor se puso delante de mi, rodeándonos con los brazos me sujetó la cabeza para darme un firme y refrescante beso.

-YO: te he echado de menos.

-ELI: mientes fatal.

-YO: ¿en que miento?

-ELI: no me echas de menos, quizá si, pero no estoy aquí por eso, me has traído para desquitarte.- sonrió levemente, con algo parecido a la pena en los ojos.

-YO: te he traído por que te necesito.

-ELI: lo se.- me volvió a besar con dulzura, de forma sonora.- y yo a ti.

Acarició mi pecho por encima de la camiseta tirando de mi nuca para besarla, le sacaba cabeza y media, se tenia que poner de puntillas pese a agacharme, la ayudé elevarse apretando su espalda contra mi y elevándola por mi cuerpo, mientras nuestras lenguas tenían una pequeña batalla, girábamos nuestras cabezas y abría los labios a su ritmo, ella cerró los ojos desde el principio, yo empecé como con todas, mirándola, pero ella me enseñó casi todo y por ende, al rememorar sus besos cerré los ojos y disfruté de la pasión que se estaba iniciando, cuando sonó el “ding” del ascensor al llegar al ático ella dio un salto y se me subió encima, la sujeté de los muslos y entre risas y caricias avancé hasta la puerta, me costó un mundo abrir la puta puerta, tenia a una gata salvaje subida encima apoyada contra ella, al abrir casi se me cae al suelo, pero se agarró bien al cuello y poso suavemente los pies en el suelo, acarició mi rostro antes de darme un ultimo beso y darse la vuelta, esta vez si, su rostro reflejo cierto asombro.

-ELI: madre mía, ¿esta es la casa que le levantaste a esa ricachona?

-YO: no esta es otra……….en realidad tengo 8 mas así por todo el mundo…..- la sorna era evidente.

-ELI: ¿tienes algo de beber?

-YO: tengo algún de refresco en la nevera…….- de golpe me sentí estúpido al verla reírse.

-ELI: jajajaja no tonto, digo vino o champan……..- sonreí para disimular, tan centrado estaba en su cuerpo deslizándose por la entrada que no había prestado atención.

-YO: ya sabes que no bebo, hay algunas botellas encima de la nevera, Eleonor no se las llevó, no se que son.

Fuimos a la cocina y tuve que estirarme para alcanzarlas al ver como Eli daba saltos de forma graciosa sin alcanzarlas, baje un par de botellas, tenían algo de polvo, y se las fui pasando, su cara de asombro fue tremenda.

-ELI: pero esto es un Rioja de 300€ y esto un blanco francés, esta de 700€ no baja……..- me las enseñó por si no me lo creía, asentí encogiéndome de hombros, se de vinos lo justo como para saber que eran buenos y poco mas.

-YO: pues a ver si están malos ya, tiene pinta de llevar ahí mucho tiempo.- soltó otra carcajada que me volvió a hacer sentir tan estúpido, o mas, que antes.

-ELI: no, cielo, estos vinos cuanto más tiempo pasen mejor, anda busca un sacacorchos que esto tiene que respirar.

Entre los cajones de la encimera encontré uno, se lo di y con ojos de aprendiz vi como hundía la punta y sacaba el corcho con una habilidad que me pareció increíble, la bajé un par de copas elegantes y nos fuimos al salón, nos sentamos en el sofá mientras dejamos la botella del Rioja abierta y el par de copas una a cada lado en la mesa, al sentarse Eli se clavó un trozo de madera saliente y dio un respingo.

-ELI: ¿que le pasa al sofá?

-YO: nada, que un día se me fue la cabeza y le rompí un par de tablas, tengo que cambiarlo…….- lo había pensado pero un sofá costaba bastante y la verdad es que lo usaba poco.

Hábilmente aprovechó la coyuntura para, quitándose la chaqueta de deporte quedando solo con un sujetador deportivo, sentarse pegada a mi, con el torso vencido sobre mi lado, pasé mi brazo por encima de su hombro, ella rozó con su mano en mi pecho y fue subiéndola por mi cuello y mi cara hasta que nos fundimos en un beso pasional, mientras ella frotaba su pecho contra mi costado, una mano jugaba con el cabello de mi nuca y la otra se apoyaba en el sofá para elevarse, yo acariciaba su espalda con una mano mientras la otra fue a su cintura, apretándola contra mi obligándola a doblar la espalda de forma sensual, estuvimos así unos minutos, probando nuestros labios y lenguas con un brillo especial en los ojos cuando parábamos a respirar, sirvió un par de copas, y pese a mis reticencias, probé la copa por su insistencia, ella pareció elevarse a los cielos al primer sorbo, lo saboreó con gusto y sonrío tapándose la boca con la mano, me volvió a insistir y ahora si, después de olerlo por encima y sentir un dulzor atractivo en la nariz, me mojé los labios. De pequeño mi madre dice que me pilló con 3 años sentado frente a la nevera bebiendo un brick de vino barato del que usaba mi padre en las comidas, desde entonces y salvo algún botellón con los amigos donde solo bebía calimocho, (una bebida típica mezcla de cola, vino, un toque de algún licor de frutas, ya sea mora o manzana y con muchos hielos.), siempre bañado en mucha mas cola que vino, no había tenido mas contacto con esa bebida. Al sentirlo en la boa de inmediato noté la diferencia entre el vino de brick y uno de alto nivel, era fresco, especiado y con un sabor a madera nada desagradable, aun asi al beberlo encogí el rostro y sacudí la cabeza al tragarlo, no podía negar que tenia un buen sabor, tampoco que no me gustaba.

Fue mejor ir probándolo de los labios de Eli, que intercalaba besos con sorbos, a media botella ya tenia a Eli subida encima montándome con una amazona, se había soltado la coleta y una melena caía hasta cubrirla lo pechos con dificultad, seguía con una copa en la mano bebiendo y frotando su pelvis contra mi polla tiesa a punto de romper la tela de mi pantalón, me quitó la camiseta y mientras llevaba su cadera de adelante a atrás friccionando con todo el largo de mi rabo, acariciaba mi pecho con la mano libre de la copa, yo acariciaba sus mulos desde la rodillas hasta los glúteos, aferrándome a su culo y acariciando de forma circular, aun recordaba que eso la ponía a 100, y cuando lo hacia se le ponía una sonrisa enorme, a la 3º vez se quitó el sujetador deportivo, tan prieto era que al sacarlo sus pechos rebotaron de forma deliciosa, cayeron unos centímetros, la edad podía mas que el ejercicio, pero aun así era apetecible, se tumbó sobre mi pecho besándome y llevando una mano a mi entre pierna, iba acariciando mi polla con suavidad, apreté su culo con fuerza para elevar su torso y en vez de besar sus labios, besar sus senos, los pezones erectos como estalactitas de hielo, al lamerlos oí su gemido, el ritmo era lento peor era un ritmo de sexo, se frotaba contra mi mientras yo masajeaba su trasero me comía sus tetas con dedicación militar, de alguna forma metió su mano por dentro del pantalón y estaba haciéndome una paja muy leve, mas bien solo pasaba sus dedos por la punta tirando de la piel hacia atrás, saboreando sus labios de nuevo. Pasados unos minutos se puso en pie y me dio la espalda para servirse otra copa, empecé a pensar que estaba bebiendo demasiado, tenia las mejillas coloradas y no sabia si era por mi o por el Rioja, dejé de pensar cuando de forma sensual y lenta se fue quitando los leggins o el pantalón elástico deportivo, lo fue enrollando y agachándose sin doblar las rodillas regalándome y una visión espectacular de su trasero, y del tanga rojo fuego que separaba sus nalgas, me alcé pera besar y acariciar aquellas pierdas de mármol, abultadas y redondas, pero duras y firmes, no me resistí a darla un cachete fuerte dejando que mi mano quedara plasmada en su nalga derecha, pero la carne apenas se movió.

-ELI: dios, ten cuidado, eso duele.- contorsionó su cuerpo para acariciar mi pelo mientras besaba y trataba de morder aquel culo, era como un perro intentando morder un balón de baloncesto, la piel era tan dura y firme que no se doblaba como para poder enganchar con los dientes.

-YO: eres preciosa.- sonrió con ira.

-ELI: no necesitas adularme para calentarme, solo fóllame como mejor sepas.- al oír eso me levanté y la rodeé con los brazos, agarrando sus tetas, masajeando con fuerza.

Seguí con mi cadera los giros que hacia Eli, mientras la besaba del cuello apartándola el pelo y continuaba trabajando con mis manos sus senos. Ella reía, gemía y bebía de la copa indistintamente, la aparté la copa de la mano y la dejé en la mesa, dándola vuelta para que quedar de frente a mi.

-YO: ¿por que bebes tanto?

-ELI: no lo se.

-YO: no me engañas, todo tiene un motivo, si no, no pasaría, eso me enseñaste.- sonrío orgullosa, y me besó con lujuria, luego me abrazó, susurrándome al oído.

-ELI: por que ahora me vas a follar y aun tiemblo cada noche al acostare recordando la ultima vez que me hiciste el amor, no puedo apartarte de mi mente, cada vez que me penetra alguien cierro los ojos y te imagino a ti, ya me pasaba antes, cuando dejaste el gim, incluso el negro y su buena polla no han logrado que te olvide, entonces soñaba con ese mes, ese mes en que fuiste mío y donde me enamoré de ti, y tonta de mi te deje ir, luego después de que aquella estudiante te diera la droga africana y en ese mismo gim me follaste hasta desvanecerme, y a la cubana también, pero cuando estuvimos con Madamme, en aquella cutre habitación de hotel, donde destrozaste a aquella chiquilla, y luego le abriste el culo a la Madamme hasta hacerla pedir auxilio, y aun así después exigiste que fuera tuya, y me partiste en dos como a una colegiala novata, hasta que sentí que nos fundíamos en uno solo, desde ese día me masturbó a diario pensando en ti, no quiero, se que es estúpido, has estado 2 años alejado de mi y aun así al saber que me habías llamado me dio un vuelco el corazón, al oír tu voz he sido mas feliz que en mi vida –cambio el tono lascivamente, mordiendo el lóbulo de mi oreja, – y al verte en el gim he mojado las bragas como un virgen.

Fue un discurso que tenia en la cabeza, habría pensado en el cientos de veces si era verdad aquello, en el momento en que me tuviera delante otra vez, no lo sabia, si, creía que teníamos cierto nivel de amistad, pero ella me lo había ensañado todo, era mi “maestra”, nunca pensé en que seria yo el dominante de la relación, que la tendría así, esperándome como si hubiera ido a la guerra y cogiera el papel de esposa devota, ansiando mi regreso.

-ELI: ¿no dices nada?

-YO: ¿que puedo decirte?- se separó lo justo para cogerme de la cara y sonreír de forma falsa.

-ELI: jajajajaja casi te la cuelo eh……..- reí por seguirle la broma.-……..te la he devuelto jajajjaja- si, tal vez quiso hacerlo así, la dejé pensar que me había pillado, y era cierto.

No tenia palabras, pe ro mientras su cara decía una cosa sus ojos decían otra, no soy tan tonto como para creer que una mujer como ella estaría mirando por la ventana día y noche por si iba a verla, pero sin duda había ocupado gran parte de sus pensamientos en esos 2 años, y de las primeras lecciones que me dio Eli fue que si vas a mentir en una relación añádele tanta verdad como sea posible, así será mas creíble, y sin estar seguro del todo, sabia que ella estaba haciendo lo mismo.

Dejé las elucubraciones al sentir sus labios en mi cuello, y sus manos metiéndose por dentro del pantalón en mi trasero, hacinado fuerza y arrodillándose a la vez que lo bajaba, mi polla saltó como un resorte golpeando con fuerza uno de sus brazos, me la agarró con ambas manos estrujándola y triando de la piel hacia atrás, si me faltaba algo por endurecer, un 1º lametón al glande me la puso a de piedra, se le escapó una sonrisita mientras masturbaba despacio.

-ELI: dios mío, había olvidado lo grande que parece.

-YO: pero la chupabas bien.- alzó la vista con orgullo y lujuria.

De un gesto constante y lento fue metiéndose la polla poco a poco en la boca, cuando se atragantaba paraba, pero no retrocedía, se acostumbraba y continuaba, le costó no vomitar pero ¾ de polla entraron en su gaznate, al salir tomó aire y un río de babas me bañaba el pene de arriba a abajo, con varios hilos haciendo de puente entre mi glande y su boca, roja y congestionada lamió y chupó hasta dejarla limpia de nuevo, trabajando el tronco y lamiendo los huevos con esmero, con una masturbación constante, me estaba matando, salvo Madamme no había otra que la chupara igual, cuando se dedicaba al grande su lengua era un pecado, y un truco con los dientes, pasarlos como si mordiera una fresa, como un incauto la dejé hacer mas de 20 minutos, donde se esforzó en no aparentar un dolor en la mandíbula terrible, pero logró su premio, sujeté su cabeza y eyaculé fuertemente notando como los chorros golpeaban en su garganta y la hacían toser, pero sin separar sus labios fue dejando que la llenara la boca y aun vez terminado, chupar como un helado hasta sacarse mi polla de la boca, sacó la lengua mostrándome parte de mi semen, se relamió con obscenidad y se repaso los labios con los dedos riendose, antes de tragárselo todo. La cogí de los brazos y tiré de ella para ponerla de pie, la besé con furia doblándole la espalda, saboreando los restas de mi leche con el olor a Rioja.

-YO: ¿como sabe la mezcla?

-ELI: es un sacrilegio estropear el vino así, pero tu semen esta bueno. ¿Hace cuanto que no te corres?, por que vaya cantidad, casi me ahogo, si lo se no ceno jajajaja- la carcajada fue de lo mas natural en ambos.

-YO: pues esta mañana me ha ayudado una enfermera, y ayer por la tarde a decir verdad, pero antes de eso, casi mes y medio.

-ELI: sin sexo, pero alguna paja habría caído……

-YO: pues la verdad, no lo se, puede que si, pero si pasó, no lo recuerdo.- era cierto y no haría el esfuerzo en recordarlo, me parecía vergonzoso reconocerlo.

-ELI: pobre mío, el atasco que debes de tener, deja que te ayude.- me agarró la polla de nuevo y con dos besos largos ya estaba empalmado de nuevo.

-YO: antes deja que iguale el marcador.

Me aparté y deje que Eli se pusiera a 4 patas sobre el sofá, me arrodillé tras ella y plante una mano en cada nalga, separándolas lo mas posible, solo con eso gimió de gusto, al quitarle el tanga y meter mi lengua en su coño casi le da un patatús, con un dedo frotaba los labios mayores mientras mi lengua repasaba cada recóndito lugar de su coño, al localizar el clítoris estuve 5 minutos lamiéndolo y chupándolo, sacándola gemidos y oyendo como golpeaba el respaldo del sofá, de nada la sirvió cuando mis dedo la penetraron y buscaron su punto G, allí comenzó a mover su cuerpo al ritmo de mis dedos, retorciéndose como aun serpiente sobre si misma, yo no dejaba de abrir y cerrar sus nalgas mientras mi boca hacia viguerías, las que ella me enseñó y otras que fui aprendiendo con otras mujeres, sus lamentos regalaban mis oídos, se dobló para agarrarme la cabeza por el pelo, como si estuviera cortada, y dando 3 fuertes gritos tembló del orgasmo provocado, pero me dio igual, seguí, como un minero, perforando su coño con 2 dedos y lamiéndola el clítoris, mientras mi otra mano dejó sus nalgas y con el pulgar fui acariciando su ano, de vez en cuando apretaba para ir haciendo sitio, ella volvía a gemir solamente pero no saltaba mi cabeza, no se si tenia miedo a que siguiera o que parara, pero así se sentiría mejoro, supongo. Al 4º intento mi pulgar entró en su ano provocándola un silencio roto por los suspiros, sin mucha dificultad el pulgar entró entero y salía y entraba con la misma facilidad que mis otras falanges en su vagina, ella hacia fuerza con la cadera hacia atrás hasta que llegaba un punto y se recostaba hacia delante, para volver a hacer fuerza, era delicioso y a los pocos minutos reventó dando coces en otro orgasmo que esta vez me bañó la cara, disfruté de ello y seguí un minuto mas lamiendo su interior.

-ELI: ¡¡ME CAGO EN TODO………….. JODER……………. SI……………..ASI SE COMOE UN COÑO……………. COMO DIOS MANDA!!- soltó un risa ahogada entre respiraciones jadeantes.

La di la vuelta para tumbarla boca arriba y meterme entre sus piernas quitándola del todo el tanga, cogí la botella de vino.

-YO: ahora quiero beber yo.- vertí lo que quedaba de la botella sobre el cuerpo de Eli, su coño, su vientre marcado y sus pechos, ella trató con recogerlo con las manos con una cara de asombro enorme.

-ELI: ¿¡¡¡pero que haces loco!!!?

Ni la respondí, desde su coño y sus muslos fui lamiendo y chupando todo el vino, su cara de asombro se esfumó cuando fui subiendo por su cuerpo hasta sus tetas, el aroma era hipnótico, a sexo y buen vino, me aferró a sus pechos que degusté como brío, tirando con los dientes de unos pezones que parecían que iban a estallar, al llegar a su cuello me agarró de la cabeza y probó el vino de mis labios, la lengua de ella era fuego, apenas podía seguirla el ritmo y mi polla daba cabezazos contra su vientre, ella estaba pegajosa, apestaba al vino y a sudor, a mi semen y a sus fluidos.

-ELI: eres un bestia, acabas de tirar una botella de 300€ y has destrozado lo que quedaba de este sofá – hizo fuerza para sacarme de encima y ponerse en pie, la silueta de su cuerpo estaba marcada en el cojín, con el vino manchando todo alrededor.- mira lo que has hecho…….- la abracé por detrás acercándome a su oído.

-YO: lo que te debe de preocupar es lo que te voy ha hacer arriba en la habitación, pienso follarte hasta caer agotado, y me va a dar igual que supliques, no parare hasta estar saciado.

Sentí un escalofrío que la recorrió todo el cuerpo, la piel de su hombro se puso de gallina, ella sabia que era capaz, y ansiaba que así fuera, fue aun amenaza poco potente dialécticamente, seguro que las hay mejores, pero mi padre me enseñó que una amenaza solo es tan fuerte como la capacidad que crean los demás que tienes para cumplirla, “te voy a pegar una hostia que te voy a mandar a Saturno” suena genial pero no es real, “te voy a romper la muñeca como me vuelvas a tocar” no es tan potente pero era tan real como que en 2º curso le partí la muñeca a un chico que estaba jugando a pasarse mi mochila entre varios gamberros de 3º curso, me costó que me echaran de las clases de yudo y un rapapolvo del colegio, pero desde ese día la amenaza fue tan efectiva que al final dejé de usarla, no hacia falta, ningún matón se me volvió a acercar nunca y eso me ayudó a mi vida social al ser el “héroe” que defendía a los débiles. Me voy por ramas, bien, esta amenaza a Eli era del 2º caso, ella era consciente de que era capaz de cumplirla y eso la incendió.

-ELI: no podemos ir así a tu cama, vamos a dejar las sabanas para la basura.- sonreí ante la idea de mi cabeza, ahora creo que ella me la implantó, pero en ese momento me dio igual.

La cogí de las piernas y me la puse al hombro como un saco de patatas, gritaba de euforia y reía hasta casi quedarse sin aire, fui a la puerta de la terraza y la abrí para dejar que el aire de la noche acariciara nuestra piel, al girarme ella vio la piscina, gritaba no, pero era uno de esos no que dicen si que ella me enseñó, corrí con cuidado de no resbalar y avisándola y poniéndola mas recta para que se preparara, salté al agua, a la zona mas profunda donde no nos haríamos daño, al emerger Eli se apartaba la espesa maraña de pelo de la cara pasándosela por todo su cabeza y quedando pegada a su nuca y espalda, reía mientras se limpiaba la nariz, su mirada era tenaz e inquisitiva, se frotaba el cuerpo quitándose la sensación de suciedad, yo solo me deleitaba de ver como se frotaba los pechos, al acabar con ella se me acercó y hizo lo mismo conmigo, sobretodo en mi hombro donde se había apoyado, yo buscaba su mirada mientras ella trabajaba, evitándome con una sonrisa clara.

-ELI: ¿a cuantas?

-YO: ¿que?

-ELI: ¿a cuantas te has tirado con el truco del piso y de la piscina?- sonreímos los 2 a la vez de la misma forma.

-YO: pues deja que recuerde, empecé con Yasmine, luego su madre, Eleonor, aunque el piso ya era suyo, después Ana, y ayer a la enfermera…………… ah bueno, y a la abogada de Eleonor, se pasó un día que estaba solo.

-ELI: pues no son tantas…….

-YO: ¿y que esperabas? ¿Un harén? – torció la cabeza apretando los labios, queriendo decir que algo parecido.

-ELI: no, bobo, pero creí que tendrías mas oportunidades……..- me miró confusa.

-YO: ven, te ensañaré algo.- salimos del agua, no puede contenerme a besarla y meterla mano al ver su cuerpo empapado goteando, tenia tal presión sanguínea que mi rabo miraba al cielo por pesado que fuera, llevé a Eli al piso de abajo y la enseñé el cajón con las decenas de papelitos y números.

-ELI: ¿y esto?

-YO: esto son las “oportunidades” que dices – me miró sobrepasada, cogiendo y leyendo algunos- no es que no tuviera oportunidades, es que amo a Ana………amaba a Ana, y la fui fiel mientras ella lo fue conmigo, y cuando lo fui fue con la abogada por interés, únicamente, podría haberme triado a decenas de chicas en este tiempo.

-ELI: ya veo…….hay algunas muy directas – me enseñó un papelito, era de Adriana, una compañera de trabajo “Cuando te canses de colocar hortalizas en el almacén puedes meter tu pepino en mi cámara cuando quieras” junto a su nº de móvil.

-YO: ya, esa me la dio el día que se metió en la cámara frigorífica a cócora los yogures junto a mi, el roce fue inevitable – suspiré- ahora que estoy libre pienso pasármelo bien con ese cajón.

-ELI: y si tienes el cajón ¿para que me llamas?

-YO: por que llevo 1 mes casi sin sexo, no quiero asustar a ninguna de esas novatas, y te lo creas o no, ahora que estas aquí, te echado de menos.

-ELI: ya, pero piensas acostarte con ellas, ¿no?- la tristeza la descubrió, sus palabras de antes no eran tan vacías como pretendía mostrar.

-YO: Eli, te tengo un profundo respeto y te debo todo, pero en su día quise quedarme a tu lado y me echaste, por mi bien, si por entonces pensabas así, ahora es igual, nunca te negaré un sitio en mi cama y en mi corazón, pero ahora mismo no quiero ni estoy listo para tener aun relación estable con nadie, y menos la que tu te mereces.

-ELI: ¿quien te ha dicho que quiero una relación estable?- sonrió desviando el tema con sabiduría.

-YO: si lo que buscas es sexo, por ahora tendrás todo el que quieras conmigo, esta casa es tuya, y podrás venir cuando quieras, pero ten claro que no serás la única, a la enfermera la he dicho lo mismo, y pienso decírselo a todas, voy a follar y voy a ser un carbón, engreído y mujeriego, y a quien no le guste ahí esta la puerta.- me arriesgue a que cogiera esa dirección y se fuera pero mas que decírselo a ella, era aun reafirmaron en mi decisión.

-ELI: me parece bien, yo tampoco puedo tener una relación normal con tanto trabajo, así que si no te parece mal, me pasaré por aquí de vez en cuando.- se contoneó hasta llegar a besarme el pecho.

-YO: perfecto, por que serás la 1º de mí lista y eres la que mejor folla que esta disponible.- me pegó en el pecho con fuerza.

-ELI: ¿como que “disponible”?

-YO: bueno, Madamme esta descartada, Ana y Eleonor ……- puse cara de circunstancias- ….., y mi Leona a estas alturas ya habrá dado a luz, así que hasta dentro de unos meses, que se recupere, si.- me volvió a pegar en el pecho, esta vez haciéndome algo de daño, pero ella también en la mano.

-ELI: que carbón, eso no se dice.- sacudió la mano

-YO: me da igual, bastante he soportado ya las mentiras y las falsedades de los demas, ahora voy a ser tan cruel y carbón como la verdad, así que vamos arriba a folla ya o tengo que llamar a 4 o 5 de estas¿?- señalé el cajón.- me miró a los ojos algo confundida, mis palabras eran rudas pero se me notaba en la cara que no había estado del todo convencido, deseaba tener a Eli de nuevo y era la 2º vez que la indicaba la salida.

-ELI: como quieras, pero así no encontraras a otra mujer como Ana……..- me acerqué a ella y la di tal beso que casi la parto en dos, la cogí del culo y me la subí encima con una facilidad pasmosa, me rodeó con las piernas hasta cruzarlas.

-YO: no quiero a otra como Ana, quiero follar sin parar y me da igual con quien.

-ELI: pues llévame arriba y hazme tuya.- le beso fue erótico, se me había bajado algo el empalme, pero de sentir su lengua se puso dura tan fuerte que casi penetró su coño sin querer, las cosquillas la hicieron gemir y todo el trote de escaleras fue sentir como le abría los labios mayores cada escalón.

Entre en la habitación dando un patada a la puerta encendí un luz palpando la pared con la mano mientras mi cara se perdía entre sus tetas, me senté en la cama y ella quedo a horcajadas sobre mi, me tumbé y ella se estiró sobre mi, contoneándose con mi polla aplastada por su vientre, y haciendo una paja con el cuerpo, su cabello resbalaba por la cara quedándose pegado por la humedad, goteaban partes de su cuerpo sobre mi, la besaba con lujuria mientras mis manos pellizcaban sus pezones sacándolas suspiros de placer, se volvió a bar de piernas y llevando su mano a mi polla la pajeó con fuerza hasta tenerla como una estaca, levantó una pierna para hacer sitio y se fue metiendo mi rabo lentamente, aguantando la respiración, poco a poco hasta que ya tenia medio miembro dentro y pudo plantar ambas rodillas en la cama.

-ELI: virgen santa vaya pedazo de…………cama – la solté un azote entre risas, su doble sentido fue ingenioso, y la cama era monstruosamente grande, casi un cuadrado de 4 metros de lado donde habíamos dormido Elonor, Ana, Lili y yo a la vez sin problemas.

Se tumbó sobre mi pecho para hacer algo mas de fuerza mientras siseaba con la boca, sentía como a partir de 3/4 de penetración había resistencia, hasta allí llegaría el negro, pero a mi me quedaban unos cuantos centímetros aun, casi podía oír sus dientes rechinar, para el estoque final no la di margen y di un golpe de cadera que la hizo toser de la impresión, sacudiendo la mano como si la tuviera en llamas, “madre mía”, lo repetía una y otra vez, cuando no llevaba la mano a su boca para amagar morderse los nudillos. Sentía sus paredes ceder lentamente a mi invasión, el calor y la fuerza de su pelvis se iban destensando, le acariciaba la espalda pasando los dedos por todo su contorno, quería besarla pero su rostro no respondía a mis gestos, solo me miraba con los ojos en órbita, cuando se le pasó la impresión respiró por fin, al menos de forma natural.

-ELI: como echaba de menos esta sensación, de estar……….llena, de la piel tirante cediendo ante el ancho de tu polla……….es increíble.

-YO: aun me descubro pensando en aquella 1º vez tirado en el suelo de tu gim.

-ELI: has cambiado mucho desde entonces.

-YO: hoy te mostraré cuanto.- se estremeció de nuevo.

Mis mano en su culo la separaron las nalgas lo que la hizo gemir y elevarse de mi pecho para quedar de rodillas sobre mi totalmente empalada, se frotó o separó sus labios mayores, y con un arranque de rabia movió su cintura con un gesto fluido y constante, como una ola que la recorría el cuerpo, se agarraba el pelo como si se le fuera a caer, sin dejar de mover su cintura, no sacaba un milímetro de polla pero si disfrutaba de esos movimientos, se estaba acostumbrándose aun cuando decidí dar un golpe de cintura leve, cada 10 segundos o así, algo que la hacia elevarse medio palmo y caer a plomo, al poco rato puso sus manos en mi pecho mordiéndose el labio y alzando sus caderas con un ritmo de penetración muy bueno, subía y bajaba un tiempo, para bajar aveces y tomar aire mientras hacia sus giros, acompañados con mis manos en su culo, que no se separaron en ningún momento, apretando y separando como sabia que a ella le gustaba. Para cuando se me ocurrió empezar a follármela ella se corrió de nuevo, se apretó los senos por agarrarse a algo cuando las descargas de su cuerpo la invadieron, fue idóneo, planté lo pies con firmeza y haciendo fuerza la elevé un palmo de la cama, lo justo para que tuviera las rodillas en contacto con la cama pero no para hacer fuerza para alejarse, y allí, sin aviso previo y dejándome de tonterías, solté a la bestia, ella fue la que presenció su nacimiento en aquella habitación cutre de hotel, vio como salió de la nada cuando perforaba el ano de Madamme y fue la que la sosegó después, pero aquella era aun bestia indómita, un animal grotesco y sin miramientos, el paso del tiempo me había dado para domesticarlo, educarlo y que fuera igual de animal, pero a mis ordenes. Sus gemidos fueron aumentando al ritmo de mis golpes de cadera, no terminaba de bajar de la anterior cuando llegaba otro, el sonido de mis genitales golpeando invadió todo y sus fluidos bajaban por mi verga, el sudor se mezcló con el agua de la piscina y ambos nos movíamos con fiereza, Eli daba el tipo mientras se volvía a correr una vez tras otra, a la 4º se corrió como una fuente saliendo de mi polla con un chorro que me manchó el pecho, pero al instante se la volvió a meter dentro, cayendo a mi pecho lamiendo sus fluidos y besándome apoyada en la cama con una mano a cada lado de mi cabeza, podía sentir su culo temblar como el mar rompiendo en olas en una playa, el viejo animal hubiera seguido así 2 o 3 horas, pero ahora no, tiré de la correa y paré lo justo para provocarla otro orgasmo.

Rodé sobre la cama para dejarla boca arriba y abriéndola de piernas la penetraba lentamente para sentir como le sacaba la energía con cada penetración, me eché sobre ella comiéndola la tetas y con la manos en posición de flexiones, retomé a la bestia, de las 4 primeras embestidas tuve que re-acomodar el cuerpo para “perseguir” a Eli por las sabanas, después quedo varada al tenerla agarrada de las piernas manteniéndola bien abierta de piernas y de rodillas seguí perforando sin piedad, ella se frotaba el clítoris cuando el placer se lo permitía, se agarraba los pechos para que dejarla de moverse o se tapaba la cara con vergüenza para después golpear con ambas palmas de las manos en las sabanas y aferrarse a ella con fuerza, con la cara roja y las venas del cuello por explotar con cada orgasmo nuevo, allí cedí a la lujuria y me desaté hasta correrme, sus patadas no evitaron que la llenara de leche su precioso coño totalmente depilado. Me lancé a sus pechos para dejarla claro que pese a sus suspiros de gusto aquello no había terminado, jugaba peinándome con los dedos en la cabeza, para cuando la tuve dura otra vez me tumbó boca arriba y se sentó en mi vientre dándome al espalda elevó su cuerpo apoyándose en las piernas y una mano, con la mano libre se metió mi polla en el coño húmedo y caliente, se dejó caer hasta tenerla penetrada del todo y mover sus caderas lo que su cuerpo la permitía, ella me había dejado seco en el pasado y yo aun estaba fresco cuando empezó a flaquear, sujeté de su cintura y volví al ataque con la bestia, de los botes que daba trataba de hacer fuerza para mantenerse lo mas arriba posible, pero cuando le fallaban las fuerzas por un rogamos era casi peor, la follaba brutalmente, cuando no aguantó mas dejo caer el culo y levantó las piernas, se las sujeté con los brazos para mantenérselas juntas y estiradas mientras seguí follándomela a gritos, la decía barbaridades que ni me acuerdo, ella solo gemía y aguantaba la respiración con cada corrida, estabamos chorreando de sudor, brillando como muñecos de cera. Se volvió a correr como una fuente saliendo de mi y poniéndose en pie de la inercia manchando mi cuerpo y la cama, dando un rodeo por la cama a pie, algo ida, me puse en pie y la empotré contra la cabeza de la cama, la pared cedió por que en el empujón final tiré de ella con algo de consciencia, rebotó contra ella cuando caí sobre sus pechos, la penetré por el coño sin darla descanso levantándola una pierna, de pie los 2 sobre la cama cara a cara, al sentirme dentro soltó manotazos de rabia, la cogí de la muñecas y las sujeté contra la pared, bien separadas, como crucificada, embistiéndola con tal energía que sus tetas no permanecían quietas, me rodeó con las piernas y dejó de posarse en la cama, colgada del aire de las muñecas, del agarre de sus muslos y de mis perforaciones, su mirada era suplica, una suplica inocente y desmedida, no dijo nada solo gemía y se dejaba follar como deseaba desde hacia 2 años, allí me desaté con un ritmo final endiablado bestia incluida, Eli se abalanzó sobre mi cuello mordiéndome el pecho y clavando las 10 uñas de sus dedos en mis omoplatos, al sentir mi semen bañarla por dentro de nuevo rompió a llorar de gozo con un orgasmo que la hizo temblar y tiritar.

-ELI: ¿ya?- espetó entre jadeos, la pregunta era una petición, pero no, pese a mi celibato de 1 mes, o gracias a el, aun tenia ganas de mas.

-YO: aun falta tu preciso culo, no me he olvidado de el.- me miró con ojos atónitos, entre lujuria y miedo.

Se dejó caer tumbándose sobre mi, ciamos a la cama, cogió mi mano y fue chupándome los dedos con desenfreno, el pulgar que la había penetrado antes recibió mas atención, como una polla pequeña, lo interpreté como lo que era, una aceptación al anal, tiré de su cuerpo hasta tener su culo en pompa sobre mi, y aquella mano se metió entre sus nalgas acariciando y luego penetrando su ano, cuando tenia 3 dedos dentro la estaba follando con ellos, mi polla dura estaba siendo acariciada por sus manos pero al sentir aquello se giró sobre si misma, y dándome la espalda se metió mi miembro por el culo, de rodillas mirando a la pared donde hacia nada había sido masacrada, yo la separé las nalgas y de un estacazo la metí de golpe, gritó desesperada, dio un bote enorme pero tiré de ella para volverla a meter de golpe, entendió que no había otra y rebotó una decena de veces hasta que el dolor se le pasó, y el placer la inundo la mente, me estaba follando ella a mi cuando me quise dar cuenta, su trasero era azotado con fuerza, tenia una visión privilegiada de ella de rodillas de espaldas a mi haciendo desaparecer una barra de carne inmensa para volverla a hacerla aparecer de la nada, era casi inhumano, mi polla le entraba entera cuando por pura física le debería de llegar hasta el estomago, pero gritaba y se movía con destreza, parecía recuperada, pero solo lo parecía, a los 10 minutos dejó de moverse y se ponía en tensión, me fui de debajo de ella y la dejé a 4 patas, me puse tras ella y la volvía follar el ano a lo bestia, siendo yo ahora el que estaba notando el paso del tiempo, me fallaban las piernas y la cadera pero mantenía un ritmo animal, ella fue gateando hasta aferrarse a uno de los embellecedores de la cabeza de la cama, un saliente en forma de bellota, se agarró a el como el mástil de un barco en mitad de una tempestad, mientras que el huracán a su espalda la abría el culo a pollazos, las nalgas eran sujetas con las manos cuando no la azotaba y no paraba de percutir su culo hasta hacerlo parecer hecho de flan casero, cuando llegó el orgasmo anal gritó tan fuerte que en otro tiempo me hubiera asustado, pero ahora no, demostré mi nueva faceta de carbón en ese momento y seguí follándola salvajemente hasta sacarla el 2º anal, en ese momento hizo tanta fuerza que rompió el embellecedor de madera y se quedó con el en la mano, su torso se desplomó sobre la cama y continué percutiendo en un culo inerte y rojo de los golpes, ella no decía nada, solo un hilo de sonido salido de su garganta denotaba consciencia, el ritmo de mis embestidas era lento y cansado, estaba por rendirme cuando la chispa de mi corrida llegó, apenas fueron un par de sacudidas y muy poco semen, pero me dio la sensación de que me había vaciado, justo lo que había buscado.

-YO: ya.- afirme antes de desplomarme sobre la cama, Eli tardó un par de minutos en dejar de tener el culo en pompa, se estiró hacia mi y me besó con las ultimas fuerzas que le quedaban, con espasmos musculares, ambos, y con una sonrisa enrome, ambos.

Dormí, con aquel hedor a sexo brutal llenando la habitación y con una hembra de bandera suspirando en mi pecho, abrazada, y tan cansada como yo, la amenaza quedó cumplida.

Al amanecer Eli me despertó horrorizada, eran las 9 y a las 10 tenia que estar en el plató para su matinal, por suerte no era lejos pero habíamos ido en mi coche y el suyo estaba en el gim, así que nos dimos una ducha rápida, no pude dejar de reírme al verla andar, escocida y separando los muslos, nos ducharnos uno en un baño diferente, y luego bajar a desayunar algo a toda prisa mal vistiéndonos, Dani llegó y se quedó blanca al ver el sofá, la dije que ni se molestara en limpiarlo ya que iría a la basura en breve, la di un beso en la mejilla para dejarle recoger la botella de vino y las marcas de agua que habíamos dejado por todo el piso, además de la habitación de arriba hecha totalmente una leonera, las risas y la tensión se mascaba en el coche, Eli no dejaba de mirar mi brazo, riéndose de la marca que había dejado el embellecedor al dormirme sobre el, en forma de bellota, llegamos con tiempo de sobra para que la dieran un golpe de maquillaje y algo de ropa sugerente, se cambió allí mismo delante de todos dejándose solo el tanga y me invitó a ver la sesión, mas que nada para llevarla de vuelta con el coche. Vi como a duras penas mantuvo el tipo al dar la clase, mientras el resto hacia tiempo hasta terminar la clase de Eli, y como la presentadora del matinal, una MILF que provocaba infartos a los ancianos que veían el programa con escotes y vestidos ceñidos o medio transparentes, se fijaba en mi, no era raro, con las prisas iba con una camiseta ajustada marcando musculatura y un bañador tipo bermuda apretado sin nada debajo marcando mi miembro claramente, se acercó a interesante por mi, muy agradable, y el maquillaje la hacia relucir mas, con un vestido amarillo elástico, amplio escote con minifalda, no era necesario para saber que le gustaba lo que veía, su mirada y su sonrisa eran esclarecedoras, pero insistió en que la ayudara con una cinta de velcro que se ponen las presentadoras en el muslo para ponerse la petaca del micrófono, “me pica mucho”, y me acompañó a una zona entre roperos mas discreta, movía su culo contoneándose con unos tacones de infarto, me arrodillé y, amablemente, se subió el vestido hasta dejarme ver su tanga para que no se notara en el vestido “para ayudar” dijo, la metí mano con el mayor descaro que estar rodeados de gente entre bastidores nos permitió, acaricié sus muslos y hasta la rocé el coño por encima de la prenda, cuando me puse en pie a su lado para tirar de la cinta de velcro lo mas arriba posible, lo hice con tal fuerza que se elevó medio palmo en un tirón, sonrió abriendo la boca de asombro, se aferró mi hombro y pecho con astucia, sentí mi verga morcillona palpitando en su pierna desnuda, a través de mi bañador, su impresión fue igual a su descaro, llevó una mano a mi polla y la palpó clavándome un par de hojazas azules que quitaban el hipo, morena con un peinado precioso que despejaba una cara preciosa, fue cuando se presentó, aunque no hacia falta, llevaba 15 años en antena y tenia cierta fama de meter la pata, sus videos en Internet eran frecuentes, ya fuera por decir alguna burrada o por su sensual vestimenta, Mariluz, dejando caer su pelo sobre mi rostro, aun elevada medio palmo del suelo sujeta por mi, me dio dos besos al decirle mi nombre.

-MARILUZ: bueno, vaya pedazo de herramienta, ¿y que eres, le novio de Eli?

-YO: no – a una mujer experimentada la intriga era lo que mejor funcionaba, los monosílabos eran ideales, y cuanto menos palabras, y más atrevidas, mejor.

-MARILUZ: has venido con ella, ¿no?

-YO: si.

-MARULUZ: pero entonces…… ¿salís o algo?

-YO: no.

-MARILUZ: entiendo, no quieres hablar de ello……

-YO: no hay nada que hablar.

-MARILUZ: pues un placer conocerte, y gracias por tu ayuda – paso un dedo con sensualidad por mi mentón.

-YO: el placer ha sido acariciarte los muslos.

-MARILUZ: jajaj que galán, un joven como tu no necesita ir halagando a viejas como yo.

-YO: no es un halago, me la has puesto dura.- sonrío de forma falsa.

-MARILUZ: gracias por el cumplido – elevó sus pechos sobre mi, sacudiéndose el pelo hacia atrás con estilo echando la cabeza hacia atrás para reír, la rodeé por la cintura, haciendo que aun en tacones rozara de puntillas el suelo, – quizá podríamos quedar algún ida para charlar.

.-YO: claro.- sonrío y me buscó el móvil del bolsillo, tardando en sacarlo de forma clara para seguir palpando mi polla medio tiesa, apuntó su móvil, y lo volvió a meter con la misma cautela, solo entronices cogió su móvil de su sujetador y apuntó el mío.

-MARILUZ: espero que Eli no la moleste.

-YO: tranquila.

-MARILUZ: ¿No hablas mucho verdad? ¿Ni siquiera te importa si estoy casada?- sonreí al ver como la treta funcionaba, la apreté mas contra mi y le agarré una teta estrujándola.

-YO: si quieres te hago mía aquí mismo y ahora.- su mirada escupía deseo, por que la mía destellaba seguridad.- por que cuando te este follando hasta tu te olvidaras de tu marido.- la tenia a punto de caramelo, pidiendo que la besara en ese momento. “2 minutos y volvemos” se oyó gritar de fondo.

La solté y la vi caminar con cierta confusión hacia fuera, saliendo de entre los roperos donde nos encontrábamos.

-YO: eh- llame su atención.

Se dio la vuelta el tiempo justo para verme caer sobre ella, la metí una mano en el coño levantándola del suelo y aprovechando que abrió la boca para meterle mi lengua hasta el esófago, sentí como mi mano se mojaba a través de la tela de su ropa intima, bajo hasta volver a posar los pies en el suelo lentamente, cuando nuestras lenguas aun se movían, la di un beso final que la devolvió el aliento, llevé mi mano a su nariz, cerró los ojos y olió su propia depravación con gusto, siguiendo la mano una vez que la alejé, abrió los ojos para quedar boquiabierta al ver mi rabo fuera del bañador rozándose con sus muslos.

-YO: esto para el camino, así tendremos algo que recordar hasta que te de lo que te mereces, tu mira bien esta polla por que te haré vibrar con ella, ahora sal a poner bien a Eli, y bájate la minifalda del vestido que ibas a salir enseñando el coño a media España – la di tal azote en una nalga desnuda por el tanga, que escupió un jadeo, asintiendo sin apartar la vista de mi miembro, tiré del vestido hasta bajárselo tanto que sus tetas casi se salen, las apreté y coloqué en su sitio de forma brusca, ella actuaba como si fuera un muñeca de trapo, y la di otro azote en el culo, esta vez sobre el vestido, antes de dejarla irse.

Ni siquiera la conocía, y en 5 minutos ya era mía, me estaba gustando ser un carbón, Eli regresó al par de minutos, abrazándome encharcada en sudor.

-ELI: ¿que tal?, espero que no te hayan dicho nada por estar aquí.

-YO: tranquila, he estado charlando con Mariluz.- me miró consternada.

-ELI: iba a decirte que tuvieras cuidado con ella, dicen que es una devoradora de yogurines, pero siendo tu, no se si advertirla a ella sobre ti.

-YO: tarde – le hice oler mi mano que aun desprendía olor a hembra en celo.- a esa me la cepillo en menos de una semana, se ha librado ahora por que tengo que llevarte a casa.

-ELI: joder no das tiempo a nada, aun estoy dolorida de anoche y ya estas………

-YO: no quiero ser grosero, pero ya te lo dije ayer, me voy a llevar a quien se ponga por delante.- guardó silencio.

-ELI: esta bien, deja que me de una ducha rápida en el camerino y me acercas al gim, que tengo allí el coche…….- la agarré del cuello y la di un fuerte beso, ella se resistió al principio pero luego se dejó hacer.

-YO: ¿que te parece si nos damos esa ducha juntos?- la sujeté del trasero con firmeza.

-ELI: ¿aquí?- se mordió el labio mirando alrededor.

-YO: si tú quieres, esa zorra me la ha puesto dura.

-ELI: podrías oírnos.

-YO: te oirán gritar, de eso me encargaría yo, pero a mi me da igual, tu decides.

-ELI: eres insaciable.- me besó acariciando mis mejillas.

-YO: ¿donde esta ese camerino?

Corrimos como el viento, pasamos el suyo y nos metimos en el mas alejado, nos desnudamos a la velocidad de la luz y bajo la ducha la volví a follar 2 veces, la 1º por el coño, cara a cara, montada sobre mi y manteniendo una ligera discreción, sujeta a la barra de la ducha y besándonos sin parar, la 2º por en culo, la puse de espaldas a mi y la penetré con aun habilidad pasmosa, eso no cambió que sus gritos llenaran los camerinos, cualquiera que estuviera en ellos nos oiría, y hasta en la zona del plató, pero cuando la bestia se corrió en su culo no pudo evitar gritar como una posesa. Al salir por la puerta, una de producción con los cascos en el cuello, rechoncha y con gafas, se me acercó mientras Eli se despedía de sus monitores.

-CHICA1: se os ha oído desde aquí, he oído todo

-YO: ¿y que?

-CHICA1: también te he visto con Mariluz.

-YO: ¿y que?

.CHICA1: podría hablar, pero si tu, quizá me……- la corté agarrándola de la mandíbula con fuerza.

-YO: a ti no te follaría ni aunque fuéramos la ultima pareja fértil de la tierra, ¡¡ballena!!- la grité tan fuerte que rompió a llorar, me sentí fatal al instante, viéndola salir escopeteada, pero tragué aire, y me convencí que era necesario para mi nuevo rol de carbón engreído.

Eli tardaba en volver, Mariluz le estaba entrevistando sobre la clase improvisada del día anterior en su gim, por lo visto había tenido cierto impacto mediático, o se iban a ocupar de que así fuera, Eli lo hizo bien en el sentido de que asumió toda la responsabilidad ocultando mi identidad ya que Mariluz y la cámara se habían fijado en mi, Mariluz se quedó ausente unos segundos en directo al ver en la pantalla mi rostros desnudo en la grabación. Al terminar nos fuimos en mi coche, el camino a su gim fue genial, le acariciaba la pierna siempre que no tenia que cambiar de marchas y ella me acariciaba el brazo, me obligó a aparcar algo lejos del gim, los de la prensa rosa conocían su coche y estaban alrededor de la calle parapetamos esperando verla aparecer. Nos dimos un beso largo y sensual.

-ELI: me tengo que ir- sonó triste.

-YO: me he alegrado mucho más de lo que pensaba al verte.

-ELI: seguro que si, pero no mas que yo, sabes, podría pasarme por tu casa después del matinal, algunas veces, me pilla de paso a la vuelta.

-YO: como quieras, pero………..

-ELI: ya lo se, no seré la única y puede que te pille machacando a alguna inocente mujercita.- asentí con una sonrisa cómplice.

-YO: la dejaré a medias y te dedicaría toda la mañana.- solté el cinturón de seguridad y metí mi mano entre sus mulos acariciando su coño caliente por encima de los leggins, se abrió de piernas para facilitar mi masaje y volví a besarla.- eres mi preferida, no lo olvides.

Se tuvo que contener para no lanzarse encima mía, y yo para no follarla en mitad de la calle, nos despedimos con cierta amistad, y la vi alejarse hacia su coche poniéndose las gafas de sol, en cuanto alguno la reconoció saltaron sobre ella varias cámaras, coger su coche e irse, al volver a casa comí algo con la TV puesta, vi algún programa rosa y no tardaron en hablar de Eli, de la clase del día anterior y de sus palabras “en exclusiva” de hacia una hora, mostraron a Eli esquivando a los periodistas antes de coger el coche, masacrándola a preguntas sobre aquel joven tan guapo y quien era, ella solo dijo “no hay comentarios”, Dani se rió al reconocerme en la TV, y mi madre me llamó esa tarde gritando de emoción, era adicta a esos programas, durante un par de días se habló de mi hasta que alguna cantante de copla española le dio por desheredar a su hijo y se olvidó el tema.

Me dio igual, obtuve lo que quería, había saciado mi sed gracias a Eli, y ahora estaba listo para empezar lo que tenia en mente.

CONTINUARA………..

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Relato erótico: MI DON: Raúl – Llenando huecos (37) (POR SAULILLO77)

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El boom de mi aparición en TV se paso tan rápidamente como surgió, gracias a dios, las señoras por la calle dejaron de pararme y en el mercado podía hacer cola en la carnicería sin que me acosaran, eso si, a la pobre Eli no la dejaban en paz, habían inventado en los programas rosas que yo era un monitor suyo, que me había seducido y que ahora habíamos discutido y por eso se había marchado de la capital, pero la historia dejó de tener gancho y pasaron del tema, menos mal, los ataques de risa que me daban en casa eran brutales, Teo y Manu se reían de mi cuando quedaba con ellos. Para mi sorpresa, Teo andaba ya con una chica rondándole, era mono y divertido, no era raro, la chica en cuestión era de su oficina donde trabajaba de informático, estaba rehaciendo su vida amorosa, algo que Alicia no hacia, seguía estudiando en la universidad que acababa de empezar el curso y de allí, a su casa, salvo salir con su hermana y el resto de las chicas del piso, no se sabia mas de ella.

Yo estaba disfrutando de los primeros días con Jeni, la deportista del parque que hacia unos días me había tirado, y desde entonces se convirtió en mi “zorra de las tardes”, cada día iba al parque sobre las 5 y media, hacíamos algo de ejercicio, y luego me acompañaba a casa, allí pasábamos un par de horas follando con gusto, Jeni se acostumbró rápido a mi polla y mis ritmos, y la bestia aparecía mas de una vez, pero al 2º polvo quedaba aturdida, la estaba enseñando a chupar bien una polla, pese a que sus mandíbulas casi no daban de si, ya se metía el glande entero, antes solo lamía y chupaba la punta, aunque el ritmo de sus manos era constante y muy erótico, aun sentía asco al correrme y hacerlo en su cara o su piel, pero era mas la impresión, ahora lo cogía con los dedos y lo chupaba con lujuria, del anal nada por ahora, pero ya se dejaba acariciar por encima, cuando la follaba de forma animal podría hacerla lo que quisiera, se corría tanto que dejaba todo perdido, luego se iba sobre las 20 o 21 horas y la pobre Dani recogía todo por la mañana. Al resto de chicas del parque las dijimos que Jeni me había pedido ir a mi casa a ducharse, para que no hubiera malos rollos, pero Lucy no era tonta y era madre, se lo olió a la 1º, y cuando se lo dijo a Lola, la menor, la furia de sus ojos fue inmensa. Me dio igual, pensaba tirármelas a ellas también, solo tenia que esperar que Lola fuera mayor de edad y encontrar un momento en la vida de Lucy en que no tuviera que ocuparse de sus hijos, de su marido no hacia falta, la dejó por una de 20 años cuando se divorciaron hacia 2 años, eso si, dejándola una pensión bastante buena, tan buena como para no tener que trabajar, me partí el pecho de risa cuando me dijo que la de 20 años le dejó al mes de enterarse que casi todo su gran sueldo se iba en la pensión y no podía seguir pagándole los detalles.

Pero era jueves ya entrada la noche, Jeni se acababa de ir, y los viernes no hacia deporte ni en el fin de semana Jeni estaba disponible, quería quedar con los amigos y salir a reírme y divertirme al ida siguiente desde bien pronto, así que tenia que planear mi siguiente víctima, y ya puestos a rellenar huecos en mi semana, mi objetivo, tenia que ser alguien para el fin de semana, entre semana ya tenia a Eli por la mañana, aunque ahora estuviera de viaje, y a Jeni por las tardes, pero el fin de semana estaba libre, demasiado. Miré entre los papeles del cajón, ¿quien podía ser? Si iba a salir de fiesta con los amigos necesitaba a una chica joven que no desentonara, y a su vez me espantara a las demás, sobretodo a Lara, que al verme tan recuperado insistía en que volviera entre sus pechos, me tentaban, pero era una apuesta segura, seria mi comodín cuando alguna de mi semana me fallara, así que fui haciendo una criba, demasiado mayores, indispuestas, ocupadas……….llamaba a algunas y aunque eran conversaciones subidas de tono no siempre es fácil encontrar a alguna libre, hasta que me encontré un papelito, era de Yasira, la hija de Luz, la ama de llaves de Eleonor, habíamos coincidido unas cuatas veces cuando venia con su madre a probar la piscina con el permiso de Eleonor, habíamos tenido nuestros cruces y su papel cayó en mis manos, la recordaba sensual, caribeña, con el tono color cacao en la piel, y su cuerpo en biquini frotándose con el mío en la piscina mientras jugábamos y yo la rechazaba con amabilidad, podría haber escogido a cualquier otra que no tuviera lazos con esa parte de mi vida, pero de pronto comprendí que seria el momento idóneo para demostrar una vez mas mi nueva faceta de cabrón, y llevarse de fiesta a bailar a una colombiana nunca es mala idea.

-YO: hola, ¿Yasira?

-YASIRA: si……..

-YO: ah, buenas, soy Raúl,…..no se si……..¿me recuerdas?

-YASIRA jajajaja claro que si, ¿que tal?

-YO: nada, todo bien, solo llamaba para preguntar que tal todo, no quiero que lo que pasó con Eleonor os afectara a tu madre y a ti.- me importaba un bledo en realidad, pero sonaba creíble.

-YASIRA: pues bien, muy bien en realidad, mi madre si que esta enfadada contigo, pero nos ha venido de lujo, ahora la ha hecho interna y vivimos en un chalet de lujo, a las afueras, ganamos mas dinero y vivimos mejor, aunque es un poco solitario.

-YO: ¿y eso?

-YASIRA: pues si, no se, es que esta algo apartado, y yo no tengo coche, aquí no hay nada con lo que divertirse y no me dejan traer a amigos.- de puta madre, parecía que el universo se alineaba a mi favor.

-YO: pues una pena………..- dejé un tiempo y cambié el tono como si acabara de recordar algo-……….oye, no se si te gustaría, mañana de noche unos amigos y yo salimos de fiesta a bailar y beber un poco, no se…… ¿te gustaría venirte?- se hizo un silencio sepulcral.

-YASIRA: no se……quizá no sea adecuado…….pero me apetecería……..

-YO: pues vente, te paso a buscar cuando quieras con el coche, y te llevó de vuelta cuando quieras, sabes que no bebo, será divertido y así charlamos y retomamos amistades, me quedé con muchas ganas de conocerte mejor.- podía notar su sonrisa a través de la línea telefónica.

-YASIRA: esta bien, no se, cuando puedes pasarte…….sobre las 19 horas mi madre y Eleonor salen de casa, puedo dejarlas avisadas que saldré y me recoges a la puerta de la urbanización.- me dio la dirección.- ¿te parece?

-YO: perfecto, pues allí estaré.

-YASIRA: tengo que ir de alguna forma especial……….no quiero hacer el ridículo.

-YO: como si yo te tuviera que decir a ti como una mujer debe de salir de fiesta a bailar……….sorpréndeme.

-YASIRA: jajajajaja pues nos vemos mañana……….. y muchas gracias.

-YO: de anda mujer, espero con ansias verte mañana.

Al colgar sentí un hormigueo en el estomago, como cuando ves algo en la nevera que no es para ti, pero que es tan delicioso que deseas comértelo, mas que por que fuera hermosa, que lo era salvo un mentón algo pronunciado, era un objeto prohibido, y eso me atraía aun mas. Yasira hablaba perfectamente el castellano, su madre la tuvo aquí y siempre había vivido en España, tenía 20 años y salvo algún acento, tenía una dicción perfecta, según recordaba un buen culo y tetas firmes sin exageraciones, pero sus pezones duros me habían hecho fijarme en ellos cuando sobresalían en nuestros juegos en la piscina.

Planeado ya el fin de semana, el problema era que era jueves de noche, y hasta, quizá la madrugada del sábado, no la tendría abierta de piernas, si es que lograba tal cosa, ¿un día y medio sin follar? De eso nada, estaba a punto de llamar a Lara cuando un mensaje me llegó, al leer el nombre sonreí, era de Mariluz, la presentadora MILF, por lo visto ser un carbón tenia premio, estaba mas pesada esos días que anteriormente, y ahora ya le daba igual todo, abrí el mensaje multimedia, un vídeo de ella masturbándose, “¿cuando me vas a follar?, me lo prometiste, quiero que tu enorme polla me folle así” metía un consolador bastante grande por su coño sin aparente dificultad, el universo me hablaba, yo obedecía. Cené y me acosté pensando cual seria la mejor forma de abordarla, tenia que ser por sorpresa, que la pillara desquiciada, como cuando la “ayudé” con la petaca del micro, aquella mujer era, o se creía, una tiburón blanco en busca de su presa, esas fotos y videos lo demostraban, lo suficientemente eróticos como para calentar a cualquiera pero sin llegar a verla nunca la cara, no era su 1º rodeo, lo hacia para que no pudiera usarlo en su contra al no reconocerla.

No recuerdo lo que se me ocurrió o lo que soñé esa noche, pero me levanté con una erección descomunal, solo una larga ducha fría me calmó los nervios, tenia tiempo, había madrugado, eran las 9 de la mañana, o al menos eso era madrugar para mi, desayuné un poco y me puse lo mas casualmente guapo y juvenil que podía, un polo rojo ceñido y solo un bañador azul marino, que a 1º vista disimulaba mi verga, pero en cuando me movía se marcaba, cogí el coche y me fui al plató donde se emitía su programa, estaba muy cerca, apenas 15 minutos, su programa ya había empezado, puse la TV antes de salir asegurando que estaba allí, como no, con un vestido ajustado, azul cobalto, sin mucho escote pero con la tela pegada a su piel marcando sus senos de forma sensual. Embobado casi tenia la polla morcillona al llegar al aparcamiento, temí por la seguridad de todos cuando pasé por el puesto de seguridad simplemente diciendo que venia con Eli a dar la clase de gim, ni se molestaron en saber que Eli estaba de viaje y que haría su clase en conexión en directo desde su nuevo centro en el norte. Me colé entre bastidores mirando como seguía el matinal hasta llegar las 10, y allí conectaron con Eli y todo pareció dejar de ser la TV por un segundo, gente hablando a gritos y moviéndose por el plató, unos de caterings, vestuario, sonido, era un caos, apenas divisaba a Mariluz entre el jaleo, charlaba con uno de los colaboradores mientras con gesto sensual se quitaba el micro del escote y lo dejaba caer por dentro del vestido hasta sacárselo por debajo de una falda ceñida que llegaba mas allá de sus muslos, pero no mucho mas, se sacó la petaca y lo dejó en la mesa mientras se dirigía hacia la zona de camerinos, algo mas despejada, donde la aguardaba agazapado tras un armario, Eli ya me había indicado donde estaba su camerino, mas grande y apartado del resto, paso a mi lado sin verme y cuando iba a entrar la sacudí en el trasero con la mano abierta, sentía vibrar mis dedos y ella dio un salto con los tacones enormes que casi la hacer caer hacia delante si no se agarra al marco de la puerta, un leve gemido quedó apagado por el ruido de la sala, se llevó la mano al culo frotándoselo por encima de la tela con brío y se giró con una mirada colérica cogiendo aire dispuesta a montar un pollo, con la otra mano en alto para golpear, pero al verme sonreír sacudiéndome la mano de dolor, tosió de frustración con una risa dibujada en los labios.

-MARILUZ: que animal eres, me has hecho daño…..- me miró esperando una disculpa que no llegó.-………. ¿que haces aquí? Hoy no esta Eli…….

-YO: no es a por ella a por quien vengo – mi pose directa y poco charlatana me había funcionado la 1º vez.

-MARILUZ: ahhhh si…..- su tono era de orgullo herido, pero sin dejarse de frotar el culo-……. por que llevo mas de una semana llamándote y no me haces caso…..

-YO: ahora estoy aquí.

-MARILUZ: eso ya lo veo, ¿que quieres?- se cruzó de brazos con gesto altivo.

-YO: a ti. – sonrió sin fijar la vista en nada.

-MARILUZ: ya supongo, pero es posible que a mi ahora no me apetezcas tu……- quería dominar la situación, era sutil pero yo la vi venir, si ahora me dejaba camelar seria un juguete mas del que se aburriría en unos días, así que saqué el móvil y, con el volumen a tope, le enseñé su vídeo metiéndose un consolador por el coño, gimiendo de gusto, su sorpresa la llevó a andar hacia mi con rapidez y cogerme el móvil trinado de el hacia abajo, aun en mis manos, pegando su cuerpo al mío.

-YO: ahora.

-MARILUZ: aquí no puede ser, loco.- sonreía al frotar sus manos en mi polla al estar pegadas al móvil.

-YO: ahora.- acaricié su estomago subiendo hasta sentir uno de sus pechos entre mis manos.

-MERILUZ: no, estate quieto- pero solo semmoviopara retirar su larga cabellera haca atrás con un gesto erotico.

-YO: ahora –mi otro brazo rodeó su cintura pegándola a mi y haciéndola reposar sobre mi cuerpo con aun sola pierna en el suelo, alzó la otra entre mis peinas lo que el ancho de la falda le permitía, echando la cabeza hacia atrás riéndose y apoyando una de sus manos en mi pecho.

-MARILUZ: dios, como sois los jóvenes, sois puro fuego- acarició con un dedo mi mentón mirándome con ojos tiernos.

-YO: ¿ahora? – fue la 1º vez que lo pregunté, mi mano seguía apretando su pecho mientras la otra bajó a aferrarse de su espléndido trasero, apretándola aun mas contra mi, elevándola medio palmo, lo justo para que aun la punta de los dedos de uno de sus tacones rozara el suelo, era alta, con esos zapatos pasaría del 1,85 fácil.

-MARILUZ: si, ahora.- me sujetó la cabeza y me besó con pasión – pero date prisa, en 20 minutos tengo que salir en antena.- metí mi mano de su trasero por dentro de la falda acariciando su tanga por encima.

-YO: me sobra tiempo para hacer que tiembles.- rió fuerte creyendo que estaba bravuconeando, de joven inexperto, pero a su vez se sujetó de mi cuello y de un salto se me subió encima rodeándome con las piernas cruzándolas a mi espalda, me agarré a su culo como si me fuera la vida en ello.

Pesaba bastante, era una MILF, corpulenta y con curvas, voluptuosa, no bajaría de los 70 kilos, pero no tenia ni rastro de carne sobrante, al entrar en su camerino la aplasté contra aun de las paredes mientras nos besábamos, ella tiraba de mi polo hasta sacármelo, al ver mi torso se mordió el labio mientras pasaba sus dedos por todo mi pectoral, yo a duras penas podía soltarla el culo, pero no estaba quieto, lamía su cuello, la hacia reír, tenia cosquillas, la dejé en el suelo y mis manos fueron a su cara, me pringué con el maquillaje excesivo que les ponen para salir en TV, aun así la besaba con lujuria, su lengua era lava, me quemaba en la boca, mis manos trataron de subir su falda, y hasta cierto punto lo logré, pero el vestido era tan ajustado y apretado que pasada sus caderas desistí de quitárselo entero, ya tenia acceso de su cintura hacia abajo, con un tanga diminuto, de color carne, la di la vuelta para dejarla apoyada en la pared y me agaché a besar su trasero, era enorme, caderas anchas y glúteos algo flácidos, me reía, ella se contorsionó para ver de que, tenia la marca de mi mano en el culo, roja en carne viva en la nalga derecha, se distinguían claramente la palma de mis 5 dedos, tiré del hilo del tanga hasta ponérselo a un lado y la encorvé la espalda para meter mi boca entre sus muslos, lamiendo un coño que chorreaba, lamía y chupaba de ella mientras arqueaba la espalda con su respiración, al levantarme me bajé el bañador, tenia la polla tan dura como por la mañana, y sin compasión alguna la penetré el coño por detrás, no me sorprendió nada que le entrara fácil y casi toda a la 1º, aunque su grito de sorpresa y lujuria si, lo habrían oído al otro lado de la puerta, seguro, tiré de los hombros de su vestido mientras su coño palpitaba sobre mi rabo, haciéndose sitio, saqué sus tetas por encima del ligero escote por que para mi regocijo no llevaba sujetador, y su tetas aun estaban tersas y juveniles, al tacto entendí que no solo eran operadas, si no que llevaban relleno, silicona, aun así las cogí con maestría notando sus pezones duros y rozándolos mientras comenzaba a follármela, era delicioso, el coño mas amplio que había tenido nunca, a las pocas embestidas ya la penetraba todo lo que la poción permitía, daba un respingo cada vez que entraba y un suspiro cuando salía, terminado con un “ohhh, que gusto”.

Sus gemidos estaban alcanzando un ruido ensordecedor, pero tuve que llamar a la bestia allí mismo, esa pedazo de hembra me estaba volviendo loco, pegaba a la pared mientras cerraba los ojos, pero su cuerpo acompasaba mis penetraciones, la bestia se cebó mas de 10 minutos en que su cuerpo temblaba ante mi continuidad, gemía y coceaba pero no se corría, la muy experta tenia aguante, así que tiré de ella para separarla de la pared, y con ella aun empalada me tumbé en el suelo con gran esfuerzo de tenerla en el aire, ella casi leyéndome la mente puso los tacones y sus 2 manos en el suelo y elevó su cuerpo un palmo, de espaldas a mi, tomé sus caderas y plantando bien los pies desaté mi ira contra su coño, se retorcía ante mi, sus piernas cedían por los tacones y bajaba el cuerpo solo para ser penetrada fuerte y más profundamente, se cansó rápido y se puso en pie con mi ayuda, se dio la vuelta y midiendo distancias me puso entre sus piernas y se arrodilló metiéndose mi miembro hasta el fondo, su boca era un túnel al sentir de nuevo como la abría, cuando movió sus caderas sabia que estaba ante una diosa del sexo, su cintura era rápida y elegante, y sus gesto de haberlos practicado mucho, mientras me acariciaba el pecho o la tableta con las manos, subía y bajaba deleitándose, gritando, jadeando y gritando más, y mas alto, en un arranque de ira y diversión cogí del tanga mal colocado, y tiré con tanta fuerza que ella se ladeó haca esa dirección,, al 2º tirón se rompió, lo hice un gruño en la mano y me alcé para agarrarla de la nuca y vencerla hacia mi pecho, la metí el tanga hecho una bola en la boca, y con una mano en su nuca y otra en la boca saqueé a la bestia, sus gemidos en la nuez eran música a mis oídos, y sus ojos, con el rímel corrido sollozando, pidiendo piedad, su espasmos me llamaban, sus cadera se derretía y cuando mas fuerte estaba dándola gritó, bueno, lo intentó, abrió tanto los ojos que me asusté al no ver el iris color grisáceo en ellos, luego los vi bajar y me tranquilicé, su orgasmos había sido esplendoroso, sus emanaciones me habían llenado la pelvis y las sentía calientes resbalar por mi piel, pero yo seguía zumbándomela, sentía que estaba cerca de correrme, y fue una gran idea continuar, descubrí que era multiorgásmica, y según seguía embistiéndola ella seguía corriéndose, fue maravilloso soltarla la mano de la boca y agarrar sus tetas para que dejaran de moverse, y que ella misma mordiera el tanga para apaciguar los sonidos de sexo. Eyaculé azotándola el trasero como a una montura camino de la batalla, los golpes retumbaban por la piel de su culo y por el camerino, al sentir mi leche caliente ella se venció a mi pecho, respirando de forma agitada y sonriendo.

La agarré de la nuca tirando de su pelo, su cara era de sadismo, lujuria y felicidad, la saqué el tanga empapado de babas y la besé con lengua hasta cortarla la respiración., “3 minutos” se oyó a alguien que había tocado en la puerta, ella ni se inmutó, trataba de recuperar el aliento. Fui yo quien la puso en pie, la arreglé el vestido mas o menos, cuando se fue a poner un tanga limpio la sujeté la mano y se la metí en su propio coño, cogiendo su corrida y la mía, luego se la llevé a la boca que chupó apasionada, la azoté el trasero un par de veces, pellizcándolo, entendió que iría sin bragas el resto del matinal, y salió de allí con gesto alegre y sin prestar atención a la miradas de los que estaban cerca de la puerta de su camerino, tuvieron que atrasar 2 minutos mas el regreso en directo para que los de maquillaje la adecentaran, y volvió en directo dando las gracias a Eli por su fantástica ayuda, no se si se refería a las clases o a mi, pero el final del matinal, hasta las 12, me lo pasé mandándola mensajes entre bastidores, Mariluz se mostraba distraída y poco centrada, metió la pata un par de veces, ahora comprendía sus videos de errores en Internet, se perdía por que me miraba a mi relamiéndose, rememorando el tremendo polvo que la había pegado, y me contestaba a los mensajes entre videos y reportajes.

-YO: ¿y si cuando acabes me invitas a comer?

-MARILUZ: no puedo, tengo que quedarme unas horas mas para preparan la semana que viene del programa.

-YO: una pena tengo libre hasta las 17 horas.

-MARILUZ: dios, no te quito de mi cabeza, siento como mojo mi entre pierna cuando me veo, y siento tu mirada acariciado mi cuerpo ummmmmmmmm –labia tenia, eso seguro.

-YO: tu misma, cuando acabe el programa me iré, tu decides sin vienes conmigo o no.

-MARILUZ: no me hagas eso, por favor, te deseo, quédate un rato………..- una serie de mensajes suplicandome llenaron mi móvil, pero no contesté a ninguno, y eso solo la puso mas nerviosa, mi miraba deseando que acabara el programa.

Tan despistada que hablando de un incidente en la fallas de valencia, en vez de decir “una buena falla” soltó un “una buena polla”, fue leve, y corrigió al instante, pero mientras en directo se pasó por alto salvo la cara de enfado de algún regidor, esas cosas en Internet se cotizaban, seria carne de programas de zaping, pero a mi me entró una carcajada que me tuve que apartar para que no me oyeran, el resto del programa lo pasé respondiendo a los continuos mensajes de Yasira, queriendo confirmarme la ”cita”, parecía mas inquieta que yo, sabia que quedar conmigo no seria del agrado de su madre y eso creo que la excitaba aun mas. Terminó el programa y di de margen 20 minutos, la veía corretear y hablar con mil personas, cuando la pillaba mirándome le hacia el gesto del reloj en la muñeca, sonreía y seguía intercambiando papeles con varios del equipo de producción, roznado el minuto 18 salió corriendo hasta mi y me cogió de la mano, riendo para meterme de nuevo en su camerino.

-MARILUZ: ya esta, podemos irnos.- lo dijo cerrando la puerta con el culo.

-YO: no me gusta esperar.- tenia que seguir siendo brusco y escueto.

-MARILUZ: ya lo supongo, pero aquí estas, y te lo tendré que agradecer de algún modo- se contoneó hasta abrazarme y besarme con sed de sexo.

-YO: ¿nos vamos ya?

-MARILUZ: espérate, me tengo que dar una ducha y quitarme el maquillaje y el hedor a sexo, dios, creo que lo han notado todos, apesto a sudor y semen.

-YO: es tu problema, date prisa o me voy de verdad.- ni de broma me iría, vaya descubrimiento acababa de hacer, esa mujer follaba casi tan bien como Madamme o Eleonor, o eso me pareció, y era la 1º vez que la tomaba, penetrarla era como a un oso de peluche, suave, tierno y cómodo.

-MARILUZ: bueno, ¿y si te duchas conmigo?- se abrió la escueta cremallera de la espalda del vestido mientras se frotaba por mi lado caminando hacia la ducha.

Al girarme se sacaba el vestido tirando de él con los pulgares rodeando su cuerpo, hasta sacarlo por los pies dejándolo caer, su cuerpo desnudo al darse la vuelta me gustó, sin duda hace 10 años aquella mujer era la definición de la belleza antigua, exuberante y llena de curvas con la piel tersa, ahora sus tetas habían caído y se notaba que su turgencia era mano del hombre, cierta piel de naranja en las caderas y los muslos y el cuerpo algo fofo, con algo de piel sobrante en los ante brazos, aun así era una visión agradable, con el coño rasurado al 0. Me llamó con el dedo mientras con una patada me tiró el vestido a la cara con gran puntería, cuando la alcancé desnudo en la ducha se había quitado los tacones, y era 10 centímetros mas baja, el maquillaje se perdía entre chorros mezclados con el agua tibia, y su espesa y larga melena perdía las formas onduladas ante la humedad, pero una mujer empapada era mucho para mi, la frote cada parte de su cuerpo, lamí de sus pechos, la besé mientras la penetraba de frente levantándola una pierna y la hice gritar de paisano mientras reventaba en su interior una y otra vez, la daba la vuelta follándola por detrás mientras mi mano la masturbaba con rapidez y su gemidos alcanzaban la gloria, me arrodillé a comerla el coño mientas pasaba una pierna por encima de mi hombro, se agarraba a mi pelo como si fueran las crines de un caballo salvaje, al levantarme ella hizo lo propio y soltando una sonora carcajada al agarrar mi polla con ambas manos, la chupó con habilidad, una vez degustado el uno al otro, la volví a penetrar con fuerza, era tan fácil y tan placentero que la bestia se deleitaba, la follaba tan salvajemente que cuando se corrió solo me enteré por su arañazos en la espalda, allí fui subiendo el ritmo hasta dar lo mejor de mi, todo, en unos 5 minutos finales en que sus multi orgasmos no cesaron y sus lamentos y gemidos tampoco, al correrme sentí un placer enorme, lamiendo y chupándole una de sus tetas, coronadas por pezones algo diminutos, no parecían acordes con su buen par de tetas, me di un agua rápida y me salí de la ducha para dejarla limpiarse a gusto, si mirada irradiaba deseo.

Me senté vistiéndome, a esperar, 10 minutos después de oír como se limpiaba el coño con tenacidad salió desnuda secándose el pelo con una toalla, me miró sonriendo y se sentó en mis piernas como si fuera papa noel, me besó con tensión mientras la metía mano por mil sitios.

-YO: tengo que avisarte, no te preocupes por que me haya corrido dentro de ti………

-MARILUZ: ni tu, tomo la pastilla a diario.

-YO: ¿y eso?

-MARILUZ: el medico me lo recetó por que dice que ayuda a regular mi cuerpo, además, nunca se cuando me van a entrar ganas de divertirme.

-YO: pues nada entonces, mi vasectomía no viene al caso.

-MARILUZ: ¿y ahora que hacemos?

-YO: ponte algo encima y me invitas a comer, luego vamos a mi casa y seguimos hasta las 17 horas.

-MARILUZ: ¿y por que tan pronto?- me besó con dedicación.

-YO: por que he quedado con otra a la que tirarme.- me abofeteó la cara, enfadada.

-MARILUZ: ¿como te atreves?

-YO: ¿que te pensabas?, ¿que vivo por ti?, follas bien pero no eres la única a la que me voy a tirar, si te parece mal dímelo ahora.

-MARILUZ: pues no me hace gracia, vete dejándolas……..- sonreí al meter mi mano entre sus mulos y acariciar su coño, se resistía pero luego se abrió de piernas.

-YO: no voy a dejar a nadie, ¿y yo te he pedido que dejes a tu marido?- me miró consternada.

-MARILUZ: creía que eso no te importaba……..- suspiraba al sentir mis dedos penetrándola.

-YO: y me importa una mierda, ya lo has visto, ni a mi y seguro que a todos los chavales que te has estado follando con tu marido lejos, tampoco – me miró como si aquello fuera un secreto. – así que no te hagas la pobre esposa afligida, eres una golfa en busca de sexo, como yo, y podemos seguir siendo eso, juntos o por separado.

-MARILUZ: no soy ninguna puta.- me besó al sentir como la frotaba el clítoris.

-YO: no he dicho que lo seas, follaremos cuando queramos, pero ni yo soy tuyo, ni tu eres mía, no como para pedirnos nada.

-MARILUZ: no eres un joven novato y nervioso, no como los anteriores……- me acariciaba al pecho mientras lamía mis dedos bañados en los jugos de su coño.

-YO: no, no soy como ellos……..

Se vistió delante de mí, de nuevo se fue a poner unas bragas y la azoté negándoselo.

-MARILUZ: ¿y que quieres que me ponga?- sonreí al ver lo colorada que tenia la nalga de mis golpes.

-YO: lo menos posible y lo mas fácil de quitar.

Cogió una falda hasta las rodillas, vaporosa, un sujetador de encaje y una blusa amplia de flores con los hombros al aire, unos zapatos cómodos y se pintó los labios y poco mas, si vierais una foto de ella en el programa y otra de ella sin el bote de pintura que la ponían encima no la reconoceríais, era guapa, pero tenia la piel mucho mas curtida y envejecida de lo que se ve en TV. Con unas gafas enormes de sol en su cara nos fuimos a mi coche, comimos en un buen restaurante, de esos caros pero que te ponen bien de comer, charlamos un poco de tonterías, mantenía cierta distancia emocional, si la dejaba acercarse intuía que caería en su trampa. Al contrario que con Eli, a ella casi nadie la reconocía, y era normal, sin el maquillaje nadie diría que era ella.

Cuando llegue a casa Dani estaba terminado de recoger lo que Jeni y yo armamos la tarde anterior, tampoco reconoció a Mariluz pese a que trabaja con su programa de fondo, saludó cortésmente, Mariluz con cara de asco al oírla hablar, y se retiró a la cocina, Mariluz no tuvo tiempo ni de hablar cuando vio la piscina, la levanté la falda y me saqué la polla para penetraba contra el cristal de la terraza, horrorizada por la presencia de Dani no muy lejos, se retorcía al inicio pero mi miembro la estaba matando creciendo dentro de ella antes de que pudiera hacer nada, a los pocos minutos jadeaba y pedía mas, vi a Dani mirar de reojo desde la puerta de la cocina, le quité la blusa a Mariluz y se la tiré a Dani que se escondió asustada ante mis carcajadas, le quité el sostén y en un hábil gesto la falda, ya estabamos los 2 desnudos cuando la cogí en brazos y me la llevé a la habitacion de invitados de abajo, la tiré a la cama y metí mi lengua en su coño, rebosaba de fluidos y lamía con sabiduría, su clítoris eran tremendo, enorme y sobresalía mas cada vez que lo chupaba, se cruzaba de piernas rodeando mi cabeza con las pantorrillas mientras se aferraba a mi cabello, luego la penetré de nuevo, dios, que sensación tan libre, tan placentera, echado sobre su cuerpo lamía y chupaba sus tetas mientras la follaba a gran velocidad, cuando me separaba acariciaba mi torso relamiéndose, se corrió tan fuerte que pingó las sabanas limpias, yo bombeaba sin parar hasta sacar a la bestia y correrme dentro de ella, aplastado sus tetas con la cara. Me tumbé boca arriba y ella se dedicó a chupármela hasta tenerla tiesa otras vez, veía con alegría como se estaba babeando sus dedos y abriéndose el culo ella sola, sin decirla nada ya estaba preparándose para que la follara por el culo, “donde has estado toda mi vida”, pensé, se acuclilló y con un facilidad similar a su coño fue metiéndose mi rabo por el culo, le temblaban las piernas cuando la tuvo toda dentro y se dejó caer sobre mi besando lasciva, allí la bestia reapareció y sentía como la abría un túnel entre las nalgas, sus golpes en mi pecho solo me marcaban que iba bien, sus gritos y movimientos de cadera era fuertes, pero se puso roja cuando el orgasmo anal la llegó, explotó, nunca mejor dicho, en una barbaridad de fluidos que me bañaron entero y gran parte de las sabanas, y siguió haciéndolo hasta que 10 minutos después me corrí en su culo con embestidas tan fuertes que notaba el dolor en su rostro.

La di otro azote brusco en el culo ante sus risas, brillaba de sudor y sus tetas rebotaban de la respiración, yo igual, sudando y asqueado lleno de fluidos, me la saqué de encima, lamía mi tableta como si fuera de chocolate, y me fui a la piscina, me tiré de cabeza y degusté el momento, solo unos minutos, los justos para oír algunos gritos en la casa, fui a ver que pasaba y estaba Mariluz tapándose con una sabana increpando a Dani, que se mantenía quieta de pie con las manos juntas por delante a la altura del vientre y la cabeza gacha, sonrojada.

-YO: ¿que pasa?

-DANI: sentir, señor, yo no querer……- la interrumpió.

-MARILUZ: tu no querer, tu no querer, tu ser lista – le hacia burla con el tono- aquí la mirona se ha metido a ver a quien te estabas follando, ¿verdad?- la acusaba con el dedo.

-DANI: no, yo solo querer limpiar sabanas, yo oír piscina y pensar que habitación vacía.- alzó la cabeza un poco pero se la agachó Mariluz de golpe.

-MARILUZ: una mierda, me has reconocido y quería asegurarse para ir a venderlo a la TV, como odio a esta chusma – ahora me miraba a mi – vienen de fuera a robarnos el trabajo o sacarnos el dinero como sea. – Dani estaba roja de ira o impotencia, casi la oía sollozar. – mándala a la mierda, pero ya, y no la pagues un duro, esta no tendrá ni papeles ni nada – se giró hacia ella – eh, ¿a que si? has visto a la Mariluz de la TV y ha pensado que podrías sacar un dineral para tus 30 hijos, ¡¡¡sanguijuelas, que sois todos parásitos!!!!- Dani la miró asustada al fijarse bien y reconocerla.

Me tomé unos segundos para pensar, joder, que bien follaba aquella mujer, pese al chapuzón aun olía a ella, estaba claro que la faltaba un cable si se ponía así con Dani, pero si follaba así, ¿que mas daba?

-YO: lo siento, pero voy a tener que echarte. – Dani levantó la cabeza casi llorando, suplicandome con los ojos mientras Mariluz se regodeaba.

-DANI: por favor, no, yo solo querer limpiar habitación antes de ir – me miró temblándole la barbilla.

-YO: lo se, y te creo – de hecho le había pedido que siempre que pudiera dejara las habitaciones hechas- por eso, y con gran dolor, te pido que te vayas…………… vístete y márchate.- Dani extrañada, casi podía verla pensar, ella iba vestida, la que iba desnuda era Mariluz, cuando lo entendió se giró a mirarla con la cara iluminada, viendo como Mariluz estaba blanca como la leche.

-MARILUZ: me………….me estas tomando el pelo, ¿no?

-YO: ya me has oído, nadie viene a mi casa a gritarle a mi gente, vístete y sal.- la cara de Dani era un poema, solo superada por la de Mariluz.

-DANI: yo………señor……….no hacer falta………….yo…….- no sabia ni que decir.

-YO: tú cálmate…………. y ponte aquí a mi lado – obedeció agachando la cabeza con una sonrisa incontrolada en la cara.

-MARILUZ: ¿pero tu estas mal de la cabeza? ¡¡¡¡Si acabamos de esta follando, me has abierto el culo carbón de mierda!!!- si no estaba seguro de lo que estaba haciendo, esas palabras me convencieron, en el fondo, quería ser un carbón, pero era un carbón sincero y leal, le prometí a Dani que cuidaría de ella por encima de las “visitantes”, y eso estaba haciendo.

-YO: no veas como lamento esto, follas como si fueras algodón de azúcar, pero vístete y vete, no te lo repito.- se recogió parte de la sabana con que se tapaba y se plantó delante de mi apuntándome con el dedo.

-MARILUZ: déjate de bromas pedazo de payaso, ¿te crees que puedes jugar con los mayores?, ¿que me puedes follar cuanto te plazca y luego sacarme de tu casa? No me tientes, te puedo destrozar la vida, mequetrefe, como te atreves……..- siguió gritando cosas similares, cuando se cansó, su cara parecía que iba a estallar.

-YO: ¿ya?- asintió con firmeza.- Dani……….su ropa – me miró buscando confianza, se la di, corrió y cogió su falda, su blusa y su sujetador, y me los dio.- gracias.

Me acerqué a Mariluz y le arranqué la sabanas de las manos quedando desnuda, le di la sabana a Dani, que tenia la boca abierta y sonreía, le di su ropa a Mariluz y la agarré del brazo con dureza, iba gritando y pataleando mientras la dirigía a la puerta, me soltó un bofetón fuerte cuando abría y amenazó una vez mas antes de que la diera un leve empujón que la hizo tropezar y caer al suelo del pasillo de los ascensores, me tiró un zapato que golpeó con la puerta al cerrarla.

Al girarme Dani se me echó encima llenándome de abrazos y besos en las mejillas, me daba las gracias y decía algunas palabras en rumano que no entendí, la dio igual que estuviera empapado de la piscina, y desnudo, reía al escuchar aun a Mariluz golpear la puerta y berrear.

-DANI. Yo gracias, yo gracias, no poder decir suficiente.- me sujetaba de las mejillas con lagrimas en los ojos.

-YO: no pasa nada, ya te lo dije, tu eres mi ama de llaves y confío e ti, ¿acaso tu no confiabas en mi?- la rodeé por la cintura con las manos.

-DANI: yo si, si, yo confiar mucho.- mentía, una cosa es lo que yo la dijera, quizá por acostarme con ella podria suponer, y otra que realmente cumpliera mi palabra, y lo había echo.- tu no deber, señora Mariluz de TV, poderosa, puede hacer daño tu.

-YO.: tu no te preocupes por ella, es cosa mía.- su mirada era de adoración, por un instante se vio en la calle con marido sin trabajo y un hijo, perdiendo no solo el único sueldo de su casa, si no un gran sueldo que con los extras les daba para vivir bien, no hacia falta que lo dijera, se leía en sus ojazos azules.

-DANI: yo gracias, mucho, yo…..yo……..yo follar tu ahora ¿si?- me volvía a reír, esta vez no era un caramelo, me quería ofrecer un premio por mi bondad.

-YO: no, estas agradecida, y eso no es deseo.

-DANI: si, si, si, yo deseo mucho tu, tu follárme bien – se alzó para besarme en los labios, sabían bien, pero la forma de hacerlo era sin cariño ni afecto, solo físico.

-YO: no, para, no me deseas, ¿solo quieres dejar de estar en deuda conmigo? – asintió con algo de rubor.- pues hazme un favor, mándale un mensaje a Eleonor, dila que hoy he quedado con una chica, que parezco mas alegre, pero no le digas con quien.

-DANI: si, yo no decir Mariluz a nadie, yo jurar- cruzó los dedos de una mano besándolos.

-YO: no, aunque eso tampoco, no se cuanto podrías sacar por vender esta historia a la prensa, pero piensa que cuando se acabe lo que te den, no tendrás mas trabajo, nadie te contrata si vas hablando de mas – me aseguré de que tuviera la boca cerrada, con lógica.- aquí tienes un sueldo bueno y fijo, mientras te comportes.

-DANI: si, yo entender.

-YO: perfecto, tu mándale un mensaje y dila que esta noche salgo de fiesta con una chica, y dime lo que te responda – asintió con una sonrisa enorme y me volvió a besar en la mejilla pero cerca de mis labios.

Se fue cogiendo el móvil para obedecer, no me hacia falta verla hacerlo, si no me había ganado ya su lealtad con el dinero de los extras, con aquella jugada maestra seria mía para siempre. Lo hice por cumplir mi palabra, claro que si, pero me haba costado un coño delicioso, aproveché la jugada para tener a Dani a mis pies, además quería saber si Eleonor seguía interesada en mi vida y como reaccionaria. Eran cerca de las 15 horas, mi siesta rutinaria, esa vez tomaba un cariz diferente, tenia que estas descansado y sin sueño, planeaba una noche larga de fiesta, y tenia que trabajar por la mañana del sábado, quizá me tocaría ir sin dormir a colocar aquel dichoso almacén, seguía trabajando allí para tener mi propio dinero, incluso al no pagar casa ni caprichos de mujeres, estaba ahorrando algo, sumándole a los 40.000€ que aun tenia en el banco, dormí pensando en mi vida de prostitución, en Madamme, en Zeus, en aquellas mujeres y la Geisha, en aquella fiesta de ricachones donde destrocé el culo del pobre David por internar jugármela, no, por internar jugársela a Zeus, en el fin de semana con la supermodelo, dios, todo lo que hice para nada, ¿para nada?, no había tenido 2 años, o año y medio, de felicidad con Ana, pura y sincera, había merecido la pena, y ahora pensaba que aun sabiendo como acabó, lo volvería a hacer todo, antes y después, cada minuto junto a ella fue un regalo y ahora lo sabia. Aun ese tipo de pensamientos llenaba mi mente cuando quería quedarme en blanco, solo la dulce voz de verbos sin conjugar despidiéndose me desveló, entre semana trabajaba pero el fin de semana no, no la volvería a ver hasta el lunes, me dijo que Eleonor la respondió un ”OK” sin mas, sonreí, y Dani se fue.

Me sonó el móvil, malditas alarmas, cometí el error de poner una canción que me gustaba de tono, ahora la detestaba, pero me sentía renovado y con fuerzas, comencé un completo en el baño, evacuaciones menores y mayores, baño relajante y concienzudo, repaso corporal de pelos sueltos y arreglarme la barba de 3 días, tenia un bote de gel fijador efecto mojado que nunca había usado, gracias a los genes de mi abuela tenia el pelo espeso, fuerte, sedoso y con un ligero inicio de remolino en la zona del flequillo, siempre que no me lo dejara crecer mas de 2 meses me quedaba de cine, si pasaba de allí se me empezaba a poner un cardado de abuela de pueblo mezclado con pelo afro hacia arriba. Higiene personal completa, oídos, pelo de la nariz, cepillarse los dientes, enjuague bucal, desodorante en abundancia y medio bote de colonia potente, me gusta la sensación de sentir como las mujeres me huelen y me preguntan por la colonia, joder, al mirarme al espejo me sentía el ser mas vanidoso de la tierra, me veía atractivo. Hora de vestirse, ¿silps ajustados? Que le den, a pelo, vaqueros ceñidos solamente, y colocando el paquete para marcar rabo como dios manda, para eso lo tenia, con un fuerte cinturón de cuero marrón, había sacado el traje de Eric, eso me hizo recordar a Paula y la “promesa” de mas trajes, pero ahora no tenia tiempo para ir hasta allí, pero me seria útil, una camisa blanca sin meter por dentro del pantalón, si levantaba los brazos se veía parte de mi ombligo trabajado, sin corbata y con varios botones del pecho desabrochado, sin marcar mas escote que las mujeres, eso lo detesto, cogí la chaqueta del traje y me la puse por encima, como un guante me la dejó Paula la ultima vez y así seguía, calcetines y una botas de montaña que se pusieron de moda, al verme en el espejo me enamoré a mi mismo, no sabia si aquello combinaba o no, pero yo me veía arrebatador, un poco mas de colonia en la ropa, sobretodo en el cuello y el pecho, por donde solían llegarme la nariz de las mujeres, y por hacer la gracia me eché unas gotas mas en el paquete abultado, “por si acaso”, llaves en un bolsillo de mano de la chaqueta, cartera con dinero en efectivo en el bolsillo del culo de los vaqueros y móvil bien cargado al bolsillo interior de la chaqueta, perfecto.

Cogí el coche apurado, eran casi las 18:15, y había quedado en recoger a Yasira a las 19, por suerte miré el camino en el PC y tenia mas o menos claro como ir, era a las afueras en la zona norte, de camino llamé a Eli por el manos libres y la expliqué con detalle lo ocurrido con Mariluz, no quería que la afectara, Eli se reía explicándome que no pasaba nada, Mariluz estaba como una abeja reina a la que le habían quitado su enjambre, Eli la estaba quitando el protagonismo y ya trataba de echarla, pero la cadena se lo negaba ante las buenas audiencias, y si se atrevían, tenia ofertas mejores de otros 2 canales de TV, la saludé y me dijo que me echaba de menos, pero aun estaría unas semanas de viaje, de gira por España, la dije lo mismo, que la echaba de menos, pero ambas sabíamos que mentía en parte, así tendría el tiempo necesario para cumplir mi reto de la semana completa. Yasira vivía en una urbanización de lujo, al llegar las carcajadas me desconcertaban de la conducción, era la misma donde las moles de Madamme me habían llevado cuando fui a su casa, pero era una pequeña ciudad en si misma, con parques, centro comercial, centros de golf y tenis, al llegar a la entrada y parar miré el reloj del coche, las 19 en punto, si había algo que me molestaba era llegar tarde cuando quedaba y solo me molestaba, incluso mas, llegar antes y esperar solo, ser rigurosamente puntual me producía cierta satisfacción, al no ver a nadie mas salvo un puesto de guardia con un gordo con gorra mirándome mal, le mandé un mensaje a Yasira.

-YO: ya estoy, ¿donde andas?

-YASIRA: ya salgo.

-YO: ¿espero fuera o entro a buscarte?

-YASIRA: no se, siento tardar……he tardado en convencer a mi madre de que me dejara salir.

-YO: coño, ni que fueras prisionera, sales de fiesta con amigos, no pasa nada.

-YASIRA: ya………. pero querían saber con quien – sonreí, sin duda Dani había cumplido su cometido.

-YO: ¿y que hago?, estoy en la entrada

-YASIRA: deja que llame al puesto del guardia y te deje pasar, así te voy guiando hasta la casa.

Accedí ansioso, el guardia me hizo un egos tras colgar un teléfono y entré, sus indicaciones eran precisas y rodeé la casa, cuando llegue allí convencido de que mi llegada la cortaría el aliento, bien arreglado y con el coche de lujo, al que se le cortó al respiración fue a mi, la vi correr lo que podía con unos zapatos negros de tacón enormes, una mini falda negra, que mas que minifalda era un cinturón grande, elástica y ajustada al mililitro, con un top dorado, apenas la cubría piel del torso, brazos y hombros al aire, al igual que toda de la espalda y los costados, dejando ver en algún gesto el nacimiento de sus senos, era una fina tela ceñida que la rodeaba el cuello y bajaba por sus senos con un amplio escote, la tela se abombaba un poco en su ombligo, y tapaba su vientre, una serie de finas tiras unían los lados de la tela de sus costados por la espalda, sin sujetador, con un colgante de bisutería que brillaba en su cuello, ya se lo había visto antes, seria un adorno personal, algunas pulseras que resonaban en su brazo al chocar unas con otras y unos ligeros pendientes, todo dorado, con un bolso de mano negro y dorado, al entrar en el coche su respiración era agitada, su tuvo que bajar la minifalda haciendo fuerza con la espalda en el asiento, por que al hacer el gesto de entrar la vi lo que sin duda era la parte del coño de un tanga negro, o al menos al agacharse para meter la cintura en el asiento no había ni rastro de marcas de bragas en su culo, cuando cerró la puerta y me miró apremiándome para salir disparados, me quedé mirándola como un idiota, su cara era preciosa, había relajado su marcada mandíbula con una línea de maquillaje en los pómulos que lo disimulan y con ahumado oscuro de sombra de ojos con purpurina dorada que resaltaba, más el blanco de sus ojos, que el iris color miel, con un suave pintalabios rojo oscuro que no destacaba, esa era la idea supongo. El pelo era largo, la recordaba con el pelo enmarañado y rizado de antes, pero ahora estaba liso, liso y brillante, le tapaba parte de la cara del lado derecho como una cortina de agua oscura y preciosa, y en la izquierda un par de horquillas, como no doradas, en el pelo se lo sujetaban por detrás de la oreja, cayendo alegremente en su hombro, era tan largo que se rozaba las piernas con el.

-YASIRA: ¡¡venga, vámonos!!- reía mientras me sacudía en el hombro con el tintineo de las pulseras.

-YO: esto…….si, perdona….joder……..estas…….- buenísima iba a decir-………espectacular.- sonrío complacida y torneando los ojos.

-YASIRA: muchas gracias, espero no haberme pasado, ¿estoy bien? – bufé conteniendo en mis labios la burrada que la iba a soltar.

-YO: estas perfecta.- volvió a sonreír y con su mano aun en el hombro sacó pecho acercándose a mi para darme los 2 besos de rigor del saludo, riéndose un poco y pasándome sus dedos por la mejilla, yo no podía apartar la vista de su escote, se veían gran parte de sus senos desde ese ángulo.

-YASIRA: jajaja mira como te he puesto – trataba de levantar mis ojos para ver los suyos, mientras me limpiaba algo de su maquillaje en la cara, me daba igual cual o que, me habría enamorado de ella allí mismo, su tono de piel era oscuro, mas que Ana, pero no negro, si no del color de la madera barnizada, pero mi mente estaba a otras cosas, quizá en otra vida.

-YO: me alegro un montón de verte.- una verdad distorsionada.

-YASIRA: y yo, aunque debo reconocer que esto es un poco raro, después de tanto tiempo…….

-YO: ya, pero ya que hablamos, y me decías que te aburrías, pues una noche de fiesta nunca va mal.- sonreí con mí caída de ojos, se sonrojó un poco.

-YASIRA: pues si, estoy harta de esas 2, necesito despejarme, ¿me llevas?- la cogí de la mano y la besé con cortesía.

-YO: este será vuestro carruaje, yo vuestro caballero y vos, si así me lo concedéis, mi princesa.- giró la cabeza halagada, se llevó una mano al pecho doblando la muñeca con gesto de realeza y sonrió torneando la vista, ante la broma que era mas que eso.

-YASIRA: llevadme, Sir Raúl.- tardamos unos segundos en separar nuestras manos.

Al arrancar se cruzó de piernas y se volvió a bajar la minifalda, lo iba a pasar mal esa noche, a nada que se moviera se le subía mucho mas allá de lo decente, pero yo y todo el que mirara se iba a deleitar con unos muslos firmes y si estaban atentos, de la visión de su ropa intima mas de una vez. Me fue indicando para salir de la urbanización, aquello era un puto laberinto, hasta creo que pasé por la casa de Madamme, una vez fuera me percaté de las cámaras, había en cada entrada y salida, y seguro que por dentro había mas que no vi, charlamos de camino de vuelta a Madrid, mi afabilidad y sus ganas de socializar eran buena combinación, odiaba vivir allí, no conocía a nadie y hablar con los vecinos casi era pecado, y sus pocas amigos se habían alejado de ella por que Eleonor se mostraba inflexible con el tema de meter en su casa a jóvenes, al parecer mi experiencia la tenia aun de los nervios, me estaba dando una mina de información sin pedírselo, no la prestaba mucha atención la verdad, cambiar de marchas era una delicia, rozaba con los dedos su pierna, ella no la apartaba, y el cinturón de seguridad la apretaba entre los pechos, se tenia que estar colocando la tela de la mini falda y el top de forma constante, con unas manos cuidadas, elegantes, con uñas largas y pintadas, para tapar su coño y que no se le salieran las tetas por los lados del top, parecía que se iban a salir en cualquier momento, pero no lo hacían, me pilló comiendo con los ojos varias veces mientras solo sonreía, por que ella hacia lo mismo, bajé una ventanilla un poco para airear el coche, entre mi colonia, su perfume a rosas y el ambientador de pino del coche, casi mareaba.

Hacinamos quedado con mis amigos sobre las 20:00 en un bar donde servían cubos de botellines de cerveza helada y tapas para picar, era barato y nos conocían, además de tener una terraza enorme en la calle que cerraban sobre las 12 de la noche, y no estar lejos de una zona de marcha, llegamos algo tarde, a las 20:15, aparqué dando un par de vueltas con bastante suerte, ¿un viernes a esas horas en el centro de Madrid?, milagro, quedó un poco retirado y Yasira se pegó a mi brazo cuando se lo ofrecí, aparte de por que me encanta la sensación de tener a una mujer agarrada de mi brazo, por que sus tacones eran de vértigo y un mal paso podía acabar con la fiesta antes de empezar, caminamos despacio pero firmes, sabia llevarlos, acaparamos las miradas de alguno y alguna por la calle, y aun así, fuimos los primeros en llegar. Saludé al dueño del bar que bromeó conmigo haciendo tiempo, en cuanto un hueco de la terraza quedó libre nos coló dándole igual que muchos se quejaran ya que estaban esperando antes y que unos se fueran, pero no era tonto, sabia lo que significaba que alguien de mi grupo estribera por allí, nos sirvió un 1º cubo, del que ella tomó una cerveza agradeciendo las palabras de cariño del dueño del bar, a mi me trajo lo de siempre, un par de colas y una tabla de fritos, calamares, croquetas, patatas y gambas, luego sacó una de boquerones y aceitunas gratis , y otra de patatas de bolsa, reitero no estaba loco, sabia lo que hacia, a los 5 minutos aparecieron Manu y Teo, las abracé con fuerza, y les presenté a Yasira, Manu se quedó mirándola tan bobo como yo antes, charlamos y con el paso de los minutos y las risas, iba llegando un goteo de gente, un par mas de amigos del instituto, amigos de Manu, algunos con sus parejas, la nueva novia de Teo, de su trabajo, bastante mona aunque no me llamó en absoluto, a mi entender bastante peor que Alicia pero lo cierto era que no tenia ojos para otra que no fuera Yasira, trataba de que no quedara desplazada ante tanto desconocido pero al poco tiempo ya había charlado con casi todos y Manu Teo y yo montamos nuestras discusiones entre bromas donde participaba ella con asiduidad, los cubos de botellines corrían y los paltos de comida. Se me estaba haciendo muy amena su compañía, disfrutaba su cuerpo, una visión preciosa, de su forma de arreglarse la minifalda o el escote, con clase, y era divertida, era muy fácil hablar con ella.

Sobre las 21:30 aparecieron las chicas del piso de estudiantes, había mas, algunas amigas o compañeras de la universidad, lo que los tíos llamaríamos un rebaño de ovejas, eso teniendo en cuenta que nosotros seriamos los lobos, y no ellas, todas bien arregladas y vestidas de fiesta, ninguna merece ser digan de mención salvo las ya conocidas.

Lara había desechado del todo su vida de “manporrera” y estaba preciosa con una melena que ya le pasaba de los hombros, con un escote abrumador, se llevaba por delante a todas, su delantera no tenia rival y ahora lo usaba con sabiduría y atrevimiento, Alicia iba como siempre, no necesitaba casi nada para ir bonita, o eso parecía, con un vestido vaporoso, acentuaba el vuelo de la falda pero sus increíbles caderas quedaban ocultas, con un ligero escote, sabia que era inútil competir en ese aspecto con Lara por allí, con una coleta muy agradable y su eterna sonrisa, se le atragantó al ver a Teo con su nueva novia, pero se forzó a soportar aquello, 10 meses no habían sido tiempo suficiente para ella, sus ojos eran casi tan tristes como los de Lara al verme acompañado de Yasira. Naira, la estudiante canaria, iba como siempre, le tenia un afecto enorme a la ropa amarilla chillona e iba con un vestido ajustado pero nada descocado, le tapaba desde lo hombros hasta por debajo de las rodillas, le quedaba de cine eso si, su cuerpo se lo permitía, Mara, la hermana de Alicia, llegó después, salió de trabajar tarde y tenia que irse a casa a arreglarse, tan presumida o mas que cualquier mujer, así que acudió cerca de las 10:30 hecha un pincel, zapatos de plataforma con tacón, leggins negros pegados a sus torneadas piernas y culo prieto lejos del nivel de su hermana, ella aprovechaba su cuerpo, con una camiseta blanca, sin escote, no tenia demasiados pechos para lucirlos y con Lara allí seria hacer el ridículo, enseñando un hombro y su tatuaje de una flor en el, con un montón de pulseras y colgantes, peinada con pelo corto de forma elegante y trabajada, no recuerdo haberla visto sin arreglar nunca.

Una vez reunidos todos éramos entre 12 y 17 personas, algunos acudían se tomaban algo y se iban, otros se quedaban, al final cuando llegábamos a media noche la cuenta del bar iba ya por 300€, entre tapas ya habíamos cenado y algunos ya mostraban síntomas de embriaguez, tanto botellín seguido no es sano, al levantarnos e irnos despidiéndonos del dueño del bar hice un análisis de las mujeres del grupo, por diversión, y Yasira ganaba, arrasaba mas bien, solo Naira, la canaria, le hacia sombra, sus ojos claros y pelo rubio eran muy llamativos, pero ese día iba muy recatada, Lara tenia solo tetas y Alicia iba demasiado normal como para lucirse, iba guapa, pero siempre me daba la sensación de que podría exprimir mas su cuerpo, y no lo hacia, unos leggins ajustados como su hermana o unos jeans ceñidos y tendría a medio bar pagándola copas por bailar junto a ella y sus caderas, pero es que hoy hasta parecía querer disimilar su figura.

Yasira se frotó los brazos, era media noche de finales de septiembre, y pese a que el sol calentaba aun de día, de noche refrescaba, la ofrecí mi chaqueta con caballerosidad, se rodeó con ella inspirando la colonia, preguntándome cual era y diciendo que olía muy bien, sonreí. Caminamos unas manzanas entre gritos y risas, nos quedamos unos 10 para ir a bailar y beber a la zona de marcha, entramos en varios sitios que conocíamos, donde te invitaban a chupitos para que te quedaras allí, pero eran sitios en que se entraba sin pagar, algo cutres y con música poco dada a bailar, los hit del momento y poco mas, eso si, Yasira se reía y charlaba con todos, no se alejaba de mi, pero Manu era gracioso y avispado, era fácil divertirse con el, con el paso de los minutos y las copas, la cosa se fue animando. Yasira era latina y cuando había algo mínimamente “bailable”, por poco que fuera, fluía como agua por la pista, algunas chicas la siguieron y no se movían mal, como siempre los tíos se quedaban en la barra pidiendo copas, yo como no bebo, podía irme con ellas, y estar con 5 mujeres preciosas bailando tu solo es una gozada, Lara , como no, me pegaba a su tetas y sus gestos eran mas atrevidos, mientras las demás hacina parejas entre ellas, Yasira le cayó bien a todas, menos a Lara claro, se frotaba y cantoneaba con ellas como si fueran amigas de toda la vida, aunque encontró en la nueva novia de Teo una pareja fiable, las demás ya se conocían y ellas 2 eran las nuevas, una era la ex de Teo y la otra un rollo mío que iba detrás de mi, así que hacían migas al sentirse un poco apartadas por el resto.

Mi acompañante se mostró hábil y sensual en el baile, sus movimientos eran eróticos y atrayentes, quedabas hipnotizado viéndola mover las caderas, debía ser agotador estar bajándose la minifalda constantemente, el top ya la daba igual, se la veían partes de los senos ampliamente, pero nunca del todo, las chicas insistían en bailotear entre ellas mientras tiraban de sus acompañantes para llevarles a bailar, pero generalmente los tíos forman grupos para charlas y reír con una copa en la mano, me parece de lo mas estúpido pudiendo ir a retozar con mujeres, así que cuando Yasira fue a por mi para llevarme con ellas, la seguí como una serpiente ante su encantador, al inicio hacia el tonto, bailaba de forma torpe, las imitaba sus gestos sensuales que en una mujer provocan erecciones pero en un tío queda ridículo, me iba riendo y ellas me intercambian alegres por tener compañía masculina, Teo me siguió rápido, y antes de que su nueva novia se me acercara la agarró del cintura y se la quedó para el solo. Lara se frotaba de forma grotesca acariciándome la polla con las manos por encima del vaquero, sus tetas apretujadas contra mi me alegraban al vista, pero era Alicia la que tenia mi atención, en parte por que siempre ha sido de las mas alegres al bailar, y otra por que al ver a Teo con su novia la tensaba, la distraje un poco entre risas y bromas con los bailes mas típicos y sencillos, pero entonces llegó el reggaeton, esa música para muchos maldita, pero que por alguna razón pone a las mujeres y hombres en modo “sexo” por que “como se baila así” así nos ponemos, (y si inventan una música que se baila cortándose una mano, lo haríamos “por que se baila así”).

Yasira se sintió en su salsa y casi como en una película apareció entre la gente contoneándose lasciva, caminando directa a mi, el resto se apartaron sintiendo que se había acabado la tontería, Yasira se pegó a mi cuerpo y metió mi pierna izquierda entre las suyas, comenzando a mover la cintura, aferrada a mi cuello, mis manos se desliaron por su cintura y una de sus piernas, y acompañaba con mi cadera sus gestos, aquella ya era otro nivel, era follar con ropa, su mirada despedía calentura y la mía deseo, alguna risa se nos escapaba, ella sentía mi polla en su pierna y yo su coño en la mía, la minifalda se subió y la dio igual, a mi no, 3 tíos detrás de ella la estaban señalando y frotándose el paquete por encima, así que mi mano bajó de su cintura a su trasero y tiré de la minifalda para bajársela y dejar la mano allí para evitar que se subiera, ella no se percató de que estaba siendo devorada con los ojos, o la daba igual, lo interpretó como una señal de calentura, y a los gestos de su cadera se sumaron unos arqueos de espalda demenciales, descolgó uno de sus brazos de mi nuca dejándolo caer colgando y levantó una pierna para que fuera sujetada mejor, la tela de su minifalda no cedía por mi mano, si la soltaba se levantaría hasta dejarla el culo al aire, allí me desinhibí de las miradas y comentarios de los demás, eran evidentes pero aquella pantera me estaba poniendo malo, y ella lo sentía en su muslo, con un enorme bulto en los vaqueros que era tapado por la parte interior de su pierna alzada, sin dejar de mover la cintura y el pecho, con nuestras miradas fijas una en los ojos del otro y siendo conscientes de la subida de temperatura de ambos.

No se cuanto tiempo paso así, varias canciones latinas, lo que puede ser desde 6 minutos a 15, luego ella bajó su pierna y golpeaba mi pelvis con su vientre, haciendo oleadas con su cuerpo, la sujetaba de la cintura acariciando sus caderas y su espalda por debajo del top con una mano, la otra seguía fija en el culo de su minifalda, al cambio de canción rompió a reír, era una canción pegadiza que reivindicaba de forma denigrante el movimiento del culo de la mujer, Yasira se giró rozando mi polla con todo su cuerpo y dejando mi rabo entre sus nalgas, estiró las piernas los mas posible arqueando la espalda agachándose, y sin decir nada su culo empezó a temblar, la descripción clara es que sin doblar las rodillas me estaba haciendo una paja con las nalgas, mi polla estaba ya dura como una piedra y había crecido hacia abajo apretada por los pantalones, me llegaba a medio muslo de la pierna izquierda, la agarraba de la cintura y el vientre mientras mi pecho y su espalda hacían un ángulo de 90º. Saludé a Manu que me hacia gestos claros de burla, pero no estaba para nadie, ni ver a Lara frotándose con la canaria me despistó, yo no estaba quieto, mi cadera ayudaba a su propósito, tenia 2 o 3 buitres al acecho esperando que me apartara de ella lo mas mínimo para ir a “bailar con ella”, pero no hubo opción, ella se volvió sin separarse de mi, ahora mordiéndose el labio, mi mano fue a su trasero de nuevo pero esta vez no para sujetar, elevé su cuerpo lo justo para pegar su cara a la mía, ella me sujetó la cabeza relamiéndose, acercando sus labios a los míos, rozábamos nuestras narices cerrando los ojos, al 4º amago nos besamos, sentí en la lengua el sabor agrio de la cerveza, pero la cereza de sus labios era mayor, la disfruté un par de veces hasta abrir la boca y meter la lengua hasta enterrarla en ella, apartó el pelo del lado cubierto de su rostro y acariciaba mi barba mientras nos besábamos, sin dejar de mover nuestras cinturas, allí ya si que perdí la noción del tiempo, cambiando de posturas siguiendo su cadera, su culo su pelvis frotados contra mi, su pecho casi saliéndose del top y viéndola las aureolas en algunos giros, eran negros y apetecibles, el sudor de su pecho resbalaba en su canalillo y el mío me hizo quitarme la chaqueta, al hacerlo se levantó la camisa mostrando el inicio de mi tableta, ella metió sus manos acariciando mi vientre mientras se mordía el labio, al dejar la chaqueta mi polla era tan evidente que me la miraron todos, tíos incluidos, a Lara fue la única a la que no la sorprendió, pero no por ello dejaba de mirarla, la camarera de escote abultado para llamar a mas clientes se mojó las manos al llenar demasiado una copa por que sus ojos eran para mi, me sentía poderoso y codiciado, Yasira fue alejándome de la pista hasta quedar atrapada en una pared, y allí nos deleitamos el uno con el otro, tenia la cara manchada de su carmín, brillantina por todo el rostro y el cuello de la camisa manchado de sus labios, probé su piel en la garganta, olía a rosas y sudor, acarició mi nuca pasando los dedos entre el cabello húmedo de mi transpiración, sin asco alguno al sentirlo, mis manos la repasaban entera, sus tetas y su culo se salvaron de un ataque directo, volvió a levantar una mi pierna que sujeté , amasé y pellizcaba en su muslo, mientras la otra se centraba en su trasero, era duro y firme, solo mi auto control y el sexo con Mariluz esa mañana evitó que la abriera de piernas y la follara allí mismo, me dolía la polla de estar retenida contra su voluntad, de ser acariciada por sus manos.

-YO: me vas a matar.

-YASIRA: me estas matando tu, madre mía, que verga, mi madre no mentía, las hacías chillar mientras las follabas, ¿verdad?- ella no me había visto ni tocado directamente la polla en el pasado, no como ahora, y su madre le habría contado como Ana y Eleonor eran atravesadas sin piedad, mas de una vez delante de Luz, su madre.

-YO: las hacían venirse hasta desmayarlas.- seguía son soltar mi polla.

-YASIRA: eso me han dicho ellas. – no fue consciente de lo que dijo, la calentura y el alcohol la tenían ida, al usar el plural no podía referirse solo a su madre.

-YO: ¿quien te lo ha dicho?- ataqué sin piedad, tenia que estar seguro, así que mi mano fue resbalando por sus muslos hasta llegar a su coño, la tela del tanga estaba empapada.

-YASIRA: mi madre………….dios………..mi madre y……y Eleonor……..dios – sentía mis dedos acariciándola con habilidad.

-YO: así que saben que estas conmigo ahora…….- frotaba hasta sentir como la tela cogía la forma de su coño.

-YASIRA: si……uf………se lo dije ………cuando me llamaste……me han pedido que viniera………dios….- me besó cerrando los ojos-………. y que te sedujera…….pero cuando fuéramos a follar, me fuera………….que te dejara a medias…………- sonreí.

Lo sospechaba, desde que la llamé sabia que podía pasar, y cuando tardó tanto en salir de su casa, y lo arreglada que iba, no había duda, Eleonor la había ayudado, su forma de vestir era la que a mi me gustaba, nadie se arregla de esa manera pasa salir con amigos si no cuando va de caza, y menos sola a escondidas en su casa sin que te vean y te pregunten, la facilidad con que había logrado meterla mano, pero la señal fue clara, lo supe cuando me habló de mi colonia al ponerla la chaqueta, ese detalle me gustaba y solo Eleonor y Ana lo sabían, se lo dije en una charla, podía ser una coincidencia pero no lo era, no cuando Eleonor no le preguntó a Dani con quien había quedado, ya lo sabia, y ahora yo conocía su plan.

-YO: vaya, ¿Eleonor sigue molesta?

-YASIRA: si…………mas que eso……….- jadeaba respirando al sentir mis dedos apartando su tanga y acariciando con las yemas su clítoris hinchado, – ….se paso 2 semanas gritando e insultándote……………uffffffffff…………luego hablaba con mi madre y planeaban cosas………..pero cuando les dije que me llamaste me obligaron……..yo solo quería divertirme una noche, pero………..Eleonor me ha llevado de compras y a la peluquería………..quería que estuviera preciosa ……….para ti.

Ya sabia lo que necesitaba saber, Eleonor me la había querido jugar otra vez, no se que ganaría con dejarme a medias, pero si era tan estúpida como para pensar que eso funcionaria no me paré a pensar su lógica. Así que ahora tocaba disfrutar de su esfuerzo.

-YO: ¿y por que me lo cuentas ahora?

-YASIRA: por que te deseo, y por que me dan igual………son 2 viejas estúpidas que no me dejan vivir………..es verdad que no me dejan salir ni llevar a nadie a casa……..las odio………mi madre se deja llevar………..se reían cuando me decían que me dejara meter mano hasta ponértela dura…………..para que luego te dejar así y me fuera……..¿que madre hace eso?- sus gemidos no tapaban cierta ira y pena en sus palabras.

-YO: entonces, ¿que hacemos? por que ya has cumplido tu misión, te deseo y quiero llevarte a casa y hacerte el amor hasta el amanecer, eres preciosa y ya lo eras sin tanta parafernalia.- un toque de auto estima para animarla, pero no hacia falta, mis dedos entraban en su coño cuando ella movía sus caderas, no era virgen ni mucho menos y se movía de escándalo.

-YASIRA: hazlo…………… llévame a ese palacio…………..fóllame cuanto quieras, …………….querían que te sedujera pero te deseo también, desde que te vi la 1º vez, por eso acepté, y ahora no quiero parar.- me besó con fuerza hundiendo su cadera en mi mano hasta sentir sus labios mayores en mis nudillos, saqué la mano de allí brillando de sus fluidos.

Los saboreé con gusto, estaba deliciosa, luego la agarré de la nuca y nos fundimos en un beso pasional, neutras lenguas bailaban al ritmo de nuestros cuerpos, la coloqué el tanga y lo acaricié con delicadeza antes de bajarla la pierna y arreglarla la minifalda mientras le comía el cuello. Ella se puso roja al ver como medio bar la miraba situarse el top, los pezones se le marcaban duros bajo la tela dorada, el otro medio me miraba la polla palpitar en lo vaqueros, la cogí una mano y la hice un paso de baile girándola sobre su eje para quedar recostaba sobe mi brazo, y fundirnos en otro beso, si iban a mirar que se deleitaran, Lara echaba fuego por la nariz, la incorporé y me fui a por la chaqueta, nos despedimos, Alicia se fue en algún momento en que estaba con Yasira, no la vi, y Lara me suplicó que me quedara un rato mas, eran cerca de las 4 de la mañana y no tenia intención de aguantar allí mas, así que la cogí de la cintura pegando sus enormes tetas a mi y la susurré que pronto la llegaría la hora. Eso la ruborizó, lo suficiente para dejar que me marchara.

El camino fue eterno y caliente, la puse la chaqueta ante el frío de la noche, ella iba delante mía y yo andaba torpemente pegado a su culo, metiéndola mano a cada instante, las sonrisas eran vagas, era lujuria lo que sentíamos, al llegar al coche ella se recostó sobre la puerta y me apretó contra ella, metí mis manos por debajo del top hasta alcanzar sus senos y acariciarlos, tenia los pezones duros, y el fresco de la noche ayudaba a sentir su piel tersa y vibrante, otra mano hico fuerza contra la cintura de la falda y se metió por dentro de sus nalgas tirando del tanga, sus suspiros eran todo lo que necesitaba, miré a la calle para saber si era lo suficientemente apartada y desierta para penetrarla allí mismo, pero había demasiada gente, aunque sus labios besándome el cuello y sus manos metidas por debajo de mi camiseta acariciando mi vientre hasta el pecho, indicaban que no la importaba mucho, subimos al coche y a duras penas podía apartar la vista de ella, se acariciaba y frotaba con lujuria, bien abierta de piernas se estaba frotando la vulva, por poco no tenemos un accidente en una rotonda, me centré en la calle, pero mi mano se deslizaba en su muslo, piel tersa y el brillo de sudor aun en ellos solo los hacían mas con su tono de ébano.

Al llegar al aparcamiento se me echó encima besando, se sentó encima y se contoneaba sin parar, hasta hizo sonar el claxon con su trasero, me costó salir del coche con ella acariciándome sin parar, en el ascensor fue igual, pegada a mi polla con una erección continua desde hacia un buen rato, pero ya la frotaba con ella, apenas me contenía acariciándola, si algún vecino hubiera llamado el ascensor al abrirse hubiera visto a Yasira de frente con mis manos en sus tetas agarrándolas desde atrás dando golpes de cintura en su culo con la minifalda subida enseñando el tanga, por suerte nadie llamó y entramos en casa abrazados y besándonos, su lengua era áspera y contundente, me quitó la chaqueta sin dejar de besarme y también desabrochó la camisa acariciando mi torso cuando ya estaba abierta, sus manos fueron a mi cinturón mientras lamía mi pecho, desabrochó sonoramente la tira de cuero y abrió la prenda vaquera para meter su mano y acariciar el tronco de mi polla aun dentro de los pantalones, sentí su mano buscando sitio hasta rodearme el miembro por completo, acariciando levemente, como un animal de forma brusca agarré la minifalda y tiré de ella hacia arriba, tan fuerte que la levanté del suelo medio segundo cuando hizo tope con el top, volví a tirar y la minifalda se adherió a la falda y obligándola a estirar los brazos hacia arriba, le saqué ambas prendas por la cabeza, ver caer su pelo una vez fuera sobre sus senos me calentó demasiado, la separé el cabello y me doble para lamer los 2 pezones mas oscuros y grandes que había visto nunca, las aureolas eran del tamaño de galletas, y los pezones anchos y duros, no muy largos, como botones de mando a distancia, los lamí oyendo sus gemidos al contacto, los sostuve con las manos, al no llevar sujetador no cayeron pero mi duda era si subirían con uno puesto, estaban firmes, tersos, bien colocados y duros, sus manos acariciaron mi cabeza mientras los degustaba, una mano fue a su trasero, estaba como aun piedra, lo azoté levemente para sentirlo temblar, sus nalgas abiertas por el hilo del tanga apenas se movieron, sin duda las mujeres de piel oscura tienen culis mas firmes de forma natural, esa fue mi conclusión, o al menos Yasmine, Eleonor, Yasira, o incluso Pamela, la negra africana del instituto, tenían traseros antinaturales al tacto. La cogí de los costados y me la subí encima, me rodeó con las piernas mientras apretaba sus pechos en mi cara, los iba lamiendo y chupando como un bebé mientras la llevaba a la habitación de abajo.

-YASIRA: no, súbeme arriba, quiero hacerlo en la cama de Eleonor.- sonreí asintiendo.

-YO: eres muy traviesa.- giró la cabeza apartando todo su pelo en una dirección despejando su cara.

-YASIRA: estas a puerto de descubrir cuanto.- mes besó sintiendo su deseo.

Al llegar arriba y entrar en la achicaron se bajó pasando un dedo desde mi barbilla hasta mis vaqueros, donde tiró de la prenda asomando la cabeza con picardía, mordiéndose el labio, acarició cuanto quiso de mi cuerpo, yo me aparté un segundo para bajar las luces, y poner algo de música erótica con el PC, volví a su brazos deleitándome con la visión de su cuerpo desnudo contoneándose, solo con el tanga marcando su coño y unos tacones de infarto, una mano se me fue a uno de sus senos y la otra a su trasero, mi boca recorrió sus labios, su cuello y el pecho agarrado, mientras ella abría del todo la cremallera del vaquero, sujetando mi polla y tirando hasta sacarla gran parte por encima del pantalón, masturbaba levemente con ambas manos mientras se dejaba lamer cada rincón que me apeteciera, luego le tocó a ella y besó mi cuerpo hasta quedar de rodillas y bajarme los pantalones del todo, quedó maravillada ante el saltó que dio mi polla ante ella una vez libre del vaquero, la sujetó con ambas manos y tiró de la piel hacia atrás abriendo los ojos con cara de apetito, notaba en su mirada como llevaba deseando ese momento mucho tiempo, abrió la boca lo mas que pudo, y por gracia divina o coincidencia, su mandíbula marcada ayudó a que metiera media polla en la boca de golpe, casi se atraganta pero su lengua se mostró mucho mas hábil de lo que esperaba, al sacarla chupó el glande con dedicación mientras su manos le apartaban el pelo de la cara dejándoselo caer todo sobre un hombro. No se si instruida por Eleonor o no pero sus manos comenzaron a pajarear sin descanso, mientras su boca apenas podía engullir mas de mi barra de carne, sus labios manchaban mi rabo de carmín, chupaba sin separar sus labios de mi glande y de vez en cuando lamía el tronco, yo solo la acariciaba el pelo, no necesitaba guía, esa mujer sabia lo que hacia, tendría 20 años pero la chupaba mejor que bastantes con las que había estado mayores que ella, al rato se levantó buscando mis labios, se los concedí con gusto, mientras una de sus manos seguía masturbando si parar, la otra mano se quitó las horquillas del pelo y lo dejó caer sobre su rostro, luego hizo uno de los gestos mas eróticos que me parecen, con una mano cogió todo su pelo y lo hizo caer sobre un hombro haciendo un tirabuzón en su cabello, eso provocó un beso largo y húmedo, al finalizar tiró de mi labio inferior con los dientes, el sabor a cereza era cada vez menos, tenia el cuerpo entero manchado de sus labios y purpurina, se dirigió hacia la cama andando de forma lenta y amplia, dejándome ver como su trasero se movía y su culo rebotaba con el sonido de los tacones haciendo aparecer y desaparecer el fino hilo del tanga negro, con los pulgares fue bajándose el tanga y cuando llegó a la cama lo dejó pare al suelo, tuvo que tirar para separar la tela de su coño, estaba tan empapado que mas bien lo despegó, cayó sobre la cama gateando con el culo en pompa, acariciándose el coño con una mano, mientras su cuerpo seguía una inercia de sexo que yo aun no la estaba dando, “joder con la hija de la criada”, pensé con una amplia sonrisa.

Directo a por ella la agarré del culo y separé las nalgas acercando mi cara a sus muslos, olí su interior, era abrumador, a humedad y sudor, al 1º lametón se le erizó la piel, y al chupar su coño tiritó, su cinética era constante de adelante a atrás, la estaba follando con la lengua, mis manos amasaban sus nalgas dando alguna palmada, sonaba como golpear mármol, tenia unos labios mayores enormes y oscuros y al abrirlos el rosa lo invadía todo, localicé el clítoris asomándose, chupé y jugué con mi lengua cuando mis dedos la penetraron otra vez, sus gemidos subían de inmensidad y movió el culo como cuando bailábamos, sintiendo como sus posaderas se apretaban contra mi, una serie de lametones largos hasta su ano me dejaron claro que no le hacia ascos al anal, así que lo lamí igual, sin dejar de meter mis dedos en ella, la sentía derretirse, fue cuando me arrodillé detrás de ella y golpeé mi polla en su coño de abajo a arriba, al sentirlo se arqueó la espalda.

-YASIRA: fóllame, fóllame por favor, métemela de una vez.

Soy obediente cuando me gustan las ordenes, acaricié con el glande abriendo los labios mayores hasta que se encajó en el hueco idóneo, apreté para sentir como se abría y como ella contenía el aliento, dada sus artes, no me extrañó meterla ¾ de rabo del tirón, con algo de dificultad pero se abría ante mi, tosía aire mientras gemía aguantando la sensación, pero sin dejar pasar un instante movió sus caderas con rapidez notando como su culo se contoneaba de forma sensual, imitando su gestos en la pista fue girando las caderas hasta sentir como la metía dentro de ella, mas bien fue ella la que se la metió, su respiración era lo único que denotaba que sentía el tamaño de mi verga, y me gustó su docilidad, la veía moverse de forma fluida, sus nalgas golpeaban en mi pelvis y usaba esa inercia para alejarse un poco y volver a por otro rebote, la sensación era de fuerza y presión, pero no paraba de moverse, sus gemidos se cortaban con algún grito pero me estaba haciendo bufar y disfrutar, acaricié se espalda rodeándola hasta agarrar sus senos y tirar de su cuerpo para ponerla de rodillas pegando su espalda a mi pecho, mientras seguía moviéndose sin parar, era un baile constante de placer, mientras la pellizcaba los pezones, otra mano se fue a su clítoris para frotarlo, fue cuando ella explotó con un orgasmo que para mi sorpresa solo la hizo girar mas rápido aun su trasero, “dios, que mujer”, me aferré a su cintura y decidí que ella estaba preparada para mas, saqué a la bestia, ni siquiera empecé normal para ir subiendo, su cuerpo se puso rígido estirándose unos minutos después cayó cobre la cama totalmente estirada boca abajo sacándose mi polla, me arrodillé en su piernas y metí mi rabo de nuevo separándola las preciosas nalgas, la bestia se desquitó provocándola varios orgasmos mas, ella empezaba a entender por que las hacia gritar, no era el tamaño si no la constancia, a los 15 minutos ella era la que gritaba, golpeaba la cama con fuera mientras gemía y jadeaba.

-YASIRA: ¡¡¡córrete, lléname de tu semen, hazlo, se que te operaste, fóllame y metete tu leche hasta el fondo de mi ser!!!

Aceleré hasta dar lo mejor, el sonido de humedad siendo deslazada en su interior y de mi polla abriéndola era delicioso, cuando los brazos me empezaron a flaquear sentí el golpe eléctrico en la columna y descargué una barbaridad de semen, metí una estocada y la dejaba cabecear dentro de ella, un azote en el culo fue la señal de que había terminado, me tumbé a su lado, acariciándola la espalda, estaba tumbada mirándome con los ojos brillando y una sonrisa enorme.

-YO: eres una chica traviesa – repetí.

-YASIRA: ya te lo dije…..

-YO: follas de cine.

-YASIRA: ayuda que mi novio la tenga grande, aunque no como la tuya.- bajé mi mano de su espalda a su ano jugando con el.

-YO: ¿tienes novio?- me importaba poco.

-YASIRA: si, bueno, algo así, nos acostamos pero últimamente casi no nos vemos por culpa de mi madre, ¿por que? ¿te molesta?

-YO: para nada, es asunto tuyo, yo me conformo con tu cuerpo.- empujé y la metí un dedo en el ano con algo de esfuerzo, su cuerpo se retorció un poco al sentirlo.

-YASIRA: esto no ha acabado, ¿verdad?

-YO: no.

Gateó hasta ponerse a 4 patas encima mía, besándome con lujuria mientras la follaba el culo con 1 dedo y luego 2, la otra mano masajeaba uno de sus pechos, su cintura se movía de nuevo, se abrió de piernas hasta meterse mi polla ya dura en su coño, vi como un escalofrío la recorría el cuerpo, no bajó del todo, pero no hacia falta para dejarla llena, y mis dedos en su ano la estaban matando.

-YASIRA: ¿me vas a follar por el culo?- sonreí ante su descaro.

-YO: si tu quieres, a algunas le da impresión que se la meta por detrás, pero me da que tu, traviesa mía, no eres de esas……..- se encorvó para ponerme las tetas en la cara, con sus blancos dientes resaltando en un carcajada.

-YASIRA: no, no soy de esas, me encanta el sexo anal, así que deja de jugar y ábreme el culo con la polla.

-YO: ¿donde hasta estado toda mi vida? – azoté su trasero al sacar los dedos de su ano.

Adelantó la cadera y saqué la polla de su coño para hundirla en su ano, fue tan fácil que mis dedos solos no podían haberlo provocado, esa tía tenia el culo abierto desde hacia mucho, de nuevo pasada ¾ se paró, giró sus caderas una y otra vez hasta tenerla toda dentro de su ano, sus gemidos aumentaron de intensidad aun mas, se apoyó con ambas manos en mi pecho arañando con las uñas y continuaba bailando, ¡que forma de moverse!, como si no la estuviera empalando, allí la demostré mis talentos, planté los pies y cogí de sus glúteos hasta levantarla medio palmo, allí la bestia volvió al ruedo y desaté mi fuego interior, su cara cambió a un asombro y placer indescriptible, golpeaba con fuerza haciendo sonar mis huevos en su culo, ella arañaba mi pecho con lujuria, luego se rindió sobre mi pecho, haciéndose una bola siendo penetrada sin piedad, rodé dejándola tumbada boca arriba y conmigo de rodillas, seguí follándola el culo mientras con el pulgar la acariciaba el clítoris, era glorioso verla acariciarse las tetas, como estrujaba los pezones y tiraba de ellos con violencia, le iba el sexo duro, así que caí sobre su pecho comiéndola las tetas sin dejar de follarla el culo, mordía sus pezones provocándola orgasmos continuos anales que no eran nuevos para ella, la fuente que se convirtió su coño con cada venida fue genial, cuando la besaba parecía que quería agradecerme el placer que la daba con cada embestida, luego jadeaba cansada, estaba exhausta y sudando, pidiendo a gritos que terminara, pero la bestia era incansable, al menos 20 minutos hasta que sentí que me corría, la llené el culo de mi semen, al sentirlo se retorció de gusto sobre las sabanas poniendo el cuerpo tenso unos minutos y al sentir el intenso placer evaporarse se relajo de golpe. Ahora caí rendido sobre ella que me rodeaba con las piernas y los brazos, acariciándome de forma suave y tierna con las manos y los muslos.

-YASIRA: dios…………ahora sé por que esta tan loca Eleonor, yo también perdería la cabeza si me follaran así.

-YO: que la jodan, tenía esto y más, trató de jugármela, aun trata de jugármela.

-YASIRA: es una retrasada, y se merece lo que la hiciste.- tenia mis dudas de si en realidad Yasira se acostó conmigo por orden de Eleonor y todo era una cortina de humo de un plan mayor, pero o era actriz profesional o su tono de ira con ellas era real.

-YO: supongo, aunque ahora mismo no pienso con claridad, eres una fiera difícil de domar.- rió contoneándose.

-YASIRA: jajaja pues tu no eres menos, ni mi novio en toda una noche me ha dado tanto placer.

-YO: ¿cuanto llevabas sin sexo?

-YASIRA: desde que nos mudamos, joder, como necesitaba esto, y contigo, ha sido increíble.- me dio un suave beso.

-YO: y puede volver a serlo.

-YASIRA: ¡¿ahora?! No por dios, me duele todo, no podría……..

-YO: no ahora, sino otros días, podemos quedar para salir de fiesta el fin de semana, como el hoy, y luego venir aquí.

-YASIRA: jajaja seguro que a mi madre y a Eleonor les haría mucha gracia…….- la ironía era evidente.

-YO: yo me ocuparía de Eleonor, tu madre es otro tema.

-YASIRA: es una payasa servicial, no puede hacerme nada.- odio que un hijo hable así de su madre, pero me daba lo que quería.

-YO: ¿y tu novio?

-YASIRA: a estas alturas ya se habrá buscado a otra disponible, como a ti, no le faltan pretendientes.

-YO: pobre, no sabe lo que se pierde………. ¿y ahora que haces? ¿Tendrías que volverte a casa o que habíais quedado?

-YASIRA: pues tenia que dejarte e irme en un taxi, no tenia hora, pero ya es tan tarde que tendré el móvil lleno de llamadas.- lamí una de sus tetas antes de bajarme a por el bolso, era fácil encontrarlo, estaba al final de la hilera de ropa tirada en el suelo.

Me senté con ella entre mis piernas y la vi leyéndome los mensajes de su madre y de Eleonor preguntado que tal estaba y como iba, los unimos mas insistentes, la contestó que le había costado mas de lo pensado pero que ya íbamos a casa, y allí me dejaría a medias, nos reímos al enviarlo, la besaba con lujuria.

-YO: date una ducha y te llevo a casa.

-YASIRA: ¿te duchas conmigo? Me han dicho que eso te pone.- suspiré al oler su cuerpo pegarse al mío.

-YO: ojalá, pero tengo que hacer algo, ¿la próxima vez?

-YASIRA: la próxima vez – me besó con detenimiento antes de levantarse y andar escocida al baño.

Me puse en el ordenador, paré la grabación de una de las camamas del dormitorio que aun tenia instaladas y que activé al poner la música, sonreía mientras con algo de habilidad fui copiando en un CD el vídeo de Yasira siendo follada por mi que acababa de ocurrir, preparé también uno de los videos que tenia de Eleonor siendo salvajemente follada por mi y uno mas siendo penetrada por otro de los que se tiró en mi estancia allí, la pixelé la cara, no fue difícil fueron videos cortos, y los subí a paginas porno de Internet, pegado las direcciones en el CD, junto a una nota en un sobre, “Para Eleonor, ver sola.”

“La próxima vez no envíes a una cría ha hacer el trabajo de una adulta.” Pegado junto al vídeo, luego los links a los enlaces porno que había subido.

“No habrá mas advertencias, la próxima vez no serán videos de 1 minuto, si no completos, y no te taparé la cara, ahora convencerás a Luz para que deje a su hija salir cuando le de la gana, me da igual si le enseñas o le dices a Luz que me he follado a su pequeña, es cosa tuya, pero me enteraré si le pasa algo a Yasira y te arruinaré la vida, por ahora esta afrenta solo te costará que me pagues la compra al completo.

Si vuelvo a saber de ti, de cualquier modo, le mando a tu ex todo lo que tengo.

Un saludo.”

Metí el CD en una caja, repasando mis palabras mentalmente, podía decirla que la afrenta le costaría subirla el sueldo a Dani directamente, pero eso la haría sospechar que la tenia en el bote, así que pagarme la compra seria mas dinero para Dani de forma indirecta, yo me pagaba lo mío, pero Eleonor no lo sabría, a su vez me aseguraba tener a Yasira los fines de semana que saliera, tal como “bailaba” no tenia que buscar a otra. Cuando salió de la ducha repasé su cuerpo desnudo y fresco, me di una ducha rápida y cuando salí Yasira se estaba vistiendo, la quité el tanga de las manos y lo guardé, como recuerdo.

-YASIRA: y si vuelvo a casa sin bragas ¿que pensará mi madre?

-YO: ya te inventarais algo, pero así siempre tendrás un motivo por el que volver.

-YASIRA: ya tengo un motivo por el que volver.- me agarró la polla.

-YO: bien, así serán 2.- la azote el culo, me encanta hacerlo.

Se vistió, bueno, si eso es vestirse, la minifalda que se le subía y el top que enseñaba casi todo, el camino de vuelta a la urbanización la fui metiendo mano y ella a mi, me puse los vaqueros sin cerrar y una camiseta, la mitad del camino fue haciendo una felación que me hizo parar en un descampado y reclinar los asientos para volver a follarla, vestida y todo, sin tanga fue sencillo, la daba con la cabeza en el techo del coche, montada a horcajadas sobre mi, la reventé el coño a orgasmos, cuando me fui a correr se desmontó y descubrí que aparte de chuparla de cine se tragaba el semen sin miramientos. Eso retrasó nuestro camino 30 minutos, al llegar tardamos otros 10 en separarnos entre besos y caricias delante de su casa, o bien dicho de su finca, la acompañé hasta la entrada y dejándola claro que solo seria sexo y que me llamara cuando quisiera quedar para salir de fiesta, no puso reparos y me besó con sabor a despedida, entró con unos sonoros azotes en su culo que resonaron por toda la calle. Cuando entró dejé el sobre con el CD en el buzón, y me fui sonriendo a casa.

Dormí un par de horas antes de ir a trabajar, no se como me mantuve en pie, menos cargar cajas, aun así me dio para tantear el terreno de las chicas de allí, pero estaba roto, volví a casa y me dormí hasta el atardecer, luego quedé en el piso de estudiantes con las chicas y algunos amigos, nos quedamos viendo un partido y luego jugando y riéndonos, Lara me miraba con odio del día anterior, me fui a casa solo cuando acabamos, el domingo no paso nada, si, de vez en cuando tenia esos dais, y hasta los agradecía, el lunes desperté con Dani llamando a la puerta.

-YO: buenos días, preciosa, ¿que tal?

-DANI: yo feliz, mucho, ¿tu saber?

-YO: no, dime.

-DANI: gran señora mandar mensaje, ella subir extra de compra, casi doble, ¿dinero para mi?- lo dijo con tanta ilusión que me sonrojé.

-YO: si, claro, es tuyo. – saltó a la cama dándome besos en la frente.- ¿no decía nada mas?

-DANI: si, ella decir que yo no informo mas, ella quitar extra pero con dinero de compra ser mucho mas. ¿Si?

-YO: si, supongo………. pues no lo malgastes.- sonreía al tenerla encima, tan feliz y ensimismada que no se había dado cuenta de que estaba desnudo con la polla tiesa de los empalmes mañaneros bajo las sabanas.

-DANI: yo encontrar esto en buzón.- me dio un sobre, lo reconocí enseguida, era el que le había dejado a Eleonor

-YO: gracias, ahora si me dejas……- me miró agradecida y se fue sin percatarse de mi rabo tieso.

El sobre era el mismo pero tenia el CD dentro roto, y su nombre tachado, con una nota dentro.

“Eres un carbón y un desgraciado, tu ganas, se acabó, le he dado mas dinero al mes a la sirvienta, que sepas que me ha estado informando, pero ya esta, borra esos videos de Internet, te lo pido como buena voluntad, adiós, que te vaya todo bien, mal nacido.”

CONTINUARA………….

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Relato erótico: “MI DON: Raúl – Tardes de deporte (36)” (POR SAULILLO77)

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*Me he propuesto que este sea mi 1º relato sin fallos ortográficos, al menos grave o medio, salvo palabras inventadas, nombres y el tema de las exclamaciones y mayúsculas, creo que no hay ninguna. Pero seguro que las hay.

YO: que no, no insistas……..- desesperado ya me senté en la cocina.-…..por que no, no quiero ni voy ha hacerlo…….- el teléfono móvil me pesaba una tonelada en la mano de tanto tiempo de llamada-….¿y a mi que mas me da?…….- bufé de desesperación dejando el móvil en la mesa y recostando mi cabeza sobe el-………..pero a ella le gusta y a mi no……….- Dani se partía el pecho de risa mientras terminaba de hacer la comida en la encimera……..- pues se lo preguntaré pero no se si ella tiene peso para pedirlo……vale pues en cuanto la veo se lo digo …………..adiós……………….si………….hasta luego………..va, un beso………….va……..adiós mama. – por fin colgué.

Solté un suspiro que Dani reconoció como exasperación, se acercó a dejarme un plato de ensalada, riéndose aun.

-DANI: ¿otra vez madre?

-YO: si……….gracias por la comida.- descubrí en esos días que Dani tenia buena mano con la cocina, y aunque no la tuviera mi educación no me permitía que me hiciera la comida y me la sirviera sin agradecérselo, pese a se runa empleada.

-DANI: ¿otra vez querer que tu salir TV?

-YO: si, desde que me vio va por el barrio como la madre de un premio Nobel, presumiendo ante las amigas.

-DANI: ¿y ahora que querer?

-YO: pues le ha dado por decirme que le pida a Eli que sea uno de sus monitores y salga en antena con ella a diario.

-DANI: jajajaa ¿y tu no gusta?

-YO: pufff paso, Eli me ha dicho que cobran muy mal por el programa y es mucho lío, prefiero apartarme de las cámaras lo mas posible por ahora.

-DANI: ¿y que querer que tu preguntar?

-YO: que le pidiera entradas para acudir como publico al matinal de las mañanas, ¡yo que se!, esta como una cabra.- Dani me rascó la cabeza con cariño.

Apenas había pasado una semana desde que volví en mi, desde que la enfermera me sacó de mi apatía y Eli me vació lo suficiente como para poder controlarme, y desde ese día a las 10:45 tenia a Eli llamando a la puerta de casa, venia cada día después de su clase en antena y como le pillaba camino al gim, subía a ducharse mejor allí que en el camerino, obviamente follábamos un par de veces en cada visita, estrenamos la piscina y cada dormitorio, Dani se sonrojó las primeras veces que nos vio desnudos o follando por la casa, o al bajar a beber algo y ver su cara consternada por oír gritar a Eli, la 1º vez acudió en su auxilio con una bolsa de hielo, me reí tanto que me dio hipo. Después de unas cuantas veces Dani comprendió lo que pasaba y su papel en esa casa, quería un ancla, alguien que me recordara por que estaba en esa casa, pero sin perderme, una persona de confianza, y Dani encajó a la perfección, era buena, amable, sonriente y algo inocente para haber sido puta tanto tiempo, pero me gustaba su presencia, y en tan poco tiempo la cogí cierto afecto.

-DANI: yo marchar ya.- recogía sus cosas, después de hacer la comida se marchaba.

-YO: muchas gracias por todo.

-DANI: no querer molestar, yo no ver a señorita Eli hoy…….¿pasar algo?

-YO: si, resulta que le ha venido el periodo, y no anda con muchos ánimos para hacerme una visita.

-DANI: si tu triste yo follar- me reía ante sus ofrecimientos, los soltaba como si ofreciera caramelos.

-YO: no, gracias preciosa, tengo planes para no terminar el día solo, aun así, te lo agradezco, y el día que lo desees, ya sabes, no tienes mas que pedírmelo.- asintió con cariño.

-DANI: si- se acercó a darme un beso en la mejilla y se fue mientras comía, no quería tirarme a la Dani puta que se ofrecía sin mas, si no a la Dani persona, y del afecto que la estaba cogiendo no sabia ni si , dado el caso, seria capaz.

Tan cierto era que tenia planes como que no sabia con quien, Eli me tenia muy contento así que había aplazado unos días mis objetivos, dios mío como se movía aquella mujer, pero le llegó la regla, se puso algo arisca y justo en ese fin de semana se iría de viaje al norte del país a inaugurar otro centro de los suyos y hacer promociones por la zona, así que estaría mínimo 1 semana sin ella, y eso no podía pasar, llegó el momento en que tenia que elegir a mi 1º víctima. La idea de contestar alguno de los mensajes o numerosas llamadas de Mariluz, la presentadora MILF, me tentó pero se puso tan pesada que dejé de contestarla solo para hacerla rabiar y acrecentar su deseo, por lo que me dijo Eli tenia un marido periodista de prestigio en Alemania, pero casi no se veían y Mariluz se follaba a cualquier jovenzuelo que le entrara por el ojo, y yo era su nuevo juguete, pero yo no era un novato que se ponía nervioso ante una foto de sus tetas enviada al móvil, por contundentes que fueran, la dejaría rebanarse los sesos para tenerla loca de pasión. Así que imaginé quien seria la siguiente, en el trabajo Adriana y la jefa se pusieron muy contentas cuando les dije que corté con Ana, de hecho se quedaron una hora mas de su turno para estar hablando conmigo, inventé, o las dejé ver, algo de dolor en mi rostro, aun me escocía pero Ana era una herida cerrada. El hecho de acostarme con compañeras de trabajo me podía poner en una situación delicada, así que descarté la idea por el momento y siempre podría hacerlo en el trabajo. ¿Llamar a Lara?, follaba bien y ya nos conocíamos pero la verdad, me atraían cosas nuevas y tenia planes para ese piso de estudiantes.

Así que después de comer, y una buena siesta, salí a correr por el parque, retomé algunas rutinas de ejercicios leves para volver a estar al 100%, y había quedado a esas horas con algunas de las mujeres del parque, aquellas que me acosaban cuando estaba con Ana, se alegraron mucho de mi regreso y todas muy interesadas en saber de mi ruptura con Ana, solo se lo dije a una y al día siguiente había 10 mujeres mas preguntando, todas corrían y estaban esperándome para que las marcara el ritmo, sin saber mucho, o al menos algo mas que ellas, les hacia de monitor, aunque alguna sabia mas que yo y fingía lo contrario. Era de todo, desde una chica de 17 años hasta una adulta de 52 años, se formó como una especie de grupo de apoyo entre ellas donde yo era el único tío, algunas se cansaban de esperar y se iban a buscar a otro de los tíos buenos del parque, las mas guapas y exuberantes en su mayoría, pero parecían mas aves en busca de presa que interesadas en el entrenamiento, eso si, tenia 8 o 9 fieles, entre ellas 2 muy apetecibles, 3 en realidad, la chica de 17 años tenia un polvazo, pero era menor y hasta su mayoría de edad no pensaba tocarla.

Estaban Lucia, Lucy, una mujer de 33 años, madura y con 2 hijos de 6 y 4 años, pero que se mantenía a base de ejercicio y yoga, rubia con pelo corto, lo justo para hacerse una coleta, de ojos negros y con muy buenas tetas, tenia el culo plano pero una cintura de avispa que le alegraba las caderas, de 1,72 de altura y piel curtida, seria y muy fuerte mentalmente, imponía respeto.

Jennifer, Jeni, una mujer de 24 años, morena con larga melena, se hacia 2 coletas hasta que bromeé un día de eso, al día siguiente una sola coleta hasta tocarse la espalda, ojos marrones y guapa, físicamente era la mas atractiva de todas, bien proporcionada, no destacaba en nada exageradamente, tetas normales y trasero respingón, con las curvas justas, una chica normal pero hermosa y atractiva, 1,67 de altura y con un lunar en la mejilla muy coqueto y un tatuaje en la zona del omóplato del yin y el yang, era la mas divertida y con la que mas conexión tenia, quizá de la edad tan cercana a la mía, y el día que faltaba la echaba de menos.

Lola, la menor, que en realidad se llamaba Casandra, pero todas la llamaban lolita por su aspecto y su forma de ser, tanto que al final se quedó en Lola, era una muñequilla preciosa, rubia, pelo largísimo hasta la cintura, iba sin coleta, solo al correr se hacia un moño de forma graciosa, con una cinta de pelo y un bolígrafo, de ojos azules y un cuerpo diminuto pero repleto de curvas que se desarrollaban, senos bien formados, enseñando gran parte del ombligo, con un piercing en el, y la espalda al aire, con los leggins bien bajos en la cintura y el culo prieto y firme que su edad le concedía, si pasaba del 1,60 era de milagro, con los pómulos llenos de pecas, una cabra loca en su forma de comportarse y actuar, una de esas crías que son buena gente pero que parece que no tenían padres que la educaran, hablaba de forma barriobajera, mascaba chicle sin parar, no se, cosas como meterse la mano en el culo para sacarse el hilo del tanga mientras decía abiertamente que la picaba el culo, poco refinada por así decirlo, se comportaba como una adolescente rebelde, Lucy y las demás la tenían tiesa como una vela, al ser la mas joven todas hacian de madre, parecía que la estaban educando ellas con continuos rapapolvos, habían conseguido que dejara de montar lios, ya que a la mínima se ponía hecha una furia, y que mostrara respeto y algo de educación.

Tenia mas que claro cuando me dirigía al parque que esa tarde Lucy o Jeni vendrían conmigo a casa, Lola se me había insinuado ya varias veces de forma obvia y grosera, como colegial que era, le había rechazado de pleno pero al volver la dije que me enseñara el DNI para saber su fecha de cumpleaños, sonrío encantada al ver como me puse una alarma en el calendario del móvil, no era en mucho tiempo. En cambio Lucy, como mucho, intentó la treta de lesionarse para ir en mis brazos, no se atrevía a más, Jeni no parecía interesada en tener sexo, sino más bien compañía al correr, pero un día me dio su móvil en un papelito repleto de corazones.

Iba maquinando cuando llegué al parque, el grupo de mujeres estaba en la entrada de siempre, estirando o charlando, la mujer de 52 años me había visto en la TV como mi madre, y estaba loca de felicidad, me hice fotos con ella para calmarla, saludé a todas y como monitor que me habían erigido, fui haciendo unos ejercicios de estiramiento delante de ellas que iban siguiendo mi cuerpo con los ojos, sus miradas eran ya de confianza pero no sutiles, desde que volví a mis rutinas me dio igual ir marcando polla en el pantalón sin nada debajo, o músculos con camisetas muy ceñidas, mi eterna barba de 3 días y mi espeso cabello negro, corto pero lo justo para poder agarrarlo, y mis profundos ojos marrón oscuros con una caída ensayada, eran mis armas, y ellas encantadas, mas aun cuando hacían los ejercicios mal y las metía mano para corregirlas, algunas lo hacían mal adrede y otras por que sus físicos no daban mas de si, pero yo jugaba con todas, a Jeni casi nunca la corregía, estaba convencido de que sabia mas que yo, era monitora o algo, pero alguna era todo lo contrario, se equivocaban mucho, demasiado para ser provocado, eran personas torpes, pero se iban haciendo con todos los ejercicios. Cuando por fin estiramos comenzamos la marcha, un trote simple, a ritmo bajo, dar vueltas en grupo y así apoyarnos unos a otros y esas cosas, íbamos aumentando el ritmo cada vuelta hasta que a partir de la 4º o 5º llegaban los abandonos, no se forzaba a nadie, quien no podía mas se hacia a un lado, para la sorpresa de todos, la señora de 52 años aguantaba mas que muchas jóvenes, 2 de 40 eran las primeras, luego una de 35, y allí si, la buena señora de 52 años cedía, pero mantenía un pique con Lola, la “benjamina”, que acababa de empezar en esto, aun sin fondo físico, pero hasta que no la veía pararse a la cincuentona, no paraba. Al final quedábamos los 3 de siempre, Jeni, Lucy y yo, a Lucy correr se le daba bien, llevaba mucho tiempo haciéndolo, desde que tuvo a su 1º hijo, para conservar la figura, y a fe que lo lograba, aun así iba con la lengua fuera cuando Jeni y yo apretábamos el paso, pero esta vez decidí ir mas despacio para poder hablar con las 2.

Si bien tenia el cajón lleno de aspirantes, no seria tan fácil como llamar y abrirlas de piernas, ni seria, ni me gustaría que lo fuese, tenia ganas de cazar, y mi encontronazo con Mariluz, la presentadora MILF, me recordó lo excitante que es el cortejo, aunque me hubieran puesto delante a Jessica Biel, si se hubiera abierto de piernas a la 1º no me interesaba, ya me cuidaba yo de ir a por las que ofrecían un reto, y ahora estaba rodeado de 2, tenia que tener cuidado de no estropearlo, y comencé el casting sin que ellas lo supieron, hablando con ellas entre jadeos y respiraciones por estar corriendo.

-YO: ¿como vamos?

-JENI: bien.

-LUCY: muy bien, a esas alturas otros días estoy fuera.- normal, estaba ralentizando la marcha por ti, te necesitaba allí, te quería allí.

-.YO: bien, me alegro, por que yo estoy con la lengua fuera – en parte falso, podía seguir, pero en parte cierto, aun no estaba en forma y ya íbamos por 40 minutos corriendo.

-JENI: ¿en serio? Ya te dije que no forzaras tanto después de parar.- por esas cosas intuía sus conocimientos.

-YO: me da igual, si me ganan 2 mujeres tan guapas se va a reír de mí el resto del parque.

-JENI: ¿que pasa, que por ser monas no podemos ganarte?

-LUCY: eso, te vamos a dar una paliza.

Ambas aumentaron el ritmo, predecibles como siempre, ahora solo tenia que hacer mi papel, aguanté un rato su ritmo, pero cuidadosamente fui dándolas metros, las oía reír y vitorear, mas cuando pasamos al lado del grupo de las que ya se habían rendido y las animaban, allí hice mi jugada, al ser alto tenia mas zancada y apretando el paso las alcancé, no sin bastante esfuerzo, y las sobrepasé como un avión, me costó mas de lo esperado, pero estaba donde quería, delante de ellas, con sus ojos clavados en mi, lejos del resto ya, entones cada ciertos pasos fui dando uno torpe, claramente, fui aminorando la marcha y antes de que me alcanzaran me apoyé en un árbol agachado y sujetándome la cabeza. De inmediato se pararon a mi lado, Jeni me sentó en el suelo y Lucy me puso la mano en la frente, como madre que era.

-JENI: ¿estas bien?

-LUCY: tienes la frente ardiendo.- no te jode, me he marcado un sprint de la hostia, a 30 grados.

-YO: si, si, solo se me ha ido la cabeza un segundo.

-JENI: ya te he dicho que no fuerces, pero eres un cabezón.

-LUCY: ¿no nos podías dejar ganar o que?, mira como estas.

-YO: no, tranquilas, estoy bien, pero por hoy se acabó, me rindo jajajaja- demostré algo más de control sobre mí.

-LUCY: eso no importa bobalicón, toma, bebe agua.- me dio de su botella colgada de la mochila donde tenia de todo, seria deportista pero era madre, tiritas, spray muscular, pañuelos, agua……

-YO: gracias preciosa.- le di un trago corto.- puffff me voy a casa me encuentro algo mareado.- hice ademan de levantarme para volver a sentarme de golpe.- ufffffffffff,

-JENI: así no te puedes ir, no solo.- contuve mi sonrisa.

-LUCY: es verdad, yo te acompañaría a casa pero tengo que ir a por los niños al colegio.- miró a Jeni.

-JENI: deja, ya le acompaño yo a casa.- BINGO, ya tenía ganadora.

-YO: no por dios, tendrás cosas que hacer, no te molestes, ya voy solo.- me puse en pie con cierta dificultad apoyado en ellas.

-JENI: no es nada, no tengo nada que hacer y vives cerca, ¿no?- asentí.

-YO: si, pero………

-LUCY: ni pero ni pera, te acompaña y punto.- era madre, no había duda.

-YO: vaaaaale, de verdad como sois, si estoy bien.- di un par de saltos y me eché algo de agua en la cabeza para despejarme antes de devolverle la botella. El agua mojó mi camiseta que se pegó aun mas, pillé a Lucy mirando mi torso mordiéndose el labio, pensé ”lo siento, tienes críos, otros día será, sin saberlo me has servido a Jeni en bandeja.”.

-JENI: vale, tu vuelve con las otras y dilas que se acabó por hoy – me miró- ¿por donde es tu casa?

-YO: pues mira, casualmente es por esa 1º salida.- casualmente mis cojones, no me iba a arriesgar a hacerlo delante de otras o lejos de la salida a mi casa para que se ofreciera otra a llevarme.

Caminé apoyado en ella hasta la salida del parque, allí la solté un poco y me probé sabiendo perfectamente que estaba bien, insistí tenuemente otra vez en que se fuera, pero se negó alegando que Lucy le cortaría la cabeza habiéndome dejado ir solo, pero sus ojos contaban otra historia, me comía con ellos, la camiseta ceñida y mojada realzaba mi pecho o mi vientre, y mi polla rebotaba claramente bajo el pantalón. Charlamos un poco, guiando el tema, ya sabia que estaba soltera, o eso me lo dijo en cuanto regresé y se corrió la voz de que dejé a mi novia, andaba de forma lenta y pausada, apoyándome en papeleras o postes en cada semáforo, estabamos cerca de mi casa cuando se la indiqué, abrió los ojos como platos.

-JENI: ¿vives ahí?

-YO: claro ¿por que os extraña a todos?- no era la 1º que me lo decía.

-JENI: no lo se, no pareces un niño pijo.- se sonrojó al instante.- perdona no quería decir eso……

-YO: jajaja tranquila, si no me ofendes, no lo soy, solo tuve suerte y ahora vivo en el 10º, solo, ahora que Ana me dejó.- les había dicho que cortamos de mutuo acuerdo, pero a ella y Lucy, en privado, las quise diferenciar del resto y las dije que me dejó por otro, así me ganaba su confianza separándolas del resto haciéndolas sentir especiales y le sumaba el factor cotilla, querían saber como, por que y que motivos tendría para dejar a un chico tan guapo y bien dotado como yo, y sobretodo, como poder evitar hacerlo ellas El pajarillo herido también podía funcionar en este caso.

-JENI: pues ya casi hemos llegado, si hasta tienes botones en la puerta.

-YO: ya ves, Jorge un soso, solo saluda como un robot, veras, entra en el portal conmigo.- sonreí cogiéndola de la mano.

-BOTONES: buenas tardes, Don Raúl- agachó la cabeza, mientras abría la puerta.

-YO: buenas tardes Jorge, ya te he dicho mil veces que no me llames así, ese es el futbolista, yo Raúl, a secas.

-BOTONES: lo siento señor, es la costumbre.- sonrió con algo de falsedad.

-YO: mira, te presento a Jenifer, una amiga del parque en que salgo a correr.

-JENI: ho…..hola- estiró la mano, el botones se la cogió he hizo una suave reverencia.

-BOTONES: bienvenida al edificio, mi señora.

Entramos tronchándonos de risa, ella por el botones, pero yo por que ya la tenía dentro del edificio, en concreto delante del ascensor.

-YO: ¿lo ves?, pues así todos los putos días, si salgo a las 12:57 de casa “buenos días” y cuando vuelvo a las 13:05 “buenas tardes” y a partir de las 19:00, “buenas noches”.- la imitación de la voz solo la hizo sonreír mas.

-JENI: por dios, pobre hombre, si parece que le hayan metido un palo de escoba por el culo jajajajajaja- reí con ella, lo suficiente para que llegara el ascensor.

-YO: jajaja anda pasa- la indiqué el interior del ascensor, su sonrisa se calmó y vi dudas – no vas a volver a salir según entras, ¿que va a pensar el botones?- asintió y entró serenándose.- anda dale al 10º piso.- se giró hacia el panel buscándolo sin encontrarlo, normal, no estaba.

-JENI: no……no lo encuentro jajaa- me pegué a su trasero pasándole un brazo por el hombro.

-YO: ah coño, siempre se me olvida, pasa del 9º al ático- pulsé el botón del ático, se giró sorprendida.

-JENI: ¿vives arriba del todo?

-YO: eso quiere decir ático.- respondí restándole importancia, pero la tenia con la boca abierta incluso antes de ver el piso.- dios que ganas tengo de darme un chapuzón……….

-JENI: ¿¡¡¡¡ Tienes jacuzzi!!!?- reí dando unos segundos de tensión.

-YO: si………. – estaba el de la habitación grande con baño de hidro masaje -……….. pero prefiero la piscina……………- si fueran dibujos animados hubiera oído su mandíbula chocar contra el suelo.

-JENI: no es…..no es buena idea, que te metas en una piscina ahora.

-YO: ¿y eso?

-JENI: ¿y si te da otro mareo dentro?- joder, se me había pasado eso, es difícil recordar tantas cosas cuando manipulas, pero visto de otro modo, ahora tenia un motivo para hacerla entrar en casa.

-YO: pues yo me lo voy a dar igual, si quieres pasa y me hechas un ojo.

-JENI: ya claro, y yo y mis 59 kilos te van a sacar del agua a ti jajajajaja- su gesto con las manos media el ancho de mis espaldas.

-YO: tú misma, si pasado mañana aparezco en las necrológicas, ahogado en la piscina, te las tendrás que ver con Lucy………- joder, para improvisarlo me había salido genial.

-JENI: vale………- aceptó a regañadientes de mentira, tenia unas ganas locas de ver el piso por dentro.

Al llegar arriba, (ese ascensor tardaba un mundo en subir y bajar), paso delante mía, pude notar las marcas se sudor en sus pantalones deportivos y la chaqueta que tenia puesta por encima de un top deportivo con el ligero escote empapado en su transpiración. Quedó parada ante la enorme puerta blanca, y le abrí como si fuera un sueño, la luz la entrecerró los ojos, para cuando se acostumbró al sol ya estaba dentó con la puerta cerrada.

-YO: anda pasa, es tu casa.- fingía no mostrarla atención mientras dejaba las cosas en el mueble de la entrada y me descalzaba.

Estaba perpleja, admirando el amplio salón, andaba lentamente, como con miedo a romper algo, la ofrecí algo de beber que aceptó ensimismada, “agua……..agua fría, por favor” susurró, se la traje, bebimos un trago largo ambos y la mostré la gran puerta corredera de cristal, menos mal que Dani le había dado un repaso por que si no las enormes tetas de Alba, la enfermera, seguirían allí marcadas, el reflejo del sol aun era fuerte, el agua brillaba con fulgor. Abrí la puerta y fui corriendo a saltar a la piscina, oyendo su voz riéndose de fondo, al salir estaba en el borde mirándome cruzada de brazos, sonriendo.

-YO: dios, que gustazo.- nadaba en círculos.

-JENI: que bestia, ni siquiera llevas bañador.

-YO: ni que fuera una piscina publica.- me acerqué a ella salpicando algo de agua, eso es inevitable cuando uno esta en el agua y otro esta en la orilla.

-JENI: jajaja para, que me vas a calar.

-YO: perdona, llevas algo encima que se pueda estropear, ¿el móvil o la cartera?- se palpó entera.

-JENI: no, lo dejé todo en la entrada, pero me vas a resfriar jajajaja.

-YO: perdona, anda ayúdame a salir- hice casi todo el esfuerzo para salir y extendí mi mano, agarró y cuando la apreté, entendió mi idea.

-JENI: ¡¡NO!!- gritó cuando ya estaba volando por los aires entre risas, se zambulló en el agua ante mi tirón, lo fuerte que tenia que ser para echarla al agua pero lo delicado para que cayera de pie sin peligro.

-YO: ¿que, esta buena el agua?

-JENI: jajaja que carbón, ¿y si no se nadar?

-YO: te hubiera tenido que rescatar y hacerte el boca a boca, una idea que me atrae.- sonrió sacándome la lengua y salpicándome agua.

-JENI: pues te jodes, por que si se.- se quitó las zapatillas de deporte encharcadas y me las tiró cerca de la cabeza sin peligro alguno, para sacarlas del agua, al igual que los calcetines o la chaqueta.

-YO: vale, perdona…….- sonó a disculpa falsa, lo que era, estaba jodidamente preciosa, más aun cuando se soltó la coleta del pelo y su cabello húmedo la caía por el rostro.

-JENI: no pasa nada, pero ahora tengo la ropa empapada.

-YO: ¿y que?

-JENI: que no me puedo ir de aquí con esta ropa ajustada empapada, que se me va a marcar todo el potorro, capullo.- se rió para darle el tono de broma que era.

-YO: va, pues quítatela y déjala al sol.

-JENI: ya y me quedo en pelotas delante tuya,………….y aun así, las zapatillas no se secan así – esa aclaración me dio la pista clave, si las zapatillas se secaran así, ¿estaba dispuesta a quedarse desnuda delante de mi?

-YO: tenemos una lavadora con secadora, pero no tengo ni puta idea de cómo funciona, eso lo sabe Dani, la sirvienta.- mentira, sabia perfectamente como funcionaba, me había ocupado de enterarme de todo antes de dar el palo a Eleonor.

-JENI: ¿tienes sirvienta?

-YO: bueno, no exactamente, es una mujer que viene por las mañanas y recoge mis estropicios, buena gente.

-JENI: pues ya me dirás que hacemos.

-YO: podemos probar a intentar poner la lavadora.

-JENI: y dale, no me voy a quedar desnuda delante tuya.

-YO: aunque sean solo las zapatillas, pero veo un absurdo poner la lavadora solo para eso, teniendo albornoces……….- su cara se volvió a iluminar.

-JENI: a bueno, puedo ponerme uno mientras se seca todo.- parecía ilusionada con la idea.

-YO: de puta madre, así tomamos un rato el sol tomándonos algo.

Salí del agua de un tirón quedando ante ella con el pantalón y la camiseta envasando al vacío mi cuerpo, estiré de la zona de la pelvis para hacer que disimulaba, ella ofreció su mano para salir del agua, la cogí y la ayudé a subir, cuando estaba arriba tiró de mi con fuerza para echarme al agua, casi lo logra, pero la diferencia de peso y mis piernas aguantaron, de hecho una vez bien plantado, tiré del ella sacándola del agua de un salto, quedó de pie a medio metro de mi, sonriendo y secándose la cara con las manos, chorreando agua los 2 por todos lados, si ella estaba comiéndome con los ojos, yo a ellas mas, el cuerpo femenino húmedo siempre me atontaba. Entré a por un albornoz mientras ellas se esforzaba por sacarse el agua de los recovecos de sus senos y entre pierna, escogí el mas corto que encontré, parecía uno de niña pequeña, seria de Yasmine, la hija de Eleonor, de antes de dar el estirón supuse, al salir con el, lo cogió y me miró.

-JENI: ¿donde quieres que me ponga esto?

-YO: yo que se, el que he encontrado, esta ese y el mío, pero no se si te dará grima…- giró la cabeza “si no hay mas remedio” se leyó en su rostro.

-JENI: te importa si……..- hizo un gesto claro con el dedo para que me diera la vuelta, accedí disculpándome, pero me conocía bien la casa, el reflejo en la puerta corredera era como un espejo.

Se quiso poner el albornoz normalmente pero era absurdo, le quedaba como una chaqueta larga y no cerraba del todo, de forma hábil, se puso el albornoz a modo de toalla, y con movimientos circenses se sacó el top, el pantalón y un tanga diminuto, no llevaba sujetador, no necesitaba para realzarlas pero el top hacia sus funciones, así que, mirando de reojo por si me daba la vuelta, ató las mangas del albornoz y se hizo una especie de vestido que le tapaba lo justo, desde la línea del escote hasta el comienzo de sus piernas, tiraba hacia abajo pero casi se le salían las tetas, aun así había visto a mujeres de fiesta con vestidos mas descocados. Así que con cierto estilo se agachó a coger las prendas, metió en tanga escondido entre lo pantalones y me avisó.

-JENI: ya esta.- sin darme la vuelta.

-YO: vaya, algún día las mujeres tendréis que enseñarnos a los tíos esos trucos.- miró extrañada sin entender nada hasta que se vio reflejada en el cristal y me vio mirándola directamente en el rebote.

-JENI: eres un mamón.- me sacudió en la espalda con una sonrisa dibujada.

-YO: y tu una acróbata rusa, que manera de desnudarse sin enseñar nada……….- abrió al boca con una indignación inexistente- …….una lastima……..- me volvió a sacudir y esta vez me pegó en el pecho con su ropa sucia.

-JENI: anda, vamos a ver como funciona esa lavadora.- la vi andar enseñando el inicio de su culo por debajo, con clase.

Fuimos hacia la cocina, yo sabia como funcionaba la lavadora, pero busqué el manual de intrusiones, estuve bromeando con ella mientras se esforzaba por agacharse a leer el cuadro de mandos sin que se le viera nada, fuimos dando botones al azar, leyéndola las instrucciones, fui indicándola con palabras mas certeras, de hecho solo había que darle a 2 botones pero di mil vueltas para que fuera ella la que “descubriera” como funcionaba, cuando estabamos listos echamos el jabón, metió su ropa y fue a darle al botón.

-YO: espera, agonías, ya puestos meto la mía también- tiré del cuello de mi camiseta pero entre lo ceñida que era, que así salía fatal y que estaba mojada, era difícil, si hubiera querido de un tirón la sacaba pero la dejé “ahogarme” pidiendo auxilio entre carcajadas.

Sentí sus dedos en mi piel cuando cogió de la parte de abajo y fue ayudando a que saliera, cuando la saqué de mi cabeza aun tenia sus dedos en mi pecho y me hacia una radiografía del torso mordiéndose el labio, “es mía”, sujeté del borde de mis pantalones.

-YO: esto…podrías- la hice su mismo gesto para que se diera la vuelta.

-JENI: ¿que pasa?, ahora te va a dar vergüenza que te vea en calzoncillos.- rió altiva.

-YO: me lo daría………. si los llevara.- se sonrojó dándose la vuelta, avergonzada.

-JENI: pero como sales a correr así………..con eso……..al aire.- me quité el pantalón y lo metí todo en la lavadora, cogí unas bermudas que había en un montón de ropa planchada la lado de la tabla, donde Dani solía dejarme las cosas y me los puse.

-YO: ya claro, y que me hagan rozaduras con el sudor, así voy mejor…- una pequeña pausa cogiéndome el rabo, exhibiendo, para colocarlo bien antes de meterlo dentro de la ropa -….ya esta, puedes mirar.- se giró con un gesto veloz y sensual, tanto ella como yo sabíamos que la puerta del armario de enfrente, negra y de cristal, le habían regalado mi reflejo desnudo, aunque ella no sabia que yo lo sabia.

-JENI: bien, pues en marcha.- con alegría pulsó el botón y se quedó mirando por si aquello funcionaba mal, mi ropa y la suya con sus zapatillas.

-YO: pues tu me dirás que quieres tomar…..- abrí la nevera, de inmediato ella se puso entre el frescor que salía y yo.

-JENI: a ver que tienes…….- removió un par de cosas, sacó el cajón de congelados y dio palmas de felicidad al ver una caja de helados de nata.- ¿puedo coger uno?- puso cara de cachorro.

-YO: lo que tu quieras, es tu casa.- me sonrió y se abrazó de mi cuello, sentí el frío del helado en la espalda, al separarse se recolocó el albornoz con cuidado mientras desprendía la envoltura y la tiraba a la basura.

Fui detrás de ella con un refresco de cola, intentaba quitarme ese vicio pero era el único que tenia, ese y el sexo salvaje, dudamos si sentarnos en las hamacas o en el césped, pensé que el césped seria mas adecuado por el sol que aun daba en esa zona, degustó el helado de nata con pasión, y yo disfrutaba al ver sus buenos lametones, imaginado lo que ya sabéis, reímos y charlamos, ella se aseguraba de forma constante que no se le viera nada, pero al cambiar de posición sus muslos evocaban la feminidad.

-YO: en la gloria estoy, tumbado en el césped boca arriba, tomando el sol, con un refresco en la mano y con una bella mujer a mi lado.- coño, si hasta rimaba.

-JENI: pufff vives como un rey, aunque……..

-YO: dime.

-JENI: te estoy poniendo perdido el albornoz con el césped y me voy a quemar jajaja, se que esta feo quejarme pero……

-YO: mira a ver en ese armario de la pared, a ver que encuentras.- dije con cierto desdén.

Con habilidad se puso en pie sin enseñar nada, sujetándose el escote, no evitó que se le viera medio culo desde mi posición al andar, al abrir el armario encontró crema solar, unas cuantas gafas de sol y unas toallas enorme colgadas junto a 2 albornoces de adulto.

-JENI: ¡que carbón!, mira lo que hay aquí.- miré confuso, al verlo me eché a reír, de verdad, no me acordaba de lo que había allí, eran cosas de la piscina, gafas de agua, cremas, manguitos, flotadores……etc.

-YO: hostias, jajajaja pues no lo sabia, perdona.

-JENI: ya, claro….- no me creyó, casi la única verdad, o no manipulación, que le había dicho y fue la que no se tragó, ironías.

-YO: pues trae la toalla y ponla debajo para no marcharse con el césped, y la crema y así no me quemo yo también.

-JENI: ¿puedo coger una de las gafas de sol?

-YO: todas tuyas- se giró mirándolas

-JENI: ¿cual cojo?, es que son todas de Armani y no quiero romper ninguna buena.

-YO: ¿de Armani?, ¿eso no hacen ropa?

-JENI: si tonto, pero también gafas, estas son de mujer todas, y de las caras, ¿cual cojo?

-YO: pues las que te de la gana…….. y quédatelas, yo no las necesito.

-JENI: ¿que dices? Si valen una pasta.

-YO: ¿y a mí que?, son de mujer, ¿me las voy a poner yo?

-JENI: no jajajaja pero no puedo……..

-YO: pues ya esta, la que mas te guste y te las quedas.- me tumbé de nuevo restándole importancia y zanjando el tema, un buen regalo ayudaría, Eleonor se fue y me había dejado un dineral en complementos y botellas de vino por lo visto, ¿que mas habría por la casa de valor?

Jeni escogió unas tardando unos minutos, mujeres, se puso unas y saltó hasta el césped, estiró la toalla y se tumbó encima poniendo poses preguntando como la quedaban las gafas, dándose crema en los brazos, los hombros y las piernas, no se si era consciente pero la miraba todo el tiempo, como se frotaba los gemelos y el pecho, hasta se remangó un poco el albornoz para dejar que el sol la diera calor, me asombró poco que no cogiera uno de los albornoces grandes del armario y se cambiara, si ya estaba cómoda y confiada ¿para que andar hacia atrás?. Yo hice lo propio y remangué las perneras de las bermudas hasta sacar mis poderosos muslos a la luz, oía como Jeni se estiraba en el suelo y ronroneaba disfrutando de aquello.

-JENI: dios, podría vivir así.

-YO: jajja tu y cualquiera.

-JENI: ¿y tu novia te dejó teniendo todo esto, y a ti?- la pregunta no me pilló por sorpresa, estaba esperando que ella diera el paso, no iba a alargar mas aquello.

-YO: algo así, supongo que tendría sus motivos.

-JENI: pues no se me ocurren cuales.

-YO: ni a mi, pero cuanto antes pasara mejor, así puedo volver a ser libre.

-JENI: ¿y no tienes a ninguna detrás de ti?- el tono era de amistad, pero quería información.

-YO: a unas cuantas, detrás, delante y donde se quieran poner mientras me las tiro …………- soltó una carcajada ante mi burrada-……………ayuda tener la vasectomía hecha, puedo llenarlas sin que haya problemas………… – eso por si aun no lo sabia.- …………….. por ahora estoy en una fase rara en que no busco nada serio……………- era arriesgarme a que se cerrara pero la dejé claro que yo no me iba a atar con nadie, ella incluida.

-JENI: ya imagino……- sin duda ahora pensaba en mi cuerpo y mi polla follándose a alguna, quizá a ella misma.

-YO: ando en una etapa algo confusa, así que no busco líos largos, solo sexo.

-JENI: como todos los tíos.

-YO: si, pero a diferencia de ellos, yo lo logro.- el silencio llenó la terraza, ella se dio la vuelta y se quedó boca abajo, apoyada sobre las palmas de las manos cruzadas, mirándome a través de las gafas de sol.

-JENI: un poco creído te lo tienes.

-YO: si, pero no mas que algunas con las que he estado, pero cuando es una mujer lo llaman auto confianza.

-JENI: dios, me estoy tostando la espalda.- desvió el tema con brusquedad, pero me alegré, había entrado en una vía muerta.

-YO: déjame que te eche crema.

-JENI: si, por favor.- me alcé para coger la crema y me arrastré hasta ella, la crema la reconocí, era la que Eleonor se metió en el coño la 1º vez que Ana me habló de incluirla en nuestros juegos, sonreí mientras me echaba en la mano un poco y la extendía por la parte alta de la espalda de Jeni.

-YO: te va a quedar horrible la marca del albornoz así.

-JENI: ya, y tu idea es que me lo quite ¿no?- esa mujer tenia tablas, y los escudos activados, planeé bajarlos de un ataque feroz.

-YO: mujer, ni que te fuera a violar.- me enfadé ante su desconfianza, era real, pretendía tirármela, pero me ponía de los nervios su coraza, me separé y me tumbé boca abajo, con rostro serio.

-JENI: perdona…….no quería molestarte.- sonó sincera, suspiré para jugar mis bazas.

-YO: no pasa nada Jeni, estoy muy raro desde lo de Ana.- calmé mi tono a medida que hablaba.- llevo 2 años sin entrarle a una chica que me gusta y estoy haciendo el ridículo.

-JENI: ¿te gusto?- sonrío mordiendo el anzuelo, sin saberlo.

-YO: pues claro que si, no estoy ciego, ¿sabes?….pero parezco un oso intentando coser, me pones nervioso y me quedo en blanco.

-JENI: no lo sabía, jajaja es encantador.

-YO: pero te echo crema y me sales con esas, soy un patán.- sonaba jodidamente triste.

-JENI: jajaja no pasa nada, es solo que no sabia que te gustaba, perdona, anda, vuelve aquí, siéntate conmigo en la toalla que vas a manchar la ropa con el césped.- daba palmadas al lado de su cuerpo en la toalla, por fin, había logrado que fuera ella la que dirigiera la seducción cuando era yo el que la pretendía.

-YO: no, déjalo, me duele la espalda y estoy cansado.

-JENI: anda tonto, ven, túmbate y te doy un masaje.- sonaba como una madre con su hijo, por dentro me reía a carcajadas, pero por fuera rodé hasta la toalla y me tumbé boca abajo, cruzando las manos bajo mi cabeza como había hecho ella.

Solo que mi espalda era casi el triple que la suya y en esa posición se marcaban bien los brazos y los dorsales, extendió parte de la crema en mi espalda y la distribuyó con la mano, acariciando toda la piel que quiso, se deleitaba y sentía su respiración agitada, se arrodilló en mi trasero abriéndose de piernas para dejarme entre ellas, y con ambas manos abarcando mas espacio se dedicó a darme un buen masaje, sin duda sabia lo que hacia, y de paso me metía mano.

-JENI: ¿mejor?

-YO: como nuevo……puedo…….

-JENI: dime.

-YO: si quieres,….podría…………yo dártelo a ti………osea…….un masaje…….dios……- pareció mas tonto de lo que pretendió ser.

-JENI: claro, bobo.- se tumbó boca abajo y una vez así, tiró del albornoz hasta sacárselo del todo, cubriéndose solo el culo y con toda la espalda al aire.- soy toda tuya.- la sensualidad de su voz me indicó que iba bien.

-YO: dios, gracias.

-JENI: no pasa nada, tu tranquilo.

-YO: eres preciosa y muy hermosa.- sonaba como un crío de 14 años en su 1º fiesta, quería aparentar eso, que ella se sintiera poderosa, que dirigía la situación ante un chaval al que sacaba 3 años, la di el volante del coche pero la realidad es que íbamos a donde yo quería.

Un poco de crema y planté mis enormes manos en su espalda, al sentir el contacto se estremeció, fui acariciando y pasando los dedos por toda la espalda marcando mentalmente los nudos de los músculos, allí donde Eli me enseñó a buscar, localizados fui apretando con los nudillos, masajeando con dedicación y destensando su cuerpo, gemía de gusto al notar como iba desenrollando su espalda, los “oh, si” se le escapaban mientras mis dedos se atrevían a mas con cada pasada, rozando su cuello, sus senos o sus glúteos, los suspiros fueron envolviendo todo y mi polla reaccionaba a ello, se estaba poniendo dura y muy obvia, ¿por que no utilizarla?

-YO: pufff, tengo que parar….- me separé lo justo, ella se dio la vuelta y de nuevo con habilidad se tapó con el albornoz los pechos quedando sentada de lado hacia mi, sin llegar a cubrirse la espalda, sujetándola con los brazos pegados al cuerpo.

-JENI: ¿que te pa ………..- no terminó la frase, mi polla sobresalía de tal manera que se tapó la boca de la impresión.

-YO: lo siento, no se que me pasa, llevo mucho sin sexo – si, en concreto unas 17 horas desde que Eli me dejó seco el día anterior.

-JENI: tran…………tranquilo, es normal, a los hombres os pasa cuando no…….tenéis sexo.

-YO: dios, es que la echo tanto de menos, no se que hacer.- solo un pasito mas, venga, una mención a mis sentimientos la derretiría.

-JENI: yo estoy aquí, no te preocupes- me acarició la cara.

-YO: joder, me recuerdas tanto a ella.- era verdad, era una versión más normalita de la bomba sexual exótica que era Ana, pero nada despreciable, nos miramos unos segundos y me lancé a sus labios y los besé una sola vez, la pilló desprevenida pero no se apartó.- lo siento, no…..- ahora acudió ella a lo míos.

-JENI: no ocurre nada, tu solo déjame llevarte.- volvió a besarme pero ahora con pasión, abrió la boca y sentí su lengua moverse, la seguí el ritmo y pude saborear la victoria trabajada, me había costado mucho, pero por fin la tenia.

Fue gateando mientras nos besamos hasta ponerse encima mía a 4 patas, pero eran solo 3, la otra mano sujetaba aun el albornoz en su pecho, la rodeé con las manos por la cintura sintiendo el tacto de su piel al tener toda la espalda descubierta, los besos subían de nivel, las lenguas entraron en acción, abrimos la boca al máximo y jugábamos con pasión, su larga melena, aun húmeda, caía de su rostro al mío, sus labios carnosos bebían de los míos y se dejó caer aplastando el albornoz entre nuestros cuerpos, noté sus senos en mi pecho mientras que ella agarró mi cara para seguir besándonos, frotando uno de sus muslos contra mi polla, aun semi erecta. En ese momento supe que había hecho bien en llamar a Eli, si hubiera sido así mi regreso, en ese momento la habría abierto de piernas y ensartado violentamente, como me pedía el cuerpo a gritos, pero tuve la calma suficiente para fingir ser un bobo patoso una ultima vez.

-YO: Jeni, te deseo, quisiera……….- me tapó los labios con un dedo.

-JENI: shhhh- mandó silencio mientras sonreía, y llevaba su mano libre de sujetarse el albornoz a mi entre pierna, acariciando mi polla por encima del las bermudas, mordiéndose el labio antes de que sus ojos se abrieran al sentir como aun la tenia creciendo.

Cuando estuvo tiesa del todo no se resintió y metió la mano por dentro de la ropa para cogerla piel con piel, yo repasaba desde sus mulos hasta su nuca con las manos mientras no dejábamos de besarnos, al final tiré de la bermudas y me las dejé por los tobillos, ellas se abrió de piernas dejándola pasar entre nuestros cuerpos y me levanté para quedar sentado en el suelo con ella de rodillas sobre mi, ella seguía masturbándome con una mano y sujetándose el albornoz con la otra, mientras la besaba, una de mis manos se hizo sitio entre los cuerpos y fui apartando el albornoz hasta llegar a su coño, pegó su frente a la mía relamiéndose y clavando sus bellos ojos avellana en los míos, sintiendo junto a ella como acariciaba los labios mayores y con los dedos encontrando un clítoris hinchado, subió unos centímetros la cintura, suspirando al sentir uno de mis dedos penétrala, me besó con deseo antes de echar la cabeza hacia atrás, sin dejar de pajearme, sintiendo como hurgaba dentro de ella y frotaba con cuidado, pasamos así unos minutos, la besaba el cuello y el pecho por encima del albornoz que defendía su posición como un patriota. La oía gemir ante mis caricias cuando posó su mano en mi pecho y me empujó hasta dejarme tumbado, cayó sobre mi besándome, luego fue bajando dando pequeños besos en mi cuello, mi pecho y mi vientre marcado, allí lamió cada parte de la famosa tableta, para llegar a mi polla tiesa, sonrío al agarrarla con ambas manos, y aun sobrara para otra mas.

-JENI: ¡dios mío!, ¿pero esto que es?, ¡vaya polla calzas!- se escupió en la mano para seguir masturbando.

-YO: ¿ahora te das cuenta?, lleváis meses mirándomela a través de la ropa o sintiéndola en cada ejercicio que os explico.

-JENI: ya, pero una cosa es eso y otra esta barbaridad – ni se molestó en negarlo.- no te embales, si te vas a correr avísame, que yo no soporto el semen y bastante que no te pongo condón por lo de la vasectomía y eso….. – se quitó las gafas dejándolas en el suelo.

Lamió la punta con suavidad, mientras se le hacia la boca agua, como había hecho con el helado antes, ahora lamía, chupaba y degustó el sabor, sin llegar a metérselo en la boca, no es que fuera una experta, pero mantenía una masturbación constante, y eso me calentaba, lamió todo, desde el glande hasta los huevos, repasando cada parte del tronco, chupando la punta sin llegar a introducir mas en sus labios, me alcé cuando sus caricias eran repetitivas, de rodillas seguía masturbando con una mano mientras la besaba, me puse en pie y la cogí en brazos ante su sorpresa, la tumbé en la hamaca y la abrí bruscamente de piernas, se sonrojó un poco, pero tenia el coño precioso, brillaban algunas gotas de sudor y otras de excitación, rosado con amplios labios mayores, y un fina línea de bello publico bien cuidado, me saqué las bermudas del todo y de rodillas entre sus muslos, dejé caer mi polla sobre su vientre, sonó fuerte y hizo temblar su piel, ella casi parecía esconderse detrás del albornoz al mirar como mi polla casi la llegaba al estomago, froté con el tronco su coño, separándola los labios mayores, de forma lenta y pausada, luego de un giro me agaché para seguir hurgando con mi dedo en su interior, se encogió al sentir de nuevo la sensación pero ahora eran 2 dedos los que la penetraban, respiraba agitada cuando metí mi boca entre sus piernas y chupé el clítoris que sobresalía, abrió y cerró piernas varias veces al sentir como succionaba y lamía con dedicación, tenia una meta clara, y fui a por ella, me follé su coñito con los dedos frotando el punto G como me habían enseñado y lamiendo sin parar, sorbiéndole la vida por aquel agujero, gemía continuamente y con la mano libre se sujetaba del cabello, la otra, incomprensiblemente, seguía sujetando el albornoz en su pecho, le estaba comiendo el coño mientras la hacia un dedo a la mujer que me la había chupado hacia unos minutos y la tía seguía con vergüenza de mostrarme sus tetas.

No se si se lo habrían comido ya alguna vez, pero pareció la 1º, se dejó hacer de forma torpe mientras se revolvía ansiosa, sentía las oleadas de sensaciones rompiendo entre sus piernas, acompasando sus caderas a mis dedos, clamando a dios hasta que me tapó con el albornoz la cabeza y apretó con fuerza llegando un orgasmo delicioso, chupé y lamí su interior unos segundos mas, al levantarme se volvió a tapar las tetas, me reía de lo hilarante de ese hecho.

-JENI: ¡dios, que gustazo!, que bien lo comes.

-YO: ¿te lo han hecho antes?

-JENI: no….bueno, si, pero no de esa forma, me…me he…………

-YO: te has corrido como una cerda, ¿y sabes que?, eres deliciosa.- me tumbé sobre ella besándola, con alguna reticencia entró al juego y probó algo su propio interior.

Al levantarme de nuevo cogí del dichoso albornoz y tiré tan fuerte que salió despedido de sus manos para acabar a varios metros en el suelo, su gesto fue como si le hubieran quitado un escudo de misiles, me miró con pasión y lujuria, pero con rostro tenso y algo de cautela. Me abalancé sobre sus senos, eran del tamaño idóneo, ni grandes ni pequeños, con unos pezones duros y erectos, con aureolas enormes, los apreté para lamerlos, luego solté uno para chuparlo mientras el otro era acariciado por mi mano libre, la otra la bajé a su sexo frotándoselo de nuevo, sus gemidos eran audibles y se estaba poniendo roja, se aferraba al reposa brazos de la hamaca con una mano y a mi cabeza con la otra.

-YO: tranquila, te la voy a meter despacio.

-JENI: ah….si…….por favor…….me estas matando………- suspiraba entre jadeos de pasión.

De nuevo de rodillas entre sus muslos, cogí parte de sus emanaciones y me mojé la punta de la polla abriendo sus labios mayores con habilidad y apretando la punta la penetré con cierta facilidad, no era virgen ni una mojigata, pero su gesto cambió a mitad de miembro, allí se quiso incorporar abriendo la boca para luego cerrarla junto con los ojos, haciendo fuerza para mantener el grito en su garganta, la saqué un poco para darla un respiro, antes de volver a meterla lentamente, bufé al sentir que la metía casi toda dentro, repetí el proceso hasta que ya los bufidos eran de ella, con cada penetración soltaba uno y cogía aire al sacarla, poco a poco el rimo crecía y las embestidas eran mas fuertes, sus tetas agarradas y pellizcadas por ella misma luchaban por moverse ante la inercia, y su cara congestionada con los ojos cerrados parecía a punto de reventar, no necesitaba la bestia para estar matándola, Eli la había dejado saciada, Raúl se encargaba de llevarla al paraíso y se volvió a correr, ahora como una fuente, gritando como si fuera la 1º vez, quizá lo fuera, acariciándose el coño sin dejar de sentir como la follaba, cuando se dio cuenta estaba bamboleándose de arriba abajo dando cabezazos contra el respaldo de la hamaca, sin dejar de golpearla con la cadera me agaché a besarla, casi ni podía sujetarme la cara entre el vendaval de sensaciones nuevas, no la metía toda pero si gran parte, para la 1º vez era suficiente, su 3º corrida fue muy fuerte, casi se sale de mi, miraba hacia abajo con cara de susto, yo estaba por correrme, me la saqué de su interior y tiré de ella para que mi polla llegara a sus tetas, masturbando mientras las acariciaba.

-YO: me voy a correr en tus tetas.

-JENI: .ummmm………no………por favor, que me da mucho asco.- ella misma se acariciaba los senos.

-YO: venga, será divertido.

-JENI: para ti, pero a mi me da grima.- metí una mano en su coño para que no perdiera calentura.- ummmm…..para…………dios……….- se estremecía de placer.

Me corrí en su tetas, cuando sintió el calor abrió los ojos un poco pero mis dedos la tenia presa en la hamaca, eyaculé bastante golpeándola con el miembro en sus senos, manchándola todo el torso.

-YO: ¿ves?, no ha sido para tanto.

-JENI: eres un carbón, mira como me has puesto.- llevaba sus manos al pecho, riendo nerviosa, pero no tocaba.

-YO: venga pruébalo. – cogí con un dedo unas gotas y las llevé a sus labios.

-JENI: aparta eso de mi- cerró los labios girando la cara.

-YO: no es tan malo.

-JENI: ya claro, como tú no te lo tienes que meter en la boca……… ¿por que no te lo comes tu?- sonreí ante su comentario.

Pase mi lengua desde su estomago hasta su cuello recogiendo gran parte de mi corrida, se quedó atónita y boquiabierta, lo que aproveché para hundir mi manchada lengua en su boca, quiso cerrarla pero era tarde, ya la estaba besando y tenia semen mío en su interior, con algo de asco me devolvió el beso, cuando notó la textura torció el gesto, pero el sabor no era malo, y la 3º vez que cruzamos lenguas me acarició la cara con suavidad.

-YO: ¿que tal?

-JENI: ……..bueno……..no me gusta……..pero no……….no es tan malo. – la volví a besar cuando la mano libre volvió a su coño.

La penetraba con los dedos como sabia, frotando el punto G con las yemas y sin parar, se reactivó de nuevo, se abría de piernas para facilitar mis gestos y la besaba las tetas y chupaba mi semen para volver a besarla y dejarla mi semilla en los labios, al final saboreaba con pasión. La dejé el pecho “limpio” antes de que se volviera a correr, cogí sus emanaciones y me chupé los dedos delante de ella, cogí mas y los llevé a su boca, me miró con algo de rubor, ya no era besarme con restos si no probar su interior directamente, pero ante mi seguridad, chupó uno de los dedos, con los ojos abiertos, el 2º lo sujetó con las manos, el 3º cerró los ojos y lamió hasta dejarlo seco.

-YO: tu tampoco sabes mal, ¿cierto?

-JENI. jajaja no, nunca lo había probado, es algo……… amargo, pero no esta malo.- sonrió golosa.

-YO: pobre mía, que de cosas te tengo que enseñar aun, ¿que más no has hecho con un hombre en la cama?

-JENI: hombre, no soy ninguna monja, bastantes cosas hago, menos por el culo hago de todo.- se relamió con algo de orgullo herido.

-YO: ¿¡eres virgen anal!?

-JENI: si, ¿que pasa?- giró levemente el cuello ofendida.

-YO: nada, que va a ser un placer abrirte el culo.

-JENI: de eso ni hablar, si ya dicen que duele, con tu pedazo de polla me destrozas, no, no, no……- negaba con la cabeza rotundamente, yo sonreía y pensaba. ”y hasta hace nada te negabas a probar el semen”

-YO: tranquila, por hoy dejaremos de innovar.

-JENI: ¿por hoy? Das por sentado que vamos a volver ha hacerlo…..- quiso mostrar entereza en una situación en que no la tenia, a mi se me escapó el comentario de “por hoy”, aunque no era un secreto no tenia pensado sacar el tema aun, mi mano no dejaba de moverse en su coño.

-YO: claro que si, ahora mismo además, en cuanto se me ponga dura de nuevo …….- se mordía un dedo con la sonrisa dibujada en la cara-…….. si hablas de otros días, no se, si quieres, podrías venir después de correr y darte una ducha caliente……- aumenté el ritmo de mi mano en su interior-….conmigo.

-JENI: ya…….uf……..- suspiraba ante la velocidad de mis dedos.- ¿y que seria………..tu zorra de las tardes?

-YO: que va, eres mucho más que eso, y lo sabes, te deseo.- aguante la risa, “mi zorra de las tardes” era justo lo que pretendía que fuera.

Se acabó el dialogo, volvía a tener la polla dura, me senté en la hamaca y tiré de su cuerpo hasta sentarla encima mía a horcajadas, la volví a penetrar y se aferró a mi espalda con ira, pero botando, metiéndose mi polla de golpe y saliendo con avidez, sus tetas saltaban ante mi, solo 1 en realidad, la otra era lamida, chupada o mordida por mi, ella no dejaba de gritar que la follara mas, y eso hacia, se corría alguna que otra vez, agarraba de su culo subiéndola mas alto cada vez, casi se metía y sacaba mi rabo entero, el sudor invadía todo y sus gemidos me volvían loco, para cuando me sentía volver a correrme, decidí darla un escarmiento final para asegurarme de que volvería a por mas, los últimos 5 minutos saqué a la bestia, era del todo innecesario pero me divertía la idea, 5 minutos a gran nivel, ni siquiera al máximo. Al sentir el cambio de ritmo se encogió de piernas y se pegó a mi pecho sollozando de gusto, se corrió 2 veces seguidas, la ultima como una fuente donde gritó arañándome el pecho con las uñas, de golpe paré en seco, ella seguía tiritando, pero continuaba la inercia.

-JENI: ¿que haces mamón?, ¡sigue!- pataleaba queriendo arrancar una moto imaginaria.

-YO: ¿que me dices?

-JENI: ¿de que?

-YO: ¿si vas a ser mi zorra de las tardes?- me miró sorprendida.

-JENI: cállate y sigue follándome….- movía la cadera sin que yo hiciera nada.

-YO: no, no hasta que lo digas.

-JENI: ¡¡no seré tu puta particular, ¿me oyes?!!

-YO: no eres una puta, eres mi amante, y te ofrezco seguir siéndolo.

-JENI: ya, ¿yo y cuantas mas?

-YO: las que me de la gana, esto no es una relación, ya te he dicho, no busco eso, esto es solo sexo, yo me follaré a quien quiera y tu igual, pero necesito saberlo ahora.

-JENI: Por favor, sigue…- sopló largamente, con fuerza-…¿y si me niego? – se mordía una uña de la mano derecha.

-YO: terminaré de follarte, te iras, y no volverás jamas, pero si te quedas……- lamí un pezón mientras la penetraba suavemente una sola vez.- ….además, independientemente de que aceptes o no, esto no saldrá de aquí, no se lo diremos a nadie, ni siquiera a las del grupo del parque.- ”es mas fácil follarmelas si se creen las únicas”, pensé.

-JENI: no se lo diré, pero eres un carbón.- asentí.

-YO: si, y me encanta serlo, ¿que me dices?- dudó, pero comencé unos giros de cadera lentos y constantes, se mordía el labio.

-JENI: vale……- susurró.

-YO: perdona, no te he oído – golpe de cadera que la levantó medio palmo.

-JENI: que si……….ufffff………. acepto.- otro golpe de cadera.

-YO: lo siento, es que ando algo sordo ¿que dices? – reía al subir la velocidad de mis caderas rápidamente.

-JENI: ¡¡Que si, carbón de mierda, fóllame, follaje así, ábreme el coño, seré tu zorra, tu zorra de las tardes, SIIIIIII, AHHHHHHHHHHHHH!!- la volvía a reventar con la bestia, agarrándola de las tetas con fuertes golpes de mi pelvis que la penetraban completamente, seguía gritando que seria mi zorra mientras se volvió a correr, y ya no aguanté mas.

Mis bufidos la resonaban en la cabeza cuando descargué mi esperma fuertemente en su interior, quedamos abrazados sintiendo como mi polla perdía su poder dentro de ella, jadeaba apoyada en mis hombros, la acariciaba el cuerpo sudoroso, repasaba su tatuaje en el hombro con un dedo y me reía a carcajadas sin saber muy bien por que.

-JENI: esto no se hace………….. eres un animal……………..me cago en la puta………. ¡pero como follas!.

-YO: y aun no has visto nada, ese culo virgen tuyo, será mío.- negó fugazmente con la cabeza, alzándola para besarme- no era una pregunta. – sonrió y observó mi pecho sobrepasada.

-JENI: ¿Qué…..que horas es?

-YO: pues son las 20:00 mas o menos

-JENI: dios, que tarde, debería irme…….

-YO: ¿y te vas a ir sin ropa?- abrió los ojos chocando los labios, notando la boca seca.

-JENI: joder es verdad, ¿estará ya la lavadora?

-YO: ya debería de estar.

-JENI: joder, pero si la hemos puesto a las 6, ¿cuando llevamos………?

-YO: pues una hora larga, a ojo.

-JENI: ¡¡no jodas!!, si se me ha pasado volando.

-YO: gracias – soné burlón.

-JENI: cállate, y tráeme algo de agua, estoy seca.- sonreí.

La cogí en brazos y salté a la piscina con gritos y risas, eso la despertó un poco, salpicó agua para alejarme pero la alcancé y la metí mano mientras nos besábamos con lujuria, al rato nos salimos del agua, sequé su cuerpo con dedicación, solo un milagro evitó otro polvo, ella reía y se frotaba, la azoté el trasero con fuerza para dar a entender que ya había terminado de secarla. La lavadora/secadora cumplió, y se vistió delante mía, sonreía como una colegiala al verme desnudo admirándola, se me acercó a darme un suave beso con lengua como despedida.

-JENI: entonces……. ¿nos vemos mañana?

-YO: iré a la misma hora a correr, después nos venimos aquí y seguimos donde lo dejamos.- me dio otro beso corto alegre, acaricio mi pecho y se despidió.

Era una chica normal en todos los aspectos, hasta en el sexual, por como le entró mi polla había follado bastante, pero su forma de chuparla, su asco al semen o que su ano fuera virgen……..me relamía pensando en lo que me quedaba por enseñarla y disfrutar de ella, la miraba el culo, con sus nalgas rebotando bajo el pantalón deportivo cuando salía del piso.

Esto iba cogiendo forma, mi idea era simple pero difícil de ejecutar, así que tenia que andar con pies de plomo, al fin y al cabo, tener toda la semana cubierta de distintas mujeres con las que acostarse, no seria sencillo, esa era mi idea, un reto, por ahora entre semana ya tenia a Eli antes de comer y ahora a Jeni, que seria mi “zorra de las tardes”, quedaba mucho por hacer.

CONTINUARA…………
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Relato erótico: “MI DON: Raúl – Llenando huecos (37)” (POR SAULILLO77)

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El boom de mi aparición en TV se paso tan rápidamente como surgió, gracias a dios, las señoras por la calle dejaron de pararme y en el mercado podía hacer cola en la carnicería sin que me acosaran, eso si, a la pobre Eli no la dejaban en paz, habían inventado en los programas rosas que yo era un monitor suyo, que me había seducido y que ahora habíamos discutido y por eso se había marchado de la capital, pero la historia dejó de tener gancho y pasaron del tema, menos mal, los ataques de risa que me daban en casa eran brutales, Teo y Manu se reían de mi cuando quedaba con ellos. Para mi sorpresa, Teo andaba ya con una chica rondándole, era mono y divertido, no era raro, la chica en cuestión era de su oficina donde trabajaba de informático, estaba rehaciendo su vida amorosa, algo que Alicia no hacia, seguía estudiando en la universidad que acababa de empezar el curso y de allí, a su casa, salvo salir con su hermana y el resto de las chicas del piso, no se sabia mas de ella.

Yo estaba disfrutando de los primeros días con Jeni, la deportista del parque que hacia unos días me había tirado, y desde entonces se convirtió en mi “zorra de las tardes”, cada día iba al parque sobre las 5 y media, hacíamos algo de ejercicio, y luego me acompañaba a casa, allí pasábamos un par de horas follando con gusto, Jeni se acostumbró rápido a mi polla y mis ritmos, y la bestia aparecía mas de una vez, pero al 2º polvo quedaba aturdida, la estaba enseñando a chupar bien una polla, pese a que sus mandíbulas casi no daban de si, ya se metía el glande entero, antes solo lamía y chupaba la punta, aunque el ritmo de sus manos era constante y muy erótico, aun sentía asco al correrme y hacerlo en su cara o su piel, pero era mas la impresión, ahora lo cogía con los dedos y lo chupaba con lujuria, del anal nada por ahora, pero ya se dejaba acariciar por encima, cuando la follaba de forma animal podría hacerla lo que quisiera, se corría tanto que dejaba todo perdido, luego se iba sobre las 20 o 21 horas y la pobre Dani recogía todo por la mañana. Al resto de chicas del parque las dijimos que Jeni me había pedido ir a mi casa a ducharse, para que no hubiera malos rollos, pero Lucy no era tonta y era madre, se lo olió a la 1º, y cuando se lo dijo a Lola, la menor, la furia de sus ojos fue inmensa. Me dio igual, pensaba tirármelas a ellas también, solo tenia que esperar que Lola fuera mayor de edad y encontrar un momento en la vida de Lucy en que no tuviera que ocuparse de sus hijos, de su marido no hacia falta, la dejó por una de 20 años cuando se divorciaron hacia 2 años, eso si, dejándola una pensión bastante buena, tan buena como para no tener que trabajar, me partí el pecho de risa cuando me dijo que la de 20 años le dejó al mes de enterarse que casi todo su gran sueldo se iba en la pensión y no podía seguir pagándole los detalles.

Pero era jueves ya entrada la noche, Jeni se acababa de ir, y los viernes no hacia deporte ni en el fin de semana Jeni estaba disponible, quería quedar con los amigos y salir a reírme y divertirme al ida siguiente desde bien pronto, así que tenia que planear mi siguiente víctima, y ya puestos a rellenar huecos en mi semana, mi objetivo, tenia que ser alguien para el fin de semana, entre semana ya tenia a Eli por la mañana, aunque ahora estuviera de viaje, y a Jeni por las tardes, pero el fin de semana estaba libre, demasiado. Miré entre los papeles del cajón, ¿quien podía ser? Si iba a salir de fiesta con los amigos necesitaba a una chica joven que no desentonara, y a su vez me espantara a las demás, sobretodo a Lara, que al verme tan recuperado insistía en que volviera entre sus pechos, me tentaban, pero era una apuesta segura, seria mi comodín cuando alguna de mi semana me fallara, así que fui haciendo una criba, demasiado mayores, indispuestas, ocupadas……….llamaba a algunas y aunque eran conversaciones subidas de tono no siempre es fácil encontrar a alguna libre, hasta que me encontré un papelito, era de Yasira, la hija de Luz, la ama de llaves de Eleonor, habíamos coincidido unas cuatas veces cuando venia con su madre a probar la piscina con el permiso de Eleonor, habíamos tenido nuestros cruces y su papel cayó en mis manos, la recordaba sensual, caribeña, con el tono color cacao en la piel, y su cuerpo en biquini frotándose con el mío en la piscina mientras jugábamos y yo la rechazaba con amabilidad, podría haber escogido a cualquier otra que no tuviera lazos con esa parte de mi vida, pero de pronto comprendí que seria el momento idóneo para demostrar una vez mas mi nueva faceta de cabrón, y llevarse de fiesta a bailar a una colombiana nunca es mala idea.

-YO: hola, ¿Yasira?

-YASIRA: si……..

-YO: ah, buenas, soy Raúl,…..no se si……..¿me recuerdas?

-YASIRA jajajaja claro que si, ¿que tal?

-YO: nada, todo bien, solo llamaba para preguntar que tal todo, no quiero que lo que pasó con Eleonor os afectara a tu madre y a ti.- me importaba un bledo en realidad, pero sonaba creíble.

-YASIRA: pues bien, muy bien en realidad, mi madre si que esta enfadada contigo, pero nos ha venido de lujo, ahora la ha hecho interna y vivimos en un chalet de lujo, a las afueras, ganamos mas dinero y vivimos mejor, aunque es un poco solitario.

-YO: ¿y eso?

-YASIRA: pues si, no se, es que esta algo apartado, y yo no tengo coche, aquí no hay nada con lo que divertirse y no me dejan traer a amigos.- de puta madre, parecía que el universo se alineaba a mi favor.

-YO: pues una pena………..- dejé un tiempo y cambié el tono como si acabara de recordar algo-……….oye, no se si te gustaría, mañana de noche unos amigos y yo salimos de fiesta a bailar y beber un poco, no se…… ¿te gustaría venirte?- se hizo un silencio sepulcral.

-YASIRA: no se……quizá no sea adecuado…….pero me apetecería……..

-YO: pues vente, te paso a buscar cuando quieras con el coche, y te llevó de vuelta cuando quieras, sabes que no bebo, será divertido y así charlamos y retomamos amistades, me quedé con muchas ganas de conocerte mejor.- podía notar su sonrisa a través de la línea telefónica.

-YASIRA: esta bien, no se, cuando puedes pasarte…….sobre las 19 horas mi madre y Eleonor salen de casa, puedo dejarlas avisadas que saldré y me recoges a la puerta de la urbanización.- me dio la dirección.- ¿te parece?

-YO: perfecto, pues allí estaré.

-YASIRA: tengo que ir de alguna forma especial……….no quiero hacer el ridículo.

-YO: como si yo te tuviera que decir a ti como una mujer debe de salir de fiesta a bailar……….sorpréndeme.

-YASIRA: jajajajaja pues nos vemos mañana……….. y muchas gracias.

-YO: de anda mujer, espero con ansias verte mañana.

Al colgar sentí un hormigueo en el estomago, como cuando ves algo en la nevera que no es para ti, pero que es tan delicioso que deseas comértelo, mas que por que fuera hermosa, que lo era salvo un mentón algo pronunciado, era un objeto prohibido, y eso me atraía aun mas. Yasira hablaba perfectamente el castellano, su madre la tuvo aquí y siempre había vivido en España, tenía 20 años y salvo algún acento, tenía una dicción perfecta, según recordaba un buen culo y tetas firmes sin exageraciones, pero sus pezones duros me habían hecho fijarme en ellos cuando sobresalían en nuestros juegos en la piscina.

Planeado ya el fin de semana, el problema era que era jueves de noche, y hasta, quizá la madrugada del sábado, no la tendría abierta de piernas, si es que lograba tal cosa, ¿un día y medio sin follar? De eso nada, estaba a punto de llamar a Lara cuando un mensaje me llegó, al leer el nombre sonreí, era de Mariluz, la presentadora MILF, por lo visto ser un carbón tenia premio, estaba mas pesada esos días que anteriormente, y ahora ya le daba igual todo, abrí el mensaje multimedia, un vídeo de ella masturbándose, “¿cuando me vas a follar?, me lo prometiste, quiero que tu enorme polla me folle así” metía un consolador bastante grande por su coño sin aparente dificultad, el universo me hablaba, yo obedecía. Cené y me acosté pensando cual seria la mejor forma de abordarla, tenia que ser por sorpresa, que la pillara desquiciada, como cuando la “ayudé” con la petaca del micro, aquella mujer era, o se creía, una tiburón blanco en busca de su presa, esas fotos y videos lo demostraban, lo suficientemente eróticos como para calentar a cualquiera pero sin llegar a verla nunca la cara, no era su 1º rodeo, lo hacia para que no pudiera usarlo en su contra al no reconocerla.

No recuerdo lo que se me ocurrió o lo que soñé esa noche, pero me levanté con una erección descomunal, solo una larga ducha fría me calmó los nervios, tenia tiempo, había madrugado, eran las 9 de la mañana, o al menos eso era madrugar para mi, desayuné un poco y me puse lo mas casualmente guapo y juvenil que podía, un polo rojo ceñido y solo un bañador azul marino, que a 1º vista disimulaba mi verga, pero en cuando me movía se marcaba, cogí el coche y me fui al plató donde se emitía su programa, estaba muy cerca, apenas 15 minutos, su programa ya había empezado, puse la TV antes de salir asegurando que estaba allí, como no, con un vestido ajustado, azul cobalto, sin mucho escote pero con la tela pegada a su piel marcando sus senos de forma sensual. Embobado casi tenia la polla morcillona al llegar al aparcamiento, temí por la seguridad de todos cuando pasé por el puesto de seguridad simplemente diciendo que venia con Eli a dar la clase de gim, ni se molestaron en saber que Eli estaba de viaje y que haría su clase en conexión en directo desde su nuevo centro en el norte. Me colé entre bastidores mirando como seguía el matinal hasta llegar las 10, y allí conectaron con Eli y todo pareció dejar de ser la TV por un segundo, gente hablando a gritos y moviéndose por el plató, unos de caterings, vestuario, sonido, era un caos, apenas divisaba a Mariluz entre el jaleo, charlaba con uno de los colaboradores mientras con gesto sensual se quitaba el micro del escote y lo dejaba caer por dentro del vestido hasta sacárselo por debajo de una falda ceñida que llegaba mas allá de sus muslos, pero no mucho mas, se sacó la petaca y lo dejó en la mesa mientras se dirigía hacia la zona de camerinos, algo mas despejada, donde la aguardaba agazapado tras un armario, Eli ya me había indicado donde estaba su camerino, mas grande y apartado del resto, paso a mi lado sin verme y cuando iba a entrar la sacudí en el trasero con la mano abierta, sentía vibrar mis dedos y ella dio un salto con los tacones enormes que casi la hacer caer hacia delante si no se agarra al marco de la puerta, un leve gemido quedó apagado por el ruido de la sala, se llevó la mano al culo frotándoselo por encima de la tela con brío y se giró con una mirada colérica cogiendo aire dispuesta a montar un pollo, con la otra mano en alto para golpear, pero al verme sonreír sacudiéndome la mano de dolor, tosió de frustración con una risa dibujada en los labios.

-MARILUZ: que animal eres, me has hecho daño…..- me miró esperando una disculpa que no llegó.-………. ¿que haces aquí? Hoy no esta Eli…….

-YO: no es a por ella a por quien vengo – mi pose directa y poco charlatana me había funcionado la 1º vez.

-MARILUZ: ahhhh si…..- su tono era de orgullo herido, pero sin dejarse de frotar el culo-……. por que llevo mas de una semana llamándote y no me haces caso…..

-YO: ahora estoy aquí.

-MARILUZ: eso ya lo veo, ¿que quieres?- se cruzó de brazos con gesto altivo.

-YO: a ti. – sonrió sin fijar la vista en nada.

-MARILUZ: ya supongo, pero es posible que a mi ahora no me apetezcas tu……- quería dominar la situación, era sutil pero yo la vi venir, si ahora me dejaba camelar seria un juguete mas del que se aburriría en unos días, así que saqué el móvil y, con el volumen a tope, le enseñé su vídeo metiéndose un consolador por el coño, gimiendo de gusto, su sorpresa la llevó a andar hacia mi con rapidez y cogerme el móvil trinado de el hacia abajo, aun en mis manos, pegando su cuerpo al mío.

-YO: ahora.

-MARILUZ: aquí no puede ser, loco.- sonreía al frotar sus manos en mi polla al estar pegadas al móvil.

-YO: ahora.- acaricié su estomago subiendo hasta sentir uno de sus pechos entre mis manos.

-MERILUZ: no, estate quieto- pero solo semmoviopara retirar su larga cabellera haca atrás con un gesto erotico.

-YO: ahora –mi otro brazo rodeó su cintura pegándola a mi y haciéndola reposar sobre mi cuerpo con aun sola pierna en el suelo, alzó la otra entre mis peinas lo que el ancho de la falda le permitía, echando la cabeza hacia atrás riéndose y apoyando una de sus manos en mi pecho.

-MARILUZ: dios, como sois los jóvenes, sois puro fuego- acarició con un dedo mi mentón mirándome con ojos tiernos.

-YO: ¿ahora? – fue la 1º vez que lo pregunté, mi mano seguía apretando su pecho mientras la otra bajó a aferrarse de su espléndido trasero, apretándola aun mas contra mi, elevándola medio palmo, lo justo para que aun la punta de los dedos de uno de sus tacones rozara el suelo, era alta, con esos zapatos pasaría del 1,85 fácil.

-MARILUZ: si, ahora.- me sujetó la cabeza y me besó con pasión – pero date prisa, en 20 minutos tengo que salir en antena.- metí mi mano de su trasero por dentro de la falda acariciando su tanga por encima.

-YO: me sobra tiempo para hacer que tiembles.- rió fuerte creyendo que estaba bravuconeando, de joven inexperto, pero a su vez se sujetó de mi cuello y de un salto se me subió encima rodeándome con las piernas cruzándolas a mi espalda, me agarré a su culo como si me fuera la vida en ello.

Pesaba bastante, era una MILF, corpulenta y con curvas, voluptuosa, no bajaría de los 70 kilos, pero no tenia ni rastro de carne sobrante, al entrar en su camerino la aplasté contra aun de las paredes mientras nos besábamos, ella tiraba de mi polo hasta sacármelo, al ver mi torso se mordió el labio mientras pasaba sus dedos por todo mi pectoral, yo a duras penas podía soltarla el culo, pero no estaba quieto, lamía su cuello, la hacia reír, tenia cosquillas, la dejé en el suelo y mis manos fueron a su cara, me pringué con el maquillaje excesivo que les ponen para salir en TV, aun así la besaba con lujuria, su lengua era lava, me quemaba en la boca, mis manos trataron de subir su falda, y hasta cierto punto lo logré, pero el vestido era tan ajustado y apretado que pasada sus caderas desistí de quitárselo entero, ya tenia acceso de su cintura hacia abajo, con un tanga diminuto, de color carne, la di la vuelta para dejarla apoyada en la pared y me agaché a besar su trasero, era enorme, caderas anchas y glúteos algo flácidos, me reía, ella se contorsionó para ver de que, tenia la marca de mi mano en el culo, roja en carne viva en la nalga derecha, se distinguían claramente la palma de mis 5 dedos, tiré del hilo del tanga hasta ponérselo a un lado y la encorvé la espalda para meter mi boca entre sus muslos, lamiendo un coño que chorreaba, lamía y chupaba de ella mientras arqueaba la espalda con su respiración, al levantarme me bajé el bañador, tenia la polla tan dura como por la mañana, y sin compasión alguna la penetré el coño por detrás, no me sorprendió nada que le entrara fácil y casi toda a la 1º, aunque su grito de sorpresa y lujuria si, lo habrían oído al otro lado de la puerta, seguro, tiré de los hombros de su vestido mientras su coño palpitaba sobre mi rabo, haciéndose sitio, saqué sus tetas por encima del ligero escote por que para mi regocijo no llevaba sujetador, y su tetas aun estaban tersas y juveniles, al tacto entendí que no solo eran operadas, si no que llevaban relleno, silicona, aun así las cogí con maestría notando sus pezones duros y rozándolos mientras comenzaba a follármela, era delicioso, el coño mas amplio que había tenido nunca, a las pocas embestidas ya la penetraba todo lo que la poción permitía, daba un respingo cada vez que entraba y un suspiro cuando salía, terminado con un “ohhh, que gusto”.

Sus gemidos estaban alcanzando un ruido ensordecedor, pero tuve que llamar a la bestia allí mismo, esa pedazo de hembra me estaba volviendo loco, pegaba a la pared mientras cerraba los ojos, pero su cuerpo acompasaba mis penetraciones, la bestia se cebó mas de 10 minutos en que su cuerpo temblaba ante mi continuidad, gemía y coceaba pero no se corría, la muy experta tenia aguante, así que tiré de ella para separarla de la pared, y con ella aun empalada me tumbé en el suelo con gran esfuerzo de tenerla en el aire, ella casi leyéndome la mente puso los tacones y sus 2 manos en el suelo y elevó su cuerpo un palmo, de espaldas a mi, tomé sus caderas y plantando bien los pies desaté mi ira contra su coño, se retorcía ante mi, sus piernas cedían por los tacones y bajaba el cuerpo solo para ser penetrada fuerte y más profundamente, se cansó rápido y se puso en pie con mi ayuda, se dio la vuelta y midiendo distancias me puso entre sus piernas y se arrodilló metiéndose mi miembro hasta el fondo, su boca era un túnel al sentir de nuevo como la abría, cuando movió sus caderas sabia que estaba ante una diosa del sexo, su cintura era rápida y elegante, y sus gesto de haberlos practicado mucho, mientras me acariciaba el pecho o la tableta con las manos, subía y bajaba deleitándose, gritando, jadeando y gritando más, y mas alto, en un arranque de ira y diversión cogí del tanga mal colocado, y tiré con tanta fuerza que ella se ladeó haca esa dirección,, al 2º tirón se rompió, lo hice un gruño en la mano y me alcé para agarrarla de la nuca y vencerla hacia mi pecho, la metí el tanga hecho una bola en la boca, y con una mano en su nuca y otra en la boca saqueé a la bestia, sus gemidos en la nuez eran música a mis oídos, y sus ojos, con el rímel corrido sollozando, pidiendo piedad, su espasmos me llamaban, sus cadera se derretía y cuando mas fuerte estaba dándola gritó, bueno, lo intentó, abrió tanto los ojos que me asusté al no ver el iris color grisáceo en ellos, luego los vi bajar y me tranquilicé, su orgasmos había sido esplendoroso, sus emanaciones me habían llenado la pelvis y las sentía calientes resbalar por mi piel, pero yo seguía zumbándomela, sentía que estaba cerca de correrme, y fue una gran idea continuar, descubrí que era multiorgásmica, y según seguía embistiéndola ella seguía corriéndose, fue maravilloso soltarla la mano de la boca y agarrar sus tetas para que dejaran de moverse, y que ella misma mordiera el tanga para apaciguar los sonidos de sexo. Eyaculé azotándola el trasero como a una montura camino de la batalla, los golpes retumbaban por la piel de su culo y por el camerino, al sentir mi leche caliente ella se venció a mi pecho, respirando de forma agitada y sonriendo.

La agarré de la nuca tirando de su pelo, su cara era de sadismo, lujuria y felicidad, la saqué el tanga empapado de babas y la besé con lengua hasta cortarla la respiración., “3 minutos” se oyó a alguien que había tocado en la puerta, ella ni se inmutó, trataba de recuperar el aliento. Fui yo quien la puso en pie, la arreglé el vestido mas o menos, cuando se fue a poner un tanga limpio la sujeté la mano y se la metí en su propio coño, cogiendo su corrida y la mía, luego se la llevé a la boca que chupó apasionada, la azoté el trasero un par de veces, pellizcándolo, entendió que iría sin bragas el resto del matinal, y salió de allí con gesto alegre y sin prestar atención a la miradas de los que estaban cerca de la puerta de su camerino, tuvieron que atrasar 2 minutos mas el regreso en directo para que los de maquillaje la adecentaran, y volvió en directo dando las gracias a Eli por su fantástica ayuda, no se si se refería a las clases o a mi, pero el final del matinal, hasta las 12, me lo pasé mandándola mensajes entre bastidores, Mariluz se mostraba distraída y poco centrada, metió la pata un par de veces, ahora comprendía sus videos de errores en Internet, se perdía por que me miraba a mi relamiéndose, rememorando el tremendo polvo que la había pegado, y me contestaba a los mensajes entre videos y reportajes.

-YO: ¿y si cuando acabes me invitas a comer?

-MARILUZ: no puedo, tengo que quedarme unas horas mas para preparan la semana que viene del programa.

-YO: una pena tengo libre hasta las 17 horas.

-MARILUZ: dios, no te quito de mi cabeza, siento como mojo mi entre pierna cuando me veo, y siento tu mirada acariciado mi cuerpo ummmmmmmmm –labia tenia, eso seguro.

-YO: tu misma, cuando acabe el programa me iré, tu decides sin vienes conmigo o no.

-MARILUZ: no me hagas eso, por favor, te deseo, quédate un rato………..- una serie de mensajes suplicandome llenaron mi móvil, pero no contesté a ninguno, y eso solo la puso mas nerviosa, mi miraba deseando que acabara el programa.

Tan despistada que hablando de un incidente en la fallas de valencia, en vez de decir “una buena falla” soltó un “una buena polla”, fue leve, y corrigió al instante, pero mientras en directo se pasó por alto salvo la cara de enfado de algún regidor, esas cosas en Internet se cotizaban, seria carne de programas de zaping, pero a mi me entró una carcajada que me tuve que apartar para que no me oyeran, el resto del programa lo pasé respondiendo a los continuos mensajes de Yasira, queriendo confirmarme la ”cita”, parecía mas inquieta que yo, sabia que quedar conmigo no seria del agrado de su madre y eso creo que la excitaba aun mas. Terminó el programa y di de margen 20 minutos, la veía corretear y hablar con mil personas, cuando la pillaba mirándome le hacia el gesto del reloj en la muñeca, sonreía y seguía intercambiando papeles con varios del equipo de producción, roznado el minuto 18 salió corriendo hasta mi y me cogió de la mano, riendo para meterme de nuevo en su camerino.

-MARILUZ: ya esta, podemos irnos.- lo dijo cerrando la puerta con el culo.

-YO: no me gusta esperar.- tenia que seguir siendo brusco y escueto.

-MARILUZ: ya lo supongo, pero aquí estas, y te lo tendré que agradecer de algún modo- se contoneó hasta abrazarme y besarme con sed de sexo.

-YO: ¿nos vamos ya?

-MARILUZ: espérate, me tengo que dar una ducha y quitarme el maquillaje y el hedor a sexo, dios, creo que lo han notado todos, apesto a sudor y semen.

-YO: es tu problema, date prisa o me voy de verdad.- ni de broma me iría, vaya descubrimiento acababa de hacer, esa mujer follaba casi tan bien como Madamme o Eleonor, o eso me pareció, y era la 1º vez que la tomaba, penetrarla era como a un oso de peluche, suave, tierno y cómodo.

-MARILUZ: bueno, ¿y si te duchas conmigo?- se abrió la escueta cremallera de la espalda del vestido mientras se frotaba por mi lado caminando hacia la ducha.

Al girarme se sacaba el vestido tirando de él con los pulgares rodeando su cuerpo, hasta sacarlo por los pies dejándolo caer, su cuerpo desnudo al darse la vuelta me gustó, sin duda hace 10 años aquella mujer era la definición de la belleza antigua, exuberante y llena de curvas con la piel tersa, ahora sus tetas habían caído y se notaba que su turgencia era mano del hombre, cierta piel de naranja en las caderas y los muslos y el cuerpo algo fofo, con algo de piel sobrante en los ante brazos, aun así era una visión agradable, con el coño rasurado al 0. Me llamó con el dedo mientras con una patada me tiró el vestido a la cara con gran puntería, cuando la alcancé desnudo en la ducha se había quitado los tacones, y era 10 centímetros mas baja, el maquillaje se perdía entre chorros mezclados con el agua tibia, y su espesa y larga melena perdía las formas onduladas ante la humedad, pero una mujer empapada era mucho para mi, la frote cada parte de su cuerpo, lamí de sus pechos, la besé mientras la penetraba de frente levantándola una pierna y la hice gritar de paisano mientras reventaba en su interior una y otra vez, la daba la vuelta follándola por detrás mientras mi mano la masturbaba con rapidez y su gemidos alcanzaban la gloria, me arrodillé a comerla el coño mientas pasaba una pierna por encima de mi hombro, se agarraba a mi pelo como si fueran las crines de un caballo salvaje, al levantarme ella hizo lo propio y soltando una sonora carcajada al agarrar mi polla con ambas manos, la chupó con habilidad, una vez degustado el uno al otro, la volví a penetrar con fuerza, era tan fácil y tan placentero que la bestia se deleitaba, la follaba tan salvajemente que cuando se corrió solo me enteré por su arañazos en la espalda, allí fui subiendo el ritmo hasta dar lo mejor de mi, todo, en unos 5 minutos finales en que sus multi orgasmos no cesaron y sus lamentos y gemidos tampoco, al correrme sentí un placer enorme, lamiendo y chupándole una de sus tetas, coronadas por pezones algo diminutos, no parecían acordes con su buen par de tetas, me di un agua rápida y me salí de la ducha para dejarla limpiarse a gusto, si mirada irradiaba deseo.

Me senté vistiéndome, a esperar, 10 minutos después de oír como se limpiaba el coño con tenacidad salió desnuda secándose el pelo con una toalla, me miró sonriendo y se sentó en mis piernas como si fuera papa noel, me besó con tensión mientras la metía mano por mil sitios.

-YO: tengo que avisarte, no te preocupes por que me haya corrido dentro de ti………

-MARILUZ: ni tu, tomo la pastilla a diario.

-YO: ¿y eso?

-MARILUZ: el medico me lo recetó por que dice que ayuda a regular mi cuerpo, además, nunca se cuando me van a entrar ganas de divertirme.

-YO: pues nada entonces, mi vasectomía no viene al caso.

-MARILUZ: ¿y ahora que hacemos?

-YO: ponte algo encima y me invitas a comer, luego vamos a mi casa y seguimos hasta las 17 horas.

-MARILUZ: ¿y por que tan pronto?- me besó con dedicación.

-YO: por que he quedado con otra a la que tirarme.- me abofeteó la cara, enfadada.

-MARILUZ: ¿como te atreves?

-YO: ¿que te pensabas?, ¿que vivo por ti?, follas bien pero no eres la única a la que me voy a tirar, si te parece mal dímelo ahora.

-MARILUZ: pues no me hace gracia, vete dejándolas……..- sonreí al meter mi mano entre sus mulos y acariciar su coño, se resistía pero luego se abrió de piernas.

-YO: no voy a dejar a nadie, ¿y yo te he pedido que dejes a tu marido?- me miró consternada.

-MARILUZ: creía que eso no te importaba……..- suspiraba al sentir mis dedos penetrándola.

-YO: y me importa una mierda, ya lo has visto, ni a mi y seguro que a todos los chavales que te has estado follando con tu marido lejos, tampoco – me miró como si aquello fuera un secreto. – así que no te hagas la pobre esposa afligida, eres una golfa en busca de sexo, como yo, y podemos seguir siendo eso, juntos o por separado.

-MARILUZ: no soy ninguna puta.- me besó al sentir como la frotaba el clítoris.

-YO: no he dicho que lo seas, follaremos cuando queramos, pero ni yo soy tuyo, ni tu eres mía, no como para pedirnos nada.

-MARILUZ: no eres un joven novato y nervioso, no como los anteriores……- me acariciaba al pecho mientras lamía mis dedos bañados en los jugos de su coño.

-YO: no, no soy como ellos……..

Se vistió delante de mí, de nuevo se fue a poner unas bragas y la azoté negándoselo.

-MARILUZ: ¿y que quieres que me ponga?- sonreí al ver lo colorada que tenia la nalga de mis golpes.

-YO: lo menos posible y lo mas fácil de quitar.

Cogió una falda hasta las rodillas, vaporosa, un sujetador de encaje y una blusa amplia de flores con los hombros al aire, unos zapatos cómodos y se pintó los labios y poco mas, si vierais una foto de ella en el programa y otra de ella sin el bote de pintura que la ponían encima no la reconoceríais, era guapa, pero tenia la piel mucho mas curtida y envejecida de lo que se ve en TV. Con unas gafas enormes de sol en su cara nos fuimos a mi coche, comimos en un buen restaurante, de esos caros pero que te ponen bien de comer, charlamos un poco de tonterías, mantenía cierta distancia emocional, si la dejaba acercarse intuía que caería en su trampa. Al contrario que con Eli, a ella casi nadie la reconocía, y era normal, sin el maquillaje nadie diría que era ella.

Cuando llegue a casa Dani estaba terminado de recoger lo que Jeni y yo armamos la tarde anterior, tampoco reconoció a Mariluz pese a que trabaja con su programa de fondo, saludó cortésmente, Mariluz con cara de asco al oírla hablar, y se retiró a la cocina, Mariluz no tuvo tiempo ni de hablar cuando vio la piscina, la levanté la falda y me saqué la polla para penetraba contra el cristal de la terraza, horrorizada por la presencia de Dani no muy lejos, se retorcía al inicio pero mi miembro la estaba matando creciendo dentro de ella antes de que pudiera hacer nada, a los pocos minutos jadeaba y pedía mas, vi a Dani mirar de reojo desde la puerta de la cocina, le quité la blusa a Mariluz y se la tiré a Dani que se escondió asustada ante mis carcajadas, le quité el sostén y en un hábil gesto la falda, ya estabamos los 2 desnudos cuando la cogí en brazos y me la llevé a la habitacion de invitados de abajo, la tiré a la cama y metí mi lengua en su coño, rebosaba de fluidos y lamía con sabiduría, su clítoris eran tremendo, enorme y sobresalía mas cada vez que lo chupaba, se cruzaba de piernas rodeando mi cabeza con las pantorrillas mientras se aferraba a mi cabello, luego la penetré de nuevo, dios, que sensación tan libre, tan placentera, echado sobre su cuerpo lamía y chupaba sus tetas mientras la follaba a gran velocidad, cuando me separaba acariciaba mi torso relamiéndose, se corrió tan fuerte que pingó las sabanas limpias, yo bombeaba sin parar hasta sacar a la bestia y correrme dentro de ella, aplastado sus tetas con la cara. Me tumbé boca arriba y ella se dedicó a chupármela hasta tenerla tiesa otras vez, veía con alegría como se estaba babeando sus dedos y abriéndose el culo ella sola, sin decirla nada ya estaba preparándose para que la follara por el culo, “donde has estado toda mi vida”, pensé, se acuclilló y con un facilidad similar a su coño fue metiéndose mi rabo por el culo, le temblaban las piernas cuando la tuvo toda dentro y se dejó caer sobre mi besando lasciva, allí la bestia reapareció y sentía como la abría un túnel entre las nalgas, sus golpes en mi pecho solo me marcaban que iba bien, sus gritos y movimientos de cadera era fuertes, pero se puso roja cuando el orgasmo anal la llegó, explotó, nunca mejor dicho, en una barbaridad de fluidos que me bañaron entero y gran parte de las sabanas, y siguió haciéndolo hasta que 10 minutos después me corrí en su culo con embestidas tan fuertes que notaba el dolor en su rostro.

La di otro azote brusco en el culo ante sus risas, brillaba de sudor y sus tetas rebotaban de la respiración, yo igual, sudando y asqueado lleno de fluidos, me la saqué de encima, lamía mi tableta como si fuera de chocolate, y me fui a la piscina, me tiré de cabeza y degusté el momento, solo unos minutos, los justos para oír algunos gritos en la casa, fui a ver que pasaba y estaba Mariluz tapándose con una sabana increpando a Dani, que se mantenía quieta de pie con las manos juntas por delante a la altura del vientre y la cabeza gacha, sonrojada.

-YO: ¿que pasa?

-DANI: sentir, señor, yo no querer……- la interrumpió.

-MARILUZ: tu no querer, tu no querer, tu ser lista – le hacia burla con el tono- aquí la mirona se ha metido a ver a quien te estabas follando, ¿verdad?- la acusaba con el dedo.

-DANI: no, yo solo querer limpiar sabanas, yo oír piscina y pensar que habitación vacía.- alzó la cabeza un poco pero se la agachó Mariluz de golpe.

-MARILUZ: una mierda, me has reconocido y quería asegurarse para ir a venderlo a la TV, como odio a esta chusma – ahora me miraba a mi – vienen de fuera a robarnos el trabajo o sacarnos el dinero como sea. – Dani estaba roja de ira o impotencia, casi la oía sollozar. – mándala a la mierda, pero ya, y no la pagues un duro, esta no tendrá ni papeles ni nada – se giró hacia ella – eh, ¿a que si? has visto a la Mariluz de la TV y ha pensado que podrías sacar un dineral para tus 30 hijos, ¡¡¡sanguijuelas, que sois todos parásitos!!!!- Dani la miró asustada al fijarse bien y reconocerla.

Me tomé unos segundos para pensar, joder, que bien follaba aquella mujer, pese al chapuzón aun olía a ella, estaba claro que la faltaba un cable si se ponía así con Dani, pero si follaba así, ¿que mas daba?

-YO: lo siento, pero voy a tener que echarte. – Dani levantó la cabeza casi llorando, suplicandome con los ojos mientras Mariluz se regodeaba.

-DANI: por favor, no, yo solo querer limpiar habitación antes de ir – me miró temblándole la barbilla.

-YO: lo se, y te creo – de hecho le había pedido que siempre que pudiera dejara las habitaciones hechas- por eso, y con gran dolor, te pido que te vayas…………… vístete y márchate.- Dani extrañada, casi podía verla pensar, ella iba vestida, la que iba desnuda era Mariluz, cuando lo entendió se giró a mirarla con la cara iluminada, viendo como Mariluz estaba blanca como la leche.

-MARILUZ: me………….me estas tomando el pelo, ¿no?

-YO: ya me has oído, nadie viene a mi casa a gritarle a mi gente, vístete y sal.- la cara de Dani era un poema, solo superada por la de Mariluz.

-DANI: yo………señor……….no hacer falta………….yo…….- no sabia ni que decir.

-YO: tú cálmate…………. y ponte aquí a mi lado – obedeció agachando la cabeza con una sonrisa incontrolada en la cara.

-MARILUZ: ¿pero tu estas mal de la cabeza? ¡¡¡¡Si acabamos de esta follando, me has abierto el culo carbón de mierda!!!- si no estaba seguro de lo que estaba haciendo, esas palabras me convencieron, en el fondo, quería ser un carbón, pero era un carbón sincero y leal, le prometí a Dani que cuidaría de ella por encima de las “visitantes”, y eso estaba haciendo.

-YO: no veas como lamento esto, follas como si fueras algodón de azúcar, pero vístete y vete, no te lo repito.- se recogió parte de la sabana con que se tapaba y se plantó delante de mi apuntándome con el dedo.

-MARILUZ: déjate de bromas pedazo de payaso, ¿te crees que puedes jugar con los mayores?, ¿que me puedes follar cuanto te plazca y luego sacarme de tu casa? No me tientes, te puedo destrozar la vida, mequetrefe, como te atreves……..- siguió gritando cosas similares, cuando se cansó, su cara parecía que iba a estallar.

-YO: ¿ya?- asintió con firmeza.- Dani……….su ropa – me miró buscando confianza, se la di, corrió y cogió su falda, su blusa y su sujetador, y me los dio.- gracias.

Me acerqué a Mariluz y le arranqué la sabanas de las manos quedando desnuda, le di la sabana a Dani, que tenia la boca abierta y sonreía, le di su ropa a Mariluz y la agarré del brazo con dureza, iba gritando y pataleando mientras la dirigía a la puerta, me soltó un bofetón fuerte cuando abría y amenazó una vez mas antes de que la diera un leve empujón que la hizo tropezar y caer al suelo del pasillo de los ascensores, me tiró un zapato que golpeó con la puerta al cerrarla.

Al girarme Dani se me echó encima llenándome de abrazos y besos en las mejillas, me daba las gracias y decía algunas palabras en rumano que no entendí, la dio igual que estuviera empapado de la piscina, y desnudo, reía al escuchar aun a Mariluz golpear la puerta y berrear.

-DANI. Yo gracias, yo gracias, no poder decir suficiente.- me sujetaba de las mejillas con lagrimas en los ojos.

-YO: no pasa nada, ya te lo dije, tu eres mi ama de llaves y confío e ti, ¿acaso tu no confiabas en mi?- la rodeé por la cintura con las manos.

-DANI: yo si, si, yo confiar mucho.- mentía, una cosa es lo que yo la dijera, quizá por acostarme con ella podria suponer, y otra que realmente cumpliera mi palabra, y lo había echo.- tu no deber, señora Mariluz de TV, poderosa, puede hacer daño tu.

-YO.: tu no te preocupes por ella, es cosa mía.- su mirada era de adoración, por un instante se vio en la calle con marido sin trabajo y un hijo, perdiendo no solo el único sueldo de su casa, si no un gran sueldo que con los extras les daba para vivir bien, no hacia falta que lo dijera, se leía en sus ojazos azules.

-DANI: yo gracias, mucho, yo…..yo……..yo follar tu ahora ¿si?- me volvía a reír, esta vez no era un caramelo, me quería ofrecer un premio por mi bondad.

-YO: no, estas agradecida, y eso no es deseo.

-DANI: si, si, si, yo deseo mucho tu, tu follárme bien – se alzó para besarme en los labios, sabían bien, pero la forma de hacerlo era sin cariño ni afecto, solo físico.

-YO: no, para, no me deseas, ¿solo quieres dejar de estar en deuda conmigo? – asintió con algo de rubor.- pues hazme un favor, mándale un mensaje a Eleonor, dila que hoy he quedado con una chica, que parezco mas alegre, pero no le digas con quien.

-DANI: si, yo no decir Mariluz a nadie, yo jurar- cruzó los dedos de una mano besándolos.

-YO: no, aunque eso tampoco, no se cuanto podrías sacar por vender esta historia a la prensa, pero piensa que cuando se acabe lo que te den, no tendrás mas trabajo, nadie te contrata si vas hablando de mas – me aseguré de que tuviera la boca cerrada, con lógica.- aquí tienes un sueldo bueno y fijo, mientras te comportes.

-DANI: si, yo entender.

-YO: perfecto, tu mándale un mensaje y dila que esta noche salgo de fiesta con una chica, y dime lo que te responda – asintió con una sonrisa enorme y me volvió a besar en la mejilla pero cerca de mis labios.

Se fue cogiendo el móvil para obedecer, no me hacia falta verla hacerlo, si no me había ganado ya su lealtad con el dinero de los extras, con aquella jugada maestra seria mía para siempre. Lo hice por cumplir mi palabra, claro que si, pero me haba costado un coño delicioso, aproveché la jugada para tener a Dani a mis pies, además quería saber si Eleonor seguía interesada en mi vida y como reaccionaria. Eran cerca de las 15 horas, mi siesta rutinaria, esa vez tomaba un cariz diferente, tenia que estas descansado y sin sueño, planeaba una noche larga de fiesta, y tenia que trabajar por la mañana del sábado, quizá me tocaría ir sin dormir a colocar aquel dichoso almacén, seguía trabajando allí para tener mi propio dinero, incluso al no pagar casa ni caprichos de mujeres, estaba ahorrando algo, sumándole a los 40.000€ que aun tenia en el banco, dormí pensando en mi vida de prostitución, en Madamme, en Zeus, en aquellas mujeres y la Geisha, en aquella fiesta de ricachones donde destrocé el culo del pobre David por internar jugármela, no, por internar jugársela a Zeus, en el fin de semana con la supermodelo, dios, todo lo que hice para nada, ¿para nada?, no había tenido 2 años, o año y medio, de felicidad con Ana, pura y sincera, había merecido la pena, y ahora pensaba que aun sabiendo como acabó, lo volvería a hacer todo, antes y después, cada minuto junto a ella fue un regalo y ahora lo sabia. Aun ese tipo de pensamientos llenaba mi mente cuando quería quedarme en blanco, solo la dulce voz de verbos sin conjugar despidiéndose me desveló, entre semana trabajaba pero el fin de semana no, no la volvería a ver hasta el lunes, me dijo que Eleonor la respondió un ”OK” sin mas, sonreí, y Dani se fue.

Me sonó el móvil, malditas alarmas, cometí el error de poner una canción que me gustaba de tono, ahora la detestaba, pero me sentía renovado y con fuerzas, comencé un completo en el baño, evacuaciones menores y mayores, baño relajante y concienzudo, repaso corporal de pelos sueltos y arreglarme la barba de 3 días, tenia un bote de gel fijador efecto mojado que nunca había usado, gracias a los genes de mi abuela tenia el pelo espeso, fuerte, sedoso y con un ligero inicio de remolino en la zona del flequillo, siempre que no me lo dejara crecer mas de 2 meses me quedaba de cine, si pasaba de allí se me empezaba a poner un cardado de abuela de pueblo mezclado con pelo afro hacia arriba. Higiene personal completa, oídos, pelo de la nariz, cepillarse los dientes, enjuague bucal, desodorante en abundancia y medio bote de colonia potente, me gusta la sensación de sentir como las mujeres me huelen y me preguntan por la colonia, joder, al mirarme al espejo me sentía el ser mas vanidoso de la tierra, me veía atractivo. Hora de vestirse, ¿silps ajustados? Que le den, a pelo, vaqueros ceñidos solamente, y colocando el paquete para marcar rabo como dios manda, para eso lo tenia, con un fuerte cinturón de cuero marrón, había sacado el traje de Eric, eso me hizo recordar a Paula y la “promesa” de mas trajes, pero ahora no tenia tiempo para ir hasta allí, pero me seria útil, una camisa blanca sin meter por dentro del pantalón, si levantaba los brazos se veía parte de mi ombligo trabajado, sin corbata y con varios botones del pecho desabrochado, sin marcar mas escote que las mujeres, eso lo detesto, cogí la chaqueta del traje y me la puse por encima, como un guante me la dejó Paula la ultima vez y así seguía, calcetines y una botas de montaña que se pusieron de moda, al verme en el espejo me enamoré a mi mismo, no sabia si aquello combinaba o no, pero yo me veía arrebatador, un poco mas de colonia en la ropa, sobretodo en el cuello y el pecho, por donde solían llegarme la nariz de las mujeres, y por hacer la gracia me eché unas gotas mas en el paquete abultado, “por si acaso”, llaves en un bolsillo de mano de la chaqueta, cartera con dinero en efectivo en el bolsillo del culo de los vaqueros y móvil bien cargado al bolsillo interior de la chaqueta, perfecto.

Cogí el coche apurado, eran casi las 18:15, y había quedado en recoger a Yasira a las 19, por suerte miré el camino en el PC y tenia mas o menos claro como ir, era a las afueras en la zona norte, de camino llamé a Eli por el manos libres y la expliqué con detalle lo ocurrido con Mariluz, no quería que la afectara, Eli se reía explicándome que no pasaba nada, Mariluz estaba como una abeja reina a la que le habían quitado su enjambre, Eli la estaba quitando el protagonismo y ya trataba de echarla, pero la cadena se lo negaba ante las buenas audiencias, y si se atrevían, tenia ofertas mejores de otros 2 canales de TV, la saludé y me dijo que me echaba de menos, pero aun estaría unas semanas de viaje, de gira por España, la dije lo mismo, que la echaba de menos, pero ambas sabíamos que mentía en parte, así tendría el tiempo necesario para cumplir mi reto de la semana completa. Yasira vivía en una urbanización de lujo, al llegar las carcajadas me desconcertaban de la conducción, era la misma donde las moles de Madamme me habían llevado cuando fui a su casa, pero era una pequeña ciudad en si misma, con parques, centro comercial, centros de golf y tenis, al llegar a la entrada y parar miré el reloj del coche, las 19 en punto, si había algo que me molestaba era llegar tarde cuando quedaba y solo me molestaba, incluso mas, llegar antes y esperar solo, ser rigurosamente puntual me producía cierta satisfacción, al no ver a nadie mas salvo un puesto de guardia con un gordo con gorra mirándome mal, le mandé un mensaje a Yasira.

-YO: ya estoy, ¿donde andas?

-YASIRA: ya salgo.

-YO: ¿espero fuera o entro a buscarte?

-YASIRA: no se, siento tardar……he tardado en convencer a mi madre de que me dejara salir.

-YO: coño, ni que fueras prisionera, sales de fiesta con amigos, no pasa nada.

-YASIRA: ya………. pero querían saber con quien – sonreí, sin duda Dani había cumplido su cometido.

-YO: ¿y que hago?, estoy en la entrada

-YASIRA: deja que llame al puesto del guardia y te deje pasar, así te voy guiando hasta la casa.

Accedí ansioso, el guardia me hizo un egos tras colgar un teléfono y entré, sus indicaciones eran precisas y rodeé la casa, cuando llegue allí convencido de que mi llegada la cortaría el aliento, bien arreglado y con el coche de lujo, al que se le cortó al respiración fue a mi, la vi correr lo que podía con unos zapatos negros de tacón enormes, una mini falda negra, que mas que minifalda era un cinturón grande, elástica y ajustada al mililitro, con un top dorado, apenas la cubría piel del torso, brazos y hombros al aire, al igual que toda de la espalda y los costados, dejando ver en algún gesto el nacimiento de sus senos, era una fina tela ceñida que la rodeaba el cuello y bajaba por sus senos con un amplio escote, la tela se abombaba un poco en su ombligo, y tapaba su vientre, una serie de finas tiras unían los lados de la tela de sus costados por la espalda, sin sujetador, con un colgante de bisutería que brillaba en su cuello, ya se lo había visto antes, seria un adorno personal, algunas pulseras que resonaban en su brazo al chocar unas con otras y unos ligeros pendientes, todo dorado, con un bolso de mano negro y dorado, al entrar en el coche su respiración era agitada, su tuvo que bajar la minifalda haciendo fuerza con la espalda en el asiento, por que al hacer el gesto de entrar la vi lo que sin duda era la parte del coño de un tanga negro, o al menos al agacharse para meter la cintura en el asiento no había ni rastro de marcas de bragas en su culo, cuando cerró la puerta y me miró apremiándome para salir disparados, me quedé mirándola como un idiota, su cara era preciosa, había relajado su marcada mandíbula con una línea de maquillaje en los pómulos que lo disimulan y con ahumado oscuro de sombra de ojos con purpurina dorada que resaltaba, más el blanco de sus ojos, que el iris color miel, con un suave pintalabios rojo oscuro que no destacaba, esa era la idea supongo. El pelo era largo, la recordaba con el pelo enmarañado y rizado de antes, pero ahora estaba liso, liso y brillante, le tapaba parte de la cara del lado derecho como una cortina de agua oscura y preciosa, y en la izquierda un par de horquillas, como no doradas, en el pelo se lo sujetaban por detrás de la oreja, cayendo alegremente en su hombro, era tan largo que se rozaba las piernas con el.

-YASIRA: ¡¡venga, vámonos!!- reía mientras me sacudía en el hombro con el tintineo de las pulseras.

-YO: esto…….si, perdona….joder……..estas…….- buenísima iba a decir-………espectacular.- sonrío complacida y torneando los ojos.

-YASIRA: muchas gracias, espero no haberme pasado, ¿estoy bien? – bufé conteniendo en mis labios la burrada que la iba a soltar.

-YO: estas perfecta.- volvió a sonreír y con su mano aun en el hombro sacó pecho acercándose a mi para darme los 2 besos de rigor del saludo, riéndose un poco y pasándome sus dedos por la mejilla, yo no podía apartar la vista de su escote, se veían gran parte de sus senos desde ese ángulo.

-YASIRA: jajaja mira como te he puesto – trataba de levantar mis ojos para ver los suyos, mientras me limpiaba algo de su maquillaje en la cara, me daba igual cual o que, me habría enamorado de ella allí mismo, su tono de piel era oscuro, mas que Ana, pero no negro, si no del color de la madera barnizada, pero mi mente estaba a otras cosas, quizá en otra vida.

-YO: me alegro un montón de verte.- una verdad distorsionada.

-YASIRA: y yo, aunque debo reconocer que esto es un poco raro, después de tanto tiempo…….

-YO: ya, pero ya que hablamos, y me decías que te aburrías, pues una noche de fiesta nunca va mal.- sonreí con mí caída de ojos, se sonrojó un poco.

-YASIRA: pues si, estoy harta de esas 2, necesito despejarme, ¿me llevas?- la cogí de la mano y la besé con cortesía.

-YO: este será vuestro carruaje, yo vuestro caballero y vos, si así me lo concedéis, mi princesa.- giró la cabeza halagada, se llevó una mano al pecho doblando la muñeca con gesto de realeza y sonrió torneando la vista, ante la broma que era mas que eso.

-YASIRA: llevadme, Sir Raúl.- tardamos unos segundos en separar nuestras manos.

Al arrancar se cruzó de piernas y se volvió a bajar la minifalda, lo iba a pasar mal esa noche, a nada que se moviera se le subía mucho mas allá de lo decente, pero yo y todo el que mirara se iba a deleitar con unos muslos firmes y si estaban atentos, de la visión de su ropa intima mas de una vez. Me fue indicando para salir de la urbanización, aquello era un puto laberinto, hasta creo que pasé por la casa de Madamme, una vez fuera me percaté de las cámaras, había en cada entrada y salida, y seguro que por dentro había mas que no vi, charlamos de camino de vuelta a Madrid, mi afabilidad y sus ganas de socializar eran buena combinación, odiaba vivir allí, no conocía a nadie y hablar con los vecinos casi era pecado, y sus pocas amigos se habían alejado de ella por que Eleonor se mostraba inflexible con el tema de meter en su casa a jóvenes, al parecer mi experiencia la tenia aun de los nervios, me estaba dando una mina de información sin pedírselo, no la prestaba mucha atención la verdad, cambiar de marchas era una delicia, rozaba con los dedos su pierna, ella no la apartaba, y el cinturón de seguridad la apretaba entre los pechos, se tenia que estar colocando la tela de la mini falda y el top de forma constante, con unas manos cuidadas, elegantes, con uñas largas y pintadas, para tapar su coño y que no se le salieran las tetas por los lados del top, parecía que se iban a salir en cualquier momento, pero no lo hacían, me pilló comiendo con los ojos varias veces mientras solo sonreía, por que ella hacia lo mismo, bajé una ventanilla un poco para airear el coche, entre mi colonia, su perfume a rosas y el ambientador de pino del coche, casi mareaba.

Hacinamos quedado con mis amigos sobre las 20:00 en un bar donde servían cubos de botellines de cerveza helada y tapas para picar, era barato y nos conocían, además de tener una terraza enorme en la calle que cerraban sobre las 12 de la noche, y no estar lejos de una zona de marcha, llegamos algo tarde, a las 20:15, aparqué dando un par de vueltas con bastante suerte, ¿un viernes a esas horas en el centro de Madrid?, milagro, quedó un poco retirado y Yasira se pegó a mi brazo cuando se lo ofrecí, aparte de por que me encanta la sensación de tener a una mujer agarrada de mi brazo, por que sus tacones eran de vértigo y un mal paso podía acabar con la fiesta antes de empezar, caminamos despacio pero firmes, sabia llevarlos, acaparamos las miradas de alguno y alguna por la calle, y aun así, fuimos los primeros en llegar. Saludé al dueño del bar que bromeó conmigo haciendo tiempo, en cuanto un hueco de la terraza quedó libre nos coló dándole igual que muchos se quejaran ya que estaban esperando antes y que unos se fueran, pero no era tonto, sabia lo que significaba que alguien de mi grupo estribera por allí, nos sirvió un 1º cubo, del que ella tomó una cerveza agradeciendo las palabras de cariño del dueño del bar, a mi me trajo lo de siempre, un par de colas y una tabla de fritos, calamares, croquetas, patatas y gambas, luego sacó una de boquerones y aceitunas gratis , y otra de patatas de bolsa, reitero no estaba loco, sabia lo que hacia, a los 5 minutos aparecieron Manu y Teo, las abracé con fuerza, y les presenté a Yasira, Manu se quedó mirándola tan bobo como yo antes, charlamos y con el paso de los minutos y las risas, iba llegando un goteo de gente, un par mas de amigos del instituto, amigos de Manu, algunos con sus parejas, la nueva novia de Teo, de su trabajo, bastante mona aunque no me llamó en absoluto, a mi entender bastante peor que Alicia pero lo cierto era que no tenia ojos para otra que no fuera Yasira, trataba de que no quedara desplazada ante tanto desconocido pero al poco tiempo ya había charlado con casi todos y Manu Teo y yo montamos nuestras discusiones entre bromas donde participaba ella con asiduidad, los cubos de botellines corrían y los paltos de comida. Se me estaba haciendo muy amena su compañía, disfrutaba su cuerpo, una visión preciosa, de su forma de arreglarse la minifalda o el escote, con clase, y era divertida, era muy fácil hablar con ella.

Sobre las 21:30 aparecieron las chicas del piso de estudiantes, había mas, algunas amigas o compañeras de la universidad, lo que los tíos llamaríamos un rebaño de ovejas, eso teniendo en cuenta que nosotros seriamos los lobos, y no ellas, todas bien arregladas y vestidas de fiesta, ninguna merece ser digan de mención salvo las ya conocidas.

Lara había desechado del todo su vida de “manporrera” y estaba preciosa con una melena que ya le pasaba de los hombros, con un escote abrumador, se llevaba por delante a todas, su delantera no tenia rival y ahora lo usaba con sabiduría y atrevimiento, Alicia iba como siempre, no necesitaba casi nada para ir bonita, o eso parecía, con un vestido vaporoso, acentuaba el vuelo de la falda pero sus increíbles caderas quedaban ocultas, con un ligero escote, sabia que era inútil competir en ese aspecto con Lara por allí, con una coleta muy agradable y su eterna sonrisa, se le atragantó al ver a Teo con su nueva novia, pero se forzó a soportar aquello, 10 meses no habían sido tiempo suficiente para ella, sus ojos eran casi tan tristes como los de Lara al verme acompañado de Yasira. Naira, la estudiante canaria, iba como siempre, le tenia un afecto enorme a la ropa amarilla chillona e iba con un vestido ajustado pero nada descocado, le tapaba desde lo hombros hasta por debajo de las rodillas, le quedaba de cine eso si, su cuerpo se lo permitía, Mara, la hermana de Alicia, llegó después, salió de trabajar tarde y tenia que irse a casa a arreglarse, tan presumida o mas que cualquier mujer, así que acudió cerca de las 10:30 hecha un pincel, zapatos de plataforma con tacón, leggins negros pegados a sus torneadas piernas y culo prieto lejos del nivel de su hermana, ella aprovechaba su cuerpo, con una camiseta blanca, sin escote, no tenia demasiados pechos para lucirlos y con Lara allí seria hacer el ridículo, enseñando un hombro y su tatuaje de una flor en el, con un montón de pulseras y colgantes, peinada con pelo corto de forma elegante y trabajada, no recuerdo haberla visto sin arreglar nunca.

Una vez reunidos todos éramos entre 12 y 17 personas, algunos acudían se tomaban algo y se iban, otros se quedaban, al final cuando llegábamos a media noche la cuenta del bar iba ya por 300€, entre tapas ya habíamos cenado y algunos ya mostraban síntomas de embriaguez, tanto botellín seguido no es sano, al levantarnos e irnos despidiéndonos del dueño del bar hice un análisis de las mujeres del grupo, por diversión, y Yasira ganaba, arrasaba mas bien, solo Naira, la canaria, le hacia sombra, sus ojos claros y pelo rubio eran muy llamativos, pero ese día iba muy recatada, Lara tenia solo tetas y Alicia iba demasiado normal como para lucirse, iba guapa, pero siempre me daba la sensación de que podría exprimir mas su cuerpo, y no lo hacia, unos leggins ajustados como su hermana o unos jeans ceñidos y tendría a medio bar pagándola copas por bailar junto a ella y sus caderas, pero es que hoy hasta parecía querer disimilar su figura.

Yasira se frotó los brazos, era media noche de finales de septiembre, y pese a que el sol calentaba aun de día, de noche refrescaba, la ofrecí mi chaqueta con caballerosidad, se rodeó con ella inspirando la colonia, preguntándome cual era y diciendo que olía muy bien, sonreí. Caminamos unas manzanas entre gritos y risas, nos quedamos unos 10 para ir a bailar y beber a la zona de marcha, entramos en varios sitios que conocíamos, donde te invitaban a chupitos para que te quedaras allí, pero eran sitios en que se entraba sin pagar, algo cutres y con música poco dada a bailar, los hit del momento y poco mas, eso si, Yasira se reía y charlaba con todos, no se alejaba de mi, pero Manu era gracioso y avispado, era fácil divertirse con el, con el paso de los minutos y las copas, la cosa se fue animando. Yasira era latina y cuando había algo mínimamente “bailable”, por poco que fuera, fluía como agua por la pista, algunas chicas la siguieron y no se movían mal, como siempre los tíos se quedaban en la barra pidiendo copas, yo como no bebo, podía irme con ellas, y estar con 5 mujeres preciosas bailando tu solo es una gozada, Lara , como no, me pegaba a su tetas y sus gestos eran mas atrevidos, mientras las demás hacina parejas entre ellas, Yasira le cayó bien a todas, menos a Lara claro, se frotaba y cantoneaba con ellas como si fueran amigas de toda la vida, aunque encontró en la nueva novia de Teo una pareja fiable, las demás ya se conocían y ellas 2 eran las nuevas, una era la ex de Teo y la otra un rollo mío que iba detrás de mi, así que hacían migas al sentirse un poco apartadas por el resto.

Mi acompañante se mostró hábil y sensual en el baile, sus movimientos eran eróticos y atrayentes, quedabas hipnotizado viéndola mover las caderas, debía ser agotador estar bajándose la minifalda constantemente, el top ya la daba igual, se la veían partes de los senos ampliamente, pero nunca del todo, las chicas insistían en bailotear entre ellas mientras tiraban de sus acompañantes para llevarles a bailar, pero generalmente los tíos forman grupos para charlas y reír con una copa en la mano, me parece de lo mas estúpido pudiendo ir a retozar con mujeres, así que cuando Yasira fue a por mi para llevarme con ellas, la seguí como una serpiente ante su encantador, al inicio hacia el tonto, bailaba de forma torpe, las imitaba sus gestos sensuales que en una mujer provocan erecciones pero en un tío queda ridículo, me iba riendo y ellas me intercambian alegres por tener compañía masculina, Teo me siguió rápido, y antes de que su nueva novia se me acercara la agarró del cintura y se la quedó para el solo. Lara se frotaba de forma grotesca acariciándome la polla con las manos por encima del vaquero, sus tetas apretujadas contra mi me alegraban al vista, pero era Alicia la que tenia mi atención, en parte por que siempre ha sido de las mas alegres al bailar, y otra por que al ver a Teo con su novia la tensaba, la distraje un poco entre risas y bromas con los bailes mas típicos y sencillos, pero entonces llegó el reggaeton, esa música para muchos maldita, pero que por alguna razón pone a las mujeres y hombres en modo “sexo” por que “como se baila así” así nos ponemos, (y si inventan una música que se baila cortándose una mano, lo haríamos “por que se baila así”).

Yasira se sintió en su salsa y casi como en una película apareció entre la gente contoneándose lasciva, caminando directa a mi, el resto se apartaron sintiendo que se había acabado la tontería, Yasira se pegó a mi cuerpo y metió mi pierna izquierda entre las suyas, comenzando a mover la cintura, aferrada a mi cuello, mis manos se desliaron por su cintura y una de sus piernas, y acompañaba con mi cadera sus gestos, aquella ya era otro nivel, era follar con ropa, su mirada despedía calentura y la mía deseo, alguna risa se nos escapaba, ella sentía mi polla en su pierna y yo su coño en la mía, la minifalda se subió y la dio igual, a mi no, 3 tíos detrás de ella la estaban señalando y frotándose el paquete por encima, así que mi mano bajó de su cintura a su trasero y tiré de la minifalda para bajársela y dejar la mano allí para evitar que se subiera, ella no se percató de que estaba siendo devorada con los ojos, o la daba igual, lo interpretó como una señal de calentura, y a los gestos de su cadera se sumaron unos arqueos de espalda demenciales, descolgó uno de sus brazos de mi nuca dejándolo caer colgando y levantó una pierna para que fuera sujetada mejor, la tela de su minifalda no cedía por mi mano, si la soltaba se levantaría hasta dejarla el culo al aire, allí me desinhibí de las miradas y comentarios de los demás, eran evidentes pero aquella pantera me estaba poniendo malo, y ella lo sentía en su muslo, con un enorme bulto en los vaqueros que era tapado por la parte interior de su pierna alzada, sin dejar de mover la cintura y el pecho, con nuestras miradas fijas una en los ojos del otro y siendo conscientes de la subida de temperatura de ambos.

No se cuanto tiempo paso así, varias canciones latinas, lo que puede ser desde 6 minutos a 15, luego ella bajó su pierna y golpeaba mi pelvis con su vientre, haciendo oleadas con su cuerpo, la sujetaba de la cintura acariciando sus caderas y su espalda por debajo del top con una mano, la otra seguía fija en el culo de su minifalda, al cambio de canción rompió a reír, era una canción pegadiza que reivindicaba de forma denigrante el movimiento del culo de la mujer, Yasira se giró rozando mi polla con todo su cuerpo y dejando mi rabo entre sus nalgas, estiró las piernas los mas posible arqueando la espalda agachándose, y sin decir nada su culo empezó a temblar, la descripción clara es que sin doblar las rodillas me estaba haciendo una paja con las nalgas, mi polla estaba ya dura como una piedra y había crecido hacia abajo apretada por los pantalones, me llegaba a medio muslo de la pierna izquierda, la agarraba de la cintura y el vientre mientras mi pecho y su espalda hacían un ángulo de 90º. Saludé a Manu que me hacia gestos claros de burla, pero no estaba para nadie, ni ver a Lara frotándose con la canaria me despistó, yo no estaba quieto, mi cadera ayudaba a su propósito, tenia 2 o 3 buitres al acecho esperando que me apartara de ella lo mas mínimo para ir a “bailar con ella”, pero no hubo opción, ella se volvió sin separarse de mi, ahora mordiéndose el labio, mi mano fue a su trasero de nuevo pero esta vez no para sujetar, elevé su cuerpo lo justo para pegar su cara a la mía, ella me sujetó la cabeza relamiéndose, acercando sus labios a los míos, rozábamos nuestras narices cerrando los ojos, al 4º amago nos besamos, sentí en la lengua el sabor agrio de la cerveza, pero la cereza de sus labios era mayor, la disfruté un par de veces hasta abrir la boca y meter la lengua hasta enterrarla en ella, apartó el pelo del lado cubierto de su rostro y acariciaba mi barba mientras nos besábamos, sin dejar de mover nuestras cinturas, allí ya si que perdí la noción del tiempo, cambiando de posturas siguiendo su cadera, su culo su pelvis frotados contra mi, su pecho casi saliéndose del top y viéndola las aureolas en algunos giros, eran negros y apetecibles, el sudor de su pecho resbalaba en su canalillo y el mío me hizo quitarme la chaqueta, al hacerlo se levantó la camisa mostrando el inicio de mi tableta, ella metió sus manos acariciando mi vientre mientras se mordía el labio, al dejar la chaqueta mi polla era tan evidente que me la miraron todos, tíos incluidos, a Lara fue la única a la que no la sorprendió, pero no por ello dejaba de mirarla, la camarera de escote abultado para llamar a mas clientes se mojó las manos al llenar demasiado una copa por que sus ojos eran para mi, me sentía poderoso y codiciado, Yasira fue alejándome de la pista hasta quedar atrapada en una pared, y allí nos deleitamos el uno con el otro, tenia la cara manchada de su carmín, brillantina por todo el rostro y el cuello de la camisa manchado de sus labios, probé su piel en la garganta, olía a rosas y sudor, acarició mi nuca pasando los dedos entre el cabello húmedo de mi transpiración, sin asco alguno al sentirlo, mis manos la repasaban entera, sus tetas y su culo se salvaron de un ataque directo, volvió a levantar una mi pierna que sujeté , amasé y pellizcaba en su muslo, mientras la otra se centraba en su trasero, era duro y firme, solo mi auto control y el sexo con Mariluz esa mañana evitó que la abriera de piernas y la follara allí mismo, me dolía la polla de estar retenida contra su voluntad, de ser acariciada por sus manos.

-YO: me vas a matar.

-YASIRA: me estas matando tu, madre mía, que verga, mi madre no mentía, las hacías chillar mientras las follabas, ¿verdad?- ella no me había visto ni tocado directamente la polla en el pasado, no como ahora, y su madre le habría contado como Ana y Eleonor eran atravesadas sin piedad, mas de una vez delante de Luz, su madre.

-YO: las hacían venirse hasta desmayarlas.- seguía son soltar mi polla.

-YASIRA: eso me han dicho ellas. – no fue consciente de lo que dijo, la calentura y el alcohol la tenían ida, al usar el plural no podía referirse solo a su madre.

-YO: ¿quien te lo ha dicho?- ataqué sin piedad, tenia que estar seguro, así que mi mano fue resbalando por sus muslos hasta llegar a su coño, la tela del tanga estaba empapada.

-YASIRA: mi madre………….dios………..mi madre y……y Eleonor……..dios – sentía mis dedos acariciándola con habilidad.

-YO: así que saben que estas conmigo ahora…….- frotaba hasta sentir como la tela cogía la forma de su coño.

-YASIRA: si……uf………se lo dije ………cuando me llamaste……me han pedido que viniera………dios….- me besó cerrando los ojos-………. y que te sedujera…….pero cuando fuéramos a follar, me fuera………….que te dejara a medias…………- sonreí.

Lo sospechaba, desde que la llamé sabia que podía pasar, y cuando tardó tanto en salir de su casa, y lo arreglada que iba, no había duda, Eleonor la había ayudado, su forma de vestir era la que a mi me gustaba, nadie se arregla de esa manera pasa salir con amigos si no cuando va de caza, y menos sola a escondidas en su casa sin que te vean y te pregunten, la facilidad con que había logrado meterla mano, pero la señal fue clara, lo supe cuando me habló de mi colonia al ponerla la chaqueta, ese detalle me gustaba y solo Eleonor y Ana lo sabían, se lo dije en una charla, podía ser una coincidencia pero no lo era, no cuando Eleonor no le preguntó a Dani con quien había quedado, ya lo sabia, y ahora yo conocía su plan.

-YO: vaya, ¿Eleonor sigue molesta?

-YASIRA: si…………mas que eso……….- jadeaba respirando al sentir mis dedos apartando su tanga y acariciando con las yemas su clítoris hinchado, – ….se paso 2 semanas gritando e insultándote……………uffffffffff…………luego hablaba con mi madre y planeaban cosas………..pero cuando les dije que me llamaste me obligaron……..yo solo quería divertirme una noche, pero………..Eleonor me ha llevado de compras y a la peluquería………..quería que estuviera preciosa ……….para ti.

Ya sabia lo que necesitaba saber, Eleonor me la había querido jugar otra vez, no se que ganaría con dejarme a medias, pero si era tan estúpida como para pensar que eso funcionaria no me paré a pensar su lógica. Así que ahora tocaba disfrutar de su esfuerzo.

-YO: ¿y por que me lo cuentas ahora?

-YASIRA: por que te deseo, y por que me dan igual………son 2 viejas estúpidas que no me dejan vivir………..es verdad que no me dejan salir ni llevar a nadie a casa……..las odio………mi madre se deja llevar………..se reían cuando me decían que me dejara meter mano hasta ponértela dura…………..para que luego te dejar así y me fuera……..¿que madre hace eso?- sus gemidos no tapaban cierta ira y pena en sus palabras.

-YO: entonces, ¿que hacemos? por que ya has cumplido tu misión, te deseo y quiero llevarte a casa y hacerte el amor hasta el amanecer, eres preciosa y ya lo eras sin tanta parafernalia.- un toque de auto estima para animarla, pero no hacia falta, mis dedos entraban en su coño cuando ella movía sus caderas, no era virgen ni mucho menos y se movía de escándalo.

-YASIRA: hazlo…………… llévame a ese palacio…………..fóllame cuanto quieras, …………….querían que te sedujera pero te deseo también, desde que te vi la 1º vez, por eso acepté, y ahora no quiero parar.- me besó con fuerza hundiendo su cadera en mi mano hasta sentir sus labios mayores en mis nudillos, saqué la mano de allí brillando de sus fluidos.

Los saboreé con gusto, estaba deliciosa, luego la agarré de la nuca y nos fundimos en un beso pasional, neutras lenguas bailaban al ritmo de nuestros cuerpos, la coloqué el tanga y lo acaricié con delicadeza antes de bajarla la pierna y arreglarla la minifalda mientras le comía el cuello. Ella se puso roja al ver como medio bar la miraba situarse el top, los pezones se le marcaban duros bajo la tela dorada, el otro medio me miraba la polla palpitar en lo vaqueros, la cogí una mano y la hice un paso de baile girándola sobre su eje para quedar recostaba sobe mi brazo, y fundirnos en otro beso, si iban a mirar que se deleitaran, Lara echaba fuego por la nariz, la incorporé y me fui a por la chaqueta, nos despedimos, Alicia se fue en algún momento en que estaba con Yasira, no la vi, y Lara me suplicó que me quedara un rato mas, eran cerca de las 4 de la mañana y no tenia intención de aguantar allí mas, así que la cogí de la cintura pegando sus enormes tetas a mi y la susurré que pronto la llegaría la hora. Eso la ruborizó, lo suficiente para dejar que me marchara.

El camino fue eterno y caliente, la puse la chaqueta ante el frío de la noche, ella iba delante mía y yo andaba torpemente pegado a su culo, metiéndola mano a cada instante, las sonrisas eran vagas, era lujuria lo que sentíamos, al llegar al coche ella se recostó sobre la puerta y me apretó contra ella, metí mis manos por debajo del top hasta alcanzar sus senos y acariciarlos, tenia los pezones duros, y el fresco de la noche ayudaba a sentir su piel tersa y vibrante, otra mano hico fuerza contra la cintura de la falda y se metió por dentro de sus nalgas tirando del tanga, sus suspiros eran todo lo que necesitaba, miré a la calle para saber si era lo suficientemente apartada y desierta para penetrarla allí mismo, pero había demasiada gente, aunque sus labios besándome el cuello y sus manos metidas por debajo de mi camiseta acariciando mi vientre hasta el pecho, indicaban que no la importaba mucho, subimos al coche y a duras penas podía apartar la vista de ella, se acariciaba y frotaba con lujuria, bien abierta de piernas se estaba frotando la vulva, por poco no tenemos un accidente en una rotonda, me centré en la calle, pero mi mano se deslizaba en su muslo, piel tersa y el brillo de sudor aun en ellos solo los hacían mas con su tono de ébano.

Al llegar al aparcamiento se me echó encima besando, se sentó encima y se contoneaba sin parar, hasta hizo sonar el claxon con su trasero, me costó salir del coche con ella acariciándome sin parar, en el ascensor fue igual, pegada a mi polla con una erección continua desde hacia un buen rato, pero ya la frotaba con ella, apenas me contenía acariciándola, si algún vecino hubiera llamado el ascensor al abrirse hubiera visto a Yasira de frente con mis manos en sus tetas agarrándolas desde atrás dando golpes de cintura en su culo con la minifalda subida enseñando el tanga, por suerte nadie llamó y entramos en casa abrazados y besándonos, su lengua era áspera y contundente, me quitó la chaqueta sin dejar de besarme y también desabrochó la camisa acariciando mi torso cuando ya estaba abierta, sus manos fueron a mi cinturón mientras lamía mi pecho, desabrochó sonoramente la tira de cuero y abrió la prenda vaquera para meter su mano y acariciar el tronco de mi polla aun dentro de los pantalones, sentí su mano buscando sitio hasta rodearme el miembro por completo, acariciando levemente, como un animal de forma brusca agarré la minifalda y tiré de ella hacia arriba, tan fuerte que la levanté del suelo medio segundo cuando hizo tope con el top, volví a tirar y la minifalda se adherió a la falda y obligándola a estirar los brazos hacia arriba, le saqué ambas prendas por la cabeza, ver caer su pelo una vez fuera sobre sus senos me calentó demasiado, la separé el cabello y me doble para lamer los 2 pezones mas oscuros y grandes que había visto nunca, las aureolas eran del tamaño de galletas, y los pezones anchos y duros, no muy largos, como botones de mando a distancia, los lamí oyendo sus gemidos al contacto, los sostuve con las manos, al no llevar sujetador no cayeron pero mi duda era si subirían con uno puesto, estaban firmes, tersos, bien colocados y duros, sus manos acariciaron mi cabeza mientras los degustaba, una mano fue a su trasero, estaba como aun piedra, lo azoté levemente para sentirlo temblar, sus nalgas abiertas por el hilo del tanga apenas se movieron, sin duda las mujeres de piel oscura tienen culis mas firmes de forma natural, esa fue mi conclusión, o al menos Yasmine, Eleonor, Yasira, o incluso Pamela, la negra africana del instituto, tenían traseros antinaturales al tacto. La cogí de los costados y me la subí encima, me rodeó con las piernas mientras apretaba sus pechos en mi cara, los iba lamiendo y chupando como un bebé mientras la llevaba a la habitación de abajo.

-YASIRA: no, súbeme arriba, quiero hacerlo en la cama de Eleonor.- sonreí asintiendo.

-YO: eres muy traviesa.- giró la cabeza apartando todo su pelo en una dirección despejando su cara.

-YASIRA: estas a puerto de descubrir cuanto.- mes besó sintiendo su deseo.

Al llegar arriba y entrar en la achicaron se bajó pasando un dedo desde mi barbilla hasta mis vaqueros, donde tiró de la prenda asomando la cabeza con picardía, mordiéndose el labio, acarició cuanto quiso de mi cuerpo, yo me aparté un segundo para bajar las luces, y poner algo de música erótica con el PC, volví a su brazos deleitándome con la visión de su cuerpo desnudo contoneándose, solo con el tanga marcando su coño y unos tacones de infarto, una mano se me fue a uno de sus senos y la otra a su trasero, mi boca recorrió sus labios, su cuello y el pecho agarrado, mientras ella abría del todo la cremallera del vaquero, sujetando mi polla y tirando hasta sacarla gran parte por encima del pantalón, masturbaba levemente con ambas manos mientras se dejaba lamer cada rincón que me apeteciera, luego le tocó a ella y besó mi cuerpo hasta quedar de rodillas y bajarme los pantalones del todo, quedó maravillada ante el saltó que dio mi polla ante ella una vez libre del vaquero, la sujetó con ambas manos y tiró de la piel hacia atrás abriendo los ojos con cara de apetito, notaba en su mirada como llevaba deseando ese momento mucho tiempo, abrió la boca lo mas que pudo, y por gracia divina o coincidencia, su mandíbula marcada ayudó a que metiera media polla en la boca de golpe, casi se atraganta pero su lengua se mostró mucho mas hábil de lo que esperaba, al sacarla chupó el glande con dedicación mientras su manos le apartaban el pelo de la cara dejándoselo caer todo sobre un hombro. No se si instruida por Eleonor o no pero sus manos comenzaron a pajarear sin descanso, mientras su boca apenas podía engullir mas de mi barra de carne, sus labios manchaban mi rabo de carmín, chupaba sin separar sus labios de mi glande y de vez en cuando lamía el tronco, yo solo la acariciaba el pelo, no necesitaba guía, esa mujer sabia lo que hacia, tendría 20 años pero la chupaba mejor que bastantes con las que había estado mayores que ella, al rato se levantó buscando mis labios, se los concedí con gusto, mientras una de sus manos seguía masturbando si parar, la otra mano se quitó las horquillas del pelo y lo dejó caer sobre su rostro, luego hizo uno de los gestos mas eróticos que me parecen, con una mano cogió todo su pelo y lo hizo caer sobre un hombro haciendo un tirabuzón en su cabello, eso provocó un beso largo y húmedo, al finalizar tiró de mi labio inferior con los dientes, el sabor a cereza era cada vez menos, tenia el cuerpo entero manchado de sus labios y purpurina, se dirigió hacia la cama andando de forma lenta y amplia, dejándome ver como su trasero se movía y su culo rebotaba con el sonido de los tacones haciendo aparecer y desaparecer el fino hilo del tanga negro, con los pulgares fue bajándose el tanga y cuando llegó a la cama lo dejó pare al suelo, tuvo que tirar para separar la tela de su coño, estaba tan empapado que mas bien lo despegó, cayó sobre la cama gateando con el culo en pompa, acariciándose el coño con una mano, mientras su cuerpo seguía una inercia de sexo que yo aun no la estaba dando, “joder con la hija de la criada”, pensé con una amplia sonrisa.

Directo a por ella la agarré del culo y separé las nalgas acercando mi cara a sus muslos, olí su interior, era abrumador, a humedad y sudor, al 1º lametón se le erizó la piel, y al chupar su coño tiritó, su cinética era constante de adelante a atrás, la estaba follando con la lengua, mis manos amasaban sus nalgas dando alguna palmada, sonaba como golpear mármol, tenia unos labios mayores enormes y oscuros y al abrirlos el rosa lo invadía todo, localicé el clítoris asomándose, chupé y jugué con mi lengua cuando mis dedos la penetraron otra vez, sus gemidos subían de inmensidad y movió el culo como cuando bailábamos, sintiendo como sus posaderas se apretaban contra mi, una serie de lametones largos hasta su ano me dejaron claro que no le hacia ascos al anal, así que lo lamí igual, sin dejar de meter mis dedos en ella, la sentía derretirse, fue cuando me arrodillé detrás de ella y golpeé mi polla en su coño de abajo a arriba, al sentirlo se arqueó la espalda.

-YASIRA: fóllame, fóllame por favor, métemela de una vez.

Soy obediente cuando me gustan las ordenes, acaricié con el glande abriendo los labios mayores hasta que se encajó en el hueco idóneo, apreté para sentir como se abría y como ella contenía el aliento, dada sus artes, no me extrañó meterla ¾ de rabo del tirón, con algo de dificultad pero se abría ante mi, tosía aire mientras gemía aguantando la sensación, pero sin dejar pasar un instante movió sus caderas con rapidez notando como su culo se contoneaba de forma sensual, imitando su gestos en la pista fue girando las caderas hasta sentir como la metía dentro de ella, mas bien fue ella la que se la metió, su respiración era lo único que denotaba que sentía el tamaño de mi verga, y me gustó su docilidad, la veía moverse de forma fluida, sus nalgas golpeaban en mi pelvis y usaba esa inercia para alejarse un poco y volver a por otro rebote, la sensación era de fuerza y presión, pero no paraba de moverse, sus gemidos se cortaban con algún grito pero me estaba haciendo bufar y disfrutar, acaricié se espalda rodeándola hasta agarrar sus senos y tirar de su cuerpo para ponerla de rodillas pegando su espalda a mi pecho, mientras seguía moviéndose sin parar, era un baile constante de placer, mientras la pellizcaba los pezones, otra mano se fue a su clítoris para frotarlo, fue cuando ella explotó con un orgasmo que para mi sorpresa solo la hizo girar mas rápido aun su trasero, “dios, que mujer”, me aferré a su cintura y decidí que ella estaba preparada para mas, saqué a la bestia, ni siquiera empecé normal para ir subiendo, su cuerpo se puso rígido estirándose unos minutos después cayó cobre la cama totalmente estirada boca abajo sacándose mi polla, me arrodillé en su piernas y metí mi rabo de nuevo separándola las preciosas nalgas, la bestia se desquitó provocándola varios orgasmos mas, ella empezaba a entender por que las hacia gritar, no era el tamaño si no la constancia, a los 15 minutos ella era la que gritaba, golpeaba la cama con fuera mientras gemía y jadeaba.

-YASIRA: ¡¡¡córrete, lléname de tu semen, hazlo, se que te operaste, fóllame y metete tu leche hasta el fondo de mi ser!!!

Aceleré hasta dar lo mejor, el sonido de humedad siendo deslazada en su interior y de mi polla abriéndola era delicioso, cuando los brazos me empezaron a flaquear sentí el golpe eléctrico en la columna y descargué una barbaridad de semen, metí una estocada y la dejaba cabecear dentro de ella, un azote en el culo fue la señal de que había terminado, me tumbé a su lado, acariciándola la espalda, estaba tumbada mirándome con los ojos brillando y una sonrisa enorme.

-YO: eres una chica traviesa – repetí.

-YASIRA: ya te lo dije…..

-YO: follas de cine.

-YASIRA: ayuda que mi novio la tenga grande, aunque no como la tuya.- bajé mi mano de su espalda a su ano jugando con el.

-YO: ¿tienes novio?- me importaba poco.

-YASIRA: si, bueno, algo así, nos acostamos pero últimamente casi no nos vemos por culpa de mi madre, ¿por que? ¿te molesta?

-YO: para nada, es asunto tuyo, yo me conformo con tu cuerpo.- empujé y la metí un dedo en el ano con algo de esfuerzo, su cuerpo se retorció un poco al sentirlo.

-YASIRA: esto no ha acabado, ¿verdad?

-YO: no.

Gateó hasta ponerse a 4 patas encima mía, besándome con lujuria mientras la follaba el culo con 1 dedo y luego 2, la otra mano masajeaba uno de sus pechos, su cintura se movía de nuevo, se abrió de piernas hasta meterse mi polla ya dura en su coño, vi como un escalofrío la recorría el cuerpo, no bajó del todo, pero no hacia falta para dejarla llena, y mis dedos en su ano la estaban matando.

-YASIRA: ¿me vas a follar por el culo?- sonreí ante su descaro.

-YO: si tu quieres, a algunas le da impresión que se la meta por detrás, pero me da que tu, traviesa mía, no eres de esas……..- se encorvó para ponerme las tetas en la cara, con sus blancos dientes resaltando en un carcajada.

-YASIRA: no, no soy de esas, me encanta el sexo anal, así que deja de jugar y ábreme el culo con la polla.

-YO: ¿donde hasta estado toda mi vida? – azoté su trasero al sacar los dedos de su ano.

Adelantó la cadera y saqué la polla de su coño para hundirla en su ano, fue tan fácil que mis dedos solos no podían haberlo provocado, esa tía tenia el culo abierto desde hacia mucho, de nuevo pasada ¾ se paró, giró sus caderas una y otra vez hasta tenerla toda dentro de su ano, sus gemidos aumentaron de intensidad aun mas, se apoyó con ambas manos en mi pecho arañando con las uñas y continuaba bailando, ¡que forma de moverse!, como si no la estuviera empalando, allí la demostré mis talentos, planté los pies y cogí de sus glúteos hasta levantarla medio palmo, allí la bestia volvió al ruedo y desaté mi fuego interior, su cara cambió a un asombro y placer indescriptible, golpeaba con fuerza haciendo sonar mis huevos en su culo, ella arañaba mi pecho con lujuria, luego se rindió sobre mi pecho, haciéndose una bola siendo penetrada sin piedad, rodé dejándola tumbada boca arriba y conmigo de rodillas, seguí follándola el culo mientras con el pulgar la acariciaba el clítoris, era glorioso verla acariciarse las tetas, como estrujaba los pezones y tiraba de ellos con violencia, le iba el sexo duro, así que caí sobre su pecho comiéndola las tetas sin dejar de follarla el culo, mordía sus pezones provocándola orgasmos continuos anales que no eran nuevos para ella, la fuente que se convirtió su coño con cada venida fue genial, cuando la besaba parecía que quería agradecerme el placer que la daba con cada embestida, luego jadeaba cansada, estaba exhausta y sudando, pidiendo a gritos que terminara, pero la bestia era incansable, al menos 20 minutos hasta que sentí que me corría, la llené el culo de mi semen, al sentirlo se retorció de gusto sobre las sabanas poniendo el cuerpo tenso unos minutos y al sentir el intenso placer evaporarse se relajo de golpe. Ahora caí rendido sobre ella que me rodeaba con las piernas y los brazos, acariciándome de forma suave y tierna con las manos y los muslos.

-YASIRA: dios…………ahora sé por que esta tan loca Eleonor, yo también perdería la cabeza si me follaran así.

-YO: que la jodan, tenía esto y más, trató de jugármela, aun trata de jugármela.

-YASIRA: es una retrasada, y se merece lo que la hiciste.- tenia mis dudas de si en realidad Yasira se acostó conmigo por orden de Eleonor y todo era una cortina de humo de un plan mayor, pero o era actriz profesional o su tono de ira con ellas era real.

-YO: supongo, aunque ahora mismo no pienso con claridad, eres una fiera difícil de domar.- rió contoneándose.

-YASIRA: jajaja pues tu no eres menos, ni mi novio en toda una noche me ha dado tanto placer.

-YO: ¿cuanto llevabas sin sexo?

-YASIRA: desde que nos mudamos, joder, como necesitaba esto, y contigo, ha sido increíble.- me dio un suave beso.

-YO: y puede volver a serlo.

-YASIRA: ¡¿ahora?! No por dios, me duele todo, no podría……..

-YO: no ahora, sino otros días, podemos quedar para salir de fiesta el fin de semana, como el hoy, y luego venir aquí.

-YASIRA: jajaja seguro que a mi madre y a Eleonor les haría mucha gracia…….- la ironía era evidente.

-YO: yo me ocuparía de Eleonor, tu madre es otro tema.

-YASIRA: es una payasa servicial, no puede hacerme nada.- odio que un hijo hable así de su madre, pero me daba lo que quería.

-YO: ¿y tu novio?

-YASIRA: a estas alturas ya se habrá buscado a otra disponible, como a ti, no le faltan pretendientes.

-YO: pobre, no sabe lo que se pierde………. ¿y ahora que haces? ¿Tendrías que volverte a casa o que habíais quedado?

-YASIRA: pues tenia que dejarte e irme en un taxi, no tenia hora, pero ya es tan tarde que tendré el móvil lleno de llamadas.- lamí una de sus tetas antes de bajarme a por el bolso, era fácil encontrarlo, estaba al final de la hilera de ropa tirada en el suelo.

Me senté con ella entre mis piernas y la vi leyéndome los mensajes de su madre y de Eleonor preguntado que tal estaba y como iba, los unimos mas insistentes, la contestó que le había costado mas de lo pensado pero que ya íbamos a casa, y allí me dejaría a medias, nos reímos al enviarlo, la besaba con lujuria.

-YO: date una ducha y te llevo a casa.

-YASIRA: ¿te duchas conmigo? Me han dicho que eso te pone.- suspiré al oler su cuerpo pegarse al mío.

-YO: ojalá, pero tengo que hacer algo, ¿la próxima vez?

-YASIRA: la próxima vez – me besó con detenimiento antes de levantarse y andar escocida al baño.

Me puse en el ordenador, paré la grabación de una de las camamas del dormitorio que aun tenia instaladas y que activé al poner la música, sonreía mientras con algo de habilidad fui copiando en un CD el vídeo de Yasira siendo follada por mi que acababa de ocurrir, preparé también uno de los videos que tenia de Eleonor siendo salvajemente follada por mi y uno mas siendo penetrada por otro de los que se tiró en mi estancia allí, la pixelé la cara, no fue difícil fueron videos cortos, y los subí a paginas porno de Internet, pegado las direcciones en el CD, junto a una nota en un sobre, “Para Eleonor, ver sola.”

“La próxima vez no envíes a una cría ha hacer el trabajo de una adulta.” Pegado junto al vídeo, luego los links a los enlaces porno que había subido.

“No habrá mas advertencias, la próxima vez no serán videos de 1 minuto, si no completos, y no te taparé la cara, ahora convencerás a Luz para que deje a su hija salir cuando le de la gana, me da igual si le enseñas o le dices a Luz que me he follado a su pequeña, es cosa tuya, pero me enteraré si le pasa algo a Yasira y te arruinaré la vida, por ahora esta afrenta solo te costará que me pagues la compra al completo.

Si vuelvo a saber de ti, de cualquier modo, le mando a tu ex todo lo que tengo.

Un saludo.”

Metí el CD en una caja, repasando mis palabras mentalmente, podía decirla que la afrenta le costaría subirla el sueldo a Dani directamente, pero eso la haría sospechar que la tenia en el bote, así que pagarme la compra seria mas dinero para Dani de forma indirecta, yo me pagaba lo mío, pero Eleonor no lo sabría, a su vez me aseguraba tener a Yasira los fines de semana que saliera, tal como “bailaba” no tenia que buscar a otra. Cuando salió de la ducha repasé su cuerpo desnudo y fresco, me di una ducha rápida y cuando salí Yasira se estaba vistiendo, la quité el tanga de las manos y lo guardé, como recuerdo.

-YASIRA: y si vuelvo a casa sin bragas ¿que pensará mi madre?

-YO: ya te inventarais algo, pero así siempre tendrás un motivo por el que volver.

-YASIRA: ya tengo un motivo por el que volver.- me agarró la polla.

-YO: bien, así serán 2.- la azote el culo, me encanta hacerlo.

Se vistió, bueno, si eso es vestirse, la minifalda que se le subía y el top que enseñaba casi todo, el camino de vuelta a la urbanización la fui metiendo mano y ella a mi, me puse los vaqueros sin cerrar y una camiseta, la mitad del camino fue haciendo una felación que me hizo parar en un descampado y reclinar los asientos para volver a follarla, vestida y todo, sin tanga fue sencillo, la daba con la cabeza en el techo del coche, montada a horcajadas sobre mi, la reventé el coño a orgasmos, cuando me fui a correr se desmontó y descubrí que aparte de chuparla de cine se tragaba el semen sin miramientos. Eso retrasó nuestro camino 30 minutos, al llegar tardamos otros 10 en separarnos entre besos y caricias delante de su casa, o bien dicho de su finca, la acompañé hasta la entrada y dejándola claro que solo seria sexo y que me llamara cuando quisiera quedar para salir de fiesta, no puso reparos y me besó con sabor a despedida, entró con unos sonoros azotes en su culo que resonaron por toda la calle. Cuando entró dejé el sobre con el CD en el buzón, y me fui sonriendo a casa.

Dormí un par de horas antes de ir a trabajar, no se como me mantuve en pie, menos cargar cajas, aun así me dio para tantear el terreno de las chicas de allí, pero estaba roto, volví a casa y me dormí hasta el atardecer, luego quedé en el piso de estudiantes con las chicas y algunos amigos, nos quedamos viendo un partido y luego jugando y riéndonos, Lara me miraba con odio del día anterior, me fui a casa solo cuando acabamos, el domingo no paso nada, si, de vez en cuando tenia esos dais, y hasta los agradecía, el lunes desperté con Dani llamando a la puerta.

-YO: buenos días, preciosa, ¿que tal?

-DANI: yo feliz, mucho, ¿tu saber?

-YO: no, dime.

-DANI: gran señora mandar mensaje, ella subir extra de compra, casi doble, ¿dinero para mi?- lo dijo con tanta ilusión que me sonrojé.

-YO: si, claro, es tuyo. – saltó a la cama dándome besos en la frente.- ¿no decía nada mas?

-DANI: si, ella decir que yo no informo mas, ella quitar extra pero con dinero de compra ser mucho mas. ¿Si?

-YO: si, supongo………. pues no lo malgastes.- sonreía al tenerla encima, tan feliz y ensimismada que no se había dado cuenta de que estaba desnudo con la polla tiesa de los empalmes mañaneros bajo las sabanas.

-DANI: yo encontrar esto en buzón.- me dio un sobre, lo reconocí enseguida, era el que le había dejado a Eleonor

-YO: gracias, ahora si me dejas……- me miró agradecida y se fue sin percatarse de mi rabo tieso.

El sobre era el mismo pero tenia el CD dentro roto, y su nombre tachado, con una nota dentro.

“Eres un carbón y un desgraciado, tu ganas, se acabó, le he dado mas dinero al mes a la sirvienta, que sepas que me ha estado informando, pero ya esta, borra esos videos de Internet, te lo pido como buena voluntad, adiós, que te vaya todo bien, mal nacido.”

CONTINUARA………….

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Relato erótico: “MI DON: Raúl – Las amigas de mi hermana (38)” (POR SAULILLO77)

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La cosa iba bien, tenia la semana cubierta mas o menos, había pasado un mes desde que comencé a cepillarme a Yasira, la hija de Luz, todos los viernes y un sábado que se quedó en mi casa a dormir, se fue de fiesta conmigo y disfrutaba de su cuerpo tanto bailando en discotecas bien arreglada, como con el sexo, era una pantera insaciable, en poco tiempo ya aguantaba 3 polvos, y os juro que esa mujer adoraba el sexo anal, de las 3 corridas solo la 1º era en su coño, si llegaba, el resto era todo anal, el sábado que se quedó volvimos a salir de juerga ese día para volver a casa el domingo y no salir hasta el lunes, la dejaba durmiendo en casa mientras iba a trabajar, lo hacíamos al irme, al regresar, al acostarme o al levantarme, vaya ”fichaje” había hecho, pero solo era los fines de semana, entre semana tenia a Jeni por las tardes, de lunes a jueves venia a mi casa después de correr y disfrutaba de ella, enseñándola algunos trucos, aun se negaba al anal, pero ya le metía un par de dedos, se dejaba por que aprendía rápido y todo le gustaba. Además Eli regresó de su gira y la tenia todas las mañanas de lunes a viernes cuando venia a casa después de sus clases en antena, me dijo que Mariluz, la presentadora MILF, la presionaba para que le dijera quien era, con su calentura solo sabia mi nombre, mi numero y mi dirección, pero Eli la daba largas, así que presionaba al director de la cadena para que la echaran, hasta que el director de la cadena se cansó de sus reproches y la dijo que si no estaba gusto que se fuera, Mariluz agachó la cabeza y la dejó en paz a ella y a mi, que aun me llegaban mensajes suyos amenazadores.

Entre medias de todo eso también habían caído un par mas del cajón, nada destacable, una monitora del gim donde fui, una amiga del grupo que me pilló de fiesta sin Yasira, y en el trabajo una de los 2 cajeras, Adriana, durante ese turno no moví una caja pero si destrocé a la pobre, gritó tanto en el almacén donde nos metimos que retumbaba su voz como si la estuvieran matando, de igual forma me cogió pánico y se alejó de mi unos días. Aparte, la experiencia mas decepcionante fue Lucy, la madre del grupo de deporte, quedó conmigo un domingo para que fuera a su casa por la tarde, ya que sus hijos estaban con los abuelos, y “me chantajeó” para que me la tirara, como si hiciera falta, o si no, contaba lo mío con Jeni, como si a mi me importara mucho, una vez en su casa me acosté con ella, pero fue horrible, no la chupaba, casi le daba asco tocármela, se asustó al vérmela empalmada y al verla desnuda sus buenas tetas se convirtieron en 2 colgajos no muy atractivos sin sostén, no le entró mas de media polla y se cagó encima del esfuerzo al acabar, sobra decir que me fui de allí cabreado y no la volví a ver por el parque, la vergüenza la podía, aunque no le dije a nadie lo que pasó y la disculpé ante el resto. Por suerte me llamó Alba, la enfermera militar, y pasamos un par de horas entretenidas, quería irse calentita a casa, antes de que su marido regresara.

Estaba buscando algún hueco que llenar, me estaba encantando esto de follar a todas horas con mujeres diferentes, y si pasaba más de 3 horas sin alguna cerca me entraba una sed incontrolable de sexo, sobretodo desde que el jueves se iba Jeni y no tenia a Yasira hasta el viernes de madrugada al sábado, o los propios sábados y domingos en que si no se quedaba Yasira me debatía en llamar a Lara, pero no, quería reservarme ese piso, una idea estúpida danzaba en mi cabeza y necesitaba a Lara ansiosa de mi. Buscando entre los papeles un viernes a las 12 de la mañana, con Eli retozando del placer que nos habíamos dado hacia unos minutos, me llamó mi hermana, no somos muy de hablar por teléfono, si nos llamamos es por que queremos o necesitamos algo, si teníamos que hablar quedábamos y punto, me pidió que si podían ir ese fin de semana a mi casa, aun hacia buen tiempo de día y todas las piscinas publicas habían cerrado ya hacia semanas, le dije que si encantado, me parecía una idea genial, y mejor aun cuando me dijo que llevaría a un par de amigas, a mi madre y mi padre no les hacía gracia el plan y sentían que mi hermana necesitaba un descanso, un escape, así que no vendrían.

Me abalancé riendo sobre Eli que aun estaba en mi cama, se abrió de piernas para recibirme en su interior y me rodeó con ellas mientras me la comía entera, su cuello, su pecho y su vientre eran lamidos y chupados, me deleitaba comiéndola los pezones a Eli, a punto de estallar en un orgasmo, cuando me fui a correr me apartó y se metió mi rabo hasta el esófago tal y como me enseñó que era capaz, vi su nuez y su garganta expandirse con mi miembro dentro y derramé mi semen en su boca, donde no quedó nada cuando tragó. No la volvería a ver hasta el lunes y no nos podíamos despedir de mejor manera, si había suerte pasaría el periodo ese fin de semana y para el lunes retomaríamos el tema. Esa noche salimos de fiesta de nuevo, Yasira y su forma de moverse me deleitaron en la pista de baile y al llegar a casa su pasión era tan grande como la mía, ni se como iba vestida, solo la recuerdo desnudada cabalgándome, y luego la montaba por el culo, era espectacular vernos en ación y cada día Yasira era mas ardiente conmigo, creo que me agradecía, sin estar segura creo que sabia que la había dado cierta libertad de su casa, y darla por el culo era de lo mas placentero que tenia a mi disposición, que no era poco, me dormí después de llenarla le culo de semen por 2 veces, y me desperté con ella comiéndomela, mis empalmes mañaneros eran deleitados por sus labios carnosos, al verme despierto se situó de rodillas sobre mi metiéndosela entera en el coño y hasta que no me vacié en su útero no dejó de moverse pese a los continuos orgasmos. Nos dimos una ducha juntos en la que no me resistí en darla por el culo, pegándome a su espalda mientras el agua corría por neutros cuerpos, la levantaba de la bañera con cada embestida pero lejos de sentirte abrumada disfrutaba como una condenada. Me fui a trabajar con una gran sonrisa en los labios, en el trabajo Adriana me huía, como hacia desde que me la tiré, pero la jefa me miraba con ojos de deseo, como siempre, era mona pero eran mas las ganas de follarla para bajarla los humos de soberbia que tenia lo que me la fijó como objetivo, llegaba a ser cruel con algunas de las cajeras, casi todas la odiaban, y a mi me miraban mal por que ella se mostraba mas dócil y amable conmigo, apoyándose en mi hombro o dándome abrazos sin venir a cuento, ¿que culpa tenia yo de que me tratara mejor a mi?, pero seria más adelante, hoy no tenia tiempo, acabó mi turno y fui corriendo a casa, el móvil me quemaba a llamadas de mi hermana, habíamos quedado en que llegarían a casa cuando saliera del trabajo, pero siempre ha sido muy impaciente. Al llegar las vi en la calle con un par de mochilas.

-HERMANA: joder tato, ya era hora.- me golpeó en el pecho sin mucha fuerza.

-YO: joder, tata, vengo corriendo, ya sabias que vengo de currar.

-HERMANA: ya pero hace calor y estamos aquí tiradas, anda ayúdanos, date prisa – lo que para mi hermana significaba, “coge todo lo que mas pese y déjame a mi esa bolsa pequeña”, me dio igual, así me hice el fuerza ante sus 2 amigas, cogiendo 3 mochilas y 2 maletas.

Subimos en el ascensor tan apretados que pude escudriñar y sentir la piel de todas, mi hermana, como ya os dije alguna vez, era 4 años mayor que yo, morena de media melena, no era fea pero tampoco era guapa, estaba algo pasada de kilos, andaría por los 85, pero a su vez heredó el gen de altura de cierta rama de la familia, tengo 2 primos, uno de 1,98 y otro de 2,03, ambos mayores que mi hermana, ella media casi 1,86, por lo tanto sus kilos no se notaban tanto, y aun siendo mi hermana debo reconocer que tenia unas tetas bien puestas y grandes, casi una 100, que para mi deshonra fijaron mi mirada mas de una vez en mi pubertad, por lo demás su aspecto es como las pinturas de las diosas griegas, donde las curvas eran predominantes y la piel tersa no existía, tenia sus fans, nunca le faltó novio o pretendiente, pese a que su forma de vestirse siempre era mas cómoda que estilista. Ya os digo que con ella no pasó nada, nunca, no es que la quisiera y respetara tanto, es que la tenia cierto miedo, en le buen sentido, era una mujer ruda, de carácter hosco y muy dada a montar pollos por cualquier chorrada, mientras supieras llevara era simpática y graciosa, pero mas valía no enfadarla. Respecto a sus amigas, eso era otro tema.

Como le pasaba a Mara, la hermana de Alicia, su férreo carácter le había negado una vida social amplia, y su grupo social se fue reduciendo a cada afrenta que ella creía digna de merecer desterrar a alguien, y una vez que lo hacia estabas muerto, no había forma de recuperar su afecto si sentía que la fallabas, lo cual la dejó con únicamente 2 amigas de confianza:

una era Liz, amiga de toda la vida, y una de las primeras mujeres no familiares con la que tuve confianza, era española como su madre pero su padre era de Indonesia, no recuerdo de donde exactamente, lo único importante es que tenia la piel morena y el pelo negro como la noche, como sus ojos, era mas divertida y mas afable que mi hermana, crecimos juntos, era como otra hermana a la que si se la podía hablar, físicamente también estaba pasada de kilos, pero menos, unos 70, y corpulenta, 1.79 de altura, pero mucho mas cerca del canon de belleza actual, pechos normales y eso si, una cadera descomunal, su trasero era aun incluso mas grande que el de mi hermana, pero inexplicablemente era mas atractivo, vestía igual que mi hermana, mas cómodas que otra cosa y como os digo, fue la 1º relación con aun mujer que no era familia, aunque se comportara como tal, pero jugaba conmigo de críos, me rascaba la espalda, o aunque suene asqueroso, le encantaba reventarme los granos de los hombros, pero explica claramente el nivel de complicidad que teníamos. Ante la falta de novios o parejas de ambas se creó cierto rumor sobre si eran lesbianas y estaban juntas pero al llegar a los 18 y salirles las tetas se terminaron los rumores y les cayeron los novios.

La otra amiga era Iziar, alias “la peque”, una amiga que hizo en Internet con el tema de juegos de rol que les encantaban, era la cosa mas bobalicona y ñoña que me he cruzado nunca, se sonrojaba con nada y se escondía cuando yo hacia mis números desvergonzados, se reía como un cerdo y no se callaba nunca con voz de pito, pero si aun seguía al lado de mi hermana significaba que era buena gente y de fiar, físicamente le venia el alias al pelo, era pelirroja con el pelo algo largo pero siempre la veía con coleta, solo 3 años mayor que yo, usaba gafas, las necesitaría pero la sensación era que las usaba para tapar la multitud de pecas en la cara, tenia los ojos azul oscuro, mezclado con gris, diría que era lo mas bonito que tenia, mentiría, pese a medir menos de 1,55 y tener brazos, piernas y cintura finas y delgadas, pesaba 76 kilos, ¿como puede ser? Por unas tetas y unas caderas antinaturales, de frente era como un 8, tenia una 120 de pecho, aunque yo creo que más, le daría apuro cómpraselos más grandes y eso hacia que sus tetas rebosaran de forma exagerada, cada una debía de pesarle al menos 3 kilos, era una versión comprimida de Lara, pero mientras que a ella sus tetas grandes y tersas seguían manteniéndose firmes sin sujetador, la sensación era que si le quitabas el sostén a Iziar caerían de forma inevitable, de caderas no iba mal tampoco, eran como si hubieran cogido a una chica normal bajita y le hubieran hinchado la cadera y el pecho hasta el punto de casi reventar. Pero a diferencia de las otras 2 Iziar si usaba su cuerpo, su forma de vestir era más femenina y sobretodo lucia siempre un escote animal.

Todas iban vestidas con ropas ligeras de verano, obviamente mi miraba se fue a las tetas de Iziar que estaba pegada a mi de cara, roja como un tomate al no poder evitar que sus tetas quedaran en mi cintura, su coronilla a penas me llegaba al pecho, le sacaba más de cabeza y media, por fin llegamos arriba, y mi hermana y Liz no entendían por que Iziar salió riéndose como un gorrino, yo si, al moverse para salir, sus tetas repasaron el contorno de mi rabo, chocando claramente contra el, entramos en el piso y quedaron de nuevo alucinadas, mi hermana ya no tanto, pero Liz y sobretodo Iziar, que no la había visto aun, recorrieron toda la casa exclamando, mi hermana era una versión mas furiosa de mi madre y rápidamente me ordenó que las instalara, no quise empezar discutiendo que no era su criado, así que las acompañé a las habitaciones, la grande era la mía, pero al ver la cama enorme las 3 fueron a por ella saltando encima, les dio igual que estuviera desecha y oliera a sexo salvaje con Yasira, que se fue con unas amigas y no la volvería a ver hasta el viernes siguiente, las instalé en las 2 habitaciones de arriba y mi hermana se quedó en la de debajo de invitados, las escaleras no eran lo suyo, luego planearon la comida y hablamos de cómo lo haríamos todo, se quedarían todo el sábado y el domingo hasta la noche, comimos entre risas y me fui directo a la piscina, iba solo con el bañador bermuda, era mi casa y no iría incomodo con el slip debajo por la presencia de nadie, y bastante con que me tapaba, mi hermana se cambió y salió con un bañador de cuerpo entero, se lanzó al agua de cabeza, era muy buena nadadora, como yo, mi madre nos inscribió en cursos de natación y ella participó en salto de trampolín de 3 metros donde ganó algún premio provincial, era increíble como un cuerpo tan corpulento casi no salpicaba agua, Liz e Iziar decidieron dejar pasar las 2 horas de rigor tumbabas en las hamacas, con sus biquinis ya puestos y pareos a juego, no me di cuenta cuando se cambiaron, bastante tenia con chinchar a mi hermana que no tenia el menor problema en sobrepasarse a la hora de pegarme, sabia que muy mal se tenia que dar para hacerme daño, me reí como hacia mucho que no hacia, joder echaba de menos a mi hermana, quien lo diría, al salir fue cuando me percaté de sus cuerpos, a Liz ya la conocía, le había visto en biquini mas que a nadie hasta la operación, y fue Iziar la que me llamó, en vez de ir con un traje de baño o algo mas “aparatoso” para sujetarse las ubres, iba con un biquini que en otra seria normal, pero en ella quedaba ridículo, apenas le quedaba hilo para atárselo al cuello al tener que rodear todos su senos, y si pegaba el inicio de la tela a la piel de debajo de su seno la tela se acababa antes de llegar al pezón, así que como con los sujetadores, se cubría los pezones y luego tiraba pegándose los senos al torso hasta poder atarlo como fuera, esa visión me movió la polla, lo noté por que al ir solo con las bermudas el agua pegó la tela húmeda a mi piel envasándome al vacío, y no pasó desapercibido para ellas cuando me tumbé en la hierba, antes sus ojos me comían el cuerpo, estaba bueno que puedo decir, mi hermana se dio cuenta igual pero dejó pasar el tema tumbándose a mi lado, se soltó los tirantes del bañador para que la diera un poco el sol.

-YO: si queréis crema o lo que sea hay en el armario ese de la pared.

-LIZ: no gracias estamos bien.

-IZIAR: a mi no me vendría mal, estoy muy blanca.

-HERMANA: pues póntela mujer, que no pasa nada, tu – me codeó- ve a por la crema.

-YO: a mi déjame en paz que estoy aquí muy a gusto

-HERMANA: ¡¡Raúl!!

-YO: vooooooy……….- me levanté a desgana mojándola la espalda con los restos del agua de mi cabeza, fui a por el bote y luego se lo di a Iziar repasando sus tetas, que maravillas, las palabras “mega estructuras” se pasaba por mi cabeza.

-IZIAR: gracias….por todo.

-YO: nada peque, si no os dejo venir mí hermane me corta los huevos – se rió roncando, era tan fácil sacarla una risa tonta……

-LIZ: pues ya que estas puedes echarme crema en la espalda a mi.

-YO: calor aunque tu ya estas morena…….- otra broma estúpida al ser mulata, que me costó la 1º muerte por mirada de mi hermana.

-LIZ: jajaja no seas crío y échame – se giró sobre la hamaca dándome la espalda y sin rubor alguno se desató el biquini, no era raro, a lo largo de los veranos ya le había visto las tetas mas de una vez, de hecho creo que fueron las primeras tetas que vi.

Extendí la crema en su espalda y la di un suave masaje que la relajó, Iziar hizo lo mismo y me pidió que la diera crema en al espalda, pero esta no desató el biquini, bastante le habría costado tenerlo atado, mi mano abierta casi la cubría toda la espalda, sus senos asomaban por debajo de sus brazos aplastados contra la hamaca, y su cabeza daba con la frente en el respaldo, sus pechos no la dejaban bajar más, se los rocé con pericia, pero poco mas, ambas se quitaron el pareo, y el culo de Liz le robó protagonismo a Iziar, al moverse temblaba como la gelatina pero se mantenía en su sitio, y no se si queriendo pero se metió la braga del biquini por el culo a modo de tanga, algo que ya no era habitual, aun así mi hermana me llamó para que me sentara en la hierba y la diera crema a ella también, su concepto de hermano pequeño era la de un sirviente, y le daba igual que fuera mi casa.

Me tumbé boca abajo para disimular una posible erección, ladeándomela del todo, mi hermana me dio algo de crema, pero apenas dos pasadas de mano en los hombros, al pasar las 2 horas nos metimos todos en el agua, jugamos con una pelota hinchada, yo era el peor de todos, tenia la vista clavada en otros 2 globos hinchados, los de Izar que al saltar se tenia que colocar el biquini de nuevo, nadamos y bromeamos, las di un buen repaso jugando a las ahogadillas, a mi hermana en el tanteador, a las otras 2 en el tanteador y un repaso a sus cuerpos también, me estaba poniendo tonto al rozar la polla con el culo de Liz, pero la confianza era demasiada, en cambio Iziar estaba roja, se diría que de las continuas ahogadillas al ser la mas frágil, moverla me resultaba tan fácil como una pluma, era tan menuda que olvidaba sus enormes tetas, pero bajo el agua se las agarraba con firmeza, y como no decía nada lo seguía haciendo, a estas alturas ya planeaba como follárme a alguna de las 2, si es que no iba a por las 2, no eran ninguna maravilla dignas de revista, pero eran lo que tenia a mano, me daban mucho morbo, y mi hermana estaba descartada, y hasta agradecí que se quedara en el piso de abajo, allí no se oiría los ruidos de sexo de la planta de arriba, me reía a carcajadas mientras me dejaba ahogar algunas veces, bajo el agua veía el culo de Liz y las tetas de Iziar, mis 2 objetivos, ¿o eran 3?, si, tenia cierta ventaja, ¿pero como hacerlo? Planeaba hasta que la falta de oxigeno me obligaba a subir, y atacar a alguna de mis 3 sirenas por la ofensa, una de las veces fui a por Liz, la saqué del agua por completo con la fuerza de los brazos y la hundí de golpeteando mi polla en su culo, que para entonces ya marcaba cierta dureza, la sintió, vaya que si la sintió, su cuerpo quedó petrificado, la estaba rozando con el tronco todo su coño, lo sentía palpitar, cuando salimos al agua seguíamos igual, ella quieta si que yo la sujetara o presionara contra mi, y con mi rabo frotándola por detrás, la jugada sin bañadores hubiera acabado conmigo penetrándola, los 2 los sabíamos, los 2 callamos, y ambos disfrutamos de aquello, ya era mía, lo sabia, si no era yo seria ella quien vendría a mi, se giró por sorpresa y me agarró la polla y los huevos apretando con fuerza hasta que me dobló del dolor.

-LIZ: aquí la pirata sabe manejarse ante un buen mástil- me susurró al soltarme y salir corriendo.

Por raro que parezca no era la 1º vez que hacia algo así, cuando me pasaba de la raya con ella de crío me daba patadas o puñetazos en las pelotas, pero esta vez fue diferente, no golpeó, si no que sujetó, palpó y notó mi verga medio empalmada. Mi hermana y ella se salieron del agua, se iban duchar para salir de fiesta, Iziar se quedó en el agua conmigo, seguía roja como el principio y según me acercaba me apartaba la mirada, la tenia asustada, igual que Liz ya había sentido mi rabo rozándose y mis manos en sus senos, pero no había dicho nada.

-YO: que tal por aquí, ¿seguimos jugando tu y yo?

-IZIAR: no, no, jajajaja ¿yo sola?, me ganarais muy fácil. -Me puse en pie en esa zona algo menos profunda, me erguí como Poseídón saliendo de las aguas, a escasos centímetros de su cara, ella estaba de pie y el agua le llegaba al cuello, al estirarme apenas me llegaba al ombligo, se le escapó un suspiro al ver mi torso, girando la cabeza pero no la mirada.

-YO: venga podríamos divertirnos.- su risa de cerdito se deslizaba por sus labios.

-IZIAR: jajaja que bobo, ya podrás con una chica tan pequeña como yo.

-YO: no serás alta, pero de pequeña nada.- la levanté la vista con los dedos, me miró anonadada mordiéndose el labio, una mano casi me roza el pecho.

-IZIAR: que tonto, soy enana.- la cogí de los costados, la saqué del agua con fuerza y las senté en el borde de las piscina de un movimiento veloz, del golpe sus tetas rebotaron no menos de 4 segundos y se quedó abierta de piernas, lugar donde me coloqué.

-YO: enana pero con las tetas mas grandes y apetecibles que he visto nunca.- grandes si, pero las de Ana, Eleonor o Lara estaban mejor colocadas, se sonrojó, que era mi propósito, sin poder cerrar las piernas por mi presencia, acariciándola la cintura con las manos.

-IZIAR: jijiji para, que me vas a poner colorada, además ya te has deleitado bastante con las ahogadillas, que me he dado cuenta como las sobabas.- joder, ni que fuerza un secreto de estado, que chica tan inocente.

-YO: lo siento, no he podido resistirme, espero que mi hermana no…….- sonrío de nuevo roncando.

-IZIAR: tranquilo, no tiene importancia no hace falta que se entere.- sonreí al saber que estaba tan entregada como para ocultárselo a mi hermana, me alcé hasta casi pegarme a ella, se echó atrás para ganar terreno y apoyó las manos a su espalda, pero eso solo me dejó sus tetas aun mejor puestas.

-YO: con estas dos no te faltarán pretendientes.

-IZIAR: pues no, la verdad, aunque ahora estoy sola.- jajaja me reía a carcajadas, ella estaba tan en celo como yo, me estaba ofreciendo su cuerpo en bandeja de plata.

-YO: no te creo, con ese par de………ojazos – casi la beso – y este par de melones – le agarré una teta con descaro – los tienes que tener a tus pies a cientos, hasta yo estoy cachondo.- casi le revienta la cabeza del calor que sentía.

-IZIAR: jajaja, para, nos puede ver tu hermana.

-YO: así que no te molesta que te este cogiendo una teta ¿si no que te vean?- tosió entre risas, casi se ahoga, se vio pillada.

-IZIAR: pues no, pero si tu hermana se entera me tira por la terraza.- sus manos me apartaron de su pecho.

-YO: pues que no se entere.- me lancé a besarla, su corto cuerpo no la dio para evitarlo y nos fundimos en un beso rápido y fugaz.

Estaba a punto de meterla la lengua cuando al agacharme a coger impulso mi hermana me gritó desde el balcón de habitación, ya había terminado y tenia la ducha libre, no pareció percatarse de lo que ocurría por que justo en ese momento estabamos algo separados, al meterse en la habitación Iziar reía entrecortada, me salí del agua pesando por encima de ella, arrasándola, dejándola mi polla marcada y dura en su cara, la cogí de las manos y tiré hasta ponerla en pie pegada a mi sintiendo mi polla entre sus tetas.

-YO: una pena, ya lo acabaremos más tarde.- asintió entre risas, tardando un mundo en separarse de mi.

Al verla caminar podía oler su coño mojado, olía a hembra sexualmente dispuesta, era un polvo seguro, me fui a darme una ducha fría, iba a salir con ellas, mi madre me había obligado “tienes que cuidar de ellas”, me ponía de los nervios que durante toda mi vida mis padres me tuvieran por una especie de guardaespaldas de mi hermana, de mi hermana mayor para más cachondeo, ”pero como ella era mujer”, muchas veces tuve que ir a recogerla al metro o a su trabajo cuando salía tarde, y cuando había noticias de violadores no salía de casa sin mi, yo me quejaba de que igual que a ella le podía pasar algo, a mi también, “pero tu eres un hombre”, era la respuesta, así que me tenia que joder y acompañarlas de fiesta, bueno, eso era hasta esa tarde en la piscina, ahora estaba encantado, sobretodo por un conocimiento de tu familia que solo da el tiempo, mi hermana apenas aguantaba el alcohol, se pedía un par de copas, ni siquiera bien cargadas de bebidas fuertes, si no cócteles afrutados con sombrillas, y ya se mareaba, en cuanto cogía la cama se quedaba roca durante horas. Cenamos y se arreglaron para salir, yo lo de siempre, vaqueros ajustados sin slips y camiseta, la chaqueta me daba calor así que solía dejarla hasta que llegara el frío de verdad. Mi hermana y Liz como siempre, algo más pintadas, pero poco más, Iziar fue la que salió con un escote grotescamente llamativo, y una minifalda azul cielo, a ella la minifalda llegaba por las rodillas, sin ofender, parecía un puta de 20€ recién salida de una esquina, con botas de cuero altas y pintada como una puerta, no se le notaban las pecas siquiera.

Fuimos a un par de sitios que a mi hermana le gustaban y las invité a todas a unas copas, como pretendía mi hermana a la 2º ya estaba achispada, Iziar aguantaba mejor pero no bailaba mucho, bastante hacia con apartarse moscones de sus tetas, como solía pasar la morena de piel era la mas atrevida bailando conmigo, y esa vez Liz no fue diferente, incluso sus gestos eran más eróticos que cualquier otra vez, no le llegaba a la suela a Yasira, obviamente, pero no dejaba de pasarme su culo por la pelvis, hasta el punto de desear tomarlo allí mismo, al par de horas ya la tenia dura, y ella lo sabia y lo disfrutaba, Iziar trataba de despertar a mi hermana, pero estaba cansada y sentada en una esquina, Liz al verla resopló y se fue a ayudarla, yo me fui a por Iziar, la tuve que arrastrar a la pista de baile y casi obligarla a moverse, alguna copa más la ayudó a dejar de ponerse roja y contonearse un poco, cuando más estaba disfrutando de su tetas frotándose contra mi verga Liz apareció, me hermana pedía que nos fuéramos a casa, así que no quedaba otra pese a ser solo las 2 y media de la madrugada, la tuve que llevar agarrada del brazo al coche y luego subirla a casa, en la habitación las dejé desvestirla y ponerla el pijama dejándola acostada y si no los estaba ya, se quedó frita profundamente, al verlo sonreía, no estaba bien hacerle eso a mi hermana, pero era un carbón en busca de sexo, mi actitud era que todo valía. Liz se fue a su cuarto y nos quedamos Iziar y yo solos tonteando en un sofá, sus ojos eran de cansancio pero se obligaba a seguir por mi, le acariciaba una pierna mientras la regalaba los oídos, y cuando pensé en dar el ataque final se durmió mientras la hablaba, fue frustrante, la desperté sacudiéndola la cara, pero se volvió a dormir incluso cuando la estaba agarrando de las tetas, la cogí en brazos y la subí a su cama, la desvestí yo mismo viendo sus tetas enormes sin nada, y la dejé el tanga que llevaba y una camiseta mía que llegaba por las rodillas, joder, me la había puesto dura y ahora me iría a la cama sin follar, la única opción era Liz pero no sabia si ya dormía y no se me ocurría nada ingenioso para abordarla de golpe, tenia toda la sangre lejos de la cabeza, así que me fui a mi cuarto y me puse el ordenador un viendo de Ana, Eleonor y yo follando de los que guardé, ¿para que usar porno y no recuerdos reales?

No me di cuenta, la costumbre de vivir y dormir solo o como queráis llamarlo, pero me estaba pajeando con la luz encendida, la puerta abierta y el ordenador a todo volumen, era agotador hacerme una paja, se diría que hasta había perdido destreza, tardaba un mundo sin sentir el calor de una hembra siendo penetrada, así que llevaba mas de 10 minutos cascándomela, un reflejo de la pantalla del PC se movió, presté más atención a una zona oscura y el rebote de la luz me dejó ver a Liz mirándome escondida tras el marco de la puerta, a mis espaldas un poco de lado, lo justos para que pudiera ver mi polla erecta siendo masacrada, disimulé continuando, la situación era delicada, pero lejos de avergonzarme pensé en sacar provecho.

-YO: joder, así no hay manera, si no me tiro a una me puedo hacer viejo con esto.- hablé alto pero para mi, pero lo escuchaba ella, cogí el móvil y amagué que llamaba, mientras me la seguía cascando mirando la pantalla, pero miraba a Liz, no a lo que ocurría en ella – si, hola princesa, ¿como te va?……..si, es tarde, pero me preguntaba si podrías pasarte……venga no seas tonta, así nos divertimos…….pues vente y………que te jodan, no me vuelvas a llamar.- simulé llamar a otra.- y el mismo discurso sutilmente cambiado, así varias hasta que me levante enfadado, siempre de espaldas, Liz no se había movido del sitio.

Con gesto felino me deslicé en ángulo muerto, me puse el bañador con la polla tiesa marcándose de forma exagerada y salí por la puerta en apenas unos segundos, Liz estaba en mitad del pasillo fingiendo estar despistada, con la respiración agitada de tener que dar un salto para alejarse de la puerta en el ultimo segundo.

-YO: ah, hola Liz, ¿que tal?

-LIZ: bien, bien………aquí estirando las piernas…. ¿y……..y tu?

-YO: pues algo cabreado, no consigo……..- no podía ser tan directo- ……dormir.

-LIZ: jaja ya veo- me señaló el paquete fingiendo apartar la vista, yo no moví un músculo.

-YO: ya bueno, ese es el problema, me he puesto contento y no tengo con quien compartir la cama.

-LIZ: una pena…….- jugaba con los dedos descalzos en el suelo esperando una respuesta de mi parte, llevaba un camisón de seda blanco, escotado que le llegaba a los muslos, se le adivinaban los pezones tras la tela, sin sujetador.

-YO: pues si, sois crueles.

-LIZ: ¿las mujeres?

-YO: no, vosotras, Iziar y tú, lleváis todo el día danzando por aquí en bañador y uno no es de piedra.- me miró al paquete.

-LIZ: parte si.- sonrió con picardía.- pero no es culpa neutra, si no tuya, que tienes la cabeza muy sucia.

-YO: o tú el culo muy bonito- caminé hacia ella – así que esto es culpa tuya jajajaja

-LIZ: gracias.- al llegar a ella la pillé desprevenida, de lado le agarré de una nalga con una mano levantando la parte baja de delante de su camisón con mi erección, y me soltó un bofetón, pero no me apartó la mano ni se alejó de mi.

-YO: puede pegarme cuanto quieras, no quitare la mano de ahí.

-LIZ: ¿estas loco? – me volvió a abofetear – suéltame, tu hermana esta abajo.

-YO: dormida como un oso en invierno, ya la conoces cuando bebe, hasta mañana a la hora de comer no se levantará.- la otra mano fue a su otra nalga, cara a cara, y pegué mi polla a su vientre levantándola el camisón por el ombligo con mi rabo.

-LIZ: suéltame Raúl, por favor- golpeaba mi pecho con los puños sin mucho esmero, lo leía en sus ojos, era un no que quería decir si.

-YO: ¿a la pirata ahora le da miedo el mástil?

-LIZ: eso era una broma, por favor, déjame, esto no esta bien.

-YO: bien que te gustaba sentir mi rabo entre tus piernas esta tarde en la piscina, te recuerdo que seguías con ella en tus muslos después de que te soltara, o como te frotabas en la pista de baile, y ahí n o te tenia sujeta, ¿ahora te pones puritana?- apartó al vista avergonzada ante esas verdades.

-LIZ: Raúl, te lo pido como amiga tuya, suéltame.- la estaba masajeando culo haciendo que su cuerpo se elevara sobre mi y contra mi miembro.

-YO: esta bien, te soltare si me prometes algo.- me miró sin fiarse, y bien que hacia.

-LIZ: ¿el que?- sonreí.

-YO: no te lo diré si no aceptas- me golpeó el pecho sin fuerza.

-LIZ: carbón, eso no lo haré, suéltame o……o……..- la apreté tanto el culo que se puso de puntillas.

-YO: ¿o que? ¿llamarás a mi hermana? – alcé la voz – hermana, aquí Liz te quiere decir algo – me tapó la boca con las manos.

-LIZ: ¿que haces?

-YO: esta tan borracha que no se despertará, igual que Iziar, créeme, ya lo he intentado, pero si por algún milagro consigues despertarla ¿que las vas a decir?, ¿que su hermano pequeño te esta metiendo mano?, ¿o que me has pillado pajeándome y te has quedado mirando? – abrió los ojos como platos.

-LIZ: yo….no…lo siento……….solo……..- le apreté de nuevo el culo levantándola del suelo unos segundos.

-YO: me dan igual tus balbuceos, y que miraras no me ofende en absoluto, guarda tus falsas disculpas, te has quedado mirando por el mismo motivo que has “zorreando” conmigo todo el día – agaché la cabeza hasta su oído – por que quieres que te folle, lo deseas tanto como yo o ya hubieras salido corriendo, solo te estoy agarrando el culo, no impido que te vayas.

-LIZ: no…….eso no es así………te conozco de hace mucho……….tus padres…..

-YO: eres una mujer y yo un hombre, estas cosas pasan, me la pones dura y se que tu coño rezuma ahora mismo, ¿o me equivoco? – sin soltarla una nalga metí mi imano por debajo del camisón en su coño – ¿que me dices?, si esta seco te suelto y te vas, pero si esta húmedo duermes conmigo.- fue una jugada maestra, si estaba mojado me daba la razón y si no lo estaba al sentir mis dedos se mojaría, o eso deseaba.

-LIZ: ¿solo dormir?- sonreí, había picado.

-YO: vamos, que estas chorreando – apreté su coño por encima de las bragas sentido su humedad claramente.

-LIZ: esta bien……..pero solo dormir.- me señaló con el dedo.

-YO: solo dormir no, ¿te crees que soy tonto?, esta polla no se calma con dormir a tu lado, quizá unas caricias……..- asintió vencida.

-LIZ: unas caricias hasta que se te baje, pero nada de sexo, no tengo condones.- jajajaja dios, que fácil, si ese era su impedimento solamente, yo podría tener preservativos y anular su argumento, pero no me hacían falta.

-YO: te cuento un secreto y así estamos a la par, yo se que te pongo cachonda – giró los ojos aceptando ese hecho – pues que sepas que tengo la vasectomía hecha, podría correrme dentro de ti cuanto quisiera y no te dejaría preñada.

-LIZ: imposible, tu hermana me lo habría dicho.

-YO: no lo sabe ni mi madre, ¿como lo va a saber ella? – conocía a mi madre y sabia de sus dones adivinatorios.

-LIZ: eso no cambia nada, no follaré contigo – el masaje en sus nalgas era mas sensual y su cuerpo se contoneaba, estaba cediendo.

-YO: como quieras, pero algo tendrás que hacer, yo no puedo estar así por tu culpa.- negociábamos desde hacia rato, ahora era el momento clave, si la convencía de una paja podría avanzar desde allí.

-LIZ: puf……..no se………… ¿y si te la chupo? – tosí con risas, esa mujer no sabia negociar, pero yo si.

-YO: puede que se me pase, aunque no te aseguro nada.- mis manos bajaron hasta levantarla el camisón y ahora le agarraba del culo piel con piel, salvo por unas bragas bastante grandes, negras y de seda.- vamos a mi cuarto.

Entramos y cerré la puerta, se quedó mirando el vídeo del PC que aun seguía, con mi rabo en 1º plano entrando y saliendo del coño de Eleonor, quité el vídeo y puse a grabar mi cámara escondida sin que se diera cuenta. Ella se estremeció al sentirme pegado a su espalda.

-YO: que sepas que duermo desnudo, tú también deberías, hace mucho calor para este camisón.

-LIZ: no puedo…………. no, no llevo sostén.- le acariciaba los muslos.

-YO: como si fuera la 1 º vez que te veo las tetas – sujeté del camisón y fui tirando de él hacia arriba, sus brazos hicieron algo de fuerza pero al tirar salió, y se dio la vuelta tapándose con las manos las tetas.

-LIZ: ¿y ahora que? – según terminó de hablar me bajé el bañador de golpe con mi polla saltando ante sus ojos, dura y apuntando al techo, instintivamente su cara de asombro fue acompañada por una mano que se tapo la boca, me lancé sobre ella agarrándola la teta libre y chupándole el pezón, oscuro y diminuto.

-YO: tus tetas saben genial.

-LIZ: gracias….digo, espera, eso no estaba en el acuerdo.

-YO: las caricias si.

-LIZ: caricias, no que me comas los pechos.

-YO: ¿y que es si no una caricia con mi lengua y mis labios?- su jadeo la cortó la respuesta, se soltó el otro pecho para agarrarme la cabeza y me aferré sus dos tetas con las manos mientras de rodillas lamía y succionaba sus pezones diminutos pero erectos.

-LIZ: por favor, no me hagas esto….- mordisqueaba un pezón cuando suspiró de gusto.

-YO: he dicho dormir desnudos, podría quitarte las bragas ahora mismo.- mentira eso no formaba parte de ningún trato, solo fue una sugerencia, pero coló.

-LIZ: no, no, vamos a la cama, pero déjame las bragas puestas, por favor- ¿acaso tenia poder para quitárselas o dejárselas puestas? Ahora parecía que si.

Se tumbó de espaldas a la cama y caí suavemente sobre ella sin dejar de comerme sus senos, amasándolos con las manos, se abrió de piernas para dejarme paso, sus respiraciones acompasaban mis movimientos, era delicioso verla cerrar los ojos y disfrutar de aquello, después de tantos años, mi polla cabeceaba en su vientre.

-YO: me pasaría el día comiéndotelas pero me la tienes que chupar.

-LIZ: cierto.- me sonrojé ante su increíble amansamiento.

Me tumbé en la cama con las piernas colgando y ella se arrodilló entre ellas, cogió con ambas manos mi tremenda 3º pierna, pajeo unos instantes, casi incrédula, cuando la iba a dar un toque besó mi glande, un par de veces, pajeaba bien, pero solo daba besitos en la punta.

-YO: ¿que haces?

-LIZ: pues comerte la polla, mira al otro……- se mostró ofendida.

-YO: ¿eso es lo que sabes hacer?- su ofensa se convirtió en vergüenza.

-LIZ: bueno…..yo es que…no…no he chupado muchas. – me alcé acariciándola la cara.

-YO: normal, si los haces así ninguno repite…….-me miraba como un cordero-……..anda déjame que te enseñe a comerte una buena polla de verdad.

-LIZ: vale.- sonrió casi agradeciéndolo, era increíble, abuso de esa palabra, pero no me creía que estuviera pasando, no tan fácil.

Le fui dando instrucciones, sus manos jamas debían de parar, sus labios deben rodear el glande, no dejarlo pasar sin rozarlos, tenia que lamer bien cada parte, el tronco era importante, chupar los huevos era excitante……….me reía por que cada cosa era mas atrevida y ella lo hacia sin pestañear, aprendiendo y memorizando, luego ayudándola por la nuca se fue metiendo mi rabo chupando y lamiendo cada parte hasta que metí media polla dentro, cuando vi su 1º arcada retrocedí un poco y la dejé así un minutos, casi se ahoga, al salir un río de babas llenaba todo, la indiqué como lamer y dejarlo seco, para seguir repitiéndolo una y otra vez hasta que la técnica parecía depura y me estaba matando, cuando me fui a correr la avisé, separó la cara y aumento el ritmo de las manos.

-YO: no, así no, tienes que hacerlo con la boca.

-LIZ: ya, y si te corres dentro……… ¿que? – más que una reprimenda, sonó a curiosidad, tenia parte de ambas.

-YO: así es como se hace, tu sigue – para mi sorpresa, con cara de disgusto, si, pero lo hizo – así muy bien, dios, aumenta el ritmo, sigue chupando el glande y no apartes …….dios…no apartes la boca, deja que uffffff……..deja que me corra en tu boca.

Obedeció asqueada, sintió con repugnancia en los ojos como mi semen la iba llenando la boca, la cantidad era enorme, casi 12 horas desde que se fue Eli.

-LIZ: arghhhhhh…………¿y……….y aforha? – mantenía la boca abierta y la cabeza hacia arriba, le cerré la boca con una mano.

-YO: ahora te lo tragas – negó con la cabeza – ¿como vas a chupar bien una polla si te da asco el semen?, tienes que demostrar que eres fuerte. – me miró creyéndome, cerró los ojos y con esfuerzo tragó, 2 y 3 veces, hasta que paladeó con a boca abierta.

-LIZ: ya esta, dios, que asco. – sonreía

-YO: no es tan malo.

-LIZ: ya, si, pero esta caliente, lo noto bajar por mi pecho.

-YO: pues ya esta, ya sabes comer rabo como tiene que ser, no era tan difícil ¿no?

-LIZ: pues no, ayuda practicar con alguien que sabe.- ¡¡¡se estaba repasando del contorno de los labios algunas gotas de mi semen y luego se chupaba los dedos!!! Apenas me podía contener la risa.

-YO: pues para ser la 1º vez no esta nada mal.

-LIZ: no es la 1º vez que……

-YO: si, querida, es la 1º vez que comes una polla como dios manda.- asintió dándome la razón, metiéndose un dedo con restos de semen en la boca y chupándolo.

-LIZ: bien esto ya parece mas clamado- mi polla flácida era clara.- ¿me puedo ir ya? – ¡¡¡me estaba pidiendo permiso!!! Obviamente se lo negué.

-YO: que va, el trato era que dormirías conmigo.

-LIZ: pero ya se te ha pasado.

-YO: esta, puede haber mas durante la noche – puede no, las iba a haber – y te has comprometido a dormir conmigo y calmarme todas las veces que pase.- otra mentira, eso no iba incluido, pero como la otra, no la negó.

-LIZ: esta bien, si te pasa otra vez te la chupo de nuevo- se levantó para ir a por su camisón.

-YO: ¿donde vas?

-LIZ: a ponerme…- me miró comprendiéndome -…….ah ya, desnudos, lo siento.- jajaja ¿En serio? ¿Me estaba pidiendo disculpas?

Gateó sobre la cama hasta tumbarse boca abajo yo me eché a su lado acariciándola la espalda.

-YO: ten cuidado, si vuelves a por el camisón te quito las bragas- sonreí dispuesto a todo, por ver hasta donde llegaba su sumisión.

-LIZ: si, si, tranquilo, no hace falta que me las quites si no quieres – si quería, ¿podía?

-YO: vale, pero solo por que me la has chupado como una campeona.- sonrió entendiéndolo como un halago, mi mano fue a su culo que apreté con fuerza provocándola un suspiro.

-LIZ: dios, no me creo lo que hemos hecho – el que no se lo cree soy yo bonita – eres el hermano pequeño de mi mejor amiga, he crecido contigo, esto no esta bien.- mi mano amasaba su nalga con habilidad.

-YO: ya no soy ese gordo al que animabas, siempre me has tratado con cariño y te lo agradezco.

-LIZ: no es nada, nos hemos divertido mucho pero ahora es diferente, tú eres diferente.

-YO: por fuera, pero por dentro siempre te he deseado – una verdad a medias.- tu culo me ha dado para muchas pajas – apreté de nuevo pero ahora metí mi mano por dentro de las bragas sintiendo el potencial de su trasero piel con piel.

-LIZ: ¿en serio?

-YO: ya lo creo, si hasta me pillaste una vez entrando en mi cuarto, aquel día del padre.

-LIZ: ¿si? – hizo memoria – bueno te vi en la cama tapado.

-YO: pues estaba con el rabo en la mano dándome placer pensando en tu culo.- otra mentira, si, me estaba pajeando, pero con unas fotos de la madre cachonda de un colega que nos dejó.

-LIZ: jajajaja que golfo, y yo sin darme cuenta. – suspiraba disimuladamente, mi mano en su trasero estaba haciendo maravillas.

ÝO: pues ahora puedes remediar tantos años de deseos truncados.

-LIZ: ¿en serio me deseas?

-YO: ¿a cuantas te crees que voy enseñando a comer pollas?- la cuenta iba por 12, Jeni la ultima, pero eso ella no lo sabia.

-LIZ: una pena que ya te hayas corrido – fue un pensamiento que se le escapó.

-YO: tranquila, ya la tengo dura otra vez- se giró viendo que efectivamente mi mano en su culo me la había puesto como una estaca.

-LIZ: ¡¡dios, ¿otra vez?!!

-YO: ya te dije que podía pasar.

-LIZ: normal si no me quitas la mano del culo……- tenia razón.

-YO: pues a chuparla otra vez, – asintió sin replique alguno gateando a mi cintura.- pero esta vez tu sola, demuéstrame lo que has aprendido.

Vaya que si lo hizo, me hizo una mamada de escándalo, más de 20 minutos pajeando sin parar, lamiendo y chupando el glande, besando el tronco con dedicación, lo que ella no sabia es que si era mi 2º corrida y con una mamada, por buena que fuera, no bastaba.

-LIZ: me duele la mandíbula.

-YO: puffff, me esta matando, tu sigue un paco más, a ver si sale……- mentira, no estaba ni cerca.

-LIZ: dios, no puedo más, me duelen los brazos. – se giró sin dejar de masturbarme mirándome a la cara.

-YO: y yo que quieres que haga, es culpa tuya.

-LIZ: ya lo se – ya no me sorprendía que se lo creyera – pero no se que mas hacer.

-YO: hombre, algo se me ocurre pero no te gustará – alzó la vista inocentemente.- quizá si…….no déjalo.

-LIZ: dilo, lo que sea, por favor.

-YO: no se, si te como el coño quizá me cliente más……- el silencio paró hasta su mano.

-LIZ: no…………. me da vergüenza.

-YO: ¿por que?

-LIZ: nadie………nadie me lo ha………..comido.- las carcajadas que solté la enfadaron.- no tiene gracia, vale, no todos vamos por ahí follando.

-YO: vale, perdona, déjame que te enseñe, solo para probar – asintió soltando la polla.- venga arrodíllate y déjame el coño en la cara.

-LIZ: vale pero apaga la luz.- la miré con un enfado inexistente.

-YO: mira que te quito las bragas del todo eh……..- negó nerviosa.

-LIZ: no, no, vale, vale – rápidamente se puso en posición, ¡¡que muslos la virgen!! , me sentía atrapado con ella sentada en mi pecho, la visión desde mi poción era espléndida, la veía todo el coño de las bragas totalmente empapadas, su vientre y sus pechos desde abajo y su cara de intriga.

Abrí un poco las bragas y las separé, el olor que salió me excitó aun más, hembra salida, al 1º beso se estremeció, cuando lamí jadeo y cuando chupé, golpeó la almohada con fuerza, tiré un poco más para tener el coño oscuro a mi alcance, rosado por dentro y con una leve mata de pelo mal cuidada, le separé los labios mayores y la comí el coño con dedicación, sus gemidos aumentaron rápidamente y al sentir mi lengua penetrándola se corrió a los minutos, pero la sujeté con fuerza las piernas y seguí lamiendo hasta llegar a su 2º orgasmo, me bañó, literalmente, la cara, su rostro era el de la sorpresa más placentera.

-YO: casi me ahogas.

-LIZ: lo………lo siento……….no me había pasado nunca…….no así…..

-YO: venga que esto me esta gustando, date la vuelta.

Lo hizo quedando ahora mirando a mi rabo, las seguí comiendo el coño hasta que por propia voluntad se dejó caer para comerme la polla entre gritos leves de lujuria, apenas recordaba nada de cómo chuparla, solo se aferraba a ella como a un clavo ardiendo, sus caderas se movían al compás de mi lengua y cuando la metí los dedos rompió en varios orgasmos seguidos mientras le chupaba el clítoris.

-LIZ: dios………..para por favor…………. para, córrete de una vez y para…….

-YO: lo siento, esto no va así, tienes que lograrlo tú.

-LIZ: pero no puedo mas, me voy a morir si sigues así – de rodillas subía y bajaba las caderas mientras seguía masturbando con una mano, con la cabeza echada hacia ataras disfrutando de mi pericia.

-YO: pues tú dirás, esto hay que acabarlo.

-LIZ: lo se, pero no puedo mas.- pajeaba con fuerza nula.

-YO: pues como no follémos no se me ocurre nada.

-LIZ: no, ya te dije que no, lo que sea, todo menos follar.

-YO: que no es cosa mía Liz, es que no existe nada más.

-LIZ: me da miedo, ¿y si me haces daño?

-YO: ¿eres virgen acaso?

-LIZ: no imbécil, he follado como la que mas pero es que tu polla es enorme.

-YO: me he tiro a mujeres mucho menos corpulentas que tú, se la he metido hasta la base y gozan como perras, prometo hacértelo con cuidado.

-LIZ: vale.- asintió pasados unos segundo en que mis dedos no la daban opción, al sentir como los volvía a meter – pero deja que apague la luz – y dale con la burra al trigo, ¿que más le daba?, pues le iba acostar caro.

-YO: mira, estoy candado de tus tonterías, si tienes el valor de llegar hasta aquí déjate de chiquilladas, ya eres una mujer, no una cría.

-LIZ: esta bien………. yo…….yo no…………- la azoté el trasero.

-YO: ahora quítate las bragas.- se giró negando con la cabeza.

-LIZ: no, por favor.

-YO: no me enfades que va a ser peor, sabes que te lo mereces, te lo he advertido.

-LIZ: lo se, pero por favor……………

-YO: ¿Como quieres que te folle con las bragas puestas? ¿O es que no quieres? – mi lengua regresó a su clítoris haciéndola temblar.

-LIZ: si, si quiero que me folles, pero es que me da cosa………- suplicaba con la mirada mientras decía que quería que me la follara.

-YO: no lo repetiré, o te las quitas tú o te las quito yo.- asintió, de nuevo, rendida.

Se sentó bajándose las bragas de la cintura y luego se dejó caer hacia atrás estirando las piernas sacándose las bragas por los tobillos que estaban en alto, al hacerlo, por inercia, se abrió de piernas y me metí entre ellas fugazmente, lamiéndola las tetas, y con mi mano en su coño acariciándola con varios dedos, me rodeó con los brazos y me levantó la cabeza para besarme, era al 1º vez y pareció la 1000, nuestras lenguas formaron 1 sola y abría tanto la boca que podría meter un puño cerrado dentro.

-YO: vamos a ver si es verdad que has follado tanto.- se aferró a mis hombros respirando profundamente.

La penetré de una sola estocada y le entró entera, solté un bufido animal de aprobación, de león en la batalla, ella arqueó la espalda y levantó el pecho hasta que la gravedad los hicieron caer hacia su cara, retrocedí y volví a penetrarla varias veces de igual forma, no me sorprendía que le entrara toda y tan fácil, tenia unas caderas enromes, aunque sentía fuerte presión la cadencia iba aumentando y sus respiraciones agitadas la devolvieron al planeta, recuperó una posición normal en la espalda mientras las tetas botaban y rebotaban de mis embestidas, me acariciaba el pecho con una mano mientras se tapaba la cara con la otra, cerrando el puño y mordiéndolo acallando sus gritos. Bombeé incesantemente para provocarla varios orgasmos, en el ultimo aceleré lo justo para estar a punto de llamar a la bestia y me corrí dentro de ella, sudando y victorioso, ella aun movía sus caderas de la inercia.

-YO: pues si que eres una buena pieza.

-LIZ: madre mía……….que polla………que forma de follar………me has partido en dos………- me agarró de la cabeza besándome con su lengua casi en mi campanilla.

-YO: eres una buena mujer.- y tu culo seria mío antes de una hora, seas virgen o no por allí.

-LIZ: dios, eres increíble……….. normal que tengas a todas detrás – la saqué de ella y me tumbé boca arriba en la cama con ella aun sintiendo tirones pélvicos.

-YO: pues solo van 2.- y la bestia aun no ha aparecido, mascullé.

-LIZ: ¿como que 2?- se limpiaba el sudor de la frente.

-YO: si, con algunas hago 3 o hasta 5 – su cara de horror fue graciosa.

-LIZ: ¡¡pero eso es imposible!!

-YO: dame unos minutos y lo veras – gateó con rapidez para besarme con pausa y tumbándose a mi lado.

-LIZ: no, no, por favor, no más, no podría con otro, menos con 5.- vi la oportunidad.

-YO: pues va a pasar, al menos otra más, y eso como poco.

-LIZ: no, por dios, páralo, haz lo que sea.

-YO: no puedo hacer nada, es pensar en tu delicioso coño y mira – ante sus horrorizados ojos veía como mi rabo cogía forma, de forma instintiva lo agarró queriendo parar su avance, pero lo que hizo fue aumentarlo.

-LIZ: no, no me hagas esto, me duele todo.

-YO. Que espada eres, que esto es culpa tuya.

-LIZ: si, lo se, pero no puedo mas, ¿que hago?

-YO: no se, aveces si es muy seguido me corro antes de que se ponga dura – de cabeza se fue a chupármela con fiereza, mientras mis dedos buscaban su entrepierna, llegó tarde.

-LIZ: nada, esto ya esta duro.

-YO: pues ya solo queda follar de nuevo.- su cara era de pánico era sexy, y sus ojos brillaban de pasión, la dejé caer boca abajo y la llamé con una palmada

Acudió gateando sin voluntad, paso una pierna por encima mía y se penetró el coño con temblores, según la sentí dentro la levanté con la cadera y con los pies plantados solté mi ira, todo lo que Raúl daba, de la impresión casi sale volando, pero la tenia sujeta de las caderas y me la estaba follando a base de bien, su cara era entre dolor y placer, desesperación y esperanza, hacia fuerza al caer para ser ensartada del todo y gemía sin parar. Desatado la daba azotes en el culo, cuando más ritmo llevaba ella gritaba de pasión, le daba igual todo, por fin un hombre de verdad la estaba haciendo correrse sin parar, la estaban haciendo el amor como toda mujer desea ser tomada, a los 20 minutos estaba rendida sobre mi pecho jadeando sin control, seguía siendo perforada sin compasión, y no mostró ningún gesto negativo al acariciar y meter un dedo por su ano, así que me levanté y la puse a 4 patas, ensartándola de golpe en su coño haciéndola salir de su ensoñación, aferrándose a 20 uñas a las sabanas mientras hacia fuerza contra mis embestidas, trabajándola el ano con 2 y 3 dedos, cuando se corrió de nuevo la saque de su coño, lamí su ano babeándolo bien, y apunté a su culo.

-LIZ: no……- me pareció escuchar antes de meter lentamente toda mi verga en su ano.

La sensación era de presión absoluta, de tornillos de submarino cediendo, un grito ahogado salió de su boca, hizo un nudo con una sabana y la mordió, amordazando los gemidos que la provocaba que estuviera sacándola y metiéndola lentamente en su culo, al poco tiempo me la estaba follando a conciencia, y ella desataba se erigió pegando su espalda a mi pecho, la sujeté de las tetas manoseándolas mientras su culo retumbaba ante los golpes de mi vientre, giró la cabeza mirándome, pidiendo compasión y a la vez que continuara, fue cuando me sentí más poderoso, me estaba pidiendo que la abriera aun más el culo con mi verga, la chica que hacia una hora larga me abofeteaba por agarrarla el culo.

La empujé para dejarla a 4 aptas y saqué a la bestia, eso la destrozó, sentía arrancarle la vida con cada penetración, y llegaron sus orgasmos anales, seguro que eran los primeros por como gritó, y como los disfrutó, yo ya algo agotado, daba azotes para marcar el ritmo y a los 10 minutos llené su culo de leche, dejándola dentro dar cabezazos para que sintiera como la manchaba. La cogí de las tetas para levantarla una vez más, estaba medio ida justo como la quería, tiré de ella hasta que quedó tumbada encima de mi, de espaldas, conmigo tumbado en la cama boca arriba, agarrado a su teta en una mano y a su coño en la otra, frotando levemente, cogí mi semen y sus fluidos mezclados con sudor, y los llevé a su boca, los lamió y chupó con gusto.

-LIZ: por favor, ya……..- la desesperación mas absoluta la atenazaba, cogí más mezcla, de hecho más de su ano goteante, y se lo fui dando como a una cría de teta, se lo comió todo.

-YO: eres una buena pieza, te quiero en mi cama cuando me de la gana, ¿esta claro?- asintió lamiendo con lascivia.

-LIZ: si, cuando quieras, pero por hoy ya, por favor.- la acariciaba el clítoris con esmero, y sentía su escozor.

-YO: ¿entiendes que no serás la única?, que me follo a quien quiera, como a ti, que es solo sexo – asintió cogiéndome la mano y lamiendo mis dedos. – y jura que no saldrá de aquí.

-LZI: si – ladeó la cabeza buscando mis labios.- lo juro no se lo diré a nadie.- la metí un dedo en el coño y la provocó un escalofrío.

-YO: ni a mi hermana, como se lo digas me enteraré, ya sabes como se pone, te traeré aquí, y no parare por mucho que me supliques, ¿me entiendes?- asintió asustada.

-LIZ: a nadie, tu hermana menos, pero por favor saca tu dedo de mi coño.- metí 3, una anguila se moviera menos, pero la sujeté con fuerza.

-YO: tú no das órdenes, aquí mando yo, si quieres algo te lo tienes que ganar con sexo, y yo decidiré si es suficiente o no.

-LIZ: de……..de acuerdo.- me gustaba esto, había olvidado lo que era tener a una esclava sexual, desde Lara no tenia a ninguna.

-YO: bien, por tu torpeza de hoy, que te he tenido que enseñar todo, vas a ir sin bragas siempre que este aquí, en falda o minifalda, sin nada mas, y sin bragas ni tanga, con la s tetas al aire, aféitate esa mata un poco, y siempre que te llame vendrás a mi casa, ¿como lo harás?

-LIZ: en falda y sin nada debajo, ni nada más.

-YO: bien, eso te recordara que puedo follarte donde y cuando me de la gana, ¿verdad?

-LIZ: si, pero…….- metí mis 5 dedos en su coño y cerré el puño, casi le entraba – …….dios……..si….¡¡¡SI!!!…….donde y cuando quieras.

-YO: cuidare de ti, eso hacen los buenos señores con las damas que se lo merecen, ¿me crees?- asintió angustiada, pero estaba grabando todo aquello a fuego en su mente.

-LIZ: si te creo….mi amo.- la solté un bofetón en la teta.

-YO: no soy tu amo, soy quien te folla, y mientras tu quieras seguirá siendo así, pero bajo mis condiciones.- asintió con miedo ha hablar.- por que quieres que te folle ¿verdad? – asintió otra vez al sentir como sacaba unos dedos de su interior.- ¿desde cuando? Y no me mientas….

-LIZ: desde…..desde que saliese de instituto, y te vi en la piscina con la polla marcada en el bañador, desde ese día quiero que me folles.

-YO: ¿has venido este fin de semana a que te folle?

-LIZ: no…..bueno…….no pensaba que con tu hermana pasaría….pero lo deseaba.

-YO: pues que te quede claro, bajo este techo mando yo, no mi hermana, aunque se lo haga pensar, tu eres mía ahora, vendrás cuando te llame, te montaré cuanto quiera te dejaré días en la cama sin salir, siendo follada por mi o por quien me de la gana, y tu no dirás nada a nadie, lo disfrutaras como has disfrutado conmigo, ya me aseguraré yo de eso, y cuando estés en esta casa, ¿que harás?

-LIZ: vender con falda, sin nada debajo, para que me folles en cualquier momento, me arreglaré el bello del coño, seré tuya.

-YO: muy bien, así me gusta – saqué mis dedos pringados de su coño y ella relajó el cuerpo, su boca lamió encantada hasta dejaremos limpios – muy buena chica, por ahora ponte las bragas mientras este mi hermana, pero por ser tan descuidada mañana te vas a poner en top less a tomar el sol, y en tanga, quiero ver tu cuerpo desnudo durante todo el tiempo posible, invéntate lo que sea, pero hazlo, y si puedes convence a Iziar para que haga lo mismo

-LIZ: lo haré, pero con Iziar no puedo asegurar nada.

-YO: lo se, pero haz lo que puedas el resto lo haré yo, que sepas que mañana me voy a follar a Iziar, y necesito que entretengas a mi hermana en la terraza con la puerta cerrada, así no nos oirá.

-LIZ: no habrá problemas.

-YO: bien, vamos a dormir, te has ganado un descanso, pero en cuanto te despiertes veras mi polla tiesa, me gusta despertarme con una mamada, hazlo, pero si no me corro no se me baja, así que sabré si no lo has hecho al despertarme, y si me despiertas haciéndola retomaré justo donde lo hemos dejado.- asintió agradecida y haciendo un esfuerzo por recordar mis palabras.

Se recostó sobre mi pecho con mi brazo rodeando su cuerpo y me dormí boca arriba con sus tetas pegadas a mi costado, acariciando su espalda, degustado mi nueva pieza de caza, tenia un morbo terrible al ser la amiga de toda la vida de mi hermana, de conocerla desde que tenia 8 años, y ahora era una marioneta en mis manos, fui muy brusco con ella, pero lo tenia que ser, la tenia que tener completamente a mi merced, 1 sola palabra a mi hermana y me cortaría la cabeza, esa idea me estaba pasando por la cabeza en sueños, quizá se le pasara el calentón y hablara, pero se disipó al despertarme, no me moví, pero sentía como me la estaba chupando, abrí un ojo para observar a 4 patas sobre mis piernas mamándomela tal y como la había enseñado, me contuve, tenia unas ganas locas de follarla otra vez, me había encantado la sensación, pero la dejé deleitarse y cumplir, al correrme se llenó la boca y se lo tragó sin decir nada, allí ya me ”desperté”, la cogí de la nuca y la tumbé encima mía, besándola con fuerza, mostrando mi entereza y que lo de anoche no era pasajero.

-YO: muy bien, eres una mujer obediente – le amasaba el culo con una mano.

-LIZ: ¿que hago ahora?

-YO: vete a tu cuarto antes de que alguna se despierte, y finge que esto no ha pasado, pero recuerda todo, eres mía, y tienes tus órdenes – le metí un dedo por el culo haciéndola gemir entre la depravación y el placer.- ¿las recuerdas o te las tengo que volver a enseñar?

-LIZ: no, lo recuerdo todo, por favor déjame ir.- tiré de su pelo echándola la cabeza hacia atrás y comiéndome una de sus tetas.

-YO: te los has ganado, con sexo como debe de ser, así que vete.- azoté su culo tan fuerte que al irse mi mano se intuía en su trasero.

Salió avergonzada pero mirándome con deseo, le había encantando tanto o más que a mi, se puso el camisón peor la quité las bragas y me las quedé de recuerdo, ya tenia 2, las puse junto al tanga de Yasira, me fui a trabajar con una gran sonrisa. Mi jefa seguía tentándome, se quedó en el almacén conmigo ayudándome a colocar cosas aunque no era necesario, acabamos tan rápido que me pasé más de hora y media ayudándola a hacer inventario, sujetando la escalera, y a ella, le metí mano tan descaradamente en el culo cada vez que subía que no podía ser obviado por ella, el pantalón verde fino le marcaba un trasero duro y bonito, pero era la camiseta marrón semi transparente la que me gustaba, marcando por debajo un sujetador fucsia, la sobé un poco sin pasarme y la debí de dejar con un calentón de narices cuando bajaba la escalera y no aparte mis 2 manos de la escalera, pegando su culo a mi polla, fingía seguir contando mientras me frotaba contra ella, sonriendo un poco y acalorándose, pero mi turno terminó sin incidentes, al llegara a casa me eché un par de horas, todas seguían durmiendo, hasta Liz en su cuarto, la vi solo con el camisón y el culo en pompa sin bragas, estuve por ir a follármela, pero era tarde, y ya se oía a Iziar en la otra habitación. Después de dormir me di una ducha y bajé a comer algo, saludé a mi hermana en la terraza, Izar estaba con ella habían salido a tomar el sol cuando terminaron de comer, y Liz en la cocina, me pegué a su culo metiéndola mano por debajo del camisón, se había puesto unas bragas pero metí mi mano por dentro de ellas, ella solo suspiraba y miraba a la puerta de la cocina no se si deseaba que entrara alguien o no para detenerme.

-YO: no olvides tu parte o lo pagaras……..- asintió aturdida.

Al salir a la terraza con el bañador mi hermana me miró con resaca, 2 copas, ni siquiera se terminó la 2º y aun le duraba el dolor de cabeza, me di chapuzón rápido y me quedé tumbado en la hamaca, desde mi posición me comía las enormes peras de Iziar, apenas tapadas por el biquini, es que no daba mas de si, era demasiado a tapar, se metió en el agua sola y fui detrás de ella, para jugar, si, y volver a meterla mano bajo el agua, esta vez no solo en los senos, si no que la sujeté del coño acariciándoselo por encima de la tela, me miraba compungida y avergonzada, soltando risitas roncas, pero se abría de piernas para facilitar mi labor, se salió del agua tan caliente como yo, y se tumbó junto a Liz, que iba en top less, y con solo un tanga puesto, al verla Iziar se puso aun mas colorada si era posible, y lo mejor de todo era que Liz le había sacado un copa a mi hermana, y esta, aparte de ponerse en top less igual, se había vuelto a quedar frita tostándose al sol, que fácil me lo estaban poniendo, miré a Liz que me guiñó el ojo, esa copa había sido una genialidad de su parte, no tardaría en agradecérselo, y más aun al ver las tetas de mi hermana, joder, eran más pequeñas que las de Iziar, pero no mucho, y peor posesionadas que las de Liz, pero tampoco tanto, la mezcla era la mejor de todas. Iziar se quedó charlando con Liz mientras yo le hacia un gesto para hacerla entender que había llegado el momento, entré en casa y me quedé observándolas, no se que le dijo pero a la media hora se quitó la parte de arriba revisando si estaba mirando, pero detrás de un cortina el reflejo de la luz en el cristal me cubría, fue apoteósico, sus berzas cayeron bastante, pero no tanto como esperaba, tenia unas aureolas rosadas gigantescas y unos pezones enormes, se me puso dura solo de verlas, el bañador apenas me daba de si, y cuando Liz se puso a darla crema por todo el cuerpo casi salgo a follarlas a las 2 con mi hermana allí tirada medio achispada, no se si sabia que estaba mirando pero Liz la embadurnó entera, la dio la vuelta y le metió la braga del biquini a modo de tanga repasando sus piernas y su trasero, me asomé para que Liz me viera pero no Iziar, la señalé que la hiciera entrar, no necesitaba más, y que ella se ocupara de que mi hermana no entrara en casa, aunque ya parecía hecho, al menos en 2 horas mi hermana no levantaría la cabeza, como mucho se giraría ante el sol. La susurró algo al oído e Iziar pasó, di un rodeo a la cocina donde se dirigía y cerré la enorme puerta de cristal insonorizado, al entrar en la cocina Iziar estaba en la nevera buscando algo y al verme se tapó a duras penas las tetas con las manos, pero su mirada fue a mi paquete, tan dura estaba que me separaba la goma de la cintura de la pelvis.

-IZIAR: ho….hola……solo buscaba…

-YO: ¿algo de beber?

-IZIAR: si, Liz….me……..me ha dicho que……..- me puse detrás de ella posando mi rabo en su espalda, era tan bajita.

-YO: deja que te ayude……… – me estiré doblándome sobre ella – ………bonitas tetas, por cierto.

-IZIAR: ¿nos…nos has visto? – creía que dormías

-YO: claro, ¿por que te crees que la tengo así? – cogí su mano y la llevé a mi polla, la agarró con sorpresa, pero no se soltó ni se tapo el seno libre, que con el frío de la nevera se estaba poniendo un pezón largo y duro.

-IZIAR: que guarro eres……. ¿nunca te cansas de ir metiéndome mano?

-YO: que loco que se cansaría, y más después de lo de anoche.

-IZIAR: eso…….¿quien me cambió de ropa?

-YO: pues quien va a ser, yo, te quedaste dormida cuando estaba a punto de saltar a tus labios.

-IZIAR: pero estaba desnuda, vamos solo me dejaste el tanga – lo mejor era que seguía sin soltar mi polla.

-YO: y de milagro no te follé dormida, date por contenta, me pusiste muy cachondo ayer.

-IZIAR: que bruto, no te atreverías……no con tu hermana aquí – por fin me soltó la polla así que apreté contra la nevera buscando algo en el fondo, casi metiéndola en la nevera las tetas.

-YO: no me provoques mujer, no sabes de lo que soy capaz. – se ruborizó por el frío y por mis palabras sinceras y contundentes.

-IZIAR: mira, yoghurt liquido, de fresa además, ¡¡¡mi preferido!!! – desvió el tema, lo solía hacer cuando la vergüenza la podía, cogió bote y cerró la nevera, sacudiendo con gracia el yoghurt, sus tetas se bamboleaban de forma maravillosa, y yo no apartaba mis ojos de ellas mientras me colocaba la polla, me estaba doliendo.- ¿donde están los vasos?

-YO: ahí, en ese armario de arriba – lo miró como si fuera el Everest, caminó hacia él, no lo alcanzaba, ni dando saltos sujetándose las tetas para no golpearse la barbilla con ellas.

-IZIAR: jo, soy muy pequeña, no llego, ¿me ayudas?- asentí con una sonrisa frívola.

La agarré de las costillas para elevarla pero en vez de hacia el armario, la llevé a la encimera en mitad de la cocina y la senté en ella, quedando así a mi altura, aunque aun media cabeza por debajo de mi.

-IZIAR: jajja ¿que me haces?, solo quería un vaso. – su risa era grotesca pero hacia que sus senos se movieran y era brutalmente llamativo y excitante.

-YO: te estoy ayudando, yo seré tu recipiente.- le quité el bote de la mano, su cara era de sorpresa y timidez, más cuando lo abrí echando la espalda hacia atrás y dejé caer unas gotas del liquido espeso en mi pecho, el frío me erizó la piel, y ella se puso roja.

-IZIAR: ¿que haces? Vas a manchar todo.- su risa de cerdo era casi de lastima.

-YO: rápido, lame, date prisa antes de que se caiga…….- esa tontería y ver como 2 gotas caía con velocidad la apresuraron, sonriendo aceptando la “broma”, me sujetó de la cintura pegándome a ella echándose el pelo hacia atrás con cierta sensualidad, pasó su lengua por mi vientre recogiendo esas gotas, tragó y fue subiendo haciendo lo mismo, lamiendo mi tableta y mi pecho, mientras le rozaba los muslos con las manos.

-IZIAR: jajajja esta rico.

-YO: ¿quieres más?- asintió clavando su mirada en la puerta.- tranquila, mi hermana esta roca y Liz esta con ella, no nos verán ni nos oirán.- esas palabras la tranquilizaron.

Eché bastante más cantidad, tanta que goteó rápidamente y ella trató de pararlo con sus manos en mi torso, lamiendo como un perro, esta vez cerró los ojos y siguió lamiendo incluso cuando ya no quedaba nada, pasando sus dedos por mi piel.

-YO: sabes, a mí también me gusta la fresa – se contoneó sonriendo, pero fue la 1º vez que su risa no me provocaba desagrado, me había comprendido y le gustaba la idea.

Se juntó las enormes tetas, y derramé gran parte del yoghurt sobre ellas, un gemido se le escapó al sentir el frío espeso sobre su senos y su cuello, las ultimas gotas las dejé caer desde alto en su boca, sacó la lengua para recibirlas, tiré el bote al suelo y me lancé a comerme sus pechos descomunales bañados por encima con una gruesa capa de yoghurt liquido de fresa, sacó pecho como si la hiciera falta, lamí con placer y repasé su piel lentamente, lamiendo zonas especificas con detenimiento y pausa, sus pezones erectos del frío y las caricias eras aun mayores que los de Eleonor, del tamaño de meñiques de bebe, los chupé hasta dejarlos rígidos, sus gemidos aumentaban y al subir por su cuello me detuve a lamer, desde sus pezones hasta su barbilla, de varios lengüetazos que tardaban unos 5 o 6 segundos, al terminar le agarré las tetas como pude, ni siquiera mis enormes manos de gigantón daban para, si quiera, sostenerlas, si sujetaba de un lado rebosaban en otro, un ultimo lengüetazo lento desde su ombligo la hizo estirar el cuello hacia arriba al pasar por allí, el gancho de mi lengua al llegar a su barbilla la hizo soltar un suspiro de placer, cuando bajó la vista la besé con furia y me respondió con lujuria, aun sabia a fresa, su lengua se mostró hábil y mis manos aun más en sus pezones.

-IZIAR: dios……….que gusto……………. fóllame, ahora. – la di un manotazo en un teta mientras agarraba la otra chupando su pezón como un bebe hambriento.

Deslicé los nudos de la parte de abajo del biquini, y le arranqué de un tirón la prenda, mi mano se metió en su coño frotándolo, estaba chorreando, apenas hice esfuerzo y le estaba metiendo 3 dedos, jadeaba moviendo la cintura en círculos mientras sus tetas eran devoradas, tenia una mata de pelo brutal en el coño, la mas grande y menos cuidada que había visto nunca, me dio grima comérselo así que me bajé el bañador, cuando vio la polla tiesa apuntando a su coño casi se desmaya de la impresión, pegué la pelvis y posé mi rabo en su vientre, casi se ahoga de la risa ronca, con los huesos de la cadera juntos mi rabo se metía entre sus tetas, le llegaba del coño al escote, me dio miedo hasta a mi, si lo hacía por dentro igual no es que la rozara la pared del útero, es que podía dañarla un pulmón o algo. El deseo pudo más, como siempre, y apunté a su coño, temblaba de solo verlo, apreté y la punta entró fácil, deslizándose con suavidad, pasada media polla se retorció de forma incontrolada, pero le seguía entrando mas, agradecí que cuando iba por ¾ rocé la pared de su útero, levemente, lo agradecí por que al menos daba para follármela. La dejé dentro y sintiendo sus paredes vaginales palpitar cuando se expandían, su rostro era una bombilla de Navidad, roja redonda y con los ojos brillando entre lagrimas de gozo y dicha.

Tenia mas que claro que Iziar no había pasado la prueba, no me atraía como mujer lo suficiente como para ignorar ciertas cosas, así que me iba a desquitar con ella y no la volvería a tomar, pero la haría recordar ese día, saqué a la bestia y la follé salvajemente, midiendo siempre no pasarme y hacerla daño, sus gritos eran altos y fuertes, pero se aferraba a mis hombros siguiendo el rimo unos minutos, luego se dejó caer sobre la encimera, la altura me venia perfecta, algo alta y así no la metía entera, pero lo justo para poder estas montándola como a la mejor, la cogí de las tetas como lugares de apoyo y embestía sin parar mientras una oleada de orgasmos la hacia berrear y roncar como un camionero, la azotaba los senos al verlos botar incontrolados, las masas de carne eran independientes una de la otra y chocaban entre ellas en formas irregulares, tenia que sujetárselas para que no la dieran en la cara cada ida y venida, ella estaba aferrada a la encimera como con miedo a entrar en órbita si se soltaba, en algunos caos lo creí cierto, la cogí de la cintura y la bajé de la encimera follándomela cogida en el aire, me rodeó con las piernas cortas lo que pudo y trataba de hacer fuerza para elevarse, mientras seguía, me comía sus tetas al no haber otra opción, eran tan grandes que las tenia en la cara quisiera o no, mis dedos fueron a su ano, si iba a ser una sola vez, seria completo.

-IZIAR: no……….dios…….no…por el culo no…..soy virgen.- eso solo me dio mas deseos de hacerlo.

-YO: a partir de hoy, no lo podrás decir.- se puso colorada, tenía todas las gamas del rojo en su rostro.

Cogiéndola como a una niña de 4 años, la dejé tumbada boca abajo sobre la encimera, con el culo y las piernas colgando sin llegar al suelo por bastante, le separé las nalgas con las manos y las piernas metiendo las mías como tope para que no las pudiera cerrar, y me comí su coño desde atrás, luego jugué con su ano, se retorcía al sentir mis dedos metiéndose en su culo, al principio estaba cerradísimo, pero mi lengua la estaba relajando, una mano suya fue a su culo y me agarró del pelo de la cabeza, me pegaba más a su trasero, al 3º dedo me cansé, me puse detrás de elle haciendo presión para que mi cuerpo no la dejara moverse y mi rabo fue entrando en su ano, los golpes que dio en la encimera le debieron de hacer daño, unas palas de madera saltaron por los aires cuando braceó, pero se hizo un silencio abrumador hasta que le metí mi polla entera en el culo, Eli me lo enseñó con su amiga, “a las que no le entra en el coño, el culo es la mejor opción, es más profundo”, y allí estaba, azotándola el culo enrojecido mientras me la estaba follando como un oso tirándose a un conejo, estaba desatado de verdad, sus gritos de cólera se fueron apagando, sus “PARA, PARA”, ya no sonaban, y después del silencio llegaron los, “SIGUE, SIGUE”. La agarré de las tetas y la pegué a mi pecho, ella solo tocaba la encimera por la cintura, el resto del cuerpo suspendido en el aire botando ante mis acometidas, me separé de la encimera y la tenia en vilo solo agarrada de las tetas y de mi rabo en su culo, de un gesto acompasado la dejé caer de golpe y di una estocada con la cintura hacia arriba, del golpe gritó como si la hubiera atravesado con una espada, se mantuvo unos segundos flotando en el aire solo ensartada y luego se fue al suelo usando mi miembro como eje, a 4 patas, la cogí la cintura y la estiré las piernas, con su cuerpo haciendo una triángulo, y seguí machacándola el culo unos minutos hasta correrme, me dio igual que sus orgasmos anales la hubieran hecho desvanecerse, era un cuerpo inerte siendo ultrajado, pero me gustó que aun gimiera de placer, la cogí en brazos y la llevé a la puerta del cristal de la terraza, con cuidado de que mi hermana siguiera dormida golpeé llamando la atención de Liz, miró y entonces pegué a Iziar al cristal, sus tetas empotradas contra el viro, con las piernas abiertas casi en 180º sujetada en el aire por mis brazos y la volví a follar por el coño estrujándola contra el cristal, mirando a Liz a los ojos, estaba atónita frotándose la parte interior de los muslos , lo que buscaba. Como a un llavero cogí a Iziar y la llevé al cuarto de arriba, allí la abrí de piernas y le continué follando cuando estaba totalmente ida, no se desmayó pero no estaba allí realmente, solo se corría y jadeaba, su cuerpo estaba, su mente no, pero a mi me bastaba con eso, mas de una hora después de abusar de su coño y de su ano cuanto me dio la gana me corrí en su coño, con la mano, que me entraba en su coño entera, rebañé un puñado de mi semen y sus fluidos, se lo hice lamer de mi pecho, tal como habíamos empezado, le comí las tetas un buen rato y me fui a dormir a mi cuarto, dejándola desnuda, sudada, ultrajada con unos agujeros en el coño y el ano del tamaño de mandarinas, sollozando entre respiraciones y espasmos musculares profundos.

Dormía totalmente desnudo, boca arriba y con la polla brillante al no tener una triste sabana encima, medio tiesa aun de sentirme colmado por lo que le había hecho a Iziar, antes me hubiera comportado con mas delicadeza y hubiera sido más cuidadoso, pero ahora no, iba a reventar a quien se pusiera por delante, si aguantaba bien, si no, que pase la siguiente. Al transcurrir unas horas mi hermana apareció por la puerta y me vio durmiendo boca arriba con la polla medio tiesa aun.

-HERMANA: ¡joder Raúl, tápate hostias!- me sobresalté.- ¿y si te ven estas?- demasiado tarde hermana, Liz es mía e Iziar no andará bien en un par de semanas.

-YO: lo siento, ahora me tapo.

-HERMANA: Izar y yo nos vamos ya, dice que se encuentra mal.- y yo se de que, pero no abrirá la boca.

-YO: ¿solo vosotras? – me intrigó.

-HERMANA: si, Liz dice que prefiere quedarse un día más, no trabaja así que si quiere déjala por aquí unos días, ¿vale?- más que un favor parecía una orden – y trátala bien, no seas imbécil…..- la voy a tratar como se merece.

-YO: pues nada un placer verte, mi casa es tu casa y la de tus amigas.- bufó cansada.

-HEMRNA: no se si volveremos, a mi beber me ha sentado fatal e Iziar igual, dice que no quiere venir mas.- jajajajajajaja – pero Liz me ha dicho que va a venir a menudo, así que ten ojo de que no te pillé como ahora ni con ninguna de tus ligues.- jajajajajajjajajajaja, no sabia que me hacia mas gracia, si que Iziar no quisiera volver o que mi hermana me “obligara” a que Liz se pasara por allí a menudo.

-YO: una pena lo de Iziar, y tranquila, cuidaré de Liz.

Nos despedimos sin más y oí como se iban, silbé y apareció Liz por la puerta, totalmente desnuda, solo con un pareo atado a la cintura.

-LIZ: lo……………..lo siento…….no tengo faldas aquí, cuando pase por casa traeré todas.

-YO: ven siéntete conmigo, no pasa nada – sonrío y acudió a la cama corriendo con alegría tumbándose a mi lado, acariciándome el pecho con los dedos.

-LIZ: ¿que le has echo a Iziar? ¿parecía asustada al irse? – se abrió de piernas, me cogió de la mano llevándomela a su coño húmedo.

-YO: lo mismo que te hice a ti, pero mucho menos, aunque a ella la estrené en culo.- tosió de risa.

-LIZ: ¡¡peor si es virgen por detrás!!

-YO: ya no – separaba sus labios mayores con los dedos.- pero no me ha gustado, no le entraba toda por el coño y se ha desvanecido enseguida, no como tu – la besé en los labios con dulzura – tu eres mil veces mejor y ahora tengo mucho tiempo para disfrutar en una mujer de verdad.- sonrió feliz.

-LIZ: soy tuya.- su mano fue a mi rabo, que a estas alturas ya estaba como una piedra, al sentirlo sonrió.- ¿cuantas veces te la has……….?

-YO: 2 anda más, ¿por que?

-LIZ: quiero…- rectificó a tiempo -….me gustaría que me hicieras el amor como esta noche, me lo tengo que ganar, ¿como? – que joyas estaba encontrado en las chicas de piel morena, no solo recordaba mis palabras si no que quería ganárselo.

-YO: ya te lo has ganado, ¿que le has dicho a mi hermana para que la convenzas de que te quedes aquí?

-LIZ: tu hermana es un ogro, que si sabes llevar, no es más que un cordero – tenia razón.- si sabes que decir, puedes tener lo que quieras, y yo quería estar aquí, a tu lado – me besó con lengua pajeándome con suavidad.

-YO: te quiero en esta casa día y noche, múdate si hace falta, vas a ser la residente de esta casa.

-LIZ: ¿residente?

-YO: follas bien, pero no eres la mejor, ni serás la única, tengo a mujeres haciendo cola y a unas cuantas que me tiro a diario, vienen y van, son como pasatiempos, pero tú no, tu eres mía, vivirás aquí y dormirás en la habitación que quieras, no trabajas ¿no? – negó con al cabeza.

-LZI: mi madre gana dinero y no nos hace falta.

-YO: bien, pondrás parte para la compra, si te vas a quedar es lo justo, y ayudarás a Dani, mi sirvienta de las mañanas, con la casa, estas a sus ordenes como de las mías, menos en lo sexual, piensa que soy yo, y si la faltas al respeto me rendirás cuentas a mi.

-LIZ: así lo haré.- que sencillez, sus ojos eran de completa adoración.

-YO: cuando este con otra te quedarás en tu cuarto, y no saldrás a menos que te llame, ni montaras líos de celos, no soy tu novio ni tu amigo, soy quien te folla cuando quiere – accedió con la cabeza – si te portas bien será a menudo, las chicas con las que quedo no siempre están disponibles cuando yo lo deseo, TU SI.

-LIZ: ¿y lo de que folle con otros?

-YO: eso ya se verá, te avisaré si surge, pero tranquila, te dije que cuidaría de ti, no te obligaré a nada que no quieras hacer, si algo te molesta me lo dices y lo hablamos, no me debes obediencia ciega, escucharé tu opinión, eso si, queiro la verdad absoluta de ti, nada de mentirme, medias verdades o ocultarme algo.

-LIZ: seré sincera contigo, lo prometo.

-YO: bien, puede que por ahora te llame y juegues con otras chicas en tríos, nada más

LIZ: no hay problemas, soy bisexual.- me sorprendió mucho, tanto que no pregunté por mi hermana.

-YO: genial, y si quieres dejar todo esto, o llegas a un punto en el que esto no te gusta, dímelo, y me busco a otra residente.

-LIZ: no por favor, déjame ser tu residente, seré buena, lo juro.- se me subió encima besándome con pasión.

-YO: si aceptas todo esto, no habrá problemas, serás mi residente mientras te lo ganes.

-LIZ: lo acepto, pero quiero ganármelo, ahora.- la azoté el trasero dándola el si que buscaba, la hizo vibrar, se relamió arqueando la espalda y cayó sobre mi cara metiéndome la lengua hasta el esófago.

Respondí como mejor sabia, apunté mi rabo a su coño y la ensarté de golpe certero, esta vez gritó todo lo que se guardó aquella mañana, sabiendo que ahora estabamos solos, sus gemidos al comenzar a follarla mientras me cabalgaba eran atronadores y me encantaban, podía ver y sentir como la abría los labios mayores con cada penetración y como sus tetas botaban ante mi siendo pellizcadas por ella misma con una mano, la otra estaba en mi pecho, apoyándose o arañando a ratos, cuando se corrió la cogí de las caderas y aumenté el ritmo al limite, sacándola otros 2 orgasmos que la debilitaron, se recuperó un poco al correrme en su coño, pero aprendió la lección, cogía lo que caía y se lo comía con devoción, mientras me la chupaba hasta ponérmela dura de nuevo, se cuadró a 4 patas.

-LIZ: fóllame por detrás, te lo suplico.

-YO: eres buena, te dejo que decidas, ¿coño o ano? – golpeó las sabanas al sentirse tan dominada que sus pensamientos dieron paso a sus deseos, tanto que dijo la verdad, lo que ansiaba.

-LIZ: ábreme el culo, por favor, lo imploro.

Me arrodillé tras ella y lamí su ano con suavidad, abriéndolo con un par de dedos, luego apunté con cuidado y con un giro de cadera hábil la penetré casi la mitad del tirón y sin retroceder fui apretando ante sus gritos y su movimientos de cadera, hasta tenerla toda dentro, una sonora ventosidad se el escapó, me divertía, y saqué a la bestia, para que jugara, mas de 30 minutos percutiéndola el culo provocando orgasmos anales continuos y que pidiera más me llevaba de orgullo, y no se porque. Me corrí en su culo azotándola tan fuerte que me hice daño en la mano, pero tenia unas nalgas enormes, la piel morena estaba banca de los golpes, cayó rendida moviéndose de forma sensual y agotada por las sabanas, la cogí de un tobillo y tire de ella hasta abrirla de piernas y meterme entre ellas, le comí las tetas hasta tenerla dura otra vez, después de los 2 de Iziar, el descanso de horas, y ahora iba a por el 3º con Liz, y me sentía en la gloria, la penetré tan fuerte que la saqué la cabeza por el borde de la cama, la sujeté de una pierna mientras la bestia se deleitaba con su coño, sus orgasmos bañaron las sabanas una y otra vez, hasta que sus ojos se pusieron en blanco, allí aceleré el ritmo y me corrí con golpes de cintura tales que del ultimo resbaló por el borde de la cama y rodó por el suelo exhausta y riéndose de nervios, sudada, con el coño y el culo que goteaban semen, fluidos y despedían un olor deliciosamente atractivo.

-YO: vuelve a la cama, a partir de hoy dormirás conmigo siempre que no encuentre a alguna que cubra ese horario – se arrastró con los brazos temblando hasta la cama, la ayudé a subir y la tumbé boca arriba, esta vez fui yo quien me acosté sobre su pecho, lamiendo sus tetas mientras le acariciaba el cuerpo, ella me acariciaba, abrumada y perdida, el pelo de la cabeza, mientras sonreía.

-LIZ: rezo por que no encuentres a nadie.- la oí entre susurros y palabras de sexo.

Estaba encantando, no os podéis imaginar lo feliz que era de tener a Liz de “residente”, término acuñado recientemente, pensaba en Lara cada vez que tenia ganas de un polvo y no tenia a ninguna cerca, pero eso se acabó con Liz, la conocía de toda la vida, me fiaba de ella y la tenia tan dominada que si la pedía que saltara del 10º piso lo haría, era lista y hasta cierto nivel, manipuladora si sabia llevar a mi hermana, pero no tanto como para no sucumbir a mis encantos, me iba a ser tremendamente útil y encima follaba como pocas, o al menos a muy pocas la 1º y la 2º vez las había follado 3 veces sin que huyeran, menos por el culo y menos aun con la bestia de por medio gran parte del tiempo, su cuerpo era mas robusto y con curvas de lo que se denominaría una tía buena, ¿pero a quien el importaba eso?, con el tema pareo y faldas totalmente desnuda parecía una mujer de una tribu perdida de la selva. Charlamos unas horas, sonrojó al saber que las espiaba de crío a mi hermana y a ella, y que le había visto las tetas una docena de veces antes de aquel día, me daba igual, ella solo se reía y se mostraba complaciente acariciándome el pelo.

Se fue a duchar y la seguí para follarla por el culo en la ducha, pero me suplicó que la dejara descansar, así que me duche cuando se fue, hizo la cena, la manoseaba en la encimera, y también esperando al de la pizza ya que se nos había quemado la cena entre caricias, la cara que puso el chico al ver a Liz solo con el pareo pagándole fue un escándalo, cenamos y vimos una película, Liz me miraba desesperada, quería que la dejara en paz unas horas seguidas pero cuando terminó la película ya estaba chupándomela como toda una experta, nos dimos un chapuzón en la piscina desnudos y me la folle allí 2 veces, la ultima por el culo, su cuerpo empatado, con el pareo pegado a su piel trasparente y su pelo mojado brillando a la luz de la noche fueron demasiado, ya ni me salía semen, apenas unas gotas transparentes, estaba magullado, cansado y abrumado, ella mucho más que yo, pero mi maldito rabo seguía poniéndose dura cuando la tenia cerca, nos duchamos por separado, y por fin, con los cuerpos frescos y desnudos, nos dormimos, le expliqué que me encanta dormir de cuchara agarrado a la espalda de una mujer con mi polla entre las piernas, ella me dijo, servicial, que también le gustaba, pero que por los años de amistad, la dejara por esa noche, ella no podía mas, no pude mas que besarla y pegarme a ella con mi miembro rozando sus muslos, durmiéndome así.

Me levanté cuando sentía su culo pegándome en la pelvis, ni me había despertado y ya estaba follándome ella, que barbaridad, la 2º ronda ya participé y la 3º con la bestia la destrocé el culo para dejarla mansa y tranquila, se tragaba el semen de forma voraz, de mi rabo, de su coño o de su ano, había descubierto un manjar y le encantaba, cuando la pregunté por que siendo bisexual comía polla tan mal, me dijo que era bisexual por que tenia mucho mas éxito con mujeres que con hombres, aunque siempre era ella la que metía la cabeza entre las piernas, así que me susurró de forma lasciva que no tenia mucha idea de pollas, de follar con un hombre o de que la comieran a ella su vulva, pero comía coños como nadie, de nuevo no pregunté por mi hermana. Bajamos a desayunar, ella solo con el pareo, ya era más que yo, Dani llegó y las presenté, como si una no estuviera prácticamente desnuda, y yo sin el prácticamente, Liz se tapaba algo hasta que la di un azoté en el culo y vio como Dani ni se inmutaba, entonces se relajó un poco. Las expliqué y hablamos de la funciones de Liz en casa, Dani pareció encantada de tener una ayudante, y no prestó atención a que estuviera desnuda, Liz algo mas coartada me pregunto si me la follaba también, era normal, Dani estaba muy buena, pero no, al saberlo Liz sonreía picara, y me acarició el rabo, la puse contra la encimera y la masturbé el coño delante de Dani, a ella, su vida de prostituta y los 3 meses que llevaba conmigo la tenían curada de espanto, recogía parte de la cocina rodeándonos mientas Liz gritaba sin parar, me reí a carcajadas cuando recogió el bote de yoghurt liquido del suelo, Dani me pellizcó el culo al pasar a mi lado y yo rápido la agarré el suyo pegándola a mi cuerpo mientras Liz se movía cachonda ante mi mano, Dani se reía cuando la besaba el cuello, y no la dejaba irse aferrado a su culo, la cogí de la nuca a Dani y a Liz y las hice besarse, unos picos graciosos hasta que le pedí a Dani algo más de profesionalidad, que había sido puta, me golpeó el pecho con dulzura al reírse, y exhalando una bocanada de aire entendiendo que no la dejaría irse si no colaboraba, sus ojos azules se tornearon y se soltó la coleta del pelo rubio platino contoneándose para que su cuerpo recordara aquella actitud olvidada, agarró la cara de Liz que estaba morada de lujuria con mis dedos penetrándola, la lamió el cuello con lengüetazos largos y sensuales, tenia lengua de gata, enorme y larga, le abrió la boca a Liz con las manos y metió la lengua en ella con experta pasión, Liz cerró los ojos y se lo devolvió, sus mejillas se hinchaban al paso de sus lenguas revoloteando entre ellas, y una mano de Dani fue a un seno de Liz, lo acarició con maestría erótica, al separarse Liz la persiguió con los labios, y Dani la frenó con un pico sonoro, largo y sexy, Dani abrió los ojos y me miró, sonrió al verme con la boca abierta, y dio una palmada con las manos rompiendo en una carcajada, me pareció ver como aquella fugaz aparición de su yo del pasado se esfumó, pero me dejó claro que Dani era experta de 1º nivel, tenia a Liz aun con los ojos cerrados y buscando sus besos.

La solté cuando la bestia quiso follar el culo de Liz, hasta Dani se quedó mirando como el agujero de su culo se hacia enorme ante mi, y cuando me corrí, Dani se relamió al ver como Liz me dejaba la polla limpia y lamía sus dedos mojados en la mezcla de su ano.

Eran las 10 en punto, así que decidí darnos un respiro, quería estar bien para Eli, y así Liz seguía a Dani por la casa aprendiendo que cosas hacer, a las 10:47 llegó Eli, la recibí desnudo y con un dulce beso con legua nos saludamos, la desnudé en la misma puerta y la empotré contra la pared, penetrándola salvajemente, la hice ascender por la misma con cada envestida y al correrse me golpeaba los hombros entre gritos, vio como Dani pasaba y como Liz la miraba, pero estaba demasiado desinhibida para que el importara, la llevé al sofá y la follé por el coño para correrme, jadeaba atónita.

-ELI: ¡¡DIOS, lo necesitaba, como te echaba de menos!!……- me acariciaba el pecho con las manos -…….tu si que me has echado de menos, estas hecho un animal, ¿que te pasa? – sonreí.

-YO: Liz – la llamé, llegó corriendo y se puso de pie a nuestro lado, con la cabeza gacha – esto es lo que me pasa, acabo de descubrir que la mejor amiga de mi hermana, una mujer que conozco desde primaria, es adicta a que la folle – Eli sonrió sonoramente.

-ELI: encantada, soy Eli – extendió su mano mientras yo la comía las tetas.

-LIZ: encantada, soy………. la residente, yo cuidaré de él mientras no estéis ninguna por aquí.

-ELI: no lo dudo querida……no lo dudo……………pues un placer, si nos dejas, seguimos a lo nuestro, tranquila, te lo dejaré manso como un perro adiestrado – la cogí de la cintura y me la subí al piso de arriba.

-YO: jajaja que educación…….

-ELI: pobre muchacha, ¿que la has hecho? , tenía la mirada perdida y sonreía sin parar.

-YO: nada, nada que no quiera, y no sabes como folla, llevo apenas 2 días y creo que ya van 10 veces. – abrió los ojos incrédula.

-ELI: joder, a ver si no va a dejar para las demás.- me pasó por el pecho las yemas de los dedos de una mano, la puse a 4 patas y la penetré por el culo sacándola alaridos de lujuria que estarían escuchando abajo sin ninguna duda, Eli gritaba mucho y de forma esperpéntica, pero disfrutaba de un anal como la que mas, yo gozaba mientras me la follaba con bestia incluida.

-YO: tranquila, tengo para todas.

CONTINUARA………
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